Disclaimer: El mundo de Harry Potter no me pertenece, todo es obra de J.K Rowling. Este fic tampoco es de mi autoría, es una traducción autorizada del fic escrito por Colubrina.


LA VARIANTE EQUIVOCADA

(The Wrong Strain)

por Colubrina

Capítulo quince: La Tercera Idea


Draco entrelazó sus dedos con los de Hermione para su prueba diaria de cuan delirante estaba. Ella soltó uno de los suspiros de adoración que él odiaba y lo miró con esos brillantes ojos marrones como si fuera un cachorro y él solo sugirió una caminata. —Ya veo, todavía estás delirante —dijo Draco, y sus dedos permanecieron entre los suyos mientras abría el papel con la otra mano y hojeaba las páginas hasta que encontró el tablero de posiciones de Quidditch. Él podría tener que ayudarla a luchar contra su mirada de Veela sin sentido, pero no tenía que torturarse mirándola mientras la ayudaba. Sabiendo que a Hermione solo le gustaba él cuando estaba excitada.

—Háblame —dijo ella.

Volteó otra página del periódico. —¿Ahora das órdenes? —preguntó—.El almuerzo de ayer con mi madre se te pegó más de lo que hubiera pensado.

Ella lo golpeó. Esa era una de las cosas que había notado sobre Hermione. Golpeaba cuando estaba frustrada. Si ella alguna vez ponía fuerza detrás de los golpes, él estaría cubierto de moretones. Tal como estaban las cosas, encontró divertido el irritarla con insultos convertidos en violencia. Algún día tendría que preguntarle a Potter si era así con él y la comadreja empobrecida. Él sospechaba que sí. Dobló El Profeta para poder ver los puntajes, lo cual era difícil de hacer solo con una mano. Lo sostuvo hacia sus ojos con un suspiro y entrecerró los ojos ante el texto en cursiva. Deseó que no los imprimieran con una fuente tan pequeña o con una tipografía tan molesta.

—Draco —llamó ella—.Por favor.

El por favor lo convenció. Volvió a mirarla, diciéndose a sí mismo que la posición de su equipo favorito solo lo deprimiría de todos modos, así que bien podría prestar atención a la bruja. Ella lucía tan graciosamente adoradora como siempre, pero bajo eso había un asomo de desesperación que reconoció. Lo había visto en su propio espejo para poder fingir que no lo había visto. —¿Sí? —preguntó.

—Ayuda —susurró—. Cuando hablas, me ayuda a mantener la concentración —sonaba culpable por pedirle más, y sintió que el familiar odio hacia sí mismo se deslizaba hacia su corazón. Una cosa tan simple, conversación, y la había hecho rogar por eso.

—¿Qué opinas de las posibilidades de los Chudley Cannon's este año? —preguntó. No quería hablar sobre nada que importara y esto parecía lo suficientemente seguro—. Han contratado a un nuevo golpeador, cualquiera pensaría que ayudaría, pero hasta ahora parece un desastre.

—¿Quidditch? —aclaró ella— ¿Me estás hablando de Quidditch?

—¿Tienes algo en contra del deporte? —Recordó que ella se burlaba de él sobre unirse al equipo, y ella siempre había visto jugar a sus desdichados amigos. Incluso solía observar las pruebas. Por supuesto, también él, pero había querido descubrir el talento de Gryffindor para saber cómo vencerlos. Sin embargo, había supuesto que ella era una fanática.

—¿Por qué todos los hombres en mi vida aman el Quidditch? —Su voz se había vuelto más firme y la mirada aterradoramente vacía en sus ojos se había desvanecido un poco—.Tú, Harry, Ron, Viktor. Honestamente. ¿Por qué no conozco a hombres a los que les guste la cocina, el ballet o cualquier otra cosa que no sea el Quidditch?

Algo en él en lo que no quería pensar demasiado cambió cuando ella lo incluyó en la lista de "hombres en su vida". Guardó eso en uno de esos cuadros mentales para más tarde, es decir, nunca, y en cambio se centró en Viktor Krum, uno de los ídolos de su niñez y en alguna vez la cita de Hermione. —¿Todavía estás en contacto con Krum?

—¿Por qué no lo estaría? —Ella se movió para presionarse un poco más cerca de él y Draco trató de decidir si quería alejarse porque casi lo estaba asfixiando, o si quería hundir su cara en su cabello. Optó por no hacer nada y se sentó, rígido e inmóvil, en el sofá mientras ella continuó. —Somos amigos.

—Amigos. —Él soltó una risa que solo fue un poco amarga—.Ni siquiera te gusta el Quidditch y eres amiga del mejor Buscador de todos los tiempos. ¿Cómo es eso justo?

—¿Él sabe que me gusta por quién es como persona? —Hermione sugirió—.Sabes, no es solo un Buscador. Nadie es solo una cosa, ni siquiera tú.

Hubo un silencio. Esperó a que ella dijera más, pero no lo hizo, y volvió a mirar el periódico. A las Holyhead Harpies les estaba yendo bien este año. Blaise había comprado tickets para la temporada, así que debía estar contento.

—Extraño el Quidditch —dijo Draco. Fue una confesión demasiado honesta, y se arrepintió tan pronto como salió de su boca. Compartir cualquier cosa con ella era una mala idea. Compartir con alguien era una mala idea. La gente se iba, la gente moría, la gente huía. La gente te miraba con lástima o desprecio porque habías hecho lo que debías, y pensaban que habías hecho una elección. Te culpaban por hacer algo que les gustaba decirse a sí mismos que tendrían la fibra moral para rechazar. Mentirosos, todos ellos.

