One piece es de oda sensei y Diary of a potato Bag de Nothing new in this world


Querido diario

Creo que aprendí algo muy importante ayer

A la gente no le gusta ser utilizada como señuelo

Sé que suena extraño, pero es cierto. Después de usar a Smoker para escapar del viejo, las cosas no salieron muy bien. Creo que el pobre Smoker en verdad me odia ahora... Oh, bueno, me perdonara con el tiempo—no es como si estuviera tan herido como yo. Garp solo lanzó a Smoker para poder correr detrás de mí... la única razón por la que fue pisoteado es porque trató de seguirme para golpearme también. Así que es su culpa.

¡Está bien! Le compraré algunos de esos apestosos cigarros que tanto le gustan y me disculparé otra vez

De todos modos, hoy fue el segundo día que pasamos en la isla Kiyuu y en realidad nada notable ocurrió. Bueno, algunas cosas sucedieron por supuesto: Garp se acercó con un nuevo régimen de entrenamiento que consistía en lanzarme por un precipicio para probar mi resistencia, solo le debo mi vida a una intervención providencial de Bogart; también el club de póquer celebra juegos especiales de larga duración por las noches (desde que estoy ocupada con el programa de entrenamiento especial en realidad ya no tengo tiempo de preocuparme más por ellos …no hace falta decir quiénes son los más felices con los últimos acontecimientos a bordo); también la pared de la enfermería fue volada accidentalmente de nuevo… bueno, en realidad no la pared sino más bien el techo, pues la enfermería se encuentra situada justo debajo de la cubierta trasera.

En pocas palabras: lo usual.

Lo positivo es que no hay ni un rastro de los piratas de Barbablanca. Técnicamente sé que no es bueno cuando se supone que debemos perseguirlos, pero para mí no podría haber mejores noticias. Significaba que no tendré que preocuparme por Marco antes de la próxima isla—solo tenemos un día más en la isla Kiyuu hasta mañana y entonces estaremos de nuevo tratando de encontrar al Moby Dick y su desparecida tripulación.

Mmmm… no se sabe cuándo encontraremos de nuevo su rastro. Quizás debería comprar los cigarrillos para Smoker pronto, antes de quedarme sin tiempo porque cuando los encontremos, adiós a mi tiempo libre

Entonces supongo que iré mañana. Pero necesito dinero…

Bueno, creo que debería dar una pequeña visita al círculo de póquer. Jejejejjejej


Kim y Hina habían terminado de patrullar la ciudad y se dirigían lentamente hacia el barco. Sin embargo no estaban apresuradas: hoy era día de mercado y esperaban disfrutar del ambiente por un rato antes de regresar al deber. Lo más probable es que tuvieran que saltarse el almuerzo, pero era un trato justo.

"Voy a comprar algunos cigarros para Smoker" dijo Kim a su joven amiga "Dime si ves algún comerciante que tenga algunos"

"Claro" Hina asintió, aunque parecía un poco confundida "pero, ¿porque comprarle cigarros? ¿Por lo general le dices que no debería fumar esas cosas en primer lugar?"

"Ah, bueno…" Kim tartamudeó con incomodidad, erizando su pelo corto en la parte posterior de la cabeza "está un poco molesto conmigo"

"¿En serio? ¿Porque? ¿Qué pasó?"

"Err…" la joven Flowan se sintió incomoda al pensar en su pequeño contratiempo con Garp ayer después del almuerzo "Ha, err… ¿Cómo debería decirlo?… algo así como…. Lo usé para escapar de Garp"

Hina la miró con un rostro inexpresivo, apretando mucho sus labios. Kim hizo una mueca, pensando que la adolescente estaba enojada también, hasta que se dio cuenta que su amiga peli-rosa simplemente estaba tratando de contener la risa.

"¿Es por eso que estaba de tan mal humor ayer?" dijo finalmente Hina "Cuando le pregunte no quiso decirme" sonrió brevemente antes de redirigir su atención a su amiga "Pero, ¿porque hiciste eso?"

