:
:
:
:
Cap. 16 Secretos de los 5 furiosos y Yajiko Parte 2 (Víbora)
Po: (Llorando) Buaaaa buaaaa
Yajiko: (Sorprendido) No era para tanto
Po: Dame un momento, por favor (se empieza a calmar) fuuu, ya está, lo lamento, pero siempre me ponen sensible los finales felices, sin contar que no sabía todo lo que dijiste, no sabía que Tigresa tenía ese lado sensible
Yajiko: (Gentil) A un lo tiene, solo que ahora lo oculta, Shifu se pasó de estricto con ella
Po: Ahora que lo pienso, si se supone que Tigresa y los demás eran tus alumnos ¿Por qué te ayudo Shifu a entrenarlos?
Yajiko: (Gentil) En primera como maestro de kung fu es su deber entrenar a las generaciones del mañana y en segunda aunque decían que era un alumno avanzado a un era muy joven para poder tener a mis alumnos, estudiaba, entrenaba y hacía mis deberes en el palacio de jade como para añadirme tener que ser maestro de 5 estudiantes, pero bueno, no nos desviemos, después la siguiente en unirse al equipo fue Víbora, ella lo hizo muy bien para salvar a su padre y lo más seguro a la aldea también del ataque de ese gorila bandido, pero pronto enfrentaría algo más difícil
Po: (Emocionado) A ¿qué? A un rinoceronte, aun elefante, a un golem de acero o un dragón escupe fuego
Yajiko:(Gentil) A su decisión de si ser una maestra del kung fu (recordando)
Escritor 12: Recordando
Yajiko: (Tiene 11 años) (está en una tienda de artículos y un juego de te le llama mucho la atención) (gentil) Huuu… ¿a cuánto ese juego de te?
Sra. Grillo: Ese juego de te vale 38 yuanes
Yajiko: (Ve unos guantes de entrenamiento de kung fu de color rojo y negro) (gentil) ¿A cuánto el par de guantes?
Sra. Grillo: Los guantes se los puede llevar a 40 yuanes, sé que están caros, pero están hechas de las sedas más suaves de la famosas orugas de seda y reforzadas con la seda de las arañas violinistas, para que así además de ser suaves y no incomodarte la piel, no se destruirán con facilidad
Yajiko: (Si Tigresa estuviera aquí lo más seguro es que los compraría, además estan hechos con sus colores favoritos y combinan con sus vestiduras)
Escritor 12: Se escucha mucho estruendo
Yajiko: (Sale de la tienda y a los lejos ve a un gorila que está golpeando a una víbora de edad avanzada) (si no lo ayudo lo matara) (serio) ahora vuelvo (Sale disparado hacía su ayuda) (al estar cerca se detiene y empieza a ver lo que sucede)
Víbora: (Esta venciendo al gorila con solo usar su listón de baile mientras baila)
Yajiko: (Sorprendido) (esta venciendo a ese mastodonte con tan solo bailar mientras usa su listón de baile) ¡Wau!
Víbora: (Termina con él, dejándolo inmóvil) Listo, mi baile venció a tu armadura aprueba de veneno
Yajiko: (Sorprendido) (empieza a sonreír)
Zeng: (11 años) (Llega) Hasta que lo encontré, todo está listo, ya podemos partir joven Yajiko
Yajiko: (Sonriendo) Haaa… claro, hubo un cambio de planes Zeng, nos vamos a quedar aquí un tiempo mas
Zeng: Como ¿cuánto es ese tiempo?
Yajiko: (Sonriendo) (viendo como Víbora se va a casa con su padre) 1 o tal vez 2 días maximo
Zeng: (Viéndole la cara) (conozco esa mirada, está planeando algo)
Escritor 12: Al día siguiente en la casa de Víbora
Sirviente: (Llega con el maestro Víbora) Señor, ha llegado el joven guerrero Yajiko
Maestro Víbora: ¿El león del palacio de Jade?
