Disclaimer: MARVEL & Disney © claramente no me pertenecen. La historia previa a Infinity War sí.
Notas de la autora: Este es el capítulo final y créanme, que me costó demasiado escribirlo. Tuve momentos de bloqueo mental y eso que iba como avión con la historia. Espero que les guste el final que le di a esta travesía y a esperar que pasa en End Game.
Contendrá algunas escenas de Infinity War (De la película, no el cómic). Eso claramente no me pertenece, sino a los dioses Russo Brothers. Sin embargo, realicé algunas modificaciones para que encaje con mi fanfic.
Y lo de siempre, letra cursiva y que empiece con (...) son flashbacks.
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Mientras tanto en el Milano…
Luego de haber ido a la localización, donde se emitía un mensaje de emergencia, los guardianes de la galaxia rescataron a Thor y conversando con él, Gamora sabía de antemano, que esa atrocidad y genocidio había sido culpa ni más ni menos que por Thanos, el titán loco.
— No podemos quedarnos aquí sin hacer nada —Exclamó Gamora enfadada. Thor la veía pasearse de un lado a otro, mientras le daba cucharadas a su comida—, si él tiene las seis gemas del infinito, lo hará con solo mover los dedos, así —Realizó la acción con sus dedos, haciéndolos sonar.
— Eso lo sé bien, pero ¿por dónde empezamos? —Preguntó Quill—, no sabemos sus pasos o donde podría ir ahora.
— Las gemas del tiempo y de la mente están a salvo con los Vengadores, no tienen de qué preocuparse por eso —Ahora era el turno de Thor, quien le respondió a Peter.
— ¿Los vengadores? —Preguntó Mantis.
— Los héroes más poderosos del planeta tierra —Dijo el asgardiano. Ninguno de ellos los conocía claramente.
— ¡¿Cómo Kevin Bacon?! —Volvió a preguntar Mantis emocionada.
— Tal vez esté en el equipo, no sé, hace mucho que no voy —Le respondió de vuelta Thor.
Debían armar un plan para poder detener a Thanos. Thor había perdido su martillo en la batalla del Ragnarok, así que debía ir a un lugar para buscar un arma nueva, la que probablemente, sea la clave para detener al titán loco.
Después de que Thor comió lo suficiente para recuperar energías, se dirigió a una de las capsulas que tenía la nave de los guardianes. Claramente, Quill no quería permitir eso, pero Rocket fue más astuto, y decidió seguirlo junto con Groot, quien últimamente, había tenido sus arranques de adolescente, además de expulsar más savia; eso lo volvía totalmente un antisocial con sus compañeros.
Los tres salieron camino a Nivadellir, en búsqueda un arma que sería capaz de asesinar a Thanos, o eso era lo que el asgardiano decía; mientras los demás guardianes, decidieron ir a Knowhere, que es donde posiblemente, el titán loco haya ido en búsqueda de la gema de la realidad.
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Knowhere.
Los acontecimientos que estarían por suceder ahora eran obras del destino, o tal vez, ya estaban escritos desde hace mucho antes. El tema, es que nadie tiene definido el futuro.
Thanos no iba a descansar hasta coleccionar todas las gemas del infinito. Porque según él, le daría equilibrio al universo. Es lo que él llama piedad.
El tema ahora, es que alguien debía detenerlo lo más pronto posible, antes de que el titán loco cumpla su cometido, o al menos intentarlo.
Eso fue lo que nuestros guardianes de la galaxia pensaron. Ahora, que se encontraban en Knowhere. En sus posiciones, escondidos, esperando los movimientos del genocida.
A Gamora la carcomían varios sentimientos, entre tristeza, culpa y odio hacia Thanos.
Todavía podía recordar cuando él llegó a su planeta, acabando con los que merecían perecer. Pero el titán se fijó que ella, era una niña fuerte. Reclutándola así para sus sucios cometidos.
Desde ese momento, Gamora sabía que irse con él, era la única manera de sobrevivir. Quizás cobrar venganza por la matanza que él causó. Algún día, ella haría eso; con lo que no contaba Gamora, era que tendría que sobrevivir acompañada. Si, ella tenía una hermana adoptiva: Nébula. Seguía formando parte de sus recuerdos a pesar de la rivalidad entre ambas. Gamora no la dejaría sola. No esta vez.
Mientras tanto, Peter Quill recordaba las palabras que su novia le había dicho hace un par de otras atrás:
«Si Thanos me atrapa, mátame»
Lo único que StarLord quería saber, era el secreto que Gamora se iba a llevar a la tumba ¿Qué podría ser tan grave, como para haberle pedido algo así a él? Jamás lo comprendería, quizás, hasta más adelante.
