CAPITULO EXTRA NO. 3

"La familia que quitó mis penas"

"¿Qué tanto debe sufrir uno por las decisiones que toma? ¿Qué tanto puede vivir uno con un error que costó la muerte de un ser querido? ¿Qué necesita para aliviar ese dolor?"

Mientras Twilight recibía a su familia en su castillo lejos de ahí se encontraba la unicornio Trixie jalando la carreta en la cual dentro se encontraba aun durmiendo el pegaso Night Strike, quien seguía descansando sus heridas por la pelea contra Colen hace menos de unas cuantas horas, el dolor del cuerpo era menor pero aun así el pegaso gruñía por la heridas y seguía sangrando por cortes que se abrieron de nuevo dado a los movimientos algo bruscos del pegaso durante la noche.

-Bien Trixie solo tiene que dejarlo en el siguiente pueblo en un hospital y será todo- Pensaba Trixie mientras iba jalando la carreta, algo desvelada por atender al pegaso su repentino ataque de dolor durante la noche y algunos movimientos bruscos y palabras sin sentido que le hacían ver que tenía una pesadilla, su crin despeinada se agitaba con el viento y las ojeras en su rostro mostraban que no había estado muy cómoda o si quiera había dormido bien.

LA NOCHE ANTERIOR

Trixie dormía en la silla de su vagón a punto de caer sin darse cuenta, frente a ella el pegaso verde más inconsciente que dormido pero al menos estaba vendado y con medicamento que le calmaba un poco el dolor, pero solo su cuerpo descansaba su mente era una historia muy diferente.

Night Strike empezó a abrir su boca y a emitir pequeños gruñidos y exhalaciones que aumentaban de tono de pronto un grito emergió de su boca, seguido de una contracción, un gruñido y de nuevo otro grito.

-¡Por Celestia!- Gritó Trixie despertando asustada por el grito y cayó de su silla, se dolió pero rápido se recompuso y miró al pegaso, se acercó con cuidado y trató de calmarlo pero Night Strike lanzaba golpes a diestra y siniestra –Tranquilo por favor, deja de moverte así- Trixie intentaba calmarlo pero el pegaso se movía frenético en su sueño aun con los ojos cerrados y lanzando gritos más de frustración que de dolor.

-¡AGH! Maldito! … Agh! Co… len…! Agh! Sha… dow…! Gya!, maldita… rein… rei… gah! Na… gah!- para Trixie estos gritos solo eran incoherencias pero el pegaso sufría en su mente los recuerdos de la pelea y eso incrementaba el dolor que se había antes calmado en su cuerpo maltrecho, Trixie no sabía que hacer el pegaso estaba muy alterado, así que ella entonces decidió hacer algo que rara vez sino es que nunca hacía.

-Espero que agradezcas esto- Dijo ella –La gran y poderosa Trixie no hace esto a menudo por cualquiera que…- Continuó diciendo hasta que Night Strike dio otro gruñido de dolor lo que sacó a Trixie de su monologó y prosiguió con lo que iba a hacer.

Ella tocó el rostro del pegaso y cantó para calmarlo.

CALMA YA

Oh calma ya no temas más

En tu mundo de sueños descansaras

Cual temor deja ya tu ir

Y tus sueños ve siempre a seguir

No temas más a la oscuridad

Que la luz del bien a ti guiará

En tu andar te conservará

Y de todo mal te protegerá

Oh te pido la calma ya

Que un día de gloria a ti vendrá

Oh te pido ten calma ya

A mi voz escucha nada más

Oh ya vez la calma en ti

Descansa sin temor aquí

Y tu sueño sigue hasta el fin.

Mientras cantaba Trixie pudo notar como Night Strike se calmaba un poco, era como si su voz lo tranquilizara pero aun así se movía y seguía diciendo palabras al azar, Trixie notó el sudor en la frente del pegaso y usó un trapo húmedo para bajar la fiebre se su frente, supo que no iba a dormir más esa noche así que hizo lo posible por hacer que el pegaso estuviese cómodo aunque sabía que los remedios que le dio no iban a funcionar por mucho, el dolor volvería pronto y sería más fuerte que antes. Notó que el pegaso se quejaba un poco así que revisó su costado izquierdo, quitó los vendajes y pudo ver una mancha de sangre coagulada, en efecto una herida interna que se haría más grave a cada momento.

-Esto es malo, sin atención médica eso de seguro empeorará- Pensó ella aun mirando la herida con preocupación, se paró en la puerta de su vagón y pudo observar el alba, ya estaba por amanecer aunque faltaban unas cuantas horas por lo menos –Esa herida no puede esperar hasta que salga el sol, bien aquí vamos- Dijo ella saliendo de su vagón y colocándose las amarras para empezar a tirar de este y llevar al pony a salvo al siguiente pueblo donde lo dejaría en un hospital.

Caminó por horas a una velocidad moderada, procurando que su vagón no se moviera tanto y así el pegaso no se cayera de la cama y no se lastimara más, su rostro se veía cansado y su pelo desarreglado daba bostezos cada vez más constantes pero por fin pudo ver el pueblo siguiente cuando rayaban los primero rayos del sol.

-Gracias al cielo que ya llegamos y…- Trixie decía dando un suspiro cuando logró escuchar un golpe que provenía desde dentro de su vagón se quitó la amarras preocupada y miró hacia atrás -¿Qué fue eso?- Se preguntó ella yendo a observa lo que ocurría dentro.

Abrió la puerta de su vagón y al hacerlo pudo ver al pegaso verde en el suelo jadeando un poco doliéndose por el golpe pero de igual manera intentando levantarse como podía sosteniéndose de la cama y los muebles para apoyarse. Con algo, de miedo por lo que pasó durante la noche anterior, ella entró en su vagón y se acercó con cuidado hacia el pegaso, al estar concentrado en levantarse el pegaso no la notó en un principio y se veía confundido mirando hacia varias partes del vagón, Trixie tragó saliva y algo nerviosa le dirigió la palabra.

-¿Te… te encuentras bien?- Preguntó Trixie al pegaso en el suelo.

-¿Eh? ¿Quién eres tú? ¿Dónde me encuentro? ¿Cuánto tiempo me…?- Preguntaba Night Strike algo alterado por la repentina presencia de Trixie se levantó con una notoria dificultad pero sin dejar de ver a Trixie, permaneciendo en guardia todo momento.

-Estás ante la presencia de la gran y poderosa Trixie- Respondió la unicornio celeste con un gran tono de voz igual que en sus presentaciones de magia –Fue la gran y poderosa Trixie quien te sal…- Continuaba diciendo ella pero fue interrumpida por el pegaso verde.

-Ey, te recuerdo ahora, creo, pero, no, no me equivoco, eres aquella unicornio que quería robarse mis cosas ¿no es así?- Preguntó Night Strike interrumpiendo a Trixie quien al oír esto se puso nerviosa y retrocedió –Mis cosas… mira, No te preocupes… no te hare ningún daño, lo prometo… solo… dame mis cosas para poder irme pronto…- Comentó el pegaso mientras trataba de equilibrarse y se apoyaba en un mueble, su estado de salud aun no era bueno, irse ahora sería suicidio y Trixie lo sabía.

-¿Estás seguro? Es decir mírate, apenas si puedes mantenerte en pie se puede ver que no te encuentras muy bien, y esa herida en tu costado está empeorando y…- Menciono Trixie a Night Strike causando la molestia del pegaso.

-Eso no te importa- Respondió de manera molesta el pegaso verde y dio un gruñido –Mis cosa ya- Pidió nuevamente Night Strike esta vez un más molesto.

-¿Ah? Que descortés eres con Trixie- Respondió la unicornio algo ofendida por el tono de voz del pegaso –Deberías mostrar más agradecimiento después de todo yo, la gran y poderosa Trixie te ayudo a salir de…- Comentó ella pero volvió a ser interrumpida por el pegaso de manera más abrupta.

-¡MIS COSAS DIJE!- Gritó con fuerza el pegaso verde en un tono de amenaza, instintivamente tomó algo que le sirviera como arma para enfatizar su orden, un cuchillo sobre una mesa fue suficiente para lanzar la amenaza, ante esto Trixie dio un gritó de miedo y mientras caminaba hacia atrás cayó al suelo y solo veía a la figura intimidante de Night Strike sosteniendo ese cuchillo apuntándole directo al cuello.

Night Strike notó el miedo en la mirada de Trixie, se dio cuenta de que tenía el cuchillo en el casco, ni siquiera recordaba haberlo tomado, lo hizo por el instinto de su entrenamiento como capitán, lo supo, le apuntaba a una inocente pony, por un momento su mente divagó y recordó cuando junto con las tropas de Royal Shine ellos atacaron una villa con una sola orden, matar a todos los habitantes por traición la misma escena se repetía pues así había hecho con una pony, una unicornio también a quien en sus recuerdos atravesaba con su espada, nervioso retrocedió y tembló.

Se le quedó viendo después de un rato y al observarla bien recordó que alguien lo había ayudado a salir de la lluvia, estaba borroso en su momento pues la pérdida de sangre lo había afectado pero pudo distinguir a una figura encapuchada muy parecida a la unicornio frente a ella. Soltó el cuchillo teniendo miedo de sí mismo y en eso observó bien su cuerpo que tenía varios vendajes y moretones sentía los ungüentos que le habían aplicado en sus heridas más graves para reducirle el dolor al igual que otros tipos de medicina sobre uno de los muebles que no había notado antes.

