One piece es de oda sensei y Diary of a potato bag de Nothing new in this world
Querido diario,
Tengo la impresión de que el contraalmirante Sakazuki tiene algo en mi contra.
Podría estar equivocada ya que Yukimura me dijo que no le agradaban mucho los alféreces, pero eso no es todo, pues ahora tengo una buena razón para creer que no le agrado, me explico: Nos enteramos hace tres días del encuentro entre Barbablanca y Shiki, justo después de que escapará de prisión. Todos sabemos que Shiki es realmente poderoso (y loco- quien en su sano juicio podría cortarse sus propios pies- ¿verdad?) Y el hecho de que lograra escapar de Impel Down solo lo hace mucho más peligroso: sí Barbablanca, el hombre con el poder para destruir el mundo, y Shiki, el pirata más loco del mundo entero, conspiran… bueno,-fuerza bruta y locura- creo que me entiendes.
Estamos en serios problemas. Y no sólo el Grand Line, sino que también los cuatro Blues, quizás si tenemos suerte solo se verá afectado el Nuevo mundo: está de más decir que el gobierno quiere el tema solucionado tan pronto como sea posible.
…
¿Dónde quiero ir con todo esta charla del fin del mundo? Oh, ¡está bien! ¡La razón del porque estoy tan segura de no agradarle a Sakazuki!
Entonces sí, el gobierno está enloqueciendo y espera detener cualquier posible guerra potencial antes de que tenga tiempo de empezar.
Los servicios de inteligencias de la marina (Un montón de idiotas si quieres mi opinión, ¡la mitad del tiempo están equivocados y la otra mitad tienen información útil!) nos envió un informe diciendo que Barbablanca y su tripulación se habían detenido en una isla llamada Raamu, por lo tanto el almirante de flota ordenó al instante a todos los barcos marines en la zona dirigirse hacia la isla. En total habrá cuatro naves que son todas de vicealmirantes: Tsuru, John Giant, Comil… y por supuesto Garp.
El plan era enviar un equipo de exploración disfrazado de civiles para descubrir que tramaban los piratas de Barbablanca con Shiki, mientras las naves de los vicealmirantes rodeaban la isla Raamu cortando todas las vías de escape posibles.
Los exploradores serían tomados de nuestro equipo, debido a que la tripulación de Garp es más grande y podemos prescindir de unos pocos hombres.
Y es entonces cuando Sakazuki entra en juego.
Bogart pidió voluntarios para espiar a los piratas en la isla y Sakazuki me ofreció de voluntaria de inmediato. Por lo tanto, ¿no es una razón suficiente para creer que me odia?
Llámame paranoica si quieres, pero en realidad tengo un mal presentimiento sobre esto… o quizás será porque llegaremos a Raamu en menos de dos horas y tengo que prepararme para mi misión… ¿Estoy nerviosa? Supongo que sí. Por lo menos ahora sé que Marco no quiere matarme - solo quiere molerme a golpes- y gracias a Garp creo haberme acostumbrado al dolor y los moretones, así que en verdad ya no tengo miedo de volver a verlo... Pero realmente, realmente no lo quiero volver a ver.
¡Esperemos que por esta vez pueda encontrar piratas normales! ¡No importa quien, simplemente que no sea Marco, por favor!
Karma, Dios, Roger, si realmente hay algún tipo de entidad todopoderosa por ahí arriba, te lo ruego: ¡Cualquiera menos Marco!"
…
Kim tiró el dobladillo de las mangas tímidamente tratando de esconder su rostro bajo la pequeña gorra. Era muy consciente de que hacerlo era algo muy estúpido, pero a pesar de sentirse completamente estúpida su apariencia en sí, no era muy inusual y la gente no la miraría si no tratara tan duramente de hacerse invisible. En definitiva, con su mono de pantalones vaqueros, su sudadera demasiado grande y sus igualmente grandes botas, parecía el perfecto chico que trabajaba en los almacenes de los muelles; pero su cara roja como una remolacha y su suprema expresión de vergüenza la delataban en seguida.
Interiormente, la joven Flowan sabía que debería tratar de lucir lo más natural posible y relajarse para no llamar la atención, pero la verdad…
¿Cómo podría no actuar avergonzada cuando era una joven de casi veinte años vestida como un chico de catorce? ¡Y la parte más humillante de todo era que nadie podía ver a través de su disfraz!
¡Algunas ancianas incluso se habían detenido para adular sobre lo "bonito" que era y pellizcar sus mejillas!
Después de lo que había sucedido con su amado orgullo Flowan, no quería perder su feminidad también…
Kim suspiró y sacudió la cabeza para librarse de todos esos pensamientos sombríos.
¡No! ¡Ahora no era el momento de preocuparse por su feminidad!
Tenía una misión primordial que debía completar para llevar de vuelta la información que necesitaban… incluso cuando todo esto fuera culpa de Sakazuki... Ese tipo iba tras ella. No sabía porque, pero estaba segura de ello.
Ajustó su bolso de cuero y lo comprobó solo por el gusto de hacerlo, que estuviera donde debería estar (Hey, ¡Había documentos extremadamente importantes ahí! ¡Verificarlo cada cinco minutos estaba justificado por completo!), suspiró profundamente y miró a su alrededor.
La isla Raamu era muy famosa por ser el primer productor de ron del Grand Line y como tal era muy desarrollada. La ciudad era grande y casi el noventa por ciento de la tiendas alrededor estaban relacionadas con el ron- producción, venta, exportación, tabernas, etc. Había estado buscando a los piratas de Barbablanca durante más de dos horas hasta ahora y cuanto más veía de la ciudad, menos se sorprendía de que dichos piratas se hubieran detenido aquí…
Kim suspiró exasperada y miró su reloj de bolsillo: Tres horas. ¡Eso significaba que ya había perdido la mitad del tiempo asignado para esta misión, dando vueltas tratando de encontrar a los piratas! Tenía que hacer algo: ¡no podía volver a la nave con las manos vacías! ¡Si no completaba su misión estaba segura de que Sakazuki nunca la dejaría en paz!
