One piece es de Oda sensei y DOTPB de NNITW


Girlie,

Espero que perdones esta escritura de mierda de mi parte, pero tener que utilizar un lápiz que básicamente es más grande que ti, en un bolso en constante movimiento, mientras tus estúpidos compañeros tratan de quitarte el lápiz para escribir sus propios mensajes, no es exactamente fácil. Nunca me encontré en tal situación antes y es una gran primera vez para mi... interesante, por decir lo menos.

Antes de que enloquezcas y trates de estrangularme durante nuestro próximo encuentro (no es que puedas, pero sabiendo que tratarás), te diré-. No he leído nada de los que has escrito en tu diario.

Bueno, no mucho de todas formas. Verás, los chicos y yo estábamos un poco aburridos y ya que no tenemos ningún interés particular en la cocina (en serio, girlie: ¿un libro de cocina?), dimos una mirada al otro libro que tienes aquí. Dejamos de leer cuando nos dimos cuenta de qué decía el libro. Para ser completamente honesto, Smiley e Índigo querían leerlo todo, pero Thatch y yo tenemos una cantidad considerable de respeto hacia ti, y recordamos ese tipo de regla tácita que estipula que un hombre nunca debe leer el diario de una chica, por lo que nos estamos asegurando de que no lo hagan…. No es que usualmente nos importe mucho la ley, claro está. Quizás lo que quiero decir, es que a pesar de lo que piensa la gente, aún queda algo de honor en nosotros.

Entonces, ¿cuál es el punto de escribir en tu diario girlie?, simplemente estoy aburrido…. Y para mantenerme ocupado lo más entretenido que encontré es imaginar tu expresión cuando leas esto. ¡Roger, que no daría por verlo! Tu rostro, me refiero. Honestamente no te veo como el tipo de chica que escribe diarios…. Pero de nuevo, no te imagino en muchas cosas (cocinar en particular) y sigues probándome que estoy equivocado una y otra vez. Estoy haciendo mi mejor esfuerzo para entenderte, pero se está volviendo más complicado de lo que había anticipado.

Tú, girlie, puedes estar orgullosa de ser la primera persona que se convierte en alguien tan complicado desde hace mucho tiempo (usualmente soy bastante bueno evaluando las personalidades de las personas, así como sus motivaciones)… por lo menos me tomará más que unas semanas para finalmente poder entenderte y eso realmente dice algo.

De todas formas, Smiley está poniendo a prueba mis nervios, así que voy a hacerme cargo de él y asegurarme de que permanezca en silencio (solo en caso de que no lo sepas, Smiley es el que siempre usa un suéter amarillo con una cara sonriente); su lenguaje es apenas soportable. Y no queremos que tus compañeritos nos encuentren en tu bolso, ¿verdad?

Tienes que explicarme porque hiciste esto por cierto, tengo varias teorías pero tengo el sentimiento que es más que eso. Le daré el lápiz a Índigo ahora, quiere garabatear un poco para mantenerse entretenido. Creo que Fillie y Thatch también se unirán bastante pronto.

Bueno, girlie! ¡Esto ha sido divertido! ¡Nos veremos pronto!

(Pd. Muy interesante tu conversación con Sakazuki… pero lo explicarás muy pronto, estoy seguro)

[SEGUIDO DE TRES PÁGINAS CUBIERTAS DE GARABATOS]


Kim rara vez tenia este sentimiento, esta inquietante y abrumadora sensación de inutilidad cuando todo se te iba de las manos. No le gustaba, quizás porque no estaba acostumbrada a ello, a que las cosas no fueran a su manera, de acuerdo a sus planes. Porque después de todo, si realmente pensaba en eso, era un fenómeno relativamente reciente en su vida. Nunca tuvo que preocuparse de eso antes de marcharse de Flowa—que era el punto donde todo se había venido abajo. La proverbial bolsa de patatas.

Si tuviera que describirlo de manera más figurativa, podía decir que estaba en un pequeño bote, sin remos, sin velas, sin nada para ayudarla a tomar la dirección correcta, atrapada en medio de un remolino. Espectadora de su propia muerte, viendo con impotencia como el barco hacia grandes círculos y llegaba lentamente más y más cerca del centro, hundiéndose cada vez más con cada nuevo giro completado. En el punto donde estaba ahora, podía decir con mayor certeza que estaba a punto de ser tragada por las aguas implacables, lo peor de lo peor y todavía nadie le ayudaba.

Estaba en el borde, cada vez más cerca y no sabía cómo apartarse.

Había salvado a piratas

Había salvado a piratas

Los había salvado y los puso en su bolso para que Sakazuki no los viera, así que podrían acusarla de alta traición y enviarla a Impel Down. ¡Y aún estaban en su bolso, habían estado ahí por horas sin tener ninguna ocasión para deshacerse de ellos!

En teoría no era tan difícil: alejarse de los otros marines solo lo suficiente para abrir su bolso y arrojarlos (preferentemente en un arbusto cercano, para que no se rompieran sus diminutos cuellos). Sí, en teoría era bastante simple, pero estaba rodeada constantemente por sus compañeros - Smoker en particular- y podía sentir a Sakazuki vigilándola como un halcón. No podía abandonar las filas porque estaba segura de que encontraría la forma de mantener un ojo en ella y atraparla in fraganti, por lo que durante cerca de 4 horas de caminata a través de la selva había buscado una abertura sin encontrarla. Se puso peor cuando el equipo de ataque de Pennington se les unió y se encontró rodeada por tres veces el número de marines que había estado antes.

Al final, no tenía más remedio que resignarse a su desino: iba a tener que mantener a los mini piratas durante un tiempo. Agregando el hecho sobre su pie, pues a pesar de los cuidados de Wilde de ponerlo en su lugar, dolía bastante después de un día entero de caminar sin cesar, provocando una malhumorada e inquieta alférez Flowan que hacia todo lo posible para controlarse.

Afortunadamente, Smoker era una buena distracción.

"Así que si aplico tu teoría" dijo después de un largo silencio "Sakazuki es un adepto de la justicia absoluta, como el vicealmirante Onigumo, o el vicealmirante Aokiji…"

Kim asintió lentamente

Sakazuki y Pennington estaban de pie apartados un poco del grupo de marines, discutiendo en voz baja sobre el Den Den Mushi con los otros como el equipo de caza se acercaba a los objetivos. Por lo que podía oír, los piratas de la selva estaban completamente rodeados, pero no parecían ser conscientes de ello todavía y los oficiales solo necesitaban planificar el ataque.

Smoker se quejó a su lado y cruzo los brazos sobre el pecho, sin prestar atención a lo que estaba pasando con los oficiales. Se encontraba considerablemente sorprendida con la seriedad con la cual su amigo había asumido el asunto que le había lanzado a su antojo; siempre lo había conocido como un apasionado de su trabajo como marine y nunca había pensado que pondría sus ideales en cuestión tan fácilmente. Tal vez lo había juzgado mal y era mucho más tolerante de lo que había imaginado: no habían hablado mucho durante las últimas horas, ya que tenían que caminar rápidamente y en silencio, pero había sido capaz de explicarle el concepto de justicia absoluta con los detalles suficientes para darle en que pensar.

Y ahora que habían pasado por las teorías generales llegaba el momento para el análisis.

"No entiendo" Smoker finalmente frunció el ceño ligeramente "¿Por qué estabas en descuerdo con Sakazuki entonces?"

Oh, es cierto… no le había hablado sobre eso todavía.

