Primer cena con amigos
Parte 2
Con Yuki ya cambiado y Bakugou lentamente tranquilizándose en la cocina, a Midoriya no se le ocurrió otra cosa que entretener a su hijo en la misma habitación.
—Kacchan —dijo Midoriya acercándose con Yuki en brazos
—¿Qué? —le contestó con mala gana
—¿Puede Yuki ayudarte a cocinar?
—Ya casi termino.
Midoriya suspiró aliviado porque esperaba una respuesta más agresiva, se acercó a la anterior habitación para buscar una silla y ponerla enfrente de la mesada.
—No te preocupes —pus a su hijo en la silla— tampoco es que te vaya a ayudar de verdad. Es que quiero que vea que no eres tan malo como aparentas —con el "tan "recibió una pequeña risa de Kirishima y un gruñido de Bakugou.
Éste lo pensó por un momento y le ofreció un plato de plástico, con una verdura que no había usado y una cuchara. Yuki primero lo agarró sin confianza, pero al ver el rostro de aprobación de su padre empezó a jugar que cocinaba.
—Gracias Kacchan —dijo un sonriente Midoriya.
Kirishima al notar las pocas cosas para jugar que tenía el niño rebuscó en una caja que había en la cocina y sacó una olla, junto a unos platos que usarían. Le dejó la olla a Yuki y se dedicó a poner la mesa.
Midoriya medio aburrido junto a su entretenido hijo jugando a cocinar, quiso sacar un tema de conversación a Kirishima pero se le adelantó el rubio.
—Parece que están bastante acostumbrados.
—¿Hmn? —respondió Midoriya al no entender a que se refería— ¿acostumbrado a qué?
El otro le dirigió una mirada de fastidio, mientras minimizaba el fuego y se ponía mas cómodo para hablar.
—¿A qué va a ser estúpido Deku? Al niño, AL NIÑO —finalizó señalando para hacer más énfasis, Midoriya hizo un gesto para hacerle conocer que ya había entendido. Aunque le parecía raro que su amigo sacara esa conversación.
—Estamos constantemente acostumbrándonos a cosas nuevas desde que nació más bien. Todo es nuevo.
—Y... —no era bueno en esas cosas, además ayudo a su incomodidad que se acercara Kirishima para ver de que hablaban— ¿Nunca te pareció que era demasiado pronto?¿Que no estabas listo?
Midoriya se lo quedó mirando asombrado, esa sin duda no era una conversación que esperaba tener con él. También lo sorprendió la sonrisa de oreja a oreja que tenía Kirishima, detrás de su pareja.
—Em, bueno —pensó por un momento su respuesta— Creo que nunca se está listo para esto, mas allá de que te prepares. Un hijo te cambia la vida.
—Pero —continuó— es lo que sigue. Desde hace tiempo me di cuenta que pasaría mi vida junto a Ochako y Yuki es, bueno, ya entiendes... —dice acariciando el cabello castaño con rulos de su hijo— ahora o dentro de diez años no nos íbamos a sentir totalmente preparados.
Se detuvo un momento y cuando Kirishima iba a hablar, continuó.
—Pero lo amo tanto —dijo sonriendo— es... DIOS... totalmente diferente a lo que pude haber imaginado. —Miró un momento las cicatrices en sus manos mientras pensaba como continuar— te da un vuelto gigante en la vida, pero vale realmente la pena.
Terminó y se quedo pensando que había dado una respuesta mucho más larga de lo que esperaban. Levantó la mirada y vio como Kirishima posaba su brazo sobre el hombro de su pareja y le preguntaba algo en el oído, que obviamente el pudo escuchar ya que hasta el susurro del pelirrojo era bastante estridente.
—¿Qué me quieres contar? —preguntó en cuanto lo que había escuchado
Bakugou miró a su pareja y lo alejó empujándolo desde el pecho. Se lo quedó mirando por un momento pensando si iba a seguir hablando, luego lo acercó hacia sí por el brazo, le mordió la nariz frente a un sorprendido Midoriya y decidió continuar.
—Nosotros... —miro de nuevo a Kirishima que le indicó que siga, y por su gesto se puede entender que le respondió que no le estaba pidiendo permiso. Igual no pudo seguir.
