Querido diario,
Realmente no sé cómo decirlo, ni cómo explicarlo… en realidad, todo sucedió tan rápido que aún no estoy muy segura de nada ¿Cómo me convertí en … un marine?
Sí, diario, soy oficialmente un marine ahora.
Sé lo que estás pensando. ¿Qué paso con todo mi discurso de odiar a los marines más que nada en este mundo? Bueno, en primer lugar, yo no odio a los marines más que nada en este mundo, ya que odio a los piratas de igual manera. Y segundo, decidí poner mi orgullo a un lado y respetar las enseñanzas de mi abuelo sobre las tradiciones Flowan.
Todo sucedió cuando Garp demolió la pared de la enfermería hace una semana. Me explicó que estábamos a dos semanas de la siguiente isla y me preguntó si quería irme tan pronto como mi bote fuera reparado, o si me quedaría con ellos hasta dicha isla por lo que tendría más tiempo para descansar de mi desastrosa… bueno, ya saben que ocurrió de todos modos.
Le respondí que quería quedarme por un tiempo mientras aún estaba en deuda con él. Dado que nunca había oído que las deudas de vidas fueran algo tan primordial, lo encontró una idea realmente divertida – aún más cuando le explique cuan serio era el asunto para nosotros los nativos Flowan- tan divertido que se echó a reír y declaró que debería visitar alguna vez esa isla tan extraña. De todos modos, dijo que no le importaban mis extrañas ideas de deudas de vida, pero que no podía dejarme quedar en su barco durante mucho tiempo: era solamente un civil y tendría que salir de aquí tarde o temprano.
Así que me dio un par de días para pensar en ello y eso es exactamente lo que hice. Sabía que probablemente necesitaría un tiempo muy largo para pagar mi deuda al vicealmirante, y lo más importante de todo, sabía que a pesar de todos mis esfuerzos, no sobreviviría mucho tiempo por mi propia cuenta…
Me tomó dos días para tragarme mi orgullo y reunir el coraje de ir donde él y pedirle que me dejara unirme a su tripulación como marine. En un primer momento su única reacción fue reírse muy fuerte, entonces me dijo que tenía agallas y que le gustaba eso, pero que solo me dejaría unirme a los marines y su tripulación si le probaba una cosa.
Y me atacó—y si, es en serio- resulta que quería poner a prueba mi fuerza y habilidades de combate.
Yo estaba completamente distraída y recibí uno de sus monstruosos golpes directo en las entrañas. Creo que volé a través de una pared o algo así.
De todos modos, nunca había estado tan agradecida por ser Flowan hasta este preciso momento. Nunca hablé mucho de mis abuelos, pero a pesar de que estaban locos, en cierta forma eran bastantes conservadores y me enseñaron todo lo que se les ocurrió sobre el "arte tradicional". Tuvieron más o menos éxito, pero trataron de todas formas: ukelele (que realmente lo disfrutaba) fue impartido por mi abuelo, póker (sí, había una estúpida teoría que decía que ese juego de cartas era en realidad inventado por un hombre de Flowan) me fue enseñado por mis dos abuelos y finalmente las artes marciales, por mi abuela quien "pedagógicamente" me enseño.
Sinceramente, no creo que las artes marciales Flowan sean particularmente conocidas fuera de la isla y siempre había pensado que eran completamente inútiles – no era una buena luchadora de todos modos-, pero cuando de repente tuve que enfrentarme con la intención de lucha de un vicealmirante, de repente me di cuenta de que las artes marciales no eran tan estúpidas como había pensado.
No es que impidieran que me patearan el trasero.
Terminé de vuelta en la enfermería por unos días, teniendo que lidiar con un doc Wilde muy furioso y un Hina demasiado entusiasta: Garp me había aceptado en su tripulación. A pesar de estar bajo la impresión de que mi pelea con él había sido un desastre, había determinado que mi nivel era lo suficientemente bueno para incorporarme directamente como alférez. Vino a verme a la enfermería al día siguiente con una nueva chaqueta blanca etiquetada con la palabra "justicia", una vez más volando la pared de la enfermería en el proceso.
Ahora, estoy mis flamantes cuartos con Hina (como los únicos miembros femeninos de la tripulación llegamos a compartir una habitación) y todavía estoy tratando de ordenar mi cabeza en torno a lo sucedido.