Sirviente: Si, al parecer viene a hablar de algo muy importante
Maestro Víbora: Bueno, tráelo ante mí
Sirviente: (Se va y en pocos minutos regresa con el)
Yajiko: (Le saluda) (gentil) Maestro Víbora
Maestro Víbora: Joven Yajiko ¿a qué se debe su visita?
Yajiko: (Gentil) Bueno, primero quiero saber cómo se encuentra ¿se encuentra bien?
Maestro Víbora: R= Estoy bien, un poco herido, es todo
Yajiko: (Gentil) Y ¿sus colmillos? ¿cómo están?
Maestro Víbora: Pronto se me caerán y me crecerán otros
Yajiko: (Gentil) Me alegro de saber que está bien, ahora a lo que en verdad vine, solo que para ello necesito que esté presente 2 personas mas
Maestro Víbora: ¿Quiénes?
Yajiko: (Gentil) Su esposa y su hija
Maestro Víbora: (Confundido)
Escritor 12: Poco tiempo después
Víbora: (9 años) ¿Qué es lo que ocurre papi?
Sra. Víbora: Cierto cariño, que ocurre
Maestro Víbora: La razón es que este joven nos quiere decir algo a los 3
Yajiko: (Les saluda) (gentil) Buen día Sra. Víbora y pequeña Víbora
Sra. Víbora: (Le saluda) Joven guerrero Yajiko, a ¿qué se debe su visita?
Yajiko: (Gentil) La razón de mi visita es por la pequeña Víbora
Víbora: (Confundida y sorprendida) ¿Por mi? pero ¿por qué por mi?
Maestro Víbora: Cierto, porque por mi hija
Yajiko: (Gentil) Porque en ella he visto algo que no avía visto en un guerrero hace tiempo y por eso quiero y me gustaría que me dieran la oportunidad de que Víbora venga conmigo al palacio de Jade y entrene para ser una maestra del kung fu
Víbora: (Una maestra del kung fu ¿yo?) (se le dibuja una sonrisa)
Sra. Víbora: (Preocupada) Joven león, le agradecemos la invitación, pero no, mi hija podría lastimarse en los entrenamientos
Maestro Víbora: (Preocupado) Cierto, mi hija es muy joven y frágil para eso, lo lamento pero no
Víbora: (Se le borra la sonrisa)
Yajiko: (Gentil) No les mentiré sobre los entrenamientos, si tienen razón, saldrá herida, lastimada, lesionada y todo lo relacionado con dolor…
Papas: (Un poco asustados por lo que dijo)
Yajiko: (Gentil) Peeroo, Eso es normal y a la vez forja carácter y resistencia, algo que le vendría muy bien a su hija, además seamos sinceros, venció a un gorila que pesa 100 veces lo que ella, con un listón, mientras bailaba y sin ningún tipo de entrenamiento, comparado con eso los entrenamientos no serán nada, además por la cara que ella puso al saber que la quiero invitar a ser una guerrera, le emociono mucho (mira a Vibora) o ¿no?
Víbora: (Se le vuelve a dibujar una sonrisa y asienta con la cabeza)
Papas: (Se miran con cara de preocupación)
Maestro Víbora: Joven Yajiko nos ha sorprendido mucho lo que a dicho y creo que tiene razón un poco de entrenamiento le hará bien…
Víbora: (Se pone tan feliz que incluso brinca) Siiiiii
Yajiko: (Gentil) (va a agradecerle)
Maestro Víbora: Y por eso yo mismo le empezare a enseñare kung fu, empezando mañana
Yajiko y Víbora: (Se les raya el disco) ¿Qué?
