One piece es de oda sensei y Diary of a potato bag de Nothing New in this World


Querido diario,

Dos hechos muy preocupantes han llegado a mi conocimiento.

El primero es sin duda el más difícil de ignorar—tan difícil que de hecho, todo el equipo también lo ha notado y se encuentran tan perturbados como yo. Comodoro "no- sé- qué" (su nombre real en verdad es Pennington, pero por ahora, "no- sé- qué" será) me ha estado siguiendo por todas partes en esta nave. Desde que Yukimura y yo lo salvamos de ahogarse ha decidido tomar el trabajo de convertirse en mi acosador personal

Al principio pensé que estaba agradeciendo por haberle salvado la vida: preguntándome si necesitaba algo diez veces al día, manteniendo las puertas abiertas, proponiéndome ayuda en las tareas… y entonces me di cuenta que no se mostraba tan agradecido con Yukimura como hacia mí. Así que lo enfrenté y le dije que a pesar de que sus atenciones eran muy bonitas, no tenía que darme las gracias por salvar su vida y que solo estaba obedeciendo ordenes.

Y entonces fue cuando dejó caer la bomba.

Me dijo -y citó- que: A pesar de que salve su vida solo porque seguía órdenes, pudo "abrir los ojos" y se había "enamorado de mí a primera vista"

"Enamorado de mí" comodoro no-sé-qué esta "enamorado de mí" y "a primera vista" nada más ni nada menos.

Oh, cierto, y me lo dijo en la cocina. A la hora de almuerzo frente a casi toda la tripulación.

Eso fue ayer y desde entonces he estado recibiendo extrañas miradas de los otros marines- a excepción de Garp que sigue tan despistado como siempre… Nunca pensé que diría esto algún día pero… ¡Roger bendiga a este viejo loco!

En serio: ¿Enamorado a primera vista? He estado en este barco durante casi un mes y he visto a "no- sé-qué" una docena de veces al día todos los días- después de todo, no es extraño que al vivir en el mismo barco veas a las mismas personas todo el tiempo- y nunca me había puesto atención antes, incluso si creyera en ese tipo de basura (que no creo, imagínate), sé que esto no es "amor a primera vista"

Ni siquiera puedo tener un descanso en la noche: Hina piensa que es lo más romántico que ha visto nunca. Excepto que los papeles están un poco equivocados, ya que fue la mujer la que salvó al hombre -yo quien salvó al comodoro. No, en realidad no le veo nada de romántico. Pennington es un acosador y nada más, pero ya que es un alto oficial (y un usuario de fruta del diablo por cierto) tengo que permanecer educada y respetuosa todo el tiempo, incluso aunque todo lo que quiera es pegarle un puñetazo en plena cara.

Nunca he tenido que lidiar con una situación tan difícil antes. Honestamente, tengo esta perturbadora impresión de que mi vida se ha convertido nada menos que en una mala novela romántica con tendencias feministas. O al menos eso es lo que dice Hina. Dijo que esto que me sucedía era igual a la historia de un libro que había leído… excepto que la heroína terminó fugándose con el antagonista principal que creía odiar, pero en realidad estaba demasiado enamorada de él para admitirlo. Lo que significa que según el estúpido libro de Hina, yo terminaría con…

...

Marco.

¿Marco?

¿Marco?

¡Ha! ¿Qué tan estúpido es eso? ¡Esos novelistas idiotas realmente necesitan revisarse sus cerebros! ¡Roger! ¡Estoy riendo tan fuerte que me caen lagrimas! ¿Marco y yo? ¿Y entonces qué? ¿Nos casamos y vivimos felices por siempre?

Ugh. Estoy teniendo visiones muy preocupantes en este momento. Creo que es hora de un cambio de tema.

Pero en serio, ¿Marco y yo? ¡Por favor! Eso sería como… ¡Barbablanca y Garp! ¡Ew! ¡Ahora en serio tengo imágenes traumatizantes en mi mente! ¡Cambio de tema!

Muy bien: hecho perturbarte número dos.

Esto es vergonzoso de admitir en un nivel más personal. Me di cuenta que cuando Garp y compañía trataron de atacar y abordar en el Moby Dick, Marco como primer comandante que es, saltó para defender su nave y su tripulación con Thatch, Jozu y el mismo Barbablanca.

La escena no duro mucho, apenas unos segundos antes de que los piratas atacaran y perdiéramos completa y miserablemente… ¿Pero ni siquiera son un marine de verdad así que porque debería importarme?

De todos modos, sólo duró unos segundos pero recuerdo claramente mis pensamientos en ese momento: cuando no eres a quien Marco va a atacar, realmente es hermoso verlo pelear. Culpo al fuego: la luz que produce capta la atención más fácilmente, así como mejora sus movimientos, mientras el color azul le da una especie de aura surrealista y sobrenatural. Azul es un hermoso color después de todo, así que supongo que ayuda.

Pero no entiendas mal mí querido diario: aun pienso que es un psicópata y aunque ciertamente, sus flamas son hermosas de ver, ¡aun voy a hacer todo lo posible para no tener que enfrentarlo de nuevo!

Ah, y ahora que dije todo lo que tenia en mente me siento mucho, ¡mucho mejor! ¿Quién sabría que desahogarse en un diario podía ser tan liberador? Roger sabe que necesitare los días que vienen: mañana arribamos a una isla llamada Sasomo y los piratas de Barbablanca seguro estarán ahí. Toda la tripulación ha sido dividida en equipos para cazarlos y capturarlos (aunque pienso que ambos sabemos cómo va a salir…) y "no- sé- qué" ha estado usando su autoridad como comodoro para tenerme en su equipo.

Eso no solo significa que estaré en primera línea mañana (comodoro es un usuario de fruta de diablo, ¿recuerdas? ¡Qué suerte la mía!) sino que también tendré que soportar los intentos de declaraciones y acciones románticas de Pennington durante todo el día…

Realmente, nunca había pensado que el karma podía ser tan cruel…


La isla Sasomo no era tan grande (quizás un poco más grande de Flowa pero no por mucho), y se veía más linda desde la distancia, pero tan pronto como se habían acercado lo suficiente Kim se dio cuenta que linda no era la palabra para describirla. Estaba cubierta por completo por una enorme selva.

Considerando el ancho de la isla los marines necesitarían tres, quizás cuatro horas para caminar de un extremo al otro. Es decir, si la isla hubiese sido un tramo de tierra plano y estéril. Pero la isla Sasomo tenía una densa vegetación y ademas una gran montaña que se alzaba en el centro, así que lo más probable era que necesitarían mucho más tiempo de lo anticipado.

De acuerdo con la información que habían recibido el Moby Dick estaba amarrado en el otro extremo de la isla, esperando a que su log pose señalara a la siguiente isla—lo que significaba que debían permanecer en la isla a lo menos veinticuatro horas. Eso en teoría les daba a los marines la cantidad de tiempo suficiente para cruzar la isla, caer sobre ellos por sorpresa (según el brillante plan de Garp) y capturarlos.

Para ello, los marines habían sido divididos en equipos de diez marines cada uno encabezado por un oficial de grado. Los grupos se habían dispersado sobre la isla y estaban convergiendo lentamente hacia el arroyo donde se suponía que estaban los piratas, rodeando a sus víctimas desprevenidas y cortando sus vías de escape.