"No es como si hubiera tenido otra opción" Kim hizo un puchero "Estaba acorralada y él estaba pasando por el lugar equivocado en el momento equivocado. Habría hecho exactamente lo mismo con cualquier otra persona"

"Supongo" Hina asintió "así que le comprarás cigarrillos para tratar de aplacar su ira"

"Más o menos. No sé si en realidad será de alguna ayuda pero vale la pena intentarlo. Sería muy incómodo si sigue molesto conmigo durante todo el viaje hasta la siguiente isla"

"De hecho" Hina hizo una mueca al imaginar la tensión que se produciría "¡Oh! ¡Aquí hay uno!"

Cinco minutos después, Kim había gastado todo el dinero que había ganado ayer en el póquer para comprar los cigarros más caros que el comerciante tenia. Puso con cuidado la caja en su bolso, en medio del libro de cocina de su padre y su diario, y las dos chicas reanudaron su regreso al barco.

"Aun te debo una tarde de comprar, por cierto" Kim dijo a su amiga

Los ojos de Hina se iluminaron al instante y miró a su amiga oficial con sus ojos negros brillando.

"¿En serio? ¡Me había olvidado por completo de eso! ¿Cuándo me llevaras?"

"Todavía no estoy muy segura. Debemos conseguir un permiso de Bogart primero- lo que no será sencillo... Oh, y necesitamos mucho dinero. Supongo que tendré que tomar mi misión del circulo de póquer más en serio a partir de ahora. Desde la semana pasada Garp me ha distraído un poco y la he descuidado"

"Muy bien: ¡tú encárgate del dinero y yo manejaré a Bogart!" Hina se froto las manos.

"He usado la cosa de hablar lindo mucho últimamente y nunca me hubiera imaginado lo bien que funciona, ¡estoy segura que puedo conseguir un día de permiso para la siguiente isla interesante en la que nos detengamos!"

Esta pequeña astuta…

Kim se desconectó mientras la muchacha adolescente comenzó a divagar sobre el tipo de ropa que iba a comprar, que color era más adecuado para ella, que tipo correspondía a su cuerpo delgado, y así sucesivamente… solo asentir y tararear de vez en cuando parecía satisfacer lo suficiente a su amiga y dejó que sus pensamientos vagaran en el ínterin.

Hasta que fue sacada de forma muy brusca y bastante grosera de sus meditaciones

"Y aquí esta Girlie" una voz profunda arrastró las palabras detrás de ella. "Finalmente te encontré"

Kim se quedó inmóvil cuando las señales de alarma sonaron en su cabeza (luces rojas intermitentes, bocinas ensordecedoras, gritos de su voz interior… cada señal de alarma posible). Conocía esa voz… Oh, ella la conocía demasiado bien…

Hina se dio vuelta y jadeo en voz alta cuando vio al alto pirata parado a pocos pies de distancia, mirándolas con los ojos entrecerrados. Kim se volvió también y sintió el miedo asentarse en ella cuando se dio cuenta con exactitud de lo que estaba pasando. Solo podía mirar boquiabierta al pirata con horror en su rostro.

"Me alegra ver que sigues viva" Marco le sonrió. "Me lo preguntaba, ya que después de un golpe de Thatch, la mayoría no vuelve a levantarse"

"Imposible" Hina había encontrado su voz más rápido que la mujer mayor. "No había ninguna señal de los piratas de Barbablanca en ninguna parte cerca de esta isla…"

Marco levanto una ceja ante la chica de pelo rosa "Un mini marine, que lindo" dijo con su sonrisa marca registrada. "No sabía que los marines fueran niñeros"

Hina se estremeció visiblemente ante su burla y Kim al instante se paró frente a ella frunciendo el ceño oscuramente al comandante fénix. Llámenlo una especie de…. instinto primario, pues en cierto modo actuó sin pensar. Miedo o no una cosa era cierta: no iba deja que él pusiera una mano en Hina.

Marco levanto una ceja y ella apretó sus manos como puños para evitar que temblaran.

En un segundo había evaluado la situación para darse cuenta –sin sorprenderse mucho- que no se veía nada bien. Debido a que no habían recibido ningún informe en absoluto de que los piratas de Barbablanca estaban cerca de la isla, las patrullas habían sido destinados a oficiales de menor rango y otros marines: que deberían ser perfectamente capaces de manejar pequeñas dificultades que surgieran en una isla tan calmada. Todos los oficiales (quienes deberían hacerse cargo de situaciones más difíciles, como…. un comandante de Barbablanca por ejemplo) estaban en el barco organizando la persecución de los piratas.

