Los personajes pertenecen a Suzanne Collins, la historia básicamente es la de los Juegos del Hambre sólo que adapté las situaciones y diálogos a las canciones que he ido eligiendo, por lo que esta parte me la inventé. Cada capítulo es independiente del otro y en algunos casos no es narrativa sino una versión modificada de la canción.


Amor del Bueno –Miguel Bose

Como un cuchillo en la mantequilla
entraste a mi vida cuando me moría
como la luna por la rendija
así te metiste entre mis pupilas.

Y así te fui queriendo a diario
sin una ley sin un horario
y así me fuiste despertando
de cada sueño donde estabas tu

Coro:
Y nadie lo buscaba y nadie lo planeo así
en el destino estaba que fueras para mi
y nadie lo apostaba aquello fuera tan feliz
pero cupido se apiado de mi.

Como la lluvia en pleno desierto
mojaste de fe mi corazón
ahogaste mis miedos
como una dulce voz en el silencio
así nos llego el amor amor del bueno.

AMOR DEL BUENO

Es una noche de tantas, pero no puedo dormir, y no son las pesadillas es solo que no puedo dejar pasar ni un minuto más sin sincerarme con Peeta sin ser yo por una vez la que diga las palabras que guardo en mi corazón solo para él, este impulso me quema y me sobrepasa, rebosa en todo mi ser no puedo aguantarlo más.

Me recuesto en la almohada y acaricio sus cejas, sus pestañas y la línea de su boca antes de marcar con mis dedos el fuerte mentón de mi amado, Peeta desierta, y se deja acariciar, al poco me mira y solo puedo sentir su adoración tal como él siente la mía.

-Tengo algo que decirte amor – extrañado pero sonriente se incorpora para a mi altura escuchándome con ese gesto suyo el que siempre puso en mí, preparándose para escucharme con todo el silencio del planeta y mirando mis ojos como si solo ellos llenaran su existencia.

- Como decirte todo lo que ahora siento, desde que volviste a mi he renacido, he florecido en tus brazos, en tus ojos, en tus manos. Tibias manos que cada día me acarician, tiernos brazos que me arrullan y consuelan, suaves labios que refrescan mi boca con sus besos llenos de infinito amor, fuerte mirada esa tuya que me hace olvidar al perderme en su profundo e infinito azul ¿Qué hice alguna vez para merecerte? Nada, aparte de ocultarme y esconderme tras de ti -

- Y un día te vi frente a mi ventana volviendo a plantar esperanza ante mi vida, cuando ya había creído que no volverías cuando todos los demás habían muerto y me consideraba muerta para ti, ese día tu pelo rubio brillo con el sol y algo terminó de romperse en mi alma entraste como un cuchillo en la mantequilla, abriendo una brecha de la que manó agua –

- Entraste en mi vida cuando me moría, agua que anego mi cuerpo tierra seca y baldía desde que no podía verte desde que todo lo demás que me importaba murió, Tú como el sol, como la luna entra por la rendija de mis ventanas, así te metiste entre mis pupilas para hacerme fértil otra vez, para despertar, para volver a sentirte y a creer que aun hay esperanza para mi, para nosotros porque en ti comienza y acaba mi mundo ahora lo sé ese día me di cuenta amor –

Peeta solo me mira y sonríe al oírme hablar calla tal y como le pedí, he pensado mucho mis palabras quiero que oiga todo lo que se que le hago sentir todo lo que él me hizo sentir.

- Pasaron los días y volviste a mi vida poco a poco, con paciencia compartimos nuestras noches y nos sostuvimos en medio de las pesadillas aliviándonos el dolor, y en las radiantes mañanas de verano, tumbadas en la hierba disfruté de tus caricias y te acaricié. Y así te fui queriendo a diario o mejor te lo demostré fuera de todo lo que antes había sido nuestra vida ahora sin una ley sin un horario sin cámaras sin presiones solo tú y yo. Y me fuiste despertando de cada sueño dónde estabas tú, hasta que ocupaste todos mis sueños, y en todos ellos me entregaste tu amor -

- Y cuando empezó todo esto hace muchos años ya, en los ojos de un niño, en la voz de una niña que cantaba y nadie lo buscaba… y me salvaste la vida unos años después y nadie lo planeó así. Pero al ser elegido para ser mi compañero, para morir en la arena junto a mi o por mi mano, cuando delante de todos me declaraste tu amor tendría que haberlo sabido, en ese momento debí percibir que en el destino estaba escrito que fueras para mí -

Peeta se incorpora y sella mis labios con un beso – y nadie lo apostaba que aquello fuera tan feliz, pero Cupido se apiadó de mí. Destino de amantes, trágico destino el que se nos ofrecía -

Vuelvo a callarle – por favor… - me mira y vuelve a depositar un beso en mi boca antes de que pueda seguir.

- Esta es la primera noche que me has tenido y te he tenido, mi fuego ha alcanzado su cénit contigo, las llamas lamieron mi cuerpo arrasando a la persona que fui, me he entregado por fin con todo lo que tengo con todo lo que oculté a todo el mundo, a mi misma y a ti, esta noche mi alma abandonó mi cuerpo para fundirse con la tuya en medio del infinito. Como la lluvia en pleno desierto así me he sentido, mojaste de fe mi corazón, enlazamos nuestros cuerpos en el éxtasis de sentir al otro y ahogaste por fin mis miedos, los que aun me atenazaban respecto a mis sentimientos tontas dudas en una maraña de sin sentidos que se enredaban en mi -

- Esta noche… gimiendo, encontrando nuestros labios, las caricias quemando los dedos arrasando la piel cada poro, cada pizca de cordura se fue con la brisa nocturna de la primavera sin hablar, sólo susurrados nombres en nuestras bocas nuestra entrecortada respiración como una dulce voz en el silencio que nos urgía más y más hasta alcanzar la total entrega así nos llegó el amor, el amor pleno amor del bueno, el que siempre me ofreciste, el que tanto me costó reconocer y asumir. El que ahora y para siempre quiero ofrecerte a ti. Por confiar siempre en lo nuestro, por no dejarte vencer, por ver a través de mi confusión y mis dudas porque así te fui queriendo a diario, sin una ley, sin un horario, y aunque todos piensen incluida yo que no te merezco que ni aunque viviera cien vidas te podría llegar a merecer, siento que me perteneces y siento que te pertenezco y que solo por una de esas cien vidas pasada contigo haciéndote tan feliz como me haces a mí, sería el paraíso y valdría pasar por noventa y nueve infiernos con tal de disfrutarla contigo -

Me quedo callada tras vaciar completamente mi alma delante de él, desnuda y como recién nacida ya no tengo nada más ya no oculto nada frente a él, Peeta solo me pregunta

- Katniss tu me amas ¿real?–

- Real, ayer, mañana y siempre -


Y cooorten Mi dosis de romanticismo semanal…