Kim estaba también en un equipo, por supuesto. Aunque a pesar de ser un oficial, no estaba a cargo- Pennington lo estaba.

¿Los aspectos positivos? Primero, no tenía que tomar ninguna responsabilidad por esta misión y con mucho gusto dejaría al comodoro ¨no - sé- qué¨ a la cabeza. Segundo, estaba demasiado preocupada por mantener la mayor distancia posible entre ella y el obsesivo comodoro para pensar en los piratas de Barbablanca y más particularmente su archienemigo. ¿Los aspectos negativos? Mantener tanta distancia como fuera posible con el comodoro necesitaba vigilancia constante. Los cual era agotador.

No, tenía más que suficiente en su mente para además pensar en la posibilidad de morir a manos de cierto pirata fénix. Las posibilidades de que en realidad encontraran a los piratas eran bastantes escasas de todos modos- probablemente estaban en su barco, disfrutando de concursos de beber o embriagándose, como cualquier buen pirata haría.

Después de soportar en silencio los guiños juguetones, sonrisas lascivas y declaraciones apasionadas por unas tres horas y tratar de caminar por la selva al mismo tiempo, Kim al final había recurrido a su último plan: poner tantos obstáculos (vivos de preferencia) como pudo entre ella y el comodoro. De esa forma había tomado el lugar al fin de la línea (explicando, cuando Pennington le había preguntado, que era normal que el único otro oficial en su grupo vigilara la retaguardia), y se aseguró de mantener a Gen como un aliado constante, justo frente a ella para que el comodoro ¨no - sé- qué¨ no pudiera verla.

El aprendiz marinero parecía encontrar su situación bastante entretenida, pero por fortuna servía como escudo humano para Kim.

"¿Quién hubiera pensando que la reina del póquer fuera también tal seductora?" le dijo por encima de su hombro, su voz lo suficientemente bajo para que los otros no pudieran oírla.

"¡Cállate Gen!" Kim susurró con furia. "¡Nunca había estado tan avergonzada en toda mi vida!"

El adolescente sólo se rió y le lanzo una sonrisa burlona "¿Qué? Con el número de veces que he escuchado a Hina maravillarse sobre lo romántico que es todo esto, pensé que estarías feliz al respecto. ¿No es una cosa de chicas?" puso mala cara, pensativo, parecía estar considerando algo. "En serio, ¿estas avergonzada? Pensé que solo pretendías hacerte la difícil"

Antes de que tuviera tiempo de pensarlo dos veces, Kim golpeó al aprendiz en la parte de atrás de la cabeza y el aullido resultante hizo que los marines al frente se dieran vuela y los miraran con curiosidad. Gen y Kim les sonrieron de manera inocente hasta que todos volvieron a mirar hacia el frente.

"¿Pretendo hacerme la difícil?" Kim susurró indignada y golpeó al adolescente en el hombro por si acaso "¿eres estúpido?"

"Lo siento, lo siento" Gen se froto el hombro y sonrió disculpándose con ella "como te dije: pensé que era una cosa de chicas"

"¿Cuándo he dado la impresión de que soy del tipo que esta interesada en cosas de chica? "Kim respondió con exasperación "¡tengo suficiente que hacer como alférez sin jugar a hacerme la difícil!"

"Sí, supongo de tienes razón" Gen admitió frotando su cabeza con torpeza (o aun le dolía el golpe de antes)

"En serio, Gen…" Kim suspiró "le he dicho al comodoro Pennington que no estoy interesada en forma clara y en numerosas ocasiones. ¡Y no es mi culpa que sea demasiado denso para que no entre en esa cabeza dura!"

Los dos miraron hacia el frente de la línea dónde no- sé- qué estaba caminando con entusiasmo y audiblemente, triturando las plantas bajo sus pies con sus pesadas botas de cuero y blandiendo su sable a través de los enredaderas y ramas que estaban en el camino. Al mismo tiempo iba narrando algunas de sus hazañas como marine, asegurándose de que su voz fuera lo suficientemente fuerte como para que Kim lo oyera bien.

Kim suspiro profundamente. Si los piratas estaban en algún lugar cercano, este idiota les daría su posición con todas sus jactancias

"Sí, supongo que es un tipo denso" Gen rió "Lo bueno es que no hay ningún pirata cerca"

"No digas eso todavía" Kim advirtió ominosamente "vas a darnos mala suerte y seremos atacados"

"Eh. No sabía que fueras tan supersticiosa"

"Bueno, cada vez que pensaba que estaba a salvo casi fui asesinada por nada menos que el primer comandante Marco— ¿no crees que es una razón más que suficiente para convertirte en supersticiosa?"

"Sí, tal vez" Gen se encogió de hombros con indiferencia, obviamente no muy convenido por su -más que razonable- argumento. "Pero hemos estado caminando por esta maldita selva por horas y aún estamos a salvo, ¿verdad?"

Y en el momento en que terminó su frase, hubo una fuerte explosión, muy audible a pesar de que era bastante evidente que había sido a una buena distancia. Venia justo desde atrás de Kim y ella, al igual que todos los otros marines, se voltearon precipitadamente.

Había una nube grande de humo negro creciendo lentamente en el cielo.

"¡Viene de la nave!" un marine jadeo ruidosamente.

Kim frunció el ceño y se quedó mirando como el humo se disipaba lentamente con el viento. No había mas humo elevándose así que lo mas probable era que la explosión no había encendido fuego. Pero esto no evitó que comenzara a sentirse inquieta. No se habría sorprendido si resultaba que la explosión era culpa de Garp, pero eran mayores las posibilidades de que los piratas podrían haber atacado la nave mientras la mayoría de la tripulación estaba fuera.

"¡Comodoro Pennington!" otro marine exclamó "¿Qué deberíamos-?" de repente se quedó en silencio y unos segundos después elevo su voz de nuevo – a pesar de que su tono había cambiado de manera drástica "¿comodoro Pennington?"

Kim rodó los ojos con exasperación ¿Qué estaba haciendo el idiota esta vez?

Se dio vuelta y su boca se abrió por la sorpresa, al igual que los otros: ¡no-sé-qué se había desvanecido!

"¡Comodoro Pennington!" los marines comenzaron a gritar "¡Comodoro! ¿Dónde está?"

Los siete marines de su equipo miraron alrededor tratando de detectar al comodoro, mientras Gen y Kim permanecieron en silencio.

"¿Ves?" Kim dijo al final "trae mala suerte"

"¿Dónde está el comodoro?" Gen preguntó sin prestar atención a su comentario "no es posible que sea tan denso…"

"Eso espero" Kim se pellizco los labios pensativa "porque era el único en nuestro equipo con un mini Den Den Mushi, de forma que si no lo encontramos, no podremos saber que está sucediendo o si tenemos nuevas órdenes del viejo"

En verdad era una situación muy problemática, y desconocido para ellos, es que iba a volverse más problemática… muy pronto.

"¡A ELLOS MUCHACHOS!"