"¡Dios mío! ¡Qué hermoso joven eres!"
Kim se quedó inmóvil y miró hacia abajo a una ancianita muy pequeña que la miraba con los ojos brillantes.
Aquí vamos de nuevo… Kim sonrió rígidamente, luchando con todas sus fuerzas para no fruncir el ceño. Sé que debería verme como un niño, pero todavía me ofende que nadie se dé cuenta de que estoy disfrazada…
"Gracias, señora" se obligó a decir entre dientes.
"Sólo estaba declarando la verdad, querido" la anciana respondió con una gran sonrisa "Pero no eres de aquí, ¿verdad? Pareces perdido"
Kim se froto la parte posterior de la cabeza con torpeza: encubierta o no, no era bueno escuchar eso. Se suponía que debía "mezclarse en la multitud para que nadie se fijara en ella" (las palabras exactas de Sakazuki cuando la ofreció de voluntaria) si incluso una anciana se dio cuenta, entonces en realidad estaba haciendo un trabajo terrible con eso…
"¿En verdad es tan obvio?" Logró al final una pequeña y avergonzada sonrisa
"Bueno, sí querido" la pequeña mujer respondió con sinceridad. Estaba sonriendo divertidamente, y obviamente no se dio cuenta de que sus palabras fueron como una puñalada en lo que quedaba de su orgullo "En realidad, no luces como los lugareños. Déjame adivinar: ¡eres uno de esos encantadores piratas que llegaron a la ciudad ayer!"
Kim se atragantó y comenzó a toser. ¡Eso era inesperado por completo y extremadamente ofensivo!
¿Encantadores piratas? ¿En serio?
Estuvo a punto de negar con vehemencia pero se dio cuenta justo a tiempo de que podía, de hecho, usar esa situación a su favor. Quizás algún ente superior estaba enviándole a esta pequeña señora como una oportunidad para encontrar a los piratas, ¡Por fin!
"En realidad tiene razón: soy un pirata" Kim hizo una mueca, sintiendo como si acabara de tragarse un kiwi (aborrecía absolutamente los kiwis) "Pero me temo que he perdido a mis compañeros de tripulación. ¿Por casualidad los ha visto en alguna parte?"
"¡Oh, que muchacho tan educado!" la mujer quedó embelesada y tocó la mejilla de Kim con una sonrisa afectuosa "Estas de suerte mi querido muchacho: mi vecina es la propietaria de la posada Grulla Roja. La vi justo antes de encontrarte y me dijo que muchos piratas han estado alojando en su posada desde esta mañana. Parecen estar celebrando algo" los ojos de Kim se iluminaron y la anciana se rió "Mira: la posada esta por ahí, al final de la calle"
"¡Genial! ¡Muchas gracias señora!" Kim exclamó, olvidando al instante el insulto anterior de ser confundida con un pirata.
"De nada, querido. ¡Ten cuidado ahora y no pierdas a tus amigos de nuevo!"
"¡No lo haré!"
Kim sonrió por última vez a la anciana y comenzó a correr en la dirección que le había dicho.
No le tomó mucho tiempo encontrar la posada: La grulla roja había sido nombrada correctamente: era un estrecho edificio muy alto de unos cinco pisos pintado por completo de rojo. El color brillante se había desvanecido un poco con los años, pero todavía sobresalía lo suficiente como para llamar la atención – sin mencionar la música, canciones y el sonido ocasional de disparos que se vertían fuera de las ventanas abiertas de par en par…
Eh, supongo que en realidad están aquí, Kim pensó mientras se acercaba al edificio
De pie a poca distancia, miraba pensativa el edificio, preguntándose qué debería hacer a continuación. La lógica decía que debía ir adentro y tratar de interrogar a unos cuantos piratas borrachos- si habían estado aquí desde la mañana celebrando entonces podría ser capaz de encontrar uno o dos embebidos lo suficiente para contarle todo… pero no, no se dejaría llevar por la lógica. No era suicida, incluso si realmente quería completar su misión.
Después de unos segundo de deliberación, al final había decidido usar el pequeño callejón entre la posada la Grulla Roja y el edificio de al lado (al parecer un restaurante de degustación de ron) e hizo su camino entre los botes de basura y cajas viejas abandonadas ahí. El olor no era muy atractivo, ni la oscuridad, los edificios estaban tan cerca que la luz solar no llegaba del todo… Incluso vio un par de gatos sarnosos corriendo lejos ante su mirada. La joven alférez se estremeció de disgusto, pero con valentía siguió caminado hasta que encontró una pequeña ventana que se abría a la derecha de la sala principal de la posada.
Era una pequeña ventana trampa que estaba un poco más arriba del suelo, obviamente no era para dejar que la luz entrara sino para dejar salir los olores. Kim puso una caja bajo la ventana y saltó ágilmente sobre ella para mirar por la pequeña apertura: fue abrumada al instante por el olor a humo, alcohol y sudor al mismo tiempo.
"Eww…" se estremeció y se agachó rápidamente para inhalar y exhalar un par de veces. ¡El aire viciado del callejón casi parecía fresco en comparación con lo que acabada de pasar! ¡"Está bien, cálmate!"