A pesar de su miedo, Kim todavía podía sentirse furiosa. ¡Que buenos cazadores eran! ¿Cómo podían pasar por alto a los piratas cuando estaban en la misma maldita isla? ¿Incluso era cierto que eran los mismos que habían acorralado a Roger un par de veces en el pasado? ¿Cómo podrían estos idiotas incompetentes incluso considerarse como un equipo de élite de la marina?

Era simplemente injusto. ¡Era una oficial de más bajo rango por el amor de dios! ¡No debería estar lidiando con un comandante de Barbablanca! ¡Más cuando era Marco el maldito fénix! ¿Qué se supone que iba a hacer ahora?

...

Pero entonces, la joven oficial Flowan reinó rápidamente en su pánico (con dificultad, pero lo manejó). Aunque una cosa era cierta: teniendo en cuenta los problemas que tendría para salvar su propia vida, no podía darse el lujo de preocuparse por otro.

"Hina, vuelve a la nave" dijo a la chica de pelo rosado detrás de ella.

"Kim…"

"Solo vete y trae a los demás lo más rápido posible. No te preocupes por mi"

La joven Flowan no miró hacia atrás, pero por el sonido de arrastre seguido de apresurados pasos supo que Hina había salido corriendo. El silencio entonces fue más aterrador- estaba sola de pie una vez más frente al hombre que se había convertido en su pesadilla viviente después de un solo encuentro.

Todavía mirándola impasible, Marco cruzó los brazos sobre su pecho. "Sabes girlie, no dañaría a un niño" dijo, pareciendo un poco ofendido.

Sí, claro. Kim resopló pero ignoró contrariada su comentario. "¿Qué estás haciendo aquí? preguntó. "No teníamos información de que la tripulación de Barbablanca se detuviera en esta isla".

"Necesitábamos suministros" Marco se encogió de hombros. "Por lo que sé, no es un delito"

El alférez marina no respondió. La gente del pueblo alrededor había notado que algo andaba mal por la forma en que la marina y el pirata se enfrentaban entre sí, algunos incluso susurraban el nombre de Marco y las madres arrastraban a sus hijos lejos.

Kim apretó los puños con nerviosismo mientras se mordía el labio inferior. Si era posible, la situación era incluso peor que la última vez: al contrario de la isla Kyuka -donde había grandes avenidas y amplias cuadras- Kiyuu era una ciudad pequeña con calles estrechas y desvencijadas; si Marco desataba sus poderes aquí destruiría una decena de casas al mismo tiempo, no solo unos cuantos edificios aquí y allá. Habría heridos, muchos de ellos. A pesar de que solo pretendía ser un marine, todavía tenía un papel que hacer- y no menos que el de un oficial - lo que significaba que debía encontrar la manera de proteger a los civiles de los ataques ridículamente poderosos del pirata. Pero ¿Cómo iba a hacer eso?

Marco apenas presto atención a la gente del pueblo que los rodeaba y casualmente puso las manos en sus bolsillos. "Ahora que hemos conseguido dejar todas las bromas de lado girlie, creo que es hora de terminar nuestra pequeña pelea, ¿no es así?"

Kim suspiró pesadamente. "¿Qué pelea? ambos sabemos que nuestro desafortunado encuentro en la isla Kyuka difícilmente puede ser llamado una pelea: me pateaste el trasero"

"Bueno, técnicamente yo no lo hice, Thatch lo hizo" Marco replicó fácilmente. "No me dio tiempo para terminar"

"Entonces has venido a terminar el trabajo" Kim asintió totalmente desalentada. Ni siquiera tenía ganas de luchar si iba a matarla de todos modos, ¿para que luchar? "Déjame adivinar: ¿está relacionado con tu honor de pirata o algo así?" Estaba increíblemente tranquila mientras enfrentaba su muerte inminente, aterrada, pero aun con calma suficiente.