Sigo pensando que es muy peligroso para mi estar aquí y escondí mis libros y notas lo mejor que pude -a pesar de que Hina no parece ser del tipo de persona que revise mis cosas sin permiso- no hace ningún daño tener cuidado. En cuanto a este diario que podría ser muy comprometedor si alguien lo lee, siempre lo llevo conmigo en un bolsillo oculto de mi bolso.
Después de todo, entre la opción tratar de viajar por mi cuenta -y lo más probable morir en cuestión de días- o convertirme en un marine… solo me quede con el menor de los males.
Correcto. Esperemos que no me arrepienta.
Por lo menos hice amigos: Hina y Smoker son niños muy agradables, y estoy empezando a sospechar que doc Wilde es realidad un gran blando bajo su mal humor exterior (cuando le dije eso, amenazó con ponerme en coma inducido la próxima vez así que no hablaré… entonces, sí, ¡creo que estoy en lo cierto! )
"¡Perfectooo!" Kim exclamó, encantada, mientras recogía el dinero de una pequeña pila y lo arrastró hacia ella "¡Estoy en una buena racha!"
A su alrededor, los marines solo pudieron mirar a su nuevo oficial, alférez Kim Grey. Algunos de ellos estaban pensando en cómo parecía tener dos personalidades completamente diferentes: una calmada y amigable -incluso cuando daba órdenes en general era bastante tranquila- y su polo opuesto cuando jugaba póker, excéntrica, fuerte y tan despiadada como el propio vicealmirante Garp.
Ella había estado allí por una semana y era la tercera vez que jugaba al póquer en la cubierta con los otros infantes de marina, un círculo muy conocido de adictos al juego que pasaba varias horas todas las noches jugando y apostando dinero. La primera vez, había jugado solo un par de rondas, lo suficiente para ganar un poco de dinero. La segunda vez, se había quedado más tiempo y se llevó la mitad del dinero de sus adversarios. Y la tercera vez, había estado una hora y ya había vaciado los bolsillos de todos los jugadores.
"¡Guau!" ella se rió en voz alta mientras empujaba sus ganancias en una bolsa grande, sin darse cuenta de los hombres llorando a su alrededor. "¡Nunca imaginé que mi abuelo me enseñara póker tan bien!" ¡Siempre me humillaban cada vez que trataba de jugar contra ellos! Ajajjajjajaj!"
Los adultos se estremecieron a su alrededor y murmuraron entre sí de como ella era imbatible en el póker y que iba en camino de convertirse en la reina del póker de la nave.
Desconocido para ellos, era el hecho que estaba en su primera misión como oficial de marina. Había sido Bogart, la mano derecha de Garp, quien le había pedido encontrar una manera de poner fin a ese círculo de juego, que era según él, era deshonroso y perjudicial para la reputación de la infantería de marina. Así que Kim había decidido unirse al deber y placer: iba a disuadirlos de jugar vaciando sus bolsillos en cada ocasión posible.
Y a juzgar por las caras heridas de los hombres a su alrededor, no pasaría mucho tiempo antes de que pusiera fin a este círculo de póker para siempre—pero con honestidad, ¿cómo podía culparlos cuando eran tan malos en el póker? Nunca había sido una buena jugadora… o sus abuelos y sus amigos eran mucho mejor de los que había pensado…
"¿Este es en verdad todo el dinero que tenían?" Kim preguntó inocentemente a los marines alrededor. Uno de los hombres se echó a llorar mientras los demás asintieron con la cabeza lentamente, una nube oscura de depresión se cernía sobre ellos. "Maldita sea, realmente esperaba poder jugar un poco más…" se encogió de hombros y se puso de pie. "¡Oh!, ¡bueno! ¡Nos vemos mañana entonces! Asegúrense de encontrar al menos un par de belis hasta entonces, ¿de acuerdo?"
Los marines se separaron respetuosamente para dejarla pasar y Kim no pudo evitar sonreír mientras se dirigía de regreso a la habitación que compartía con Hina.
Abrió la puerta para encontrar a Hina acostada en su litera y leyendo en silencio. La adolescente volvió la cabeza al oír la puerta abrirse y sonrió a la joven.
"¿Jugando póker de nuevo?" Hina se rió y se sentó.
