Especial del día del amor y la amistad (Día de los cascos y corazones)

Capítulo extra número 10

(Adelantado)


Como pueden ver les traigo el capítulo de Febrero y sí, uno más de los extras de UHC adelantado, planeaba ponerlo el 14 de Febrero para celebrar la ocasión pero por cuestiones de mi trabajo no pude tenerlo a tiempo, aún así pude terminarlo antes de que acabara el mes de febrero y aquí lo traigo para ustedes, espero que sea de su agrado. ATTE Big Silver Note.


"El primer baile de Star Night"

Diez años, Diez años han pasado, diez años ha esperado, diez años lo ha soñado, desde su quinto cumpleaños ha tenido paciencia y después de diez años, pasará esta noche, nadie podría estar más alegre, más entusiasmada, más nerviosa, más animada, con más deseos de vomitar por los nervios y al mismo tiempo, nadie podría querer más otra cosa en este momento que la cumpleañera en este día.

-Feliz cumpleaños 15 hija mía- Habló la princesa Luna desde la puerta de la habitación de la princesa Star Night, Luna tenía una gran sonrisa en su rostro por la felicidad que le causaba su hija y verla llegar a esta edad era un orgullo para ella, pasó a la habitación de la princesa y le dio un fuerte abrazo a su hija.

-Gracias madre- Respondió Star Night correspondiendo al abrazo de su madre.

-Te veo muy ansiosa hija, ¿Es por tu fiesta de esta noche?- Preguntó la princesa Luna mientras caminaba hacia una ventana.

-Claro que sí madre, he esperado esta fiesta por mucho tiempo y hoy por fin será mi primer baile formal- Dijo ella muy emocionada –Que bueno que la tía Celestia permitió que fuese la misma noche que la gala del galope, así no tendríamos que gastar más dinero de la cuenta- Comentó la princesa Star Night arreglándose su cabello.

-Sí, fue una gran ventaja, además Celestia prometió darnos un espacio privado para los invitados en el jardín, así mientras la gala se realiza dentro, tú y tus amigos podrán estar en el patio hasta que llegue el momento del gran baile- Dijo Luna dando una sonrisa de orgullo y felicidad, ver a su hija ya a esa edad le llenaba el corazón de alegría, recordó el trágico momento en que le habían dicho que nunca podría tener hijos propios, aun así, y por los medios que hayan sido, ella tenía a Star Night, su hija, la felicidad que necesitaba.

-Sí, el gran baile, lo he soñado desde que era pequeña- Respondió Star Night con mucho anhelo, sonaba como algo que había querido más que nada en el mundo.

En su mente imaginó el momento, la música empezaba y en el salón todos se ponían a los lados, guardias levantaban sus espadas en fila para hacer un camino, la puerta del jardín se abría y entrando al compás de la música entraba ella, vestida con el atuendo más elegante que podría haber soñado, un hermoso celeste claro que resaltaba su figura, en su cabeza una diadema con su pelo recogido, su rostro un poco enrojecido al sentir todas las miradas sobre ella, miradas de admiración y felicidad por ella, se paró en medio del salón donde los guardias hicieron una reverencia para luego retirarse, así mismo la música se detuvo y las luces se posaron sobre ella; Una nueva melodía comenzó a sonar y la puerta principal de abrió, giró su mirada hacia ese punto y sonrió de la manera más maravillosa posible al ver ahí a aquel que había escogido para su primer baile forma, las sombras lo tapaban pero ella sabía muy bien quién era, lo sentía en su interior, tanto que la estrella que tenía por corazón se iluminó causando asombro en todos y más maravilla en sus rostros; Aquel pony escogido le extendió su casco desde las sombras, al hacerlo se iluminó un poco por la luz, revelando cierto color gris o plateado, ella aceptó el casco con sutil gracia y algo de pena, en su rostro ella veía todo lo que siempre había deseado, el momento por el que había esperado tantos años al fin llegaba, la música cambió de nuevo a una marcha lenta y su baile empezó.

-¿Y has elegido ya algún pony para esa ocasión?- Preguntó la princesa Luna aunque bien sabía cuál sería la respuesta de su hija.

-Bueno, sí hay alguien con el que me gustaría bailar, me lo prometió hace años jiji- Respondió ella dando unas pequeñas risas.

-Es tu novio Silver ¿verdad?- Sonó una voz infantil que rompió el momento y los pensamientos "perfectos" de Star Night, giró y dio un pequeño gritó cayendo de la silla al ver a su prima, una Alicornio pequeña de al menos 10 años, su pelaje era de color blanco y su crin verde fuerte con ojos color verde-aqua, aun no tenía un CM.

-¡Krysandra!, fuera de mi habitación- Comentó enojada la hija de la princesa de la noche a lo que su madre dio una pequeña risa.

-Pero si es tu novio ¿verdad?- Dijo Krysandra en tono juguetón para molestarla.

-¡Qué no es mi novio!- Le gritó ella enojada y roja.

-Dices que no pero pareces un tomate, estas muy roja- Respondió la pequeña que se agachó para evadir una almohada –Star Night tiene novio, Star Night tiene novio- Salió cantando Krysandra y Star Night cerró la puerta con magia.

-Veo que tu prima está igual de entusiasmada por ver con quién bailaras esta noche- Mencionó Luna riendo un poco.

-Mamá, ya, esto es vergonzoso- Respondió Star Night.

-Tranquila hija, todo saldrá bien esta noche, ahora vamos por un desayuno, recuerda que tenemos aún varias cosas por hacer antes de que la fiesta de inicio, andando- Comentó la princesa Luna y su hija asintió, después de todo si tenía un poco de hambre y más con el disgusto que le hizo pasar su pequeña prima.

-¿Todo está listo para esta noche hermana?, esperamos que todo lo este, no me gustaría ver que todo se arruinase por alfo que falte- Hablaba Luna muy rápido y muy preocupada con Celestia, casi tanto o de la misma manera que Star Night se encontraba.

-Luna calma, todo está en orden, el pastel llegará a tiempo, los invitados ya tienen sus invitaciones, el vestido está listo, sabes que llegó desde hace una semana por si necesitaba ajustes y todo está perfecto, se le están dando los toques finales al jardín y la música ya está lista, despreocúpate, todo saldrá bien para la fiesta de tu hija- Dijo la princesa Celestia e un tono calmado pero no podía ocultar la gracia que esto le provocaba.

-Lo siento pero, será la misma noche que la gala del galope y bueno, sabes bien como tienden a suceder ciertas cosas am, fuera de lo ordinario, durante ese evento- La respuesta de Luna dejó a Celestia sin saber exactamente qué contestar, sobre todo al recordar que algunas de esas "cosas" habían sucedido por qué ella misma las permitía o las provocaba para que la fiesta se animara un poco.

-Yo, iré a asegurarme de que todo esté en orden, solo por sí las dudas- Dijo la princesa Celestia con un rostro un poco más consternado.

-Será mejor que nosotras también nos aseguremos de eso- Mencionó Luna y fue tras su hermana.

En su habitación se encontraba la princesa Star Night viendo su vestido y probándoselo sobre el pelaje para ver que todo estuviera como ella lo imaginaba, lo devolvió a su lugar y salió un momento al balcón para admirar la vista, cuando niña tenía su habitación en una de las torres que daba vista hacia su jardín de juegos, pero ahora tenía la habitación en una de las torres más altas del castillo y la ventana miraba hacia un lugar en específico, Ponyville.

-Mi querido Silver, hoy cumpliremos la promesa de hace diez años, estoy más que feliz por eso, no dejaré pasar esta oportunidad, hoy, sabrás lo que de verdad siento por ti- Dijo ella sonrojándose al pensar en el unicornio plateado –Silver Shine…- Habló en un suspiro al recordar la imagen del "príncipe de dos mundos", como le llamaban al unicornio en algunas ocasiones, sobre todo en el reino crepuscular.

ESTA NOCHE

-Por largos años la noche esperé

Soñando el momento deseé

Mi espera por fin ha de terminar

Pues hoy por fin se cumplirá,

En su mirada yo veo el amor

Oh quiero que sepas también

Ya tengo el valor y te lo diré

Lo que por ti siento aquí

Ni una más duda en mi hoy habrá

Pues mi sueño al fin se hará

Mi eterno amor, a ti te daré

Contigo yo siempre estaré

Esta noche sabrás, lo que siento por ti

Y yo lo que sientes por mi

Perfecto el momento espero tener

Y contigo siempre estaré, y contigo siempre…

Es…ta…ré…-

-No tardes en llegar noche querida, no demores- Pensó la hija de la princesa de la noche para luego seguir admirando Ponyville, hogar del pony de sus sueños.

PONYVILLE

-Twilight, Twilight ¿Dónde estás?- Se escuchó decir a Silver Shine por los pasillos, decía Twilight más no llamaba a la princesa de la amistad –Twily enserio, ya deja de ocultarte, Mamá dice que debes ir para probarte el nuevo vestido antes de irnos a Canterlot, Twily ¿En dónde estás?- Volvió a decir el unicornio abriendo la habitación de su hermana.

-Hola Silver, ¿Aún no la encuentras?- Dijo Flash Sentry que pasaba junto a él.

-Oh, buen día Flash, aún no, Twily sabe esconderse muy bien, a veces me vuelve loco el cuidarla- Respondió el unicornio plateado dando un suspiro.

-Descuida, conociendo bien a mi pequeña debe estar en la cocina, yo iré por ella para que puedas arreglar lo que tengas pendiente antes del anochecer- Dijo Flash caminando ahora hacia la cocina.

-Oh, de acuerdo, solo que hay que decirle que mamá la espera con el vestido para la fiesta, con permiso- Contestó el unicornio plateado retirándose del lugar, hacía tiempo que había dejado de llamar a Flash papá o padre y ahora se dirigía a él con por su nombre, Twilight había querido intervenir pero Flash dijo que no le molestaba en lo absoluto.

