Disclaimer: El mundo de Harry Potter no me pertenece, todo es obra de J.K Rowling. Este fic tampoco es de mi autoría, es una traducción autorizada del fic escrito por Colubrina.
LA VARIANTE EQUIVOCADA
(The Wrong Strain)
por Colubrina
Capítulo veinticuatro: El Apartamento
—Vete.
Las palabras resonaron con todo el poder grosero de una niña enojada y que probablemente habrían alejado a la mayoría de las personas, justificando a medias su acción con la idea de que era lo que ella había pedido y medio enojada porque se habían tomado la molestia de venir. Solo para ser gritados a través de la puerta. Draco conocía a Pansy desde que robaban pasteles, afirmando que no tenían idea de lo que había sucedido, así que simplemente él sacó su varita, lanzó un alohomora y entró, Hermione le pisaba los talones.
Pansy se sentó en su sofá, un mar de pañuelos sucios convirtiéndose en una isla tapizada, y lo fulminó con la mirada. —¿Tuviste que traer al fenómeno? —preguntó.
Hermione colocó de golpe el recipiente de sopa para llevar sobre una mesa desordenada con el correo y copias de Corazón de Bruja y dijo: —También me alegro de verte, Parkinson. Zabini dijo que estabas enferma.
—Blaise necesita ocuparse de sus propios asuntos —dijo Pansy, luego se inclinó cuando un espasmo la hizo estremecerse. Draco podía sentir el dolor en sus huesos con solo mirarla. —Estoy bien. —dijo antes de comenzar a toser. Cogió otro pañuelo, tosió y lo arrojó hacia el cubo. No logró dar en blanco y el pañuelo se unió a sus compañeros en el piso.
—Voy a limpiar un poco —dijo Hermione. —Habla con ella.
Draco había esperado que Hermione manejara la parte de la visita que implicaba indagar sobre las actividades amorosas de Pansy. En lugar de eso, sacó su varita y comenzó a lanzar un impresionante repertorio de encantos de limpieza. Él no habría esperado que ella supiera tantas maneras de fregar, limpiar y ordenar.
Tenía que ser la influencia de los Weasley.
Desafortunadamente, eso lo dejó para averiguar cómo abordar el delicado tema de Jean. —Entonces —dijo, trastabillando en el territorio, uno nunca debería meterse en un casi pasado—,fuiste con una nueva cita a lo de Goyle.
—¿Celoso? —preguntó ella, la esperanza demasiado obvia.
Hermione no ayudó en los asuntos resoplando audiblemente mientras usaba su varita para recoger toda la basura en el suelo y enviarla a la papelera. Incluso sabía algunos encantos para comprimirla para que hubiera espacio para más y Draco escapó brevemente del horror de preguntarle a Pansy si ella y Jean habían intercambiado fluidos corporales admirando la destreza de Hermione como bruja. Ella era realmente extraordinaria.
—Preocupado —dijo Draco—.A veces puedes ser un poco impulsiva, y no te funciona bien.
—¿Todavía estás enojado porque tiré tu coleccionable de Quidditch a tu cabeza cuando teníamos ocho años? —preguntó Pansy, tratando de reír a pesar de estar claramente agobiada por el dolor. —Creo que necesitas superar eso, Draquito.
—¿Podrías no llamarme así? —preguntó con una automatización involuntaria. Despreciaba ese apodo, y siempre lo había hecho. Pansy tenía el mal hábito de negarse a usar su nombre, como si al cambiar su nombre por algo lindo, ella pudiera convertirlo en alguien más, en alguien a quien le gustaran los apodos, en alguien que, al menos, la deseara.
—¿Solo la pequeña Veela puede llamarte así ahora? —ella preguntó.
—Pansy —dijo—.Por favor.
Ella le frunció el ceño.
—Blaise dijo que no estabas bien —dijo—.Estaba preocupado. Vinimos a ver cómo estabas.
Ella le sonrió. Era una cosa espantosa. —Me duele mucho el simplemente rodar y sentarme para poder ir al baño, dedico veinte minutos a prepararme mentalmente —dijo—.Mis entrañas se sienten como si comiera un pequeño dragón y estuviera tratando de salir de allí. No puedo dormir porque me duele demasiado. Ah, y mi ex acaba de llegar con su actual pequeña zorra mágica para ver cómo estoy y ella está limpiando mi hogar, así que, realmente, he estado mejor.
