Este capitulo viene a continuación de "Primera vez en la casa Bakugou"
Primera vez conociendo a los suegros
La puerta fue abierta con fuerza y quedaron ellos, besándose, enfrente de unos sorprendidos padres de Bakugou. Aunque la escena merecía un silencio cortante, en esa familia las cosas funcionaban diferente.
—¿ACASO NO SABEN GOLPEAR LA PUTA PUERTA? —se apresuró a gritar Katsuki. Su padre, Masaru, se había quedado de piedra en la puerta, con picaporte en mano. En cuanto a su esposa Mitsuki, no tardo en saltar desde atrás de su marido para responder.
—¿Y tú no sabes poner llave? —la pelea le estaba interesando— ¿O acaso pagar un hotel con el dinero que te damos? Pequeño adolescente calenturiento.
Kirishima confundido ante el momento, necesito acotar.
—No, todavía no llegamos tan lejos
—Tu, cállate cabello de mierda —se giró para responder Bakugou. Ese insulto familiar fue la señal para despertarse de Masaru, que entendió que tenia que calmar las aguas.
Abrazo por el hombro a su mujer y bastante mas calmado por la situación les dijo que bajaran para hablar. Kirishima, sonrojado desde las puntas de los pies hasta su picudo cabello se apresuró para acompañarlos; en cuanto a Katsuki, no tuvo otra que ir.
Ya en la sala se situaron en los sillones donde en otro momento tuvieron una charla con los profesores de Yuei, Masaru había servido café para todos y con un pequeño temblor estaba llevando su pequeño pocillo hacia su boca.
—Así que... —dijo poniendo el café en la mesa— ¿Que necesitan decir?
—¿QUE MIERDA TE IMPORTA? —respondió un aún enojado Katsuki
—Háblale bien a tu padre —respondió Mitsuki mientras le tiraba un almohadón, luego dirigió su mirada a Kirishima— ¿Tú como te llamas cariño?
Este, sin poder devolver la mirada respondió entre titubeos.
—Ei.. Ei..
—Eijiro Kirishima —lo interrumpió Katsuki— ¿Acaso no sabes decir tu nombre?
Mitsuki le dio una mirada de critica a su hijo por no entender la situación, pero Kirishima se sentía enojado por si mismo. No estaba actuando como hombre dejando que su pareja responda por él y empiece a pelear con su familia, aunque parecía que estaba acostumbrado a eso.
—Lo lamento —continuo Kirishima, mientras se paraba y hacia una reverencia— Como ya dijo Ba... —se interrumpió— Katsuki, me llamo Eijirou Kirishima y estoy saliendo con su hijo. Ya sé que muy precipitado, pero me gustaría su aprobación para que continuemos nuestra relación. —Esto lo dijo todo junto con nerviosismo y por milagro lo llegaron a entender.
Si, eso fue totalmente masculino —pensó Kirishima— además había llamado por primera a Bakugou por su primer nombre. Se sonrojo e hizo una sonrisa tonta al pensarlo.
En cuanto al señor y señora Bakugou, estaban en shock. Ambos pensaban que estaban jugando y Mitsuki mas que nada estaba pensando en avergonzar a su hijo por atraparlo. En ningún momento hubieran pensando que era algo serio.
—Mas allá de que nos den la aprobación o no, vamos a salir igual —aclaró Katsuki— esto es mas que nada para comunicar.
—Blasty, vamos —intento susurrar con pésimos resultados Kirishima— quiero dar una buena impresión.
Los adultos, a pesar de la impresión que se habían llevado, no podían parar de pensar que ese chico era adorable. Así que se miraron mutuamente para saber quien continuaría y Mitsuki como suele pasar, gano la batalla.
—Así, que Kirishima-kun...
El aludido se la quedo mirando muy decidido mientras planeaba cientos de respuestas, tenía que dar una buena impresión. Pero, los minutos empezaron a pasar sin escuchar el resto de la oración.