Excepto la maldita bruja que se aferraba a su mano, que había hecho todo lo valiente incluso cuando una persona sensata no lo hubiera hecho. Ella lo miró. Era muy injusto hacerla cargar con su propio castigo.

Lástima que la confusión de Veela la convirtiera en una mentirosa también.

—Entonces juega Quidditch —propuso, como si fuera así de simple.

—Es un deporte de equipo —señaló—¿Con quién crees que podría jugar?

—Juega con Harry —sugirió—.Uno a uno. Buscador versus Buscador.

Draco estaba a punto de decirle que esa era la idea más estúpida que alguna vez había tenido. San Potter no se reuniría con él para jugar Quidditch, pero solo había abierto la boca cuando la cerró nuevamente y consideró la idea en serio. No lo habría sugerido si no creyera que el bastardo diría que sí.

—Podríamos ir a la Mansión —dijo lentamente—.Hay un parque. No es un campo apropiado, por supuesto, pero hay mucho espacio. Podrías venir a verlo —agregó para molestarla. No podía imaginarse a Hermione Granger haciendo cosas de novia como mirar... lo que sea que él fuera para ella... jugar un deporte que obviamente ella pensaba que era más aburrido que cocinar o bailar, ambos eran tan aburridos como ver la pintura secarse. Ella no era su novia, ni siquiera su amiga. Ella era su... ¿Veela? No era una relación que implicara felicitaciones para él.

—¿Sentarme en el porche y mirarte mientras intento mantener una conversación cortés con tu madre? —Hermione examinó—.Creo que prefiero morir.

—¿Qué tal mi padre? —preguntó, realmente fastidiándola ahora porque si Narcissa fuera capaz de apretar los dientes y ser civilizada, pero Lucius no sería capaz de controlar la curvatura de su labio al verla. Sangre sucia. Criatura. Un experimento interesante, seguro, y lleno de potencial, pero aún personalmente repugnante.

No, definitivamente él no dejaría que su padre esté cerca de ella.

—Draco —dijo con exasperación familiar, y lo golpeó de nuevo. Él se rio, levantó el puño ofensivo y lo besó. Ella se congeló y, tan pronto como se dio cuenta de lo que había hecho, él también. Luego la dejó ir, y apretó y soltó los puños antes de recoger el periódico para tener algo que ver con sus manos.

—Ambos están en Francia en este momento —indicó él. Mantuvo su voz lo más nivelada posible. —Hablando en serio no te pediría que aguantes a ninguno de los dos y podrías explorar las bibliotecas de los Malfoy mientras jugamos. Estanterías de libros esperándote.

Hermione respiró profundamente, lo soltó y se puso de pie. Draco se preguntó qué estaría pensando, o si simplemente estaba luchando a través de los restos de la confusión. Ella había logrado mantener una conversación mientras se tocaban, y parte de él se sentía orgulloso de ella. Estaba seguro de que sería más fácil simplemente sucumbir.

Una de las Veela en sus archivos había hecho eso. No había funcionado bien para ella.

—Creo que me eso gustaría —dijo—. La biblioteca, quiero decir. Le enviaré una lechuza a Harry y se lo haré saber.

—¿Estarás bien sola en la Mansión? —preguntó—¿Después de... todo?

—Logré ir allí para verte —respondió—.Estoy segura de que puedo hacerlo de nuevo.

Él asintió con la cabeza y luego, sabiendo que si se detenía a pensar en ello, perdería el valor, rápidamente dijo—: Lamento mucho más de lo que puedo decir sobre lo que pasó con mi tía. Ella... no estaba bien, y por favor, créeme que si hubiera habido algo que podría haber hecho... —se detuvo porque parecía tan inadecuado. ¿Cómo te disculpa con alguien por haber sido torturado en tu casa? Estaba seguro de que en ningún solo libro sobre etiqueta en la extensa colección de Narcissa Malfoy lo encontraría. ¿Qué cuchara usar para una fruta oscura y desagradable? Absolutamente. ¿Cómo decirle a un mago que no estaba interesado sin comenzar un incidente internacional? Sí. ¿Esto? No.

Hermione Granger lo sorprendió de nuevo cuando tomó aliento y dijo—: Lo sé.

Algo picó en la esquina de los ojos de Draco.

—Sabes —empezó ella—, ayudó. Ayudaste.

—¿Cómo? —preguntó.

—Solo... te quedaste allí y había horror en tu rostro y tú mirabas y... pensé, "incluso Malfoy sabe que esto es horrible, y él me odia" y, de alguna manera, eso me impidió perder la cabeza incluso en las fauces de la agonía a las que ella me lanzó. —Hermione dejó escapar una risa incómoda. —Lo siento, suena patético, pero realmente fue reconfortante en alguna extraña manera que no puedo explicar el saber que odiaste lo que estaba sucediendo.

—Simplemente me quedé allí —dijo. No fue suficiente.

—Fue suficiente —concluyó.

Draco huyó ante eso como el cobarde que era, El Profeta con sus puntajes normales y aburridos de Quidditch abandonados junto a la mujer que había visto ser torturada. Se tendió en su cama estrecha, temblando, y cerró los ojos e intentó no pensar en nada. Solo nada. Él no podía manejar nada. En el vacío no había monstruos, ni tías locas, nada oculto en las sombras. El vacío no tenía agendas ni planes.

El vacío no tenía a Hermione Granger, y él respiró y exhaló y trató de no sentir nada y no pensar en nada.

No funcionó.


N/T: Gracias por seguir allí! :D