Desde los arbustos alrededor y de las ramas por encima de ellos salieron al menos una docena de piratas de Barbablanca gritando y apuntándolos con sus armas amenazadoramente. Los marines soltaron asustados gritos de alarma, y con torpeza tomaron sus armas para tratar de defenderse del repentino ataque.

Kim sólo apenas tuvo tiempo para agarrar su Bo y desplegarlo antes de que un alto pirata casi le partiera la cabeza con un sable igualmente largo. Desvió el golpe y el sable se incrusto en el suelo a su lado, bastante profundo para que el bruto no pudiera tirarlo hacia atrás a tiempo para protegerse del golpe que Kim le envió. Fue golpeado duramente y cayó hacia atrás, inconsciente, con otro golpe poderoso en la cabeza.

Justo cuando el alférez Flowan había enviado a su primer oponente al suelo, dos más ya estaban tomando su lugar: un hombre tan alto como el primero pero más larguirucho, vestido con una camiseta de color amarillo con una brillante cara sonriente enorme en su pecho; y uno pequeño (incluso más pequeño que Kim) de aspecto nervioso, vestido con un mono azul, que le hacía parecer como un Schmurf *… No, en serio, el parecido era asombroso.

Smiley dirigió una larga espada a Kim, quien dio un paso atrás, la punta de la espada casi golpea su nariz por un hilo. Su espalda chocó con alguien y se sobresaltó, sólo para darse cuenta de que era Gen

"Yo te cubro" él dijo mientras disparaba sus pistolas gemelas.

Kim apunto con su Bo a Smiley que no tuvo más remedio que retroceder. El pirata se burló de ella y Schmurf a su lado sacó una pistola del bolsillo de atrás del momo. Los ojos de Kim se abrieron alarmados y reaccionó justo a tiempo: tomó del brazo a Gen y lo arrastró junto con ella al suelo en el momento en que un tiro resonó en el alboroto. Mientras estaba agachada, Kim lanzo su Bo y golpeo en las piernas a Smiley y Schmurf de forma limpia tirándolos al suelo. Los dos piratas cayeron uno sobre el otro y maldijeron en voz alta mientras trataban de levantarse.

La joven se levantó antes de que terminaran de desenredarse y más que lista para noquearlos en cuanto viera una abertura. Pero Schmurf y Smiley no se levantaron- congelados donde estaban, al igual que toda la pelea que de repente se detuvo.

Gen que estaba de pie detrás de ella se tensó considerablemente y un pesado silencio cayó sobre sobre la selva, hasta el punto que ni siquiera podían oírse tampoco los animales.

"Roger todopoderoso…" el joven aprendiz de marinero susurro con voz temblorosa.

Kim abrió su boca para preguntar que sucedía pero nunca llego a decir una simple palabra "Hola girlie" una voz masculina que arrastraba las palabras perezosamente sonó detrás de ella.

La nativa Flowan se congelo cuando el temor se apoderó de ella. Ni siquiera necesitaba voltearse, porque Marco había llegado a pararse en frente, con su sonrisa perezosa y petulante característica ya jugando en sus labios.

Se plantó delante de ella y cruzó los brazos sobre su pecho, los movimientos de sus músculos eran claramente visibles gracias a su amplia chaqueta abierta.

Que presumido… Kim trató de hacer su mejor esfuerzo para mantener sus ojos lejos del tatuaje (porque estaba justo en medio de su pecho y no quería parecer una pervertida), así que en su lugar lo miró a los ojos—que no resultó una buena idea considerando que eran tan espeluznante como siempre.

La joven nativa Flowan se estremeció y sus ojos comenzaron a vagar de aquí a allá mientras trataba de encontrar un lugar seguro donde pudiera fijar su mirada…

"Es bueno ver que en esta ocasión no estás en el equipo de rescate " el comandante Fénix sonrió, obviamente disfrutando su inquietud "No tuvimos la oportunidad de pelear la última vez"

"Una pena, realmente" Kim respondió con sarcasmo, su tono sonaba más irritado de lo que le hubiera gustado (No quería ofender al pirata cuando ni siquiera empezaban a pelear aún, pero la ira era la único que más o menos podía ocultar el hecho de que estaba aterrorizada).

"Kim, ¿Qué estás haciendo?" Gen susurró a su vista. "¿Estás loca? ¡No lo provoques!"

Marco y Kim ignoraron al aprendiz y solo continuaron mirándose el uno al otro. Bueno, en el caso de Kim solo mirando al pirata para mantener las apariencias, mientras su cerebro trataba de encontrar una manera segura para salvarlos. Pero por más que pensaba en eso, era dolorosamente obvio que esta vez en verdad estaba atascada: el mejor plan que podía llegar a salvar la vida de sus compañeras con eficacia implicaba que ella se quedaría ahí.

No tenía más opción que pelear con Marco e ir por todo esta vez porque, seamos sinceros, a menos de que sucediera un milagro y los oficiales enviaran refuerzos, iba a tener que negociar una salida de aquí… Y un milagro estaba fuera de discusión teniendo en cuenta la explosión que había venido de su nave unos minutos antes.

La explosión…

Los ojos de Kim se abrieron antes la realización y miró de nuevo directo a los ojos de Marco, sin perturbarse mucho por su forma espeluznante esta vez.

"¿Eres responsable por la explosión, no?" dijo ella.

"¿Quieres decir yo personalmente o mis compañeros?" Marco replicó, sabiendo muy bien lo que quería decir. Su media sonrisa se ensanchó a una sonrisa en toda regla cuando Kim le envió una mirada sin sentido (que por lo general funcionaba muy bien cuando tenía que dar órdenes a los marines…) "Muy bien girlie, lo hicimos…al menos creo que lo hicimos. Se suponía que el equipo de exploración solo haría un poco de sabotaje y nos darían una señal, pero supongo que se dejaron llevar un poco"

Kim no replicó, sin sorprenderse por la respuesta que había recibido, pero los marines alrededor fueron sensiblemente más vocales, Gen primero que todos.

"¿Sabotaje?" el aprendiz adolescente estaba furioso e indignado. El hecho de que su sueño era convertirse en un constructor de barcos sin duda ayudaba: literalmente adoraba los barcos. "¡Sabotaje! ¿En realidad es todo lo que los piratas pueden hacer?"

La sonrisa de Marco desapareció y se quedó mirando al aprendiz con un rostro inexpresivo, pero Kim lo conocía mejor: ya había visto ese borde de acero, el brillo retorcido de sus ojos que realmente era la cosa más aterradora en este planeta. Aunque no era el único- los otros piratas lo miraban también, pero Gen, gracias a algún tipo de milagro o por una valentía que Kim no sabía que tenía, o simplemente porque era un estúpido, no pareció darse cuenta y se mantuvo firme.

"Tú mismo lo dijiste, niño" Marco dijo, metiéndose las manos en los bolsillos de la chaqueta y mirando hacia abajo al niño. "Somos piratas: ¿Qué esperabas?"

Su tono de voz era lo suficientemente definitivo pero Gen todavía no lo entendía… "Piratas o no-"

"Gen, es suficiente" Kim intervino, por temor a que el aprendiz podría ser estrangulado por uno de los piratas si seguía con eso.