"Bueno, mis compañeros de tripulación han estado burlándose de mi durante toda la semana, mi capitán es el primero de ellos… entonces sí, espero recuperar mi honor"

Kim solamente lo miró sin expresión. Podía simpatizar con él en esto, el pensamiento era perturbador… "Oh", dijo. "Así que también has tenido una semana difícil" Marco levanto una ceja pero ella no le dio tiempo para responder "Ni siquiera preguntes"

"Muy bien" Marco se encogió de hombros. "Vamos a nuestros negocios entonces, girlie. Me gustaría hacer esto tan pronto como sea posible. Todavía tengo que ayudar a los chicos a conseguir los suministros"

Kim no pudo evitar sentirse muy ofendido por su descuidada actitud dolorosamente obvia. Era evidente que él se sentía poco amenazado por sus habilidades de lucha. Pero entonces, si era tan insignificante a sus ojos, ¿porque aun quería pelear con ella?

"Tengo un nombre" Kim espetó para ocultar su miedo creciente – todavía estaba tratando de encontrar una manera de desviar su atención. "creo que me presente correctamente la última vez, ¿no?"

"Oh, pero los nombres pueden ser tan aburridos. ¿No te gusta que te llamen girlie?"

"¿Por qué me molesto?" Kim murmuro sombríamente en voz baja, resistiendo el impulso de golpearse la frente con exasperación.

Pero aun así no quiero morir, ¡maldita sea! Todavía podía tratar de razonar- no funciono la última vez pero aun podía intentarlo. "Muy bien, si es acerca de tu honor, por qué no escribo una hermosa carta, con mi firma y todo, atestiguando con mi honor como marine que eres mucho más poderoso que mi insignificante yo y que nunca podría vencerte. Estoy segura de que entonces tus compañeros de tripulación te dejarían en paz, y yo podría seguir con mi vida. Ambos felices, ¿verdad? "

Diversión iluminó los ojos del pirata y le envió una sonrisa irónica. "No funciona de esa forma, girlie"

"¡Oh, vamos!" Kim pisoteó en el suelo de pura irritación y levanto las manos al aire. "¡Estoy segura que tu honor no sufrió mucho! ¡Yo solo soy un alférez por el amor de dios! Todos saben que la última vez fue un golpe de suerte, ¡Demonios, la mitad de los marines en la nave ni siquiera creen que pelee contigo en primer lugar! ¡Podrías quemarme hasta convertirme en cenizas en segundos si quisieras! " En realidad -en teoría- esto último no era posible pero se supone que él no lo sabía, aun así no quería verlo intentarlo.

Cierto, no le demos al psicópata algunas ideas de más, ¿de acuerdo?

Marco simplemente inclinó la cabeza con curiosidad mientras sus ojos la examinaron de pies a cabeza. "Quemarte hasta convertirte en cenizas, ¿eh?" repitió con voz inexpresiva. Kim trago con inquietud y sintió un sudor frío bajar por su espalda. Al ver que decía esto con una cara tan seria hacia la declaración diez veces más espeluznante… ¿Realmente estaba considerando esa opción? "Eso no sería divertido. Tú, girlie, eres el tipo de persona de combate mano a mano—entonces, puños serán"

Kim asintió con resignación y se preparó flexionando las piernas, tensando los músculos y lista para correr con sus puños crispados con nerviosismo. Aun no quería pelear, pero si insistía, entonces solo tenía una cosa por hacer.

"Me alegra ver que has vuelto a tus sentidos" Marco sonrió y se preparó.

Alrededor, los civiles dejaron escapar gritos alarmados y corrieron lejos de los dos enemigos. Kim solo aumento su determinación y se agachó un poco más, lista para echar a correr cuando viera una abertura: era hora de dar un buen uso a todo su entrenamiento.

Marco parecía haber sentido su determinación porque algo se encendió en sus ojos, una tranquila pero mortal anticipación. Su aura, que por lo general reflejaba calma y pereza, había tomado un filo más agudo que le puso la piel de gallina a su oponente.

Y de repente Marco estaba saltando hacia adelante, sus brazos cubiertos de fuego y listo para atacar. Kim no dudo un segundo y corrió hacia él a toda velocidad. Obviamente pensando que iba a atacarlo estúpidamente de frente, el pirata sonrió y lanzó uno de sus puños apuntando a su cara. Kim evadió el golpe tirándose hacia abajo, sintiendo el calor de las llamas azules cuando fallo por una mera pulgada la parte superior de su cabeza; entonces tomó ventaja de su posición en el aire para pasar por debajo de él…. Y salir corriendo sin mirar atrás.

¡Finalmente todo el entrenamiento le venía a mano!