Se tomó su tiempo para superar lo que había pasado, entonces respiro profundamente, sostuvo su respiración y una vez más se asomó a través de la ventana de puntillas para ver algo. En el interior, podía ver que la habitación estaba iluminada con faroles rojos y llena con piratas de Barbablanca. En efecto, estaban celebrando, cantando en voz alta, riendo aún más fuerte, unos cuantos estaban bailando sobre las mesas mientras otros se encargaban de la música con sus instrumentos, e incluso se veían uno o dos desmayados bajo una mesa…
Con todo, a pesar de que era media tarde, la mayoría de ellos ya estaban bastante embriagados. Kim frunció el ceño con disgusto ante la penosa vista, pero no perdió la vista de su objetivo: obtener información sobre que estaban planeando los piratas hacer con Shiki. Sólo que este lugar no parecía la mejor opción para obtener información- no podía ver a ningún pirata hablando de algo que pareciera remotamente serio.
Por supuesto que no podía ser tan simple…
Suspiró y mientras observaba a los piratas, trató de encontrar alguna solución. Ahora que podía verlos, aún más no quería ir allí y tener que mezclarse con ellos…. Se estremeció y sacudió la cabeza.
¡Oh! ¿Ese era Smiley? ¡Y también estaba Schmurf! Bueno, eso concluía todo: definitivamente no podía entrar ahí. Pero ¿Qué hacía ahora?
"¿Y tú quién eres?
Kim gritó cuando a su lado de repente se dejó escuchar la pregunta y saltó tres pies en el aire: perdió su precario balance y se cayó de la caja, aterrizando de bruces con un fuerte ruido sordo. La voz detrás de ella se rió entre dientes y una mano grande se alzó sobre la caja para ponerla de vuelta en sus pies.
"¿Ves, Jozu? Te dije que escuché algo".
Los ojos de Kim se abrieron ante el nombre y tiró de su brazo fuera de alcance, sus manos salieron disparadas para asegurarse de que su gorra todavía estaba en su cabeza y ocultando algo de sus rasgos. Un miedo intenso retorció su estómago mientras miraba a los dos grandes hombres de pie frente a ella: Jozu y Thatch.
Jozu era enorme, una montaña humana de músculos dos veces más grande que un hombre promedio, que estaba por encima de ella y mirándola con un ceño sospechoso en la cara. Thatch, junto a él, la miraba con una sonrisa amistosa, obviamente sin sentirse muy amenazado por el pequeño niño que pretendía ser. Sin embargo eso no la hizo sentirse menos atemorizada, si la reconocía - teniendo en cuenta la forma en que casi la había matado la última vez que se vieron- no tenía muchas esperanzas de poder volver a su nave ilesa – o viva para el caso.
"Y ¿qué estás haciendo aquí, muchacho?" Thatch pregunto de nuevo.
Kim tragó lentamente y se lamió los labios nerviosamente. Tenía que jugar esto bien—muy bien.
"Erm…"
"Yo… yo… "repasó en su cerebro en busca de una razón, pero no encontró nada, absolutamente nada. Tenía la cabeza completamente en blanco.
"Heh, Jozu mi amigo", Thatch se volvió hacia su compañero de tripulación y amigo comandante con una gran sonrisa, al parecer muy divertido por su nerviosismo. "Parece que somos más impresionantes de lo que habíamos pensado: ni siquiera puede hablar. Creo que es tu culpa, ¡deberías sonreír!"
Jozu gruño a su compañero de tripulación y miró a Kim con un ceño más profundo. Kim pegó una sonrisa en su cara pero no pudo evitar dar un paso atrás.
"¿Cómo te llamas muchacho?" preguntó el gran pirata.
Kim necesito unos segundos para recoger su coraje.
"B-Ben", dijo finalmente, dándoles el primer nombre que paso por su cabeza.
Las ruedas en su cabeza estaban girando a toda velocidad mientras trataba de encontrar una manera de salir de ahí. Había rogado para encontrar a cualquier pirata excepto Marco, ¿verdad? Bueno, su deseo se había cumplido: estaba justo en frente de piratas, dos comandantes, dos comandantes muy mortales, notoriamente despiadados y estaba bastante segura de que no iba a sobrevivir al encuentro.
De repente, el dicho "ten cuidado con lo que deseas" nunca le pareció más exacto.
Kim hizo una mueca. De haberlo sabido hubiera preferido simplemente encontrarse con Marco, por lo menos le había dicho que no quería matarla…
"Ben", Thatch asintió. Su sonrisa se atenuó ligeramente y la miró pensativamente con una mano acariciando su barba. "Sabes, me pareces familiar… ¿Ya te conocía?"
Kim no quería nada más que gemir en voz alta, pero hizo todo lo posible para mantener una mirada en blanco en su cara, esperando frenar un poco la sospecha del pirata.
"N-no" tartamudeo, su voz ni siquiera la mitad de segura de lo que deseaba.
"Oh, bueno" Thatch se encogió de hombros con desdén. "Es una isla pequeña, así que supongo que no es realmente sorprendente"
"¿Que estás haciendo aquí?" Jozu pregunto bruscamente. Roger, ese tipo es aterrador… "Yo-yo..." Kim tartamudeo sin convicción, con la cabeza una vez más en blanco bajo la mirada amenazadora del pirata. El alto pirata dio de repente un paso hacia ella y ella saltó un paso hacia atrás con un grito asustado.
"¡Queriaconvertirmeenpirataporfavornomemates!-soltó tan rápido como pudo.
Los dos piratas miraron con expresiones considerablemente sorprendidas en su cara y Kim solo podía mirarlos aturdida con sus propias palabras.
¿Realmente acababa de decir eso? ¿Realmente acababa de decir eso? Roger todopoderoso, a pesar de saber que era una mentira estaba agradecida que sus abuelos no podían verla… ¡Nunca se había sentido tan avergonzada de sí misma en toda su vida!
Jozu detuvo su avance y se cruzó sus grandes brazos, ridículamente musculosos sobre su pecho, aunque el gesto ya no se veía amenazante- simplemente parecía haber relajado su postura. Thatch se echó a reír antes de sonreír largamente a Kim.