Draco se estremeció.
—Lo siento —dijo. Extendió una mano y retiró un poco del cabello lacio de Pansy de sus ojos y ella se apartó de su toque.
—¿Pansy? —preguntó.
—Uno de los encantadores síntomas de cualquier tonta enfermedad que contraje en la pequeña cosa de Goyle es que soy ridículamente sensible al tacto. Así que no lo hagas.
—¿Duele? —preguntó Hermione en voz baja.
Pansy frunció el ceño. —No como si te importara, pequeña señorita sabelotodo, pero no. Simplemente se siente vil. Baboso.
La cara de Hermione adquirió un terrible tono de gris y se dio la vuelta, sus hombros temblando. Draco sabía que tenía que estar tratando de no llorar.
—Este es el peor resfriado que he tenido en mi vida —Pansy siguió y él podía sentir algo congelarse en un nudo en su propia garganta. Draco había medio esperado, medio temido por tocarla y que ella se sintiera mejor. Eso habría sido un campo de minas espantoso e incómodo, pero al menos él habría sabido que ella no moriría.
Ese pensamiento hizo crecer el nudo, y él trató de tragarlo. Pansy podría haber sido mala en pociones, y promedio en Transfiguración, pero siempre había sido buena leyendo a la gente. —¿Qué es? —ella preguntó—.¿Por qué estás tan... es solo un resfriado, Draquito... Draco? Estaré bien en una semana o algo así.
Ella vio la verdad en su rostro, miró a Hermione, rememoró y luego a él y le dijo una sola palabra. —No.
—Es un...
—No —dijo en voz más alta esta vez.
—Es un... si él no hubiera tomado sus pociones, podrías haberlo contraído de muchas maneras —dijo Hermione. Parecía estar tratando de mantener sus palabras tan clínicas como podía y había perdido toda la compasión de su voz. —Te sugiero que le envíes una lechuza para preguntarle, pero incluso si él dice que las tomó... hay un examen que puedes hacer en San Mungo que te dirá si es... tuve que hacerlo. No es el tipo de cosa que piensan.
—Escucha los cascos, piensa en caballos, no en centauros *—dijo Pansy débilmente—.Por supuesto que no piensan en pedir un examen para... pero no tengo lo que tú tienes. No soy una maldita criatura. —Escupió lo último en un furioso desafío que minó la poca energía que le quedaba. Se recostó contra los cojines de su sofá, cansada. Draco sospechaba que estaría llorando si tuviera fuerzas para ello. Ella siempre se había visto muy buena al llorar. Incluso a los cinco años se las había arreglado para convertir su llanto en un adorable sollozo y un corazón roto que ordenaba a la gente que la cuidara.
—Si no te contagió, entonces el análisis de sangre será negativo —dijo Hermione—.Y no tendrás que preocuparte.
—¿Y si doy positivo? —Pansy preguntó.
Hermione cerró los ojos. —Empeorará —dijo ella—.Pero habrá algunos días que no serán tan malos como otros.
—Y entonces moriré —dijo ella.
—No todos lo hacen —dijo Draco tan rápido como pudo. Ocho. Ocho casos en toda la vasta historia que el Ministerio tenía en sus archivos. —Hermione —dijo él, gesticulando débilmente hacia ella.
Pansy no parecía encontrar la continua existencia de Hermione especialmente alentadora. —¿Y cómo haré para encontrar mi cura mágica? —preguntó—. ¿Qué la hizo ser Draco, Granger?
La amargura en su voz quemó a Draco.
—No lo sé —dijo Hermione.
—Así moriré —dijo Pansy. Echó la cabeza hacia atrás y miró hacia el techo. —Supongo que tuve suerte de haber llegado tan lejos y no ser atacada por una multitud de enojados Potter-fanáticos.
—Hemos estado tratando de encontrar la respuesta —dijo Draco—.Desde que ella vino a la mansión, hemos estado tratando de averiguar cómo y por qué y... incluso mi padre tiene gente trabajando en ello.