"Estoy contra la justicia absoluta, es tan simple como eso" dijo Kim, asegurándose de mantener la voz baja para que solo Smoker pudiera oírla. "Va en contra de todo lo que creo, además he visto de primera mano los daños que puede hacer"

"¿Daños?" Smoker frunció el ceño en confusión "Pero… justicia absoluta es… es un tipo de política de no tolerancia, ¿no es así?" Parecía estar buscando las palabras adecuadas "¿No es normal castigar a los criminales y ser tan severo como sea posible? Después de todo desafiaron la ley y dan un mal ejemplo a los demás, haciendo que los peores hombres crean que pueden hacer lo que quieran y salirse con la suya: ¿has visto cuantos nuevas tripulaciones piratas han sido registradas desde Gold Roger? En todo caso, ¿no debería la justicia absoluta ayudar a prevenir los daños?"

Kim negó con la cabeza "La justicia absoluta no es una simple política de no tolerancia ¿nunca has oído hablar de la Buster Call? ¿O de la masacre que se llevó a cabo para asegurarse de que el hijo de Roger no sobreviviera? ¿O simplemente la forma en que trabaja Impel Down?"

Smoker parecía sorprendido "¿De que estas hablando?" Obviamente no había oído.

"Esos puntos es mejor no discutirlos aquí" suspiró Kim "Son temas muy sensibles que los altos oficiales generalmente tratan de evadir tanto como sea posible. Será mejor esperar a estar de vuelta en el barco antes de explicar los detalles, tengo demasiados problemas hoy como para…"

"¡No espera, en verdad quiero saber! ¿De que estas hablando?" pero Kim no iba a responder esa pregunta cuando podían ser escuchados por Sakazuki.

"Mejor piensa en esto" propuso simplemente "Se dice que la historia la escriben aquellos que se encuentran en la cima, las personas y las naciones que salen victoriosas de los grandes conflictos: es exactamente lo mismo para la justicia"

Con su atención efectivamente desviada, Smoker la miró con atención. "Pero la justicia se supone que debe ser universal…" comenzó con una mueca.

"No lo es. La justicia es acerca de dónde vienes, lo que has vivido, lo que has hecho y en lo que crees. Es extremadamente subjetiva y muy personal para cada persona"

"Personal…" Smoker repitió, al parecer interesado por este concepto en particular.

Kim asintió "Sí, por ejemplo, algunos oficiales marines no dudarían en hacer algunos sacrificios si eso significa que al final, de acuerdo con ellos, el mundo saldrá mejor de eso. ¿Harías algunos sacrificios, Smoker? ¿Matarías a inocentes si crees que significa que eventualmente el mundo sería un lugar mejor?"

Para su mayor satisfacción, Smoker parecía un poco incómodo. "Especifica lo que quieres decir con sacrificios" se quejó con obstinación, aun sin estar dispuesto a dar una respuesta.

"No alertar a civiles en una isla de un bombardeo por venir, ya que alertaría a los criminales a los cuales esta dirigido el ataque también, dandoles una oportunidad de escapar" Kim pensó de nuevo en unos pocos casos de los que había oído hablar "Dejar a un pueblo de civiles valerse por sí mismos, ya que los piratas se quedan con ellos. Encarcelar a personas sin un juicio adecuado, privando a su familia de cualquier sentido de cierre o de justicia"

Smoker pensó sobre eso unos segundos "Bueno… para todos los ejemplos que me contaste, los delincuentes son tratados en consecuencia y en cuanto a lo de la ciudad, eran culpables por albergar a los criminales, entonces legalmente hablando, al parecer se lo merecían…"

"Puedo ver que claramente que no crees eso" sonrió Kim

"Pero, ¿y si realmente es la única forma de lograr la paz?" Smoker replicó.

"¿Estás tan seguro de eso?"

Smoker le lanzó una mirada extraña "Bueno, seguramente sería largo y difícil, pero una vez que los criminales reciban el castigo que se merecen y la gente vea que los marines no dejan que nadie desafié la ley y el orden, todo estaría bien, ¿no es así?"

Kim apretó los labios con fuerza. Le habían lavado el cerebro con bastante eficacia con disciplina marine básica 101…

"Y ¿qué pasa con las familias, entonces?" Simplemente le preguntó "Una vez que todos los criminales sean tratado, una vez que todas las personas culpables de ´asociación´ con dichos criminales sean tratados, ¿Qué pasa con todas las familias que dejan atrás?"

Smoker se encogió de hombros, no entendiendo su punto "¿Qué hay de ellos?"

Kim suspiró "Paz y orden, suena todo bueno y bonito, pero en tu pequeña teoría olvidaste algo muy importante Smoker: estamos lidiando con seres humanos aquí" Pero eso no pareció iluminarlo, realmente solo pareció confundirlo aún más "Ellos no son solo criminales, tienen familia en alguna parte, padres y hermanos que los vieron crecer, que los aman incondicionalmente a pesar de sus errores"

"¿Llamas errores asesinar personas?" Smoker frunció el ceño ominosamente.

"No, no, déjame terminar. Por mucho que me duela admitirlo, los piratas no son fundamentalmente malos. Pregúntale a alguno de ellos y verás que la mayoría solo quieren su libertad- ¿Quién no? Sin embargo, en su búsqueda de libertad tomaron el camino equivocado, el egoísta: satisfacer sus propios sueños, incluso si eso significa aplastar un número de personas a lo largo del camino. Sus familias admitirían que a causa de esto, tienen que ser castigados, hacer su tiempo en la cárcel o algo así, de acuerdo con lo que hicieron. Pero ¿realmente piensas que admitirían ver a sus seres queridos siendo ejecutados o condenados a pudrirse en una prisión infernal sin un juicio justo? Esa es la mejor manera de alimentar una rebelión, Smoker"

"Ellos mataron a civiles inocentes" Smoker replicó sin vacilar "Se creían mucho mejor que el resto tomándose la libertad de ir en contra de todas las autoridades ¿por qué deberían ser tratados de manera justa? ¡No lo merecen!"

"¿Y quién eres tú para decidir que no lo merecen?" Kim respondió con la misma facilidad "Los piratas y otros criminales deciden arbitrariamente la manera en que conducen sus vidas, sin preocuparse por los demás. Pero si decides arbitrariamente quien merece morir o no, ¿Qué te hace mejor que ellos? " Eso pareció silenciar a Smoker y la miró con una expresión indescifrable en el rostro. "Justicia absoluta da a los oficiales una libertad considerable y les permite deshacerse de los que consideran una amenaza sin tener que justificarse ante las leyes. Pero cuando los criminales, precisamente, van siempre en contra de dichas leyes ¿Cómo van a ser distintos a ellos o mejores, si no se adhieren a las reglas que fingen proteger?"

La comprensión amaneció en la cara de Smoker y sus ojos oscuros fueron a examinar a Sakazuki, absorto en una fuerte discusión con otro oficial al otro lado de la isla. El pequeño Den Den Mushi en su mano se había puesto muy rojo y estaban mirando fulminantemente al contraalmirante (quien sea que fuera el otro oficial, tampoco estaba muy feliz).

"Escuche a alguien decir, que a veces tienes que pelear contra el mal usando tus propias armas" Smoker finalmente dijo, volviéndose hacia ella.

Kim resopló "El mal no existe" afirmó fácilmente "La única plaga otorgada a la humanidad es la ignorancia" Vio a Smoker mirándola con peculiaridad y se aclaró la garganta "¡Pero eso es harina de otro costal! Volvamos a nuestro tema de interés ¿ves a donde quiero llegar ahora?"

"Sí, creo que si" Smoker asintió lentamente.

El silencio volvió entre los dos cuando el adolescente de cabello gris reflexionó sobre lo que acababan de decir y Kim observó a los marines dispersos alrededor. A pesar de que todos los hombres parecían bastante relajados, todos tenían sus armas en las manos e inspeccionaba la selva alrededor de ellos, ante la eventualidad de un ataque-como equipos especializados en la caza de piratas peligros- no era tan sorprendente que no bajaran la guardia, incluso en ese pequeño descanso después de una intensa caminada a través de la selva.