A su mente llegó el último recuerdo antes de quedarse dormido, pudo ver borroso a una unicornio celeste con sentada junto a él ayudándole, recordó tomarle el casco por momentos y en su mente empezó a sonar una canción que escuchó mientras estaba dormido y teniendo esas pesadillas ¿habrá sido ella?, en eso Night Strike se dio cuenta de que Trixie fue quien le salvó la vida y merecía que al menos le diera las gracias. Por preocuparse por él y por las atenciones a pesar de que casi la había matado dos veces.

-Yo… Me disculpo… Yo… lo siento de verdad…- Dijo Night Strike con un tono calmado de voz mostrándose arrepentido por sus acciones –No era mi intención gritarle de esa manera y lamento haberla amenazado… me iré de inmediato… le agradezco su ayuda, si no me hubiera sacado de la lluvia seguramente ahora estaría muerto… solo deme mis cosas y me iré de aquí ya no le causaré más problemas…- Night Strike terminó de disculparse y le extendió su casco a Trixie para ayudarla a ponerse de pie, con algo de miedo ella aceptó y sintió un toque cálido por momentos que de inmediato se opacó por el recuerdo de haber sido amenazada por él.

-Sus… sus cosas están en ese baúl este…- Dijo Trixie de manera nerviosa y señalando el baúl en una esquina, se mantuvo alejada mientras el pegaso se dirigía hacia su baúl, ella lista para salir corriendo por su acaso. Al final se armó de valor y decidió preguntar por el nombre del pegaso, le había ayudado así que mínimo se merecía un nombre -¿Cuál… cuál es tu nombre?- Preguntó ella con un nudo en la garganta.

-Night Strike- Respondió el pegaso verde dándose la vuelta por unos momentos, Trixie seguía asustada así que el pegaso moderó su tono –Mi nombre es Night Strike, para servirle- Comentó de nuevo el pegaso verde de manera más amable. Al escuchar ese nuevo tono Trixie se sintió segura de entrar y observar pero sin intervenir al principio.

Night Strike comenzó a tomar sus cosas del baúl de Trixie. Sacó su armadura especial aunque estaba algo agrietada y recordó los devastadores golpes que le propinó Colen, los sonidos de esos impactos aun resonaban en su cabeza, pasaron por su mente imágenes de aquella batalla contra Blue Knife también y por último de los ponys que asesinó en su misión de venganza fallida, dio un leve gruñido y siguió sacando sus cosas, tomó los pocos Kunais y Shurikens que le quedaban la katana rota durante el combate, el Kunai verde especial por si en algún momento regresaba al reino crepuscular, cosa que muy probablemente no sucedería, y por último el collar, ese que se supone lo guiaría hacia lo que quedara de su familia en este extraño mundo. Al ver el collar notó que no estaba brillando como la noche anterior, lo cual lo dejó algo confundido pues estaba seguro de haber visto ese collar resplandecer.

-Pero si el collar estaba… estoy seguro de… Quizá ella sepa algo…- Piensó el pegaso y volteó hacia Trixie quien seguía ahí de pie observando al pegaso verde, al notar su mirada ella retrocedió un poco y tragó saliva nerviosa, una gota de sudor se dibujó en su frente y respiro profundo –Disculpe señorita Trixie ¿De casualidad usted no vio si este collar brillaba cuando me encontró?- Le preguntó el pegaso de manera seria a la unicornio.

-Pues por un momento pero la verdad no estoy segura de eso, un destello y luego se apagó- Respondió ella aun nerviosa al pegaso verde.

-Ya veo- Dijo en voz Night Strike para luego dar un suspiro y cerrar los ojos –Entonces creo que ya no hay nada que hacer… todos… están muertos…, lo siento hermano… te fallé- Se dijo a sí mismo en voz baja mientras apretaba el collar con fuerza y lleno de tristeza. Trixie pudo observar como el pegaso derramaba una lágrima mientras su casco temblaba con furia, además aunque el pegaso había hablado en voz baja Trixie logró escuchar algo de lo que él había dicho.

El pegaso notó la mirada de Trixie y se acercó a ella algo tambaleante pues aun de dolía el cuerpo, Trixie volvió a preocuparse un poco pero esta vez se quedó firme, pudo ver que Night Strike no le haría daño con solo verlo a los ojos, él entonces le extendió su casco donde estaba el collar para ofrecérselo dejándola confundida.

-¿Qué estás haciendo?- Preguntó Trixie algo sorprendida de la acción de Night Strike.

-Quiero que lo tenga usted, por favor tómelo- Le dijo Night Strike a la unicornio quien estaba algo incrédula y dudaba en tomar el collar –Es mi forma de decir… gracias… por salvar mi vida y disculparme por mi reacción anterior, con su permiso…- Terminó de decir el pegaso y Trixie tomó el collar con su magia haciéndose a un lado para dejar pasar al pegaso verde quien se veía triste más que lastimado.

Night Strike intentó levantar el resto de sus cosas pero al poner la armadura en su espalda el pegaso sintió un dolor muy fuerte, escuchó una especie de tronido procedente de su interior y cayó al suelo gruñendo de dolor, Trixie se espantó al verlo y su miedo hacia él desapareció al momento, quitó de inmediato las cosas encima del pegaso verde con su magia y lo ayudó a levantarse.

-No parece que estés bien, no puedes cargar tus cosas en esas condiciones, mucho menos caminar con ellas, estás lastimado de verdad- Comentó Trixie mientras ayudaba a Night Strike a sostenerse –Trixie puede ver que aún necesitas descanso y esa herida…- Agregó la unicornio mientras ayudaba a Night Strike a regresar a su cama y fue cuando ella vio el color de la sangre del pegaso.

-No, no quiero causarle más problemas, solo ayúdeme a ponerme de pie y me… agh- Respondió el pegaso e intentó sostenerse por sí mismo de la cama pero el dolor en su espalda se lo impidió y volvió a caer al suelo esta vez más fuerte y Trixie tuvo que usar su magia para ponerlo en cama a descansar.

-Si sigues así al único al que le causaras problemas será a tu cuerpo, descansa- Contestó Trixie y tomó a Night Strike del hombro, hizo su mejor esfuerzo por poner una sonrisa a pesar de lo nerviosa que estaba, Night Strike la observó un momento y pudo ver lo cansada que estaba, se notaba que a pesar de todo ella lo había atendido bien –Trixie insiste en que descanses un poco más, cuando te sientas mejor podrás irte sin retraso, no te detendré- Agregó la unicornio con una mejor sonrisa que la anterior, esto solo hizo sentir al pegaso aún más culpable, Trixie entonces miró el collar de nuevo y se lo devolvió a Night Strike.

-No- Respondió el pegaso verde negándose a recibir el collar de vuelta –Es un regalo- Agregó Night Strike con una sonrisa y luego un pequeño gruñido de dolor volvió a entregar a la unicornio el collar pero este se resbaló del casco de ambos hacia el suelo.

-Oh lo siento- Dijo Trixie y se agachó para recoger el collar mientras Night Strike hacía lo mismo que ella.

-No, permítame- Mencionó el pegaso.

Ambos ponys trataron de tomar el collar al mismo tiempo, por estar mirando ambos el collar sus cascos se toparon el uno con el otro, Trixie tomó primero el collar y fue el casco de Night Strike quien se puso sobre el de ella al ver el toque ambos se apenaron un poco, levantaron la mirada para disculparse y fue cuando sus pares de ojos se toparon de frente con los del otro se apenaron un poco pero no dejaron de verse el uno al otro por varios segundos.

Fue como una especie de conexión, para Night Strike los ojos de Trixie brillaron un poco y por un momento fue como si olvidara todo lo demás del mundo, Trixie quedó impresionada con el brillo dorado de los ojos del pegaso verde, como si pudiera ver a través de ellos pudo sentir un poco del dolor que Night Strike cargaba dentro.

Ambos reaccionaron y soltaron sus cascos apartando la mirada apenados y algo sonrojados, no dijeron nada por momentos, Night Strike volteó y levantó el collar para volver a ofrecerlo a Trixie quien lentamente volteó y tomó el collar de nuevo, ella sonrió un poco pero aun sin mirar a Night Strike.

-Como dije, es un regalo, le doy las gracias- Comentó Night Strike después de que Trixie tomara el collar –Por o abandonarme a mi suerte- agregó el pegaso verde y fue cuando Trixie lo volteó a ver, no supo que decir pero asintió con la cabeza.

-Gra… Gracias- Dijo Trixie con voz algo cortada y guardó el collar en su capa –Descansa por favor, Trixie te llevará al siguiente pueblo, ahí te atenderán bien- Comentó Trixie y salió de su vagón con un poco de pena, ella sacó el collar de su capa y se lo puso alrededor del cuello con su magia dio una sonrisa para luego seguir tirando del vagón mientras Night Strike descasaba sus heridas.

-Night Strike, no sé quién seas pero siento que… que… sus ojos nunca los había visto así antes, de ese dorado- Pensó Trixie un poco ruborizada y siguió su camino.

-La verdad ella es muy linda y me gusta la manera en la que habla jeje- Pensó Night Strike mientras se recostaba en la cama sin lastimar su espalda y dio una sonrisa mientras Trixie seguía su curso al siguiente pueblo.

Al no poder volver a conciliar el sueño, Night Strike miró a sus alrededores y vio varios posters de actuaciones, pesó un momento de nuevo en lo que había pasado con anterioridad los ojos de Trixie, por un momento olvidó todo lo demás y fue cuando lo recordó, por momentos el impacto y las heridas le sacudieron las ideas, se había perdido tanto en los ojos de Trixie que pasó por alto completamente que sus ojos no eran dorados, la contusión también le hizo olvidar que estaba en otro mundo uno del que no sabía absolutamente nada.