-Silver Shine- Dijo Twilight al ver al unicornio de regreso -¿Encontraste a tu hermana?- Le preguntó.

-No madre, pero descuida, Flash dijo que iría por ella a la cocina, que de seguro estaba ahí- Contestó el unicornio plateado.

-Oh ya veo, en ese caso ¿podrías ir por unas cosas al pueblo mientras terminamos los preparativos?, me gustaría ir yo misma pero tengo que esperar a que tu padre venga con tu hermana- Silver asintió tomando la lista que le ofreció su madre para ir a recoger las cosas que ella necesitaba.

-Vuelvo enseguida- Contestó Silver Shine guardando la lista en una mochila que tomó para luego ponerse en marcha.

–No tardes mucho, recuerda que es la gran noche y sabes quién te está esperando en Canterlot- Las palabras de Twilight lo distrajeron un poco por la pena que sintió al escucharlas y tropezó con una mesa para luego casi chocar contra una columna.

-Madre por favor, no digas esas cosas en voz alta- Respondió algo sonrojado el unicornio y siguió su camino ante la pequeña risa que dio Twilight.

-Ay hijo, me alegro tanto por ti y también por Star Night- Dijo ella dando un suspiro, a pesar de que ellos negaban eso, todo el mundo sabía que Silver Shine y Star Night sentían algo el uno por el otro, para las princesas esto era una maravilla al ver a sus dos hijos, aunque para otros, en especial cierto grupo de compañeras, no era algo tan emocionante como ellas quisieran.

-Mami- Apareció de pronto la pequeña Twilight Heart con la boca cubierta de chocolate.

-Twilight Heart, señorita ¿De nuevo comiendo dulces antes de la comida?- Le preguntó algo molesta la princesa de la amistad a su hija.

-Am, no- Respondió ella con inocencia, ignorando el hecho de que su rostro la delataba.

-Ahí estás, Twilight por favor, no corras cuando te esté hablando y hazme caso a la próxima- Dijo Flash Sentry llegando algo agitado por haber seguido el rápido paso de la pequeña princesa.

-Jijiji, lo siento papi, pero es divertido jugar contigo- Respondió la pequeña dándole un abrazo en la pata a su padre.

-Aww, no puedo enojarte contigo mi pequeña- Dijo Flash para luego cargar a su hija y elevarla un poco.

-Muy bien muy bien, ya podrán jugar después, entra a la habitación Twilight, hay que medirte el vestido que usarán en la gala de esta noche, andando hija- Comentó Twilight a la pequeña que compartía su nombre al igual que su abuela, la pequeña se bajó de los cascos de su padre y obedeció a su mamá –La consientes mucho ¿sabes?- Señaló la princesa de la amistad a su esposo.

-Ja, lo dices como si tu no lo hicieras querida- Respondió Flash con un poco de humor y ambos se besaron –Tengo que medirle el traje a la niña, te amo Flash- Dijo ella entrando a la habitación.

-Y yo a ti Twilight, me aseguraré de que todo esté listo antes de que partamos- Respondió el pegaso amarillo y Twilight agradeció desde dentro de la habitación.

Por las calles de Ponyville Silver caminaba a paso tranquilo mientras veía la lista, no había mucho que tuviese que recoger, solo unos listones de Carrousel Boutique, que ahora era administrada por una de las hija adoptivas de Rarity, aquellas que la acompañaron desde el reino crepuscular y que había salvado del infame, y que no descanse en paz, capitán Hard Shield, también debía recoger un pastel de Sugar Cube Corner, que ahora no tenía la misma alegría que antes, y por además dejar unos cuantos libros a la maestra Cheerilee en Sweet Apple Acres, cosa que decidió dejar para el último pues desde hace tiempo no se sentía bienvenido en ese lugar por cierto pony.

-Hey Silver- Una voz distrajo por momentos al unicornio plateado, volteó y vio a Spring Shine acercándose a él, una Spring Shine adolescente, 14 años.

-Hola Spring ¿Cómo va todo?- Preguntó Silver Shine al ver a la unicornio verde acercándose.

-Pues como siempre, las cosas en casa siguen demasiado tensas, necesitaba salir un momento- Respondió algo triste la unicornio, Silver entendía bien el porqué, no hace más de un año Aqua Night había desaparecido, una fuerte corriente se la había llevado y no pudieron encontrar rastro de ella.

-Lo siento de verdad, no debí preguntar- Contestó apenado el unicornio plateado, a veces olvidaba las situaciones a su alrededor.

-No, no te preocupes, ya pasó un año, bueno y ¿Qué haces?- Le preguntó Spring Shine cambiando el tema.

-Oh, solo voy a recoger unas cosas y entregar un par de libros que mi madre me pidió, ella no pudo porque bueno, está batallando un poco con mi hermana- Respondió el unicornio riendo un poco.

-Ya veo, ¿Te molesta si te acompaño un rato? Necesito dar una vuelta lejos de casa, aunque sea por un momento- Dijo Spring Shine moviendo sus ojos de un lado hacia otro.

-No para nada, creo que me vendría bien un poco de compañía- Contestó Silver Shine a lo que la unicornio dio una sonrisa de gusto.

-¿A dónde primero?- Preguntó ella.

-A Carrousel Boutique, mi madre me mandó a recoger unos listones para arreglar el vestido de Twily- Contestó el unicornio plateado mientras revisaba la lista.

-Me sorprendió mucho que el lugar volviera abrir, después de que la señora Rarity se fue pensé que el lugar se quedaría vacío o que lo venderían de alguna manera para no sé, un puesto de frutas o algo parecido- Comentó Spring Shine recordando que siempre que pasaban por ahí había tablas clavadas en las paredes y letreros de "Cerrado".

-Yo igual, pensé que lo terminarían derribando, pero por suerte la tía Rarity dejó que una de sus hijas se hiciera cargo del lugar, Lavanda Care ahora dirige el lugar, también lo hizo un florería- Respondió Silver Shine recordando de igual manera que de un día para otro Carrousel Boutique pasó de abierto a cerrado.

-Sí, la florería es un buen toque- Comentó Spring Shine –Sus flores siempre huelen muy bien- Habló ella al momento en que llegaban, abrieron la puerta y la campana sonó para avisar de su llegada.

-Ya voy- Se escuchó una voz detrás de una de las puertas, a los pocos momentos se abrió dejando pasar a la pony terrestre de pelaje gris y ojos dorados –Bienvenidos a Carrousel Bou… Oh, príncipe Silver Shine, ¿A qué debo el honor de su visita?- El tono de lavanda se volvió a uno más formal para darle a la realeza el respeto, Spring Shine rio un poco al escuchar como lo llamaban ya que sabía que Silver se ponía incómodo al recibir trato especial por ser de la realeza.

-Buen día señorita Lavanda, solo estoy aquí para recoger el encargo de mi madre- Respondió el unicornio dando un suspiro porque lo habían llamado de nuevo príncipe.

-Por supuesto majestad, en seguida- Comentó la pony haciendo reverencia y yendo de vuelta hacia la parte trasera de la boutique para buscar el encargo de la princesa Twilight.

-Me agrada, siempre es muy amable con todos- Dijo Spring Shine para luego ir a oler las flores de la parte de florería en el lugar.

-Aquí los tiene majestad, todo está ahí dentro- Mencionó Lavanda entregando una bolsa al unicornio plateado que la tomó con su magia.

-Gracias por todo- Dijo Silver Shine y se dio media vuelta, pero antes de irse preguntó -¿Todo está bien en Manehathan?- Fue su cuestión.

-Sí, mi madre está bien, igual su hijo, mis hermanas también y, mi tía Sweetie del mismo modo- Respondió Lavanda con una sonrisa –Gracias por preguntar- Agregó ella, sabía cuánto se preocupaba el unicornio por los demás.

-¿Podrán ir a la Gala de esta noche?- Cuestionó el unicornio plateado.

-Me temo que no, el trabajo en Manehathan les ha dejado sin posibilidades de venir príncipe, aun así mandan sus saludos- Respondió ella amablemente y asintiendo con la cabeza.

-Ya entiendo, gracias por todo señorita Lavanda, Oye Spring vamos- Contestó el unicornio plateado para luego dirigirse a la unicornio verde.

-Enseguida Silver, quiero comprar esto- Respondió ella para luego dirigirse a Lavanda y pagó 1 bit por 3 flores –Ahora sí andando- Dijo ella y ambos salieron de la Boutique.

-¿Qué te parece Silver?- Preguntó la unicornio que le mostraba Silver Shine como se recogía el pelo y lo sostenía con la misma flor.

-Se te ve bien, lindo diría yo, deberías usar una más seguid- Respondió Silver Shine con una sonrisa causando un poco de rubor en Spring Shine.

-¿Tú crees?- Dijo ella girando su cabeza un poco para evitar que Silver notara lo rojo de sus mejillas.

-Claro que sí Spring, oh mira llegamos a Sugar Cube Corner- mencionó Silver al ver la pastelería –Hola ¿Hay alguien?- Preguntó Silver Shine pasando y tocando la campana del mostrador para que lo atendieran.

-Un momento por favor- Respondió una voz -¿En qué puedo…? Oh Silver Shine y… Spring Shine- Quien habló fue Pumpkin Cake, la hija de los cake que por ahora atendía el lugar en lo que sus padres realizaban una entrega, dio una sonrisa al ver a Silver pero al notar a la unicornio acompañándolo su sonrisa se desdibujó con la misma velocidad con la que había aparecido antes.

-Hola Pumpkin ¿Está todo bien?- preguntó Silver al notar el cambio de expresión de su amiga.

-¿Qué? Oh sí, todo bien- Respondió la hija de los Cake –Hola Spring- Dijo con al de recelo en su voz.

-Hola Pumpkin- Saludó de la misma manera Spring Shine, se podía sentir algo de tensión entre ellas.