Kim se tensó bruscamente al sentir el movimiento en su bolso y sus agudos oídos oyeron algunos pequeños gritos de enojo. Su cara se puso blanca y golpeó con su mano el bolso para silenciar a los estúpidos piratas, antes de que alguien más los oyera.

"Estas bien" Smoker preguntó levantando inquisitivamente una ceja.

"S-sí, claro" Kim forzó una sonrisa en su cara y trató de calmarse el latido frenético de su corazón "Sólo es mi pie, está doliéndome de nuevo"

Retomando lo que había dicho antes: la mayor plaga jamás otorgada a la humanidad es la estupidez, no la ignorancia… pero, de nuevo, ¿la estupidez no es consecuencia directa de la ignorancia?, ¿verdad?

Sacudió la cabeza, desechando los pensamientos tontos y envió una mirada asesina a su bolso. No importaba que los tarados actualmente escondidos dentro de él no pudieran verla- le hacía sentir un poco mejor.

"Así que estás diciendo…" Smoker finalmente dijo, al parecer con revelaciones suficientes para corroborar su razonamiento "¿La justicia absoluta no es la solución?"

"En mi humilde experiencia, no, no lo es" Kim sonrió irónicamente "A largo plazo, pienso que solo crea más problemas de los que resuelve"

Smoker frunció el ceño pensativamente y miró hacia abajo a la tierra con intensa concentración.

La nativa Flowan fue tocada con la seriedad con que tomó su opinión y curiosamente encantada de ayudarle a pasar por lo que consideraba, uno de los pasos más grandes que jamás había tomado en su desarrollo intelectual, años antes.

"Smoker" dijo en voz baja, poniendo una mano sobre su hombro "Este es un asunto muy complicado, así que tomate el tiempo para pensar en ello. Puesto que irás a la academia de oficiales marines, tendrás tiempo para pensar en la forma en que lucharas para defender tus ideales llegado el momento, pero no es un asunto que necesites resolver de inmediato"

Él asintió con la cabeza y la miró con atención "Al final, todo es cuestión de cómo desees proteger tus ideales, ¿no es así?" Dijo "Ya sea que te adhieras a tus creencias y las defiendas hasta el final, incluso si hace que todo sea mucho más complicado. O si las pones a un lado, el tiempo suficiente para poner un poco de orden en el mundo"

Kim asintió, en realidad todo se resumía a eso- de modo muy simple, en teoría.

Cuando volvió a mirar a Sakazuki no pudo evitar considerarlo de una manera diferente: los dos estaban luchando por lo que creían, y en cierto sentido estaban apuntando a la misma cosa, pero sus maneras eran completamente opuestas entre sí. Estaba dispuesto a llegar a los extremos que ella nunca ni siquiera consideraría y que sobre todo la aterrorizaba. Lo peor era que una pequeña parte en su interior a regañadientes admitió, que su devoción ciega por proteger lo que creía era digna de admiración.

Sí, lo habría admirado sin duda, si no hubiera sido ella, precisamente lo que él estaba tan decidido a eliminar-simplemente había quedado del lado equivocado de la vara.

Miró de nuevo a Smoker para encontrarlo limpiando su pistola profundamente, pero la mirada en sus ojos le dijo que no se encontraba muy concentrado en ello, una tormenta se estaba formando.

Kim sonrió suavemente- le había dado algo bueno para pensar y lo mantendría ocupado por un tiempo. La próxima vez que hablaran no tenía duda de que sería muy interesante.

"¡Marines!" Sakazuki de repente llamó.

Todos los hombres de su equipo se vivieron al oficial y lo miraron con atención: era el tiempo para recibir instrucciones, con la batalla acercándose. Mientras el contraalmirante, secundado por el comodoro Pennington y algunos de los otros oficiales, explicaban el curso de acción y daban a cada marine sus instrucciones, Kim sintió su estómago encogerse con aprensión.

Tenía que encontrar la forma de deshacerse de los piratas. Y rápido.


Estoy maldita…esa es la única explicación posible… eso es todo, estoy maldita…

En realidad era la única explicación que podía encontrar para su interminablemente mala suerte.

¿Qué otra cosa podía justificar que -después de su intento de confrontación con Sakazuki- ahora tenía que lidiar con las excentricidades de Pennington?

En una muestra de paranoia (o simplemente sadismo) Sakazuki la había asignado, a pesar de su estatus de oficial a un pequeño grupo donde no tendría ninguna autoridad y podría ser observada constantemente. Era muy inteligente y bastante astuto por parte del contraalmirante, ponerla con el comodoro: Sakazuki no podía ser acusado de acosarla dado que no la asignaba en su propio equipo, pero poniéndola con Pennington, efectivamente se aseguraba de que un ojo seria puesto en ella constantemente.

"Querida señorita Grey" susurró exageradamente "Permanezca cerca de mí, por favor, estamos acercándonos a los piratas"

"Sí señor" respondió con voz inexpresiva cuando evitó otro de sus intentos de poner un brazo protector alrededor de sus hombros.

Claramente escucho risitas provenientes desde su bolso y sin siquiera mirarlo, estrelló su mano sobre el cuero con suficiente fuerza para dejar claro el mensaje: ellos eran quienes estaban convertidos a una altura de diez centímetros, no ella, y no dudaría en hacerles daños si de verdad la sacaban de quicio. No era honorable, pero eran piratas, y odiaba a los piratas—por lo que no temía ni perturbaría sus sueños en lo más minino tener que tomar… medidas más extremas.

"Señorita Grey" Pennington continuó, obviamente no muy disuadido por sus evasiones (Kim dudada incluso que se diera cuenta de su maniobra intencional para alejarse de él), "¿Sería tan amable de decirme que armas lleva? Si vamos a pelear lado a lado, me gustaría mucho mantenerla lo más segura posible"

Mantenerme a salvo, eh?

Mantenerme a salvo… ¿mantenerla a salvo como enviándola a cumplir otra misión tan peligrosa? ¿En un edificio a punto de colapsar por ejemplo? ¿Con piratas en la zona?

Kim apretó los dientes y trato de mantener su hostilidad a raya: él podía ser un idiota patentado pero aún era su oficial al mando.

"Pistolas gemelas y mi bastón Bo, señor" respondió ella.

"He oído del Oficial Bogart que eres mucho más eficiente en combate a corta distancia que disparando, querida"

"No soy muy buena tiradora, pero puedo defenderme a misma bien, señor" Kim respondió con un poco de aspereza. Era siempre la primera en admitir que tenía una puntería terrible, pero eso no significaba que tomará bien cuando la gente se lo recordaba. Eso pinchaba en su ego dolorosamente.

"Estoy aliviado de oírle decir eso, querida señorita Grey" Pennington le sonrió y ella visiblemente retrocedió (por supuesto él no se dio cuenta) "Los oficiales como yo, tenemos ordenes de atacar directamente en el corazón de la base de los piratas"

Los oficiales, Kim pensó con amargura. ¿Qué soy yo? ¿Carne seca?

"Esta es una tarea que solo puedo confiarle a usted, señorita Grey" el comodoro siguió adelante sin notar las miradas oscuras que la Alférez Flowan enviaba al azar a los inocentes arboles por el camino que pasaban. "Todos los retiros y escapes deben ser cortados para asegurarse de que los piratas no escapen. Voy a dejarla a cargo de los marines en el lado norte del campamento"

Los ojos de Kim se abrieron ante la última declaración y pronto se olvidó de su indignación previa: ¡Por fin iba a conseguir un tiempo a solas! ¡Aleluya! ¡Podía deshacerse de los piratas por fin, y justo a tiempo antes del ataque también!