"¡Sip!" Kim asintió y le mostró la bolsa, sacudiéndola un poco para hacer tintinear las monedas. "Creo que mi primera misión va a ser cumplida rápidamente"
Hina rió. "¡Nunca olvidare la cara de Bogart cuando te sentaste con ellos la primera vez y jugaste! No creo que esperará que resolvieras esta misión así, pero sin duda tampoco imaginaba que lo harías tan bien… "
Kim miro a Hina, sin molestarse en ocultar su sorpresa. "¿Quieres decir que me dio una misión que esperaba que no pudiera manejar?"
"Hmmm, no exactamente" Hina negó con la cabeza. "Creo que está poniéndote a prueba a su manera. Conoces al vicealmirante: tiende a actuar temerariamente y Bogart a menudo tiene que recoger los pedazos. Dado que el vicealmirante Garp dejó que te unieras solo por tus habilidades de lucha y determinación, Bogart decidió poner a prueba tus habilidades para mezclarte con el resto de la tripulación"
Kim asintió lentamente y se sentó en su propia litera, justo en frente de Hina.
La joven Flowan ni siquiera dudo en creer lo que Hina le estaba diciendo. Siendo ahora su compañera de habitación y amiga y después de haber hablado bastante con ella, había entendido rápidamente que a pesar de su actitud despreocupada, Hina era en realidad una chica muy inteligente, apasionada con su trabajo como marine y muy buena en leer a la gente a su alrededor.
Pero no solo Hina. Había conocido un montón de diferentes marines en los últimos días- desde que había sido presentada oficialmente a la tripulación como nueva alférez- y la visión que tenia del cuerpo de marines cambió drásticamente. Antes de llegar a esta nave, odiaba a todos los infantes de marina: ahora a regañadientes admitía que la mayoría de los marines que había conocido eran hombres honorables que solamente soñaban con más justicia… Aunque nunca estaría de acuerdo con esos fanáticos que iban predicando sobre justicia absoluta.
Kim negó con la cabeza como si eso le ayudaría a calmar sus frenéticos pensamientos y miro de nuevo a Hina.
"Entonces, ¿cómo crees que lo hice para ser mi primera misión?"- preguntó ella, tratando de no mostrar su ansiedad.
No podía explicar por qué, pero comenzar a ser aceptada por la tripulación de Garp era en realidad muy importante para ella. ¿Quizás porque iba a quedarse con ellos por un largo tiempo hasta que pagara su deuda?
Hina sonrió divertidamente "Déjame pensar en eso…" arrastró las palabras, obviamente disfrutando de ver a su amiga inquieta mientras esperaba una respuesta. Sin embargo, se puso sería muy pronto.
"Con honestidad, creo que todavía es demasiado pronto para decirlo, ya que has estado aquí por unos pocos días. Sin embargo, por lo que he visto, les gustas a los hombres. Todavía no entienden muy bien porque el vicealmirante Garp te eligió y promovió directamente como alférez, pero confían en él y que su decisión es la correcta. Si no te respetan, por lo menos van a respetar su decisión. Pero no te preocupes, estoy segura que muy pronto les mostrarás porque el vicealmirante te dejo en nuestra nave"
Kim asintió en silencio. Lo que Hina decía tenia perfecto sentido y ella lo había notado por la forma en que los marines actuaban a su alrededor. La mayoría estaban curiosos, un poco preocupados, pero respetuosos, no obstante obedecían sus órdenes cuando tenía que dar alguna.
"Por si sirve de algo, pienso que lo estás haciendo muy bien" Hina finalmente concluyó, dejando caer la fachada grave y volviendo a su brillante sonrisa.
Kim se rió y le lanzo una sonrisa de agradecimiento.
"Gracias, Hina. Sé que no soy muy sociable, pero hago mi mejor esfuerzo"
"Es cierto que tus habilidades sociales podrían tener algunas mejoras, pero bueno… al menos tienes algo de autoridad natural— ¡eres una chica afortunada!"
La joven Flowan levanto una ceja incrédula. "¿Autoridad natural?" repitió. "¿En serio?"
"Bueno, si" Hina se encogió de hombros y le respondió "Si no la tuvieras el vicealmirante Garp nunca te hubiera convertido en alférez, y sobre todo, tus hombres no te escucharían, ¿verdad?"
Kim puso mala cara ligeramente al pensar en lo que Hina acababa de decirle. "¿Nunca te diste cuenta?"