En un momento Mitsuki dio un leve golpe en su rodilla, se tiró hacia atrás y apoyó su espalda en el respaldo del sofá mientras dirigía su mirada al techo. Se quedó en esa posición mientras la poca paciencia de Katsuki se iba esfumando, en un momento ella giró su cabeza para mirar a su marido y al final habló.
—No sé que decirle —éste le respondió con una media sonrisa, en señal que la comprendía. Katsuki en cambio se paró dispuesto a irse.
—Entonces ya está —cuando estaba agarrando el brazo de Kirishima para llevarlo su madre lo interrumpió.
—No es mi culpa tampoco. Además del hecho de que es un chico, con ese carácter de mierda que tienes estoy sorprendida que traigas a alguien a casa —pensó por un momento— salvo un par de gatos. Estaba segura que de adulto vivirías rodeado de gatos.
Pequeños chispazos empezaron a explotar en las palmas del menor, mientras que le repetía que se vaya a la mierda. Su progenitora, en cambio, solo podía reírse disimuladamente de sus reacciones.
Masaru noto que no quedaba nerviosismo en la sala, solamente un poco en la parte de la pareja de su hijo que intentaba relajarlo para que no arruine la habitación y, algo que le gusto, que le pedía que deje de insultar a su madre.
Decidió calmar las cosas, desde el momento que conoció a su bonita esposa y después, cuando nació su explosivo retoño era el quien mas se ocupaba de calmar el ambiente. Pero tenía que decirlo, le gustaba la idea de un compañero en el labor.
Se paró, tomó las manos de Katsuki y lentamente lo fue tranquilizando hasta que finalmente se sentara nuevamente en el sofá.
—Bien —suspiró— espero que no te hayas asustado Kirishima-kun.
—Esta bien —sonrió mostrando esos filosos dientes que lo caracterizaban— esto esta yendo mucho mas divertido de lo que esperaba.
Masaru sonrió y continúo.
—Obviamente tenemos sentimientos encontrados al saber que nuestro hijo esta saliendo con un hombre. Es, sin duda, algo que no estábamos esperando. Pero... —vio como se iba borrando la sonrisa de Kirishima y su hijo se estaba poniendo un tanto incómodo— lo que más nos importa es la felicidad de Katsuki.
Mitsuki vio a su esposo, ella no hubiera podido decir mejores palabras. Aunque los niños no mostraran una sonrisa de oreja a oreja y continuara su incomodidad, se veían mas relajados.
Kirishima llevó una de sus manos a su cuello, intentando no soltar lágrimas. Era un tumulto de emociones, no sabia si estar feliz o triste; porque se le hacia obvio que esa era una noticia muy fuerte para cualquier padre y no quería que se sintieran mal por su culpa.
Vio a Bakugou y este solo le devolvió la mirada, para volver a dirigirla a su padre.
—Se que esta es una noticia dura de escuchar —comenzó Kirishima— pero, yo realmente amo a Baku.. Ah! —entre el nerviosismo se le trababan las palabras— Katsuki. Yo realmente amo a Katsuki, y se que no soy la pareja que esperaban para su hijo y que el que este saliendo con un hombre significa muchos problemas y obstáculos. Pero yo... —empezó a llorar— realmente lo amo y quiero hacerlo muy muy feliz, como el... —el llanto llego a un punto en que tenia un nudo en la garganta y se detuvo un momento para poder continuar.
Bakugou se recostó sobre el respaldo del sofá y empezó a relajarse, por ver la reacción de sus padres ya sabia que todo saldría bien.
—Quiero hacerlo muy feliz —finalmente pudo continuar— como él me hace cada día.
Tanto Mitsuki como Masaru pensaron que ese niño era adorable, en cuanto a Katsuki no podía creer lo lindo que llegaba a ser.
Masaru agarró un pañuelo y se lo pasó.
—No sé como decirle no a eso.
