Disclaimer: MARVEL & Disney no me pertenecen.
Notas de la autora: Algunas escenas son +18. Están advertidos.
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Ni siquiera sabían cómo habían terminado en la cama. Natasha arqueaba su espalda para sentir más y más placer que Steve le estaba proporcionando con aquellas embestidas. La ropa no existía, estaba tirada en toda la habitación. Hace unos minutos reinaba el silencio, y ahora los gemidos se hacían partícipes.
Hacer el amor siempre era satisfactorio después de haber peleado o discutido por algo. El tema es que no habían conversado absolutamente nada.
Natasha mordía su labio inferior, cerrando sus ojos fuertemente, le encantaba esa maldita sensación. Amaba como él podía hacerla sentir de esa manera. Era estar simplemente en el cielo. Ella podía sentir las manos de Steve, recorriendo sus senos hasta su vientre y era simplemente maravilloso.
Rogers ya conocía bien a su compañera cuando sentía mucha excitación. Su cuerpo se relajaba y sólo se dejaba a la merced de él, escuchando aquella melodía salir de su boca. La tomó por la espalda, acercándola hacia él y haciendo que lo abrazara. Ella aprovechó de morder su cuello y su oreja, provocando un ronco gemido por parte del ex capitán américa.
— …Natasha —Soltó Steve, extasiado, besando su piel y besándola en los labios.
Ella no dijo nada, pero su corazón latió mil veces más al escuchar su nombre salir de la boca de ese hombre, que le provocaba más que un cosquilleo en el estómago.
—…Quiero, que sepas que te amo Steve Grant Rogers —Intentó hablar la rubia. A Rogers se le formó una pequeña sonrisa al escuchar aquella confesión. Y él lo sabía. Confiaba en ella, la amaba por sobre todas las cosas.
—…Estás un poco, habladora —Dio un empujón, provocando otro gemido de su compañera.
— Vaya respuesta para el sumiso capitán… —Ella también se movió, embistiendo de vuelta, hasta que él, se detuvo de pronto. Si no era ahora, no sería nunca.
— ¿…Cuando me lo vas a decir? —Pregunto suavemente Steve. Ella lo miró a los ojos, sin entender aquella pregunta, o era lo que intentaba hacer, porque sabía perfectamente a qué se refería. —, no te preocupes, ya lo sé todo… —Posó su mano derecha en el vientre de la rubia. Natasha sintió como si un balde de agua fría cayera por su espalda—, sé que estás embarazada.
Natasha quedó sin habla, con los ojos abiertos de la sorpresa que él le estaba dando a ella. Él lo sabía…y no tenía idea de cómo se enteró ¿Bucky? No, él no era de esas personas que divulgan cosas. Debió ser por otro medio. Se sentía la más estúpida de todo el planeta. Y ella guardando el secreto, que ya no lo era; quería desparecer y no ver el rostro de Steve. No tenía salida esta vez.
— Steve… —Dijo suavemente, intentando no llorar. Nunca podía hacer algo bien. Se sentía desilusionada de ella misma y se odiaba por eso. Sus ojos se estaban cristalizando, pero ninguna lágrima caía—, …te lo iba a decir, lo juro por el amor que nos tenemos, pero simplemente…las palabras no me salían —Empezó a sincerarse. Un leve dolor en el pecho estaba apareciendo y no entendía el porqué de aquello—, esto es nuevo para mí. Estos tres meses, han sido horribles… no quería preocuparte más de lo normal —Con fuerza cerró su mirada—, pero yo sabía que tarde o temprano, te ibas a enterar por mi o por alguien más…
— Está bien Nat…—Posó su mano en la ruborizada mejilla de ella—, no tienes de qué preocuparte… sabes que yo siempre voy a estar aquí y para ti.
Sintió un alivio interior escuchar eso, aunque ya lo sabía. Steve era de esas personas que jamás abandonaría ni dejaría a un equipo, ni a sus amigos, ni a ella…
Lo único que pudo hacer Natasha, fue abrazarlo con todas sus fuerzas y, aunque no lo quisiera, no pudo aguantar su felicidad. Las lágrimas caían sin control por sus mejillas. El rubio correspondió aquel abrazo. El cuerpo de ella temblaba, pero no sabía si era porque su cuerpo estaba enfriándose o porque estaba algo nerviosa. Veía que ella no volvía a hablar, así que decidió preguntarle algo, que era necesario.
»— Nat…sé que esto puedes malinterpretarlo, pero hay algo que debo preguntarte…—Tomo aire, intentando procesar las palabras precisas y no ocasionar un mal entendido—, ¿estás segura… de tener a este bebé? —Ella se separó de él, para verlo a los ojos y poder creer que él le haya preguntado algo así. — Te conozco, y creo saber el porqué de tu demora en decirme esto…
— ¿Qué? —Sus ojos demostraban inquietud con aquella pregunta ¿acaso él estaba insinuando en…? Imposible. El ex capitán américa no permitiría que ella abortase…
— Lo sé… pero te lo pregunto porque, estoy casi seguro, de que pensaste todas las posibilidades, y entre todas ellas, era si de verdad querías tener a este bebé o no —Le confesó finalmente. Natasha quedó atónita con aquello, porque era como si realmente, leyera su mente. — Lo pensaste ¿verdad?
