One piece es de Oda sensei y Diary of a potato bag de NNITW.


Querido diario,

Soy el mayor fracaso en la historia de la marina

Me gustaría poder decir que no me importa pero desafortunadamente, fui educada para nunca aceptar el fracaso, es por eso que a pesar de ser un marine de manera temporal, aun así…. Me siento como una mierda.

Después de mi misión de exploración, regresé a la nave de Garp solo para recibir los gritos de Sakazuki por llegar tarde. Las seis horas asignadas para completar la misión ya habían pasado hace mucho- ¡me gustaría verlo caminar con los dedos rotos en una ciudad tan repleta como Raamu! ¡No puedes imaginar cuantas personas casi me pisan los pies! De todas formas, me arrastró a la reunión con los vicealmirantes sin deja que fuera a la enfermería primero, todo para que diera tan rápido como fuera posible mi informe…. Hasta ese momento estaba tan convencido de que había fallado, ¡Su rostro al darse cuenta que había conseguido la información! ¡Ja! ¡Solo ver su expresión en ese momento me hizo sentir que todo había valido la pena!

Pero una vez mas, no puedo sentirme orgullosa de mi misma: a pesar de arreglármelas para completar mi misión, al dejar en evidencia mi disfraz, arruine el plan que los vicealmirantes habían realizado para capturar a los piratas de Barbablanca. Se deslizaron justo por debajo de nuestras narices y huyeron sin tener que preocuparse por una sola nave marine…

Y soy la única responsable de eso…

Bueno, Garp y la mayoría de la tripulación no parecen preocuparse demasiado por esto, en realidad noté que -al dar mi reporte al viejo- no se veía sorprendido de oír que Barbablanca se rehusó a aliarse con Shiki, o ni siquiera preocupado por el hecho de que los piratas escaparon, en cambio Sakazuki estaba lívido. Y ésto me ha demostrado cierta división en la tripulación, algo que no había notado hasta ahora: mientras la mayoría no parece hacer de esto un escándalo, los marines a bordo obsesionados con la Justicia Absoluta enfurecen con cada situación en que los piratas escapan.

Eso me plantea una pregunta, Garp es conocido por ser un cazador despiadado cuando se trata de delincuentes peligrosos (incluso he oído hablar de él en Flowa un par de veces, antes de abandonar mi hogar). Pero entonces -en este caso- no parece pensar que la tripulación de Barbablanca sea realmente peligrosa, o estaría mucho mas involucrado en la persecución. También le pregunte a Wilde y me dijo que la verdad era que Garp no quería perseguir a Barbablanca después de la ejecución de Roger, y solo lo hacia porque se lo ordenó el almirante de flota. Así que al final de cuentas, ¿acaso Marco decía la verdad cuando aseguró que ellos no eran criminales?

Por mucho que me gustaría negar ese hecho (que solo confunde demasiado mi mente), Garp parece pensar que no lo son. Y lo mismo se da a entender en la mayoría de la tripulación, aunque no es algo que pueda preguntar en voz alta- admitir que los piratas de Barbablanca no son exactamente criminales "peligrosos" seria ir en contra del gobierno mundial y su punto de vista, lo que significa terminar en Impel Down y luego en una rápida ejecución.

¡Aaaaarrrggghhhh! ¡Daría lo que fuera por hablar ahora mismo con mi padre! Siempre parecía tan seguro de si mismo, de sus objetivos y sus razones para hacer lo que hacia. Nunca lo vi dudar o simplemente desanimarse, solo se dedicó a sus investigaciones, en lo que podrían significar para el mundo y su población todos sus hallazgos. Como me gustaría poder preguntarle que lo motivaba, lo que creía que era correcto, que fue aquello que lo condujo a pensar que todo esto era necesario…

Dime papa, ¿son los marines y los piratas buenos o malos? ¿Es así de simple? ¿Estoy haciendo lo correcto tratando de seguir tus pasos y lograr tus sueños? ¿Tenias la razón para hacer lo que querías hacer?.

