CAPÍTULO EXTRA NO.

"La princesa y el soldado"


Esta es la historia del prohibido amor que surgió, esta es la historia de la lucha por conseguir lo deseado del corazón, de cómo pelearon por estar con el pony amado, esta es la historia de cómo todo comenzó el último hijo del crepúsculo su historia fue aquí donde empezó…


REINO CREPUSCULAR 1 AÑO ANTES

Dentro de un carruaje que viajaba a través del bosque de las hojas negras al norte de la capital del reino crepuscular, el transporte iba tirado por cuatro ponys de frente, custodiado desde el aire por tres grupos de tres pegasos por los lados venían cuidando dos unicornios al igual que por detrás, muy resguardado pues en ese carruaje viajaban las 3 representantes de la realeza del crepúsculo, la monarca Royal Shine, y las dos princesas, su hija Diana de 13 años en ese momento y su media hermana Radiant Shine de 17 años (En solo 3 años Royal Shine, cometió aún más atrocidades, asesinando a sus primeros gemelos por el hecho de ser varones y matando a ambos ponys con los que sostuvo relaciones, nunca casada el crepúsculo permanecía sin rey).

Las tres monarcas regresaban de una reunión de diplomacia en la nación del frío, viaje de varios días pero necesario para mantener la paz con el reino que había estado amenazada desde que alguien contrató a un asesino para matar a la, en ese entonces, princesa Royal hace años, por lo que por más de una década había reuniones para que entre los reinos estuviesen en paz, pues en cierto punto se estuvo al borde de una nueva guerra.

-Odio tanto el frío, deben hacer algo con ese lugar- Mencionó Malhumorada Royal Shine por el viaje que tenían que hacer cada cierto tiempo.

-Sabes que es necesario, a mí tampoco me agrada mucho el clima hermana- Comentó la princesa Radiant Shine que estaba de frente a la monarca.

-No recuerdo haber pedido tu opinión, además ya sé eso, debimos haberles declarado la guerra en el momento pero nuestro padre no lo creyó necesario- Le respondió Royal Shine un poco agresiva en el tono.

-Una guerra solo hubiera causado la pérdida innecesaria de vidas, además se ha demostrado que el atentado no fue obra de ellos- Respondió Radiant Shine a lo cual solo recibió una mirada algo despreciativa de su hermana mayor.

-Mamá, la tía Radiant tiene razón en eso, leí algo de los documentos durante la reunión y en efecto, ellos no tuvieron nada que ver, alguien más maquino ese plan, ¿no te parece más prudente el buscar al verdadero culpable de esto en lugar de prestar atención a asuntos que no tienen sentido como hablar de una guerra?- Preguntó Diana exponiendo un poco nerviosa su punto de vista.

-Creo que tu hija tiene razón Royal, tratar de hallar pistas aunque sean remotas, alguien debe conocer algo- Comentó la princesa Diana lo cual cansó ya a Royal.

-Suficiente, Yo soy la reina aquí, solo Yo diré lo que se hará, no tiene sentido buscar pistas de algo que pasó hace tiempo, eso no importa ya, pero bien, si eso las calla mandaré unos guardias a que investiguen lo ocurrido, por Gadnios- Respondió ella irritada y llamó a dos de los guardias pegasos, les dio órdenes de adelantarse al castillo y que se prepararan para el arribo de las tres al castillo.

-¿Cuánto falta de camino a la ciudadela? Empiezo a tener hambre- Comentó Diana tocando su estómago después de todo tenía solo 13 años y esos viajes eran algo pesados para ella.

-3 o 4 horas más a esta paso quizás hasta 5- Respondió Radian Shine dando un suspiro de cansancio.

-¿Qué?- Dijo Diana sorprendida –Necesitamos un nuevo medio de transporte, uno que se más rápido- Mencionó ella echándose en el respaldo del asiento del carruaje.

-Te aguantas niña, recuerda que eres la futura reina y debes dar el ejemplo de realeza y superioridad- Comentó Royal Shine moviendo a su hija para que se sentara bien a pesar de que faltaran para su llegada –Siempre debes verte como lo que representas para de esa manera recibir el respeto que nuestro clan merece por derecho- Agregó ella con un aire de superioridad en sus palabras.

-Mamá solo tengo doce y sobre ser reina no estoy muy segura, además, si la tía tiene un bebé varón…- Al mencionar la última palabra el furor de Royal Shine se encendió contra su hija y su media hermana.

-¡No! Varones no han de nacer en nuestro linaje, su injusticia en el trono ha llegado a un punto donde no merecen ser herederos de la corona, no importa lo que los demás ponys digan, desde ahora la corona solo debe pertenecerle a hembras de nuestro clan, por eso estoy agradecida de que Diana sea mi heredera- Mencionó ella mostrando un gran rencor guardado que salía a flote al hablar del trono y de sucesores.

-Pero, Diana no fue la única hija que tuviste Royal- Mencionó con algo de miedo Radiant Shine y todo en el carruaje se hizo silencio.

-Lo sé, lamentable lo que ocurrió pero así lo decidió la vida, no se hable más- Respondió ella terminando la conversación y dejando un silencio incómodo; al pasar una hora de camino Royal Shine quedó dormida lo que Diana aprovechó para platicar con su tía unos momentos mientras podía.

-Tía ¿por qué mi mamá siempre está enojada?- preguntó Diana al notar esa actitud por parte de Royal Shine hacia casi todo el mundo.

-Ella no está enojada pequeña, solo esta… triste… verás he escuchado palabras de sus antiguos mentores, pues los trajo para que me educaran, parece que tu madre no tuvo una buena relación con papá, yo no lo conocí pero por lo que me platican, no le prestó la atención que ella quería, dicen que hubo un tiempo en el que tu madre buscaba algo más para el reino crepuscular, un futuro de equidad para todos, pero en un punto cambió, nunca habla de ellos, solo he oído como te digo, rumores de sus viejos mentores y nada más, no culpes tanto a tu madre por cómo es, no es del todo su culpa, además ella te ama mucho, solo que tiene una extraña manera de demostrarlo sobrina- Explicó Radiant tratando de justificar a su media hermana de la mejor manera que podía.

-Gracias tía, tengo un poco de sueño- Respondió la princesa Diana dando un bostezo y recostándose en el hombro de Radiant y al igual que su madre durmió un poco mientras Radiant quedaba despierta por cualquier cosa que pudiese ocurrir y miraba por la ventana del carruaje.

-Royal, hermana, puedo sentir hasta este momento el dolor que aun guardas en tu corazón, dioses del crepúsculo, alivien la pena de mi hermana, pido que un día su dolor sea lavado que su alma y corazón encuentren la paz que ella merece, a mi sobrina quería que su vida tenga felicidad y prosperidad, que logre entender el dolor de su madre y ayude a sanarlo, permítele sanar el alma de tan atormentado ser- Pensó ella haciendo un ruego en su mente, también en ese momento decidió hacer una por su misma persona, algo que casi nunca hacía por considerarlo egoísta pero desde hace tiempo deseaba algo para sí –Gran Narceris, diosa del amor, la bondad y la paz, en este momento ruego a ti por algo que no había deseado antes, dale a mi corazón un compañero que pueda amar, alguien a quien yo pueda amar- Pidió ella en forma de ruego y siguió mirando hacia el horizonte dónde el crepúsculo iluminaba parte del cielo.

CASTILLO CREPUSCULAR 2 HORAS DESPUÉS

La vigilancia del castillo y de las áreas circundantes estaba reducida puesto que ninguna de las autoridades reales se encontraba en el momento no había razones para una vigilancia más severa, aun así la reina había dejado a los entonces 5 capitanes de su reino a resguardar las zonas de la ciudadela en caso de que algo sucediera. Cada 2 horas los capitanes se reunían en la entrada principal del castillo para reportar la vigilancia de sus zonas asignadas.

-Informe- Dijo un pony alto de pelaje morado y complexión fornida, Colen, el gran pony que se convertiría en el comandante supremo de las fuerzas crepusculares.

-Nada en los jardines traseros de la ciudadela, todo tranquilo como un maldito cementerio- Comentó Blue Knife con un poco de mala gana.

-La zona media está tranquila, hubo un par de alborotadores pero me encargué de ellos jaja- Mencionó Hard Shield dando una sonrisa y limpiando un poco de sangre de sus cascos.