El pirata se quedó paralizado, demasiado sorprendido para hacer algo, entonces negó con la cabeza y se puso en marcha detrás de ella. "¡Hey!" Marco llamó detrás. "¡Regresa aquí!"

"¡Nunca!" gritó por encima de su hombro.

Muy bien, podrían pensar que se trataba de una técnica muy cobarde y estarían en lo correcto. Pero Kim había pensado mucho en esto (bueno, todo lo que pudo en tan poco tiempo de todos modos) y había llegado a la conclusión de que ser una cobarde era su mejor opción. Mientras corría el pirata no podría atacarla correctamente, lo que significaba que no habrían ataques de gran alcance y por lo tanto no afectarían a los civiles… y no la afectarían a ella tampoco, lo que era una buena ventaja.

Lanzó una rápida mirada por encima de su hombro y vio que el comandante pirata corría detrás de ella con la misma determinación con la que ella huía.

"¡No voy a dejarte ir fácilmente, girlie!" dijo con su característica sonrisa espeluznante.

A pesar de su buen sentido, Kim sintió el pánico apoderarse de ella cuando se dio cuenta de lo que acababa de hacer. Era igual a la historia que su padre le había contado sobre una aventura que tuvo en la selva de alguna isla del Grand Line, cuando se había encontrado con un tigre gigante o algo así, le había explicado que si alguna vez se encontraba con tal depredador, lo peor que podía hacer era correr porque desencadena todos sus instintos y al instante te elegía como su presa. La comparación entre un depredador y Marco era un poco perturbador, pero hasta ahora no se había dado cuenta de cuan verdadero era ese consejo.

Pero era su culpa por completo : con su eterna actitud perezosa y sus ojos de mirada somnolienta, ¡No esperaba que corriera detrás de ella!

"¡Eres un psicópata!" gritó con un tinte desesperado. "¡No hay forma de que pelee contra un psicópata!"

Solo oyó a Marco reír un poco detrás de ella y trató de correr más rápido. Pero los civiles en el camino lo hacían más difícil. Era especialmente injusto que tuviera que abrirse paso a través de la multitud, mientras que huían como una ráfaga dispersada por el viento tan pronto como veían a su perseguidor. Sin embargo hizo todo lo posible para poner la mayor distancia entre ella y el pirata.

Sin embargo, había un buen punto en todo esto, su plan parecía haber funcionado hasta ahora: Marco aun no usaba sus llamas o hacia explotar cualquier cosa.

De repente oyó a los civiles gritando a su derecha y cuando volvió la cabeza se dio cuenta que el pirata había saltado sobre los techos y estaba corriendo paralelo a ella. Sin ser obstaculizado por la gente del pueblo, efectivamente era mucho más rápido y muy pronto la adelantó.

Saltó, sus manos repentinamente prendiéndose con fuego azul y se lanzó directo sobre la joven oficial Flowan. Con un chillido asustado Kim saltó fuera del camino, la explosión detrás de ella no fue lo suficientemente poderosa para ocasionar algún daño real, pero más que suficiente para enviarla veinte pies más allá de lo que había planeado (y también más que suficiente para aterrorizar a los civiles, quienes al instante entraron en un frenesí de gritos). Rodó sobre el suelo y se puso de pie rápidamente para correr de nuevo, mirando a su alrededor y tratando de ver a través del humo y polvo donde estaba el pirata.

Se materializó justo frente a ella y Kim apenas evadió un potente gancho de izquierda. Se agachó, girando su cuerpo para no estrellarse contra él y siguió corriendo a toda velocidad. Detrás de ella el pirata gimió exasperado pero no le prestó atención.

"¿Vas a quedarte quieta?"

"¡Deja de correr detrás de mí!" replicó. "¡No voy a pelear!"

Mientras decía estas palabras, tomó un giro brusco a la izquierda en una calle un poco más grande tratando de volver a la nave: cuando se enfrentara a una nave llena de marines y oficiales ¡se rendiría con esta persecución! Pero al segundo que giró a la izquierda se dio cuenta de que no reconocía la calle en absoluto y vaciló. De hecho, no tenía idea de hacia dónde estaba corriendo.

"¡Oh vamos!" bufó exasperada. "De todos los momentos para perderme – ¡WOW!"

Una bola de fuego azul casi la golpea en la cabeza y al instante se lanzó en otra dirección- solo para ver al comandante pirata a poca distancia esperándola con los brazos cubiertos de llamas.

