Capítulo 3: Una nueva Rivalidad, ¡primer paso para la Amistad!

(Ruta 101, Hoenn)

El viento soplaba, los árboles se movían con la danza del aire y un joven caminaba entre la densa vegetación del lugar. Con el paso rápido y ágil; un muchacho que estaba equipado con unos shorts negros que estaban destruidos, una camisa blanca sin mangas, una enorme pero liviana mochila y un cincho de Pokeballs la cual colgaba de su cuello; se preparaba para su casería.

Con la compañía de un Gible y un Dratini (quien rodeaba su cuello de la misma forma que su cincho), el trío caminaba cuidadosamente, tratando de ser sigilosos… como si no quisieran ser vistos.

-Shh-, dijo el muchacho mientras detenía a su Gible y sacaba un dispositivo rojo, el cual tenía un círculo en la esquina con la forma de una Pokeball, al presionar el centro este se abrió revelando una pantalla-. Según el Pokedex del Prof, está aquí… ¿están listos muchachos?

Ambos Pokemons observaron valientemente a su entrenador y asintieron seguros. Dieron un paso más y escucharon cómo unos arbustos comenzaron a moverse. Los tres valientes se posicionaron, listos para atacar, pero al notar que nada parecía salir, el muchacho puso dos manos en su cadera sosteniendo todavía el dispositivo y suspirando.

-Bueno, quien lo diría-, el muchacho caminó hacia los arbustos y comenzó a acariciar a una figura casi invisible-. Desde que le dimos de comer a ese Kecleon en la Ruta 118, parece como si nos estuviera siguiendo, huh.

Apuntó su Pokedex al Pokemón y después miró a Gible y a su Dratini. Ante ellos apareció un Pokemón reptil que era muy diferenciado de su especie por una deformidad especial, la cual era que en lugar de tener un patrón en forma de zigzag, era una franja horizontal perfecta.

-Recuerden que Kecleon tiene la habilidad de cambiar de color para adaptarse a sus alrededores, excepto su franja con forma de zigzag… -después el muchacho puso una mano en su barbilla y observó una vez más al Kecleon que le sonreía, lo acarició y compartió una pequeña risa-. Bueno, aunque en tu caso sea solo una franja en línea recta.

El Kecleon se paró frente a él y parecía estar regurgitando algo, hasta que finalmente escupió una Baya Oran completa directo a la cara del muchacho de cabello rojo y anaranjado explosivo, disgustándolo a él y a su Dratini por completo.

-Ya veo, ahora quiere compensarnos por haberlo alimentado… -dijo el muchacho mientras que forzaba una sonrisa y trataba de ignorar toda la saliva que caía en su cara debido al escupitajo, la Baya terminó cayendo al suelo y Gible lo atrapó-. Lo agradecemos mucho Kecleon… pero Dratini y yo no tenemos mucho apetito en este momento.

Pero el pequeño Gible felizmente comenzó a devorar la Baya Oran llena de saliva, ocasionando que al muchacho y a Dratini les diera unas náuseas horribles.

-Ahora tengo menos apetito… pero se te agradece la intención Kecleon-, dijo el muchacho mientras que una vez más le acariciaba su cabeza al Pokemón camaleón-. Como dice y repite muchas veces alguien en casa: La vida debe de ser disfrutada… aunque implique comerse una Baya regurgitada en el caso de Gible… ¿Hmm?

Rápidamente los tres voltearon a ver a otra dirección, extrañando por completo al pequeño y peculiar Kecleon. El muchacho de cabello explosivo sacó una Ultra Ball y ambos Pokemons dragones se prepararon para atacar… hubo un momento de silencio en donde solo se escuchaba el aire pasar por las ramas… todo estaba tan pacífico hasta que…

-¡Ahora Gible! ¡Usa Sand Tomb!

Después del comando, el pequeño Gible saltó al ataque y pareció atrapar un cuerpo que viajaba a toda velocidad en una corriente de arena y viento. El muchacho sonrió mientras que señalaba el cuerpo que estaba atrapado en la tumba de arena y gritaba:

-¡Dratini! ¡Usa Dragon Rage!

Así pues, el pequeño Pokemón Dragón saltó de los hombros de su entrenador y lanzó dicha ataque. El cuerpo que estaba atrapado parecía haber recibido un daño notable.

-¡Aunque tengas mucha defensa! ¡Este ataque siempre te quitará la misma cantidad! –El muchacho saltó del suelo y lanzó con todas sus fuerzas la Ultra Ball, atrapando el cuerpo-. Hoy sí te atrapé…

Pero sus esperanzas fueron inútiles e innecesarias, pues el Pokemón se libró fácilmente de la Pokeball y después salió de la tumba de arena, enfrentando a los tres Pokemons y al muchacho.

-Oh-oh… -dijo el muchacho sabiendo qué venía después.