"Tienes toda mi confianza, querida mía" Pennington dijo con una sonrisa tan cursi que Kim apenas pudo reprimir una mueca "Como una de los oficiales más prometedora de nuestra tripulación y el amor de mi vida, mi alma gemela, sé que cumplirás con esta misión que te doy"

Bueno, eso fue simplemente perturbador…

No tuvo tiempo de responder cuando oyó claramente una exclamación que viene desde su bolso.

"¡Eso es repugnante, yo!" seguido al instante por carcajadas.

Sin pensarlo golpeó con su mano tan fuerte como pudo en su bolso y las risas de detuvieron de inmediato para ser reemplazadas por quejidos y gemidos de dolor más discretos (la satisfacción que sintió al escucharlos la hizo sentirse más sádica de lo que creía ser)

"¡Señorita Grey! ¿Ha oído?" Pennington disparó su cabeza hacia arriba y miró alrededor con los ojos muy abiertos. Kim palideció, ahora la habían hecho… habían estado bastante silenciosos durante las primeras horas, pero era claro que los piratas se estaban poniendo inquietos. En realidad no podía culparlos, ella misma no apreciaría mucho ser convertida en liliputiense y luego estar encerrada en un bolso durante horas y horas, pero no veía la hora para deshacerse de ellos y seguir su feliz camino.

"No señor" dijo, agradeciendo a los cielos que Pennington era inconsciente (y enamorado de ella) lo suficiente para no darse cuenta en lo absoluto que estaba mintiendo.

"¡Estoy seguro que los hombres que escuche son piratas! ¡Mis instintos nunca fallan!" Pennington enderezo la espalda e infló su pecho en una pantalla bastante obvia de hombría. La armadura de su pecho de alguna forma consiguió captar un rayo de sol que milagrosamente no había sido detenido por los follajes por encima de él, cegando y perturbando efectivamente aún más a la joven alférez. Los follajes eran bastante densos y aunque casi no permitía ver ningún rayo de sol a través de ellos… "¡No debemos estar muy lejos, señorita Grey! ¡Tengamos cuidado!"

Se agachó entre los arbustos, progresando a través del bosque con sorprendente sigilo considerando su odiosidad de costumbre, su enorme tamaño y ostentosa armadura. Kim rodó los ojos, pero se puso en cuclillas y después de asegurarse que Pennington estaba bastante lejos, abrió su bolso.

Todos los piratas estaban ahí y mirándola con diversas expresiones que iban desde divertida (ese era Thatch), la hilaridad absoluta (el pirata azul), sin olvidar la clara repugnancia mezclada con un tinte de terror (el joven pirata cuyo nombre había escuchado era Fillie) En cuanto a Smiley, parecía bastante molesto por decir lo menos y Marco estaba… bueno, en realidad no tenía idea de que estaba pensando. Como era usual, su expresión era perfectamente ilegible.

"¡Deja de malditamente golpearnos!" Smiley espetó acaloradamente.

"¡Deja de malditamente ser tan ruidoso!" Kim espetó en una perfecta imitación de su tono.

Los piratas la miraron, atónitos, antes de que se voltearan hacia un furioso y algo avergonzado Smiley y estallaran en altas risas de burla. Kim ni siquiera llegó a regodearse del hecho de que había silenciado a un pirata, tampoco tenía tiempo para deleitarse con la sombra escarlata muy interesante en que su rostro se había vuelto: eran demasiado ruidosos.

"Por favor, sean silenciosos" les hizo callar. "Sé que esperan salir del bolso pero esperen un poco más"

"¡Pero estamos aburridos yo!" El pirata todo vestido de azul gimió exasperado.

"Entonces, tendrán que lidiar con eso" Kim replicó "Porque si siguen así, mis compañeros los van a encontrar ¡y serán hombres muertos!... y yo también, accesoriamente…"

"Vamos a mantener tranquilos a los niños, girlie" Thatch cedió misericordiosamente.

"Girlie, espera un segundo" Marco llamó "¿Por qué nos ayudas cuando es tan peligroso?"

Kim le envió una extraña mirada. ¿Por qué le importaba? Estaba ayudándolos. Mientras trabajara en su interés, ¿Por qué iba a preguntarle? Abrió la boca para responder pero Pennington se le adelanto.

"¡SEÑORITA GREY!" Llamó

No se suponía que debíamos ser cuidadosos

"Hablaremos más tarde" dijo la joven a toda prisa, cerrando su bolso tan rápido como pudo antes de lanzarse de vuelta al lado del comodoro.

Tenía la esperanza de que Marco y sus amigos se mantuvieran tranquilos a partir de ahora…


Kim corrió, pasando entre los altos árboles mientras trataba de mantener el balance a pesar de las explosiones que sacudían la tierra bajo sus pies. No corrió demasiado antes de finalmente ver al grupo de marines que había estado buscando.

"¡Alférez Grey!" los cinco hombres la saludó cuando se detuvo en seco a su lado. Kim estaba considerablemente impresionada de que lograran de alguna manera hacerlo sin bajar las armas ni perder su objetivo.

"Si todavía están aquí supongo que eso significa que están resistiendo" Kim jadeó mientras trataba de recuperar su aliento.

El ataque no había comenzado de acuerdo a los planes iniciales. Los marines habían sido vistos por los marines antes de que tuvieran tiempo para prepararse correctamente y los oficiales de los diferentes equipos de los vicealmirantes, no tuvieron más opción que atacar en completo desorden. Por supuesto, Pennington entusiasmado se unió a la refriega, dejando a Kim con la tarea de organizar las líneas de refuerzo y asegurarse de que ningún pirata escapara.

Como era de prever, la nativa Flowan estaba en plena ebullición, no había necesitado mucho tiempo antes de darse cuenta de que, si bien no era una misión demasiado peligrosa, ésta la agotaría antes de terminar el día (y sería demasiado pronto, el sol ya desaparecía): a diferencia de los otros oficiales de altos rangos, no tenía el privilegio de poseer un Den Den Mushi y la única manera que tenia de asegurarse de que la línea de refuerzo aun resistía era corriendo entre un grupo y otro, una y otra vez. Comenzó justo después de que Pennington se fue, tan pronto como dejó caer bruscamente a los piratas en un arbusto al azar. Smiley había maldecido en voz muy alta, los otros habían protestado con más o menos vigor y Marco había intentado una vez más interrogarla- pero solo les dijo que se mantuvieran en silencio y permanecieran escondidos hasta que recuperaran sus tamaños normales.

"¿Alguna señal de los piratas de la selva?" preguntó cuándo consideró su voz uniforme y suficiente comprensible. Cambio su postura con una mueca por el dolor en su pie- mejor no pensar en ello, y sobre todo no pensar en la conferencia que Wilde iba a darle por descuidar la curación su pie una vez más.

"Solo capturamos a quienes atisbamos tratando de escapar" un marine le dijo mientras los otros cuatro vigilaban "Y tan pronto como abrimos fuego retrocedieron. Sin embargo creo que es en gran parte por Smoker: sus poderes son perfectos para incapacitar a los enemigos"

Kim frunció el ceño "Espera, ¿quiere decir que Smoker está deteniendo a los piratas el mismo?"

El marine vaciló un poco bajo su mirada, pero se mantuvo forme. "S-Sí, señora. Sin embargo él ha estado regresando para vernos regularmente"

"Oh, ¿realmente? Bueno voy a espéralo también entonces" simplemente no podía ir tras él-su pie le dolía demasiado y necesitaba un descanso.

De cualquier manera, ¡Iba a enterrarlo vivo bajo tareas cuando todo esto hubiera acabado! ¡Pensaba hacerlo trabajar de sol a sol, siete días a la semana hasta que todos sus uniformes apestaran a productos de limpieza!

Honestamente, ¿Qué sucedía con este chico que se dirigía de cabeza hacia el peligro? Era un aprendiz por el amor de Dios y este grupo de bobos no deberían haberlo dejado ir en primer lugar, ¡Con su habilidad de fruta del diablo o no! Y no estaba preocupada solo porque era su amigo: había un acuerdo tácito entre Garp y ella de que protegería a Smoker y Hina cada vez que estuvieran en misiones.