-Siempre con la violencia como arma ¿verdad Hard Shield?- Comentó un unicornio de pelaje negro.

-¿Y eso que te importa a to Shadow Night?- Respondió algo irritado el pony color rojo.

-Tranquilo Hard, solo fue un comentario- Comentó el unicornio y volteó hacia Colen –Nada que reportar en la entrada del castillo, no hay mucho si la reina y las princesas no se encuentran- Mencionó Shadow Night dando su informe.

-Entendido ¿Dónde es tu hermano?- Preguntó Colen al no ver al otro capitán en el lugar.

-Tarde a todo como es usual en él- Respondió Blue Knife con una risa sarcástica.

-Siento llegar tarde- Se escuchó la voz del capitán faltante aterrizando frente a los demás.

-¿Qué te retraso Night Strike?- Preguntó Colen acercándose al pegaso, quien era el más joven de los 5 capitanes.

-Un reporte, pegasos que custodiaban el carruaje de sus majestades, este es un aviso, hace dos horas la reina estaba en ruta del bosque de las hojas negras, llegarán aquí en aproximadas dos horas más, nos piden que nos organicemos para recibirles de su viaje a la nación del frío, órdenes de su majestad- Informó Night Strike sobre el recado a sus compañeros capitanes, quienes dieron un suspiro pues esperaban descansar un poco al menos antes de la llegada de las monarcas.

-Bueno, a trabajar entonces, Blue Knife y Hard Shield supervisen todo dentro del castillo, Night Strike y Shadow Night conmigo aseguraremos las zonas de la ciudadela, muy bien todos muevan los cascos- Ordenó Colen a lo cual los demás capitanes asintieron y fueron hacia sus áreas asignadas para trabajar.

-Oye Night Strike- Habló Shadow Night mientras supervisaba con su hermano a otros guardias que acomodaban algunas cosas en la entrada de la ciudadela preparándose para el regreso de la realeza.

-¿Qué ocurre Shadow Night?- Respondió el pegaso verde que seguía mirando a los ponys.

-¿Alguna vez has pensado en formar una familia? Ya sabes, sentar cabeza con alguna pony- Preguntó ahora el hermano mayor.

-Para serte sincero, no, no lo había pensado hasta ahora, no sé si estoy listo para eso, es decir, no tenemos mucho de habernos convertido en capitanes, creo que por ahora debemos de gozar el momento y la juventud que tenemos, ¿Por qué la pregunta Shadow?- Contestó Night Strike cuestionando ahora a su hermano mayor sobre el motivo de ese cuestionamiento.

-Porque la verdad he estado pensando en eso, en casarme y formar una familia, es uno de mi sueños hermano, poder establecerme por fin y tener una esposa y quizás un par de hijas jaja, unas hermosas niñas creo que con dos estaría bien, pero claro, no me casaría con la primera pony que llamara mi atención, eso del amor a primera vista no existe jajaja por Narceris (diosa del amor, la bondad y la paz) ¿quién creería en esas cosas verdad?- Respondió él riendo un poco al igual que su hermano menor, ambos siguieron hablando sobre eso, burlándose un poco del "amor a primera vista" y también hablando más sobre sus planes para el futuro.

-Sí lo sé, eso solo pasaría en un cuento de hadas o en otra dimensión- Respondió Night Strike y ambos rieron un poco más como todos hermanos.

-Ustedes dos dejen de reírse ya, la reina y las princesas están por arribar al castillo, andando, debemos estar en la puerta, ya los guardias hacen fila desde la entrada de la zona baja, vamos muévanse- Habló Colen quien llegaba a ellos ya que se habían tardado un poco pues se distrajeron en su plática y no notaron lo rápido que pasaron las horas.

-Es verdad, perdón por eso Colen, vamos Night Strike o nos cortaran la cabeza- Respondió Shadow Night bromeando un poco aunque bien sabían que Royal Shine era capaz de hacer eso solo por llegar tarde a algún evento o recibimiento.

-Hemos arribado al fin- Dijo Diana aliviada al ver como el carruaje entraba en la ciudadela.

-Bien, ya estaba harta, lo primero que haremos será descansar- Comentó Royal Shine estirando sus alas y en eso vio que su hermana se había quedado dormida después del viaje –Levanta a tu tía, no quiero que todo el reino piense que los Shine somos unos holgazanes por su causa- Agregó la monarca después de bostezar un poco y estirar sus alas para despertar del todo.

-Está bien madre, tía, tía Radiant despierta, hemos llegado al castillo- Habló Diana y despertó a Radiant Shine quien estaba un poco adormilada al ser la que menos durmió de las tres ponys.

-Oh, discúlpenme- Contestó Radiant dando un bostezo –Creo que no aguanté el sueño- Dijo ella bromeando un poco aunque solo a su sobrina causó risa el comentario, mientras Royal Shine mantenía su dura cara de seriedad.

-¡Saludar ya!- Dijo con gran voz Colen desde fuera del carruaje y todo guardia se puso firme ante el paso de las gobernantes del reino crepuscular que bajan del carruaje con orden y elegancia, primero Royal Shine, demostrando que era la mayor autoridad del reino, seguida de ella, su hija, la princesa Diana y por último Radiant Shine, al ser Diana hija de la actual monarca, su jerarquía era mayor a la de la hermana de la reina, sobre todo el hecho de ser media hermana.

Las tres representantes de la corona caminaron en línea recta hacia dentro del castillo a través de un camino de guardias que sacaron espadas para saludarlas; ante la mirada de todos por poco ocurre una tragedia, uno de los guardias reales no resistió al paso de las monarcas y dio un estornudo fuerte lo que provocó que bajara su casco dónde sostenía la espada con fuerza, Radiant vio con horror como la espada se dirigía hacia ella, y aunque esa arma no la hubiera matado por pertenecer al clan de los Shine le hubiera causado un grave daño a su ser; por suerte alguien logró reaccionar a tiempo, al notar antes que el guardia hacia algunos movimientos extraños estuvo listo para actuar.

La espada del guardia fue detenida por otra espada, el choque de armas resonó mientras todos miraban la acción, Shadow Night había detenido esa arma con la suya y con el uso de tele-transportación, desde el suelo, la princesa Radiant Shine abrió sus ojos lentamente para ver a aquel que había evitado que lastimaran gravemente.

-Tenga más cuidado con su arma soldado- Le dijo Shadow Night al pony que por poco lastimaba a la princesa.

-Como ordene señor- Respondió el guardia con mucha pena y regresando la espada a su vaina al igual que los demás guardias.

-Nunca se vuelva a usar el camino de espadas para recibir a la realeza, puede tener otras consecuencia más graves- Ordenó Royal Shine y sus soldados asintieron.

-Eso estuvo cerca, ¿se encuentra bien majestad?- Preguntó el unicornio de color negro y crin verde dándose la vuelta y extendiendo su casco a la princesa para ayudarle.

-Sí, muchas gracias capitán- Dijo ella tomando su casco para ayudarse a para y fue en ese momento que sus miradas se cruzaron viéndose directamente a los ojos.

Ambos no entendieron qué fue lo que ocurrió en ese momento, solo pasó, sus ojos se quedaron fijos por un momento en los ojos del otro, se habían visto antes pero nunca así de cerca, sus cascos seguían tomados, sintieron que todo el mundo se detuvo de pronto, como si el tiempo no pasara y solo estuviesen ellos dos, ambos se sonrojaron un poco y fue cuando notaron que sus cascos seguían unidos, con vergüenza se soltaron y voltearon la mirada por suerte nadie se dio cuanta, los guardias habían ya empezado a retirarse y Royal Shine estaba platicando con los demás capitanes sobre la seguridad del castillo, la única que se dio cuenta de lo ocurrido fue la princesa Diana.

-Mil, mil disculpas majestad, no era mi intención- Se disculpó Shadow Night apenado por lo ocurrido aunque Radiant solo reía un poco.

-No hay nada que disculpar, le agradezco el que haya salvado mi vida capitán- Respondió ella agradecida por la acción del unicornio negro.

-Bueno, aunque la espada bien sabe no puede matarla, no podía permitir que la realeza, que usted fuese dañada- Respondió Shadow Night causando que Radiant se sonrojase aún más que antes.