Kim patinó hasta detenerse, las suelas de sus botas se desplazaron por el polvoriento camino tan mal que casi perdió el equilibrio. Echó la parte superior de su cuerpo hacia atrás para contrarrestar el impulso de su carrera que la traía más y más cerca del pirata comandante, sus brazos agitándose de manera violenta y un poco estúpida. Solo evitó caer de plano sobre su espalda gracias a una especie de milagro, pero no le dio al pirata un segundo para estar más cerca de lo que ya estaba: se lanzó en dirección opuesta, provocando otro gemido frustrado por parte del pirata que estaba tratando tan desesperadamente de evitar.

"Esto se esta volviendo ridículo" le oyó gruñir.

"Estoy de acuerdo" espetó ella, corriendo más rápido (por suerte las calles estaban vacías ahora) "¡Así que deja de correr detrás de mí!"

"¡No hasta recuperar mi honor como pirata de Barbablanca!"

"¡No me importa tu estúpido honor! ¡Solo déjame en paz! ¡NO QUIERO LUCHAR!"

Y justo cuando dijo esas palabras, se oyó un fuerte estruendo detrás de ella y el suelo bajo sus pies se derrumbó. Por un segundo horriblemente largo, la joven alférez Flowan se preguntó frenéticamente que estaba pasando, antes de darse cuenta que el pirata había destruido a propósito el pavimento con uno de sus golpes.

Sintiendo algo muy parecido a una experiencia extra corporal, Kim solo podía sentir con impotencia como perdía el equilibrio y caía de llano en el pavimento hecho trizas—todo esto en un inquietante movimiento lento. Rodó varias veces en el suelo con pedazos de pavimento golpeándola con dureza en la espalda, costillas, brazos y piernas, hasta que finalmente se detuvo a una buena distancia. Se quedó ahí de espalda - con latidos erráticos y su rápida respiración- mientras observaba aturdida el cielo y se preguntaba qué demonios había sucedido. A pesar del hecho de estar acostada, se sintió de repente muy desorientada…aunque no recordaba golpearse la cabeza…

Lentamente trato de ponerse de pie, pero un dolor palpitante atravesó su cráneo como si se lo hubiesen abierto y golpeado directo en su cerebro.

Muy bien, en algún punto se había golpeado la cabeza y mucho más duro de lo que pensaba. Su sentido de equilibrio estaba comprometido también. Cayó sobre su trasero y se sentó ahí, mirando aturdida al pirata que se abría camino hacia ella, un paso pausado tras otro.

Ouch… espero no tener una conmoción cerebral…

"No quieres pelear, ¿huh?" el pirata la miró con sus ojos perezosos entornados. "¿Entonces porque te convertiste en marine?"

Kim sacudió su cabeza tratando de deshacerse del mareo. No podía pensar con claridad- si lo hubiera hecho, ciertamente no habría dicho lo que dijo a continuación. "Yo no quería hacerlo" arrastró las palabras. "Pero no tenía opción: es esta estúpida deuda que tengo que devolver al viejo" se rió sin humor "es un poco gracioso cuando lo piensas bien, considerando como odio la marina y todo…"

Marco levanto una ceja incrédulo hacia ella "¿Odias a los marines?"

Kim hizo una mueca cuando se dio cuenta de que no debería haber hablado con él de manera tan honesta (¡era un pirata por el amor de Roger!) y le saco la lengua "No más que los piratas" sus ojos se abrieron al darse cuenta de algo importante y se llevó el dedo índice a los labios. "¡Pero shhhhhh, se supone que nadie debe saber eso!"

El pirata en verdad parecía divertido por eso ultimo y se rió en voz baja "Eres una niñita arruinada"

"Mnnn… si mi memoria no me falla, creo que ya lo dijiste la última vez" Kim dijo con una sonrisa irónica antes de encogerse con desdén. "Estar arruinado es una tradición en la familia de todos modos" Levanto su mano en un saludo burlón pero interrumpió el gesto a la mitad cuando noto la sangre manchando su manga. "Oh, ¡demonios!…"

Una herida que había recibido en el entrenamiento de ayer -una gran herida de cuando se había estrellado en una caja llena de espadas- se había vuelto a abrir. Realmente estaba de suerte: una vez que Marco terminara con ella, Wilde iba a matarla de nuevo… y a juzgar por el dolor y la humedad de su chaqueta, parecía que los otras heridas (del mismo cajón) de su espalda se habían reabierto también.