Nunca había visto al vicealmirante enojado con nadie y no quería ser la primera en ver esto.

Pasaron los minutos mientras Kim permaneció con los cinco hombres silenciosos con una calma inquietante. Podían oír los sonidos distantes de la batalla y podía decirse sin problemas, que era una dura batalla. La joven oficial Flowan sospechó que se trataba de una de las peleas más duras que había presenciado, debido a que los piratas de la selva no eran conscientes de sus víctimas en lo más mínimo, y cada nueva explosión sacudiendo la tierra, cada sonido de disparos, cada nuevo grito aterrado o agonizante, le hacían más feliz de haber sido asignada a la retaguardia. Eso era algo a lo que definitivamente nunca se acostumbraría -a pelear.

Podía ser un marine ahora (aunque no voluntario por completo), podía haber peleado contra un comandante de Barbablanca en varias ocasiones, pero no era material de heroína en lo más mínimo. Cuanto más pensaba en esto, más se daba cuenta cuan diferentes eran los piratas de Barbablanca de la tripulación de la selva y Marco era un ejemplo perfecto de esto. Tenía una presencia dominante debido al gran poder que emanaba, sin duda era implacable cuando se trataba de sus enemigos (había experimentado dicha crueldad de primera mano y en varias ocasiones) pero nunca había sido testigo de cualquier sed de sangre en él, o aquella absoluta crueldad que había oído que era tan típica de los piratas. Sin duda podía ser frio e intimidante en abundancia, pero siempre se veía en perfecto control de todo- su temperamento, su poder, su adversario… la calma que siempre irradiaba era casi magnética a veces...

¿Y de todos modos, por qué estaba pensando en él en primer lugar?

Kim negó con la cabeza energéticamente para ahuyentar los pensamientos perturbadores y frunció el ceño mirando hacia adelante. Mientras que el sol desaparecía lentamente y la luz iba disminuyendo alrededor, pudieron ver los destellos de luz brillante de las explosiones provenientes desde el campo de batalla. Esto consoló a Kim aliviada de poder permanecer afuera: rojo, naranja, destellos blancos seguidos de explosiones transcendentales, gritos de batalla y el insulto ocasional apenas discernible entre el alboroto…

Había todo un mundo separándola de estos hombres poderosos y estaba perfectamente consciente de que nunca podría alcanzarlos. No le importaba el poder como su objetivo en la vida, ni mucho menos, pero aun así era humillante presenciar, aunque fuera de una manera indirecta- que tendría que pensar en el futuro y planear otras maneras de escapar de confrontaciones seguras con peleadores mucho más poderosos que ella.

Ahí fue cuando Smoker precisamente decidió aparecer por fin y le dirigió una curiosa mirada a su amiga Flowan.

"¿Qué estás haciendo aquí?"

Kim solo tomó unos segundos para comprobar alguna posible lesión, pero al ver que estaba perfectamente ileso, decidió que no tenía ninguna razón en absoluto para sentirse culpable por lo que vendría más adelante. No iba a salirse con la suya.

"Siguiendo mis órdenes" replicó ella "¿Qué piensas que estás haciendo?"

Smoker se encogió visiblemente y trató de ocultarlo detrás de un ceño fruncido- aunque demasiado tarde "Dándole un buen uso a mis poderes y conseguir hacer algo de entrenamiento" dijo sacando la barbilla para darse una actitud arrogante.

"Ya veo" Kim dijo "Entonces te daré ordenes más precisas ya que las anteros aparentemente no fueron suficientes: te quedas aquí, y disparas contra cualquier pirata que trate de huir, ¿Entiendes?"

Smoker le lanzó una mirada indignada "Pero podría ser más útil si solo-"

"No quiero oírlo" Kim lo interrumpió "Puedes sentirte seguro de tus habilidades, pero no deberías: has estado entrenando por unos pocos días y no sabes el alcance de tu poder- apenas lo controlas adecuadamente. Sin mencionar que eres solo un aprendiz: definitivamente tu lugar no es en primera línea"

"Pero Kim-"

"Cuando estamos de servicio es alférez Grey, aprendiz Smoker. No tengo tiempo para discutir contigo, pero solo piénsalo: tienes un poder y estas trabajando en equipo, lo que te da muchas más responsabilidades; no los pierdas de vista."

El último argumento pareció convencerlo y el adolescente asintió a regañadientes. Después de intercambiar unas palabras con los otros marines, Kim se dirigió de nuevo para revisar al segundo equipo, compuesto de cuatro hombres e inspeccionar un camino desde la cima de una colina cercana.

El sol casi había desaparecido. Bajo la protección de los árboles no se filtraba más la luz, dejando a los marines operando en casi total oscuridad. La joven alférez no tenía idea de cómo proceder en tales condiciones, e improvisando lo mejor de sus habilidades avanzaba lentamente a través de la densa selva, asegurándose de no ser demasiado ruidosa -los piratas de la selva estaban cerca tratando de pasar a través de la líneas y ella no los vería a menos que, literalmente, se topara con ellos, por lo que su única posibilidad de anticipar un enfrentamiento seria mantener los oídos bien abiertos.

Los únicos momentos que sus ojos eran en verdad útiles, era cuando breves destellos de luz provenientes desde la batalla en el bosque iluminaban brevemente, dándole la oportunidad de evaluar su entorno con mayor precisión. Hizo todo lo posible para conservar su paciencia, a pesar de ser consciente del hecho de que necesitaría una eternidad para reunirse con el siguiente equipo, ahora que no podía ver a donde ponía sus pies, y escuchó con atención la batalla cercana.

Su intensidad todavía no estaba disminuyendo…

En la oscuridad, un ruido repentino hizo que se congelara en seco y se puso de cuclillas en el suelo con su corazón latiendo fuerte. No podía saber si estaba siendo paranoica o si la rama que había oído romperse había sido solo un sonido normal de la selva.

Otro destello le dio la oportunidad de mirar alrededor y tratar del ver lo que había creado ese ruido, pero no vio absolutamente nada- sin embargo, eso no ayudo a relajarla ni un poco. Permaneció inmóvil (bueno, tan inmóvil como podía considerando el lamentable estado de su pie) y trató de calmar su respiración hasta que fue lo suficientemente baja para que nadie más que ella fuera capaz de oírla. Muy lentamente, deslizo una mano a su cinturón y agarró su Bo, preparándose para utilizarlo en caso de necesitarlo.

El suelo se sacudió, un destello de luz por una fracción de segundo, una cara frente a ella con los ojos entrecerrados.

Kim se tambaleo hacia atrás asustada y abrió su boca para gritar, pero una mano se cerró en su cara amortiguando el sonido. Otro brazo rodeo su cintura y lo siguiente que supo es que estaba en el aire. Por un momento la luz brillo de nuevo y percibió que estaba en lo alto de un árbol en el cual nadie sería capaz de verlos. La dejó caer en una rama y frenéticamente se abrazó al tronco para asegurarse de no caer.

"No es fácil estar a solas contigo, girlie" estaban en lo alto de un árbol y Kim vio a Marco delante de ella, envuelto en la oscuridad pero aun con suficiente claridad para distinguir la expresión de su rostro. Pese a su característico comportamiento perezoso parecía un tanto irritado, sin embargo a la alférez Flowan no le importó mucho.

"¿Qué sucede contigo?" susurró con furia (ciertamente no esperaba que nadie la oyera y la encontrará a solas, arriba de un árbol hablando con un pirata) "¿Estas tratando de darme un ataque al corazón? ¿Tienes idea de lo espeluznante que luces con este tipo de iluminación?