Y en este preciso momento, Thanos la tenía atrapada, haciendo que él la apuntase en el pecho. Las lágrimas de Quill eran evidentes, y es que no pensó que debía cumplir el último deseo de Gamora de manera tan repentina. Y se la llevó lejos, hacia quizás donde, dejando solamente su arma en el lugar, mientras los demás, veían que todo había sido obra de la gema de la realidad.
— «Ahora sí hay más de una razón por la cual patearle el trasero a Thanos»
Pensaba Quill. Debían empezar desde cero nuevamente, pero los guardianes no perdían las esperanzas de encontrar a Gamora.
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Localización: Desconocida.
Y como se había mencionado antes, las circunstancias tal vez ya estaban escritas por alguien. Ebony Maw fue aniquilado gracias a una idea de Peter. Más que mal, el muchacho tiene buenas ideas a pesar de sacarlas de películas de la cultura popular.
Dr. Strange, Tony Stark y Peter se encontraban a la deriva en una nave espacial; Stark pensaba de qué manera podían regresar a la tierra, porque, además, en la nave estaba el chico de Queens a bordo. Él no permitiría dejarlo morir en un lugar tan solitario y desconocido como lo es el espacio.
— Tenemos que girar esta nave —Dijo Strange preocupado, a lo que Tony reaccionó un poco mal al escuchar la respuesta del ex cirujano.
— Si, ahora quieres huir, perfecto. —Respondió irónico Stark.
— No, quiero proteger la gema.
— Y yo quiero que me agradezcas ¿Quién acaba de salvar tu trasero mágico? Yo —Mencionó enfadado y algo alterado.
— En serio no sé cómo tu cabezota entra en ese casco —Strange estaba perdiendo la paciencia con el magnate—, a diferencia de todos en tu vida, yo no trabajo para ti.
— Si, y gracias a ese hecho, estamos atrapados en una dona voladora, muy lejos de la tierra y sin refuerzos…
Peter sólo observaba como los dos adultos discutían sin cesar. Prefirió callarse y esperar a que llegasen a un consenso. Después de todo, sentía algo de pánico estar en un lugar así.
— De acuerdo Stark, iremos a él —Refiriéndose al titán—, pero si debo salvarte a ti o al chico, con tal de proteger la gema del tiempo, no dudaré en dejar que ustedes mueran primero.
Tony lo miró desafiante. No podía creer que Strange pensara así. Pero era la única opción que tenía, si querían volver sanos y salvos a la tierra.
No se imaginaban entonces, que terminarían cayendo en Titán, el planeta donde Thanos creció y que él mismo aniquiló con sus propias manos hace un tiempo atrás.
El punto es, que los Guardianes se aliarían con en el equipo de IronMan para poder detenerlo de alguna manera, sea cual sea el costo.
Pero ninguno de ellos imaginó, que Strange, después de tan dura declaración de querer proteger la gema, se la daría al titán loco. Tony, mal herido, le decía que por favor no se la entregase, que estaba loco. Él no hizo caso, y se la entregó, dejando que huyera hacia la tierra, en búsqueda de la última.
— ¿Por qué lo hiciste…? —Preguntó agonizando. Él confiaba que no le entregaría la gema. No podía creer lo que veía.
— Estamos en el juego final…
Esto, hacía referencia, a que ya había visto 14.000.605 finales alternativos al conflicto que está por venir. Strange les había dicho, que sólo ganaban en uno solo…y al parecer, era el único conocedor de la posible victoria.
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Falcon y Barnes seguían conversando tranquilamente mientras realizaban su guardia en las afueras del palacio de T'Challa.
Wilson notaba claramente la recuperación del mejor amigo de Steve. Claramente, el tratamiento que recibió aquí en Wakanda era fenomenal. Y se admiraba de que, a pesar de ser una nación que era conocida por ser sólo agrícolas, la verdad era, que tenían un gran poder sobre el conocimiento. Realmente valorable por donde se le mire.
— ¿Crees que ese titán tenga cara de gremlin cuando venga? —Falcón rompió el silencio mientras caminaban. Barnes soltó una risa, entendiendo la referencia pop de su compañero.
— Puede ser —Respondió y luego, su expresión cambió a una más seria—, puede que suene alarmista, pero nosotros, nunca nos hemos enfrentado a algo así… quiero decir…
— Seres de otras galaxias. Si, te entiendo —Le dijo el moreno—, pero nuestros compañeros ya se habían enfrentado a algo así hace unos años, en Nueva York. No digo que tengan claro conocimiento de qué es lo que vendrá, pero, al menos tienen experiencia.
