Los personajes pertenecen a Suzanne Collins, la historia básicamente es la de los Juegos del Hambre sólo que adapté las situaciones y diálogos a las canciones que he ido eligiendo, por lo que esta parte me la inventé. Cada capítulo es independiente del otro y en algunos casos no es narrativa sino una versión modificada de la canción.
Cuéntame tu vida - Caifanes
Desde un tiempo para acá veo sólo cristales
Con olor a alcohol que me hacen llorar
Que me hacen tumbarme al suelo y no parar
¿cuánto tiempo va a pasar para olvidar'
No sé cuánto tiempo llevo hundido aquí
Ya no sé ni cómo usar los pies
No sé que es lo corre por mis venas
Todo el cuerpo se me entume al respirar
Cuéntame tu vida
Cuéntamela toda
Dime si estoy vivo
Si todavía respiro
Veo perros que se arrastran al ladrar
Me acuesto en el suelo y me dan ganas de morder
Esa angustia de tener frío el corazón
Cuéntame algo que si no voy a enloquecer
Cuéntame tu vida
Cuéntamela toda
Dime si estoy vivo
Si todavía respiro
Cuéntame tu vida
Haymich y Peeta
Un año, más alargo mi mano buscando la botella, estoy tan borracho que mis dedos resbalan, no veo bien mis ojos están brumosos por el alcohol, la botella cae al suelo y se rompe, me recuesto nuevamente en el sofá, ¿Qué importa? , desde un tiempo acá veo solo cristales, con olor a alcohol que me hacen llorar. Desde aquel maldito día en que mi nombre apareció en la papeleta, desde que gané los juegos del Hambre, ¡maldita sea!, ¡malditos juegos!, ¡maldito Snow! ¡MALDITO YO!.
Grito con fuerza, nadie me oye, nadie me acompaña en esta nueva morada, está muerta mi amor, mi familia, todos, solo quedo yo, y ¿para qué?. Cada año desde entonces veo morir a los niños en la arena; del doce, del cuatro…. ¿Qué más da? vidas robadas para la diversión de unos locos sacrificadas al ego de un hombre, de un monstruo, la rabia se acumula junto a los recuerdos que me hacen tumbarme al suelo y no parar de llorar, ¿Cuánto tiempo más durará este sufrimiento? ¿Cuánto tiempo va a pasar para olvidar?.
Despierto en el salón revuelto, el cuchillo en la mano, el miedo y la tristeza llenando todo; miro a mi alrededor solamente hay oscuridad, no sé cuánto tiempo llevo hundido aquí.
Intento levantarme y llegar hasta la alacena pero ya no sé ni cómo usar los pies, acabo de bruces en las frías baldosas de la cocina, creo que me he abierto una brecha en la frente, pero no me importa quiero morir cada día engullo todo al alcohol que puedo hasta acallar mi conciencia, mi culpa por estar vivo, por hacerme el listo y usar ese maldito campo de fuerza y ganar, estaría mejor muerto al menos ellos estarían vivos y yo no tendría que acudir cada año al maldito Capitolio, alimentando la farsa del juego. Una botella menos, un día más, ¿o es al revés? una botella más llenando mi cuerpo y un día menos para volver a formar parte del espectáculo de muerte de Snow, no sé qué es lo que corre por mis venas, probablemente una cerilla me haga arder. Todo el cuerpo se me entume al respirar.
Este año hay algo distinto, estos chicos son diferentes, ella tiene la fuerza necesaria para ganar, pero él…, el chico es oro puro, lo supe cuando hablé con él, cuando acudió a mi habitación para reclamarme por mis borracheras, creí que quería ganar.
- Cuéntame tu vida, cuéntamela toda
- No hay nada que contar, solo no puedo volver al distrito sin ella, no quiero volver sin ella, así que voy a morir.
- Pellízcame, pégame, dime si estoy vivo, si todavía respiro.
- ¿Tan raro soy?, ¿tan increíble es lo que te estoy contando?.
- No creo que nadie sea igual que tú, tu compañera tiene el potencial pero te necesita, en los juegos el potencial es necesario pero el cariño de la gente también, ella no podrá conseguirlo, tú ….. ¿Tienes potencial? , eres fuerte podría funcionar, podrías ser el ganador. No sé porque me emociono, su vida podría ser como la mía, o peor como la de Finnick o Johanna , podría ser un muñeco del capitolio, prostituido y amargado, drogado para soportar el dolor quizás sea mejor que muera, pero entonces ella…
- Dime que tengo que hacer eres mi mentor – me dice el chico.
- Peeta – digo - ¿es así como te llamas no? , ¿Sabes el destino de un vencedor?, casi nadie lo sabe, cualquiera de vosotros se condenaría a una vida como la mía ermitaño atenazado por la bebida y las pesadillas o peor, sería un juguete del capitolio.
- No importa ella tiene que cuidar a su familia, ellas su madre y su hermana la ayudarán a superarlo. Ella será una digna ganadora.
- No lo dudo pero no despertará el amor suficiente para protegerla
- Lo hará yo la ayudaré, la amo.
- Dios, lo que me faltaba, mira muchacho – le paso la mano por el hombro – solo a ti voy a contarte la verdad, la arena te cambia, para siempre, cada vez que cierro los ojos antes de dormir, veo perros que se arrastran al ladrar. Doy vueltas en la cama sin conciliar el sueño, me levanto y agoto las reservar de alcohol que hay en mi casa y entonces me acuesto en el suelo y me dan ganas de morder, mis fantasmas se apoderan de la habitación conozco esa angustia de tener frío el corazón. Y ella viene a mí, mi amada mi hermosa novia muerta y hablo con ella y le ruego "Cuéntame algo que si no voy a enloquecer", pero estoy loco, porque ella nunca me cuenta nada, ella está fría desde hace muchos años y no va a volver nunca salvo a mis pesadillas.
- Ella va a volver - insiste sin asomo de desfallecimiento - Katniss no es como tú, lo sé, ella sobrevivió a la muerte de su padre a la miseria, lo sé porque yo estaba allí el único día que estuvo a punto de rendirse y no la dejé ahora no va a ser distinto, tengo la historia, la amo desde que somos niños, lo aprovecharemos, la gente la amará y estará a salvo.
Miro a este chico de profundos ojos azules y cara de ángel, con su cabello rubio cayendo rebelde sobre la frente, la firmeza de su voz, atrás queda la angustia que se marcaba en su cara antes de subir al tren.
- Los amantes trágicos – digo en voz alta – eso es nuevo, puede funcionar, tendrás que declarar tu amor ante todo Panem. Nunca dos tributos se comportaron así siempre estaba el ansia de la supervivencia de buscar la victoria. El sacrificio voluntario no es algo a lo que el Capitolio esté acostumbrado.
- Lo que sea, yo ya me decidí, moriré por ella, moriré siendo yo y al menos sabrá que la amé.
- Puede que tu sacrificio sea en balde, es posible que ella muera aun así.
- Aguantaré cuanto sea posible, me aliaré con el demonio si hace falta, si al final eso no es suficiente solo espero que haya otra vida donde volver a encontrarla, porque vivir sin ella no entra en la ecuación.
Entonces, lo intentaremos encendamos la llama y esperemos a ver quien se quema.
Nos despedimos en la puerta, algo me dice que este año será diferente merecerá la pena contarlo y formar parte de la vida de estos dos.
bxis