El adolescente la miró, olvidando por el momento a los piratas "¡Vamos Kim! Atacaron nuestro barco y-"

"Sí, bueno, como él dijo: son piratas" Kim se encogió de hombros y cuando el aprendiz estaba a punto de replicar, ella frunció el ceño, ¿Por qué no conseguía entender que debía cerrar la boca si esperaba tener una oportunidad de sobrevivir al encuentro con los piratas? "Toma esto como una orden: ¡cállate!"

Gen se estremeció ante su tono, pero asintió con la cabeza de todos modos "Sí, señora"

"Bueno" Kim se volvió al comandante Fénix frente a ella y respiró hondo. Ahora que había confirmado que un milagro no era una esperanza a corto plazo, tenía que comenzar la negociación "¿Entonces qué quieres?"

Marco le sonrió "Resolvamos nuestra lucha, girlie" dijo "Creo que hemos esperado tiempo suficiente para eso"

Kim sintió su corazón caer en su pecho y le devolvió la mirada tratando de ocultar su creciente temor. Sin embargo no tuvo tiempo para decir nada –Smiley se puso de pie y la señalo con el dedo en un gesto sobre dramático.

"¡Eres la chica que pateó el culo de Marco en Kyuka!" exclamó y al instante toda la atención fue dirigida directo a la alférez Flowan.

Apenas un segundo después, risas bulliciosas estallaron alrededor de los marines. Marco gruño en voz alta y apretó el puente de su nariz entre sus dedos, mientras Kim se ruborizó intensamente avergonzada.

"¡No puedo creer que la conozcamos al fin!" un pirata soltó una carcajada mientras se golpeaba sus propios muslos con fuerza.

"¡Es tan pequeña, mírala!"

"¿Una cosa tan escuálida venció a nuestro comandante? ¡No puedo creerlo!"

Kim levantó alto la cabeza y trató de ignorar las burlas, concentrándose en cambio en Marco frente a ella, quien estaba disparando miradas molestas a sus compañeros de tripulación.

"Está bien, pero con una condición" dijo al comandante Fénix, sin molestarse en levantar la voz a pesar de los piratas que reían alrededor. El pirata alzo una ceja inquisitiva, animándola a continuar- aunque el borde molesto de su rostro había desparecido y las comisuras de sus labios aparecieron ligeramente. "Deja que mis hombres se vayan y a cambio pelearé contigo en toda regla"

Su sonrisa divertida solo se hizo más grande "Ho… ¿Y porque haría eso?" dijo, inclinando la cabeza hacia un lado.

Kim dirigió una rápida y exasperada mirada a los piratas que seguían riendo (algunos ahora estaban tendidos en el suelo) antes de volver a ignorarlos. "Ya han ganado, son más numerosos que nosotros, tres contra uno" explicó rápidamente "Por la forma en que veo las cosas ahora tenemos dos alternativas: evitar una masacre inútil y dejar a mis compañeros de tripulación volver a la nave ilesos y pelearé contigo sin huir, en buena lid; o te niegas y me aseguraré que esta lucha sea la menos honorable que hayas tenido y nunca recuperaras tu honor como un pirata de Barbablanca"

Kim termino su pequeño discurso y miró fijamente los ojos de Marco con la mirada más desafiante que pudo reunir- no podía creer que en realidad estuviera tratando de negociar con Marco el Fénix… en verdad era muy estúpido. Si lo molestaba con certeza la mataría lenta y dolorosamente…

Durante unos segundos de suspenso, Marco solo se quedó mirándola con su rostro tan inexpresivo como era humanamente posible, hasta que de repente sonrió.

"Trato hecho" dijo, extendiendo su mano hacia ella.

Con un pequeño suspiro, Kim tomó la mano y la estrecho rápidamente. Tenía el incómodo sentimiento de que acababa de hacer un pacto con el diablo, vendiendo su alma por así decirlo.

Lo bueno es que sus abuelos ya no estaban ahí para verla: primero se inscribía como un marine y ahora estaba negociando con uno de los mas infames piratas de los cuatro mares y el Grand line.

Sin duda estarían llorando si supieran lo que estaba haciendo… no hace falta decir que la joven en realidad no estaba muy orgullosa de si misma.

Sin embargo, su apretón de manos por breve que había sido, llamo la atención de los hombres alrededores de ellos. La mayoría de los piratas habían dejado de reír y le enviaban miradas curiosas a su comandante.

"Cambio de plantes, chicos" Marco anuncio lo suficientemente fuerte para captar la atención de los últimos piratas que aun reían. "Dejaremos a los marines regresar a su nave, por lo que no los golpeen a partir de ahora"

"¿En serio?" Smiley exclamó, expresando en voz alta la decepción de todos sus compañeros piratas.

"Sí, en serio" Marco respondió simplemente

"¡Kim! "Gen le susurró cuando los piratas comenzaron a discutir "¿Qué acabas de acordar con él?"

"No te preocupes por eso, Gen" Kim le sonrió tranquilizadoramente "Ahora vuelvan a la nave, todos ustedes"

Pero los marines no se movieron una pulgada. "¡No iremos a ninguna parte hasta que nos digas que demonios hacías estrechando manos con el enemigo!" Gen dijo con rudeza y le agarró el brazo para enfatizar su punto

Kim lo miró por un segundo con completa incredulidad. ¿En realidad estaba acusándola de confraternizar con los piratas? ¿Se atrevía a implicar que confraternizaba con el enemigo? ¿sobre todo con piratas?, ¡acababa de salvarles la vida por el amor de Roger! Por eso odiaba a los marines. Estos pequeños ingratos-

"¡Cuidado con lo que dices, aprendiz marinero Tanaka!" ella replicó acaloradamente, alzándose a toda su estatura para poder mirarlo hacia abajo (todavía era bastante joven para que pudiera ser un poco más alto que él) "¡Solo conseguí una manera de sacarlos de aquí- sanos y salvos- para que regresaran a la nave, por lo que deberías estar agradecido y sólo irte!"

Gen la fulminó con la mirada, pero fue interrumpido por Wesley antes de que tuviera tiempo para replicar nada "¿En qué condiciones conseguiste nuestro escape exactamente?" el marine preguntó con calma, obviamente no tan afectado como su compañero más joven

La discusión entre Kim y Marco había reunido bastante público ahora: todos los hombres en su equipo se habían acercado para escuchar. Incluso podían verse algunos de los piratas cercanos espiando, con los ojos brillantes de interés.

"Lo de siempre," Kim se encogió de hombros con desdén. "Una pelea mano a mano con Marco. ¿Parece justo para ti?"

Los marines la miraron con los ojos muy abiertos y un pesado silencio cayó sobre el pequeño grupo, tan pesado que incluso podían escuchar con claridad que las discusiones entre los piratas se habían detenido.

"¿Tu… diste tu vida para salvar la nuestra?" Gen tartamudeó al final

Kim rodó los ojos con exasperación. No es que no fuera verdad lo que había dicho, pero en realidad, ¿tenía que hacerlo sonar tan dramático? "No exageres" negó con la cabeza suspirando "Por supuesto que no- ¿parezco una persona que sacrificaría su vida para salvar a alguien más?"