Nunca le pregunte todo esto, porque era demasiado joven para comprender en plenitud la magnitud de su obra, no me di cuenta en ese momento lo que implicaba -no solo para mi pequeña y extraña familia en nuestra isla protegida- sino para todo el mundo, lugares que no conocía y nunca imagine. Estaba demasiado envuelta en mi visión idealizada de un padre ridículamente inteligente: cuando otros niños de nuestra isla jugaban con su padre, atrapando la pelota y tal, yo lo observaba dibujar bocetos y tratar de resolver formulas, o manipular copas llenas de su ultimo experimento. Pasaba tanto tiempo en su oficina con sus libros, sentada con mi oso de peluche contenta de solo estar cerca de él…

Hina me hablo de sus padres ayer, cuando estaba escribiendo una carta antes de que apagaran las luces por la noche. Me contó de todos los juegos: las horas que pasó torturando a su padre con interminables fiestas del té junto a sus muñecas, que le enseño lo que sabia de lucha, o como había dejado que le ayudara con su trabajo de carpintero a veces. Hizo que me preguntara si mi relación con mi padre era tan cuerda como creía.

¿En verdad era bueno para una niña pasar tanto tiempo en una oficina, aprendiendo sobre química y matemáticas?

...

Sí, no es de extrañar que este tan arruinada.

Pero repito, todos estaban arruinados en mi familia: mis abuelos y mi padre (aunque era mucho mas discreto al respecto)…

¡Sip! Supongo que entonces es normal que resultara de la manera que soy. Tal vez no me encuentro tan fuera de lugar como pensé en esta estúpida nave marine, rodeada de un montón de locos…


La epifanía la golpeó unos minutos atrás, justo después de que Garp ladrara algo sobre su sesión de entrenamiento diario y tratara de atacarla: puedes pensar que eres incapaz de hacer algo, pero solo hasta el momento en que te encuentras acorralada en una esquina y sin más remedio que hacerlo.

Después de, -volver a la nave del vicealmirante el día anterior, un desastroso interrogatorio, una noche persiguiendo a los piratas (que de todos modos escaparon sin problemas), por no mencionar tener que pasar la noche en la enfermería con un Wilde muy malhumorado que se negaba a hablarle- Kim estaba muy segura que debido a sus dedos rotos y considerando cuán difícil era caminar, francamente seria imposible entrenar o correr. Oh, cuan equivocada estaba…

Haber divisado la bota de Garp había sido suficiente estímulo para saltar fuera del camino y rodar tan lejos como fuera posible, antes de ponerse de pie y precipitarse hacia la cubierta principal, el único espacio en el barco lo suficientemente amplio para pelear apropiadamente.

No es que el hecho no fuera doloroso, más bien todo lo contrario, cada pequeña presión en sus dedos lesionados producían una mueca de dolor más profunda, pero aun así lo ignoró el tiempo suficiente para poder moverse libremente, por supuesto sin olvidar que debía evitar patear cualquier cosa con su pie lesionado.

En cuestión de minutos la cubierta principal se transformó en un gran campo de batalla y la mayoría de los marines corrió a refugiarse a la cocina, aunque algunos miraban a través de la puerta y las ventanas. Pocos eran lo bastante valientes para permanecer en la cubierta mirando la escena desde lejos.

"¡Tú puedes Kim!" Hina gritó con entusiasmo, bombeando un puño en el aire.

La joven se encontraba rodeada por Smoker y Gen, los tres adolescentes eran perfectamente inconscientes del riesgo que significaba estar de pie tan cerca del "entrenamiento" de Garp y Kim. Aunque Kim no tuvo tiempo de mirarlos de cerca (no podía permitirse tal distracción cuando su vida estaba en línea), como era de esperarse, Hina estaban tan ajena de lo peligroso que era Garp como siempre, Smoker observaba los movimientos de Kim como un halcón y Gen parecía simplemente aburrido- lo que era muy comprensible cuando el mismo entrenamiento tomaba lugar cada mañana desde las últimas semanas.

Aun cuando la tolerancia de Kim al dolor iba mejorando aunque fuera escasamente, no podía concentrarse en nada de lo que hacia, siendo distraída constantemente por una aguda punzada de dolor que hacía aun mas difícil la acción de apuntar a los puntos vitales, mucho más de lo habitual.

Garp sonrió mientras recibía su puño directo en el estómago y ni siquiera se inmutó, lanzando un golpe por su cuenta. Kim saltó hacia atrás y sintió un enorme puño fallar su cabeza por apenas un centímetro. Curiosamente, el vicealmirante no aprovecho su ventaja, en su lugar se quedó delante de ella sonriendo.