-Disculpa la molestia Pumpkin, pero venía por el pastel que encargó mi madre ¿Está Listo?- Dijo Silver Shine, pero por el momento solo había miradas de tensión entre Pumpkin y Spring Shine, cosa que Silver no entendía.

-¿Qué hace ella con él?- Se preguntaba para sí Pumpkin Cake sin dejar de mirar a la unicornio verde.

-Lo siento Pumpkin pero no pienso dejarte a solas con Silver- Pensaba Spring Shine sin dejar de ver con esa tensión a Pumpkin.

-El encargo de la princesa está listo desde la mañana, puedes tomarlo e irte de aquí- Sonó una voz algo agresiva, todos voltearon hacia la puerta de la cocina para ver a Pound Cake que pasaba con una gran caja de color morado –Aquí está lo que tu madre encargó Shine, tómalo y lárgate de aquí- Agregó el pegaso en el mismo tono agresivo.

-Pound Cake ya basta, ¿Por qué le hablas así?- Reclamó Pumpkin a su hermano pero este solo dio un bufido de desagrado.

-No, está bien, después de todo era a lo que veníamos- Respondió Silver Shine tomando la caja con su magia, revisó y vio que el pastel se encontraba tal y como su madre le había dicho que era –Está todo bien gracias- Comentó Silver Shine mirando hacia el pegaso y notando la mirada que este le dirigía, parecía haber rencor en su mirada.

-Vuelvan pronto- Dijo Pumpkin mientras ambos ponys salían, luego se dio la vuelta y fulminó a su hermano con una mirada -¿Qué rayos te pasa a ti cerebro de betún? ¿Por qué le dijiste esas cosas?- Reclamó ella molesta por la forma en que su hermano se había dirigido a Silver Shine.

-Silver no es de confianza, deberías mantenerte alejada de él hermana- Respondió el pegaso con un tono seco.

-¿Qué fue lo que te pasó Pound Cake? Silver y tú solían ser buenos amigos, ¿Por qué no pueden seguir siéndolo?- Le preguntó ella sintiéndose algo dolida por las palabras de su hermano, hablaba de Silver como si fuese una amenaza para todos.

-¿Y por qué tú no sigues siendo amigo de Spring Shine?- La pregunta de Pound Cake hizo callar a su hermana –Se veían bien juntos ¿No? Ella y el príncipe- El tono frío de Pound Cake cortó profundo a su hermana.

-Eres… alguien despreciable, desde que la tía Pinkie murió… cambiaste…, desde aquella fiesta en casa de Blossom… ¿Qué fue lo que te ocurrió hermano?- Preguntó ella limpiándose una lágrima de la mejilla que no se había dado cuenta, en qué momento salió de su ojo.

-Alguien me lastimó a mí… muy profundo hermana… demasiado- Respondió el pegaso en tono frío regresando a la cocina.

-Hermano…- Pensó triste la unicornio, no había nada que pudiese hacer por el momento, solo suspiró triste y siguió con su trabajo limpiándose mientras las lágrimas.

-Nunca te voy a perdonar Shine… por ti Blossom no me hace caso y tú ni siquiera te has dado cuenta… No te lo perdonaré nunca- Pensó con mucho rencor el pegaso que se mantenía cerca del fuego y recordaba una fiesta de cumpleaños en la que estuvo por decirle a Blossom lo que él sentía por ella.

RECUERDO DE LA FIESTA

Era el cumpleaños 14 de Blossom y todo parecía ir en orden, estaban ahí como siempre el grupo de amigos, incluida Aqua Night antes de su desaparición, festejaron a su amiga y en cierto momento Pound Cake se armó de valor y fue a dónde se encontraba la hija de Fluttershy sola mientras los demás hablaban un poco, se disponía a hablarle pero en eso escuchó que ella hablaba a un espejo.

-Muy bien, aquí vamos Pound, es tu oportunidad, solo, solo debes pedirle que salga contigo y eso es todo, simple jeje- El pegaso estaba muy nervioso, por años trató de hacerle ver sus sentimientos pero siempre la duda lo detenía, pero hoy, en ese cumpleaños él estaba dispuesto a arriesgarlo todo.

-Vamos Blossom, tu puedes, solo debes preguntarle si saldría contigo- Pound Cake esperaba que ella hablara de él, pues claro que el pegaso aceptaría, llevaba ya tiempo encantado con la hija de Fluttershy –Solo debes de pedírselo y… ¿A quién engaño? Nunca podré hacerlo, además, él es un príncipe y yo, solo soy una pegaso como muchas, hay mejores que yo y de seguro él lo sabe- Las palabras atravesaron al pegaso directo en su corazón, Silver, era Silver, siempre tenía que ser él, bien sabía que su hermana también sentía algo por el hijo de la princesa de la amistad, pero ¿también ella? ¿También Blossom prefería a Silver al igual que su hermana?

-Blossom- Dijo con tristeza el pegaso pero su semblante cambió a uno más severo -Silver… tú de nuevo…, mi hermana primero y ahora también Blossom… no te perdonaré esto… nunca- dijo con mucho rencor Pound Cake en tono audible solo para sí mismo.

Pound Cake, quien tenía una rosa en su casco, la dejó caer y se fue sin decirle nada a nadie, desde ese momento no soportaba la idea de estar cerca de Silver o que este se acercara a su hermana, una especie de rencor había crecido él y nunca lo hablaba con nadie, ni siquiera su hermana sabía qué se debió ese cambio tan repentino que hubo en la actitud de Pound Cake, y él jamás se lo haría explícito a ella.

-Siento que tuvieras que presenciar eso Spring, no era mi intención- Dijo Silver Shine un poco apenado de lo que ocurrió en la pastelería de los cake.

-No te preocupes- Respondió ella pero no puedo evitar continuar hablando –Pound Cake se veía demasiado molesto- Dijo de pronto.

-Sí l osé, pero ni siquiera sé por qué, no entiendo nada de lo que está pasando- Comentó Silver Shine, por un momento ambos guardaron silencio hasta que pasaron por la escuela de Ponyville, lugar que les traía muchos recuerdos alegres y que aún era atendida por la maestra Cheerilee.

-Silver, Spring, que bueno verlos chicos- Saludó la maestra al ver a ambos ponys.

-Hola maestra buen día- Saludaron ambos con educación.

-Puedo ver que ambos están emocionados por hoy en la noche ¿cierto? Asistir a un evento así debe ser increíble, ¿A dónde se dirigen ahora?- Preguntó ella para luego voltear hacia los pequeños ponys y asegurarse de que ninguno se lastimara mientras estaban jugando en el patio de juegos de la escuela.

-De hecho veníamos a dejarle esto maestra- Dijo Silver sacando un libro con su magia y entregándoselo a Cheerilee.

-Oh gracias por traerlo hasta aquí chicos- Respondió la maestra tomando el libro y poniéndolo cerca de ella.

-Pensábamos que estaba en Sweet Apple Acres e íbamos para allá- Dijo Spring Shine.

-Oh bueno, en la mañana estaba pero la alcaldesa me pidió de favor que si solo por hoy podría abrir un momento la escuela, ella vendrá a dar una plática sobre los trabajos a futuro y bueno, no me quedó otro remedio más que aceptar- Contestó ella explicando la situación –Gracias por traer el libro, les deseo que pasen una divertida velada en la fiesta de la princesa Star Night- Dijo la maestra despidiéndose de ambos que fueron de regreso a la villa.

-Bueno, muchas gracias por haberme acompañado Spring, me sirvió mucho tu compañía y de nuevo discúlpame por lo que viste en Sugar Cube Corner- Mencionó el unicornio plateado al llegar al hogar de Spring Shine.

-No te preocupes Silver, ya te dije que todo está bien, bueno, supongo que te veré más tarde para la fiesta- Dijo ella algo apenada pero Silver no lo notó.

-Claro que sí, nos vemos allá entonces, hasta la noche Spring- Respondió el unicornio de forma amable y regresando a su hogar.

-Hasta la noche Silver- Respondió ella para luego dar un suspiro, se imaginaba algo más que solo atender a la fiesta de esa noche, en su corazón estaba el deseo y la ilusión de poder bailar con Silver Shine antes que el resto de las ponys lo tuviese fuera de su alcance –No me puedo dar por vencida así nada más, ni Pumpkin, Blossom o Star Night, aunque ella sea princesa, al final de la noche seré yo quien baile con Silver Shine, ya lo verán- pensó ella con determinación y entró a su hogar para preparar todo.

-Mi hermano es un tonto, pero no importa, esta noche asistiremos a la fiesta y sea quien sea, le guste o no, yo seré quien baile con Silver Shine esta noche- Pensaba Pumpkin Cake mientras batía con fuerza la mezcla para un pastel –Ni Blossom, Spring, ni tampoco la princesa me lo impedirán, ni siquiera mi hermano terco, ya lo verán- Agregó ella pero se calmó un poco al ver toda su mesa de trabajo llena de masa para pastel.

-Hoy es la noche de la fiesta- Decía en tono muy bajo una pegaso, Blossom Sparks –Tal vez sea la oportunidad perfecta para pedirle a Silver un baile, pero tampoco me gustaría molesta a alguien con eso, la princesa Star Night siempre ha sido buena amiga, Pumpkin, aún tengo aprecio por ti y por Spring también, pero a ellas también les gusta Silver, no, yo debo ser valiente, si quiero alguna vez poder decir lo que siento entonces debo dejar de asustarme así, yo lo haré, está decidido, en la noche durante la fiesta, le pediré a Silver que baile conmigo, aunque sea solo una pieza- Dijo primero muy determinada pero lo último con una gran timidez aunque se veía segura acerca de pedir ese baile al príncipe de ambos mundo, las tres se veían muy seguras de eso…

HORAS DESPUÉS

-Vamos chicos ya es hora de irnos o llegaremos tarde a la fiesta- Dijo Twilight saliendo junto con Flash del castillo y subiendo a un carruaje para llevarlos hacia Canterlot.

-Tranquila querida, aún tenemos tiempo para llegar a tiempo- Comentó Flash riendo un poco por las prisas de Twilight.