"Así que es eso, ¿no? ¿Quieres ser un pirata?" miró a Kim de pies a cabeza de manera crítica. "¿Cuántos años tienes, chico? ¿Trece, catorce?"
"Dieciséis", dijo Kim inexpresivamente. Cualquier edad mayor y pensaría que estaba mintiendo, ¡era bastante humillante ver cómo la gente no se daba cuenta de que era una adulta hecha y derecha!... Bueno, una adulta joven, pero una adulta sin embargo… y una mujer.
Thatch hizo una doble toma y abrió los ojos. "Maldita sea" murmuró. "Ciertamente no lo parece"
"Sí, me lo han dicho"
Hubo un breve silencio, durante el cual Jozu y Thatch intercambiaron una mirada de complicidad.
"¿Sabes cómo pelear, chico?" preguntó Thatch.
"Se un poco" Kim respondió, siguiendo el juego. Con una poco de suerte e ingenio, podría salir de ahí viva y con la información que quería…
"Un poco está bien" Thatch se encogió de hombros descuidadamente "Puedes aprender el resto de nosotros"
Kim hizo su mejor esfuerzo para no fruncir el ceño. Eso era exactamente lo que hubiera esperado de los piratas: ¡contratar a un joven que no sabía en que se estaba metiendo! No es que ella fuera un muchacho, pero sabía que los chicos de dieciséis años todavía no eran lo suficientemente maduros como para darse cuenta de lo que esa decisión - como entrar en una tripulación- conllevaba para su futuro. Por lo general terminaban lamentándolo rápidamente, al darse cuenta de que ser un pirata no sólo se trataba de tesoros y aventuras, sino que primero y ante todo, sobre crímenes, peleas y una vida dura en un barco con criminales endurecidos como compañeros de tripulación.
Obviamente, estos dos no dejarían pasar la ocasión de conseguir otro recluta: todavía podían utilizar al chico en primera línea o algo así.
"¿Y porque quieres convertirte en pirata?" Thatch pregunto de nuevo, sus ojos evaluándola más cuidadosamente.
La pregunta sorprendió a la nativa Flowan lo suficiente para que se quedara en silencio.
El comandante no espero mucho antes de que contestara y suspiró. "Ah, muchacho, si no lo sabes, entonces no deberías convertirte en un pirata", dijo con severidad. "Nuestra vida no es fácil y sin una buena razón, un sueño que te impulse a seguir adelante, entonces te doy dos meses antes de que te arrepientas de unirte a la tripulación"
Los ojos de Kim se abrieron con sorpresa: ¿un sueño que la impulse a seguir adelante? ¿Para un pirata? Siempre había creído que la única razón por las que los piratas se convertían en piratas era porque querían riquezas y peleas… ¿Tal vez su sueño era saquear y matar entonces?
"Err…" ella tartamudeo, aturdida.
"¡No te preocupes, pareces un buen chico!" Thatch sonrió y asintió con la cabeza, como si estuviera seguro de la evaluación de su carácter a pesar de haberla conocido solo unos minutos atrás. "Piensalo un poco más – aun eres joven para salir así de tu casa—y cuando estés seguro de que quieres convertirte en pirata, aun puedes venir con nosotros la próxima vez que nos detengamos aquí"
Kim asintió aturdida, demasiado aturdida por sus palabras para pronunciar un solo sonido. De todo lo que sabía de los piratas, todo lo que había leído y había escuchado de marines, no se suponía que los piratas fueran así de agradables. Porque sí, tan impactante como era, por mucho que le gustaría negarlo, este pirata estaba siendo amable con ella… Aunque estuviera vestida de civil y no supiera que de hecho era un marine, pero aun así…
Obviamente el hombre no estaba del todo en sus cabales… y lo mismo para el enorme y silencioso junto a él, a pesar de que aún estaba mirándola parecía estar de acuerdo con su compañero de tripulación.
Supongo que entonces no es solo Marco …. No entiendo a los piratas y punto.
"Pero supongo que no hace daño si te quedas con nosotros mientras estamos aquí" Thatch se encogió de hombros antes de mirar Jozu que asintió ligeramente.
"¿Te gustaría conocer al resto de la tripulación? Tenemos unos cuantos nakamas aquí con nosotros: puedo pensar en unos pocos que te contarán todo el día de nuestras aventuras"
Kim cambio su postura incómoda, dudando sobre cómo responder a eso. Si permanecía en el personaje, debería sin duda saltar por la oportunidad, chillar como una fanática y saltar de alegría alrededor– no, espera… ¿Acaso los chicos hacen eso? No importa, ella no era valiente ni lo suficientemente suicida para entrar en una habitación llena hasta al borde de piratas.
Pero, ¿Qué pasa con su misión entonces? Esta podría ser la ocasión perfecta para obtener la información que necesitaban.
"Erm… no debería…" tartamudeo nerviosamente.
"¿Estás seguro?" Thatch frunció el ceño en confusión. "No hay necesidad de ser tímido chico, no vamos a comerte"
"¡No es eso!" Kim exclamó. Estaba tomando el camino equivocado, sus actitudes iban en completa contradicción con las otras y pudo ver la sospecha surgiendo en la cara de los comandantes. ¡Tengo que encontrar una manera de salir! ¡Rápido! ¡Di algo!
"Es solo que yo err…" Ella tiro las mangas de su camisa, su mente trabajando a toda máquina para tratar de encontrar una excusa para salvar su vida.
Jozu de repente dio un paso amenazador hacia ella, su ceño más profundo que nunca y la joven Flowan saltó hacia atrás asustada. En el mismo momento en que tenía la epifanía que tal vez salvaría su vida.