-Ni siquiera sé dónde estoy, el reino ¿qué habrá pasado en el reino? No, Colen me vio, sabe quién soy…, grrr, no hay tiempo, en cuanto la reina se entere, enviará a matarme de seguro, maldita sea- pensó Night Strike gruñendo un poco tanto por la rabia como por el dolor que sentía en su cuerpo, fue cuando se dio cuenta de algo peor –No, ella no- Dijo abriendo los ojos de sorpresa y pensar en Trixie, sabía que si lo veían con ella no le tendrían piedad a la unicornio, su vida también estaba en peligro si se quedaba ahí, tenía que escapar a la primera oportunidad para no ocasionarle problemas a Trixie.

Después de una hora más de camino Trixie entró al pueblo tirando de su vagón y se dirigió directo al hospital donde planeaba dejar a Night Strike para que fuese atendido y ella seguir su camino.

-Hemos llegado- Dijo Trixie abriendo el vagón y entró para ayudar a Night Strike a levantarse y salir.

-¡Agh! ¡Maldición!- Gritó de pronto Night Strike y se cubrió los ojos, su reacción fue tan brusca que casi tira a Trixie junto con él.

-¿Qué te ocurre?- Preguntó Trixie preocupada.

-Demasiada luz…- Respondió el pegaso caminado a ciegas y empezó a chocar con varios objetos hasta que Trixie lo tomó de su casco y lo guio hasta dentro del hospital donde fue atendido por las enfermeras y médicos.

-Bien creo que he terminado aquí, ahora que ya tiene la atención que necesita se pondrá mejor y podré seguir mi camino y él el suyo, espero que tengas suerte Night Strike- Pensó Trixie y se dirigió a la salida del hospital cuando pasó llegó a las puertas de cristal se vio reflejada con el collar que le había dado el pegaso. Se detuvo.

Trixie no sabía que le pasaba, acababa de conocerlo y no había dado una muy buena primera impresión, la amenazó la noche anterior con matarla, la segunda impresión tampoco fue mejor, Night Strike le gritó y la intimidó a pesar de que ella lo había ayudado tanto. Sin embargo, la tercera, el pegaso fue más amable, le dio ese collar, recordó entonces como los cascos de ambos se tocaron, las miradas intercambiadas y el collar que le obsequio, ese collar.

-Bueno… tal vez pueda esperar a que salga, además, sus cosas siguen aquí, no sería bueno que la gran y poderosa Trixie fuese acusada de robarle sus pertenencias a otro- Dijo ella y regresó a su vagón para descansar un poco, sin nada más se tiró sobre su cama, exhausta por el viaje y por atender al pegaso, así que simplemente se recostó y durmió por fin.

Al llegar la noche Trixie seguía descansado estaba más que agotada por lo que su cuerpo le pedía seguir durmiendo pero en la habitación del hospital había alguien que no podía conciliar el sueño por la preocupación que sentía sobre su escape.

-Al menos este lugar también tiene una noche- Dijo Night Strike mirando desde su cama como la luz de la luna entraba por su ventana –Debo irme lo más rápido posible de aquí, el reino crepuscular no tardará en seguirme sin duda, puede que incluso ya se encuentren en este reino siguiendo mis pasos, no hay opción, tendré que salir pronto, 2 días máximo, heridas o no- Pensó el pegaso verde preocupado y de nuevo volvió a cerrar sus ojos para descansar pero manteniéndose alerta a cualquier sonido y movimiento por más leve que fuese para evitar ser sorprendido.

El día siguiente fue lo mismo, Night Strike se levantó al escuchar la puerta abrirse pero solo vio a una enfermera que depositaba su desayuno junto a él, el pegaso permaneció con los ojos cerrados estando atenta en todo momento a los movimientos de la enfermera, sospechaba de todo mundo.

Una vez que la enfermera se retiró Night Strike abrió sus ojos por completo, arrojó algo de la comida hacia la ventana, unos pájaros se acercaron para probar los bocadillos y al ver que la comida no tuvo ningún efecto sobre ellos fue que el pegaso decidió tomar el desayuno, necesitaba la energía para reponerse cuanto antes y los medicamentos si quería volver a estar en forma, sabía que en ese momento recuperarse le sería de gran ayuda, al pertenecer al clan de los Night sabía de las habilidades innatas que poseía en su sangre, cada vez que un Night se recuperaba de heridas potencialmente mortales todas sus características se veían aumentadas y beneficiadas, fuerza, velocidad, agilidad y resistencia y dado a que la batalla que tuvo fue contra un Diamond entonces su recompensar por recuperarse sería grande, podría incluso estar a la altura suficiente para volver y tratar de derrotar a Colen el solo, según pensaba, aunque también tenía en cuenta que nunca sería capaz de derrotar a Royal Shine.

-Maldición, estuve tan cerca esa noche, pero tan cerca, de no haber sido por la princesa, maldita sea… hermano… lo siento, no pude vengar tu muerte o la de tu familia, fracasé en mi misión, maestro Scott, lo he decepcionado también, perdónenme por favor- Decía Night Strike después de levantarse y mirarse en un espejo del baño en su habitación de hospital. Alguien llamó a su puerta.

-¿Puedo pasar?- Se escuchó decir a una voz que Night Strike reconoció.

-Adelante señorita Trixie- Respondió Night Strike mientras salía del baño aun cojeando un poco y sosteniendo su herida recién suturada por el doctor.

-¿Cómo supiste que era Trixie quien hablaba?- Preguntó la unicornio mientras pasaba a la habitación del pegaso.

-Intuición supongo- Respondió Night Strike y volvió a su cama –Además, su voz ya ha quedado en mi memoria señorita, calmada y dulce que no se puede olvidar- Mencionó el pegaso con una ligera risa lo que provocó que Trixie se sonrojara un poco.

-¿Cómo te sientes hoy?- Le preguntó la unicornio.

-Ya no esto muriendo, así que es un avance diría yo- Bromeó Night Strike provocando una leve risa en Trixie, fue cuando él notó que la unicornio tenía puesto el collar que le obsequió.

-¿Sucede algo?- Preguntó Trixie al notar la mirada del pegaso fija sobre ella.

-Oh, perdone, no, no hay nada malo es solo que veo el collar, luce muy bien en usted- Respondió Night Strike comentario que causó enrojecimiento en ambos.

-Gracias, es lo más lindo que alguien me haya dicho antes- Respondió ella con una sonrisa, su rostro hipnotizó al pegaso verde ¿Qué le estaba ocurriendo? No entendía lo que sentía al ver a Trixie.

-Pensé que se había retirado- Dijo Night Strike lo que sacó a ambos del tipo de trance en el que se encontraban.

-Yo bueno, está por pero, recordé que aún están tus cosas en mi carreta, no puedo irme con ellas así nada más- Respondió Trixie recuperando el hilo de la conversación.

-La verdad ahora que lo pienso, no importan mucho esas cosas, si lo desea, puede retirarse y llevarlas con usted, estoy seguro de que le pueden ser de gran provecho, sobre todo si las vende, en especial la armadura, no creo que encuentre una así en este mundo- Comentó Night Strike despertando duda en Trixie por las palabras que utilizó.

-¿Este mundo? ¿A qué se refiere?- Preguntó ella confundida.

-Oh, a nada, solo divago un poco por el medicamento, me refiero a que es una armadura muy escasa, eso es todo- Contestó Night Strike algo nervioso.

-No lo sé la verdad, por ahora no tengo mucha necesidad de dinero, no me ha ido tan bien pero al menos he podido sustentarme con lo que obtengo de mis shows de magia y fuegos artificiales- Mencionó Trixie captando ahora la atención del pegaso verde.

-¿Fuegos artificiales? Perdone mi ignorancia pero ¿Qué son? En mi tierra jamás he oído de ellos- Dijo Night Strike con algunas dudas, en efecto esa clase explosiones no eran las que él había conocido.

-Vaya eso sí que es raro, toda Equestria conoce sobre los fuegos pero le explicaré, son explosiones en el cielo que causan alegría y son muy populares en las fiestas- Explicó Trixie lo cual Night Strike no entendía.

-No lo creo, de donde vengo lo único que causan las explosiones es dolor y destrucción siempre- Respondió el pegaso sosteniendo su cabeza por momentos y recordando varias peleas en las que el reino utilizaba un arma nueva, la pólvora, como objeto de destrucción hacia rebeldes antiguos que planeaban una insurrección, recordó como un solo pedazo de esa mortal arma fue suficiente para llenar una case de fuego y acabar con toda una familia dentro.

-¿Te encuentras bien?- Preguntó Trixie de nuevo al ver al pegaso.

-Lo siento, solo algo cansado- Respondió el pegaso tomando un vaso de agua, Trixie lo vio con preocupación y recordó las pesadillas que tuvo y los nombres que mencionaba en sus sueños cuando lo cuidó aquella noche.

-Tal vez, necesites más descanso- Mencionó la unicornio y Night Strike asintió volviendo a su cama e intentando dormir un poco, mientras Trixie regresaba a su vagón y se preparaba para marcharse.

Ella dio un suspiro al ver de nuevo hacia la ventana de la habitación dónde se encontraba Night Strike, se despidió en voz baja y siguió su camino fuera del pueblo, lo hacía a paso lento, en el fondo sabía que no quería alejarse mucho pero tenía que seguir, ya casi no tenía el dinero suficiente incluso a pesar de tener poco dejó algo para Night Strike en el hospital.

-¿Disculpe ha visto a este pony por aquí?- Se escuchó decir a una voz femenina, Trixie, pensado que le hablaban a ella se dio la vuelta solo para ver a una figura encapuchada que ocultaba su rostro con cuidado y mostrándole a otro pony un cartel con la fotografía de alguien.