-Ya estoy aquí mami- Dijo la pequeña Twilight Heart dando un salto hacia el carruaje tirado por pegasos.

-¿Dónde está tu hermano?- Preguntó Twilight a su hija.

-Silver ya viene dijo que necesitaba ir al baño antes de salir, de nuevo- Respondió la pequeña tomando asiento frente a sus padres.

-Parece que alguien está nervioso por la noche- Dijo Flash al escuchar lo que la pequeña Twily decía, todos vestidos de manera elegante para la fiesta.

-Ya estoy aquí, perdón por la tardanza, ya llegué- Habló Silver Star subiendo al carruaje, vestía un traje rojo como de militar elegante con adornos dorados en los hombros y los botones de la chaqueta, un cuello blanco adornaba el chaleco y tenía un escudo de armas que mostraba su CM.

-Te ves muy bien hijo, ese traje que Rarity Hizo para ti te queda muy bien de verdad- Comentó Twilight dando una sonrisa y limpiándose una lágrima de orgullo por su hijo.

-Gracias madre- Respondió Silver un poco avergonzado.

-Seguro que a tu novia también le gustará cuando te vea jijiji- Habló con imprudencia Twilight Heart lo que provocó el enojo de Silver.

-¡Oye!, ya te he dicho que ella no es mi novia, bueno no aún y…- Silver se tapó la boca al darse cuenta de lo que había dicho, los demás se burlaron un poco de lo más que había hablado el unicornio de pelaje plateado quien se cubrió el rostro un poco avergonzado.

-Perdón Silver, no pudimos resistirlo- Se disculpó Flash después de terminar de reír levemente.

-Sí como sea- Respondió el unicornio aun avergonzado –Hablando de este traje, ¿Vendrán? Mis tías ¿Verdad?- Preguntó Silver expectante lo que cambió un poco el humor de Twilight.

-Bueno hijo, Fluttershy irá con su familia, al igual que Applejack, Rarity dijo que no podría estar presente ni tampoco Rainbow Dash, así que solo AJ y Fluttershy con su familia, pero escuché que Trixie con Night Strike asistiría con Spring Shine, los cakes asistirán de igual manera para los postres tal vez veas a los gemelos ahí también- Explicó Twilight sin mencionar a algunos más.

-¿Creen que el señor Blue Knife venga con su hija?- Preguntó Silver.

-No lo creo Silver, sabes que no lo hemos vuelto a ver desde el funeral de Pinkie- Respondió Twilight con algo de pesar.

-Mmm, entiendo, pero seguro la reina Diana estará ¿no?- Preguntó de nuevo Silver Shine, aun después de años le costaba asimilar el hecho de que ambos eran familia ya que el unicornio se sentía confundido sobre quién era en verdad, nacido en el crepúsculo y criado en Equestria.

-Es lo más seguro, ¿Quién diría que la Reina del crepúsculo resultaría con la actitud de Celestia para las celebraciones?- Comentó Flash, pues en efecto, Diana parecía tener un gusto por fiestas en las que sucedían cosas inesperadas al igual que Celestia, cosa que sorprendió a todos cuando la vieron reír a carcajadas en una ocasión cuando por un accidente le cayó todo un pastel encima durante una gala, Celestia se echó a reír y en respuesta Diana le propinó un pastelazo creando una "real" pelea de postres, nadie salió lastimado pero muchos postres fueron sacrificados, al terminar la gala Diana y Celestia acordaron que era una de las mejores celebraciones en las que habían estado.

-Solo espero que no pase los del pastel de nuevo, el betún se me quedó en mi crin por días- Dijo la pequeña Twilight Heart acomodando su crin y recibió un abrazo de Flash.

Una hora después, el carruaje arribó al castillo de Canterlot dónde varios ponys de alta sociedad y muchos adolescentes ponys de Canterlot se reunían en la entrada dando sus invitaciones y presentando sus invitaciones para poder acceder a la celebración.

-Bienvenidos a la Gala del galope y fiesta de la princesa Star Night, sus invitaciones por favor- Le pidió un pony que estaba de guardia en la puerta a unos de los invitados que llegaban, solo un par d ponys adultos que mostraron sus pases para la gala y se les permitió el paso.

Al ver que la princesa Twilight llegaba en el carruaje junto con su familia, los guardias se acomodaron en filas y tendieron una alfombra roja dentro del castillo mientras el ponys que recibía las invitaciones les dejó pasar sin siquiera revisar las invitaciones argumentando que no era necesario que las revisara pues la princesa Celestia había dado órdenes específicas de dejar pasar a las demás princesa que llegase y de anunciarlas a su entrada, un anunciador se paró entonces tocó trompeta y los ponys que estaban en la recepción voltearon a verlos.

-Anunciando la llegada de sus reales majestades, la princesa de la amistad Twilight Sparkle, su esposo el príncipe (por matrimonio) Flash Sentry, su majestad el príncipe Silver Shine y la princesa Twilight Heart- Anunció a todos los presente el pony e hizo una reverencia ante ellos, Twilight muy acostumbrada a estas presentaciones solo asintió con reverencia, Flash sonrió un poco pues le llenaba algo de orgullo el ser llamado príncipe, Twilight Heart reía pues le encantaba que la llamaran princesa pero Silver en cambio solo dio un suspiro y ladeó sus ojos, no le agradaba que le llamasen así, príncipe, una palabra que él pensaba no describía su verdadero ser.

-Por aquí sus majestades, la gala está en el salón principal, y joven príncipe, la recepción de la fiesta esta justo en el jardín, el paso es directo a través del salón de la gala, la princesa Star Night ha solicitado que se le escolte directo y nos haga saber si quiere enviarle un mensaje, estamos a sus órdenes- Comentó uno de los sirvientes de la fiesta haciendo reverencia ante ellos, Silver volvió a sentirse un poco incómodo pero el oír que Star Night hizo eso solo para él le causó algo de alegría.

-Tu novia te quiere mucho Silver- Comentó la pequeña Twilight Heart lo que hizo que el unicornio de pelaje plateado se sonrojara un poco.

-Por milésima vez ya te dije que no es mi novia yo, con permiso- Respondió Silver dando un quejido de frustración para ir a por una bebida.

-Te veremos a la hora del baile Silver- alcanzó a decirle Twilight antes de que le unicornio se retirara y este asintió, así mientras Silver estaba en las bebidas, ellos fueron a saludar a la princesa Celestia que se encontraba en esos momentos hablando con algunos miembros de la alta nobleza de Equestria y un par que pensaban aún no habían llegado a la fiesta o al menos, no antes que ellos.

-De verdad las políticas Equestres aplicadas en el reino han dado resultados muy favorables su majestad, de verdad le debemos mucho a la tierra de Equestria por la ayuda que no han brindado al reino crepuscular, la calidad de vida en el reino ha aumentado un 130% de acuerdo a las estadísticas de sus investigadores y la tecnología y medicina han dado un giro radical con sus conocimientos y la inclusión del ferrocarril en nuestra tierra, nuestros negocios se han visto muy prósperos en estos 10 años y todo gracias a ustedes- La Reina Diana, monarca del crepúsculo, ahora una yegua de 30 años de edad, madura en mente y cuerpo, pero su apariencia aún era joven, gracias a su sangre Shine, junto a ella se encontraba el comandante Darío Moon, líder de todo el ejército crepuscular a quién ella había traído como acompañante a la gala.

-Me alegra escuchar eso, debo decir que nuestra tierra también se ha beneficiado de sus aportaciones, las materias primas que su mundo nos proporciona son de verdad únicas, materiales de esa calidad no se consiguen en ningún otro lado, la piedra de granito negro ha sido un gran implemento y avance a las fortificaciones de nuestras ciudades importantes y las plantas medicinales de su tierra han ayudado por mucho al descubrimientos de nuevas curas para enfermedades que antes no había tratamiento, su mundo no es el único beneficiado majestad y nosotros también le debemos mucho al reino crepuscular- Respondió la princesa Celestia.

-Oh mirad quienes nos honran con su presencia- Comentó Darío Moon al notar la cercanía de la princesa Twilight y su familia.

-Un gusto encontrarla de nuevo majestad- Saludó Twilight a ambas gobernantes quienes devolvieron el saludo y entablaron una nueva conversación.

-Entonces ¿Dónde está mi primo, el príncipe Silver?- Preguntó educadamente Diana.

-Mi hermano ya debes estar cerca del jardín quiere ver a su novia jijiji- Dijo la pequeña Twilight Heart entre risas.

-Twily, no seas así jeje, ven vamos a buscar algo para que comas pequeña- Comentó Flash llevándose a su hija hacia la mesa del banquete.

-El joven príncipe tiene una familia maravillosa aquí debo decirlo- Comentó el comandante Darío dando una sonrisa.

-He tratado de darle lo mejor siempre, es lo que sus padres me pidieron- Respondió la princesa de la amistad para luego seguir hablando con ellos sobre otros temas de política y relaciones comerciales entre ambos reinos, aunque no era el momento de negociar decidieron aprovechar el tiempo para hacerlo puesto que la gala se tornaba un poco aburrida como siempre, aunque en esta ocasión la princesa Celestia esperaba que las cosas se mantuviese así, por el bien de la fiesta de Star Night en el patio.

En el patio Silver paseaba con su copa de ponche sostenida por su magia, viendo a algunos de los invitados, no conocía a varios de ellos pero a otros los había saludado en una que otra ocasión, fue hasta que llegó a la mesa de los postres que encontró un rostro familiar.

-Un poco de tarta por favor- Dijo el príncipe de ambos mundos a la señora Cake.

-Oh majestad, que bueno verle de nuevo, aquí tiene- Saludó la señora Cake al unicornio dándole un pedazo de lo que había pedido.

-Gracias, hola también señor Cake- Silver saludó de vuelta a ambos que estaban atendiendo a la fiesta.