"Estas mejorando, girlie" anunció, parecía orgulloso de sí mismo. "¡Un par de semanas más y quizás hagamos una verdadera marine de ti! "

Una gota de sudor imaginaria bajó por la frente de Kim y miró al viejo con cautela. Podía ver el brillo retorcido oculto en sus ojos, detrás de toda tontería: planeaba intensificar su régimen de entrenamiento…

Nunca voy a sobrevivir a esto…

"Sin embargo, todavía pierdes poder detrás de tus ataques" Garp señalo su estómago con una mirada mordaz y Kim se encorvo abatida. ¿Acaso era su culpa que fuera un monstruo que no sentía nada? Tenía la certeza de que esta vez había golpeado su punto vital, pero siendo él… ésta cosa inhumana que era, ni siquiera se inmutó. "¡Tenemos que trabajar en tus músculos girlie!"

La joven alférez lo miró con horror cuando una terrorífica imagen de sí misma apareció en su mente: pequeña, musculosa y voluminosa, como esas mujeres de pesadillas que habían hecho demasiado fisiculturismo… Oh, Roger… Marco nunca dejaría de burlarse, ¿No?

"Estoy segura que podríamos, vicealmirante, señor" dijo diplomáticamente.

"Por supuesto que sí" Garp asintió con decisión. "Voy a hablar con Legros y Wilde: pueden ayudarte a ganar algo de ese peso tan necesario"

Kim lo miró fijamente, pero el oficial de marina no parecía prestarle atención mientras pensaba en cómo convertirla en una versión femenina de Hulk. ¿Porque todos los hombres en el barco comentaban sobre su peso últimamente? Nunca había sido demasiado consciente de su apariencia física, pero si continuaban con esto, seguro que muy pronto se pondría paranoica.

"¡Esta bien, girlie!" Garp exclamó con un tono desagradablemente entusiasta. "¡Veamos cuanto escondes: la próxima vez golpéame, pero con todo!

"Pero no escondo na- No, ¡ESPERA!" como era de esperar sus protestas fueron inútiles y una vez más Garp saltó hacia ella.

No cabe duda de que el auge de su risa podía ser oído por todo el barco mientras perseguía a la joven Flowan, incluso los pocos golpes que recibió en su parte frontal no lo detuvieron y los decibeles que producía no bajaron ni un poco.

Cuando deje esta nave tendré serios problemas de audición, Kim pensó sombríamente.

Mientas corría delante de Smoker, Hina y Gen con Garp muy cerca, de repente tuvo una idea que podía sacarla de este lío

"¿Podrían ir a buscar a Wilde por mí?" Los llamó mientras se acercaba al final de la cubierta principal, hizo un giro brusco y regresó en la misma dirección; Garp, siendo un hombre más grande y pesado, patinó sobre las tablas y se estrelló ruidosamente contra la pared en el mismo lugar que había destruido al llegar antes. Los hombres reparando la pared gritaron y huyeron, el sonido de choque que se oyó fue un claro indicador de que todo su trabajo había sido felizmente pisoteado.

Mientras Garp trataba de salir de ese lío, Kim se volvió hacia sus amigos cuidando de mantener un ojo en el vicealmirante en todo momento.

"¿Por qué haríamos eso?" Gen replicó encogiéndose de hombros

"¡Oh, vamos!" Kim exclamó exasperada. "¡Si no lo hacen porque soy su amiga, entonces háganlo porque soy su oficial al mando!"

"No estamos bajo tus órdenes directas" Smoker se encogió de hombros "Trabajo para Sato"

"Y yo para Yukimura" Gen confirmó.

Era un pérdida de tiempo, Kim se volvió hacia la última de los tres y Hina sonrió avergonzada "Puede que me guste un poco verte a ti y al vicealmirante Garp entrenando…" admitió tímidamente

"¡GIRLIE!" Kim se volvió y vio a dicho vicealmirante cargar contra ella como un toro, con su capa flotando dramáticamente detrás de él.

"Oh-oh…"

Una vez más Kim empezó a correr en dirección opuesta y trató al mismo tiempo de no poner mucha fuerza en su pie—que resultó imposible. Dos minutos y otra brillante curva cerrada después, consiguió deshacerse de Garp durante unos preciosos segundos, llegando de nuevo frente a los tres adolescentes.