Porque era innegablemente espeluznante y los flashes erráticos provenientes desde la batalla solo confirmaban esa opinión. Las sombras proyectadas en su rostro le daban un aspecto fantasmal y su característica expresión descuidada se volvía aún más inexpresiva debido a dichas sombras combinadas con el color de su tez (con la iluminación reducida cuando no habían flashes se veía un poco gris) literalmente parecía un cadáver en movimiento. Parecía uno de esos personajes salidos desde una de esas historias de horror que su abuela solía leerle antes de ir a dormir cuando era una niña…

Se estremeció y lo miró con una expresión tan perturbada que el comandante pirata al fin le sonrió.

"Eso no hubiera sucedió si hubieras contestando mis preguntas antes, girlie" dijo, acomodándose en una rama en frente.

Kim negó con obstinación a mirar hacia abajo, sin querer saber con exactitud cuanta distancia la separaba del suelo—había una buena razón por la que evitada las tareas que necesitan que se subiera a las velas.

"Bueno, estaba ocupada" le espetó acaloradamente. "Y todavía estoy ocupada. Además no quiero hablar contigo"

Marco amplio por completo su sonrisa. "Está bien girlie, solo sígueme la corriente entonces, haré esto rápido, lo prometo. Me dio curiosidad tu truco de antes, no puedes culparme por querer aclararlo"

"¿Aclarar que con exactitud?" Kim replicó con cautela. Estaba dispuesta a explicar un par de cosas si conseguía quitárselo de la espalda, pero aun había un número de temas de los que no iba a hablar.

Hubo una violenta explosión que hizo temblar el árbol donde estaban. Kim se agarró para salvar su vida del gran tronco y miraba con creciente irritación (y con un tinte de envidia considerable) como el comandante Fénix con facilidad permaneció posado en su rama, no muy afectados por los movimientos.

"Bien entonces, hagamos esto cronológicamente "Marco continuó, sin poner atención a los gritos proveniente desde la batalla de piratas y marines que por alguna razón se duplicaron "Primero: ¿Por qué nos ayudaste?"

Era la mirada más intensa que le había visto hasta ahora e hizo que se sintiera increíblemente incomoda. Fue una sensación inquietante ya que se había convencido hasta ese punto, que había crecido lo suficiente para sostenerle la mirada al pirata, pero bajo su escrutinio se sintió expuesta y avergonzada rápidamente.

"Te lo debía" se quejó. No sabía porque se sentía obligada a ser honesta con él, no quería explicar a regañadientes sobre el agradecimiento- tenía que recordar que era una pirata, en quien no podía confiar incluso cuando no era tan malo como algunos otros.

Las cejas de Marco se fruncieron ligeramente. Estaba lejos de ser expresivo, pero Kim comenzaba a conocerlo lo suficiente para ser consiente que eso ya significaba mucho viniendo de él. "¿Lo hacías?" preguntó con simpleza.

Kim rodó sus ojos "Sí" dijo con frialdad. Todavía no le gustaba recordar ese hecho "Me salvaste y a mis dos amigos allá en la isla Gurashia. ¿Ya sabes, del edificio desmoronándose? ¿Tu puñetazo de llamas lo mando al olvido antes de que nos aplastara en la acera? "

"Ya veo…" el pirata dijo, lentamente levantando una mano para frotarse la barbilla pensativo. No se necesitaba ser un genio para darse cuenta que en verdad no veía nada en absoluto. "Y tu hiciste esto, ¿incluso cuando somos piratas y nos odias?"

La joven Flowan lo fulminó con la mirada. "Sí, los odio chicos, y te odio más a ti por darme un mal caso de conciencia y horribles dolores de cabeza" Obviamente necesitaría más explicación que eso "En la isla en que nací, el concepto de deudas es muy importante. Una deuda de vida, en particular, no es cosa de risa: si tienes una, debes pagarla sin importar que, incluso si odias a esa persona o piensas que no lo merece"

"Eso suena un poco estúpido, ¿No es así?"

"No me importa lo que pienses" Kim respondió. "Son las tradiciones seculares de mi hogar y siempre nos han funcionado bien a los Flowan. Pero si piensas que es tan estúpido, quizás la próxima vez debería dejarte salir por tu propia cuenta"

"No habrá una próxima vez girlie" Marco sonrió con aire de suficiencia. Kim solo se encogió de hombros y desvió la mirada tratando de parecer indiferente.

"Por supuesto que no" murmuro en voz baja

"Entonces, de acuerdo a tus "tradiciones seculares" tenías que salvar mi vida, ¿verdad?"

"Y eso es exactamente lo que hice, así que estamos a mano y no te debo nada más" el pensamiento era reconfortante. Se sentía considerablemente aliviada sabiendo que ya no tenía nada que la vinculara más con el pirata.

Marco rió divertidamente "Oh-ho, pero girlie, simplemente me escondiste en tu bolso. En mis libros eso no equivale a salvar una vida"

Kim lo miró – no iba a dejar que se metiera con su mente otra vez. "Te salve del contraalmirante Sakazuki, si no lo hubiera hecho, habrías sido capturado, enviado a Impel Down y ejecutado en una semana para dar un ejemplo. Por lo que a mi concierne, te salve la vida—y la de tus amiguitos también—por lo que en mis libros, estoy bien"

"Me alegra que abordaras el tema" Marco se inclinó hacia adelante con atención, desestimando con facilidad el tema anterior para llegar al siguiente "Eso nos lleva a mi siguiente pregunta: ¿Qué pasa con Bakazuki?"

Kim al instante miro hacia otro lado y trató de parecer indiferente "Eso no te concierne"

"Tienes razón, pero aun quiero saber" Marco sonrió más ampliamente. Sin embargo esta vez no se veía tan descuidado: el breve destello que iluminó sus rasgos creció con cierto brillo depredador en sus ojos perezosos, que hicieron a la joven frente a él temblar con inquietud.

"Bueno, es una pena, porque no lo sabrás"

"Él dijo algo sobre la criminalidad corriendo en la sangre, girlie" Marco siguió adelante sin descanso. "Entonces, ¿Cuál es el problema con tu familia?"

"Por enésima vez, no te concierne"

"Aun tienes razón y todavía estoy curioso"

Kim se encogió de hombros "Entonces vas a tener que lidiar con eso, porque nunca te lo diré"

"Eso parece difícilmente aceptable, girlie" Marco puso un brazo contra el tronco y se apoyó en él. Una parte estúpida e infantil de Kim no podía dejar de maravillarse con la forma en que siempre se veía tan relajado y seguro de sí mismo todo el tiempo, no importa en qué situación estaba; otra parte mucho más cínica de ella, sin embargo, encontraba esto profundamente agravante.

"No creo que estés en ninguna posición de preguntarme este tipo de cosa" Kim respondió con altives "Eres un pirata y sólo te salve la vida porque no quería deberle nada a un pirata. Esto no nos hace amigos, apenas conocidos y ciertamente no amistosos"

Marco resopló "Que cosita tan terca…" su voz era muy baja y Kim tuvo la sensación de que se suponía que no debía oír eso. "Entonces, ¿esto tiene algo que ver con no querer convertirte en marine en primer lugar? ¿Por qué había algún tipo de personaje sospechoso en tu árbol familiar?" Su sonrisa se ensanchó y sus ojos brillaron brevemente con una luz que Kim no pudo identificar "Podría ser que eres sospechosa tu misma"

Kim se tensó y lo miró "Tengo el sentimiento que no es la última vez que diré esto, así que voy a tratar de usar palabras un poco diferentes. Quizás vas a entender esta vez. Aquí vamos: No es de tu maldita incumbencia, pirata"

Dicho pirata chasqueo la lengua con disgusto "Cuida tu lengua girlie, ¿apenas has visto a Smiley y ya se te está pegando?"