— Si, tienes razón, debemos confiar en que todo estará bien.
— Además… ¡tienes brazo nuevo! —Falcón animó a nuestro ex soldado soviético— y de vibranium. Jamás se te romperá.
— Se están llevando bien al parecer.
De pronto, escuchan una voz familiar. Ambos chicos se voltean para ver. Saludan a Steve con un abrazo.
»— ¿Cómo te sientes Buck? —Pregunto el rubio.
— Nada mal… para ser el fin del mundo —Los tres sonrieron ante esta premisa. Aunque no tenían con claridad que es lo que realmente pasaría. Al menos, eran optimistas.
— ¿Cómo va lo de Visión? —Falcon preguntó preocupado—, estos tipos pueden venir en cualquier momento…
— Shuri dijo que falta un poco más, aunque no sé cuánto sea eso… —Se cruzó de brazos—, Wanda está muy preocupada…
— No es para menos… Visión ha sido un gran apoyo emocional para ella desde lo de Sokovia —Volvió a hablar el moreno. Steve y James asintieron. Ahora los ojos estaban puestos en proteger al androide, cueste lo que cueste.
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Natasha estaba en la habitación, recostada en la cama, meditando todo lo acontecido durante estos tres largos años. Que, para ella, habían sido maravillosos, a pesar de vivir en las penumbras.
Esta vez, era diferente. Porque estaba enamorada; su corazón latía con fuerza cada vez que pensaba en aquello. Sobre todo, ahora, que James estaba creciendo dentro de su vientre.
Desde que comenzó su entrenamiento como espía en la KGB, jamás se le pasó por su cabeza, el ser madre. Menos que el padre de su hijo sería Steve Rogers. No creía en el destino, pero ahora lo empezaba a tomar con más peso. Quien diría, que el soldado y la espía tendrían una amistad de años, en donde se transformó en apego mutuo.
Ella sabía que eran diferentes. Desde el pasado heroico hasta la nacionalidad. Como el agua y el aceite. Lo que era un hecho, era que los polos opuestos se atraen; si lo pensaba con más calma, era una posibilidad a ciencia cierta; el hecho, era que, mientras pasaban los años, Natasha sentía una necesidad desconocida de querer ayudar al soldado fuera de tiempo.
Desde que él había despertado en esta época, no dejaba de querer interesarse en su pasado. Cuando ella era más joven, antes de unirse a SHIELD, escuchaba las historias heroicas sobre el famoso Capitán América. Y siempre quiso poder enfrentarse a él cara a cara o tal vez, era un claro ejemplo de querer hacer las cosas lo mejor posible. Quizás era algo que la impulsó a cambiar su perspectiva de la vida misma.
De tanto viajar hacia el pasado, James Barnes ocupó su lugar unos momentos…
(…)
— Natalia, sabes que no podemos hacer esto —Le reclamaba Barnes—, nos descubrirán si saben que los dejamos vivir…
— No tienen por qué saberlo…vamos ayúdame —Reclamaba Romanova, ayudando a escapar al último rehén que tenían en uno de los miles los laboratorios de la KGB escondidos en varios lugares del planeta. Lo hicieron bajar por unas escaleras que daban a un desagüe subterráneo.
— ¿Cómo harás que no nos descubran? —Preguntó—, sospecharán de nosotros.
— No si los asesino antes de que hablen —Ella arqueó una ceja, sonriendo maliciosamente—, les diré que murieron en el enfrentamiento con los de SHIELD… así que combatiré con ellos, mientras tú me ayudas de franco, como siempre.
— Deberás emplear otras técnicas para matarlos o igualmente nos descubrirán, pero imagino que ya lo tenías pensado —Ella le cerró el ojo—, No logro entender cómo es posible que te ayude en esto… —James suspiró resignado—, a veces pienso, que estas en el negocio equivocado Natalia…
— Si te nace ayudarme, es porque tienes corazón, Barnes —Le dio un pequeño golpe en el pecho—, vamos anda, que se hará tarde y debemos hacer explotar el lugar antes que nos descubran…
— ¡No me dijiste que explotarías el lugar!
— Ahora lo sabes…
(…)
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Los radares de Wakanda empezaron a detectar objetos con una potencia enorme acercarse a la órbita de la tierra. Rápidamente, Shuri y Banner se dirigieron a ver las alarmas para ver de qué se trataba. No había que ser adivinos para descifrar de qué se trataba.