-Un noble gesto de su parte, arriesgar su vida capitán, sabiendo bien como dijo que no puedo morir por armas comunes, usted es de verdad alguien digno de confianza- Comentó Radiant Shine ocultando un poco su apenado rostro, miró de nuevo al capitán y notó un poco de sangre saliendo de la mejilla del capitán –Oh por Gadnios, capitán su mejilla- Dijo la princesa señalando el rostro del capitán quien al tocarse sintió la sangre saliendo de su rostro.

-Oh, vaya, baje mi guardia un momento, bueno descuide he recibido peores heridas- Respondió el unicornio a punto de limpiarse la sangre con el casco.

-Permítame por favor- Dijo la monarca y con un pañuelo limpió la herida del capitán quién se volvió a sonrojar al sentir como la princesa quitaba la sangre de su mejilla aún más cuando la princesa Radiant tomó su casco y le entregó el pañuelo.

-Majestad…- Decía el unicornio pero Radiant lo interrumpió.

-Acéptelo, como muestra de mi gratitud y de mi aprecio- Respondió la princesa Radiant Shine dejando el pañuelo en el casco del capitán Shadow Night y alejándose lentamente con una sonrisa en su rostro.

-¿Estas bien hermano?- Le preguntó Night Strike a Shadow Night al verlo quedarse inmóvil por unos momentos.

-¿Qué? Oh sí claro, perdona hermano, solo pensaba un momento- Respondió Shadow Night mientras guardaba el pañuelo en su armadura.

-Sí tú lo dices, bien, vamos, debemos seguir haciendo nuestras rondas- Comentó el pegaso verde a lo que su hermano asintió con la cabeza y ambos patrullaron por el resto de su turno hasta la noche, según el horario la primera guardia nocturna tocaba en ese momento a Shadow Night y su sector era de hecho a las afueras del castillo, en la zona de las habitaciones reales.

-Princesa Radiant, ¿qué me sucede? No puedo dejar de pensar en ella desde la tarde- Pensaba Shadow Night tratando de concentrarse en su guardia pero de su mente no escapaban los recuerdos de esa tarde, soñaba con la princesa y él tomados de los cascos en uno de los balcones del castillo crepuscular mirando juntos el cielo crepuscular -¿En qué diablos piensas Shadow Night? Ella es una princesa, realeza, tú no eres más que un soldado, le debes lealtad no amor- Se dijo así mismo el unicornio negro mientras reía un poco por esos recuerdos, una sonrisa sincera y tomando el pañuelo que le había dado la princesa lo olfateó un poco para sentir su fragancia –Princesa- Pensó el unicornio negro y volvió a guardar el pañuelo en su armadura.

Sin darse cuenta desde uno de los balcones alguien lo observaba mientras seguía con su ronda, había visto todo lo que el unicornio Shadow Night había hecho, desde realiza su ronda hasta olfatear el pañuelo. Era la princesa Radiant Shine, había preguntado sobre los lugares en que los capitanes debían hacer sus rondas.

-Es muy bien parecido la verdad y valiente sin duda, capitán Shadow Night- Dijo la princesa Radiant sonrojándose un poco al pensar en el unicornio negro.

-¿Te gusta el capitán tía?- Se escuchó de pronto la voz de la princesa Diana lo que terminó por asustar a Radiant Shine que dio un pequeño grito de impresión y un brinco.

-Ay Diana, me asustase querida- Dijo Radiant Shine tocándose el pecho por el susto.

-Upss, mis disculpas tía- Comentó Diana con algo de pena –Pero si te gusta ¿verdad?- preguntó ella algo inocente pero no tanto como para no entender lo que ocurría.

-Bueno pequeña, no podría decir eso, creo que es bien parecido, aunque solo lo he visto unas veces- Respondió Radiant Shine dando una sonrisa.

-Vi cómo le tomabas el casco y le dabas el pañuelo tía, te gusta jiji- Dijo ella emocionada de los sentimientos de su tía, le parecía algo gracioso y lindo.

-Diana, ¿cómo dices eso?, bien lo admito, tal vez me atrae un poco, pero…- Mencionó Radiant cambiando su semblante.

-¿Qué ocurre Tía?- Preguntó la princesa Diana.

-Es tu madre, desde que tu padre bueno, falleció, nunca ha dejado que otro pony llegué a su vida y mantiene a los machos alejados de nosotras, siempre me ha prohibido relacionarme, desde que era pequeña, dice que es por mi propio bien, y la entiendo, tu madre se ha hecho cargo de mi desde el día que nací cuando mis padres, tus abuelos, murieron, por eso le tengo una gran agradecimiento a Royal, siempre ha velado por mi seguridad- Dijo la princesa Radian, ignoraba por completo el hecho de que había sido Royal quien mató a sus padres, pero por el cuidado que tuvo con ella desde pequeña le guardaba respeto y cariño.

-¿Pero mamá tiene problema con que tu tengas un novio tía?, además el capitán te salvó la vida, eso podría ayudar ¿no?- Preguntó la princesa Diana tratando de animar más a su tía a seguir el sentimiento.

-No pequeña, aunque lo deseásemos con todo el corazón, somos de mundos diferentes, él es un soldado y yo una princesa, tu madre jamás lo permitiría y, bueno, es la reina, debemos obedecer sus órdenes, pues ella busca lo mejor para nosotras- Respondió Radiant Shine no muy convencida de lo que decía y obviamente deseando algo más.

-Yo creo que debes seguir a tu corazón tía, eso es lo que me has enseñado- Respondió Diana mientras salía del balcón y de la habitación de su tía dejándola muy pensativa.

-Para solo tener 13 años, es muy inteligente y despierta, seguro será una buena reina algún día- Dijo Radiant Shine dando una leve sonrisa para luego mirar de nueva cuenta hacia la luna –Grandes dioses del crepúsculo guíen mi camino por favor- Mencionó ella como susurro y elevó una plegaria a los cielos.

Radiant Shine regresó a su habitación para recostarse y descansar, sin embargo no puedo hacerlo, sentía insomnio por los pensamientos que estaban en su cabeza y los sentimientos que había en su corazón, se acomodaba en distintas posiciones pero le era imposible conciliar el sueño, por fin se dio por vencida y se levantó de su cama, salió de su habitación y saludó a la escolta de su puerta quienes asintieron y se retiraron en lo que la princesa regresaba a sus aposentos.

-Quizás un poco de agua me ayude a descansar mejor- Pensaba la unicornio blanca mientras caminaba a través de los pasillos con rumbo a la cocina, tomó el agua que necesitaba y salió de la cocina solo para ver a alguien observando la luna por una de las puertas de salida del castillo, o al menos su sombra, sintió como si algo la empujase a ir hacia esa dirección y caminó hasta el portón, cual no fue su sorpresa al ver al capitán Shadow Night con su mirada fija hacia la luna y muy pensativo.

-Que hermosa luna hay esta noche- Dijo el unicornio en voz alta sin saber que era escuchado.

-En efecto lo es- Mencionó la princesa Radiant lo cual hizo voltear a Shadow Night quien se sorprendió de verla ahí –Oh, perdone ¿lo interrumpo?- Preguntó ella de manera amable al capitán.

-Este no, para nada princesa, ¿necesita de mis servicios majestad?- Preguntó ahora Shadow Night con respeto a la monarca.

-No por el momento capitán, pero debo preguntar también ¿No ha acabado su guardia? O ¿Será acaso que el sueño no le deja entrar en su reino esta noche?- Comentó Radiant Shine intrigada aunque de igual manera sabiendo la respuesta.

-Habla con la verdad majestad, pensamientos que no dejan conciliar el sueño- Respondió el unicornio ocultando algunas palabras.

-¿Pensamientos o sentimientos capitán?- Preguntó ella lo cual dejó a Shadow Night sin saber qué responder.

-Princesa- Dijo él mirando a Radiant Shine bajo la luz de la luna y se quedó mudo por la belleza con la que resplandecía ante sus ojos.

-Radiant- Mencionó ella –Llámeme Radiant- Dijo de nuevo y pidió al capitán que se retirase el yelmo de la cabeza para ver su rostro completo.