-Majestad, espero que sea de su agrado nuestros postres- Respondió al saludó el señor cake, fue cuando Silver preguntó.

-¿Han venido Pumpkin y Pound cake?- Cuestionó Silver Shine volteando para buscar a ambos hermanos entre los invitados.

-Pumpkin debe estar arreglándose en uno de los baños, Pound Cake no quiso venir, lo siento Silver- Respondió el señor cake, Silver agradeció el pedazo de tarta al terminarlo y siguió caminando, al menos le reconfortaba un poco que no tendría que lidiar con las actitudes de Pound Cake, aun así seguía extrañando el tiempo en el que todos eran amigos durante la infancia.

-Silver, llegaste- Dijo una voz detrás del unicornio plateado y él la reconoció al instante volteó para ver a una pegaso de pelaje color rosa claro, algo acaramelado, con crin y cola plateado brillante con tonos blancos y de ojos morados.

-Blossom, que bueno verte- Dijo el unicornio al verla y quedó algo impresionado por el vestido blanco que hacía juego con un broche que tenía en la crin –Oh vaya, te ves muy bien Blossom- Sonrió al decirlo.

-Gracias, mi madre pidió a la tía Rarity que lo hiciera- Contestó ella un poco apenada pues Silver le había hecho un cumplido.

-Entonces supongo que tus padres ya llegaron- Mencionó el unicornio plateado para seguir la conversación.

-Este sí, están adentro en la gala junto con mi hermana- Respondió ella ocultando un poco su rostro y soplando a un mechón que le caía en la cara.

-Oye y este, ¿Discord?- Preguntó tratando de bajar la voz.

-El tío Discord pues, estaba muy dispuesto a venir hasta que escuchó que no eras el único Shine que estaría en la fiesta, no le gusta que su "energía" se vea afectada al parecer- Respondió ella y era cierto, la magia de Discord se debilitaba y hasta se nulificaba al estar carca de un Shine como había pasado con anterioridad.

-Bueno eso es verdad, supongo que…- No terminó ya que una voz nueva los interrumpió.

-Hola Silver- Quién saludó ahora fue Spring Shine, la unicornio traía puesto un vestido morado y el cabello bien arreglado.

-Spring, hola, al fin llegaste- Dijo Silver con gusto al verla, Blossom bajó un poco la mirada cuando la unicornio llegó.

-Sí, junto con mis padres y… oh, Hola Blossom- Saludó ella a la pegaso con algo de incomodidad pues no la había notado por estar concentrada en Silver.

-Em, Hola Spring…- Respondió en voz muy baja la pegaso y fue ahí cuando alguien más se reunió con ellos.

-Hola Silver y hola a ustedes también- Quien habló fue Pumpkin quien a pesar de la alegría la saludo de Silver no lo hizo con el mismo entusiasmo para las otras dos ponys que estaban ahí, quienes también devolvieron el saludo con pocas ganas dejando un ambiente un poco por el silencio que se había apoderado de la situación.

-Am, ¿Les gustaría algo de ponche?- Preguntó el unicornio plateado para reanimar la conversación.

-Sí- Respondieron la tres al unísono y trataron de acompañarlo pero él les pidió que lo esperasen donde estaban.

Silver se dirigió a la mesa del ponche dónde encontró por fin a un amigo, alguien con quien relajarse un poco, alguien que pensó no estaría ahí.

-Parece que tienes algunos cuantos problemas, primito- De inmediato Silver reconoció la voz de la hija de la princesa Cadence.

-¿Cristal?- Preguntó el unicornio sorprendido y al dar la vuelta vio a su prima –No puedo creerlo, pensé que no vendrías, mi madre había dicho que la tía Cadence no asistiría- Comentó con alegría el unicornio y do un abrazo a su prima.

-Bueno, mi madre no asistió pero le pedí permiso de que me dejara estar aquí unos días, así que aquí me tienen- Respondió ella y fue cuando notó los 4 vasos de ponche que el unicornio plateado servía -¿Tienes mucha sed o estas de mesero aquí?- Le preguntó ella a manera de broma lo que causó una sonrisa en el unicornio.

-No, solo les llevo ponche a mis amigas- Contestó Silver señalando con el rostro a las demás ponys que seguían algo tensas entre ellas, aunque Silver no entendía nada, su prima captó la situación de manera casi inmediata.

-Sí, puedo ver eso- Respondió ella algo seria.

-¿Te gustaría acompañarnos Cristal?- Preguntó ahora Silver Shine invitándola para que se uniera a la conversación.

-Me encantaría la verdad pero primero quiero buscar a mi tía Twilight para saludarle, pero los alcanzaré luego, y Silver, ten cuidado- Respondió ella y se despidió por ahora de su primo, Silver quedó algo confundido acerca del comentario que su prima le hizo pero solo movió sus hombros y regresó con el ponche para todas.

-Hey amigas, aquí está el ponche- Dijo Silver Shine entregando las tazas, primero hacia Blossom en medio de las demás pero.

-Muchas gracias Silver, de verdad que eres todo un caballero- Habló Pumpkin Cake, tomando con su magia la taza de ponche que iba para la pegaso y estuvo por tomarla pero la magia de Spring Shine apareció también apartando la taza.

-¿Caballero? Es más que eso, es un príncipe- Comentó ella inclinando la taza para beberla pero Pumpkin la volvió a tomar.

-Eso ya lo sé- Respondió ella algo irritada.

-¿Y entonces por qué no se lo dijiste?- Preguntó la unicornio verde tomando ella la taza con magia.

-Am, chicas…- Habló con timidez Blossom mientras las demás seguían tomando la taza de ponche con su magia, hasta que por fin se hartaron de que ella les hablara.

-¡¿Qué?¡- gritaron ambas y descubrieron que Blossom sostenía las tazas de ponche y Silver ya no estaba ahí.

-¿A dónde se fue?- Preguntó Spring Shine volteando a todos lados.

-Am, está allá- Respondió un poco desanimada la pegaso y señaló con su ala hacia una de las torres que daba al jardín.

Las dos dejaron caer la taza de ponche ante su impresión, pues por la escalera venía bajando la princesa Star Night, iluminada por uno de los reflectores, tras ella la princesa Luna venía cuidando su paso, muy orgullosa de su hija, Star Night estaba radiante su vestido combinaba a la perfección con su pelaje y figura, sus mejillas estaban algo sonrojadas y sus ojos, hipnotizaban a cualquiera, sin duda, la pony más hermosa de todo el lugar. Las tres buscaron con la mirada y observaron a Silver Shine frente a una alfombra roja, esperando a Star Night ahí, sin moverse, totalmente perdido en la belleza de la princesa de las estrellas, quien al verlo le dedico una cálida sonrisa que hizo a Silver sentir su corazón derritiéndose.

-Bueno, ese vestido se le ve… bien- Comentó Pumpkin Cake negando, sin éxito, lo radiante que se veía la princesa.

-Sí, un vestido es un vestido ¿verdad?- Dijo Blossom mirando su vestido, dándose cuenta de que no era igual de hermoso que el que Star Night usaba.

-Sí, tienen razón, no es como si ella fuera… ¿A quién engañamos? Se ve perfecta- Admitió Spring Shine con tristeza y sus amigas movieron la cabeza en señal de estar de acuerdo con ella.

-¿Cómo tendremos una oportunidad contra ella?, y bien sabemos que Silver y ella se gustan desde hace mucho- Comentó Pumpkin cake tomando algo de ponche.

-Lo sé, ella es una princesa, él un príncipe, están destinados a estar juntos- Dijo Blossom moviendo su casco entre su crin.

-¿Y eso es todo?- Preguntó de pronto Spring Shine –¿Solo nos vamos a rendir y dejarle el camino libre a esa princesa?, no sé ustedes pero yo he esperado mucho tiempo para poder bailar con él, sé que las tres no nos llevamos bien desde que descubrimos lo que cada una de nosotras siente por Silver, pero, al menos por esta vez, tenemos que unirnos, si de alguna manera logramos hacer que ellos no bailen, tal vez, solo tal vez tengamos una oportunidad de tener algo con Silver Shine- Habló ella decidida y a la vez dejándose llevar por los celos que tenía, aún en estos momentos ignoraba el parentesco que tenía con el príncipe de ambos mundos, tal vez sus padres hayan cometido un error al no contarle a ninguno de ellos la verdad de las cosas.

-¿Y qué ponemos hace nosotros Spring?- Preguntó Pumpkin tomando otro vaso de ponche.

-Tengo una idea, pero necesitaré que ustedes me ayuden- Contestó Spring Shine dando una sonrisa de complicidad.

-No lo sé, es decir, sí, quiero a Silver pero… hacerle algo malo a la princesa… eso podría meternos en muchos problemas- Habló Blossom Sparks abrazando su crin.

-En eso tiene razón, Spring sería muy arriesgado hacerlo, creo que será mejor que solo disfrutemos lo que podamos de la fiesta, tal vez de pura suerte, podamos bailar con él, si esperamos nuestro turno- Respondió Pumpkin Cake de nuevo tomando otra taza de ponche.

-Bien, hagan lo que ustedes quieran, par de cobardes, yo de alguna manera me encargaré de esto- Comentó Spring Shine algo enojada y se alejó de ellas dos.

-Rómpete una pierna- Dijo Pumpkin cake tomando otra taza de ponche.

-¿Cuántos has tomados?- Preguntó Blossom preocupada.

-No los suficientes- Respondió ella y tomó otra taza.

-Ya lo verán, voy a hacer que Silver baile conmigo en lugar de la princesita esa- Pensaba Spring Shine mientras se abría paso entre los invitados a la fiesta, entraba al castillo y buscaba un sanitario –¿Cómo? ¿Cómo alejarlo de ella?, agh, debe haber alguna manera de hacerlo, pero ¿Cuál?- Se preguntaba ella mirándose al espejo, su vestido contrastaba un poco su pelaje y en eso vio el broche que tenía en su crin, una manzana, recordó por momentos algo que había olvidado, ese broche lo tenía siempre, se lo había dado Apple Crisp hacía ya mucho tiempo, durante un día de escuela en el que a la unicornio le molestaba siempre el cabello en su rostro y no se quedaba quieto tapándole la vista.