Shuri empezó a correr su algoritmo rápidamente. Tenía a Visión acostado en el mesón. Había empezado ya el método de extracción de la gema del alma. Y debían darse prisa.
— "Hey Chicos, tenemos compañía aquí…" —Se escuchó la voz de Falcon mediante el intercomunicador.
Unos enormes 'meteoritos' caían desde el cielo, impactando y explotando estrepitosamente sobre la capa protectora que cubría toda la ciudad de Wakanda.
— Dios, amo este lugar —Dijo James, mirando como estallaban aquellos artefactos desconocidos en el cielo.
Steve miraba preocupado la situación. Sabía que esto llegaría tarde o temprano. Pero no podía bajar la guardia ahora. Debía guiar a todo el equipo más que nunca.
— Es hora —Mencionó Steve—, prepárense.
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La famosa Black Order, quien Banner ya les había comentado a sus compañeros, había llegado a la tierra, tal y como Thanos les había pedido la vez anterior: obtener la última gema del infinito.
La batalla iba a transcurrir dentro de poco. Todos se pusieron en sus posiciones. La línea de defensa era bastante, ya que tenían todo el apoyo de las tribus: los jabari (tribu de la montaña), la fronteriza la minera y por supuesto la tribu dorada o la tribu pantera.
Todos formaban una línea de defensa enorme, dentro de los cuales se encontraban nuestros vengadores: el rey T'Challa, Bruce Banner, Steve Rogers, Natasha Romanoff, James Buchanan Barnes, Sam Wilson, James Rhodes.
De pronto, empezaron a aterrizar más de aquellas capsulas, chocando contra la tierra, por donde salían extraños seres extraterrestres, más de eso no se podía decir. Animales intergalácticos con una sed de sangre enorme, ya que no les importaba traspasar aquella barrera que los mataba. Era impresionante como podían llegar a ser con tal de cumplir su objetivo.
Ya no había vuelta atrás: la guerra por la gema de la mente estaba por comenzar…
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Todos luchaban con todas sus fuerzas. No iban a permitir por nada del mundo, que los secuaces de Thanos se llevaran la gema, no sin antes haber luchado hasta el final; Bucky disparando ferozmente con su fusil de asalto, Steve golpeando con todas sus fuerzas a los enemigos con sus nuevos escudos, T'Challa batallando cuerpo a cuerpo…lo estaban dando todo en el campo de batalla.
Black Dwarf golpeaba con su enorme hacha a quien se le cruzara por el camino, era un tipo realmente poderoso, con fuerza sobrehumana, y su piel que es totalmente indestructible, las balas y los golpes no le hacían nada.
Mientras tanto, Próxima Midnight peleaba codo a codo contra Okoye y Natasha; ambas chicas, le estaban dando una pelea dura a la esposa de Corvus Glaive.
Por el aire, War Machine y Falcon se encargaban de atacar a innumerables enemigos y también destruir aquellas capsulas donde salían más de estos desgraciados seres sin alma. Pero eran demasiados. Los vengadores no podían con tanto y sus fuerzas poco a poco se estaban agotando.
El hulkbuster estaba infestado de estos seres espaciales, rasgando y sacando partes del super robot. Todo era cuestión de tiempo…estaban ganando, hasta que…una ráfaga de luz se estrella contra la tierra y de él, sale un arma muy poderosa, rodeado de electricidad, golpeando y matando uno a los a los secuaces de la Black Order; todos quedaron sorprendidos de aquella fuerza sobrenatural que se aposentaba en la tierra. Steve se incorporó del suelo, para ver de quién se trataba: Era Thor, quien venía acompañado con Rocket y Groot.
Steve sonrió contento, ya que sabía de ante mano que Thor había fallecido cuando Banner les contó lo acontecido en la nave de los asgardianos. Era increíble que siguiera con vida y les daba una luz de esperanza a todos los vengadores.
El asgardiano tomó su ahora renovado martillo, girándolo, yendo con todo para acabar con la amenaza que atacaba a la tierra.
— ¡Tráiganme a Thanos!
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Visión estaba gravemente herido, ya que Corvus había ido hacia el palacio real a atacarlos. A pesar que Shuri hizo todo lo posible, salió lastimada al igual que la guardia que la estaba protegiendo.
Finalmente, Glaive fue asesinado por Visión, dejándolo fuera de combate y utilizando su propia arma. El capitán américa lo ayudó a incorporarse. Lamentaba que todo esto se esté saliendo de control. Pero no debía aflojar, no ahora.