No podía mentirle, porque era cierto. Lo había pensado. Quizás por miedo, o porque realmente no quería ser madre. No lo sabía realmente. Ella asintió, dándole la razón a Steve.
»— Está bien…supongo que el miedo y la inseguridad te hizo pensar todas esas cosas… —Acomodó a Natasha encima de su pecho, y la tapó con el cobertor, ya que seguía temblando un poco.
— La verdad… —Empezó ella—, es que me pareció que esto no podía ser real…tú sabes que yo no puedo tener hijos, tengo una esterilización de por medio y… en mi cabeza sólo existía un "no es posible" —Le explicaba mientras ella jugueteaba con sus dedos en el pecho de él—, tampoco estaba segura de decirte esto, era complicado y quería verificarlo por mi propia cuenta antes de decirte esta noticia…no sabía realmente como ibas a reaccionar —Con sus manos, secaba sus lágrimas, pero su voz seguía fuerte—, tenía hasta pesadillas…
— Bueno Romanoff, sabes perfectamente cómo se hacen los bebés —Su mirada era pícara y lo hizo sólo para alivianar un poco el ambiente. Ella soltó una risa corta con su comentario.
— Lo sé bien, Rogers… —También lo llamó por su apellido. Una sonrisa ladina se asomaba en su rostro. Lo que más amaba Steve, era verla sonreír. —, pero ¿no te da curiosidad… de que es posible revertir una esterilización?
— La ciencia es un mundo que se sigue explorando hasta el día de hoy —Suspiró agotado. A pesar de que no habían terminado su tarea—, entonces… ¿me responderás la pregunta?
— ¿Y tú quieres tenerlo? —Ahora ella atacaba con la misma pregunta. Moría de nervios por dentro, pero era una duda que debía aclararse.
— Me encantaría tener ese bebé contigo… —Besó su frente para tranquilizarla—, sabes que apoyaré todo lo que quieras hacer…o lo que hagamos juntos… —Dijo él, de forma cálida, cómo solo él suele hacerlo.
— Y… —Más tranquila, comenzó a preguntarle más cosas a su ahora padre de su futuro hijo—¿cómo… te enteraste? —Dudó un poco con esa pregunta, pero debía hacerla—, ¿alguien te dijo algo? —E inmediatamente, pensó en Bucky.
— Lo escuché de ti… —Él le sonreía como un bobo enamorado—, te escuché sin querer, mientras hablabas con Shuri en nuestra habitación, en Wakanda… —Se relajó al saber, que sólo lo había escuchado de ella. De todas formas, Bucky no diría nada, porque ella claramente, conoce su forma de ser.
— Al menos, lo escuchaste de mí y no de alguien más —Ella arqueó una ceja de forma sensual, como siempre solía hacerlo.
— Pero debo imaginar, que Barton estaba enterado antes que yo de esto, pero no te culpo —Se burló de ella, acariciando su espalda—, es tu confidente…tu amigo más cercano-
— Pero tú… eres lo mejor que me ha pasado en la vida Steve —Interrumpió ella, mirándolo a los ojos, intentando que él pudiese ver que hablaba con toda la sinceridad que su corazón podía transmitir—, y no sé en qué momento pasó esto. Pero me encanta… me encanta estar enamorada de ti.
— Yo también hablo en serio, cuando te digo que te amo más que a nada en el mundo —Tomó las manos de Natasha, depositando un tierno beso en ellas—, nunca dejaré que te pase algo, te cuidaré a ti y a nuestro futuro hijo, con mi vida.
— A veces odio que seas tan meloso, pero creo que ya me he acostumbrado a esa actitud, que es ícono del capitán américa —Observó el agarre en sus manos.
— Pues…perdóname por ser tan correcto —Su sonrisa era lo que más le gustaba a Natasha, era realmente encantador.
— Bueno…. —Al escuchar a Steve decir que prácticamente que la apoyaba en cualquier decisión que ella tomara, la dejaba en paz consigo misma. Realmente Steve Rogers era un hombre demasiado bueno —, tendrás que comprar mucho chocolate si quieres que este bebé crezca bien, porque los antojos han aumentado, porque no querrás perderlo —Respondió, depositando un tierno beso en los labios—, y sobre todo…. Necesito mucho sexo —Dijo esto, posicionándose encima de él, muy sensual para el gusto de Steve.
La acomodó bien, separando delicadamente sus piernas. Ella por su parte, cerró sus ojos, relajándose y sintiendo la hombría de Steve entrar. Dios, era realmente placentero cuando lo hacía de esa manera; luego, el ex capitán posicionó ambas manos en el vientre de su amada. Quizás aún no se notaba mucho el embarazo, pero el hecho de pensar, que había una pequeña criatura dentro, era lo más emocionante que había experimentado en su vida.
— He sabido que se disfruta más el sexo estando embarazada —Ese comentario sorprendió mucho a Romanoff ¿así que Steve estaba bien informado? Eso era bastante bueno.
— ¿Quieres apostar? —Preguntó coqueta, mirándolo a los ojos, ansiosa por saber.
— Pues podemos comprobarlo ahora mismo, si quieres…
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[Continuará...]
Bueno, Steve le hizo la encerrona a Natasha jajaja. No es su estilo, pero el pasar tanto tiempo con ella ha aprendido bastante ¿no creen?
Saludos a mis chamas favoritas: Nemo, Yen.