-Oh… Apple Crisp…- Dijo ella dándose cuenta de lo mal que había actuado con el pony que había sido tan amable con ella, pero eso no detendría su objetivo, estaba más decidida a bailar con Silver que a cualquier otra cosa en ese momento.

-Oye Pumpkin- Le habló Blossom a la unicornio.

-¿Qué quieres?- Preguntó Blossom con otra taza de ponche.

-¿Crees que deberíamos hacer algo? Ya sabes, sobre Spring Shine- Comentó la pegaso.

-Mmm, no lo sé, se veía muy decida, dudo que la pudiésemos detener aunque lo intentáramos- Respondió Pumpkin Cake soplando un mechón de su cabello –Necesito otro ponche- Dijo ella levantándose de la mesa.

-Sí, creo que eso estaría bien- Habló Blossom levantándose junto con ella pues vio como Silver y Star Night se veían el uno al otro y necesitaba distraerse con algo.

-Te ves radiante- Comentó Silver Shine con una sonrisa al ver a Star Night frente a él.

-Gracias, tú, te ves muy apuesto también- Respondió ella con algo de pena y ambos voltearon hacia otro lado para evitar que se notara su rubor.

-Iré a la gala ahora hija, Silver, cuídala por favor- Comentó la princesa Luna y el unicornio asintió, la princesa de la noche pasó junto a él y dijo –Si se te llega a ocurrir algo indebido con ella, yo misma te mandaré castrar- Habló de forma que solo Silver pudiese oírlo pero el tono y la mirada severa de la princesa intimidaron a Silver quien nervioso y asustado tragó duramente saliva y asintió sin decir nada más.

-Adelante madre- Respondió Star Night alegre, por fin tendría lo que siempre soñó desde que era una potrilla, estar al lado del pony de sus sueños y el primer baile oficial de su vida sería con él mismo, ni ella recordaba cuanto tiempo había esperado ese momento -Silver, me alegra que vinieras- Dijo ella con una voz dulce que derretía el corazón de Silver.

-Nada hubiera podido evitar que asistiera hoy Star Night- Respondió el unicornio algo sonrojado y le extendió su casco a la princesa de las estrellas mostrando una gran cortesía hacia ella.

La Alicornio azul se sonrojó más y con un gesto de agradecimiento aceptó el casco que el unicornio de pelaje plateado le ofrecía y ambos caminaron por el jardín ante la mirada de todos los demás invitados que murmuraban sobre la pareja.

-Míralos, ahí están juntos- Comentó Pumpkin Cake.

-Lo sé… no voy a mentir, quisiera ser yo…- Dijo Blossom algo tímida y triste a la vez.

-¿A dónde se habrá ido Spring Shine por cierto?- Se preguntó la hija de los cake volteando hacia todos lados.

-Cierto, ahora que lo mencionas hace un rato que no la veo- Respondió Blossom Sparks.

-He esperado mucho por esta noche Silver, podría decirse que, desde que me lo prometiste cuando éramos pequeños- Comentó Star Night alegremente.

-Sí, jeje, lo recuerdo bien, debo confesarte que en ese momento no tenía ni la menor idea de lo que me querías decir Star Night, pero parecía muy importante para ti, por eso acepté, siempre desde que éramos pequeños, siempre he buscado la manera de hacerte feliz, de ayudarte a cumplir tus sueños- Respondió Silver Shine con una franqueza que terminó por cautivar aún más a Star Night a quién se le llenaron los ojos de lágrimas por tales palabras del unicornio.

-Hoy lo has hecho, esta noche, es la que siempre había soñado- Respondió ella dándole un abrazo al unicornio quién algo sonrojado devolvió el abrazo –Ahora Silver, me gustaría preguntarte algo más- Habló ella tomando aire y valor que le hacían falta, era el momento de hacer la pregunta del baile, Silver la miraba atentamente, sabía lo que le preguntarían y estaba más que seguro de la respuesta que daría a la princesa.

-Te escucho Star Night- Dijo con una sonrisa Silver Shine, al verlo a los ojos la princesa supo que Silver no le negaría ninguna petición que ella le solicitase.

-Quiero pedirte de manera oficial, que en este, mi cumpleaños número quince, en mi primer baile oficial del reino, te pido a ti, Silver Shine, príncipe, ¿Serías mí…?- en ese momento, antes de que ella pudiera terminar de formular la pregunta un par de vasos aparecieron frente a ellos llevados por un mesero.

-Para ustedes majestades- Dijo el mesero sin darse cuenta de lo que había interrumpido.

-Ah, gracias- Respondió la princesa de manera amable.

-Gracias pero, no solicitamos nada- Comentó Silver Shine intrigado.

-Se me ha pedido que les entregué estas bebidas de parte de la unicornio de aquella mesa y también un mensaje- Respondió el mesero señalando hacia una de las mesas dónde se encontraba sentada en una silla Spring Shine, sonriente y dando un saludo a ambos.

-Algo no está bien aquí- Comentó en voz baja Pumpkin hacia Blossom que observaban la escena.

-Lo sé, Spring parece demasiado calmada- Contestó Blossom nerviosa ¿Qué planeaba la unicornio verde al enviarle esas bebidas a ambos ponys?

-Oh, bueno, agradezca de mi parte a la pony- Dijo Star Night y el mesero se retiró.

-Muy amable de su parte ¿no?- Preguntó Silver Shine y se inclinó el vaso para beber su contenido.

-Sí, creo que sí- Star Night tenía el presentimiento de que algo pasaba, conocía bien a Spring Shine y a las demás, algunas veces jugó con ellas cuando visitaba el castillo de la amistad en Ponyville y se había enterado de que las tres sentían algo por Silver, pero con Spring Shine desde el momento en que se enteró de lo que ella sentía por Silver, sintió como una rivalidad crecía entre ambas. Se inclinó el vaso para beber cuando reconoció el olor del líquido –¡Silver no bebas!- Habló exaltada pero Silver ya había terminado su vaso.

El unicornio sostenía su cabeza y se empezó a sentir algo mareado, su visión se desacomodaba un poco y se sentía débil de las piernas, su equilibrio lo abandonaba y podía sentir como su cuerpo se hacía más pesado.

-¿Qué le hiciste Spring Shine?- La unicornio fue confrontada por Pumpkin cake.

-En la guerra y el amor todo se vale- Respondió ella con una sonrisa.

-¿Le hiciste daño?- Preguntó asustada Blossom más Spring rio un poco.

-No, claro que no, solo le di una bebida eso es todo- Contestó ella y tomó un trago de la misma bebida, Pumpkin quien por estar en la pastelería también reconocía los olores identificó bien lo que era esa bebida.

-¡Sidra de manzana!, ¿le diste sidra a Silver?- Preguntó ella sorprendida y molesta ante lo cual Spring dio una sonrisa –¡Spring!, bien sabes lo que nos explicó la reina Diana, ella y Silver son Shine y en ellos la sidra de manzana, y cualquier otra clase de alcohol, tiene un efecto diferente en sus cuerpos uno más intenso, los hace ponerse ebrios casi al instante- Mencionó ella en tono acusatorio pero Spring no parecía muy arrepentida de eso.

-¿Cómo pudiste hacer algo así Spring?- preguntó consternada Blossom con su casco en la boca ante la situación, no creían a Spring capaz de algo así.

-Ya les dije, hice lo que tenía que hacer, ahora si me ayudan podemos alejar a Silver de ella y tener ese baile ¿no es lo que querían?- preguntó ella sintiéndose incluso algo orgullosa de lo que había hecho.

-No así- Respondió Pumpkin Cake con un tono de decepción y dio un suspiro –Vamos Blossom, hay que ayudar a Silver- Dijo ella dándose la vuelta y caminí hacia donde estaba la princesa de las estrellas con Silver Shine, Blossom también avanzó, giró su cabeza para ver a Spring quien solo dio un pequeño bufido y se volteó para no verla, la pegaso dio un suspiro y se alejó volando calmadamente.

-Ugh, ¿Quién las necesita?- Pensó Spring Shine molesta, volteó a ver como se encontraba Silver Shine y lo vio asqueado al punto de casi vomitar, aun sostenía su casco contra su cabeza y se quejaba de un fuerte dolor, al verlo así, ella sintió algo de remordimiento por sus acciones, pero no el suficiente para desistir.

-Vamos Silver, te llevaremos con tu familia, seguro que ellos sabrán que hacer- Comentó Star Night mientras ayudaba al unicornio plateado a caminar.

-¿Podemos ayudar en algo?- Preguntó Pumpkin Cake a la princesa.

-Oh, son ustedes, bueno si pueden conseguir algo para ayudarlo, lo que sea, claro que se los agradecería muchísimo- Respondió la princesa Star Night.

-Blossom, acompaña a la princesa a buscar a la madre de Silver Shine, yo iré con mis padres, entre tantos pasteles y comida que trajimos para la fiesta y para el baile debe haber algo que le pueda quitar un poco el malestar a Silver- Contestó la unicornio y Blossom asintió a ir con ellos mientras Pumpkin iba a hablar con sus padres.

Dentro del castillo todos estaban concentrados en la gala, la música sonaba y varias parejas bailaban al ritmo de los instrumentos en una dance completamente coordinada que parecía haber sido ensayada desde antes, en sus lugares del trono la princesa Celestia y Luna observaban el baile, Luna miraba de forma agradable los pasos pero Celestia tenía una cara de aburrimiento, a la princesa de la noche le sorprendía esta actitud de su hermana y al mismo tiempo encontraba gracioso que Celestia prefiriera las fiestas salvajes y los eventos inesperados que tenían a ocurrir en las galas, pronto dejó de lado a su hermana para platicar con alguien que había estado esperando y él esperándola a ella, el comandante de las fuerzas crepusculares, Darío Moon, con quien desde hace tiempo lleva una especie de relación no oficial.