"Por favor" les dijo, mientras que algunos de los marines gritaban detrás de ella (¡Vicealmirante, señor, por favor deje de destruir la cubierta principal!) "No sé por cuánto tiempo más pueda seguir así"

El labio inferior de Hina tembló un poco y la miró con sus grandes ojos llenos de compasión, pero cuando la chica de cabello rosado dio un paso atrás -para dirigirse a la enfermería (esperaba) y traer a Wilde- Gen y Smoker pusieron una mano en su hombro y la trajeron de vuelta hacia ellos, manteniendo las manos en sus hombros para asegurarse de que no intentara nada. Cuando Hina miró hacia abajo evitando encontrarse con los ojos de su amiga, tanto Smoker y Gen miraron a Kim con maníacas sonrisas espeluznantes.

"Estoy seguro de que podemos negociar" Gen dijo simplemente con ojos brillantes bajo la luz del sol.

Kim los miró fijamente, estupefacta durante unos segundos "Negociar" repitió "¡Tienen que estar bromeando! ¡Mi vida está en línea aquí!"

"Y has demostrado una y otra vez que tienes las capacidades necesarias para sobrevivir con menores probabilidades" Smoker replicó con aire de suficiencia.

"¡No cuando apenas puedo caminar!" Kim lanzó sus manos al aire con exasperación, pero su creciente ira no pareció disuadir a los dos muchachos en lo más mínimo. La joven oficial resopló indignada, preguntándose interiormente porque nunca impresionaba a nadie cuando estaba enojada—incluso cuando estaba furiosa solo parecía hacer reír a la gente a su alrededor.

"¡GIRLIE!"

"¡Oh, mierda!"

Una vez más Kim se encontró corriendo tan rápido como pudo para escapar del oficial demasiado entusiasmado. Trató de usar la técnica del giro brusco, pero esta vez Garp había figurado como seguirla sin chocar y siguió persiguiéndola con alegría.

"Muy bien, ¿Qué quieren?" Kim espetó a los chicos adolescentes que observaban con diversión sus esfuerzos para evitar al psicópata extraordinario.

Se agacho justo a tiempo para sentir un gran puño pasando por la parte superior de su cabeza y poniendo sus manos en el suelo para hacer palanca lanzó sus pies unidos al pecho de Garp. Sus talones golpearon al vicealmirante justo en el plexo solar y sonrió triunfalmente, pensando que al fin estaba mejorando en todo esto de golpear en los puntos vitales del enemigo.

Pero eso seria sin considerar el hecho de que Garp no era normal y apenas se estremeció, en su lugar agarró sus pies con una mano y la envió a volar… realmente lejos.

Kim solo pudo mirar en cámara lenta los rostros atónitos de los marines bajo ella al verla volar por el aire, sin poder evitarlo, se sintió curiosamente aturdida. Iba más alto, más alto, más… Y de pronto el aturdimiento la dejó y fue inundada por el pánico cuando se dio cuenta que estaba siendo arrojada por la borda, justo al mismo tiempo que los otros marines se dieron cuenta de eso también.

"¡Kim!"

"¡Alférez Grey!"

"¡GGYYYYAAAAAHHHHH!"

Kim agitó sus brazos alrededor y sujeto una cuerda justo a tiempo para evitar caer por la borda y directo en el océano. Con el corazón martillando furiosamente en su pecho y el cuerpo tembloroso, se afirmó a la cuerda y miró hacia abajo soltando un gemido.

Se encontraba a metros y metros por encima de la cubierta-¡Por no mencionar del océano! ¡Roger todopoderoso! Tembló simplemente al pensar en que podría haberle sucedido: si realmente hubiera caído al agua desde esta altura, habría sido noqueada de inmediato y probablemente hubiera muerto ahogada… porque no, no confiaba en que los marines hubieran llegado a tiempo para rescatarla.

"¡GIRLIE! ¡BAJA! ¡NO HEMOS TERMINADO!"

"¡NO!" Kim gritó sin vacilar un segundo. "¡Smoker, Gen, Hina, por el amor de Roger, vayan a buscar a Wilde ahora! ¡O Monsieur! ¡A cualquiera!"

"¡GIRLIE NO ME HAGAS IR HASTA ALLÁ!" pero las amenazas de Garp pasaron desapercibidas. De todos los marines que habían llegado a ver el espectáculo, la mayoría escuchaba la negociación entre Kim y los malvados Smoker y Gen.