El Pokemón pareció acumular energía en su cuerpo, después salió disparado dirigiéndose exactamente al punto en donde estaban los cuatro protagonistas. Pero comenzó a brillar de una forma tan exagerada que los dejó ciegos por un momento y en menos de un segundo salieron los cuatro disparados después de haber sido golpeados por una extraña energía, después el Pokemón desapareció.

-¡Maldición! –gritó el muchacho mientras se levantaba y se frotaba sus ojos con ambas manos, le dolían mucho sin mencionar que ahora todo se miraba exageradamente brillante-. ¿¡Eso fue Flash!? ¿Desde cuándo es una ataque ofensiva?

Cuando finalmente pudo recuperar su vista después de chocarse con varios árboles y frotarse los ojos por más tiempo, notó que su Dratini y su Gible se movían de forma extraña mientras se chocaban con todo los que los rodeaba, sin mencionar que se miraban heridos.

-No creo que fuera Flash, -dijo el muchacho mientras se sentaba en el suelo y cruzaba sus brazos-. No los hubiera dejado así de atontados… o heridos… ¡Ouch!

En ese momento había caído Kecleon de un árbol directo a su cabeza, cuando cayó frente a él notó que sus colores habían cambiado. No pudo evitar el muchacho sorprenderse al notar que había caído el Pokemón de un árbol, indicando que su ataque fue fuerte y que seguramente había lastimado al pequeño Kecleon, se sintió culpable.

-Ese color no es de tipo Normal… fue un ataque psíquica… -dijo el muchacho mientras se levantaba y cargaba a Kecleon con ambas manos, después de dejarlo en el suelo, dijo mientras observaba el paisaje-. Claro… su habilidad debe de ser Levitate y por eso se libró fácilmente de la tumba de arena que hizo Gible… -sacó su Pokedex y comenzó a presionar varios botones-, y ese ataque que nos lanzó fue su movimiento especial Luster Purge… Que no le gusta pelear mis sandalias, siempre que tratamos de atraparlo aparece con un ataque repentino y nos lanza a varios metros de distancia…

Notó que su mochila había volado y que se había quedado trabada en un árbol, con mucho enojo escaló las ramas y tomó su equipaje. Al hacerlo notó que había varias Bayas Sitrus y tomó cuatro. Después saltó del árbol y le entregó a cada Pokemón una Baya, el Kecleon lo observó extrañado y el muchacho parecía entenderlo a la perfección.

-Verás, esta Baya es muy buena para recuperar fuerzas-, dijo el muchacho mientras le daba una buena mordida a la Baya Sitrus-, esto ayudará a Gible y a Dratini, también a ti así que mejor cómela ya que está fresca.

Los ojos del Kecleon se iluminaron con gratitud mientras comenzaba a comer la Baya. Cuando Dratini y Gible terminaron, el Pokemón Dragón saltó a los hombros de su entrenador y enrolló su cuerpo en sus brazos acomodándose otra vez, mientras que Gible saltó al hombro en donde la cola de Dratini se encontraba. El muchacho no quería dejar a Kecleon solo así que se hincó y agachó su cabeza mientras decía:

-Rápido, sube; ahora se dirigirá a la Ruta 203, es mejor apurarnos.

Así pues, el pequeño y extraño Kecleon con una franja en su estómago saltó y se sostuvo de los cabellos del muchacho con una gran felicidad.

-Sabes, aunque no seas mi Pokemón no significa que no podamos ser amigos, así que quédate con nosotros por el tiempo que quieras Kecleon. Por cierto, ¡mi nombre es Benga!

(Unova, Opelucid City)

Drayden se encontraba en su oficina, revisando por quinta vez unos papeles que ya había terminado desde hace horas. La verdadera razón por la cual revisaba los papeles, otra vez, era para tener una excusa para no salir de su oficina.

Su escritorio estaba perfectamente bien organizado, tan así que parecía como si hubiera sido diseñado cuidadosamente para verse perfecto. Pero la única verdad era que Drayden llevaba horas atascado en su oficina, sin querer salir o levantarse. Pues el teléfono de su escritorio era el que tenía más cerca y quería estar ahí cuando sonara. Por primera vez en su vida, esperaba una llamada con tantas ansias que incluso lo levantaba de vez en cuando seguro que lo había ignorado sin querer.

-Entonces cuando tu secretaria me dijo atascado en su oficina no era broma, ¿huh?

Drayden se sorprendió de ver a Alder en la puerta de su oficina, pues la única vez que entró fue cuando Iris lo acompañaba.

-¿Qué haces aquí Adeku? ¿Acaso no ves que estoy ocupado?

-¿Ocupado esperando a que Iris te llame? –molestó el campeón con una sonrisa.