En otro lugar Twilight observaba como Flash bailaba con la pequeña Twilight Heart aunque solo hacía que le dieran vueltas, la princesa de la amistad reía al ver como su hija se divertía en la gala.

-Princesa Twilight- Se escuchó la voz de Blossom y Twilight giró el rostro para ver a la pegaso.

-Oh Blossom, si buscas a tus padres están cerca de la mesa de postres y…- Decía ella pero la pegaso negó con la cabeza y se elevó un poco para hablarle al oído a Twilight quien escuchó con atención, do un pequeño suspiro ahogado que cubrió con su casco –Iré enseguida- Dijo ella y fue a hablar con Flash quien al oírlo asintió y se llevó a la pequeña Twilight Heart a la mesa de pasteles para mantenerla distraída y no viera a su hermano en ese estado.

-Ah déjenme, puedo caminar yo solo- Habló Silver tambaleándose un poco y con su casco aún en el rostro.

-Silver tómalo con calma por favor, te dieron sidra de manzana- Comentó Star Night y murmuró algo contra Spring Shine, la princesa acercó un vaso de agua al unicornio quién la bebió de golpe pues la sidra le había provocado al mismo tiempo una horrible resequedad en la boca y mucha sed.

-Silver Shine hijo- Dijo Twilight apurada al ver al unicornio plateado -¿Es verdad? ¿Bebió sidra de manzana?- Preguntó ella con preocupación en su rostro.

-Sí, fue…- Iba a decir Blossom pero la princesa Star Night la interrumpió.

-Fui yo, me equivoqué de vasos, quería darle ponche, perdóneme por favor- A la pegaso le sorprendió que la princesa se echara la culpa en lugar de contarle a la madre de Silver Shine quien le había dado a beber la sidra en realidad.

-Eso no tiene importancia ahora, necesitamos darle algo para que el alcohol en su sangre disminuya- Mencionó la princesa de la amistad cuando notó que había ya un grupo de ponys acercándose para ver lo que estaba ocurriendo, Twilight se molestó por eso y les pidió retirarse pero al parecer la multitud no la escuchó del todo, no fue sino hasta que la princesa Celestia y Luna atendieron la situación que los ponys que se habían congregado se dispersaron a tratar otros asuntos.

-Lo siento Twilight, procuraremos que no los molesten- Se disculpó la princesa Celestia por lo ocurrido aunque ella pensaba que hasta ahora eso había sido lo más emocionante de la noche.

-Pueden ir a mi balcón real y ahí atender al joven príncipe, Star Night llévalos- Dijo la princesa Luna y Twilight agradeció, en ese momento llegó Blossom con una pequeña bolsa y la entregó a la princesa de las estrellas.

-Lo siento- Susurró ella para que solo la hija de la princesa luna pudiese escucharla.

-No te disculpes, esto no tiene nada que ver con ustedes- Respondió amablemente la princesa, volteó hacia una de las ventanas dónde pudo ver como Spring Shine observaba desde afuera lo que ocurrió, dio un gesto de disgusto y se dio media vuelta para llevar a Silver y a Twilight hasta los aposentos de la princesa Luna donde el unicornio plateado podría descansar unos momentos.

-¿Cómo te sientes Silver?- Le preguntó la princesa de la amistad a su hijo.

-Siento que mi cabeza va a estallar- Respondió el unicornio de pelaje plateado con uno de sus cascos puestos en su frente.

-Tranquilo, come esto- Mencionó Twilight y le dio a su hijo unas cuantas almendras para que estas al final absorbieran el alcohol que quedaba en la sangre del unicornio plateado.

-¿De dónde las sacaron?- Preguntó Silver masticando lento.

-Las trajo tu amiga, Pumpkin, fue muy amable de su parte- Dijo la princesa Star Night que se había quedado con ellos en lugar de regresar abajo con el resto de los invitados.

-Yo iré por un poco de agua para ti hijo, vuelvo en un momento- Mencionó Twilight saliendo de la habitación, más que por agua, para darles un momento a solas a ambos ponys.

-Lo siento Star Night, creo que arruiné las cosas, debí fijarme bien en el vaso antes de beberlo por completo- Comentó Silver Shine aun con su casco en la cabeza y masticando otra almendra.

-No tienes nada de que disculparte, esto que pasó no es tu culpa- Respondió la pony con una sonrisa que ocultaba lo molesta y triste que estaba.

-No, perdona, no me expliqué bien, aun me duele la cabeza, verás, me disculpo por no poder cumplir esa promesa que te hice cuando éramos niños, debo confesar que no sabía lo que querías decir cuando hablaste del baile, pero, vi lo mucho que significaba para ti y cuando entendí lo que querías decir pues, me llené de angustia y algo de preocupación, sabía que no podía faltar a esa promesa que hice y aun así me las arreglé para echarlo todo a perder- Contestó Silver Shine en tono triste y la Alicornio se sentó a su lado.

-Vaya, te esmeraste mucho, perdón la verdad, me obsesioné mucho por este baile que quería que todo fuera perfecto y creo que al final no noté que algunas cosas habían cambiado con los años, tus amigas por ejemplo, Pumpkin Cake, Blossom Sparks, la recuerdo muy tímida aún jeje y Spring Shine- Comentó la princesa pero Silver no sabía bien a lo que se refería y el dolor de su cabeza le impedía pensar con claridad.

-Bueno, te mereces que este baile sea perfecto, eres amable, graciosa, inteligente e increíblemente hermosa para mí y…- Silver se dio cuenta de lo que había dicho, su lengua a veces se soltaba con la sidra de manzana y no se guardaba casi nada.

El unicornio se ruborizó cuando notó la mirada con los ojos tan abiertos de la princesa de las estrellas sobre él, ella no creía que Silver de verdad lo hubiese dicho y su rostro se ruborizó de igual manera. Apenado Silver trató de desviar la atención del tema tomando un par más de almendras, mientras la Alicornio daba unas pequeñas risas.

-Yo… creo que tú también eres muy bien parecido Silver, es por eso que, siempre quise que fueras mi pareja en el baile de esta noche, desde que nos conocimos, algo hubo en ti que llamó mi atención, ojitos- Respondió ella encendida en rubor y Silver se enrojeció aún más, hacía ya tiempo que la princesa no lo llamaba de esa manera, ojitos, el apodo que siempre le molestó a Silver ahora para él era como si esa sola palabra significara todo.

-Pensé que ya lo habías olvidado je…- Respondió él abochornado y sintió como esas almendras hacían su efecto.

-Deberías descansar un poco más Silver- Mencionó ella pero el unicornio negó con la cabeza.

-Tengo una promesa que cumplir- Respondió él y le ofreció su casco a la princesa a quien se le llenaron los ojos de lágrimas felices y aceptó el casco de Silver Shine con una reverencia.

Bajaron ambos, Twilight nunca regresó y ellos sabían que no lo haría, la vieron luego mientras bajaban de regreso al salón de la gala platicando con la princesa Diana a la que Silver recordó debía al menos saludar después.

Ante la sorpresa de ambos cuando pisaron el último escalón, Spring Shine apareció frente a ellos, con su cabeza agachada y la vergüenza se asomaba en su mirada, Silver la veía con curiosidad, lo que hizo le molestó pero lo tomó como una pequeña broma por parte de la unicornio, por otro lado Star Night la veía con algo de resentimiento, muy pequeño pero ahí estaba presente, la unicornio notó ambas miradas sobre ella y después de un suspiro les habló con un poco de esfuerzo.

-Yo… lo siento…- Ambos se sorprendieron un poco al escuchar esas palabras pero fue una sorpresa diferente de cada uno, Silver parecía más confundido mientras que la princesa de las estrellas si parecía sorprenderse de que ella estuviese disculpándose.

-¿Por qué te disculpas?- Preguntó Silver Shine, pregunta que confundió a amabas ponys.

-Por… por lo del vaso con Sidra de manzana, de verdad lo siento Silver…- Ante su disculpa repetida el unicornio plateado rio un poco, ninguna de las dos ponys entendía al unicornio plateado o qué era lo que le parecía tan gracioso de eso.

-¿Por qué te ríes Silver?- Preguntó al fin Star Night.

-Porque ha sido la mejor broma que me han hecho en años, debo admitirlo jajaja, no me esperaba eso, sidra de manzana fue de verdad una buena broma Spring, jajaja- Silver casi daba carcajadas, al parecer de verdad creía que todo había sido una broma por parte de Spring Shine. Ambas ponys no sabían cómo reaccionar ante esta respuesta de Silver así que al final solo rieron un poco también con él.

-Siento todo lo que hice princesa, yo solo quería bailar- Dijo Spring Shine a la princesa de las estrellas mientras Silver buscaba algo de ponche.

-Mira, lo entiendo, aun así fue algo que de verdad me molestó mucho, pero, si querías bailar con él, al igual que tus amigas, solo debieron decirlo, mi primer baile es especial pero no significa que Silver solo tenga que bailar conmigo en toda la noche- Después de eso Spring llamó a Pumpkin y a Blossom y se disculpó con ellas también por su actitud anterior todo arreglado, volvieron con Silver y la princesa y por primera vez en años, platicaron como el grupo de amigos que eran antes, como cuando eran pequeños y se reunían para jugar todos juntos.

En ese momento Silver entendió lo mucho que extrañaba los viejos tiempos, se sentía de nuevo en ese patio de juegos de la escuela, en los jardines de Canterlot o en su sala de juegos de cuando era niño en el castillo de la amistad, donde solo era él y sus amigos, nada de títulos, ni príncipe, ni princesa ni peleas, solo un grupo de ponys jugando como lo que querían ser, solo amigos, se sintió de vuelta a esos buenos momentos que había pasado, tan lejanos le parecían ahora, de verdad el tiempo se llevaba todo conforme pasaba, lo único que tenía eran sus recuerdos, pero ahora, en ese baile, en ese momento no le importaba nada más, tenía de nuevo una conversación con amigas y eso lo alegraba, aun así le hubiera gustado más tener a todos sus amigos de la infancia con él, se sentía la falta en la presencia de ellos.