"¡Traeremos a los dos, sí nos das algo interesante!" Gen volvió a llamar con una sonrisa clara en su voz. Kim lo fulminó con la mirada, aunque con la distancia dudaba que tuviera algún efecto. ¡El mocoso sabía que tenía todas las ventajas! "¡Voy a hacer que pagues Gen! ¡Y tú también Smoker! ¡Me aseguraré de que tengan tantas tareas, que para cuando terminen, habrán pasado dos meses y sus dedos se habrán caído!"

Vagamente oyó a Garp protestando con los hombres cercanos, de lo injusto que era que estuviera encaramada allá arriba saboteando sus sesiones de entrenamiento (también dijo algo acerca de los piratas de Barbablanca y fénix comandante). Pero lo ignoró para concentrarse en esos dos pequeños traidores—con su mente ya tramando venganza, cacareando en voz alta con maldad y todo.

"Ooooh, tengo miedo" Smoker arrastró las palabras sarcásticamente mientras Gen solo se rió.

"Esto no es negociable" el adolescente mayor añadió, cruzando los brazos sobre su pecho. "O estás de acuerdo con nuestras condiciones o sales de esto por ti misma" señalo con el dedo a Garp inquieto no muy lejos de él.

Kim no respondió y lo fulminó un poco más. Su rostro ardía de vergüenza- estaba haciendo un espectáculo de sí misma, lo sabía bastante bien- pero su orgullo aun (sí, aún estaba con vida) no la dejaba ceder ante esos mocosos arrogantes…. Pero ésto cambio bastante pronto cuando Garp, de repente, se dirigió directo a una escalera de cuerda y comenzó a subir por ella...

"¡Tú lo has querido, girlie!" sonrió predatoriamente y su presa aterrada gimió en voz alta.

"¡Bien!" Finalmente gritó, su voz era una mezcla bastante entretenida de miedo e ira "¿Qué quieren?"

Por dentro estaba hirviendo (aún más cuando vio a Smoker y Gen chocar los cinco triunfantes) pero no había mucho que pudiera hacer, así que en su lugar comenzó a mirar alrededor en busca de una manera de escapar antes de que Garp la acorralara.

"El dinero que ganes en tu próximo juego de póker" Gen anunció finalmente "¡Lo queremos!"

La malvada parte de su mente de inmediato encontró la laguna en su demanda (sus abuelos habían conseguido que se acostumbrara a tratar con chantajes y otras cosas igual de agradables) y se rió maníacamente- todo lo que hizo fue rodar sus ojos: dinero, absolutamente predecible. "Bien, bien" cedió, haciendo lo posible para sonar renuente "¡Tendrán las ganancias de mi próximo juego de póker!"

Y con una última risa, Gen se alejó hacia la enfermería, por supuesto tomándose su tiempo.

Furiosa, Kim se quitó la bota y se la tiró. Para su mayor placer lo golpeó justo en la parte de atrás de la cabeza, haciendo que aullara en voz alta.

"¡Oye!" Exclamó indignado mientras giraba para ver que lo había golpeado.

Sin perder un segundo (Garp se acercaba…) Kim se quitó la otra bota y se la lanzó, golpeándolo en el hombro en esta ocasión. "¡Apresúrate!" le espetó, ignorando su mirada indignada.

Gruñendo, Gen se dirigió hacia el interior de la nave y desapareció por una puerta remendada a toda prisa.

Claro, ahora solo necesitaba sobrevivir por cinco minutos más antes de que fuera rescatada, Kim centro toda su atención en cierto vicealmirante demente. Había terminado de subir la escalera de cuerda y estaba apenas a diez pies de distancia, sus pequeños ojos buscando una manera de llegar a ella.

Bien… Supervivencia, Kim- piensa en supervivencia.


"¡Ja!" Jansen exclamó triunfante, lanzando las cartas sobre la mesa de enfrente "¡Full! Apuesto que no puedes hacerlo mejor, ¿puedes Grey?"

Todos los marines alrededor miraron al alférez Flowan con ojos expectantes, preguntándose si ganaría de nuevo o si había perdido su suerte esta vez. Pues había perdido la última mano dejando al maestro suboficial recuperar una quinta parte de sus ganancias, pero no parecía preocupada: Kim sonrió suavemente, su cara de póker era feliz, una máscara perfectamente ilegible que tendía a enloquecer a sus compañeros de tripulación, mucho más que los inexpresivos ojos de Ericsson.