¡La camisa! ¡El disfraz! ¡Eso es! "Trabajo en los muelles" exclamó precipitadamente "Utilicé mi hora de almuerzo para venir aquí y verlos por mí mismo, ya que realmente lo deseaba, pero debería estar volviendo a trabajar muy pronto, o mi jefe va a enojarse si llego tarde y no puedo permitirme perder mi trabajo"
Ella de repente se quedó en silencio antes de ponerse a divagar (divagar no parecía muy varonil en su opinión…) y sonrió nerviosamente a los dos piratas, esperando su reacción y rezando a cualquiera y todas las deidades que se lo creyeran.
"Oh, sí, ya veo" Thatch asintió con una cara pensativa. "Deberías volver a trabajar entonces. Pero si tu jefe te crea cualquier problema, vuelves y nos dices: ¡Nos encargaremos de él por ti!" Su risa bulliciosa hizo a la joven frente a él estremecerse ligeramente.
Típico pirata... "Claro, gracias" Kim respondió. Se mostró agradecida por la consideración del pirata pero por dentro estaba increíblemente aliviada de que compraron su mentira.
Salieron del callejón, Jozu caminando adelante y empujando sin ceremonias las cajas de su camino con Thatch y Kim en su estela.
La joven alférez estaba mirando hacia adelante como si su misma salvación estuviera al final del callejón, luchando contra sus instintos que la presionaban a simplemente huir y olvidarse de las apariencias.
Una botella de ron de repente se materializo justo debajo de su nariz, sostenida por una grande y bronceada mano llena de cicatrices. Kim parpadeó un par de veces antes de mirar hacia arriba, un brazo cubierto de una larga manga blanca, entonces el cuello de un traje, un gran cuello… y la cara de Thatch sonriéndole.
"Aquí tienes" dijo y sacudió la botella bajo su nariz "¿Por qué no tomas algo de fuerza antes de volver al trabajo? Un niño pequeño como tu trabajando en los muelles… Tal vez eres más resistente de lo que pensaba".
"Gracias, pero… no debería" Kim sonrió cortésmente y sacudió la cabeza suavemente.
"¿En serio?" Thatch pareció un poco decepcionado y miró la botella pensativamente. De pronto se animó. "¡Oh, bueno, más para mí!" Y tomó un largo trago de la botella.
Una gota imaginaria se deslizó por la frente de Kim, quien no hizo ningún comentario en voz alta. Sí, muy típico pirata
Al salir del callejón, Thatch le sonrió de nuevo y blandió su botella en alto en un saludo descuidado. "¡Ten cuidado chico!" le dijo "¡Y vuelve a vernos alguna vez cuando no estés trabajando!"
"Gracias, lo haré" Kim respondió con una sonrisa falsa.
Se dio vuelta para marcharse, Thatch continuo sonriendo y saludando a sus espaldas, hasta que oyó una puerta abrirse y luego una voz muy familiar que apenas cubría el alboroto al interior de la Grulla Roja.
"¡Hey, Thatch, Jozu! ¿Qué hacen ustedes dos por ahí? Se están perdiendo la mejor parte: ¡Fillie nos acaba de desafiar a un juego de bebidas!"
Oh, Roger, ¡por favor no! ¡Me retracto de todo lo que dije antes si me dejas salir de aquí! ¡Juro que no pediré nada más! ¡Nunca!, así que por favor…
"¡Marco! ¡Ven aquí y conoce al pequeño Ben! ¡Quiere convertirse en pirata como nosotros! ¡Hey niño!, ¡Todavía no te vayas, hay alguien que tienes que conocer!"
Kim se congeló y se quedó en el medio de la calle, maldiciendo su karma por todo esto y preguntándose si realmente había sido maldecida para reunirse ineludiblemente con todas las personas que quería evitar, en los momentos más peligrosos para ella.
"¿Qué niño?" Marco repitió, obviamente intrigado.
"¿Aquel?" la puerta se cerró y los gritos y canciones de piratas disminuyeron hasta que fueron casi completamente apagados.
Kim se quedó dónde estaba, preguntándose si solo debería correr o tratar de seguir el juego… ¿Quizás Marco no la reconocería? Después de todo había engañado a todas las personas que había conocido hasta ahora… De todos modos, debía tomar una decisión rápidamente porque no podía quedarse ahí para siempre.
"¡Vamos, chico, no seas tímido!" Thatch rió, claramente muy divertido de verla congelada en medio de la calle como una estatua.
Poco a poco y muy tiesa, Kim se dio vuelta, asegurándose de mantener su cara lo suficientemente baja para ser protegida por la gorra, pero no tanto como para levantar sospechas.
"Erm, hola", dijo rápidamente "Todavía debo volver a trabajar así que me voy…"
"¿Girlie?" Marco exclamó, abriendo mucho los ojos con asombro.
Oops, mala elección...
Kim se olvidó por completo de proteger su cara y se quedó boquiabierta. "¿Me reconociste?" dijo antes de darse cuenta de que Jozu y Thatch todavía estaban todavía ahí. "Err! ¡Quiero decir, no tengo idea de que estas hablando!"
Marco se rió con incredulidad. "Girlie, no puedo creer que seas tú" dijo, sacudiendo la cabeza y caminado unos pasos hacia ella. Obviamente olvidándose por completo del concurso de bebidas pasando adentro. Se detuvo a unos pocos pies de distancia de ella y detalló su vestimenta en un abrir y cerrar de sus ojos oscuros.
"Espera, ¿conoces a este chico?" Thatch parecía completamente confundido y miró entre su compañero pirata y la alférez disfrazada "¿Y porque lo estas llamando girlie?"
"Demonios, Thatch, has bebido más de lo que pensaba si no puedes reconocerla" Marco sonrió bromista a su nakama, ignorando a Kim que ahora le hacía señas para que se detuviera antes de que firmara su sentencia de muerte. "Esta es la nueva alférez de la tripulación de Garp, aquella con la que he luchado en Kyuka y he estado luchando con regularidad desde entonces"
La boca de Thatch se abrió y se volvió para mirar a Kim con completa incredulidad mientras Jozu, sin perder tiempo, tomó una posición de combate. Sin preocuparse mucho por el efecto que tenían sus palabras en los dos comandantes Marco se volteó hacia Kim y sonrió.
