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Disclaimer: The Flash y sus personajes no me pertencenen.

Advertencia: WI?: En donde nadie tiene superpoderes y está Harry Wells de E-2. Y por supuesto, sumemos que es una historia centrada en el romance entre dos hombres. Además, no olvidemos el OoC.


Con el apoyo de todos

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Barry hizo algo muy malo en su vida anterior, algo verdaderamente horroroso. Por lo menos, era la única respuesta que Barry encontraba viable para estar sufriendo tanto actualmente y no, Barry no estaba exagerando.

Aunque un poco sí que lo estaba.

Se encontraba sentado en uno de los cómodos sillones de la cafetería de siempre, con una taza en una mano y en la otra con su móvil, leyendo con aburrimiento los nuevos comentarios en aquella publicación. Sinceramente, a Barry le gustaría saber cómo en dos días algo podía aburrirle y sorprenderle al mismo tiempo; también le gustaría saber cómo era que Lisa siempre lograba conseguir lo que quería.

—¡Oh, Barry! Es tan genial que te guste alguien de nuevo.

Barry podía escuchar la alegre voz de Patty tintinear en su cabeza.

—Tienes todo mi apoyo, en serio. ¡Esta persona no sabe la suerte que tiene!

En serio, la voz de Patty que escuchaba al leer sus comentarios era tan alegre que lo avergonzaba.

—Y dinos Barry, ¿quién es esta afortunada persona?

Dios quisiera que Barry no se llegara a cruzar con Iris en estos días.

—¿Entonces qué, Allen? ¿Vivirán un cuento de hadas?

Y Barry quería saber todavía cómo diablos Thawne lograba dejar tantos comentarios insoportables.

Cuando alguien llegó y se sentó sin cuidado en el sillón que tenía enfrente, Barry guardó su celular y agarró su taza con ambas manos, dándole un sorbo a su café mientras clavaba sus ojos sobre la chica que le sonría con diversión. Lisa, por su parte, tan solo se acomodó mejor en su lugar y se cruzó de piernas, mirando a Barry de esa forma conocedora que hasta al mismo Leonard Snart a veces le espantaba.

—¿Sabías que así te ves muy adorable, cariño?

El simple tono que usó logró irritar a Barry.

—Quiero que sepas que tu broma no es divertida —dijo con molestia—. Es bastante molesto, Lisa.

Entonces, con su mejor sonrisa y su más encantadora mirada de soy inocente de todo crimen, Lisa agarró la taza que Barry acababa de dejar en la pequeña mesa que había entre ellos y le dio un sorbo al café, haciendo una pequeña mueca ante lo dulce que era. Muchas veces, a Barry le parecía curioso el parecido entre los hermanos Snart. Y mientras Barry se perdía un poco en sus pensamientos, Lisa sacó un pendrive de su bolsillo y lo mostró alegremente, volviendo a capturar la atención de Barry.

Antes de que Barry reaccionara, Lisa lo guardó de nuevo.

—No puedo creer que pienses que estoy bromeando, Barty —Barry hizo una mueca ante el apodo—. Deberías saber que con el amor Lisa Snart no bromea.

—Por supuesto —asintió Barry—. Y por eso me darás el pendrive.

Lisa sonrió un poco más y Barry hizo una mueca, infeliz. Barry sabía muy bien qué había en ese pendrive que Lisa guardaba tan cuidadosamente, porque lo había hablado con un muy nervioso Cisco esa misma mañana. Y, siendo sinceros, Barry estaba tan feliz de que Lisa tuviera el código necesario para poder eliminar esa publicación de su muro como lo agradable que se le hacía Eobard Thawne.

Era aquí cuando repetíamos la pregunta del millón, ¿por qué la vida de Barry era tan complicada?

Lisa le dio otro sorbo a la taza que le había robado a Barry.

—Nope.

Barry puso los ojos en blanco.

—Len tiene razón —dijo irritado—. A veces eres muy infantil.

—Astuta Barry, soy astuta —corrigió Lisa.

Barry se cruzó de brazos y alzó las cejas, dedicándole a Lisa esa mirada que decía que le creía poco y nada. A Lisa, en realidad, esa mueca que Barry hacía de vez en cuando se le hacía muy chistosa.

—Esta es mi forma sutil de decirte que deberías confesarte de una vez —explicó animadamente Lisa—. Es decir, ya pasó tanto tiempo que perdí la paciencia.

Barry entrecerró los ojos.

—Me estás obligando, que es muy distinto.

—Te doy opciones —rebatió—. Puedes decirle por voluntad propia, decirle gracias al apoyo de tus amigos o meto mi bonita nariz en el asunto.

Ser amenazado por Lisa era de esas cosas que a Barry le sucedían muy rara vez, normalmente era Len quien solía chantajearlo, pero Barry convivió lo suficiente con los Snart para saber que el meter mi linda nariz de Lisa terminará en un embrollo gigantesco. Barry en serio se sentía entre la espada y la pared en ese momento, llevaba demasiado tiempo escondiendo y disimulando sus sentimientos que lo que Lisa le pedía era demasiado aterrador.

¿Qué tal que todo se arruinaba?

—No estás siendo para nada comprensiva ahora mismo —acusó Barry con el ceño fruncido.

—Estoy siendo su hada madrina, cariño.

Hada madrina, pensó Barry con sarcasmo cuando Lisa ya no estaba, Lisa era un demonio con mirada tierna y punto.


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Que no, no me morí y Marsha aún no volvió a Francia, gracias a las medusas. He tardado tanto en actualizar porque no sabía bien cómo sacar este capítulo, no lo lograba y últimamente tuve muchos problemas, también pasé por la perdida de alguien recientemente. Así que retrasos, retrasos.

En fin, espero actualizar pronto y poder sacar esto como quiero. Comentarios, criticas, consejos o lo que me arrojen, todo se recibe si es de buena manera. Muchas gracias a los que siguen esta historia y le dan a favoritos, eso me alegra. ¡Chao!