-Radiant, Shadow Night, a su servicio- Dijo el unicornio quitándose su yelmo y ambos vieron por fin sus rostros sin ningún velo o armadura que los tapase –Usted, es de verdad hermosa…- Se atrevió a decir el unicornio negro estando sonrojado.

-Shadow Night…- Respondió ella ante tal elogio y ambos acercaron sus rostros hacia el otro con algo de lentitud cerrando sus ojos y extendiendo sus labios, sin embargo en el último momento Shadow Night volteó su rostro.

-Lo siento princesa, pero esto no es correcto, mi lealtad debe ser para usted, solo mi lealtad- Dijo el unicornio negro con mucha dificultad pues sus sentimientos por ella empezaban a notarse.

-En efecto nuestros mundo son diferentes ¿No es así?- Mencionó ella también algo desilusionada de no concretar el beso pero en ese momento tuvo una idea que le devolvió la sonrisa -¿Y si ambos fuésemos de la misma clase social?- Preguntó ella lo cual dejó un poco confundido a Shadow Night.

-No entiendo lo que quiere decir princesa- Respondió confundido el unicornio negro.

-No importa, solo prométame esto, dentro de una semana nos veremos en la parte trasera del castillo, en el punto dónde se retira la basura del lugar- Mencionó ella lo cual extrañó aún más al capitán.

-Bien como usted diga entonces- Respondió el con una sonrisa y en eso recibió un beso en la mejilla por parte de la princesa Radiant.

-Es una cita entonces, no vayas a faltar, Shadow Night y ya te lo dije, llámame Radiant cuando estemos solo los dos- Contestó ella con una sonrisa y se retiró hacia su habitación mientras Shadow Night se quedaba ahí impactado por el beso que recibió.

-Esto tiene que ser un sueño- Se decía a sí mismo el capitán incrédulo de lo que ocurría ¿de verdad acababa de recibir un beso de la princesa? Incluso se golpeó a sí mismo con la madera de la lanza que tenía cargando, el dolor del golpe le hizo notar que para nada estaba soñando, lo que ocurría era real.

Pasó entonces la semana acordada por la princesa Radiant, durante ese tiempo ambos no se vieron de manera directa más que nada cuando Royal Shine los llamaba a los capitanes o que cruzaban sus caminos, pero mantenían las cosas disimuladas para no dejar que nadie se diese cuenta, salvo Diana que sospechaba al estar atenta a los movimientos de su tía y su forma de actuar cerca del capitán al igual que Shadow Night cerca de la princesa.

-¿A dónde vas Radiant Shine?- Preguntó Royal Shine al ver que la princesa Radiant salía de su habitación mirando hacia los lados.

-Oh, Royal, solo pensaba dar un paseo por el castillo y los jardines- Respondió ella a la monarca del crepúsculo.

-¿En serio? ¿Y necesitas esa bolsa para caminar por el castillo?- Preguntó Royal Shine de nuevo al notar la bolsa colgada que llevaba a su costado su media hermana.

-No, bueno lo que ocurre es que…- Radiant empezaba a ponerse nerviosa pues Royal insistía en sus preguntas y no se alejaba.

-Oh tía gracias- Dijo de pronto Diana apareciendo y tomando la bolsa con su magia –Gracias por encontrar mi bolsa, llevaba días buscándola- Volvió a decir la Alicornio confundiendo un poco a ambas, Radiant entonces notó un guiño de la princesa Diana y entendió la situación, la estaban cubriendo.

-De nada Diana, iba a dejarte la bolsa antes de caminar por el castillo un rato- Contestó la princesa Radiant algo nerviosa al igual que Diana.

-No tengo tiempo para esto, tengo una reunión con algunos nobles del reino y debo estar ahí en menos de 10 minutos, hablaré con ustedes después- Comentó Royal Shine dejando a ellas ahí más tranquilas.

-Eso estuvo cerca- Dijo Diana respirando un poco nerviosa y ambas dieron un suspiro de alivio.

-Te debo una Diana, me salvaste- Contestó Radiant Shine con una sonrisa.

-Será mejor que te des prisa tía, vi al capitán Shadow Night detrás del castillo y recordé que esa no era su zona de vigilancia, además lo escuché pedirle al capitán Night Strike que cubriera su zona por hoy, se me hizo raro así que vine a preguntarte ¿Vas a tener una cita con él verdad?- Preguntó Diana expectante y emocionada.

-¿No le dirás a tu madre verdad?- Preguntó Radiant a Diana.

-No le diré nada- Contestó alegre la hija de Royal Shine.

-Entonces sí, me voy a reunir con él, por eso llevo esto- Comentó Radiant Shine sacando dos brazaletes de la bolsa que cargaba.

-¿Qué son esos tía?- Preguntó Diana al ser la primera vez que veía esos artefactos.

-Una de las muchas reliquias de nuestro clan, estos son los brazaletes de la ilusión, a los ojos de los demás serás otro, solo tú y alguien que tenga el brazalete te verá cómo en realidad eres, claro exceptuando tu reflejo- Explicó ella aunque Diana se sentía aun confundida a pesar de la explicación de su tía.

-No entiendo tía- Respondió ella rascando su cabeza.

-Te lo mostraré, colócate esto en cualquiera de tus patas delanteras- Dijo Radiant Shine dándole a Diana uno de esos brazaletes.

La princesa tomó entonces ese artefacto Shine y lo puso en su pata delantera izquierda, una pequeña gema en el brazalete brilló por momentos y luego se apagó, Diana se miró a si misma pero no notó ningún cambio en ella lo cual la confundió.

-Ah, creo que no sirve tía, no me veo o me siento diferente- Respondió ella mientras miraba sus patas y tocaba su rostro y cuerno.

-Mírate en el espejo sobrina- Respondió Radiant Shine con una pequeña risa, Diana algo intrigada entró a la habitación de ella y al observarse en el espejo pudo ver en efecto como el brazalete si había resultado, dio un pequeño grito de impresión pues lo que veía la dejó atónita.

-¿Esta soy yo? Ni siquiera tengo los ojos dorados- Dijo Diana al ver su nueva imagen, ahora no era ni siquiera Alicornio, era una unicornio de pelaje verde claro con crin anaranjada y ojos morados, también su CM había cambiado, ahora tenía un espejo que brillaba al reflejar el sol –Es de verdad impresionante, ni siquiera me veo como Alicornio- Comentó ella muy sorprendida del cambio que presentaba su cuerpo.

-Te lo dije, en los reflejos puedes verte y todos los demás te verán de esa manera, solo tú te verás cómo eres en realidad, por eso puedes ver tus patas del mismo color, además de que debes ser cuidadosa ya que estos brazaletes solo cambian tu apariencia pero no tu voz- Explicó Radiant Shine y con magia quitó el brazalete de la pata de Diana, al hacerlo, su apariencia volvió a la normalidad dejándola aún más impactada.

-Ya entiendo lo que harás tía, te deseo suerte- Respondió Diana y abrazó a Radiant Shine quien para evitar sospechas se puso primero el brazalete transformando su apariencia a la de una unicornio rosa con crin blanca, para evitar el cambio de color de ojos usó un hechizo que los dejó dorados, tomó un poco de ropa de esa bolsa y se disfrazó como sirvienta pasando así desapercibida entre los guardias del castillo.

-¿Por qué la princesa me citaría aquí?- Se preguntaba Shadow Night que esperaba a Radiant Shine en el punto acordado.

-Te dije que me llamarás Radiant- La voz de la princesa se hizo escuchar, llamando la atención de Shadow Night, pero al girar su cabeza solo pudo ver a otra unicornio.

-Am ¿puedo ayudarle en algo?- Preguntó Shadow Night confundido pues la voz de la unicornio era la de Radiant pero su apariencia era todo lo contrario a la princesa.

-¿No me reconoces verdad?- Dijo la princesa y dio una pequeña, risa, fue en ese momento que retiró el brazalete de su pata dejándose ver como en realidad era pero manteniendo las ropas de servidumbre.

-¡¿Princesa?!- Comentó impresionado Shadow Night al ver como la apariencia de la unicornio volvía a cambiar.

-Toma, ponte esto, así nuestro mundo serán iguales, será nuestro propio mundo- Mencionó ella poniéndose de nuevo el brazalete, Shadow Night ante esto quedó más impresionado que antes y aunque dudaba un poco al final después de sentir el casco de la princesa tocando el suyo accedió.