Los cuatros marines jugando, Ericsson, Wesley, Seward y Nakajima, observaron con cuidado como Kim mostró sus cartas una a una en un movimiento dramáticamente lento… hasta que las cinco cartas se dieron a conocer ante sus ojos y un pesado silencio cayó en la cubierta.

Kim usó su mejor voz espeluznante y anunció con orgullo "Escalera real – es mi victoria"

Hubo exclamaciones estupefactas por todas partes y mientras comenzaba a llorar, Seward tiró sus cartas con desánimo.

Jansen la miró boquiabierto, mientas Ericsson le palmeaba el hombro para reconfortarlo. "Renuncio" éste ultimo dijo en voz baja "He perdido dinero suficiente por esta noche"

"¿Cómo lo hiciste?" Jansen dijo "Estaba tan seguro…"

Kim se encogió de hombros mientras recogía el dinero, junto a la pequeña pila que ya había ganado en los últimos juegos "Me enseñaron bien" dijo simplemente con unas rápidas palabras internas de agradecimiento a sus abuelos "Pero no te preocupes, no eres tan malo. Si trabajas un poco más, deberías ser capaz de ganar más en un año o menos"

Wesley y Nakajima se llevaron a Seward que sollozaba y poco a poco los marines comenzaron a dispersarse y retornar a sus actividades habituales.

"Eres cruel, Grey" Jansen gruño malhumorado mientras daba vuelta sus bolsillos para demostrarle que estaba por completo sin dinero. "Deberíamos desterrarte de nuestro circulo de póker: cada vez que juegas, te llevas todos nuestros beris"

"Pero me dejan jugar porque soy la única que representa un desafío" Kim respondió con una gran sonrisa aprendida de Hina "Y de todos modos no soy tan cruel, porque no juego muchas veces—una vez a las semana como máximo"

"Sólo porque Garp te mantiene ocupada" Jansen frunció el ceño. Sin embargo ayudó al alférez a ponerse de pie.

Kim tuvo la decencia de parecer un poco avergonzada y se revolvió el cabello tímidamente "Bueno, supongo-"

"¡Señorita Grey!" una voz teatral la interrumpió y de inmediato se puso rígida

"¡Oh no, es él!" Kim chilló, su sonrisa al instante desapreció y fue sustituida por una expresión que mezclaba terror y disgusto. Se volvió hacia Jansen con su cabeza mirando de un lado a otro, tratando de encontrar un lugar donde esconderse "¡Rápido! ¡Ocúltame!"

Jansen le lanzó una extraña mirada antes de sonreír con sus labios casi cerrados. Una sonrisa que se extendió por sus delgados labios acompañada de una expresión claramente sádica en su cara—Kim se quedó inmóvil, sintiendo intensamente que estaba de pie frente a un clon de Marco el fénix. "¿Y porque haría eso?" dijo en voz baja, su satisfacción ante su estado de pánico se filtraba por todos y cada uno de sus poros.

"Vamos, ¡mal perdedor!" la Flowan susurró furiosamente "No es mi culpa que no puedas jugar póker-"

"¡Señorita Grey! ¡Aquí estas!" Kim se quedó en silencio y lentamente se volvió para mirar a un radiante Comodoro Pennington y lo saludó al igual que Jansen (Ericsson había desaparecido en algún momento mientras no estaban poniendo atención).

Sin darse cuenta en absoluto de la expresión de horror de su rostro, el usuario de fruta del diablo llevó una mano a su pecho, justo sobre el corazón y la miró pesadamente con sus lánguidos ojos. "Mi querida señorita Grey" le dijo con una cariñosa –absolutamente espantosa-sonrisa. "He estado buscándola por todas partes desde que me enteré de su desventura con nuestro amado vicealmirante esta mañana. Dígame, mi señora, ¿Cómo has estado?"

Kim pusó todo su esfuerzo para no hacer gestos ante el escandaloso comportamiento del oficial. A veces tenía la sensación de que se creía una especie de figura heroica en una novela de aventuras románticas- ¿Podría ser que hubiese tenido una discusión con Hina? . Jansen a su lado parecía estar a punto de romper en una risa histérica, haciendole mas difícil mantener un comportamiento normal ...

