Primer noviazgo

Comenzó una nueva canción en la radio y Kirishima cerró los ojos, dejando que su mente se perdiese en la música. Cuando los abrió pestañeo un momento para luego dirigir la vista a quien se encontraba sentado enfrente, en la misma cama, sin prestarle atención. El pelirrojo sonrió, ese rubio realmente le gustaba.

Considerando que estaban solos, pensó que era una excelente oportunidad para preguntarle.

—Hey Blasty

—¿Hmm?

—¿Quieres salir conmigo?

—¿QUÉ? —preguntó alzando la voz sorprendido

—Si quieres ser mi novio —concluyó diciendo mientras apoyaba las manos detrás suyo y le dedicaba una sonrisa.

Bakugou lo observó, luego miró su mano y lo que estaba haciendo hasta hace un instante.

—Kirishima, me estoy limpiando tú semen de mi estómago —enfatizó señalando el lugar con las manos.

—Nuestro semen —agregó felizmente

El rubio se lo quedó mirando, sin poder creer lo idiota que llegaba a ser.

— En tus cálculos ¿pensaste que la mejor forma de pedírmelo era después de masturbarnos?

Kirishima lo miró pensativo, cerró los ojos y absorbió la música que seguía resonando en la radio.

—La música me inspiró —el otro lo miró confundido y por primera vez escuchó la canción. Luego fijo su vista hacia él.

—¿Acaso sabes de lo que habla? —Kirishima negó con la cabeza.

—No, pero la melodía es bonita. Y un par de veces dice "Always you" —levantó una mano para señalarlo— y me quise concentrar en esa parte —pensó por un momento—. ¿Significa "siempre tú" verdad?

—Si, significa eso —respondió con desgana y continuó— Te me declaras con una canción que perfectamente podría tratar de un rompimiento, mientras me limpio nuestro —remarcó— semen de mi estómago. —Kirishima afirmó con la cabeza, aceptando lo dicho.

Se quedaron un momento en silencio, mientras la canción llegaba a su fin y Bakugou se terminaba de limpiar. Eijirou rompió el silencio.

—¿Y?

—...

—Bakugou, ¿quieres que lo hagamos oficial?

—¿Es realmente necesario? —dijo finalmente, mientras apenas se levantaba de su anterior posición para apoyarse contra el respaldo de la cama— ¿Qué cambiaría el que seamos novios? Ya nos besamos, ya coqueteamos, ya nos tomamos a veces de las manos y ya hacemos esto y en cualquier momento haremos lo que sigue. No entiendo la necesidad de arruinarlo con etiquetas.

—Si no tiene etiqueta, nada impide que se termine sin más.

—Si tiene etiqueta tampoco.

—Pero por lo menos voy a tener la seguridad de que no te vayas con nadie más. Que tengas todo esto con otra persona, si después de todo, solamente somos amigos. —Dijo pasando sus manos para adelante y jugando con sus dedos. Bakugou lo miró y rascó su cabeza.

—Puedes estar seguro, que no me interesa limpiarme el semen de cualquiera de aquellos idiotas.

Kirishima rió y al verlo hacerlo, dentro de si Bakugou aceptó que solamente estaba alargando el asunto.

—Lo capto ¿y alguna chica? —continúo— nuestras compañeras son muy lindas y también fuera de nuestro curso.

—¿Acaso hay alguna que te interese? —salió sin pensarlo mucho

—¿Acaso te importa? —dijo con una media sonrisa.

Para que continuar, se preguntó Bakugou. Se levantó de su cómoda posición, para acercarse a Kirishima que lo esperaba con los ojos cerrados y una sonrisa de triunfo. Lo besó. Aprovechó que Kirishima aún no había abierto la boca para recorrer aquellos únicos dientes con la lengua, se había convertido una delicia que se alegraba de ser el único en disfrutar. El pelirrojo abrió la boca y se internaron en un beso más profundo, mientras se inclinaba hacia adelante y Bakugou se recostaba en la cama para mayor comodidad.

Kirishima levantó la cabeza en medio de lo mejor, para aún abrazados, terminar la charla.

—¿Eso es un sí?

Bakugou no respondió y se internó nuevamente en el beso, se giraron y el rubio quedo arriba. Aprovechando la oportunidad, Kirishima fue deslizando sus manos desde la espalda hacia abajo. Se sintió un intento de risa desde el beso, por parte de Bakugou, cuando las manos llegaban a su objetivo.
Esta vez fue el turno del rubio en alejarse del beso.

—¿En serio crees que dejaría a cualquiera manosearme el culo? —dijo apoyando la mano en el pecho de Kirishima y haciendo fuerza para levantarse.

—Mi objetivo es que no.

Bakugou terminó de sentarse en la cama y Kirishima lo siguió, sentándose frente a él.

—No entiendo tu manía de cada vez toquetearlo como si fuera masa

—Es mi manía, lo vas a terminar amando —Bakugou dio una pequeña risa

—Eres un idiota.

—Pero, ¿soy tu idiota? —el otro lo miró.

—Sí... eres mi idiota —respondió acariciando el cabello picudo, como si de un perro de tratase.

Kirishima con toda la felicidad desbordando se lanzó a abrazarlo. Bakugou, después de unos momentos, finalmente devolvió el abrazo.

—Pero... —continúo— cuando lo hagamos yo estaré arriba —Kirishima se separó lentamente del abrazo para mirarlo.

—¿Qué?

—Acaricia mi culo todo lo que quieras, pero yo voy a meterla. Es la condición, —miró al reloj de pared y se levantó de la cama dirigiéndose a la puerta. —Hasta mañana novio —dijo, para finalmente abrir la puerta y salir.

Kirishima era una bola de sentimientos. Por un lado, no podía quitar esa sonrisa tonta por la última frase de Bakugou. Por otro, no podía terminar de digerir lo que había pasado y por último, estaba cagado hasta las patas al pensar en el sexo. No pasó mucho para que abrieran la puerta de nuevo, el rubio explosivo se asomó.

—Nuestra relación debe ser secreta, nadie más se puede enterar más allá de esos idiotas.

—¿Le puedo confirmar que oficializamos a ellos?

—Si, si vas con esa cara de idiota igualmente se darán cuenta —concluyó para finalmente cerrar la puerta y dirigirse a su habitación.

Si no fuera por las palabras del rubio no se hubiera acordado de sus amigos, tomó su teléfono para contarles las buenas nuevas. La noticia despabiló a los tres, que no paraban de felicitarlo por finalmente oficializar.

Al cabo de un rato tanto Kaminari como Sero se despidieron para seguir durmiendo, en cuanto a Mina, estuvo pendiente toda la noche para escuchar todos los detalles. Y Kirishima sin duda quería contarlos.