-No, lo siento señorita- Respondió el pony que acomodaba un par de cajas de mercancía en los estantes de su tienda.

-Gracias- Respondió ella y fue cuando volteó a ver a Trixie –Disculpe señorita, ¿Ha visto a este pony? Se le considera alguien peligroso- le preguntó ella y fue cuando Trixie se sorprendió mucho. En el cartel que ella sostenía estaba la imagen de Night Strike, una especie de retrato hablando pero demasiado exacto como para confundirlo, todo estaba ahí, el pelaje verde, los ojos dorados y su crin negra con ese mechón.

-Yo…- Dijo ella y volteó por un momento hacia el pueblo –Lo siento, pero la gran y poderosa Trixie no ha visto al pegaso del que usted habla- Respondió ella y la pony la miró de manera sospechosa.

-Muchas gracias por su cooperación- Contestó la pony encapuchada, Trixie solo notó su pelaje de color durazno muy pálido pues su capa no revelaba más.

-Sí, con su permiso- Dijo Trixie algo nerviosa y siguió su camino, volteó un segundo y notó que la pony la seguía mirando sin perderla de vista, Trixie sudó nerviosa y aceleró un poco el paso.

En el hospital Night Strike intentaba dormir pero sus pesadillas seguían creciendo más y más siempre sin importar cual fuese el sueño se veía a sí mismo siendo el verdugo de la muerte contra inocentes que ahora comprendía mejor, él había asesinado a todo aquel que desafiara a la reina, junto con su hermano y los demás capitanes habían llevado la destrucción a todos cercanos, no tenía descanso absoluto.

Una semana entera pasó y Night Strike ya estaba un poco mejor, pero aún tenía que tener cuidado, su cuerpo no estaba del todo recuperado pero al menos ya podía moverse y caminar con más libertad y sin mucho dolor, los vendajes seguían en sus alas y en su costado, sus áreas más lastimadas, no se imaginaba lo que escucharía después pues ese mismo día decidió retirarse al sentirse lo suficientemente bien para caminar, el médico lo evaluó y solo le dio unas cuantas medicinas más aconsejándole que no se sobre esforzara mucho o las heridas podrían abrirse de nuevo y que no ignorara el cansancio de su cuerpo o le podría generar heridas mayores que las que ya tenía, tuvo que mentir un poco para que lo dejasen salir, dijo que tenía una habitación reservada donde descansaría incluso mencionó tener familia en un pueblo cercano, tal vez no le creyeron del todo pero lo dejaron ir al ver su estado de salud óptimo para el viaje.

-Tenga mucho cuidado con su salud y sobre todo su cuerpo señor- Dijo el médico firmando una hoja de dado de alta.

-Lo tendré, gracias por todo- Respondió Night Strike y salió del hospital llevaba solo consigo una pequeña bolsa con una par de monedas que Trixie le había dejado y una manta por si la necesitaba, el pegaso dio una sonrisa y suspiro, extrañaba a Trixie pero se negaba a aceptarlo.

-Me pregunto dónde estará ella ahora- Pensó el pegaso verde sintiendo una preocupación en su ser, inquietud pasaba por su mente pero ignoraba el por qué.

-Oye eres tú- Se escuchó una voz detrás del pegaso, él por instinto tomó posición de defensa y recogió una roca del suelo como arma para apuntarle al pony.

-¿Quién demonios eres tú?- Preguntó Night Strike amenazando al pony con la roca que había tomado.

-Tranquilo amigo, solo me sorprendí- Respondió este pony tragando saliva nervioso, pero por su aspecto, no parecía ser del reino crepuscular como él sospechaba, Night Strike estuvo atento en todo momento a sus movimientos y sobre todo al color de sus ojos, al corroborar que no era un pony de aquel reino maldito, bajó su arma, pero sin soltarla, nunca podía ser demasiado precavido según él.

-¿A qué te referías con eso de que soy yo?- Preguntó el pegaso verde en un tono aun frío e intimidante por si la roca no era suficiente para aclarar su punto.

-No a nada, es solo que hace una semana alguien te buscaba, tenía un retrato tuyo y dijo algo sobre que era un familiar tuyo, pensé que ya te había encontrado porque hace como una semana que se fue de aquí- La respuesta del pony preocupó un poco a Night Strike, preguntó por una descripción de la pony que preguntaba por él pero solo obtuvo información muy pobre, hembra de pelaje color durazno pálido.

-¿A dónde se dirigió?- Preguntó Night Strike alterado por nervios.

-No lo sé, enserio- Respondió el pony aun asustado.

-Yo sé- Dijo otra voz y Night Strike volteó a ver una pony adolescente –Se fue hacia el sendero del bosque, la vi mientras compraba verduras, eso ya hace una semana pero si estoy en lo correcto hay un pueblo como a una semana a pie, creo que iba siguiendo a una unicornio, parecía conocerla pues hizo preguntas de ella antes de retirarse- ahora las palabras de esta pony alarmaron más a Night Strike.

-¿Qué? ¿Qué unicornio? Dime por favor ¿Sabes quién era?- Preguntó de nuevo y todavía más nervioso y preocupado, temía estar en lo correcto sobre sus suposiciones.

-Cómo no conocerla, hizo un gran alboroto en Ponyville tiempo atrás, la autoproclamada gran y poderosa Trixie, aunque su show de magia no es tan bueno como…- Night Strike no dio tiempo a la pony de terminar salió de inmediato disparado hacia el sendero, cuando llegó observó el camino que se desviaba hacia el bosque, entonces recordó lo que dijo la pony, se preocupó y para corroborar preguntó a un pony mercader por indicaciones.

-¿A cuánto está el pueblo más cercano?- Preguntó un agitado Night Strike que dio indicios de cansancio y dolor en su costado.

-Cinco días, una semana a pie, más si no conoces bien el área- Respondió el mercader acomodando fruta. Night Strike gruñó, Trixie estaba en peligro, no podía enfocar bien un recuerdo en su mente por el dolor de cabeza que sentía, pero una pony encapuchada que preguntaba exactamente por él y había entonces seguido a Trixie era muy sospechoso, algo también en su mente brotaba sobre el color de pelaje de esta pony, trataba de ubicar un rostro y hacer memoria pero su mente aún estaba algo confusa –¿Oye eres un pegaso no?, si vuelas rápido podrías llegar en menos de un día, el camino por tierra da muchas vueltas pero desde el aire te será más fácil- El comentario del pony alentó a Night Strike agradeció el consejo y a pesar de que aún estaba lastimado, quitó las vendas de su cuerpo y se impulsó para volar hacia dónde le habían señalado que estaba el pueblo.

-Agh, mi cuerpo, no hay tiempo, vuela, vuela- Pensaba Night Strike preocupado y tratando de ignorar el dolor de su cuerpo, mantenía su vista dirigida hacia el suelo por si lograba divisar algo que le diera una pista del paradero de Trixie y de esa extraña pony que le mencionaban, por fin después de 7 horas de vuelo ininterrumpido en el cual había usado la mayor parte de su energía pudo ver algo familiar en el bosque, apenas unos kilómetros alejado de la villa de dónde había partido, descendió y se dio un momento para respirar por lo agitado que estaba.

Night Strike inspeccionó la zona mientras nubes de tormenta se formaban a su alrededor, no cabía duda de que pronto una tremenda lluvia se vendría sobre el bosque y por la apariencia de las nubes y lo rayos que empezaba a emitir, sería una grande.

-La capa de Trixie…- Dijo él mirando un pedazo de esa capa de estrellas que siempre usaba la unicornio celeste, estaba ya sucia y desgastada, había pasado mínim días desde que ese pedazo se rompió.

Haciendo uso de sus habilidades rastreadoras por parte de su entrenamiento como capitán de la guardia, buscó pistas que le indicaran hacia dónde se había dirigido Trixie, era difícil pues después de varios días las huellas se hubieran borrados, para su suerte encontró marcas de ruedas que se separaban del camino, gracias a que las lluvias habían sido constantes dejaron marcado un camino de lodo que iba a la maleza del bosque, siguió esa nueva pista con cautela, si Trixie se había desviado de su ruta, significaba que algo había pasado, algo o alguien la obligó a buscar un camino alterno.

-Nada, pero las huellas siguen está dirección- Por una hora más el pegaso caminó entre la maleza, en partes volaba un poco para evitar hacer ruido con el follaje del suelo pero su cansancio y cuerpo aun algo maltratado lo obligaba a seguir a casco –Oh no…- Pensó Night Strike con miedo al ver a lo lejos la carreta de Trixie, la reconocía entre las hojas y enredaderas que la cubría.

Se acercó con sigilo, para su mala suerte, la prisa con la que se fue no le permitió tomar siquiera un cuchillo para defensa por lo que en el caminó improvisó una lanza con una rama de árbol y le sacó filo con una roca y sus propios dientes, no tenía en ese momento nada más que su ingenio pero para un capitán entrenado como él, el ingenio era su mejor arma, metió piedras redondas en la bolsa que traía y utilizó algunas enredaderas para armas una especie de onda y tener un arma a distancia, siguió hasta estar junto a la carreta y se dispuso a entrar, lanza en casco listo para cualquier cosa.

-Tres… dos… uno…- Contó en reversa y abrió de golpe la puerta de la carreta con la lanza siempre apuntando hacia el frente, nada dentro –¿Dónde pueden estar?- Dijo en su cabeza el pegaso de color verde y entró al vagón, se veía desordenado y muy polvoriento, parte del espejo estaba roto y una bandeja con comida ya mohosa estaba cerca del mueble de la cama.