¡Todos están locos en este maldito barco! ¡Lo sabía!

Se aclaró la garganta para recuperar algo de su semblante, Kim no bajo su mano después del saludo (no le habían dado la orden después de todo) "Estoy bastante bien, señor" dijo formalmente, mirando hacia delante para evitar sus ojos "Es sólo el entrenamiento habitual"

El comodoro parecía sinceramente dolido por su fría actitud y Kim casi se arrepintió (casi era la palabra clave aquí) "Bueno, querida señorita Grey, tengo una proposición" el comodoro anunció "Tengo la esperanza de que se una a mí en una excursión cuando lleguemos a la próxima isla, Gurashia si no me equivoco"

Kim palideció y todo su cuerpo se tensó. ¿Una excursión? ¿Pennington y ella a solas? ¿Cómo una especie de cita?

Aun ajeno como siempre, el comodoro continúo. "Gurashia es una isla invernal y muy famosa por su nieve eterna, pensaba que podríamos pasar el día disfrutando los tesoros que éste paraíso ofrece: patinar en un lago congelado, una pequeña vuelta en trineo, cenar en una restaurante local y por supuesto conseguir una escultura de nosotros hecha por un artista local… "

Cuanto más hablaba más soñadores se volvían sus ojos, en cambio Kim frente a él tembló de horror y Jansen se puso rojo tratando de contener su risa.

"Me temo que eso no será posible, señor" le espetó lo más rápido que pudo antes de que tuviera tiempo de decir nada más. Cualquier cosa para escapar de esta tortura- incluso una mentira "Oficial Bogart me asignó para patrullar la isla durante nuestra estancia allí"

"Oh, bueno, estoy seguro que podría hablar con Bogart si-"

¿Cuándo ese maldito idiota entendería la indirecta? "Un pensamiento muy considerado comodoro, señor, pero nunca podría dejar mi deber por simple ocio"

Su frase tuvo el efecto contrario al esperado: el comodoro sonrió con sus ojos brillando de adoración y llevando sus manos hasta su amplio pecho una vez más exclamó "Ah, mi ángel querido" suspiró soñador "¡Precisamente ésta es la razón por la que te amo tanto! ¡Tú devoción a la marina de verdad es digna de los mayores elogios! ¡Voy a hablar con Bogart en seguida! ¡Debe saber de vuestro compromiso!"

De repente lleno de energía, el comodoro se dio vuelta con su capa flotando de manera espectacular tras él, pisoteó con determinación mientra se dirigía hacia los cuartos de los oficiales.

"¡No se preocupe, señorita Grey!" exclamó en voz alta mientras adquiría su pose típica justo en frente de la puerta -con los puños descansando en las caderas y los pies separados del ancho de sus hombros- "¡Vamos a patrullar las calles de Gurashia juntos y protegeremos a los inocente del mal!" se dio vuelta para entrar por fin en el barco y casi pisoteando al pequeño suboficial "Oh! ¡Mis disculpas pequeño, no te vi!"

Y por fin- ¡por fin!- despareció en las entrañas de la nave, dejando a su paso un grupo de marines aturdidos y a una Kim completamente avergonzada.

El silencio persistió en la cubierta durante unos segundos… hasta que Jansen se echó a reír. Kim se puso de pie junto a él con sus brazos cruzados sobre su pecho, su aura irradiando una profunda irritación mientras miraba al suboficial con una ceja crispándose peligrosamente. Sin darse cuenta de su creciente ira (¿o simplemente sin importarle?) Jansen rió más fuerte, dando una palmada en su muslo con la mano.

"¡Oh, eso no tiene precio!" exclamó entre jadeos "Valió la pena perder todo ese dinero contigo en el póker!"

"Maestro Suboficial Jansen, ¿terminaste?" Kim gruñó, lanzando una mirada asesina.

"¡No te pongas oficial conmigo, Grey!" El marine replicó, sin arrepentirse en lo más mínimo "Me humillaste en el póker, te arroje a los lobos—o al lobo debería decir- ahora estamos a mano" dejó escapar una pequeña risa, secándose las lágrimas de las mejillas "No tiene precio… " Repitió con deleite.

Kim apretó los dientes, determinada a enfrentar todo ese calvario de la manera más digna posible… hasta que vio a la tripulación en la cubierta mirándola divertidamente.