—Si quieres, yo le cuento —sugirió Kirishima
—NO.
Esta vez mientras estaba pensando cómo empezar y si quería contárselo, de nuevo dirigió la mirada a Kirishima. Pero esta vez no se la devolvió, estaba muy concentrado mirando con ternura a Yuki. Eso lo decidió.
Después de dirigirle una pequeña e imperceptible sonrisa a su pareja, continuó.
—Nosotros comenzamos el proceso de adopción—dijo ahora más calmado.
Midoriya abrió tanto la boca que le dolió la mandíbula, Ochako que acababa de salir del baño se puso junto a su esposo y adopto la misma expresión.
—¿Que acabas de decir? —dijo una sorprendida heroína, esta vez se adelantó Kirishima para responderle
—Vamos a ser papás —respondió un increíblemente feliz Kirishima, Midoriya en respuesta soltó un mar de lagrimas de felicidad e intento abrazar a Bakugou. Al ser cruelmente rechazado se conformó con Kirishima y Ochako se unió al abrazo, aunque no con tantas lágrimas como su esposo.
—Voy a ser tío —soltó mas lágrimas, empapando la camiseta de Kirishima.
—Que yo recuerde ninguno de los dos es tu hermano —se apuró en responder Bakugou.
A Kirishima no le molestaba seguir abrazando a sus amigos, pero vio que Yuki se había dormido y decidió separarse.
—¿Quieren que lo acueste en nuestra cama? —dijo señalando al pequeño dormido en una extraña posición sobre la silla.
Ochako todavía llorando dijo que sí con la cabeza y dio un inentendible gracias. Cuando ella se acercaba para agarrarlo Kirishima le pidió si podía hacerlo, y al ver que ella aceptaba; lo sujeto con extremo cuidado y lo llevo a su habitación.
Al ver la escena y más relajada, Ochako sugirió que Kirishima sería una gran padre; para qué. Las lágrimas de Midoriya tomaron más fuerza y esta vez Bakugou no pudo escapar de su abrazo.
—Kacchan —repetía entre lágrimas.
—Mierda, córrete Deku —respondía Bakugou tirando se su ropa.
Cuando Kirihima salió de la habitación después de dejar a Yuki, traía consigo la ropa de trabajo que dejo en la habitación conjunta.
—¿Todo bien chicos? —dijo, mientras Bakugou finalmente se sacaba de encima a Midoriya.
—Más que bien —contestó una alegre Ochako— ¡No podemos creerlo! —su esposo afirmaba con la cabeza mientras se secaba las lágrimas.
El pelirrojo le respondió con una sonrisa y les invitó a sentarse.
—¿Está la comida Blasty?
—Desde antes que se largaran a llorar —respondió acercando una fuente.
Midoriya con su cabeza llena de preguntas por hacer, no pudo llevarse la comida a la boca; en cambio Ochako con la boca llena estaba esperando el momento preciso para hablar.
Kirishima, al ver la reacción de sus amigos y que su pareja solamente se dedicaba a comer, decidió empezar la charla.
—Fue todo bastante repentino, prácticamente desde que nos hicimos "oficiales" empezamos a considerar el tema de la adopción como una opción. Pero —se llevó una cucharada a la boca— siempre lo vimos como algo a futuro,—hablaba mientras tenia la comida en la boca, para el desencanto (que le hacía notar) de Bakugou— cuando ambos consideremos que estamos más preparados.
Para escapar de la mirada aturdidora de su pareja se apuró en terminar el plato y siguió hablando.
—Pero hace un año —suspiro mientras con una sonrisa recordaba el momento— la conocí.
—¿A quie...?—Midoriya no terminó la pregunta que Bakugou lo interrumpió.
—A NUESTRA HIJA, ¿ACASO NO ESCUCHAS DE LO QUE ESTA HABLANDO?
Midoriya solo respondió con un gesto de disculpa y con una mirada compartió el mismo pensamiento con su esposa "es una niña" "ES UNA NIÑA"
—Bueno, sigo —dijo Kirishima sacudiendo el cabello a un fastidiado Bakugou— En un... bueno no importa —pensó como seguir— en un rescate podríamos decir, o algo parecido. La encontré cuando tenía tres años.