"Pero en serio, Girlie, no sabía que estabas dentro del travestismo…" reflexiono en voz baja con la sonrisa más burlona que Kim le había visto nunca.
"¡No lo estoy!" La nativa Flowan se puso roja y le lanzó una mirada asesina. Su ira y feminidad herida al instante se hicieron cargo, haciéndole olvidar el miedo que sentía al estar tan cerca de los comandantes. "¡Estoy en una misión idiota—una misión!"
"Ho… " La sonrisa de Marco perdió al instante todo el humor y sus ojos se tornaron más fríos. Kim al instante se dio cuenta de su desliz y palideció mientras sus manos volaron hasta cubrir su boca traidora. "¿Y qué clase de misión es esa, girlie?"
"Espera, Marco" Thatch se había puesto serio de repente, los efectos del alcohol al parecer desaparecieron. Envió una mirada oscura en dirección a Kim y la alférez se estremeció pero se mantuvo firme en el suelo. "Si está aquí, entonces Garp también: tenemos que decirle a Pops"
"Lo haremos" Marco asintió calmadamente. "Pero primero quería hablar un poco con girlie -después de todo no la he visto desde Sasomo" Kim trató de ignorar las miradas que Jozu le enviaba (tenía el sentimiento de que si las miradas mataran, hubiera muerto tan pronto como Marco la había delatado) y pensaba cuidadosamente.
¿Marco quería hablar? Bien entonces hablaría con él. Después de todo, ya estaban aquí, bien podría hacer la mayor parte de esto. Sakazuki iba a matarla por haber perdido la cubierta… ¿Tal vez sería misericordioso y acabaría con su vida más rápido y sin dolor si las arreglaba para cumplir su misión?
"Eso es bueno porque también quiero hablar contigo " dijo con determinación.
Marco la miró con los ojos anchos muy sorprendidos, preguntándose si había oído bien, mientras Thatch fruncía el ceño un poco suspicaz. Jozu resopló ruidosamente.
"Marco, es un perro del gobierno" dijo el gigante hombre, su voz llena de desprecio "Debemos deshacernos de ella ahora y volver al Moby Dick"
¿Perro del gobierno? Eso realmente era la cosa más insultante que alguien alguna vez podría decirle, tanto más considerando lo que el Gobierno había hecho con su familia. "¿Quién diablos eres tú para llamarme así? No eres nada, sólo un criminal, no me conoces así que por que no solo -"
"Muy bien, calmémonos antes de decir cosas que podríamos lamentar" Marco intervino cuando llegó a estar delante de Jozu y le dio unas palmaditas en el hombro. "Vamos, compañero, no seas tan duro con la chica: es un marine, pero te garantizo que no es tan malo como piensas. Entonces girlie, ¿qué es lo que quieres hablar?"
"¿Y porque estás aquí, ya que estamos en ello?" Thatch añadió
Kim hizo su mejor esfuerzo para no encogerse bajo la mirada combinada de los tres piratas y cruzó sus brazos, esperando lucir más segura de lo realmente se sentía. En lugar de dejar que el miedo la abrumara, se centró en su ira y después de enviar una última mirada al alto comandante, decidió ignorarlo completamente y concentrarse en su lugar en los otros dos, que parecían ser más civilizados.
"Los Servicios de Inteligencia de la marina reportaron que su capitán se reunió con el pirata que escapó de Impel Down, Shiki El León" dijo.
"¿Qué tiene que ver con todo esto?" Thatch levantó una solitaria ceja, obviamente poco impresionado por la revelación. Lo que en realidad era bastante comprensible: ¿De todos modos, desde cuándo le importaba a los piratas lo que los marines pensaban de ellos?
"Tiene relación porque los oficiales superiores están preocupados de que ustedes piratas, estén tramando algo" Kim lo miró enfurecida ante su descuidada actitud.
"Sí, porque ambos capitanes juntos significaría un gran problema para el gobierno, ¿Tengo razón?" Thatch sonrió y Marco junto a él se rió ligeramente.
"Eso seguro sería interesante…" dijo el Comandante Fénix arrastrando las palabras cuidadosamente.
Kim miró acaloradamente a los piratas riendo. ¿Cómo podían verse tan despreocupados cuando les estaba hablando de la posibilidad de que el mundo que conocían se terminara? Lo que significaría miles de personas inocentes muriendo en el fuego cruzado—pero, ¿a quién estaba engañando? ¡Eran piratas! ¡Por supuesto que no les importaban las bajas! ¿Por qué siquiera esperaba algo diferente de todos modos?
"Así que déjame adivinar, girlie" Marco continuó, mirándola con una sonrisa burlona. "Tus oficiales te enviaron como una espía para tratar de saber cuáles son nuestros malvados planes , ¿me equivoco?"
Kim no respondió—no tuvo tiempo. Thatch la miró con expresión de pánico. "¿Una espía?" repitió mientras Jozu junto a él gruño amenazadoramente. "Pero es tan pequeña… ¿Incluso estas seguro de que realmente es un marine? No parece que pueda soportar una pelea"
"Heh," Marco soltó una breve risa ante la cara de incredulidad de su nakama. "Puede luchar bien, no mucho, pero mejor de lo que parece"
"Oh…" Thatch reflexionó, mirándola con una expresión que a Kim no le gusto ni un poco. "La última vez que la vi ni siquiera pudo evitar mi golpe, ¿estás seguro?" frunció el ceño con los ojos fijos en el rosto de la nativa Flowan. "Pero de todas maneras, no la reconozco…"
Marco resopló "¿Qué? El disfraz es bastante obvio"
"No, no lo es" Thatch. "Se ve como un niño… quizás un poco afeminado pero definitivamente un niño"
Kim estaba cada vez más molesta con los dos piratas. Exactamente igual que la última vez que se había enfrentado a los dos al mismo tiempo, la ignoraban por completo. Bueno, no tan tanto, pues en verdad estaban comentando sobre su aspecto físico, Thatch ni siquiera tratando de ocultar su pobre opinión acerca de sus habilidades, pero aparentemente no planeaban dejar su conversación pronto.