La bruja escarlata fue hacia ellos. Notó a Visión muy mal herido después de la pelea con Corvus. Jadeaba y respiraba entre cortado, pero él como siempre, calmadamente, intentaba consolar a Wanda, quien estaba derramando unas pequeñas lágrimas al verlo de esa manera.
Visión sabía perfectamente lo que ahora la gema de la mente le estaba diciendo en estos momentos, que había empezado a brillar con mayor intensidad. El mensaje era claro: Se acercaba.
Todos empezaron a notar, que en el aire había una sensación muy extraña, de algo muy peligroso estaba por suceder. El viento soplaba con mayor intensidad, hasta que de pronto, sus pesadillas se hicieron realidad.
— Cap, es él —Menciona Banner.
Y la verdad, era que Thanos había llegado finalmente a la tierra. Todos entraron en sus posiciones, intentando detenerlo. Pero era imposible.
Mientras tanto, Wanda no quería acceder a lo que Visión le había dicho. Ella era la única capaz de destruir la gema antes de que Thanos la obtenga. No era justo y la bruja, tenía el poder suficiente para realizar esa hazaña. No tuvo más remedio, que aceptar la realidad.
Lamentablemente, nuestros héroes no tenían como saber, que el titán tenía en su poder la gema del tiempo.
Thanos era fuerte, pero la pelirroja tenía tanto poder, que pudo detener por unos segundos al titán loco antes de que se acercara a ellos. Pero le fue imposible; empujándola y enviándola lejos de ahí, tomó al androide del cuello, arrancándole la gema de un solo golpe, tirándolo en el suelo, como si fuese un envase vacío; colocó la gema en el espacio que estaba disponible. Y ahora, se había convertido en el ser más poderoso de toda la galaxia con las seis gemas: poder, realidad, espacio, tiempo, mente y la del alma.
Thor no quiso quedarse obviamente atrás. Con su poderosa Stormbreaker dejó bien herido a Thanos en el hombro izquierdo. Claramente, era una victoria más. El conflicto estaba resuelto.
El titán tenía su carta bajo la manga. Entonces el chasquido se hizo realidad en un abrir y cerrar de ojos. El guantelete estaba destruido, y el titán huyó, utilizando lo último de poder que le quedaba.
— ¿Thor? ¿A dónde fue? —Pregunto Steve— ¿Thor?
El asgardiano estaba sin palabras. Él mismo vio cómo el titán realizó el chasquido y huyó hacia quien sabe dónde.
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Planeta Titán.
Peter se había enterado de la peor manera sobre el paradero de Gamora. Estaba desecho por dentro.
Thanos antes de irse a la tierra, había dejado mal herido a Tony Stark. Él mientras tanto, intentaba curar sus heridas con el poco voltaje que le quedaba a su traje. Ardía como mil cuchillas más, pero era necesario si quería sobrevivir.
Mantis de pronto, percibió que algo extraño estaba sucediendo. Todos se miraron sin conocer respuesta. El clima de pronto, había cambiado un tanto. Truenos y relámpagos estaban apareciendo en el cielo de titán. Claramente, algo no andaba bien
— Chicos… algo extraño está sucediendo —Habló Mantis.
— Si, es verdad… —Dijo Star Lord—, el ambiente está algo…
— ¿Quill? —Drax dijo de pronto, mientras se hacía polvo. Todos quedaron impactados con aquella escena apocalíptica ¿Qué rayos estaba pasando?
— ¡Drax! —Peter quedó helado ¿qué rayos había sido eso? ¿dónde había ido Drax?
De pronto, Mantis desapareció al igual que Drax, haciéndose cenizas. Tony miró desconcertado aquella escena, viendo desintegrarse a Star Lord también. No entendía nada de lo que estaba pasando.
— ¿Señor Stark? No me siento muy bien —Un asustado Peter Parker intentaba ponerse bien ante la adversidad, cuando de pronto, sus brazos flaqueaban y sabía que el momento de partir había llegado— no me quiero ir, señor Stark, no me quiero ir.
Pero era demasiado tarde… el hombre araña, se había ido para siempre, volviéndose polvo como los demás. Tony no podía creerlo.
— Lo hizo —Dijo Nébula, refiriéndose claramente al chasquido de Thanos.
Ahora la pregunta era, ¿cómo volver a la tierra? Tendría que ser en la nave de los guardianes, que estaba totalmente destruida. Había que repararla.
Lo único que hacía eco en la cabeza de Stark, eran las últimas palabras de Strange, «"No había de otra manera"»
Claramente… nada volvería a ser lo mismo en el planeta y el universo.
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¡Gracias a todos por sus lindos comentarios! Ahora a esperar EndGame :)