La joven alférez no respondió y lo ignoró, en su lugar eligió observar los arboles alrededor de ellos tratando de distraerse de su flagrante apreciación. "Entonces lo tomare como un sí sobre la sobre la sospecha" Los ojos de Kim volvieron a su rostro y trato lo mejor posible para parecer impresionante, sacando la barbilla e inflando sus mejillas con molestia (debió parecer como un sapo hinchado tratando de parecer más grande de lo que en realidad era)

"¡Eso de ninguna manera fue un sí!" negó con vehemencia- con demasiada vehemencia al parecer porque él solo parecía más seguro de sí mismo. "¿De todos modos porque estas tratando tan duro de sacarme de quicio? ¿No puedes solo dejarlo ir? ¡Mi vida es bastante complicada sin que encuentres nuevas formas de complicarla también!"

Marco sonrió divertidamente, obviamente sin molestarse en lo más minino por los problemas que le estaba creando.

"Girlie, la única creando problemas aquí eres tú" se encogió de hombros "No tenías que ayudarnos: si no lo hubieras hecho, nunca hubieras tenido esa pequeña pelea de gatas con Bakazuki. Al parecer solo eres demasiada buena persona para tu propio bien. ¿No puedes lidiar con tu conciencia, girlie? No es mi problema"

"¡Eres tan engreído!" Kim literalmente se rompió "¡Yo te salve de Impel Down, bastardo desagradecido! ¡Si hay algo que deberías hacer es arrastrarte a mis pies dándome las gracias!"

El pirata fénix se echó a reír entonces. "¿Piensas que me asusta esa triste excusa de prisión?" dijo en tono burlón "Soy Marco el Fénix, girlie, se necesita mucho más que eso"

Kim negó con la cabeza con un largo suspiro. Siempre había sospechado que era un hombre increíblemente arrogante. Después de todo había sido abiertamente reconocido como uno de los hombres más poderosos en todo el mundo desde hace años ya y tal reputación estaba destinada a llegar a su cabeza tarde o temprano… Solo que nunca se había imaginado que fuera tan malo. ¿No tenía miedo de Impel Down? Tal vez simplemente era arrogante y loco.

"Bien, entonces, ahora que hemos cerciorado que no estás bien de la cabeza y orgulloso de eso, seguiré con mi camino" Kim sonrió falsamente y comenzó a buscar una manera segura de bajar "Todavía tengo que terminar una misión"

"No hemos terminado con las preguntas, girlie"

"¿Luzco como si me importara?"

Justo cuando estar tratando de pisar una rama inferior (había decidido bajar cuidadosamente un paso después de otro) hubo una serie de al menos diez explosiones y el árbol se sacudió con violencia. Kim se resbalo y comenzó a caer, abriendo su boca para gritar…

El temblor se detuvo y las explosiones se desvanecieron, dejando solo disparos y un grito ocasional para ser escuchado. Cuando Kim abrió los ojos de nuevo, se encontraba colgando en el aire, suspendida por la muñeca que cierto comandante pirata sostenía con fuerza. Levanto la vista para verlo sonreírle burlonamente

"Buen intento, girlie" su burló. La levanto sin esfuerzo dejándola caer en la misma rama "Pero no hemos terminado"

"En lo que a mí respecta, lo hicimos" Kim respondió fácilmente

"No, no lo hicimos: ¿No acabo de sálvate la vida de nuevo? Si no hubiera estado aquí, te habrías roto tu lindo cuellito o algo así"

"Hubiera estado bien así que no te debo nada. Además, ¡tú fuiste quien me arrastro a este árbol en primer lugar!" ¡No podía creer el descaro de ese hombre! Provocarla y burlarse de sus creencias como si no fueran para nada consecuentes.

Las explosiones comenzaron de nuevo y Kim vaciló peligrosamente, solo el agarre firme de Marco en su brazo la salvo de una caída bastante dolorosa.

"¿Ves? Ya estamos otra vez" el pirata señalo inteligentemente.

"¡Muy bien! ¡Me ayudaste, gran cosa! ¿Qué es lo que quieres de mi de todos modos?"

Marco lo considero pensativamente durante un par de segundos, volviéndose bruscamente serio en contraste con su picardía anterior "Supongo que sí quiero que confíes en mí debo ser honesto contigo, ¿no?" Preguntó en voz alta "La verdad es, girlie, soy demasiado inteligente para mi propio bien" Kim resopló con disgusto, el hombre era demasiado arrogante para su propio bien "Entender a las personas es lo que hago mejor, justo después de los combates. Y tú eres el único desafío que he encontrado en mucho tiempo, que vale la pena descifrar- me mantienes entretenido, eso es todo"

"Así que no soy más que un entretenimiento para ti" Kim estrechó sus ojos en el pirata sonriente.

"Y uno muy bueno" Marco sonrió ampliamente, sin ser disuadido en lo más mínimo por su peligroso tono bajo. "El mejor enigma que he conseguido en mis manos en un tiempo, en realidad. Y la mejor parte es que sigues dándome más preguntas cada vez que te veo"

La nativa Flowan se erizo de correcta indignación y apretó sus labios en una delgada línea con enojo. "¿Eso es todo lo que son las personas para ti? ¿Juguetes que puedes usar hasta que te aburres?" Su primera impresión de él era correcta entonces: en realidad era un niño pequeño, mimado y destructivo desechando juguetes como si fueran pañuelos de papel.

Marco se encogió de hombros. "Los piratas son seres egoístas por definición. Solo estoy a la altura de tus expectativas girlie"

"¿Estar a la altura de mis expectativas?" Kim repitió con incredulidad "¿Pensé que querías que creyera que tú y tu tripulación eran diferentes de otros piratas?"

El cabeza de piña solamente le sonrió

"¿Qué? ¿Realmente prefieres que sea diferente? Si lo fuera, ¿no sería un poco más difícil odiarme simplemente porque soy un pirata?"

La joven tuvo que hacer una pausa ante eso: él estaba en lo cierto después de todo. Y la hizo sentirse furiosa. ¡No quería cambiar su opinión de los piratas, tan poco tiempo después de haber cambiado su opinión de los marines!

"¡Eres exasperante!" gimió, completamente derrotada y cruzo los brazos sobre su pecho.

"Gracias girlie, hago mi mejor esfuerzo"

"Y ridículo: de verdad crees que voy a confiar en ti cuando cada cosa que me dices me confirma que no eres confiable"

"¿No piensas que estas exagerando un poco girlie?"

"No, no lo estoy"

"Entonces, piensa esto antes de considerarme alguien indigno de confianza, deberías preguntarme, ¿Qué ocurre cuando termino de entender a alguien?" Kim lo miró con desconfianza y no contestó. "En ese punto, girlie, por lo general puedo determinar si puedo o no confiar en alguien"

No se perdió las implicaciones "Así que no confías en mi" dijo sin molestarse siquiera en formularlo como una pregunta "¿Entonces porque deberá confiar en ti?"

"Bueno, uno de nosotros va a tener que dar el primer paso" Marco se encogió de hombros "No me estás dando mucho con que trabajar aquí, girlie"

"¡Porque no quiero que trabajes en mí!" Roger, eso sonaba tan mal… "¿Por qué simplemente no me dejas en paz?"

Marco sólo se encogió de hombros y se recostó contra el tronco "No me gusta dejar algo sin terminar- no puedo dormir bien después de eso"

Kim lo miró con cara inexpresiva "Y ese es mi problema ¿cómo?"

"Supongo que no lo es" Marco cedió fácilmente "Sin embargo eso no significa que vaya a dejarte sola muy pronto, girlie"

La joven miro hacia otro lado, hacia la zona donde las peleas aún continuaban. La luz desde allí era mucho más constante ahora, aunque parpadeante- un incendio y bastante grande al parecer.