"No puedo creerlo de ti, Thatch" Marco bufó, rodando sus ojos. "Peleaste con la chica una vez, ¿no deberías por lo menos recordar su rostro?"
"Como si pudiera recordar la cara de alguien tan incompetente" Thatch replicó fácilmente.
"¡Muy bien! ¡Volvamos al asunto que nos concierne!" Kim se quebró. "¡Solo tienen que responder mi pregunta y volveré a mi camino y pueden seguir criticarme todo lo que quieran!"
Marco y Thatch la miraron sin comprender, incluso Jozu parecía confundido. "¿Qué pregunta?" dijeron al unísono.
Kim se sonrojo de un rojo brillante al darse cuenta que tenían razón y que no les había preguntado nada, dando por hecho que ya entendían porque estaba allí. Trató de impedir que el embarazoso rubor se extendiera demasiado (obviamente no pudo porque Marco le sonreía burlonamente)
Se aclaró la garganta ruidosamente, Kim levanto la barbilla desafiante y trató de mirar hacia abajo (una vez mas no pudo, el más pequeño de los tres era aún una cabeza más alto que ella)
"¿Están, sí o no, planeando aliarse con la tripulación de Shiki y tratar de iniciar una guerra en contra del cuerpo de marines?" La manera deliberada en que habló del cuerpo de marines y no del gobierno mundial no pasó desapercibida por Marco cuyos ojos brillaron extrañamente… O tal vez fue solo a causa de su pregunta – pues Thatch parecía bastante ofendido.
Dicho comandante pirata la miró indignado, toda su alegría anterior cuando había hablado con Marco desapareció por completo. "Nunca nos aliaríamos con esa clase de escoria" dijo en una voz baja que haría a cualquier hombre… (err mujer)darse la vuelta y huir.
Kim lo miró fijamente, sin molestarse en ocultar su incredulidad "¿En serio?" dijo lentamente, arrugando las cejas en confusión.
"Sí, girlie, es en serio" Marco respondió con la misma seriedad. "No sé con qué clase de mierda han estado alimentándote los marines en tu nave, pero ya es hora de que te des cuenta que no somos esa clases de piratas. Sólo tratamos de vivir nuestras vidas libres"
La joven sintió que sus ojos se abrían de repente al entender lo que había querido decir Thatch antes sobre un sueño. Pero, ¿podría realmente ser sólo eso? ¿Eran piratas que solo buscaban su libertad? ¿No la fama o la fortuna, o la emoción de la lucha? De repente, toda la confusión que había sentido después de su último encuentro con Marco en Sasomo estaba de vuelta.
Esa sensación inquietante de que tal vez no tenía derecho a…
Todo su cuerpo se tensó y negó con la cabeza para deshacerse de estos pensamientos. No, no quería pensar en eso ahora. No quería desmoronarse frente a estos hombres, ¡no cuando solo eran repugnantes piratas! No podía mostrar ninguna debilidad o tomarían ventaja de esto inmediatamente.
Tenía que irse.
"Bien, entonces iré y reportaré esto a mis oficiales" dijo antes de girarse y comenzar a alejarse de los piratas.
"Que de—"
"¡Oy! ¡Girlie! ¡Espera!"
Kim no escuchó a los piratas y camino más rápido. Tenía muchas ganas de salir corriendo, ir tan lejos como fuera posible de aquellos estúpidos que jugaban con su cabeza, y estaba a punto de hacerlo cuando de repente algo enorme y negro apareció frente a ella, obstruyendo el sol.
Sorprendida por la materialización abrupta de lo que parecía ser una montaña, saltó atrás con un grito asustado, solo para ver el enorme puño romper el suelo a sus pies – justo donde había estado de pie hace unos instantes.
"¡Oy! ¡Jozu!" Una voz detrás de ella llamó.
Kim levantó la vista para ver al comandante mirándola fieramente. "No vas a ninguna parte" el hombre dijo.
No tuvo tiempo para pensar antes de que él levantara su puño, apuntando directamente a su cara.
Dejando que sus instintos se hicieran cargo, saltó fuera del camino y el puño de Jozu se incrusto en el pavimento a sus pies. Ya que sus manos estaban ocupadas en otros lugares, no perdió un segundo: lanzó su pie derecho apuntando a su esternón, golpeándolo en el pecho con la punta de su bota con todas sus fuerzas.
Hubo un desagradable ruido de crujido y un fuerte grito de dolor… sólo que no provenía de su presunta víctima.
Kim cayó al suelo, sus manos aferrando su bota derecha y su cara distorsionada en agonía. Jozu solo la miró fijamente de forma inexpresiva sacando sus manos fuera de la tierra y se enderezó, dándole una vista de su… ¡torso cubierto de diamante! Roger, ¿Cómo pudo ser tan estúpida?
Estimando que no iba a ninguna parte por lo pronto, Jozu relajó su postura y cruzo sus brazos sobre su pecho, frunciendo el ceño ante ella todo el tiempo.
Kim gimió y cerró los ojos tratando de tragarse las lágrimas, antes de mirar al comandante de pelo negro con sus grandes ojos llorosos.
"¡Maldita sea, rompiste mis dedos!"