Las miradas inexpresivas que recibió le hicieron retorcerse incómodamente "Bien, no respondan. ¡De todos modos! Gen, ¿podrías decirle a Monsieur que llegaré tarde para el almuerzo?"

Gen frunció el ceño y la miró con horror "Tú no- ¡Monsieur me odiaría! Si le digo el me-"

"Casi me acusaste de traición hace unos minutos, Gen "Kim sonrió dulcemente "Ah, es cierto, necesito que le digas que sucedió a doc Wilde también mientras Wesley puede reportárselo a Bogart"

"Oí, Girlie…" Marco llamó, obviamente poniéndose inquieto y con ganas de luchar —pero los marines lo ignoraron.

"¡No puedes hablar en serio!" Gen finalmente exclamó indignado (y con un tinte desesperado también) "Tener que decirle a Monsieur ya es lo bastante malo, pero si tengo que ir a ver al doc también…" los otros marines se estremecieron con simpatía, ya que todos se imaginaban las palizas que sin duda recibiría.

"Esto segura que puedes manejarlo" Kim asintió con confianza, disfrutando su expresión horrorizada "Simplemente toma esto como la última petición de un amigo"

"No uses la carta de la última petición conmigo ¿no eras tú quien decía que estarías bien hace cinco segundos? ¡Eso lo resuelve todo! ¡No nos iremos!"

La mandíbula de Kim cayó en asombro. ¿Qué demonios estaba pasando? ¿Cómo su plan para tratar de salvar sus vidas iba tan mal? ¿Acaso Gen no se daba cuenta de que estaba arruinando por completo sus esfuerzos? ¿En realidad podía ser tan despistado?

"Oh, créeme, vas a irte: ¡es una orden!" gruño, poniendo toda la autoridad que tenía en esa corta orden

Gen se cruzó de brazo provocativamente "Oblígame"

Lo ojos de Kim se estrecharon amenazantes, pero el aprendiz no retrocedió, se dio vuelta hacia los otros marines "Bien, entonces ustedes serán responsables de llevarlo de vuelta a la nave- no me importa lo que hagan, átenlo si es necesario" Oyó algunos piratas riéndose tontamente y uno muy idiota susurró algo sobre esclavitud pero los ignoró.

"Hey" Marco llamó un poco más fuerte. Pero una vez más fue totalmente ignorado: los marines no se movieron una pulgada

"El chico tiene razón" Farago, un marine de casi cuarenta años, un hombre tranquilo pero devoto, dijo con simpleza

Los ojos de Kim se abrieron y solo podía mirar los rostros decididos de los marines, uno por uno, hasta que Wesley hablo. "No somos los mejores peleadores, eso es seguro" asintió con la cabeza "pero sabíamos los riesgos cuando nos inscribimos para ser marines, no abandonaremos a uno de nuestro mejores oficiales- no dejaremos que te sacrifiques"

Los segundos pasaban mientras Kim continuó mirando. No era la única que se quedó sin palabras después de esa declaración porque los piratas se callaron también (¡por fin!)

Suspiró profundamente tratando de mantener la calma, Kim se masajeó las sienes con la punta de sus dedos. Podía sentir un dolor de cabeza llegando. Los últimos días habían sido agotadores, gracias a cierto oficial marine desagradable y ahora esperaba que por una vez, solo por una vez, las cosas fueran de acuerdo a su plan para variar… pero las cosas no podían ser así de simple.

¿Desde cuando una mísera bolsa de patatas decidía algo de todos modos?

"¿Están haciendo esto a propósito o en realidad son tan estúpidos?" finalmente murmuro con voz cansada "Es porque soy un oficial que debo asegurarme de que mis hombres estén a salvo"

"No, no debes" Gen replicó con facilidad "Somos la marina. Y no voy a huir como un cobarde"

La joven nativa le envió una oscura mirada que Gen regreso con facilidad. Podía ver la determinación en sus ojos, así como en el resto de los marines: estaban empeñados en quedarse y no irían a ninguna parte, incluso si eso significaba desobedecer órdenes directas. No, ellos no la dejarían solo con su lucha.

Ella resopló con fuerza ¿Por qué incluso se preocupaba sobre qué sucedería con ellos de todos modos?

Eran marines y ella odiaba a los marines, en teoría…

¡Maldita sea! ¡los maldecía a todos! ¡que los maten si quieren!

"Voy a informar de esto a Bogart" Kim se rompió y miró amenazadoramente a cada marine "una vez que estemos de vuelta en el barco, me aseguraré de que piensen dos veces antes de desobedecer una orden de nuevo!" eso era pura bravuconería- había decidido que ya no le importaba que les sucedía a partir de ahora.

Aunque la pequeña voz molesta en la parte posterior de su cabeza decía exactamente lo contrario.

"No tendríamos que hacer eso si no nos dieras una orden tan estúpida en primer lugar!" Gen espetó malhumorado, obviamente haciéndola responsable de todo

Kim no podía creer el descaro de ese niño "¡Eso es todo!" le pinchó con su dedo en el pecho con fuerza suficiente para que hiciera una mueca de dolor, mientras le daba su resplandor más aterrador "Estarás en el mes más largo de tareas de tu vida!"

"¡Adelante!" el adolescente desafío con una gran sonrisa arrogante

Kim estaba lista para silenciarlo para siempre (no, no, sin golpes involucrados, solo diciéndole que sonaba igual que Smoker… con la rivalidad existente entre esos dos, el "insulto" seria mas que efectivo) pero alarmados gritos de los marines y los aplausos de los piratas le recordaron que tenía un oponente esperando y que estaba mas que ansioso por pelear. Volvió su cabeza justo a tiempo para ver a Marco, puños iluminados con fuego azul, corriendo hacia ellos con la sonrisa más siniestra que le había dado para presenciar

No tuvo tiempo para pensar, simplemente actuó por reflejo: empujó a Gen tan lejos como pudo con un empujón de su hombro, dejándola abierta…

Una fracción de segundo después, estaba en el aire.

Se estrelló contra una serie de ramas de arboles antes de detenerse por fin en el suelo fangoso de la selva, mareada por los diversos impactos y con la mente demasiado nublada por el dolor para pensar correctamente- ahora es cuando el entrenamiento de Garp salvaba su vida. Ser golpeada a diario por el viejo al menos había conseguido hacerle soportar enormes cantidades de dolor y sobre todo, le enseñó a cómo mantenerse luchando solo por instinto, sin depender mucho de su cerebro. Debido a que había momentos en que el ingenio no era suficiente para sobrevivir a una pelea…

Ahora estaba en una de esas situaciones

Alcanzo a ver una parpadeante luz azul en la esquina de sus ojos y rodó por el suelo para salir de camino, evitando por una pulgada otro golpe llameante. El suelo fue agrietado audiblemente y trozos enteros de roca fueron lanzados en el aire a su alrededor. Kim levanto un brazo para protegerse la cara cuando se puso de pie y se preparó para pelear- por supuesto, había dejado caer su Bo debido al golpe que acababa de recibir y ahora tenía que luchar con las manos desnudas.

¿No era simplemente genial?