"He pasado la mayor parte de mi vida estudiando libros" Kim se pellizco los labios y trato de no verse avergonzada – era una nerd- "No es que pusiera mi "autoridad natural" a prueba antes…"
"Come-libros: eso explica sus habilidades sociales" Hina rió de buen humor
Kim simplemente la miro y lanzó una almohada a la cabeza de la adolescente. La chica de pelo rosa la atrapó fácilmente y se rió mucho más.
"¡Gracias! ¡Podría utilizar otra almohada!"
"¡Hey, dámela de vuelta!"
"¡Nop, el que la encuentra se la queda!"
"¡¿Cómo se puede llamar eso "encontrar", idiota?!"
Kim cogió una toalla y se secó el sudor de la frente, tratando de recuperar su aliento cuando lo hacía. Percibió a Smoker mirándola desde la esquina de sus ojos y alzó una inquisitiva ceja.
"¿Entones, qué piensas?" – preguntó con expectación.
"No está mal" se quejó Smoker mientras masticaba su cigarro. "Pero ten cuidado donde pisas, pierdes velocidad cada vez que pones los pies correctamente y Bogart toma ventaja de eso"
De la misma forma que Kim confiaba en Hina por completo para cualquier cosa de la marina y lo relacionado con ella, confiaba en Smoker para todo aquello relacionado con la lucha. Era un simple aprendiz pero había entrenado con Bogart desde que había entrado en la tripulación de Garp y a pesar de que el nivel de Kim era mejor, se había dado cuenta de que tenía un ojo muy agudo y podía señalar de manera muy precisa los errores que cometía. Su ayuda añadida al entrenamiento diario de dos horas con Bogart, habían logrado que en una semana hiciera algunos progresos.
Hablando de Bogart venia en camino. Smoker y Kim lo saludaron al instante.
"Te manejas bien con el Bo*" su oficial superior asintió con severidad. "Un poco más de entrenamiento y deberías poder ser capaz de mantener tu propia batalla bastante bien"
"Gracias señor" Kim asintió con gratitud
"Aprendiste a manejar un Bo antes, ¿no?"
"Mi abuela era incondicional del Bo" Kim hizo una mueca al recordar las muchas sesiones de entrenamiento con su abuela que terminaban con una inolvidable paliza.
Smoker resopló y le envió una mirada burlona, fácilmente leyendo su expresión "¿Fuiste golpeada por una anciana?"
Kim frunció los labios y lo miró fulminante. Con un golpe rápido de su mano, cogió el cigarro y se lo saco de la boca "¿No eres muy joven para estar fumando este tipo de cosas?"
"¡Hey, devuélvemelo!"
"De ninguna manera, no hasta que aprendas a respetar a tus mayores"
Smoker le lanzo una mirada asesina antes de girar con cara indignada hacia Bogart, con la esperanza de que el hombre se pusiera de su lado en este asunto. Sin embargo, el oficial se encogió de hombros y lo miró con indiferencia.
"Sabes lo que pienso sobre tus apestosos cigarros" dijo sin expresión.
"¡No son apestosos!" Smoker exclamó. "Y yo-"
El resto de su declaración, sin embargo, se perdió cuando la pared de la cocina de repente explotó y piezas de madera volaron por todas partes de la terraza y por la borda. La mayor parte de los marines entrenando en la cubierta al instante se resguardaron, y solo unos pocos pasaron el alboroto permaneciendo donde estaban.
"¡BWAHAHHAHAHAHHAHA!"
Kim tosió un par de veces cuando el humo se disipó rápidamente gracias al viento y se desempolvo la ropa.
Incluyendo su estancia en la enfermería cuando aún no era un marine, había estado en la nave durante dos semanas aproximadamente y -no sabía si preocuparse o alegrarse de esto- esto se estaba convirtiendo con rapidez en algo usual de Garp… esta inusual entrada de Garp. En vez de tirarse al suelo como lo hubiera hecho las primeras veces, ahora solo se sobresaltaba ligeramente cuando Garp decidió no usar las puertas y demoler la pared.
"Aquí vamos de nuevo…" Smoker suspiro junto a ella.
"¡CINCO HOMBRES PARA REPARAR LA PARED!" Garp ordenó con voz demasiado alta.
Todos los marines en torno saludaron al vicealmirante y cinco hombres valientes desaparecieron en la sala de almacenamiento para obtener los tablones y otras herramientas necesarias para reparar los daños. Garp gritó unas cuantas ordenes antes de dirigirse directo hacia Bogart.