-Aquí voy- Dijo el unicornio negro poniéndose ese brazalete y deshaciéndose de su armadura real, escondiéndola de la vista, para ponerse la ropa de un pony común, aunque no lo viera su apariencia era ahora de un unicornio de pelaje gris con la crin verde, sus ojos habían cambiado a marrón así que la princesa realizó el mismo hechizo en él para que no se notará este cambio en sus ojos.

-Ahora podemos conocernos mejor, sin miedo a las clases sociales- Mencionó la princesa Radiant y antes de que Shadow Night reaccionará este le dio un beso en los labios dejándolo sin movimiento –Ven, camina conmigo- Comentó ella abriendo un pasaje secreto del castillo, uno de emergencia para la nobleza, salida que los llevó hasta un negocio abandonado en la zona alta de la ciudadela que servía para que nadie notará ese pasadizo secreto.

-El castillo sí que tiene sus secretos ocultos en todos lados- Mencionó Shadow Night impresionado por ese pasadizo, había escuchado sobre las puertas y caminos secretos dentro y fuera del castillo pero por más que buscaba durante sus horas de guardia no había podido encontrar ninguna, en efecto estaban muy bien escondidas de la vista de los demás ponys, tanto que al parecer solo la realeza conocía dichas rutas de secretas hacia distintos puntos de la ciudadela y también fuera de esta.

-No es la primera vez que hago esto, te confieso que a veces me gusta salir a la ciudadela a explorar esta zona, aunque sea solo por un par de momentos, toda mi vida la he pasado en ese castillo, las únicas salidas que he tenido es aquellas a las que mi hermana va por asuntos de la realeza- Mencionó ella con algo de tristeza.

-Te sientes como una prisionera, un animal encerrado en una jaula que solo puede ver hacia el mundo exterior y solo poder preguntarte ¿Qué habrá más allá del horizonte? ¿Qué nuevos mundos podríamos descubrir si nos atrevemos a aventurarnos en lo desconocido? ¿Qué aventuras nos esperan tras los muros?- Mencionó ahora Shadow Night dejando a la princesa Radiant impresionada de las profundas cuestiones que se hacía el unicornio.

-Vaya, pensé que solo Yo tenía esa curiosidad- Dijo ella dando una sonrisa –No pensaba que un capitán, un soldado tuviera esos pensamientos- Mencionó ella aun impresionada.

-el mundo es un lugar muy grande princesa- Respondió el capitán con un poco de melancolía al recordar su pasado.

-Permíteme- Dijo la princesa y tocó el pecho del guardia real, al hacerlo pudo ver en él un espíritu noble y el alma de ventura que tenía en él, lo fuerte que era el dolor que llevaba en su corazón y la calma que sentía al estar con ella.

-¿Qué fue eso?- Preguntó asustado el capitán de la guardia real al haber sentido y visto lo mismo que la princesa Radiant.

-Esa es mi habilidad especial, cada Shine posee una, mi hermana tiene una voz muy alta capaz de convertir nuestro lamento del crepúsculo en un arma muy poderosa, la he visto destruir roca con solo su voz, pero en mí, bueno mi habilidad es otra, puedo ver cómo es en realidad un pony al sentir lo que hay en su corazón, al sentir lo que de verdad esconde en su interior, aquello que está oculto a la vista, perdón si fui entrometida- Comentó Radian Shine algo apenada.

-No hay problema, de hecho, puede que me hayan entrenado para ser un soldado, pero la verdad de potros pensamos que sería diferente, Yo, mi hermano Night Strike y el capitán Colen, pensábamos que como capitanes tendríamos sin fin de aventuras y lucharíamos en cientos de batallas en lugares lejanos, teniendo aventuras y descubriendo nuevas cosas… lamentablemente, eran solo sueños de potros, una vez que descubrieron que éramos descendientes del clan de los Night, nos tomaron de nuestro hogar, bueno hogar adoptivo- Mencionó el con un poco de pesar.

-Camarero, dos bebidas por favor- Pidió la princesa disfrazada y en unos momento fue atendida por los empleados del lugar, a pesar de que recibían algunas miradas de repudio por parte de ponys de alta sociedad pues los ropajes que utilizaban eran a penas de la zona media -¿Quisieras contarme Shadow Night?- Preguntó Radiant Shine tomando su bebida.

-No es la gran cosa, la historia de muchos de la zona baja en realidad, mi padre, era guardia real, pero murió en una misión cuando nosotros éramos aun pequeños, mi hermano y yo lo aceptamos con mucho dolor, pero nuestra madre jamás se recuperó de ese golpe a su vida… murió meses después por tristeza y depresión… quedamos al cuidado de una pony amable que cuidaba a varios más ponys de la ciudadela, le decimos la abuela, pero en fin a los pocos meses su majestad mandó buscar miembros de los antiguos clanes y descubrió que mi hermano y yo somos descendientes de ellos, nos llevaron al castillo y nos entrenaron desde pequeños, nos lastimaba a propósito, así se aseguraron de que fuéramos parte de los Night, nos hacíamos más fuertes que los demás después de recuperarnos y nos llevaron a un entrenamiento más intensivo ara hacernos más fuertes, un pony llamado Scott nos entrenó de igual forma, fue como un segundo padre para nosotros, nos dio cariño a mí, a mi hermano y al capitán Colen, hasta que nos nombraron capitanes- Shadow Night relató a la princesa toda su historia, ella no podía creer que eso se hiciera a los capitanes y recordó vagamente un tiempo en el que algunos cuerpos de ponys eran sacados del castillo, ahora todo cobraba sentido para ella.

-Mi hermana, ella me había dicho que esos cuerpos fueron víctimas de la plaga que infestó el reino- Respondió ella con sorpresa y algo de Shock.

-Nunca existió tal plaga, fue una cubierta para buscar más descendientes de los antiguos clanes- Respondió Shadow Night con algo de rencor –Nunca le había dicho a nadie sobre esto antes, la envidió de verdad, la vida en el castillo debe ser algo increíble- Mencionó Shadow Night en tono algo de burla.

-Eso quisiera decir, pero desde que una es pequeña en el castillo es siempre etiqueta, lecciones, actuar como todos quieren que actúes, seguir los ejemplos establecidos, sacrificar…-

-Sacrificar tu propia libertad para encajar en el mundo que la mayoría ha creado- Interrumpió Shadow Night dejando a la princesa con mirada impresionada.

-No tener tu propio espacio o una oportunidad para mostrar quién eres en realidad- Continuó la princesa y de nuevo el capitán tomó la palabra.

-Actuar de una manera en la que todos quieren que actúes al no aceptar tu verdadera forma de ser, no aceptan quién quieres ser- Dijo el pony dando una sonrisa.

-Tener libertad- Comentó ella.

-Poder elegir- Respondió Shadow Night y ambos empezaron a acercarse de nuevo perdiéndose en la mirada del otro.

-Elegir con quién estar- Mencionó la princesa acerando más su rostro al del capitán.

-Decidir mi destino- Dijo Shadow Night mientras ambos pegaban sus rostros, sus labios temblaban y ambos corazones se aceleraban al estar juntos.

-Elegirte a ti…- Dijeron ambos al mismo tiempo y al no poder resistir más cedieron al deseo y se besaron, para ellos todo el tiempo se detuvo en ese beso, nada importaba más solo ellos, ese instante era único, para ellos solamente, el resto del mundo no les importaba, solo ese beso, ese beso era todo para los dos.

-Nunca en mi vida me he sentido así- Dijo Shadow Night algo sonrojado.

-¿Crees qué esto es lo que llaman amor?- Preguntó la princesa apenada por el beso que ambos se dieron.

-No lo sé, pero estoy dispuesto a tratar a averiguarlo- Comentó el unicornio negro tomando el casco de la princesa -¿Y tú Radiant?- Le preguntó ahora a la princesa.

-Mientras este contigo, por supuesto que quiero averiguarlo- Respondió la princesa y volvió a besar al capitán.

-Lo sabía jiji- Dijo Diana desde el castillo pues observaba con la ayuda de un telescopio la cita de su tía y entonces regresó al castillo.

3 MESES DESPUÉS

-Ven conmigo rápido- Mencionaba Radiant Shine tomando al capitán Shadow Night que lo llevaba muy emocionado.