Desvió otro golpe de Marco lo suficiente para que no golpeara su cara y las llamas lamieron su mejilla y la mano que había utilizado. No se inmutó en lo más mínimo, no se acobardaría, así que en su lugar uso la proximidad ganada para patear el estómago de Marco. Los ojos del pirata se abrieron brevemente y tropezó hacia atrás, atrapando su pie entre sus grandes manos y la envió volando aún más lejos del alboroto hecho por los marines y piratas que peleaban.

¡Espera! ¡Estaban luchando! ¡Entonces significa que el acuerdo estaba anulado!

Con esta realización, Kim no perdió un minuto. Aterrizó en el suelo lo mejor que pudo (otra cosa por la que tendría que agradecer a Garp…) y usó el impulso para volver a levantarse y correr lejos sin mirar atrás.

"¡OY! ¡Girlie!" Marco llamó.

Pero el joven alférez lo ignoró, concentrándose en cambio en correr tan rápido como podía a través de la vegetación.

"Pensé que teníamos un trato" el comandante Fénix llamo de nuevo, la exasperación perforando su tono.

"¡Mis hombres están peleando con los tuyos!" Kim respondió "El trato se cancela"

El pirata maldijo detrás de ella, sabiendo que tenía razón. "¡Vamos girlie!" gruño. Su voz estaba más cerca que la última vez y Kim trató de correr aún más rápido, pero sus piernas ya estaban ardiendo por el esfuerzo y se encontraba sin aliento. Tal vez correr no era una buena idea cuando había estado caminando por la selva durante horas… Oh, bueno. Demasiado tarde. "¡Es solo una pelea por el amor de Roger!"

"¡Para ti lo es, pero yo todavía quiero vivir, gracias!"

Oyó a Marco balbucear detrás de ella— de forma muy poco característica- o quizás también estaba perdiendo el aliento. "¡Qu… ¡Girlie, no puedo creer que sigas pensando eso!"

Confundida, Kim se distrajo de su carrera y tropezó con una raíz grande. Cayo hacia adelante, logrando evitar el doloroso choque con el suelo gracias a sus palmas que se sacrificaron por el resto de su cuerpo. Se estremeció ante la sensación de ardor en su piel en donde se había cortado y picado a causa de las pequeñas rocas, pero aun así se arrastró por el suelo para preservar la mayor velocidad posible hasta que fue capaz de enderezarse y correr con normalidad.

Todo ese suplicio debe haberle hecho parecer ridícula, pero en realidad no le importaba en ese momento. Lo único que quería era mantener la mayor distancia posible entre ella y su perseguidor.

Marco resopló detrás de ella y casi se muere del susto cuando se dio cuenta que estaba cerca- muy cerca. Con un chillido asustado, la nativa Flowan comenzó a correr más rápido, sus piernas le dolían tanto que la única cosa que la mantenía era la adrenalina corriendo por sus venas.

Un gruñido molesto de Marco detrás de ella le confirmo que sus esfuerzos estaban siendo recompensados y sintió la esperanza regresando a su corazón. Tal vez iba a sobrevivir a este tercer encuentro después de todo…

De repente, mientras corría a través de una pared de vegetación, fue lanzada a la intemperie y se encontró con un gran…. ¿claro? No, no era eso. Sin darse cuenta, desaceleró su carrera y miro alrededor con asombro. La montaña en el centro de la isla no había sido una montaña…

Era una pirámide gigantesca

Ya que estaba cubierta hasta la mitad por árboles, arbustos y enredaderas, de lejos podía ser confundida con facilidad con una montaña, pero cuando se veía de cerca no había que pensarlo dos veces.

Recuerdos de su padre contándole sobre una antigua civilización, extremadamente avanzada vinieron a su mente mientras se encontró rodeada por las ruinas de lo que podría haber sido una gran ciudad. Estatuas medio desplomadas y extraños animales, mosaicos en el suelo por los cuales corría (apenas discernibles a través de la tierra, si es que no estaban destruidos por completo) esculpidos finamente y piedras talladas en todas partes… a pesar de que su especialidad era la química y biología, como buena nerd con sed insaciable de conocimiento, tal lugar que al parecer no había sido tocado por manos modernas -y más importante, por el gobierno mundial- era un sueño hecho realidad.

La boca de Kim se abrió de asombro y todos sus pensamientos volaron por la ventana.

En realidad sus pensamientos sobre su enemigo volaron por la ventana… hasta que Marco se estrelló contra ella con toda su fuerza y fue llamada de vuelta a la realidad duramente.

Su respiración fue cortada con el violento placaje y fue arrojada al suelo. El impulso de la carrera de Marco los envió rodando por el suelo y al final solo se detuvieron después de unos diez segundos de rodar. Cuando el mundo por fin dejo de girar violentamente, Kim dejó escapar un largo gemido adolorido y levanto la cabeza del suelo. Estaba tumbada boca abajo en el pavimento destrozado y lleno de otros elementos que cubría el suelo del bosque y le dolía todo…

"Owie…"

Tosió un poco y trató de respirar profundamente pero su pecho se sentía como si estuviera siendo aplastado por un peso de cien toneladas, impidiéndole respirar correctamente—quizás descansar de espaldas ayudaría. Así que trató de moverse…

Solo para descubrir que no podía.

Pero que—

"Te tengo"

Oh… Esa realmente no era una voz que esperaba oír justo ahora. Estiró su cuello para mirar por encima de su hombro y ¡Sorpresa! Marco estaba sentado en su espalda, mirándola con una sonrisa de suficiencia.

"Por favor, quítate" murmuro con voz cansada

"No lo creo" Marco resopló "No quiero que huyas de nuevo—se está volviendo molesto, sabes"

Kim frunció el ceño, tratando de encontrar de encontrarle lógica "Muy bien" admitió dejando caer la cabeza de nuevo en el suelo "Entonces supongo que la lucha se acabó"

Podía sentir el ceño fruncido de Marco en la parte de atrás de su cabeza cuando se dio cuenta que de hecho estaban en un punto muerto. El pirata gruño y finalmente se quitó de encima de la marine para recostarse junto a ella, con las manos unidas detrás de la cabeza.

Bien. Porque Kim había estado esperando eso por completo.

"Err.. ¿Es hora de mirar las nubes ahora?" preguntó con incertidumbre

Mirar las nubes… nunca había hecho eso antes. ¿Explorar los arrecifes de corales cerca de su isla? Sí—en numerosas ocasiones. Pero ¿mirar las nubes? ¿Con un pirata? Nop.

"Bueno, no pareces poder ir a ninguna parte, así que pensé que simplemente debería bajarme por ahora de tu espalda" Marco sonrió y le lanzo una rápida mirada burlona por el rabillo de sus ojos.

Kim frunció el ceño, lo que quedaba de su ego agitándose ligeramente antes las palabras del pirata e instándola a hacer algo para probarle que estaba equivocado. Gruño murmurando insultos (que había recogido de Wilde y Smoker en su mayoría) en voz baja y trató de levantarse usando solo sus brazos… solo para rendirse un segundo más tarde y dejarse rodar hacia un lado y quedar sobre su espalda.

Cuan doloroso fuera admitirlo, él tenía un poco de razón.