"¿Que?" bramó en una inusitada muestra de mal genio. "¿No tienen tareas que hacer o debería darle algunas?"

La pequeña multitud se dispersó de manera instantánea, permitiéndole notar ahora, a los dos adolescentes muy petulantes.

"Oh" dijo sin expresión "Smoker, Gen, este día se pone cada vez mejor ¿Qué quieren?"

Gen y Smoker intercambiaron una mirada cómplice antes de sonreír "Nos debes dinero" Gen dijo simplemente

"Oh, es cierto"

Esta vez era el turno de Kim de sonreír: era el momento en que obtendría su venganza- aunque fuera pequeña. Revolvió sus bolsillos y cogió un par de belis y se las entrego.

Los dos adolescentes la miraron con expresiones irritadas en sus rostros.

"Eso no es lo que ganaste hoy" Smoker gimió, masticando furiosamente su cigarro apestoso.

"De hecho, no lo es" Kim les sonrió triunfante "Eso es exactamente lo que acordamos, ¿recuerdan? Esta mañana dijeron ´las ganancias de mi próximo juego de póker´ y esto es lo que gane en mi primer juego hoy—justo después de nuestra negociación de esta mañana"

Gen y Smoker la miraron boquiabiertos cuando Kim solo sonrió con dulzura, contando los segundos hasta que finalmente reaccionaran.

Cinco… cuatro… tres… dos… uno…

"¿Que?" Gen exclamó con furia. "¡No puedes estar hablando en serio!"

"¿Solo obtenemos doscientas beris?" Smoker añadió con incredulidad

"Sí, eso es todo lo que obtienen" Kim asintió con severidad

"¡Pero ganaste miles hoy!"

"No, en realidad ganó decenas de miles" Jansen interrumpió disfrutando el pequeño truco que Kim había jugado.

Kim asintió enfáticamente "No me miren así, no es mi culpa. Nunca dijeron nada sobre el resto de los juegos. La próxima vez que quieran chantajearme, primero aprendan como hacerlo correctamente" sabiendo que estaba en lo cierto, los dos adolescentes solo podían mirar sus dos belis en sus manos.

"Bueno, ¡eso fue interesante!" Jansen sonrió, parecía muy satisfecho estirando los brazos con pereza por encima de la cabeza "¡Y no puedo esperar llegar a Gurashia! Espero ser parte de tu patrulla para ver como manejas a Pennington durante todo el día"

Toda la satisfacción fue olvidada al instante, Kim palideció considerablemente cuando se dio cuenta que había olvidado por completo a ´no-se-que´.

Había dicho algo sobre patrullar juntos… civiles…y el mal (tal vez no en ese orden)…

¡Lo que significada que siendo o no una cita, tendría que pasar todo el día con él!

"¡Roger! ¡No me di cuenta!" exclamó con voz temblorosa "Tengo que encontrar a Bogart antes que él"

Y sin perder un segundo más, agarró su bolso y corrió lo mejor que pudo a la puerta más cercana.

Jansen sonrió encantado y decidió que era hora de volver a sus funciones "Un día muy bueno de hecho" confirmó mientras se alejaba. Palmeó a Smoker y Gen en la espalda y los dos adolescentes se quedaron ahí, sumamente deprimidos.

...


Adelanto próximo capitulo:

Su puño en llamas se dirigió directo a su cara, tan rápido que cuando lo evitó pudo sentir el fuego azul hacerle cosquillas en la nariz. Giró su cuerpo, utilizando el impulso de su carrera y Marco pasó más allá de ella, pero logró golpearla con su pie en el estómago. Con el aire siendo expulsado de sus pulmones, Kim tropezó un par de pasos hacia atrás, sacudió la cabeza tratando de aclarar sus pensamientos, nublados por el dolor y el shock, preparándose para encarar la próxima embestida.

Hasta que un objeto metálico capturo la luz llamando su atención y sus ojos se desviaron por una fracción de segundo a un lado. Ojos templados se abrieron de miedo cuando registro la naturaleza exacta del objeto metálico y solo tuvo tiempo suficiente para dejarse caer en la fría nieve del suelo, antes de que la ensordecedora detonación de un disparo resonara en todo el campo de entrenamiento.

Oh. Mi. Dios. Casi me muero.