Tal y como la princesa lo prometió, Silver pudo bailar con sus amigas y no solo con la princesa de las estrellas que sería su acompañante en el baile formal. Con Blossom bailó más él que la pegaso, quién reía un poco ante los pasos del unicornio plateado y al mismo tiempo ella se movía al ritmo de la música pero siempre con un modo calmado, con Pumpkin el baile se prestó a ser un poco más dinámico y con movimientos, ambos se divirtieron mucho, al final, pudo bailar con Spring Shine, a diferencia de con sus otras dos amigas, Spring, con culpa aún, se arriesgó a bailar una pieza en la que ambos tenían que estar algo juntos, esto molestó a la princesa de las estrellas quien aunque había prometido que no le molestaría que ellas bailasen con Silver antes que ella no pudo evitar sentir que Spring Shine aprovechaba de más esas palabras por lo que para evitar que algo más sucediera en esa fiesta ella decidió ir a limpiarse un poco antes de su baile formal y de esa manera no ver a los dos unicornios bailando juntos.

-Silver- habló de pronto Spring Shine en medio del baile.

-¿Qué sucede Spring?- Preguntó el unicornio plateado.

-Solo quería agradecerte por haber bailado conmigo, aún después de lo que yo hice, de darte esa sidra de manzana, de verdad lo siento mucho, no era mi intención que eso pasara, gracias de verdad, por hacer realidad uno de mis deseos- Las palabras de Spring Shine tomaron por sorpresa a Silver, él no sabía cómo responder, sentía que había algo más en las palabras de la unicornio verde, pero no sabía interpretar lo que ella quería decir en verdad.

Antes de que Silver pudiese responderle de alguna manera, y al ver que Blossom y Pumpkin estaban absortas en una conversación propia y que no se encontraba cerca la princesa de las estrellas, Spring Shine se armó de valor y le dio un beso a Silver Shine en la mejilla, acto que dejó al unicornio aún más confundido, y todo lo que se le ocurrió para responder fue darle un abrazo a Spring.

La música en la que ambos bailaban terminó y se apartaron un poco, Silver Shine pudo notar que una lágrima bajaba por una de las mejillas de Spring así que le ofreció un pedazo de la tela que llevaba para que se limpiase, la sonrisa cálida de Silver terminó por robar más aún el corazón de Spring, aún ella sin saber que es que sentía era un amor prohibido e imposible de realizarse, pero no se quitó que el gesto fue de lo más caballeroso por parte de Silver quién le dejó conservar ese pañuelo aún y cuando ella intentó devolvérselo.

El unicornio hizo una reverencia de un baile real y Spring respondió de la misma manera para luego regresar ambos a la mesa con las demás, por suerte para Spring, sus amigas no habían visto lo ocurrido y más suerte aún que la princesa no había regresado todavía.

El tiempo en el baile pasó y la hora por fin llegó, las doce campanadas estaban por tocar, el salón del baile había cambiado la iluminación, ahora todo tenía un tono más púrpura algo oscurecido, los invitados a la gala y a la fiesta de la princesa Star Night estaban a las orillas del gran salón contemplando hacia una de las puertas que daban al jardín donde se llevó acabo la fiesta de la princesa de las estrellas, como expectantes a que algo ocurriese.

Guardias reales se forma a los lados de la puerta pero en vez de cargar armas, lo que cargan son varias trompetas, al mismo tiempo se colocan los instrumentos musicales en sus hocicos y tocan a sincronía perfecta las notas que les han dado, la puerta se abre e, igual que en sus sueños, Star Night caminando por aquel pasillo de guardias que ahora guardan los instrumentos y hacen reverencia ante ella mientras pasa.

La princesa baja la cabeza en agradecimiento por el respeto que le prestan a su posición, para luego fijar su vista plenamente al centro del salón donde alguien ya la espera, en ese traje forma y adecuado para la ocasión, se ve como todo un príncipe, piensa ella, no como un verdadero rey, corrige su pensamiento la Alicornio al ver al pony de sus sueños ahí, esperando por ella, Silver Shine, el momento que tanto esperó ella por 10 años por fin había llegado.

Desde los lados la princesa Luna lloraba de orgullo al ver a su hija hacia su primer baile formal, mientras tanto Twilight abrazada de Flash observaba la caminata de la princesa hacia su hijo, ella también estaba llena de alegría mientras Flash daba una sonrisa de orgullo, tal vez Silver no fuese su hijo, pero sentía el orgullo que cualquier padre podría sentir por uno de los suyos.

La princesa Star Night llega hasta dónde está Silver Shine, ambos se miran unos momentos y dan una sonrisa cálida el uno al otro, Silver cruza su casco y agacha la cabeza en forma de reverencia a lo que la princesa responde inclinándose un poco, el unicornio entonces extiende su casco hacia la princesa de las estrellas y esta acepta algo nerviosa de por fin ver realizado su sueño.

Ambos caminan un poco más hasta tener el espacio suficiente y se ponen uno frente a otro, en eso la música empieza a sonar y ambos comienzan a moverse de forma rítmica ante los sonidos de los instrumentos mientras los demás invitados observan lo que ocurre.

Aun así hay 3 ponys que no disfrutan tanto del hermoso espectáculo frente a ellas, Blossom Sparks da un suspiro y decide salir de entre la multitud para buscar a su familia a quienes encuentra cerca de las princesas.

-¿Podemos ir a casa? No me… No me siento muy bien la verdad…- Dijo la pegaso a Fluttershy quien de inmediato se preocupó por el bienestar de su hija, a pesar de revisarla no encontró nada malo en ella pero a diferencia de otros, ella entendió a lo que Blossom se refería cuando vio la mirada que le dirigía a la pista de baile.

-Oh my…, claro hija, andado, Lightning querido, Blossom no está bien, toma a la pequeña y vamos- Dijo la pegaso amarilla a su esposo.

-Oh, por supuesto, ven aquí hijita- Habló Lightning Sparks tomando a la hermana menor de Blossom, su segunda hija quien ya se había quedado dormida por el cansancio.

La familia se despidió de las princesas, agradecieron la fiesta y regresaron a su hogar, Fluttershy entendiendo a su hija le dio un abrazo y la consoló junto con su padre al tiempo que Blossom soltaba algo de llanto.

Por su parte Pumpkin da una sonrisa triste se limpia una lágrima y como Blossom decide ir con su familia quienes ya estaban recogiendo las cosas de la comida que ellos pusieron para la fiesta.

-Hija ¿No vas a ver el baile?- Le preguntó el señor Cake a su hija.

-Ya va a terminar, mejor les ayudó, ya he visto mucho hoy en el baile- Respondió ella ocultando su verdadero sentir con una sonrisa y se puso a recoger utensilios sucios y platos vacíos junto con sus padres –Al menos bailé un poco con él- Pensó la unicornio y derramó una lágrima que de inmediato limpió para que no la notaran.

Dentro del salón alguien más observaba, totalmente con el corazón roto pero seguía ahí observando el baile, Spring Shine, sostenía con fuerza y cerca de su pecho el pañuelo que Silver le había dado para que se limpiase las lágrima y recordaba ese momento en que ella le dio un beso en la mejilla, había ocurrido no hace mucho pero al verlo a él con la princesa le pareció que su baile con él había sido hace una eternidad y que el unicornio de pelaje plateado ya se había olvidado de ella, no soportó mucho más y rompió el llanto saliendo del salón empujando a algunos ponys, al verla así Trixie quiso salir corriendo detrás de ella para hablarle y decirle la verdad de las cosas, pero Night Strike la detuvo.

-¿Qué haces? Ella merece saber la verdad, no me gusta ver a mi hija sufriendo- Habló Trixie casi llorando por la culpa.

-Lo sé, pero aún no está lista para la verdad, ninguno de los dos lo está Trixie, por favor- Respondió Night Strike en tono serio, la unicornio dio un suspiro y fue tras su hija prometiendo antes no decir nada sobre su parentesco con el unicornio.

En el salón, ambos seguían bailando, perdidos en su propio mundo de sueños y cielos estrellados, Silver Shine y Star Night, amigos desde la infancia ahora juntos en un baile que ambos habían ansiado por tanto tiempo ahí ante la mirada de todos, pero lo único que importaba en el momento, eran ellos dos, la música terminó y ambos juntaros sus frentes uno con el otro concluyendo el baile, algo más ocurrió, las luces se apagaron por un momento y fue en ese preciso instante que Silver sintió los labios de Star Night presionando contra los suyos, acto que, más que sorprenderlo, correspondió, fundiéndose ambos en un beso, el primer beso real que compartían, sus cuernos se iluminaron por la magia del amor en ambos y no dejaron de besarse por un momento, cuando las luces se volvieron a encender ellos estaban tomados de los cascos, se miraron fijamente una vez más hicieron una nueva reverencia y se empezaron a alejar.

La fiesta terminó y todos se retiraron, ya en su balcón a más de las 3 de la mañana Star Night estaba mirando las estrellas y recordando ese beso en la oscuridad, donde además de su primer beso verdadero ella susurró algo más, algo que siempre había querido decir "TE AMO" había dicho ella.

En Ponyville, mirando por la ventana de su cuarto, directo hacia las estrellas sobre Canterlot Silver estaba pensando en ese mágico momento que compartió con Star Night, en ese momento sintió que ya nada más importaba, solo ellos dos, "TE AMO" había dicho la princesa de las estrellas en su oído después del beso en la oscuridad "Y YO TE AMO A TI" fue lo que Silver respondió, sintiendo así vibrar su corazón y también como el de la Alicornio color de la noche vibraba junto con el suyo en una perfecta sincronía de amor.