"Sabes" dijo finalmente sin mirarlo "Aunque ciertamente no seré yo, un día conocerás a alguien más fuerte que tú y ella te dará una paliza por ser tan arrogante, así sin más"

Marco se echó a reír al instante ante sus palabras "¿Ella?" repitió, con incredulidad clara en su voz.

"Sí, ella" Kim asintió sin vacilar. "Si vas a ser derrotado algún día al menos debe ser por una mujer- eso amortiguaría algo de ese ego descomunal que tienes"

"¿Mi ego? ¿Y qué pasa con el tuyo, girlie?" Marco replicó, disfrutando visiblemente de las bromas (o tal vez solo los ridículos argumentos que ella estaba decidida a mantener).

Kim se sonrojo de un rojo brillante "¿El mío? No sé de qué estás hablando"

"Oh, yo creo que si" el pirata rubio rió "Parece bastante obvio para mí... Pero como desees, admitamos que eres tan modesta como pretendes ser"

Se quedaron recostados en silencio de nuevo.

Estaban tan lejos de la lucha que ya no podían oír a los piratas y marines, solo los sonidos de la selva a su alrededor. Normalmente esto debería apaciguarle, aunque solo fuera un poco, pero Kim no podía relajarse. La pequeña voz en el fondo de su mente le recordaba de manera incesante que sus compañeros estaban en peligro y que ella más que nada estaba…

A pesar de que Marco estaba tomándose su tiempo para terminar su trabajo.

"Sabes, no te entiendo" Kim finalmente espetó.

Se sentía habladora de repente: sabiendo que iba a morir de un momento a otro a manos del hombre que despreciaba la hacía sentirse amargada- sobre todo porque no podría cumplir con su promesa. Ella quería dejarlo salir.

Así que ignoró la mirada sorpresa que el pirata comandante le envió e hizo precisamente eso.

"He visto gatos ser más misericordiosos que tú—y sabes cómo pueden ser crueles cuando juegan con su presa, ¿verdad? ¿Ya has visto a un gato hacer eso? Solía pensar que era divertido cuando era niña, pero en realidad ahora que lo pienso es horrible. Deliberadamente dañan a su presa y luego la dejan alejarse y la atrapan de nuevo, y otra vez, y otra vez. En verdad es perturbador porque realmente me siento así ahora… Solo que peor, quizás porque cada vez que luchamos tengo que esperar por días, y estoy tan ansiosa que no puedo dormir bien, ni siquiera tengo hambre, así que Doc Wilde y Monsieur no me dejan tranquila. Sin mencionar también a Garp y su estúpido entrenamiento, pues es obvio que está convencido de que tengo una oportunidad de derrotarte. Pero todos sabemos que es imposible por supuesto y-"

"Girlie" Marco finalmente interrumpió y la miró con un poco de cautela "¿De que estas hablando por el amor de Roger?"

Kim efectivamente se quedó callada y frunció el ceño en confusión.

"Lo entendiste todo mal" Marco siguió y se sentó. Kim se sentó también haciendo caso omiso a la agonía de sus músculos y lo miró con recelo. Marco se agachó para poder estar frente a ella, dejando descansar sus brazos perezosamente en sus rodillas y la miró con los ojos entrecerrados y de alguna manera se las arregló para parecer terriblemente serio. "Disfruto pelear, sí. Pero no asesino a la gente innecesariamente"

"Ah…" dijo en una demostración impresionante de elocuencia. ¿En serio estaba tratando de hacerle creer que no la mataría?

Ella trato de mantener su rostro en blanco pero Marco captó el destello de incredulidad en sus ojos con facilidad. "Pareces tener la impresión equivocada de nosotros, girlie" dijo con severidad, poniéndose de pie con un rápido movimiento elegante. Extendió su mano hacia ella, obviamente intentando ayudarla a levantarse y Kim lo miró con desconcierto. "¿Recuerdas lo que me dijiste la primera vez que peleamos? Que no ibas a matarme porque no eras un oficial enloquecido predicando justicia absoluta. Es la misma cosa para los piratas: no todos somos asesinos descerebrados"

Los ojos de Kim se abrieron y lo miro fijamente absolutamente pasmada.

Su mente estaba tan en blanco, que ni si quiera se dio cuenta de que había agarrado su mano hasta que él la levantó con facilidad, como si no pesara nada.

Se tambaleo un poco y él no la soltó hasta que estuvo estable en sus pies.

"Pero eres un pirata" dijo finalmente, su voz lejos de ser tan segura como le hubiera gustado que fuera "Y los piratas odian a los marines…"

"Sí, lo hacemos" Marco se encogió de hombros. "Así como tú pareces odiar a los piratas—pero no te veo asesinando a mis compañeros de tripulación"

Kim se quedó en silencio y asintió con la cabeza aturdida. Su cerebro con lentitud comenzaba a trabajar de nuevo, pero los pensamientos que giraban en su cabeza no eran los que le gustaría tener.

¿Cómo podía decirle este tipo de cosas? Se suponía que los piratas debían ser bestias sin cerebros, matando y saqueando todo a su paso. En un último mes ya había tenido que revisar su juicio sobre la infantería de marina y había mellado en su visión de la vida. No quería por encima de eso tener que revisar su juicio sobre los piratas. Eso significaría que las dos cosas que más odiaba en este mundo…

Bueno, no tendría ninguna razón para seguir odiándolos. ¿Qué la impulsaría a seguir adelante entonces?

"Se supone que los marines somos los chicos buenos, por supuesto que no asesinaria a nadie" murmuro Kim a medias

Marco se rió y le lanzó una sonrisa irónica (de alguna forma se las arregló para mantener su aire satisfecho todo el tiempo) "Girlie, tu y yo sabemos que en realidad no es eso lo que quieres decir"

Kim dio un paso atrás para limpiar la suciedad de su uniforme: dándole tiempo para recuperar su compostura.

Este tipo está jugando deliberadamente con su cabeza… ¡Y estaba dejando que lo hiciera! ¡Maldita sea!

"¿Entonces qué sucederá ahora?" ella pregunto "No lo entiendo... simplemente… ¿pelear?"

Marco se encogió de hombros con su expresión claramente diciéndole que no veía cual era el problema.

"Sí"

La joven Alférez solo consiguió confundirse más. "¿Cuál es el punto?"

El pirata solo le envió una sonrisa burlona antes de estirar sus brazos perezosamente "No te gusta pelear, girlie, ¿No?"

"¿Cómo has adivinado eso?"

Marco no contesto y solo le lanzo una sonrisa descarada antes de encender una pequeña bola de fuego azul en su mano derecha y comenzar a hacer malabares con ella.

La mirada cautelosa en el rostro de Kim solo le hizo sonreír más ampliamente y agregó dos bolas más de fuego a la que ya estaba girando.

Kim resopló indignada y se dio la vuelta para mirar la antigua ciudad alrededor… solo para congelarse y olvidarse completamente de las ruinas.

Acababa de darle la espalda a un pirata— ¡A un pirata! ¿Cómo podía permitirse ser tan descuidada?