"Bogart" dijo, su voz cayendo unos decibeles. Bogart y los dos jóvenes marines junto a él al instante prestaron toda su atención: Garp utilizaba ese tono cuando era algo serio. "Un informe llegó desde la base marina en la isla Kyuka. Como habíamos pensando el Moby Dick está amarrado allí desde hace un par de horas"
"Voy a llamar a los oficiales de inmediato a su oficina, señor" Bogart dijo y saludó al vicealmirante.
Kim miró con atención al severo marine alejarse para advertir a los oficiales. ¿Eso significaba que tenía que ir a la oficina de Garp también? ¿Significaba que tendría que luchar contra los piratas de Barbablanca mañana? ¿Ella? ¿Pelear con piratas?
¿Quieren que muera?
"¡Girlie!" Garp exclamó como si acabara de notarla. "¡No te había visto! Entrenamiento con Bogart, ¿verdad?"
Kim levantó el brazo para saludar al vicealmirante, pero él le dio una palmadita que pretendía ser cariñosa en la espalda, que le hizo caer de plano sobre su rostro. Garp se echó a reír, preguntándole que hacía en el suelo. Por fortuna se salvó de responder gracias a la intervención providencial de Smoker.
"¡Vicealmirante, señor!" exclamó con entusiasmo mientras Kim se puso de pie "¿Eso significa que vamos a luchar contra los piratas de Barbablanca mañana?"
"¡BWAHAHAHHAHA! ¡Eso es exactamente lo que significa, Smoker!" Garp declaró con orgullo. "Y eres un chico muy afortunado: precisamente mañana es tu día de permiso y también el de girlie y Hina, ¿No es genial? ¡Podrás disfrutar del famoso complejo turístico de la isla!"
Tanto Kim y Smoker se quedaron mirándolo, aunque con diferente expresiones en sus rostros. Kim estaba increíblemente aliviada mientras que la mirada de Smoker vaciló entre la ira e indignación.
"¿Día de permiso?" Smoker repitió con indignación "Pero la última vez prometiste-"
Garp simplemente lo ignoró. Saco una rosquilla de uno de sus bolsillos y se la metió en la boca.
"Trescientos sesenta y tres" dijo con una gran sonrisa.
La aleatoriedad pura de la declaración, al menos logro dejar a Smoker en silencio, Kim se preguntó que tenía que ver con los piratas…. ¿Era el número de piratas en el Moby Dick o algo así? ¿Cómo se supone que harían frente a tantos piratas cuando había apenas un centenar de marines en la nave de Garp?
"Voy a romper el récord mundial de comer rosquillas" explicó Garp "Sin dormir, sin descansar hasta que coma las novecientas rosquillas, ¡y ese maldito récord será mío! ¡BWAHAHAHAHHAHAHHA!"
Hubo un pesado silencio y Kim observó con recelo como el joven aprendiz miraba directamente al viejo loco, quien era por completo ajeno a la ira creciente del adolescente, Garp agarró otra rosquilla (con cobertura de chocolate) y masticó felizmente.
"Trescientos sesenta y cuatro" anunció con orgullo.
Algunos de los hombres alrededor de ellos en realidad parecían un poco impresionados por el hecho de que su vicealmirante fuera capaz de comer tantas rosquillas, pero Smoker sólo estaba creciendo más y más furioso por haber sido ignorado.
Kim dio unos pasos hacia atrás, ahora sabiendo que el adolescente iba a estallar en cualquier momento.
"¡ESTÚPIDO VIEJO!" Smoker gritó de repente "¡QUIERO PELEAR! ¡DÉJAME PELEAR YA!"
Pero al contrario que su joven amigo, Kim solo se sintió aliviada de oír que no tendría que hacer frente a los piratas de Barbablanca al día siguiente. Quedarse en el banquillo era lo mejor para ella, porque en realidad no se sentía lista para encarar piratas aún- incluso los de más bajo nivel. El entrenamiento era una cosa, pero una pelea real era algo completamente distinto.
Salió de la cubierta principal con la intención de conseguir más información de los piratas de Barbablanca de doc Wilde, mientras Smoker gritaba con todas sus fuerzas a su superior.
*Bo: es un arma en forma de vara alargada o pértiga, generalmente hecha de madera (roble, bambú, etc.).