Night Strike se acercó a la cama y al tocar las sabanas vino a su memoria parte de aquella noche dónde Trixie lo atendió y lo salvó de morir, el pegaso se quedó mirando las sábanas hasta que un momento hasta que un rayo lo sacó de su transe y miró por la ventana, escuchó una voz que hablaba. Night Strike tomó de nuevo sus armas improvisadas en guardia preparado, sus ojos vieron algo que le horrorizó.

Trixie estaba caminando con una pony a su espalda que la amenazaba con una daga larga. A Night Strike le hirvió la sangre al ver como esta pony tenía cautiva a Trixie, le apuntaba con la daga y más aún cuando la encapuchada la tiró al suelo con fuerza, tuvo que contenerse de no actuar de manera impulsiva, si perdía el elemento sorpresa Trixie estaría condenada de igual manera.

-Sabes, estás haciendo esto muy difícil para mí y para ti- Dijo la encapuchada a una asustada Trixie. La lluvia empezó a caer –Solo debes decirme de dónde conoces a este pegaso ¿Dónde está? No intentes ocultarme nada, por días te he seguido desde ese pueblo atrás, en aquella ocasión mencionaste que no conocías a este pegaso, yo jamás dije de qué raza era el pony que buscaba y sin embargo tú ya lo sabías, ¿coincidencia? No lo creo, lo que me lleva a la opción más probable, tú lo conoces, dímelo ahora y te dejaré libre- Habló más esta pony, su tono de voz era amenazante e intrigante a la vez, Night Strike podía sentir que ya la había visto antes pero todavía no podía identificar un rostro en su memoria.

-Acepta, dile dónde estoy- Pensaba Night Strike como si Trixie pudiese escucharlo, si le decía la verdad entonces tenía una oportunidad de salir viva de esa situación, si se negaba pues, tendrían que cancelar todos los espectáculos de Trixie que venían –Vamos Trixie, dile- Esperaba él, a fin de cuentas para cuando ella se diera cuenta Night Strike estaría lejos del hospital dónde ella le señalaría a menos claro que la llevara hasta allá y al no verlo ahí la encapuchada asesinara a Trixie –Dile-.

-Nunca…- Fue lo que salió de la boca de Trixie, Night Strike abrió los ojos de impresión y luego los cerró con frustración –No te diré nada a ti- Respondió la unicornio de manera seca, asustada claro pero no le sacarían una respuesta.

-Ay niña ¿qué no lo entiendes? Es un asesino, un fugitivo, merece la muerte que le daré, anda dime y te prometo que lo haré rápido, no sufrirá- Comentó la otra unicornio sin bajarse la capucha, la lluvia ya caía y eso empezó a desesperarla.

-Ya te lo dije, nunca te lo diré- Mencionó Trixie y la pony suspiró decepcionada.

-No lo entiendo ¿Por qué proteges a un asesino?- Preguntó algo curiosa la pony.

-Estaba herido cuando lo encontré, yo solo lo ayudé un poco, como él hubiera hecho- La respuesta de Trixie solo hizo que la pony ladeara la cabeza, pero en Night Strike tuvo otro efecto, el pony no lo entendía, claro que él jamás la habría ayudado, al menos, no su ser del reino crepuscular, de haberla visto a ella en esas condiciones él simplemente le hubiese dado el golpe de gracia para evitarle más dolor.

-No lo conoces como yo, él te habría abandonado o matado el mismo a la primera oportunidad, su alma está podrida y manchada de sangre de inocentes, él es como yo, un monstruo, un asesino- Dijo ella y bajó su capucha, la lluvia mojó el rostro de aquella pony sus ojos dorados resaltaban y su crin verde corta le dio a Night Strike por fin lo que necesitaba para reconocerla.

-Ella… Dalia… Stone- Pensó el pegaso gruñendo y apretando sus dientes.

La pony era en realidad una pegaso, se quitó su capa por completo a pesar de que la lluvia la empapará y reveló su identidad sin saber claro que la observaban.

-No sé qué hayas visto pero te aseguro que es solo una ilusión, una mentira, él no tiene nada de compasión, un, como lo dije, asesino, ¿si crees que es diferente entonces dónde está? ¿Por qué no te ayuda si tú le ayudaste a él? A él no le importa otra persona más que si mismo- Comentó Dalia sonriendo de manera maliciosa y puso la daga en la garganta de Trixie, ella cerró los ojos y a pesar de la lluvia Night Strike notó las lágrimas de la unicornio que resbalaban por sus mejillas –Última oportunidad, ¿Dónde, está, Night Strike?- El ultimátum era claro, dar la ubicación o morir.

-Nunca- Dijo Trixie con voz ahogada por la daga que apretaba su garganta e imposibilitada de usar su magia con la pony tan cerca de ella y el miedo que sentía en todo su ser.

-Entonces muere- Comentó Dalia y con gran destreza giró la daga pero al estar por enterrarla en el cuerpo de Trixie un sonido extraño se escuchó y Dalia saltó instintivamente hacia atrás para esquivar una roca que volaba en su dirección.

Trixie cayó al suelo mientras Dalia retrocedía con unas cuantas piruetas más, daga aún en casco y lista, notaron la ventana rota de la carreta pero al igual que el vidrió la ventana estaba destruida, fue cuando Dalia volvió a Dirigir su mirada hacia Trixie que notó a la figura frente a la unicornio.

-Tú- Dijo Dalia sorprendida.

-¿Night Strike?...- Mencionó Trixie con voz cortada, feliz e incrédula de que él pegaso estuviese ahí frente a ella, no sabía qué sentir ¿Qué hacía aquí? ¿Por qué vino? ¿Cómo supo dónde estaba?, las preguntas no dejaban de inundar su cabeza pero tendría su respuesta cuando salieran de esa o más bien, si salían de esa.

-Me encargaré de todo a partir de aquí- Mencionó el pegaso sin darse la vuelta y con la mirada fija en la pegaso frente a él –No te preocupes, todo va a estar bien- Dijo Night Strike de manera Confiada pero por un momento, un poco de duda se escuchó en su tono de voz y Trixie lo alcanzó a notar.

-El traidor, que gusto verte de nuevo Night Strike, se te extraña en el reino crepuscular como capitán- Mencionó Dalia con una risa burlona y ojos penetrantes que estaban fijos en él como un depredador sobre su presa.

-Y tú aún tienes esa mirada de víbora en tus ojos, Dalia- Respondió el pegaso verde a lo que la otra pegaso sonrió como si lo que le dijeron fuese más un halago que un insulto.

Ambos ponys se quedaron quietos observándose, analizando cada uno de los aspectos del otro, Night Strike podría ser un capitán de la guardia real y miembro del clan guerrero de los Night, pero conocía de Dalia, incluso recordaba que ella tenía un sobrenombre, Point, punto, la llamaban, tenía que ser muy cuidadoso, con su cuerpo menguado y las habilidades de su rival, una mercenaria, tenía las cosas en contra, además estaba Trixie, tenía que protegerla, la lluvia lo molestaba un poco sobre todo porque hacía que parte de su crin cubriera sus ojos mientras que a la otra pony no parecía molestarle en lo absoluto el torrente que caía sobre ellos.

Trixie miraba con miedo lo que pasaba, ni siquiera había empezado el combate y ya se sentía la tensión y el olor a muerte, esa lluvia molestaba sus ojos pero se negaba a apartar la mirada de cualquiera de ellos, por fin podría ver por qué Night Strike era tan peligroso como esa pony le decía "asesino" lo había llamado y esa palabra quedaba marcada en su mente ¿De verdad sería así? No, tendría que estar mintiendo, después de lo ocurrido no podía ser verdad.

Un rayo cegó la mirada de la unicornio por momentos, cuando volvió a ver los dos ponys ya se encontraban luchando en medio de la lluvia, sus alas batín el aire y rompían la lluvia, sus cascos chocaban en perfecta sincronía, Dalia con su daga larga lo mantenía a distancia mientras Night Strike hacía lo mismo lanzándole piedra por piedra a la pegaso que esquivaba en el aire los proyectiles arrojados por el pegaso verde. Trixie miraba impresionada esa coordinación de movimientos, volvieron a acercarse, Night Strike evitó la daga que iba hacia su garganta por muy poco e intentó clavar su lanza improvisada en el cuerpo de Dalia quien con un giro de su cuerpo hizo pasar el arma del pegaso por un de sus costados y le acertó un golpe en la nuca a Night Strike, antes de caer al suelo dio un giro rápido y alcanzó a patear el rostro de Dalia con su casco trasero mandándola al suelo de igual manera que él.

Apenas sus cascos tocaron el lodo reaccionaron, Dalia saltó hacia atrás y recompuso su guardia mientras Night Strike había caído por completo de golpe sobre sus cuatro patas, dio un leve gruñido que no pasó desapercibido ni por Dalia ni por Trixie, en eso la unicornio celeste se dio cuenta de que el pegaso seguía lastimado aún, no hace mucho que debió haber salido del hospital y ya se encontraba peleando, Dalia observó la preocupación en el rostro de Trixie y armó el rompecabezas al momento de ver como Night Strike gruñía un poco.

-Ya veo, sí, lo había notado por la fuerza de tu patada, o debería decir, la falta de fuerza- Mencionó ella dando una risa confiada –Tu cuerpo no esta es sus mejores condiciones, apenas comenzamos y ya estás teniendo dificultad para respirar- Mencionó ella y se lanzó de nuevo a la carga directamente hacia Night Strike.

El pegaso esquivo el ataque con un desliz hacia su derecha y lanzó un golpe que dio de lleno en el estómago de Dalia, después arremetió con un golpe en el rostro y de una patada giratoria la mandó hacia atrás haciendo que chocara contra el lodo. Por su rápida acción Night Strike terminó agitado, fue cuando sintió que una línea caliente le recorría la mejilla, tocó con su casco y pudo ver la sangre de su rostro, Dalia había logrado hacerle un corte a su ser y eso lo preocupaba.