—¿Estaba sola? —preguntó una preocupada Ochako mientras le pedía a Bakugou otro plato.
—No... es complicado. No quiero ahondar en ese tema porque es una historia larga y puede arruinarnos la cena —sus amigos afirmaron con la cabeza para darle a entender que siguiera y éste lo hizo— El tema es que entre al lugar donde vivía, y al momento de verla... Supongo que fue parecido a cuando vieron por primera vez a Yuki —la pareja enfrente le sonrió— sabía que era ella. La sostuve y con mis compañeros la llevamos a un orfanato, ya en ese momento me costó despedirme.
El matrimonio se miró emocionado y le dio fuertes palmadas a Kirishima por falta de palabras, este respondió con su típica sonrisa.
— El resto es historia —viendo que Kirishima no sabía cómo continuar, siguió hablando Bakugou— vino conmigo, lo conversamos. Bastante. Y para convencerme solo constó con ir a verla. —con esto las lágrimas volvieron a aflorar en los ojos de sus amigos.
—Kacchan —dijo Midoriya intentando abrazarlo de nuevo, con Ochako a su lado estirando los brazos. Bakugou solamente los alejó con un manotazo y les señalo la ventana. Había dejado de llover.
—Es hora que se vayan.
—No trates así a las visitas —lo reprendió Kirishima.
—Tú te tienes que ir a trabajar y no los quiero aguantar inundando la habitación con cada palabra que digo.—tomó su teléfono y mando un mensaje, espero que le respondan y continuó— Yaoyorozu va a mandar un auto en disculpa por lo que hizo el imbécil de su marido.
El matrimonio se miró y luego dirigió su mirada a Kirishima, éste solo les devolvió una mirada de disculpa.
—Lo siento chicos, él no aguanta mucho tiempo sin arruinarla.
—¡¿YO LO ARRUINE?!, ELLOS NO PARABAN DE LLORAR Y ABRAZARME POR CADA COSA QUE DECÍA
—Es que también te tienes que fijar en la magnitud de las cosas de las que hablabas —ahora dirigiéndose a la pareja— lo siento, espérenme un momento que me preparó para ir a patrullar —mira a Bakugou— no seas un Blasty malo —este en respuesta le lanzo una caja vacía cuando se alejaba.
Midoriya, al ver la cantidad de cajas que había en la habitación y al no entender que Bakugou no tenía humor para más interrogatorios, siguió preguntando.
—¿Por qué hay tantas cajas? —recibió una mirada de fastidio de Bakugou y una de "deja de hablar" de Ochako. Igualmente este decidió responder.
—Porque nos acabamos de mudar, era uno de los requisitos para la adopción. Una vivienda más grande que esa habitación con baño que teníamos —por alguna razón, decidió seguir. Sabiendo que se arrepentiría pero también, internamente, que quería contárselos. Más que nada, aunque nunca lo aceptaría, quería contárselo a Midoriya— Era eso y casarnos.
—¿Casarse? —pregunto Midoriya
—¿Se casaron?—concluyó Ochako.
Bakugou contestó con un movimiento afirmativo de cabeza y por suerte sonó el portero porque las lágrimas ya estaban por salir. Antes de que hiciera nada, Bakugou contestó y dijo que ya bajaban.
—Agarren al niño y corran antes de que los tire por la ventana.
La pareja no necesito que le dijeran más para que se movieran, salieron por la puerta del departamento con Ochako cargando los bolsos y un extremadamente feliz Midoriya cargando a un Yuki dormido.
Cuando Kirishima salió del baño ya preparado con su traje de héroe se estaban subiendo al ascensor. Habiendo escuchado la conversación se acercó por detrás a su, ahora, esposo y lo abrazó.
—Parece que alguien estaba muy chismoso esta noche —le susurro al oído, recibiendo por respuesta un refunfuño— está bien, yo también estaba impaciente por decirlo.
Después de esto Bakugou lo hizo girar y al estar frente suyo le dio un profundo beso, parece que el pelirrojo alegre terminaría saliendo más tarde al trabajo.