-Radiant, ¿segura de que quieres hacer esto?- Le preguntó Shadow Night algo preocupado y nervioso.

-Tan segura como de que te amo- Respondió ella y beso al capitán de nueva cuenta con más intensidad que antes –Solo ven conmigo- Dijo ella metiendo al capitán a su habitación cuidando de que nadie los viese.

-¿Pero qué hay de su majestad?- Preguntó Shadow Night mientras seguía besando a la princesa Radiant.

-Mi hermana ha salido, al igual que mi sobrina y he dado orden de que nadie me moleste hasta nuevo aviso, tenemos todo el tiempo para nosotros Shadow Night- Dijo ella y ante la sorpresa del capitán ella se quitó sus vestidos reales provocando una reacción acorde del capitán.

-Radiant… ¿de verdad piensas?- Preguntó ella pero fue callada por el casco de la princesa.

-Yo te amo Shadow Night, quiero que tengas mi corazón, mi alma y mi cuerpo, unamos por fin Shadow, me entrego a ti- Dijo ella de nueva cuenta y besó al capitán con mucha pasión, al principio Shadow Night trataba de resistirse a la princesa pero poco a poco fue cediendo al momento hasta que ambos se entregaron a la pasión y unieron sus cuerpos en el acto de amor, la princesa Radiant tuvo un poco de estremecimiento pues entregaba su virginidad al capitán quien tenía cuidado de no lastimar a la delicada princesa en su primera vez, ambos continuaron el acto hasta que sus deseos fueron satisfechos y terminaron abrazados uno del otro dormidos con sus rostros sonrojados y una sonrisa de satisfacción en estos.

Shadow Night terminó despertando primero, vio alrededor y recordó lo ocurrido, miró a la princesa Radiant Shine y dio una sonrisa para luego besarle la cabeza, la princesa de igual manera despertó al ver al unicornio abrazándola y dio una gran sonrisa de satisfacción para luego besarlo.

-Buen día mi amor- Dijo el unicornio acariciando la crin de la princesa.

-Buenos días querido- Respondió ella con una gran sonrisa y volvieron a besarse.

Después de varios momentos y una charla ambo se volvieron a poner sus ropajes respectivos, para no levantar sospechas Shadow Night salió por un corredor secreto de la habitación de la princesa que llevaba cerca del jardín trasero del castillo.

-Ahora cómo voy a explicarle esto a mi hermana- Pensaba la princesa tratando de llegar a una excusa por si Royal Shine llegaba a enterarse de su amorío con el capitán, cosa que ella ignoraba pero que en un par de meses se haría notoria.

2 MESES DESPUÉS

-¿Me llamaste Radiant?- Preguntó Shadow Night a la princesa.

-Sí, tengo algo que confesarte Shadow- Dijo ella algo nervioso por la noticia que le daría.

-Bueno, adelante conmigo no tienes que ocultar ningún secreto querida- Respondió el unicornio negro a lo cual Radiant dio un largo suspiro y acercándose a ella hizo que el capitán pusiera su mano en el vientre de ella.

-Acaso…- Contestó el capitán teniendo una idea.

-Sí, estoy embarazada, según el doctor es probable que por los síntomas, dos meses, Shadow Night, vamos a ser padres- Dijo ella mirando algo nerviosa el rostro del capitán quien se sentía un poco confundido sobre cómo reaccionar.

-La reina… ¿sabe de esto?- Preguntó algo asustado el capitán.

-Me acompañó al médico así que ya lo sabe, lo extraño es que no me dijo nada, solo le dio una palmada y dijo, y me encargaré de esto- Respondió ella algo temerosa pues no se sentía muy confiada de lo que pasaba.

-¿No pudiste leer su corazón como lo hiciste conmigo?- Preguntó Shadow Night también nervioso.

-No puedo, nuestras habilidades no pueden ser usadas con otros Shine, salvo en ciertos casos pero no sé, no me siento segura pero tampoco creo que me haga daño a mi o al bebé- Dijo ella tocando su vientre.

-Radiant, descuida, verás que todo resultará bien, no dejaré que nada les pase, ni a ti ni a nuestro hijo, no puedo creerlo voy a ser padre- Respondió con una sonrisa y abrazó a Radiant.

-Solo quiero pedirte algo, mantén el secreto, no confieses que eres el padre, aun no, no quiero que por mi causa algo te hagan a ti, si mi hermana descubre que has estado conmigo sin autorización de su trono… puede llegar a mandarte asesinar, no lo soportaría, por favor, por favor te ruego que no menciones nada, no quiero que nada malo te ocurra, por favor prométemelo, no, júralo, jura por tu honor que no lo mencionarás, a nadie por favor- La princesa suplicó a Shadow Night mientras lloraba, el pegaso quería aceptar la responsabilidad de sus actos pero las súplicas de la princesa combinado con sus lágrimas pudieron más que la voluntad de Shadow Night quien accedió a lo que Radiant Shine le pedía, ambos se dieron un abrazo y fue en ese momento que alguien tocó a la puerta de la habitación de la princesa, ambos se soltaron rápido y fue Radiant quien abrió la puerta.

-Capitán Night Strike, ¿Qué se le ofrece?- Dijo ella al ver al pegaso verde en armadura real.

-Su majestad- Respondió con respeto el pegaso e hizo reverencia antes de seguir hablando –Solo estoy en busca de mi hermano el capitán Shadow Night, me informaron que usted solicitó su presencia- Agregó el capitán y en eso vio al unicornio asomarse.

-Heme aquí hermano- Dijo Shadow Night al ver a Night Strike.

-Eso sería todo capitán y espero su informe de seguridad pronto- Respondió la princesa hacia el unicornio negro.

-¿Informe?- Se preguntó él pero un gesto de la princesa lo hizo comprender que era su cuartada –Oh, claro, a sus órdenes princesa- Respondió con respeto el capitán mientras la princesa daba un suspiro de alivio, Night Strike sin embargo pensó que había algo extraño en la forma de hablar de los dos, de hecho desde hace tiempo le parecía extraño el comportamiento de su hermano alrededor de la princesa pero lo dejaba pasar al tener más obligaciones que cumplir.

-Su majestad desea vernos en este instante Shadow, andando- Dijo el pegaso verde lo cual puso un poco nerviosos a ambos, se despidieron de la princesa y caminaron hacia el salón del trono donde ya los esperaba Royal Shine y los otros capitanes.

-Que bueno que nos hayan podido acompañar capitanes- Mencionó Royal Shine en un tono muy serio de voz y sin dejar de golpear de maneja constante uno de los lado de su trono, provocando un eco en la cámara del trono –Esto quiero que solo se comenté entre ustedes y la realeza puesto es un asunto de extrema cautela y delicadeza, mi media hermana menor, la princesa Radiant Shine, al parecer ha tenido cierta clase de encuentros con otros pony sin yo saberlo, esto es inadmisible, ya que resulta que ella está esperando ahora un hijo, uno más de nuestro clan, lo cual puede o no ser beneficioso para la corona, pero para estar seguros de eso, requiero que ustedes dirijan una investigación acerca de la identidad del padre de esta criatura, cuanto antes- Ordenó la monarca del crepúsculo y todos los capitanes salieron de su presencia.

-La princesa embarazada, quién lo diría, no pensé que ella fuese de este tipo ja- Se burló Hard Shield con una risa ofensiva lo cual molestó a Shadow Night, sin embargo, el unicornio negro se guardaba su rencor para no levantar sospechas.

-Recuerda que aun así hablas de la hermana de su majestad, así que cuida tus palabras Hard Shield, o pasaras un buen rato en los calabozos, de nuevo- Le advirtió Colen al otro capitán a lo cual Hard Shield solo volvió a reír un poco.

-¿Cómo encontraremos a ese pony?- Preguntó Night Strike.

-Podría seguir la esencia si al menos el bebé ya naciera- Respondió Blue Knife pues por sus habilidades de Wolf pony tenía un mejor olfato.

-No podrás hasta dentro de unos meses y dudo que para este tiempo el responsable siga cerca, si es que sabe lo que le conviene- Dijo Colen preocupando un poco a Shadow Night.

-¿Pero no puedes olfatear a la princesa para encontrar un rastro de ese pony?- Preguntó ahora Hard Shield malhumorado como siempre.