-Jajajaja, ¿eso es todo Night Strike?- Mencionó entre risas la pegaso rival, se levantó del suelo y pasó su casco por la boca solo para notar una pequeña mancha de sangre -¿Esto es todo lo que un excapitán de las tropas crepusculares tiene que ofrecer? Apenas si sentí tus golpes- Sonrió de manera maliciosa.

-Demonios- Pensó el pegaso y dirigió su mirada a Trixie –Escúchame, no creo poder ganar esta pelea, vete mientras puedas, la mantendré ocupada lo más posible, corre al siguiente pueblo y ocúltate ahí, ella solo viene por mí- Mencionó el pegaso y antes de que Trixie pudiese replicar Night Strike lanzó varias rocas hacia Dalia y extendió sus alas para cargar contra ella en un ataque directo.

Night Strike soltó el golpe que fue fácilmente desviado por Dalia dejando la guardia del pegaso verde abierta quien recibió dos golpes contundentes, uno en la boca del estómago y otro en su garganta, Dalia sonrió y golpeó directo al ojo de Night Strike, con una patada lo obligó a cubrirse el rostro para evitar más daño, fue ahí cuando con una barrida lo sacó de balance y dando una gran pirueta desde el suelo hacia el aire impactó de lleno el estómago del pegaso quien sintió algo rompiéndose dentro de él. Escupió sangre mezclada con saliva al recibir tal golpe y su espalda impactó el suelo, volteó por un momento hacia Trixie de la que solo vio la capa alejarse del lugar, al menos le había dado una ventaja para escapar.

-Decepcionante- Mencionó Dalia dando un suspiro –Me habían dicho que eras un rival de cuidado, pero en estas condiciones, no eres más que un pobre diablo- Comentó ella humillando al pegaso al ponerle su casco sobre el cráneo y presionar sobre este.

Night Strike gimió de dolor la presión estaba aplastándole la cabeza y aunque trataba de quitársela de encima ya estaba muy cansado, Dalia entonces sacó su daga de nueva cuenta y la apuntó al cuello del pegaso.

-El capitán Blue Knife te envía sus saludos, traidor- Mencionó ella levantando la daga al aire con la intención de dejarla caer y acabar con su vida.

-Blue Knife…- Pensó el pegaso verde quien solo observo la daga, aspiró profundo y cerró los ojos como esperando ya su inevitable final.

-Mantienes tu orgullo se guerrero, bien así debe ser- Dijo la pegaso asesina dispuesta a terminar con eso de una vez –Muere-

La daga silbó en el viento, Night Strike solo esperaba su muerte pero en vez de eso lo que escuchó fue otro zumbido en el aire, luego una explosión pequeña, quejidos y sonidos de tos mientras él era jalado hacia atrás, al abrir sus ojos se vio envuelto en una aura mágica y vio a Dalia dentro de una cortina de humo.

-¿Pero quién?- se preguntó él y fue cuando cayó al lado de Trixie -¿Tú? Pero te dije que huyeras- Gruñó enojado Night Strike mientras se levantaba con dificultad.

-Tu no lo hiciste, volviste por mí- Dijo ella en respuesta y le dio una sonrisa confiada al pegaso que al notarla rio de igual manera aunque con un poco de sarcasmo.

-Que mal que no me hiciste caso, no estoy en condiciones de pelear- Dijo él doliéndose y fue cuando Trixie le entregó las armas que aún le quedaban y su armadura, lanzó más bolas de humo a su agresora quien se vio obligada a retroceder para evitar sofocarse -¿Esto servirá?- preguntó Trixie.

-Sí, gracias- Mencionó él y con un poco de ayuda se colocó la armadura en su cuerpo, de armas tenía unas cuantas estrellas Shurikens y una katana rota, pero sobre todo aquel Kunai, el cual escondió en una ranura.

-Buen truco, lo admito, pero no los salvará una segunda vez- Dijo Dalia tosiendo un poco más para sacar el humo que quedaba en sus pulmones.

-Por suerte para nosotros, tengo más que solo trucos- Mencionó Night Strike poniéndose firme de nueva cuenta, el soporte de la armadura lo ayudaba a mantenerse en pie –Quédate atrás Trixie- Mencionó el pegaso pero en lugar de eso la unicornio se puso junto a él.

-No, tiendes a lastimarte más de la cuenta si no estoy cerca, además, recuerda que yo, soy la gran y poderos Trixie- Mencionó ella y así de la nada hizo explotar una bola de humo frente a ellos.

Dalia quedó confundida, eran más rápidos de lo que pensaba, sintió algo acercándose a la derecha y lanzó un corte que partió por la mitad una vara mágica, se confundió al ver el artefacto y casi recibe un golpe por arriba de parte de Night Strike, ella saltó hacia un lado, escuchó el sonido de una tele-transportación y vio a Trixie sosteniendo un sombrero del cual salieron varias palomas que tomaron por sorpresa a Dalia y la picotearon, ella se cubrió y agitó su daga para protegerse fue cuando dos shurikens le fueron clavadas en las alas imposibilitándola para volar, una nueva bola de humo se estrelló en su rostro dejándole temporalmente imposibilitada de vista, fue cuando empezó a sentir varios golpes contra su cuerpo, aunque agitaba su daga no lograba atinar a nada, Night Strike se movía con cautela y aprovechaba la frustración de la pegaso para atacar puntos críticos de su cuerpo y al final con una patada giratoria en su rostro hizo que la pegaso cayera al suelo, aturdida y derrotada.

Night Strike se acercó, un cuchillo en casco dispuesto a acabar con la vida de la pegaso que los había amenazado a ambos.

-Fuiste una gran rival Dalia, pero hasta aquí…- El pegaso verde no completó su frase ya que sintió una mirada sobre su ser, se dio media vuelta y vio a Trixie observándolo con una mirada de culpa, sus penetrantes ojos lo miraron fijo y luego por un momento voltearon hacia Dalia.

Night Strike bajó la cabeza para ver a la pegaso, herida y derrotada, ya no podía moverse con facilidad, había dejado de ser una amenaza para ambos, por unos momentos Night Strike se vio a si miso en ella, alguien que solo seguía ordenes de manera ciega y sin que le importaran las consecuencias, de hecho ella tenía razón en algo, se parecían más de lo que admitía, sobre todo ahora con esas heridas en el cuerpo, pues Night Strike recordó que así mismo estaba cuando Trixie lo encontró y por primera vez en mucho tiempo hizo algo que creyó ya no existía en su ser, tuvo compasión de ella.

-Vete- Dijo Night Strike al notar como la pegaso recuperaba algo de conciencia –Haz lo que quieras, di que estoy muerto o lo que sea, no me importa, pero nunca jamás vuelvas a venir tras mí, o tras ella ¿quedó eso claro?- Mencionó Night Strike en un tono amenazador y con un asentimiento de su cabeza la pegaso se levantó tambaleante.

-De verdad, que eres el mejor guerrero del clan Night- Mencionó ella sin que Night strike le prestara atención, pero de entre sus cascos sacó una navaja más.

-¡Night Strike!- Gritó Trixie para advertirle del peligro pero Dalia ya se había abalanzado desde los aires sobre él. Un gran corte se escuchó en medio de la lluvia y un charco de agua en el suelo se tornó rojo pero Night no era el herido en esta ocasión.

Dalia retrocedió ante el shock que sentía, su ala en el suelo, cortada desde la espalda y frente a ella con un largo corte en su pecho, estaba Trixie que sostenía la gran daga que Dalia había dejado caer, el filo ensangrentado de la daga que sostenía la unicornio se limpiaba con las gotas de lluvia, al ver lo que había hecho Trixie soltó el arma blanca y retrocedió impactada de su propia reacción, había lastimado gravemente a otra pony.

-Mi… mi ala…- Dijo Dalia mirando una vez más al suelo, volteó para observar a una aún incrédula Trixie y a un muy furioso Night Strike que levantaba la daga llena de sangre, no dijo más y se echó a correr dejando a su paso un camino de sangre que se mezclaba con la lluvia y el lodo.

-Te enfermarás si te sigues mojando así, ven- Mencionó Night Strike y llevó a una aun en shock Trixie que miraba el ala de la pony en el suelo y tocaba su pecho para sentir la sangre caliente –Tenemos que atenderte esa herida- Agregó el pegaso y la dirigió hasta la carreta, limpió los vidrios del suelo y puso una tabla en la ventana que había roto para que el agua no entrara.

Trixie permanecía en su cama sentada y tocado su herida, poniéndose una pomada pero sus cascos temblaban mucho y le era algo difícil, seguí impactada y su cuerpo no respondía bien, Night Strike se había mantenido en silencio y solo observando, se quitó su armadura y con un paso algo irregular se acercó por fin a ella.

-A ver, déjame ayudarte- Mencionó el pegaso verde y con su casco aplicó el ungüento sobre la herida de Trixie, ella se sonrojó un poco al tener al pegaso tan cerca y frotando su pecho, su casco era suave para ser el de un asesino, sintió un calor recorrer su ser que llegó hasta sus mejillas, se dio cuenta de lo ruborizada que estaba con él tan cerca.

-Gracias- Dijo ella para luego darse la vuelta antes de que el pegaso notara su rubor.

-Tú me ayudaste, solo regreso el favor- Respondió Night Strike y trajo unas vendas –Con esto ya no se infectará- Mencionó el pegaso verde entregándolas a Trixie, fue entonces que ella se atrevió a mencionar algo que había escuchado mucho en su tiempo como prisionera de Dalia.