Yajiko: Pero maestro Víbora, pensé que la dejaría acompañarme al palacio de Jade
Maestro Víbora: No, lo siento, pero eso no, si quiere aprender kung fu está bien, pero será bajo mi vigilancia
Víbora: Pero papa
Sra. Víbora: Por favor hija escucha a tu padre, el solo quiere lo mejor para ti
Víbora: (Un poco molesta) Pero no quiero lo mejor, si lo mejor es tomar un camino fácil, quiero batallar como todos, para llegar a ser una maestra del kung fu
Yajiko: En eso su hija tiene razón señores
Víbora: (Un poco molesta) Quiero ir al palacio de Jade con el
Maestro Víbora: (Molesto) Basta ni a mí ni a tu madre nos vas a levantar la voz jovencita y será mejor que te calmes un poco o si no, no dejare que practiques kung fu
Víbora:(Molesta) Pero…
Maestro Víbora: (Molesto) Pero nada, mientras vivas bajo nuestro techo obedecerás a tu madre y a mí, está claro y ahora ve a tu habitación
Víbora: (Se enoja) (gruñe y se va a su habitación)
Yajiko: Con todo respeto señor, pero tampoco era para que le gritara a su hija
Maestro Víbora:(Molesto) Jove Yajiko, agradecemos su visita y su invitación y si ya es todo le pido que por favor se retire de mi casa, que tenga un buen viaje
Yajiko: Gracias y disculpe las molestias (se empieza a retirar) Por favor, despídanme de la joven Víbora (se va)
Papas: (Se sienten un poco mal por lo que paso con su hija)
Maestro Víbora: (Se siente un poco mal y suspira) Como odio tener que ser cruel (mira a su esposa) linda ¿crees que hice lo mejor?
Sra. Víbora: (Un poco triste) Responderé tu pregunta con otra ¿lo mejor para quién?
Víbora: (Esta en su cuarto llorando) (mira por la ventana)
Zeng: Joven Yajiko ¿hizo lo que tenía que hacer?
Yajiko: (Un poco triste) Si lo hice, ya podemos irnos (voltea a la ventana y la ve) (sonríe un poco y se despide de ella y junto a Zeng se va)
Víbora: (Muy enojada sigue llorando)
Escritor 12: Solo un poco más tarde ese día
Sra. Víbora: (Entra a la habitación de Víbora para ver como esta, con la excusa de que le viene a dejar un bocadillo) (con unos panes dulces y un jugo de durazno) Hija vine a dejarte un bocadillo, con lo que pasó de seguro tienes un poco de hambre (la ve tapada en su cama, deja la charola en una mesita) hija (la destapa con cuidado y no la ve, solo ve una nota, la toma y la empieza a leer) (Su preocupación pasa a miedo cuando termina de leer la carta) (grita y se va con su esposo) QUERIDO
Nota: Me voy de la casa, cuídense, con cariño Víbora
Yajiko: El maestro Víbora al saberlo, de inmediato empezó a buscarla y al saberlo los aldeanos les empezaron a ayudar
Aldeanos: (Buscando por todo el pueblo)
Sra. Víbora: (Muy asustada, casi quebrando al llanto) (gritando) HIJAAA, VIBORA, MI BEBE
Maestro Víbora: (Muy asustado) Hija, hija, Viborita (Emperadores, que es lo que he hecho) (grita con toda su fuerza) HIJA
Víbora: Papi
Papas: (Al escucharla de inmediato voltean)
Víbora: (Triste por lo que hizo) Perdón por escaparme
Papas: (Corren hacía ella y la abrazan muy fuerte)
Sra. Víbora: (Tan feliz que no evita llorar) Venditos Emperadores, gracias
Maestro Víbora: Hija donde te habías metido, nos tenías preocupados
Yajiko: Me vino alcanzando y me dijo que se había escapado de su casa para poder ser una maestra de kung fu
Víbora: (Triste) Pero Yajiko me dijo que lo que hice estaba mal y me convenció de volver
Escritor 12: Recordando
Víbora: (Molesta) No, eso sí que no, no voy a volver a casa
Yajiko: Pero lo tienes que hacer, tus papas se van a asustar mucho si no te encuentran
Víbora:(Molesta) Para que, para que me lleven a casa y me nieguen el ir al palacio de Jade, ya estoy contigo y yo quiero ser tu estudiante así que sigamos con el camino
Yajiko: (Preocupado) No nos vamos a ir de aquí así, ellos lo deben de saber y dar su autorización, si no, no puedo aceptarte por más que lo desee
Víbora:(Enojada) Ahora te pones de su lado, de acuerdo, vamos con mis padres para que me prohíban ir contigo y me castiguen (le da la espalda) tú qué vas a saber cómo son mis padres
Yajiko: (Se deprime) Yo no lo sé, estoy solo…
Víbora: (Se sorprende al escuchar lo que dijo)
Yajiko: (Deprime) (suspira) Yo soy huérfano, no tengo papas, si no fuera por el palacio de Jade no tendría donde vivir, tendría que seguir robándole a todos para poder sobrevivir
Víbora: (Lo voltea a ver)
Yajiko: (Triste) A un que no lo creas, eres muy afortunada, pues tienes a tus padres y por eso te envidio
Víbora: (Empieza a llorar de la nada) Buuuuaaaaaaaaaaaaaa
Yajiko: (Sacado de onda) ¿Qué te pasa? ¿estás bien?