"Te lo has hecho a ti misma, girlie" Thatch suspiro cuando llego a estar de pie a su lado. Un segundo después Marco apareció a su izquierda y la miró con una sonrisa apenas reprimida.
"Vivirás"
"¡No, no lo haré!" Kim respondió dramáticamente, mirándolo lo mejor que podía a pesar de sus ojos llorosos. ¡Nunca se había lastimado tanto! ¡Roger, el libro no estaba bromeando cuando decía que los dedos son las partes más sensibles del cuerpo humano! "¡Asesino!" gimió a Jozu que no pareció afectado en lo más mínimo por sus ojos anchos, brillantes de lágrimas, o su tembloroso cuerpo de aspecto miserable.
Thatch se quedó mirando su cuerpo retorciéndose con una expresión atónita antes de mirar de nuevo a Marco "Es un poco reina del drama, ¿verdad?" dijo simplemente.
Marco, en cambio, solo sonrió divertidamente "Es linda, ¿no?" Thatch resopló como respuesta.
"¡Deja de burlarte de mí!" Kim gruño acaloradamente al fénix comandante. Cogió un trozo de pavimento destrozado y se lo lanzó, paso junto a la cabeza de Marco quien evitó el proyectil fácilmente, sonriéndole, perfectamente imperturbable por su ira.
Olvidándose dolor por el momento, Kim agarró otra piedra y la lanzó como venganza. "¡Soy un marine y lo menos que puedes hacer es empezar a tomarme en serio!"
Marco fácilmente evito otro proyectil y le devolvió la mirada, sus ojos entrecerrados parecían disgustados. "Estoy tomándote en serio"
"¡No, no lo estás!" Kim se rompió, lanzándole otra piedra en el "no"
El pirata solo rodó los ojos con un suspiro de exasperación "Sí, lo hago"
"Estoy del lado de girlie en este caso" Thatch intervino. Kim dirigió sus ojos hacia él, sorprendida de que estaría de acuerdo tan descaradamente – pero a juzgar por la expresión de su rostro, el comandante estaba perturbado. "Quiero decir, mírala: nadie podría tomarla en serio"
Su sorpresa al instante fue olvidada (y el lanzar piedras al muy odiado comandante fénix también), Kim lo miró fijamente, había tenido que hacer frente a los marines machistas durante toda la semana, con Pennington y todo los demás comentarios sexistas, pero esto era demasiado. Abrió la boca para replicar... –
"Bueno, eso es duro" Marco reflexionó antes de que pudiera dejar escapar un simple sonido, las comisuras de sus labios llegando a formar su sonrisa característica.
Thatch negó con la cabeza "No, no es duro: es realista. En realidad ella no puede pelear y juzgando por su constitución no ganara mucha más fuerza física cuando crezca. ¿Y su apariencia física en general? ¡Vamos! Nadie puede tomarla en serio"
Kim abrió su boca una vez más para tratar de defenderse, pero Marco se le adelanto. "No seas así, aun es joven, tiene años para mejorar. Quiero decir, vamos, ¿es un alférez y tiene - dieciséis? Eso es bueno, tiene potencial"
La joven nativa Flowan se erizó indignada. "¡Tengo veinte imbécil!" explotó, su voz alzándose para cubrir lo que Thatch estaba a punto de contestar. Un pesado silencio cayó sobre el pequeño grupo y los tres piratas se volvieron hacia ella asombrados (Sí, incluso Jozu había olvidado su ceño fruncido) "¿Y por última vez, podrían dejar de hablar de mi como si no estuviera justo al lado de ustedes?"
Hubo una embarazosa pausa mientras esperaba a que los piratas la reconocían.
"¿Veinte?" Marco finalmente repitió tontamente.
"Tienes que estar bromeando" Thatch añadió cuando Jozu frunció el ceño, de alguna manera se las arregló para que la expresión pareciera más incrédula que amenazante.
Ahora ofendida a fondo, Kim se puso de pie, tan furiosa que ni siquiera se preocupó más de sus dedos rotos. Tras enviarles una última mirada de odio furiosa e indignada, la joven se abrió paso entre ellos y pisoteo lejos—o trató de todos modos.
"Oy, girlie" Marco la llamo desde atrás cuando Thatch estalló en risas "No es en serio, ¿verdad? "
Pero Kim lo ignoró y siguió caminando.
Sólo cuando había llegado a la otra calle y estaba fuera de la vista de los tres hombres se permitió apoyarse en una pared con cansancio. Miró su bota e hizo una mueca pensando en el largo camino por delante. Volver a tiempo a la nave con esa cojera no iba a ser fácil…
...
Adelanto próximo capitulo:
¡Todos están locos en este maldito barco! ¡Lo sabía!
Se aclaró la garganta para recuperar algo de su semblante, Kim no bajo su mano después del saludo (no le habían dado la orden después de todo) "Estoy bastante bien, señor" dijo formalmente, mirando hacia delante para evitar sus ojos "Es sólo el entrenamiento habitual"
El comodoro parecía sinceramente dolido por su fría actitud y Kim casi se arrepintió (casi era la palabra clave aquí) "Bueno, querida señorita Grey, tengo una proposición" el comodoro anunció "Tengo la esperanza de que se una a mí en una excursión cuando lleguemos a la próxima isla, Gurashia si no me equivoco"
Kim palideció y todo su cuerpo se tensó. ¿Una excursión? ¿Pennington y ella a solas? ¿Cómo una especie de cita?
Aun ajeno como siempre, el comodoro continúo. "Gurashia es una isla invernal y muy famosa por su nieve eterna, pensaba que podríamos pasar el día disfrutando los tesoros que éste paraíso ofrece: patinar en un lago congelado, una pequeña vuelta en trineo, cenar en una restaurante local y por supuesto conseguir una escultura de nosotros hecha por un artista local… "
...