-Creo que puedo hacer eso pero requiero el permiso de su majestad- Respondió el pony poniendo aún más nervioso al unicornio negro.

-¿Te encuentras bien hermano? Has estado muy callado de repente- Comentó Night Strike a su hermano mayor pues no había dicho palabra desde que salieron de la cámara del trono del crepúsculo.

-Estoy bien, discúlpenme- Contestó el unicornio negro y se apartó de los demás capitanes.

-Pony raro- Dijo Hard Shield sin prestar importancia y fue en eso que Blue Knife percibió un extraño olor, algo tenue ya pero lo notó cuando Shadow Night abrió la puerta de su habitación.

-¿Pasa algo Blue Knife?- Preguntó Colen al percibir que Blue Knife olfateaba.

-No, solo creí oler algo, pero ya pasó- Respondió el pony azul pero sin dejar de olfatear.

-Yo pediré el permiso de la reina para lo que proponen, los demás sigan con sus rondas- Mencionó Colen y todos asintieron para seguir con sus rondas.

Más tarde Colen pidió la autorización de la reina para que Blue Knife utilizara su olfato en la habitación de la princesa así como en su cuerpo pero a distancia, todo esto incomodaba a Radiant Shine pero sería peor si se negaba a colaborar, mientras ella era olfateada por el capitán mitad Wolf pony, Royal observaba atenta hasta que el capitán terminó de hacerlo, no dijeron nada y esperaron hasta estar lejos para discutirlo.

-¿Y bien?- Preguntó Royal Shine.

-Lo lamento majestad, no huelo nada inusual en la princesa o en su habitación más que el olor del castillo y de los capitanes pero es por su convivencia diaria dentro de este recinto su alteza, aun así creo que puedo rastrear ya que percibí un olor similar hace unos momentos- Respondió algo nerviosos Blue Knife pues sabía lo que pasaba si alguien le daba resultados negativos a la monarca del crepúsculo.

-Se lo encargo entonces, espero resultados capitán, buenos resultados- Respondió intimidante Royal Shine a lo cual Blue Knife tragó saliva, hizo una reverencia y salió de ahí algo temeroso por lo que cada día pasaba parte de su tiempo olfateando, sin embargo no había podido conseguir anda, Diana en secreto había ayudado a su tía, un perfume rociado en la habitación de Radiant antes de que Blue Knife entrara fue lo que confundió el olfato del capitán ayudando a ocultar por el momento lo que ocurría, aun así debía poner ese perfume a diario para seguir ocultando los olores.

Pasaron así los meses y ante la falta de resultados, Royal Shine dio un ejemplo de lo que pasaba a todos que le fallaban al atacar a Blue Knife frente a los demás capitanes, no fue una larga batalla pues Blue Knife no tuvo la menor oportunidad, la magia de la reina fue suficiente para de 3 ataques causarle mucho daño a Blue Knife quien aún en modo de Wolf Pony sucumbió al poder de la monarca.

-La próxima vez, esfuércese más- Dijo Royal Shine a un herido Blue Knife que salió por su cuenta de la sala, fue en ese momento que le anunciaron algo a la monarca, la princesa estaba por dar a luz.

-Te ves nervioso Shadow Night ¿Te preocupa tanto el bienestar de la princesa?- Preguntó Colen quien había estado observando al unicornio negro desde hace tiempo.

-Tan preocupado como todos Colen, ahora si me disculpan- Contestó el unicornio negro a lo cual Colen tomó acción.

-Night Strike, regresa a tu sector y no te muevas de ahí hasta que te indiquen nuevas órdenes- Mencionó Colen, creando un poco de incertidumbre en el pegaso verde pero al final obedeció al capitán de rango superior –Hard Shield, sigue a Shadow Night, que no te descubra- Dijo él y Hard Shield rio un poco pensando lo mismo que Colen.

-Es mi oportunidad de acabar con este idiota- Pensó Hard Shield mientras seguía a Shadow Night pues sospechaba también de él.

Sin sospechar que era seguido Shadow Night entró de nueva cuenta a su habitación, Hard Shield esperó detrás de una columna a que el unicornio volverá a salir, una vez que lo hizo, el pony rojo entró a la habitación del unicornio negro y asegurándose de no ser visto revolvió las cosas sin éxito hasta que dentro de una de las armaduras de Shadow Night encontró algo que pudo reconocer.

-Pero qué tenemos aquí, jeje, vaya, vaya Shadow Night ¿Cómo es que tienes un objeto como este?- Dijo el capitán tomando con fuerza el pañuelo que Radiant Shine le había regalado a Shadow Night y fue a dárselo a Colen.

-Un pañuelo de seda, cosas como estás solo le pertenecen a la realeza, ¿No mientes al decir que lo encontraste en la habitación de Shadow Night entonces Hard Shield?- Preguntó Colen dudando un poco pues por su amistad con el unicornio negro esperaba que esto no fuese verdad.

-Esta vez digo la verdad Colen, ese pañuelo estaba en una de sus armaduras, sin duda se lo dio la princesa, Colen tenemos al culpable- Decía con un tono malicioso el pony rojo queriendo de inmediato al unicornio negro.

HABITACIÓN DE RADIANT SHINE

-¿Radiant?- Se escuchó la voz del unicornio negro entrando mientras las que atendían a la princesa no se encontraban y después de que Royal Shine había salido.

-Shadow, mira Shadow, es hermoso- Dijo ella y mostró al pequeño unicornio plateado de crin negra con verde que se mantenía dormido en sus cascos.

-Un macho… mi… no, nuestro hijo- Contestó el unicornio casi mudo de la emoción y abrazó a su familia -¿Y la reina?- Preguntó Shadow Night.

-Vino a verlo, pero descuida, no dijo nada, hasta le acarició la crin- Respondió Radiant Shine despreocupada pero esto le dio mal presentimiento a Shadow.

-Prepárate Radiant, toma solo lo necesario, sé que acabas de dar a luz pero, hay que prepararnos, solo confía en mí, por favor- Le pidió Shadow a una cansada Radiant quien solo asintió con su cabeza y usó su magia para guardar algunas cosas, entre ellas, un medallón de oro y un collar especial.

-Confiaré en ti amor mío- Respondió ella y se levantó de la cama aunque con algo de dificultad y agotada –Estaré bien, solo necesito un momento, dijo ella y usó su aura Shine para aligerar el dolor que sentía y recuperar su salud, por suerte los Shine también sanaba rápido de manera natural, después del parto ella solo estaba cansada y ya casi no tenía ninguna complicación.

CORREDOR DEL CASTILLO

-¿Qué hacemos entonces Colen?- Preguntó Hard Shield algo impaciente ya.

-Tenemos que estar seguros de esto, andando- Respondió Colen y fueron hasta donde Blue Knife empezaba a recuperarse del castigo que le dio la reina, los 3 hablaron unos momentos y al final Blue Knife terminó olfateando el pañuelo y reconoció el olor de la princesa y del unicornio.

-En efecto es el olor de ambos, Shadow Night y la princesa Radiant Shine- Comentó el pony azul y aunque lo dudaba un poco al final Colen llevó las evidencias a la reina después de que ella fuese a ver el alumbramiento del pequeño.

-Su majestad- Dijeron los capitanes al entrar y vieron que Royal Shine ya tenía frente a ella a Night Strike y a Shadow Night.

-Capitanes, me alegra que hayan venido, hay una pequeña situación de la que quiero que se encarguen- Comentó ella tocando su trono ligeramente y de manera constaste, incluso hasta lo acariciaba como si algo le preocupase.

-Su majestad si me permite, hay algo que es de suma importancia que sepa, prioritario- Dijo Colen muy serio y mirando de reojo a Shadow Night.

-Adelante- Contestó ella y Colen se acercó para susurrarle algo al oído, la reina se estremeció al escuchar esto y lanzó una mirada hacia Shadow Night quien entendió de lo que se trataba, había sido descubierto al fin –Capitán Shadow Night- Habló la monarca de nuevo luego de unos momentos.

-¿Sí? Su majestad- Preguntó muy nervioso el unicornio negro.