-Esa pegaso, mencionó algunas cosas- Dijo ella lo que provocó la tensión y estremecimiento en el cuerpo de Night Strike -¿Te molesta si pregunto?- mencionó ella y Night Strike suspiro.

-No, adelante, puedes preguntar- Respondió Night Strike dándose vuelta para ver a la unicornio directo al rostro, sabía que tarde o temprano tendría que saber quién era él en realidad.

-¿Qué? ¿Qué es el reino crepuscular?- Preguntó Trixie y Night Strike dio un suspiro más largo antes de contestar.

-El lugar con más dolor que puede haber, uno que me persigue hasta el día de hoy, haya no hay sol o bondad que se pueda percibir, solo miseria y tristeza- Contestó Night Strike con un nudo en la garganta.

-¿Cómo es que sobrevivías?- Preguntó De nuevo Trixie.

-Te diré… cuando era pequeño mi padre fue declarado perdido en acción, mi hermano y yo nos repusimos, pero mi murió de tristeza- Declaró con dolor Night Strike.

-¿Tienes un hermano? ¿Dónde está? ¿Cómo es él?- Las preguntas de Trixie seguían y a Night Strike le dolía, pero al mismo tiempo era una satisfacción el poder sacar eso de su ser y confiaba en Trixie para escucharlo.

-Lo tuve, lo tuve todo una vez, madre, padre, hermano, amigos pero…- Empezó a decir el pegaso y su conversación siguió por horas.

Incluso la noche pasó, ninguno de los dos se dio cuenta de a qué hora cayeron rendidos por el sueño y el cansancio de la pelea que tuvieron solo que al despertar estaba Trixie acurrucada contra el pecho de Night Strike. El pegaso verde fue el primero en despertar y vio a la unicornio tan cerca de él, su aroma lo embriagó unos momentos y pensó en lo bella que se veía así, dio una pequeña risa al recordar las palabras que una vez compartió con su hermano y de las cuales ambos rieron.

"…pero claro, no me casaría con la primera pony que llamara mi atención, eso del amor a primera vista no existe jajaja por Narceris (diosa del amor, la bondad y la paz) ¿quién creería en esas cosas verdad?" "-Sí lo sé, eso solo pasaría en un cuento de hadas o en otra dimensión-"

Fueron esas sus exactas palabras y ahí estaba él, víctima de la cruel ironía del destino que se empeñaba en darle una lección en cada decisión que tomaba.

-Amor a primera vista, eso no existe- Se dijo a sí mismo el pegaso verde siéndose de la ironía de su vida, ahí estaba él, sosteniendo a Trixie en sus cascos mientras ella seguía dormida contra su pecho en total paz y calma, el calor de Night Strike subió por su cuerpo y recordó la primera vez que la vio ayudándolo, un sentimiento broto en él y dio una sonrisa de tranquilidad una que no había tenido en mucho tiempo, no se resistió y acarició la crin de la unicornio suavemente con uno de sus cascos –Bueno, dije que solo pasaría en otra dimensión- Se burló de sí mismo y tomó una decisión, se quedaría por un tiempo, solo en caso de que Dalia quisiera tomar alguna represalia en contra de ellos, juntos tenían más posibilidades de sobrevivir, pero él sabía que había algo más en eso y lo de Dalia, era solo una excusa.

-Night Strike…- Dijo Trixie entre suspiros en su sueño y el pegaso volteó a verla –Que bueno que estás aquí- Mencionó ella y suspiró para volver a dormir, Night Strike se sonrojo y apoyó su rostro contra la crin de Trixie para cuidar de ella.

Un mes después de que el pegaso se recuperará de sus heridas de batalla ambos se detuvieron en un pueblo donde Trixie presentaría un espectáculo de magia a los habitantes, el pegaso ya no había visto señales de Dalia por ningún lado así que supuso que ella o estaba muerta o había regresado al reino, considerando la última posibilidad decidió partir pronto, si se quedaba y volvían a perseguirlo entonces Trixie volvería a estar en peligro y si le pasaba algo por su causa entonces no se lo perdonaría.

Aunque su tiempo con Trixie era reconfortante, al pegaso no lo abandonaban las pesadillas en sus noches, muchas de las cuales eran todavía una tortura para el pegaso sin embargo a diferencia de antes, ahora tenía a alguien ahí para tranquilizarlo, un solo toque de ella era suficiente para que él se relajara y las canciones que entonaba ella tranquilizaban su mente por completo.

Night Strike estaba por irse ese mismo día per decidió quedarse un poco más de tiempo y esperar para ver el show de Trixie que sería en la noche, pensaba que si se iba a ir al menos tendría ese recuerdo de ella.

Más tarde el espectáculo comenzó y Trixie realizaba sus trucos básicos de magia, que para su mala suerte, no impresionaban a la audiencia que tenían enfrente causando nerviosismo en la unicornio, Night Strike era el único que aplaudía de todo el público lo cual solo hacía más evidente que el show de magia no era para nada del agrado de los habitantes del lugar quienes comenzaron a abuchear a Trixie mientras ella retrocedía nerviosa sin saber qué hacer.

Al ver esto Night Strike se retiró unos momentos de forma discreta entre la multitud, pero la unicornio alcanzó a notarlo escabullirse y al verlo a Trixie se le partió un poco el corazón, creyó que aquel pegaso la estaba abandonado a su suerte sin siquiera despedirse de ella, agradeció al público la presencia y resignada se dio media vuelta, de pronto y sin previo aviso una estrella shuriken cayó enfrente del escenario dejando a todos algo asustados, el suspiro que dieron hicieron que varios ponys que se habían retirado regresaran al lugar para ver lo que estaba ocurriendo ahora, buscaron el lugar desde el cual provino esa arma y al voltear hacia arriba vieron la figura de un pegaso en armadura negra, este no era otro que Night Strike quien aterrizó en el lugar creando un gran estruendo cuando sus cascos cubiertos de aquel metal resonaron contra la madera del escenario de Trixie.

-He venido a traer destrucción a su tierra Equestres- Comentó Night Strike con una voz algo grave y ronca -¿Acaso no hay nadie aquí que se atreva a enfrentarme para salvar su mundo de mi oscuridad infinita?- Preguntó el pegaso en su armadura negra y volteó hacia Trixie quitándose la máscara unos momentos y guiñándole un ojo lo cual la unicornio comprendió casi de inmediato, hora de un nuevo show.

-Tú no le harás nada a los ponys de este pueblo vil malhechor- Recalcó Trixie con voz firme y tono muy audible –La gran y poderosa Trixie se encargará de darte tu merecido villano ruin- Agregó ella con una sonrisa y aire de victoria, interesados los ponys se quedaron viendo el espectáculo ahora más atentos a la representación improvisada de los dos.

-Eso lo veremos hechicera, será mejor que te prepares porque este será tú fin- Dijo Night Strike y se lanzó contra Trixie quien al verlo le lanzó un rayo de magia que no era muy fuerte pero Night Strike se deja caer al suelo al recibir el impacto, rodando hasta casi caer del escenario usó sus habilidades de soldado para dar una gran pirueta apoyando sus alas y cascos en suelo para recuperar su compostura, ante tal acto los ponys aplaudieron la gran destreza física del pegaso.

-Presumido- Murmuró Trixie con una media sonrisa y moviendo su cabeza de un lado a otro.

-No es posible- Dijo Night Strike respirando de manera agitada para hacer parecer que estaba lastimado por el rayo de magia -Yo soy, el caballero oscuro y mi poder es superior al de cualquiera en este mundo- Agregó con una gran voz y se alzó en el aire.

-El bien siempre triunfará sobre el mal Caballero oscuro- Dijo Trixie y lanzó otro rayo que derribó a Night Strike del aire, golpeó el escenario y el pegaso rodó por el suelo hasta caer por la parte trasera.

Night Strike vio algunos de los fuegos artificiales que usaba Trixie en sus shows así que los encendió para simular una explosión pequeña con la que creó la ilusión de haber sido vencido y haber desaparecido del lugar, al ver esto los ponys comenzaron a aplaudir con sus cascos en el suelo y a silbar de la emoción, les había encantado la actuación de ambos y recibieron una gran cantidad de bits además de flores para Trixie por tan buen y entretenido espectáculo que ellos dos realizaron, por un momento Night Strike vio hacia el cielo y observó como las explosiones de los fuegos artificiales hacían reír y divertían a los ponys presentes, Night Strike miró a Trixie un momento y recordó lo que le había dicho hace más de un mes "La explosiones pueden causar felicidad", otra cosa que tenía que admitir que era verdad. Para celebrar ambos compraron comida fina en ese pueblo y unas cuantas botellas de vino para su disfrutar de un buen rato juntos, Trixie sabía que el pegaso se iría pronto.

-Vaya, muchas gracias por lo que hiciste Night Strike- Comentó Trixie agradeciendo la ayuda del pegaso en su show.

-No fue nada Trixie- Respondió el pegaso tomando un poco de vino.

-No enserio Trixie te lo agradece, jamás había tenido tan buenas ganancias como estás- Comentó la unicornio señalando una bolsa de bits que ganó en ese solo momento.

-Bueno creo que en gran parte se debe a lo talentosa que eres- Comentó Night Strike y en eso Trixie se sonroja un poco y tomara más de ese vino estando algo nerviosa al igual que Night Strike.

Pasaron algunas horas y ambos terminaron con una de las botellas de la bebida, estaban un poco pasados de copas pero aún eran conscientes de sus actos, ambos rieron por unos momentos, tal vez por diversión o por el vino, quizá ambos pero estaban alegres de disfrutar la compañía del otro, al menos hasta que Trixie observó la bolsa de Night Strike que está ya cargada y lista para partir al igual que el pegaso verde.