Víbora: (Calmándose un poco) Perdóname por lo que te dije, no quería a serte sentir mal
Yajiko: (Consolándola) Está bien, no te preocupes, pero ahora lo importante es volver con tus padres
Víbora: (No está aún muy convencida)
Yajiko: (Gentil) No te preocupes, si tanto deseas venir con migo te prometo que hallare la manera de que te dejen venir, confía en mi ¿sí?
Víbora: (Confía en él y sonríe) Si
Fin del recuerdo
Maestro Víbora: (Sin saber que decir) (voltea con su esposa)
Sra. Víbora: (Teniendo miedo por la decisión, pero junta valor suficiente para sonreírle y asentar con la cabeza)
Maestro Víbora: (Respira profundamente) Joven Yajiko, mi esposa y yo le estamos eternamente agradecidos y le quiero preguntar una cosa más
Yajiko: ¿Qué me quiere preguntar señor?
Maestro Víbora: ¿Cuidara bien de nuestra hija?
Víbora: (Se llena de una gran felicidad)
Yajiko: (Sonríe también) Como si se tratara de mi propia hermana
Maestro Víbora: Hija, perdóname por haber sido tan duro contigo, pero tanto como tu mama y yo teníamos mucho miedo de que te pasara algo si te alejabas de nosotros
Sra. Víbora: Pero ya nos dimos cuenta que lo que hacíamos era solo alejarte de nuestro lado
Maestro Víbora: Hija, podrías perdonarnos
Víbora: (Abraza a su papa) Claro y gracias por darme esta oportunidad, gracias
Sra. Víbora: (Feliz por la escena que ve)
Víbora: (Abraza también a su mama) Gracias mami
Sra. Víbora: (Saliéndosele las lágrimas) Hija, visítanos cada vez que puedas
Víbora: (Muy feliz) Lo are
Maestro Víbora: Tengan cuidado en el camino
Víbora: (Muy feliz) Lo tendremos papa
Yajiko: (Gentil) No se preocupe, cuidare bien de ella y una vez más gracias maestro Víbora (se va)
Víbora: (Muy feliz) (lo sigue)
Yajiko: (La carga y la pone en sus hombros)
Víbora: No es necesario que hagas esto
Yajiko: Le prometí a tu padre que te cuidaría y lo haré, además necesitaras toda la fuerza que necesites cuando lleguemos al palacio de Jade
Víbora: (Emocionada) Ya quiero llegar y comenzar con el entrenamiento los 2 juntos
Yajiko: (Corrigiéndola) Los 3, se me olvido decírtelo, tienes una compañera de entrenamiento, se llama Tigresa, sé que se harán buenas amigas (espero que así sea, la pobre necesita amigos urgentemente)
Aldeanos: (Despidiéndola con mucho cariño)
Los papas: (Despidiéndola, muy felices y orgullosos de ella)
Víbora: (Despidiéndose aguantando las ganas de llorar)
Yajiko: (Sigue caminando) (gentil) Esto no es un adiós, es un hasta pronto, pero si igual quieres llorar, llora, pues este es un buen momento para las lagrimas
Víbora: (Empieza a llorar a cantaros) (grita) ¡GRACIAS, LOS QUIERO A TODOS!
Continuara ...