¡No podía confiar en su palabra! ¡Era un pirata por el amor de dios! Podía estar mintiéndole, tratando de hacer que bajara su guardia para que- No, ese no era su estilo. Para cualquier otro pirata habría sido cierto, pero para Marco el Fénix, primer comandante de la tripulación de Barbablanca, le había dicho las veces suficientes para que pudiera recordarlo: estaba peleando por su honor, por lo que no había forma de que la asesinara usando un engaño tan cobarde… Si la asesinaba después de todo.

Aunque su razonamiento -y toda una vida diciéndole que no debía confiar en los piratas- la obligaba a ser cuidadosa a mas no poder, la vocecita de siempre en verdad esperaba que él fuera honesto.

Así que se quedó ahí de pie, de espaldas a él. Y esperó.

"¡SEÑORITA GREY! ¡DETRÁS DE TI!"

Kim salto tres pies en el aire y se dio la vuelta, solo para ver a Marco luciendo igual de desconcertado que ella…

"¿Comodoro Pennington?" la joven alférez finalmente vio al hombre que había gritado y dio unos paso atrás con horror. Se había olvidado por completo de él con todo lo que había sucedido.

El comodoro corría hacia ellos tan rápido como podía, sus manos atadas en su espalda y una mirada enloquecida en su cara- gracias a Roger toda su atención estaba en el pirata.

"Comandante Marco el Fénix" el comodoro rugió mientras se acercaba. "¡No conseguirás acercarte más a mi amada!"

Kim no pudo evitarlo: al instante se palmeó la cara. Parado a pocos pasos de ella, Marco miró al comodoro corriendo hacia él con condescendencia.

"¿No me había encargado ya de ti ?" él solo dijo y sus brazos se cubrieron al instante de llamas azules.

Cualquier persona cuerda al ver al famoso comandante pirata preparándose para pelear, hubiera dado la vuelta y corrido en dirección contraria, al igual que Kim había hecho en numerosas ocasiones…. Pero como la mayoría de la tripulación en la nave de Garp, Pennington estaba lejos de ser cuerdo y siguió corriendo sin preocuparse siquiera por el hecho de que no podía utilizar las manos.

La pelea fue rápida, tan rápida de hecho que ni siquiera podía ser llamada una pelea. El pirata solo necesitó un solo golpe y el oficial marine voló hacia atrás, rodó por el suelo un par de veces y entonces quedo tirado ahí, inmóvil.

"¿Puños de piedra mar?" Kim le pregunto con el ceño fruncido cuando vio lo que estaba sosteniendo los brazos del comodoro detrás de sus espalda.

"No podía dejar que molestará cuando trataba de llegar a ti, ¿podía?" Marco sonrió.

"Pensé que solo los marines usaban estos" Kim respondió sin reconocer su comentario.

"Son muy útiles, girlie. Los marines pueden haberlos inventado pero no tienen la exclusividad de su uso"

Kim asintió con aire ausente y poco a poco se acercó al oficial, antes de empujarlo con la punta de su bota.

Realmente estaba fuera de combate…

"¿Y qué hacemos con él ahora?" pregunto distraídamente.

"¿Hacemos?" Marco se rió y se paró a su lado, mirando hacia abajo al comodoro con su gran sonrisa. "No, girlie, la única que cosa de la que deberías preocuparte es que vas a hacer , para llevarlo de vuelta a tu nave…"

Kim lo miró con incredulidad, no esperaba que la dejara ir con tanta facilidad, sin siquiera tratar de luchar de nuevo. En realidad no entendía al hombre.

Sin embargo su rostro solo sirvió para divertirlo más "Hey, tu eres su "amada"¿no? , naturalmente tienes que arrastrarlo de vuelta"

La joven se estremeció violentamente de pies a cabeza, su rostro mostrando el asco más intenso que pudiera dar testimonio la humanidad. "Por favor, no digas eso" susurro con miedo a pesar de saber que el marine no iba a escucharla "Este tipo ha estado acosándome los últimos tres días—es casi tan molesto como Garp cuando quiere entrenarme"

Marco levanto una ceja y miró de nuevo al comodoro, su rostro volviendo a ser ilegible. "Entonces, ¿Por qué no lo pones de vuelta en su lugar?"

"No puedo: es un comodoro y yo solo soy un alférez" Kim negó con la cabeza. "Sin mencionar que es un usuario de fruta del diablo, así que incluso cuando es un idiota aun puede patearme el trasero"

"Incluso una habilidad de fruta del diablo no te hace tan poderoso" Marco respondió, mirándola y metiendo sus manos en los bolsillos "Tu vicealmirante y muchos de mis amigos son prueba suficiente"

Kim lo miro fijamente antes de sacudir su cabeza. "Ni siquiera quiero empezar esto, he tenido argumentos más que suficientes por hoy"

Cruzó los brazos sobre su pecho y golpeó con nerviosismo el piso con su pie. Sentía como si estuviera viviendo una de esas experiencias extra corporales- hablando tan casualmente con un pirata, quien estaba convencida hasta hace cinco minutos que la quería muerta…

"Una última pregunta" dijo, tratando de ocultar su ansiedad. "¿Qué pasa con la lucha ahora?"

"Por mucho que me gustaría quedarme y jugar, tengo que volver con mi capitán" el comandante Fénix parecía realmente molesto por la idea. "Una pelea contra el viejo Garp nunca es divertida y mis compañeros van a necesitarme. Supongo que tendremos que resolver esto la próxima vez, girlie"

La joven asintió bruscamente y tendió la mano hacia el pirata que le sonrió antes de dejar caer la llave en su palma. No disfrutaba la idea de luchar con el comandante fénix otra vez, pero por lo menos no la aterrorizada más.

Se agachó y le quitó las esposas, entregándoselas junto con la llave al pirata sin mirarlo

"¿Supongo que significa que tendremos que terminar nuestra lucha en otra ocasión?" dijo y se volvió hacia Marco.

"Y no saldrás corriendo, espero"el pirata sonrió.

"Creo que dependerá de mi estado de ánimo" Kim sonrió con cierto sarcasmo.

Deseosa de poner fin a esa reunión que estaba poniendo más rara, agarró el pie del comodoro y comenzó a arrastrarlo en el suelo sin prestar atención a lo que golpeara su cabeza. Perdería algunos puntos de IQ sin duda pero no sería una gran diferencia.

"Nos vemos pronto, preciosa" Marco llamó a sus espaldas

Kim hizo una mueca y movió su mano libre rápidamente por encima de su hombro

Este tenía que ser el día más extraño de su vida…

...


Schmurf *= Pitufo

Denme sus opiniones ;) ¿Que creen que sucederá mas adelante?


Adelanto próximo capitulo:

"¡Oh, nena!" Foy Vance - un hombre de buen corazón de unos cuarenta años- susurró "¡Que cruel eres con nuestro pobre comodoro…!"

"No tengo elección" Kim replicó con irritación. Agarró un archivo que había estado leyendo antes (sobre el comandante Jozu) y comenzó a pasar las páginas con rapidez hasta encontrar la página en que había quedado. "Él no sabe lo que significa la palabra NO"

Cuando había encontrado la página, levanto el archivo y lo puso justo en frente de su cara para ocultarse de los otros marines alrededor, en una evidente gesto que decía ´ ¡déjenme en paz!´. Los cinco hombres rieron pero no molestaron más con el tema.

...