-Entonces ¿De verdad te irás en la mañana Night Strike?- Preguntó Trixie triste por la partida del pegaso, intentaba ocultarlo pero el vino no se lo permitía.

-Bueno, sí, ya me siento mejor y creo que es hora de que me retire, no quiero causarte más inconvenientes, aún hay peligro de que el reino me busque, no quiero que nada te pase a ti- Contestó el pegaso y ambos se levantaron de la mesa, mareados por el vino, se tambalean y cayeron al suelo del vagón quedando Trixie sobre el pegaso en una posición un poco íntima.

Los dos se miraron a los ojos de manera directa y ninguno apartaba la vista del otro, Night Strike estuvo por decir algo y moverse, pero en ese momento paso, Trixie le dio un profundo beso en los labios al pegaso que se quedó callado de la impresión con sus ojos abiertos, dudó por momentos pero al final sujetó a Trixie y correspondió al beso con un fuerte abrazo y una pasión inmensa por ella, ambos comenzaron a subir las cosas de intensidad acariciándose y besándose sin remordimiento, quizá por estar un poco pasados de copas, pero era obvio que ambos pensaban en lo mismo, se veía en sus ojos y en sus cuerpos.

-Night Strike- Le susurró Trixie al pegaso, su aliento cálido era una maravilla para el pegaso que adoraba sentirla tan cerca y esa calidez contra su oído.

-¿Si Trixie?- Preguntó Night Strike respondiéndole a la unicornio celeste con igual pasión.

-¿Te quedarías conmigo está noche?- Preguntó la unicornio ya un poco acalorada y con su crin algo desarreglada, sonrojada y sudando un poco, mirando con ojos de amor al pegaso quien no pudo negarse al encanto y la belleza de la unicornio celeste.

-Sí, claro que sí- Respondió el pegaso con una sonrisa y ambos se volvieron a besar de manera muy intensa y con gran sentimiento en su corazón.

Los dos se levantaron del suelo del vagón apresurados y subieron a la cama donde Night Strike continuó besando a Trixie, nada en el mundo importaba más que ese momento, un momento mágico solo para ellos, donde solo importaban ellos, consumaron su un acto de amor mientras se besaban y acarician sus cuerpos con delicadeza y pasión, sudaban a pesar de que su cuerpos seguían acalorados ya no se detendrían y aunque pudieran, ninguno de los dos lo haría, lentamente sus corazones y cuerpos se unieron en uno mismo, ambos se habían rendido a la pasión y amor que ellos sentían el uno por el otro sin importar el pasado de ninguno, lo único que tenía importancia era el presente, sus presentes, ese momento que compartían, su acto culminaría después de unas cuantas horas y en ambos se veía la cara de felicidad y satisfacción por haber estado por fin juntos abrazados en su cama Night Strike sostenía a Trixie con delicadeza mientras ella descansaba una vez más sobre su pecho, el casco de Night Strike rodeaba a la unicornio mientras el otro tomaba uno de los suyos no decían nada, no había que decirlo sus sentimientos eran todo lo que necesitaban.

-Night Strike…- susurró de pronto Trixie –Te amo- mencionó ella con una sonrisa en sus sueños.

A la mañana siguiente ambos despertaron, sobrios, y un poco avergonzados por lo que hicieron la noche anterior, pero no se arrepintieron de ningún modo, se dejaron llevar por sus instintos más primitivos y también por el alcohol.

Después de un desayuno, en el que ninguno de los dos dijo una palabra, Night Strike se preparaba para irse y seguir su camino por cuenta propia, Trixie solo lo veía tomar sus cosas, se miraron una vez más pero ninguno habló, el pegaso dio un suspiro estando en la puerta y se dio la vuelta, Trixie detrás de él, sus ojos rogaban que no se apartara de su lado pero tenía que irse, el pegaso quiso decir algo pero la unicornio le dio un gran abrazo, Night Strike correspondió y ambos derramaron lágrimas. Salió del vagón se alejó un poco mientras Trixie se iba en otra dirección, ambos pensaban en la noche que compartieron Night Strike resistía con todas sus fuerzas el impulso de regresar corriendo, se convencía de que esto era lo mejor, pero, Trixie de último minuto, recordando todo el tiempo juntos y esa noche que compartieron en que se entregaron el uno al otro se quitó las marras de su vagón y a toda velocidad regresó por el camino llorando por no haberlo hecho antes, ya no le importaba nada más quería estar con Night Strike y sabía que él también con ella, lo vio a la distancia y aceleró su paso.

-¡Night Strike! ¡Espera!- Gritó Trixie alcanzando al pegaso verde que se detuvo en seco al escuchar la voz.

-¿Trixie?- Dijo nervioso el pegaso verde, dio media vuelta y vio a la unicornio correr hacia él lágrimas en sus ojos y desesperada por alcanzarlo –¡Trixie!- Gritó ahora el pegaso y corrió hacia ella de igual forma soltando su bolsa con las cosas que llevaba ambos se toparon y Trixie saltó sobre el pegaso que la recibió con sus cascos abiertos y en un llanto de consuelo.

-Night Strike, no quiero que te vayas, no quiero que te vayas- Comentó Trixie abrazando al pegaso con todas sus fuerzas para retenerlo –Trixie no quiere que la dejes, Te amo, Te amo Night Strike, te amo con toda mi alma y corazón- Dijo la unicornio con lágrimas en sus ojos, Night Strike tampoco pudo contener más sus emociones lloró de la felicidad de tener a Trixie con él y correspondió a su abrazo.

-Yo te amo también Trixie, no te preocupes- Respondió el pegaso aferrándose a ella –No me iré, me quedaré contigo para siempre, seremos tú y Yo- Agregó el pegaso y ambos se siguieron abrazando con fuerza, se besaron de nueva cuenta con lágrimas de felicidad dispuestos ahora a seguir su camino, juntos podrían superar lo que sea.

A partir de ese momento, los dos decidieron que nunca se volverían a separar vivirían de los espectáculos y estarían juntos, para probarlo, Night Strike consiguió un trabajo extra en uno de los pueblos y para la sorpresa de Trixie le propuso matrimonio de manera formal, pero no era comparado a la sorpresa que le tenía la unicornio a él, Trixie le informó a Night Strike de algo maravilloso, su noche juntos había dejado algo más que solo amor entre ellos, ella estaba embarazada de Night Strike y lo comentó al pegaso.

-¡¿Qué dices?!- Preguntó Night Strike con mucha sorpresa y emoción -¿De verdad Trixie? ¿De verdad?- Preguntó de nuevo el pegaso verde casi mundo de la alegría y con lágrimas de felicidad.

-Sí, es verdad Night Strike- Respondió Trixie con una gran sonrisa y puso el casco de Night Strike en su vientre –Estoy embarazada, vamos a ser padres- Agregó la unicornio con una cara que no podía expresar por completo la alegría que sentía por dentro, al oírlo Night Strike dio una gran sonrisa y una inmensa carcajada de felicidad como nunca antes lo había hecho en su vida, de hecho era la primera vez que reía de esa manera.

-Padres… vamos a ser padres vas a ser madre y yo… yo…- Decía Night Strike con alegría y salió del vagón a tropezones pero sin parar de reír –JAJAJAJAJAJA ¡VOY A SER PADRE!- Gritó el pegaso con toda la emoción a los cuatro vientos de tal manera que asustó a varias aves de entre los árboles.

Varios meses después llegó la alegría que tanto esperaba en un hospital, llantos se escucharon desde el interior de un cuarto y él lo supo, había llegado, su primera hija, Aqua Night, así la llamaron.

-Mi pequeña… mi Aqua- Dijo Night Strike cargando a la pequeña.

-Night Strike mi amor- Mencionó Trixie y acaricio la crin de la pequeña.

-Es lo que mi hermano decía, una familia puede quitar cualquier pena- Mencionó el pegaso y dio un gran beso a Trixie y a su hija recién nacida y desde ese momento se juró que los protegería a ambos a como diera lugar sin importar lo que tuviese que sacrificar.


"Hola a todos, su amigo de la noche ha llegado con este nuevo cap, vaya que me tomé mi tiempo ¿verdad? Bueno tengo que comentarles algo, he empezado a trabajar y tengo turno vespertino por lo cual no tengo suficiente tiempo para escribir salvo los fines de semana y si acaso un par de horas a la semana, pero no dejaré los fics, nunca, por ahora tendré que decir que haré lo posible por traerles un capítulo al mes, que será publicado a fin de cada mes o principios del siguiente, por lo que el siguiente capítulo que publique, no de esta serie ya que continuaré con otro fic, será a finales de octubre o principios de noviembre, no me gusta dar fechas por los inconvenientes que se puedan presentar pero si les diera una para el siguiente sería en los días del 29 de Octubre al 4 de Noviembre, así que si todo resulta entonces esperen un nuevo cap entre esas fechas, espero me comprendan y me sigan dando su apoyo como hasta ahora que de verdad se los agradezco, por ustedes es que estoy aquí y sin ustedes no sería nada, me despido y hasta la próxima, su amigo de la noche Big Silver Note los saluda y les dice, IMAGINATION!, Gracias"

Postdata. Si tienen ideas sobre capítulos extra me gustaría escucharlas, tal vez se vuelvan parte de la historia oficial. Igual me gustaría sabe ¿Les gustó más esta historia de amor de Trixie y Night Strike o prefieren la de la princesa Radiant y Shadow Night? Jajaja, hasta la próxima amigos.