—Quiere curarla, apuesto —dijo Pansy—.Deshacer cualquier error sucio que la hizo tuya.
Draco miró al suelo. No tenía respuesta a eso.
—Podemos llevarte al Callejón Diagon y dejar que toques a todos los que ves —ofreció Hermione débilmente. Después de todo, era como ella lo había encontrado.
—Y pensar que todos siempre dijeron que eras el cerebro detrás de Potter —dijo Pansy—. Dejar que el mundo haga cola para tocar mi mano, y luego, cuando no vomite ante el toque de alguien, sino que en lugar de eso empiece a arrullar como una paloma estúpida, ¿habremos encontrado a nuestro tipo? ¿Es el mejor plan que tienes?
Draco no levantó la vista. No quería ver lo que estaba en los ojos de Pansy. —Seguiremos investigando —dijo—.Tiene que haber una razón. Tiene que haber un patrón.
—Es difícil encontrar un patrón con un solo caso —dijo Pansy—.No fui de las que llevó Aritmancia, pero incluso yo lo sé.
—Haremos lo mejor que podamos —dijo Hermione—.Y Harry tiene un montón de Pociones contra el dolor que desarrolló usando un... usando un libro que tenía en Hogwarts... y realmente son mejores que las cosas que puedes pedir al boticario, así que puedo ir con él y traer un lote. —Hermione sonó miserable mientras agregaba —Sin embargo, tardan una semana para hervir a fuego lento. Lo siento.
—No creo que Potter vaya a preparar pociones especiales para mí —dijo Pansy—.Para ti, claro. ¿Para mí? No seamos estúpidos aquí.
—Él lo hará —dijo Draco simplemente. Pansy probablemente asumió que quería decir que de alguna manera obligaría al hombre a hacer lo que quería. Así era la manera de Malfoy, después de todo, ella probablemente ponía mucha más fe en sus habilidades de chantaje y acoso que la innata bondad de Potter. Estaba feliz de dejarla pensar eso. Lo que sea que la hizo sentir alivio de que, aunque tomara una semana, alguna forma de bálsamo llegara, estaba bien con él.
Ese San Potter lo haría porque era demasiado noble para dejar sufrir a una persona, incluso a una que no le agradaba, hacía que Draco quisiera meterse en un agujero. Una forma más en que Harry Potter era mejor que él.
—Está bien —dijo Pansy—.Si tú lo dices.
—Calentaré esto —dijo Hermione, recogiendo la sopa y desapareciendo en la cocina.
Pansy se obligó a dar una débil sonrisa, pero Hermione estaba casi fuera de la habitación antes de que empezara a llorar. —Ni siquiera era bueno —dijo ella—.Todo esto, y él ni siquiera era bueno.
Draco no tenía idea de qué decir al respecto, así que se sentó en silencio hasta que Hermione regresó, con la sopa en un tazón, el tazón en una bandeja, una poción contra el dolor que sabía que era ilegal colocada a su lado. Se lo dio todo a Pansy sin decir una palabra y los tres se quedaron en un incómodo silencio mientras Pansy comía, luego se tragó la poción. Fue lo suficientemente fuerte como para dejarla caer en un sueño, y limpiaron, todavía en silencio, y Draco la cubrió con una manta antes de irse con Hermione.
No estaba de humor para cenar con Zabini, pero eso era lo siguiente en la lista. Luego, volvería a sus archivos para averiguar cómo funcionó esto antes de que la muerte ganara otra ronda.
* Escucha los cascos, piensa en caballos, no en centauros (zebras) es una jerga americana dentro del campo de la medicina que se le da a los diagnósticos médicos raros.
N/T: Sé que algunas personitas no les está agradando la idea de otra veela, pero bueh así lo puso Colubrina xD, en cuanto a las actualizaciones haré lo posible para que tengan al menos un episodio semanal :3 y... muchas, muchas gracias a quienes votaron por esta historia en los Amorentia Awards 2018, teniendo en cuenta mi demora y la meramente baja, como ya me han dicho, calidad de traducción xD. Son bienvenidxs de dejar sus reviews y críticas sin ocultarse tras un guest.
Que hayan tenido una feliz lectura~