El pirata frunció el ceño cuando se dio cuenta de la mancha de sangre que se propagaba rápidamente por su chaqueta blanca... "¿Es de nuestra última pelea? Preguntó con incredulidad "¿Aun no te has recuperado?"

Kim lo fulminó con una oscura mirada y sintió un jalón de indignación en su pecho (¿Qué? ¿Podría ser que su orgullo Flowan pensaba que estaba muerta? ) "Bueno, lo siento por ser un humilde ser humano" gimió y presionó con una mano en la lesión. "Considerando que no soy un fenómeno usuario de fruta del diablo como tú, necesito tiempo para recuperarme de mis lesiones" Frunció el ceño a la mancha de sangre que todavía se difundía antes de finalmente admitir la verdad. "Pero en realidad, no, esto no es tu culpa: mi oficial al mando decidió entrenarme"

"¿Quieres decir Garp? ¿él? ¿Está entrenándote?" Kim lo miró molesta, su tono excesivamente sorprendido era un poco ofensivo…. Bueno, en realidad no demasiado sorprendido si era honesta. Pues considerando la cara somnolienta del pirata y el tono descuidado que usualmente enmascaraba sus emociones -haciéndole parecer casi inexpresivo- ese claro tono de sorpresa podría considerarse como exagerado.

"Te dije que había tenido una mala semana" replicó. "¿Crees que ha sido difícil con tus compañeros burlándose se ti? Trata de sobrevivir a uno de los entrenamientos de Garp y luego hablaremos"

Marco resopló pero algo en sus ojos había cambiado un poco cuando le devolvió la mirada. "No eres tan débil como pensaba" al final admitió, dejando que las ultimas llamas de sus puños desaparecieran y metiendo las manos en sus bolsillos.

Kim lo miró fijamente durante unos segundos, preguntándose si ese tipo era real. "Tú eres incluso más extraño de lo que pensaba" dijo sin expresión.

Contrariamente a lo que había pensado, el pirata solo levanto una ceja divertido hacia ella "Ho, ¿Y porque es eso?"

"Admites que piensas que soy realmente débil, y en cierta forma debo estar de acuerdo en esto porque comparado contigo cualquiera puede ser considerado débil… pero de todas formas, a pesar de que obviamente estoy por debajo de tu interés, aun insistes en pelear conmigo: estoy un poco confundida aquí".

Marco se rió en voz baja "¿Qué estas por debajo de mi interés?" Preciosa, ¿qué te hace pensar eso?"

Había algo en sus ojos, en su sonrisa, en la forma en que dijo la última frase. ¿O quizás fue el brusco cambio de apodo? Algo que Kim nunca podría haber explicado. Pero de repente se sintió increíblemente cohibida e incomoda y y su cara parecía estar en llamas.

¡Espera! ¿Estoy ruborizándome? ¿En serio? ¿Qué demonios estás haciendo estúpido cuerpo? ¡Deja de ruborizarte!

Con la esperanza de poder ocultar su incomodidad, le envió una mirada asesina "Me estas asustando" casi le gruño.

El pirata se echó a reír "Oh, bueno, es tu culpa" se encogió de hombros. "Eres una niñita interesante: nunca había conocido a un marine que odiara a los marines"

Kim se enderezo cuando recupero algo de su semblante "¿Qué, acaso te has tomado el tiempo de hablar con ellos antes de golpearlos?"

El pirata parecía pensar la pregunta por unos segundos antes de frotarse la parte de atrás de la cabeza (al menos tuvo la decencia de parecer avergonzado). "No, no en realidad"

La joven Flowan decidió no responder y lo miró con impaciencia. No podía entender al tipo ni decir que estaba pasando por su cabeza, ni siquiera lo que estaba pensando hacerle. En un minuto toda su aura estaba dando esa espeluznante tipo de vibración de "voy a matarte" que la hacía querer enterrarse en un agujero en alguna parte, y ahora….

Él solo se quedaba ahí, hablándole de lo más civilizado como si no hubieran estado peleando hace diez segundos, como sino hubiera estado a punto de matarla hace apenas una semana.