"Así que, ¿Cuándo regresaste a tu tamaño normal?" de repente preguntó, sin apartar la vista de las peleas. Si Marco tenía su tamaño de vuelta, el capitán de la tripulación de la selva debe haber sido dejado inconsciente. Era extraño que con el capitán fuera, las peleas durarán tanto tiempo.

"No mucho tiempo después de que tus oficiales atacaran a los monos" Marco respondió tranquilamente. Cuando el comandante fénix vio la mirada perturbada que le envió sonrió "Ese es el nombre que le dimos a la tripulación de la selva. Deberías haber visto a su capitán- ¡es un tipo horrible!"

Kim no pudo contener por completo su sonrisa y volvió su cabeza para ocultarla: Eso en general era la olla llamando negra a la tetera: Los piratas de Barbablanca no tenían exactamente una reputación por ser particularmente apuestos, más bien todo lo contrario.

"¿Así que puedo volver a vigilar a mis hombres ahora o aun tienes más preguntas que no responderé de todas maneras?" pregunto, tratando de sonar aburrida.

"En realidad solo una" el pirata le envió otra sonrisa de marca registrada "¿Qué fue toda esa charla sobre Justicia absoluta que tuviste con el chico malhumorado? ¿Realmente piensas eso?"

Kim le lanzó una mirada irritada. Debería haber sabido que le preguntaría al respecto. "Pensé que ya habíamos aclarado esto: No creo en eso"

El pirata rió brevemente y asintió "Claro, girlie, lo recuerdo perfectamente- solo me estaba asegurando. Sin embargo me di cuenta de un espacio en blanco en tus argumentos y uno bastante grande. Deliberadamente dejaste fuera la legitimidad de la autoridad a cargo de asegurarse de que las leyes sean respetadas"

Kim rodó sus ojos "¡Por supuesto que lo deje afuera!, estábamos rodeados de marines: si hubiera traído eso, podría haber sido acusada de alta traición o algo así"

"Ya veo… Así que empujando todo el razonamiento directo al final entonces: ¿Por qué eres un marine si estas consiente que el gobierno para el cual trabajas no es legítimo en primer lugar?"

Kim lo miró "Eso yo lo sé y tú nunca lo sabrás" dijo entre dientes

"¿Nunca lo sabré?" Marco levanto una ceja sarcástica "Girlie, me hieres, ¿nunca confiarás en mí?"

La mirada que la alférez Flowan le envió fue lo bastante elocuente para que él negara con su cabeza y levantara una mano antes de que pudiera abrir la boca "No respondas eso"

"Muy bien" Kim dijo fácilmente.

Con un grácil movimiento fluido, Marco se levantó en su rama, apenas apoyado con una mano en el tronco para lograr su equilibrio "Creo que te dejaré por esta vez, girlie," dijo "Ambos tenemos compañeros esperando por nosotros"

"De hecho" la joven asintió.

Bajo la mirada tratando de encontrar su camino hacia abajo y sintió su estómago caer ante la vista del suelo, bajo, mucho más bajo de lo que había anticipado. Miró de vuelta arriba precipitadamente y trato de calmar el latido frenético de su corazón. Bajar del árbol le tomaría un tiempo…

Marco sonrió ante su cara enfermiza pero predeciblemente no ofreció ninguna ayuda. Saltó a una rama varios pies más abajo, haciendo temblar el árbol y Kim gimió audiblemente.

"Oh, y girlie" la llamó "Sobre ese tipo Pennington…" Kim entonces le clavo su mirada más oscura, pero él solo se rió al verla tan feroz "Puedes hacerlo mucho mejor, amor"

Y con una última sonrisa burlona de suficiencia, saltó hacia abajo y desapareció entre los arbustos dejando a una desconcertada joven Flowan muy perturbada y preguntándose que había querido decir. Necesitó unos segundos para darse cuenta que la había dejado en la cima del árbol y maldijo en voz alta.

"¡No, espera! ¡Vuelve, maldita sea!" sin embargo, sólo el sonido lejano de los combates se oían. "¿Cómo voy a conseguir bajar ahora?" gimió desesperadamente ante la oscuridad que la rodeaba.


El sol estaba a punto de aparecer y el cielo ya estaba aclarándose cuando los marines llegaron a la nave de Garp.

Kim estaba agotada, los dedos de su pie aun le dolían al caminar, pero no podía ir a la enfermería ya que estaba llena hasta el borde con marines heridos. Esperó pacientemente a que el interrogatorio con Bogart acabara y cuando por fin regreso a su habitación, es sol estaba llegando al horizonte.

Tan pronto como la puerta se cerró, se tambaleó a su litera y se dejó caer de bruces sobre la colchoneta delgada con la cabeza enterrada en la almohada. Durante varios segundos, se reflejó en el silencio de su entorno, solo perturbada por los sonidos distantes de los hombres que tomaban su turno arriba en las cubiertas y dejó que el sueño poco a poco la venciera. En cuestión de minutos estaba a punto de quedarse dormida, pero una pequeña y suave voz la llamó de vuelta a la realidad.

"¿Kim? ¿Regresaste?" llamó Hina claramente medio dormida.

Con un gemido, Kim levantó la cabeza de la almohada y miró tímidamente su amiga de pelo rosa en la cama opuesta "Sí" murmuró "Por fin"

"¿Qué tal fue?"

"Los piratas de la selva fueron vencidos y detenidos" la joven alférez giró en su colchón, con la sensación muy parecida a una ballena que había varado en la orilla y trataba de rodar hacia un lado para ponerse más cómoda, como si pesará un tonelada "Uno de los vicealmirantes- no se cual, los está llevando a Impel Down, creo que Bogart hablo de otra misión en alguna pate… no escuche bien porque estaba muerta de cansancio"

Hina tarareó "¿Qué tal te fue?'"

Kim hizo una mueca cuando la simple pregunta trajo a su mente de nuevo la larga discusión que había tenido con cierto pirata cuyo nombre prefería no pensar en voz alta "Debería ordenar mis cosas y cambiarme de ropa, supongo"

"¿Bogar te dio el día libre?" preguntó Hina, aunque sospechaba cual sería la respuesta.

"Sí, a mí y a la mitad de la tripulación" Kim gimió y se levantó torpemente para quitarse la chaqueta.

Se bajó de la cama y comenzó a empujar su ropa en su armario mientras se cambió a una ropa más cómoda para dormir. Cuando estuvo lista, agarró su bolso para dejarlo con la ropa, pero el botón cedió y el contenido de su bolso cayó al suelo.

Los pocos bolígrafos que poseía rodaron en los tablones de madera y su libro de cocina y diario se abrieron en páginas al azar.

Con un resoplido de exasperación, la joven se agachó y recogió rápidamente los bolígrafos, dejándolos en el bolsillo más grande de su bolso. Fue a poner el libro de cocina también, pero se congelo cuando sus ojos se posaron en su diario y vio cosas que no recordaba nunca haber escrito allí. Le tomó apenas un par de segundos para pasar por las páginas que incluían garabatos tontos y comentarios obscenos y mucho menos para leer la notar que había sido escrita justo antes. Dejó escapar una exclamación de incredulidad, completamente ofendida y volvió a leer la nota al menos diez veces para asegurarse de que no estaba soñando.

"¿Qué pasa Kim?" Hina se había sentado en la cama y la miraba con preocupación.

"No puedo creer ese- ese-" los ojos de Kim estaban abiertos con indignación e ira combinada "¡Ese bastardo!"

Arrancó las páginas de su diario y las arrugó en una bola apretada entre sus manos.

"¿De quién estás hablando, Kim? ¿Qué pasó?"

Olvidando por el momento su agotamiento, la joven se puso de pie y corrió hacia la puerta "Necesito fuego" dijo y abrió la puerta "Para quemar este pedazo de -" el resto de la frase se perdió cuando la puerta se cerró detrás de ella con violencia.


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