Disclaimer: MARVEL & Disney no me pertenecen. Esta historia si.
Notas de la Autora: Letra cursiva es flashback.
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Wakanda.
Bucky tenía mejor semblante. Los primeros días después de salir en estado criogénico, había estado muy inestable. Ya con la actividad cerebral actual, Shuri decidió llevar de paseo a James, para que conozca Wakanda. Después de todo, había estado mucho tiempo en aquel lugar y no conocía nada.
Iban caminando entre medio de la gente, mientras ella, le indicaba partes comunes o divertidas. Él sólo asentía con la cabeza. Tampoco era que le desagradaba la compañía de Shuri. De hecho, estaba muy agradecido de que lo acompañara a pasear. Pero en lo único que podía pensar, era en sus antiguos recuerdos, que, a pesar de estar bien mentalmente, por las noches lo atormentaban demasiado. Se preguntaba, si a ella le pasaba lo mismo. Y con ella, nos referimos a Natasha.
— ¿Estás bien Bucky? —Preguntó Shuri—, si quieres nos devolvemos al laboratorio.
— No, lo siento. Estaba pensando en otras cosas…perdóname —Él se disculpó. De todo lo que ella le estaba contando, no había tomado nada de atención. Se avergonzó por eso.
— No te preocupes, Imagino que estar fuera después de tres años de criogenización causa este efecto —Respondió, entendiéndolo—, y tampoco te culpo, has pasado por muchas cosas…
— Debo acostumbrarme, es sólo tiempo —Detuvo su paso y cambió de tema. Se sentía un poco nervioso. El hablar del pasado nunca le ha hecho bien a James—, ¿Steve y Natasha no han vuelto?
— No. Pero por lo general vienen cada dos semanas. La próxima deberían estar por acá. Y ya podrás conversar mucho con ellos, ya estás súper recuperado —Shuri respondió enérgica, como suele serlo. Él sonrió con la respuesta de la morena. Tenía razón, vería a Steve de nuevo.
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Al volver al laboratorio, James se puso una bata blanca y se recostó en la camilla. Exámenes de rutina. Shuri debía captar todas sus ondas cerebrales, procesarlas y aplicar su algoritmo, para ver si la salud mental seguía estable y encontrar claramente anomalías. Controles diarios, algo a lo que James ya estaba más que acostumbrado. Era mejor que cuando le hacían borrar a la fuerza sus recuerdos.
Cerró los ojos, y se relajó sin más. Y los recuerdos lo invadieron nuevamente…
(…)
Era una pelea cuerpo a cuerpo. La muchacha golpeaba a su oponente, mientras éste, bloqueaba su acto cruzando los brazos. De pronto, James en un movimiento rápido, la toma del brazo, doblándolo sobre su espalda y la tumba al suelo. La chica empezó a golpear con su otra mano el suelo, indicando su rendición, ya que le estaba doliendo demasiado. El soldado la suelta, mientras se dirigía por una toalla para secarse el rostro
— Sigues ocultando tu fuerza ¿pasa algo? —Habló el de brazo metálico. Ella no dijo nada, seguía en el suelo, tratando de recuperar la respiración. — ¿Qué es lo que te detiene, Natalia?
— Nada.
— ¿Entonces?
— Es sólo… ¿tengo que hacerlo? —Preguntó ella de vuelta.
— Son las reglas del cuarto rojo. No puedo hacer más, sino ayudarte a que seas una de las mejores —Volvió hacia donde estaba ella, y le pasó una botella con agua y otra toalla—, ¿tienes miedo?
— No lo sé…
— ¿Madame B te dijo algo que te dejó inquieta? —Eso la removió un poco. Y si, era algo que justamente le había dicho.
— "El amor es para niños…" eso me dijo —Natalia lo miró a los ojos. Y James, pudo ver temor en ellos. — y yo ya no soy una niña.
— Natalia…
La pelirroja se había acercado a él, rozando sus labios, sintiendo su aliento…robándole un tímido beso, al cual, James no pudo resistirse. Con su mano real, tomó delicadamente su mejilla, y aprisionó sus labios con los de ella. Besarla era el paraíso, la amaba demasiado…y se juró a sí mismo, que cuidaría de ella pasara lo que pasara. Ella era una buena chica, no merecía estar en este lugar.
(…)
— Está todo en orden Bucky —Terminó de decir Shuri, quien le estaba quitando los electrodos de su cabeza. Se acomodó en la camilla para sentarse y recuperarse del lapsus que tuvo hace unos minutos.
— ¿Mis ondas cerebrales están bien, entonces? —Dudó Barnes. Pero ella asintió afirmativamente. Todo estaba bien ¿y ese recuerdo? ¿Acaso no alteró a la máquina o algo así? Al parecer no.
— Quizás ahora empieces a tener tus verdaderos recuerdos. Los que te habían implantado los he ido quitando desde que llegaste aquí…o sea hace tres años aproximadamente. —Le hablaba Shuri, mientras ingresaba los datos para procesar en su ordenador—, así que ahora, podrás respirar tranquilo…los recuerdos que aparezcan, son reales y solamente tuyos Bucky.
Le dedicó una sonrisa llena de paz. Al fin, después de mucho tiempo, James Barnes podría conocer su verdadero pasado. Su infancia junto a Steve en la guerra, algunos amores, y…los recuerdos que él vivió junto a Natasha estaban apareciendo de a poco. Eso lo perturbaba demasiado… Y lo confundía.
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Era una noche tranquila. Sam dormía en su habitación, Steve y Natasha dormían en la contigua; Rogers tenía el sueño pesado, así que dormía plácidamente, abrazado a su chica, que lo hacía el hombre más feliz del mundo.
A Natasha había algo que, además de su pequeño retoño que creía lentamente en su vientre, la tenía nerviosa. Y era qué, como irían a Wakanda en unos días, ver a James recuperado… eso significaría, que la recordaría como en aquellos tiempos.
No se sentía preparada. O al menos era lo que ella pensaba. Al principio lo tomaba bien, ya que el avance de James era progresivo, pero no rápido. Pero ya pasaron tres años, tarde o temprano, él recordaría su vida pasada… y el tiempo que pasaron juntos.
El problema radicaba en que, además del embarazo que sería notorio, tendría que contarle, además a Steve, que ella con James tuvieron un pasado. Ahora no era sólo un problema, sino que dos.
Sería difícil de explicar al principio. Y sonaría algo como «Mientras estabas durmiendo en el hielo, pasaba mis momentos con Barnes».
Estaba segura que Steve entendería todo ese embrollo. Al fin y al cabo, ellos aún no se conocían. No había nada que los uniera, salvo ahora.
Natasha jamás pensó que se enamoraría tanto de un hombre, y menos del Capitán América, que, para ella, era alguien inalcanzable, un buen hombre por donde se le mire porque ¿quién se fijaría en una ex espía rusa de la KGB? Pues la respuesta era sí, había alguien.
Ese era Steve Rogers.
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[Continuará...]
Lamento la demora. Había subido el capítulo primero a wattpad. No sé si enteraron del hackeo a las biografías de fanfiction? por eso tenía dudas. De todas maneras, traten de no entrar a las biografías de los autores y solo busquen la historia en el buscador.
Saludos a todos los que me leen por acá!