Kim suspiró con exasperación. Había tenido suficiente con todo esto. Era demasiado extraño. No podía soportarlo más. Solo quería acabar de una vez.

"¿Qué estas esperando?" dijo abruptamente.

"¿Esperando para qué?" Marco replicó, sus ojos entrecerrados mirándola directamente con su rostro tan indescifrable como siempre.

"Para acabar conmigo" Kim se encogió de hombros. "Me rindo: creo que tengo una conmoción porque ya no puedo pararme -ni pensar por cierto-, porque no debería estar hablando contigo. Y con todas mis heridas del entrenamiento de ayer reabiertas, no es como si pudiera tratar de golpearte incluso si quisiera"

Pero el comandante fénix se quedó mirándola. Sus oscuros ojos soñolientos habían tomado un tipo diferente de resplandor y su frente se arrugo ligeramente, como si acabara de darse cuenta de algo.

"Entonces eso era lo que pensabas" murmuro como si estuviera hablando consigo mismo.

Kim frunció el ceño. Pero no tuvo tiempo para añadir nada. Apenas había abierto la boca cuando un fuerte grito (que sonaba como una pálida imitación de un grito de guerra) la interrumpió antes de que pudiera decir nada. Marco salto justo a tiempo para evitar ser golpeado por una olla grande lanzada con tanta fuerza que se incrustó a la perfección en el suelo.

"¡PETITE KIM!" Un segundo después la joven se encontró aplastada en un abrazo muy apretado de Monsieur Legros, quien se veía muy nervioso.

"¡Kim!" era una voz diferente, pero la conocía bastante bien—Hina.

Cuando la nativa Flowan logró aflojar un poco el agarre de hierro alrededor de su torso, cogió una visión de una adolescente de pelo rosa corriendo hacia ella, seguida de cerca por otro adolescente muy conocido y…

"¡Legros! ¡Suéltala idiota!" Wilde gritó mientras corría más rápido. "¡Sus heridas se abrirán! ¡Estas empeorándolo!"

Smoker y Hina se detuvieron al lado de ellos y mientras la chica adolescente comenzó a lamentarse sobre el alférez herido, su malhumorado amigo decidió gritar contra el enemigo, obviamente poco preocupado por el hecho de que incluso si superaban a Marco en números, en realidad era él quien los superaba en gran medida.

Pero el pirata, tan flemático como siempre, simplemente ignoró al adolescente furioso y sonrió a su oponente quien todavía era abrazada, saludándola burlonamente.

"Creo que resolveremos esto la próxima vez, girlie"

Y en un segundo, todo su cuerpo estaba en llamas. Pareció encogerse sobre sí mismo, agachándose antes de alzar sus brazos hacia el cielo, transformándolos en grandes alas. Sus alas apenas tuvieron tiempo para desarrollarse por completo antes de que su cuerpo se convirtiera en un pájaro gigante… un ave fénix en llamas. El pájaro le dio a Smoker una mirada de suficiencia perfectamente silenciosa antes de despegar y desaparecer rápidamente sobre los tejados.

Increíble… Kim pensó aturdida, aun sin poder apartar los ojos del punto donde había desaparecido… hasta que se dio cuenta de lo que estaba pensando y sacudió su cabeza energéticamente. ¡Quiero decir! ¡Qué presumido!

Ella gimió cuando el dolor de cabeza aumentó y agarró su cabeza entre sus manos lo mejor que pudo (Monsieur Legros seguía abrazándola fuertemente)

"Vamos a llevarte de vuelta a la nave" Wilde dijo sacándola de los brazos del cocinero y examinándola con su habitual ceño fruncido.

"Sí, eso suena bien" Kim asintió débilmente y permitió que sus amigos la arrastraran de vuelta a la nave de Garp.


Adelanto próximo capitulo:

"CADA MARINE A LA CUBIERTA PRINCIPAL INMEDIATAMENTE" el vozarrón de Garp era tan fuerte que hacía temblar las paredes de la enfermería.

Kim tembló con violencia mientras doc Wilde suspiró con exasperación

"Aquí vamos" el hombre de pelo negro se quejó

"¿Qué está pasando?" Kim miraba la puerta con ansiedad, esperando que el loco vicealmirante la hiciera estallar en cualquier segundo.

"Hemos alcanzado al Moby Dick" Wilde respondió con simpleza.