-Como sabrá el hijo de mi hermana ha nacido y ha resultado ser un varón, sin embargo es peligroso y es un bastardo que no merece ser parte del clan de la gran realeza, es un mestizo de sangre mezclada, impuro, despreciable y sin derecho a lo que ansiamos los Shine, el trono- Mientras más hablaba más le hervía la sangre a Shadow Night que empezaba a temblar de furia, aun así se contenía ya que en ese momento sería una estupidez el atacar.

-¿Qué es lo que quiere que yo haga majestad?- Dijo el unicornio tragando saliva con dificultad por toda la rabia que sentía dentro de sí.

-Pruebe su lealtad y elimínelos a ambos, es una orden directa- Ordenó la monarca estremeciendo fuertemente al capitán quien temblaba con más furia y salió corriendo de ahí lo más rápido posible cargando su espada, Colen estuvo por lanzarse tras de él pero Royal Shine lo detuvo con un ademan –Aun no- Dijo la reina con una sonrisa algo maligna pues por a como había salido el unicornio negro confirmaba las sospechas de la mayoría de los presentes, Shadow Night era el padre del pequeño recién nacido -Capitán Night Strike, retírese, no interfiera en la siguiente persecución, es una orden, lo que vio fue una prueba solamente para su hermano, descuide, le garantizo que no sufrirán- Mencionó la monarca lo cual puso en duda al pegaso verde, comprendía todo ahora Night Strike se daba cuenta de que Shadow Night era el padre del unicornio recién nacido pero su temor a la reina lo hizo desistir a pesar de que sabía que no podía confiar en la palabra de la reina sobre no lastimarlos a ninguno de ellos.

-Ordene majestad- Dijo Colen en forma seria.

-No me interesa tenerlos prisioneros, mátelos, a todos, mi media hermana, su bastardo, ya saben que hacer- Respondió la monarca de forma seria.

-¿Y el capitán?- Preguntó Colen esperando que al menos a Shadow Night se le perdonase la vida.

-Se le extrañará- Contestó la monarca dejando impactado a Colen al ver que ella sacrificaría a todo el que se le opusiese; los tres capitanes ahí dieron un saludo militar y se retiraron del lugar.

Muy agitado y bloqueando la puerta sin explicación alguna, entró Shadow Night a la habitación de la princesa Radian Shine y del bebé.

-Tenemos que irnos de aquí, en este mismo instante- Dijo él con mucha preocupación y alteración.

-¿De qué hablas mi amor?- Preguntó Radiant Shine asustada por la manera de actuar de su la princesa.

-La reina, te quiere muerta a ti y al bebé, me dio la orden de asesinarlos a ambos y por la forma en que reaccioné, confirmé lo que los capitanes le mencionaron, saben que soy el padre del pequeño, no tenemos tiempo, los capitanes ya vienen, debemos huir rápido, a dónde sea, a las ciudades de refugio o a cualquier lugar del reino para ponernos a salvo y pronto- Mencionó el unicornio negro tomando una espada más y ninguna otra cosa más que un par de capuchas.

-No servirá de nada, ella nos encontrará…- Respondió Radiant Shine preocupada por lo que le decían, dio un gran suspiro y sacó el collar verde –Sígueme- Mencionó ella y abrió un portal provocando a su vez un gran viento en el reino.

-Imposible, yo tengo los collares aquí…- Dijo Royal Shine en su trono al sentir la clase de energía que se utilizó para abrir dicho portal, energía del aura de los Shine –¡Maldita media hermana mía!- Agregó al revisar en un cofre los artículos de los Shine y ver que de los collares existentes faltaba uno entre todos –¡Llamad pronto a los capitanes! ¡Que se presenten de inmediato ante mí!- Habló ella con una voz que hizo retumbar las paredes del lugar dejando a sus guardias asustados mientras iban por los capitanes.

-¿Qué es eso?- Preguntó Shadow Night impresionado.

-Nuestra única oportunidad de escapar, es un portal a otras tierras, tal vez ahí estaremos seguros- Explicaba la princesa cuando de pronto alguien golpeó la puerta de su habitación.

-En nombre de su majestad abrid la puerta- Se escuchó decir la voz de Colen quien les daba una advertencia.

-¿Estas segura?- Preguntó Shadow Night de nuevo a la princesa.

-Es la única opción, por nuestro hijo- Mencionó ella extendiendo su casco.

-Por nuestro hijo- Respondió el unicornio negro tomando el casco de la princesa y ambos cruzaron el portal, en ese momento Colen derribó la puerta con un simple empujón gracias a su fuerza pero solo vio el portal cerrándose.

-¿Ahora qué?- Preguntó molesto Hard Shield.

-Esperamos órdenes de su majestad- Dijo el gran pony saliendo de su habitación.

MUNDO DESCONOCIDO

-¿Dónde estamos ahora?- Dijo el unicornio negro al ver a su alrededor un ambiente en el que todo era como color algo morado transparente y la realidad parecía estar ondulando de manera continua, como si estuviesen dentro de una gota de agua.

-Uno de los tantos mundos que debe haber, verás los Shine hemos sido conocidos por la capacidad de abrir portales hacia otras tierras con la ayuda de ciertos objetos que tienen místicos y nuestra propia energía de aura, he visto portales a otros mundos Shadow Night, este es uno de ellos, no conozco nada de él, pero hay uno muy parecido al reino crepuscular, debemos seguir cruzando entre los mundos, quizás en esa tierra podamos tener una oportunidad- Explicó la princesa Radiant Shine que lucía algo cansada, a pesar de haberse curado a si misma con su aura aún se sentía débil por la magia que había utilizado para abrir el portal.

-Impresionante, la magia de los Shine me sigue sorprendiendo cada vez más, entonces andando- Dijo él tocando la crin de su pequeño y acariciando el rostro de su esposa mientras seguían avanzando pero para su mala suerte sintieron como el portal por el que pasaron se reabría.

-Nos siguieron, mi hermana les dio un collar lleno de energía seguramente, Shadow, tengo que esperar un momento hasta poder abrir otro portal, hay que ocultarnos- Mencionó ella al ver como los otros capitanes se acercaban.

-Entonces andando no nos atrapara- Respondió el unicornio negro y ambos siguieron su camino llevando consigo al pequeño unicornio plateado cuyo destino estaba marcado desde el momento en que fue concebido, cuyos padres jamás hubieran imaginado los eventos futuros en los que se vería envuelto su pequeño, Silver Shine.


Hola a todos, su amigo de la noche al habla, Yo soy Big Silver Note, y he venido aquí a decirles algo que ya saben pero que de igual manera quiero recordar, como se habrán dado cuenta estos dos capítulos actúan como una pequeña precuela de la historia, de verdad espero que hayan sido de su agrado, porque hace tiempo que tenía ganas de escribir estos episodios y dentro de un tiempo vendrán más.

Tengo la idea también de no solo hacer una secuela, sino también una precuela, más larga, con más detalles y más situaciones que las vistas en estos dos capítulos, de ser así la historia se enfocaría en los eventos concernientes al reino crepuscular más que a Equestria posiblemente ese lado no aparecería en la precuela salvo en algunas situaciones y escenas, pero la mayor parte de la precuela estaría centrada en el Reino Crepuscular, me gustaría entonces saber su opinión al respecto sobre esa idea que tengo en mente ¿Debería hacerla también además de la secuela? Y hablando de secuela, esta iniciará una vez que se hayan concluido los 10 capítulos y debo anunciar también que gracias a la sugerencia de un lector acerca de más situaciones de las que se quieran conocer, acaba de sumarse un capítulo más, el capítulo extra número 11 se titulará "Corazón de dragón un fuego apagado" Sí, la primera parte suena como la película, que por cierto me fascina y es de mis favoritas, pero esta tiene un enfoque diferente, ya lo verán, aún no tengo una sinopsis concreta pero estará basado en lo que pidió quién hizo la sugerencia, una historia que relata un poco sobre la vida de Rarity con las pequeñas, cómo Sweetie extraña a Spike y la relación entre Apple Bloom y Spike después de que la unicornio lo dejara por ir a Manehathan con Rarity para ayudarle.

Estos capítulos todavía pueden ir en aumento, si quieren conocer algo más pueden ponerlo en los comentarios, sin más que decir por ahora, yo me retiro, hasta la próxima de parte de su amigo de la noche, Big Silver Note que les dice, IMAGINATION!