-No estoy esperando a que… -pero en ese instante el teléfono sonó y con los reflejos de un dragón y la velocidad del viento, Drayden lo levantó rápidamente-. ¿Aló? Oh… eres tú… no, dile a los retadores que por hoy el gimnasio está cerrado, que regresen mañana… sí… sí… bueno soy el líder… no… Iris no está… está bien… adiós…

Cuando colgó cruzó sus brazos y se reacomodó en su enorme silla negra, notando que el campeón se encontraba con los brazos cruzados y una sonrisa burlona pintada en su rostro.

-¿Sigues aquí? –le preguntó molesto Drayden, en el fondo se sentía preocupado que Iris no lo llamara así que solía esconder su preocupación con enojo.

-Sí, vine para darte esto-, el campeón de Unova se acercó a la mesa y dejó una caja y Drayden la reconoció al instante, pues era una caja de Xtransceiver-. Cuando le di a Iris la lista de los números, noté que no podía poner el tuyo porque no tienes uno, así que te conseguí este…

Sorprendido, el líder de gimnasio tomó la caja y cuando observó detalladamente ésta, notó que indirectamente tenía una firma clara en donde decía que Alder le había comprado este dispositivo especialmente para él.

-¿Me compraste un Xtransceiver de color rosado? –sentía que en cualquier segundo, su cabeza explotaría del enojo.

-¿Hmm…? Bueno, la verdad no me di cuenta que venía en colores-, dijo Alder rascándose la cabeza y se comenzó a reír-. Yo solo le dije a la señorita de la tienda que me diera uno y ni me fijé en el color. Ahora que lo pienso, ya le mande un mensaje a Iris diciéndole el número de teléfono de ese Xtransceiver, pero si quieres lo cambiaré por un color… más ajustado a tu estilo…

-Da igual, -dijo Drayden mientras ponía la caja a un lado-, ya le dijiste a Iris que tendría este teléfono así que más adelante lo cambiaré… ¿Por qué me diste esto Adeku? ¿Tiene algún explosivo que me llenará de lodo?

-La verdad es por Iris-, dijo Alder-. Tú me caes mal y me desesperas, pero ahora que Iris no está ella pondrá más atención a los que extraña. Y extrañándote, se dará cuenta cada vez que hable contigo por el teléfono que estás preocupado y que de alguna forma se está interponiendo en tu vida. Me imagino que no quieres que Iris se sienta como un estorbo, cuando ambos sabemos que no lo es.

Drayden se levantó de su silla después de haber estado horas sentado, miró por la ventana y respiró profundo.

-Cuando adopté a Iris, muchos creyeron que sería una distracción para mi carrera-, dijo Drayden recordando esos días difíciles-, pero la verdad, me animó a ser una mejor persona y ser un hombre de ejemplo, ¿así se siente al tener hijos?

-Sí, -respondió Alder con tristeza recordando al suyo-. Cada vez que nace un hijo nacen nuevas personas también, esas personas son los padres Drayden. Los hijos son el mejor cambio que puedes esperar en tu vida.

Esta era la primera vez en años, que ambos hombres tenían una conversación normal sin insultos o indirectas ofensivas. Pero el repentino sonido del teléfono que se encontraba en el escritorio de Drayden los asustó y el líder de gimnasio al instante se lanzó para contestarlo. En el proceso se tropezó y terminó cayéndose con todo y teléfono. Alder, en lugar de ayudarlo, se rió y salió de la habitación para dejarlo hablar tranquilo y con privacidad.

-¿Aló?

-¡Abuelito! –al escuchar la voz de Iris, se sintió aliviado-. ¡No me lo vas a creer! ¡Conocí a un marinero que se llama igual que yo! ¡Vi una escuela de Lapras! ¡Y también…!

-Un momento-, dijo Drayden algo confundido mientras se levantaba y se sentaba algo adolorido en su silla-. Comencemos por donde hay que comenzar… ¿ya estás en Hoenn?

-Mjm, en Littleroot Town-, la voz de Iris siempre se escuchaba un poco extraña en el teléfono.

-Escuché mal o… ¿dijiste que un marinero llevaba el mismo nombre que tú? –Drayden siempre pensó que el nombre de su nieta era muy femenino.

-¡Escuchaste bien abuelito! ¡Se llamaba Iris! Aunque me dijo que su apodo era Marinero Ris… ¡Y vi una escuela de Lapras! ¡Debiste verlos Drayden! ¡Eran hermosos!

-Bueno, se dice que son extremadamente raros de ver así que supongo que es una señal mi niña, -Drayden se sentía aliviado de saber que no había ocurrido nada como que el barco se hundiera o cosas así-. ¿Y ahora a dónde te dirigirás?

-Bueno, hace un rato me mandó Alder un mensaje y me mencionó que este tal Benga conoce a alguien que se llama Profesor Beach-, dijo Iris.

-Es Birch, mi niña-, Drayden se rió ya que era un error común confundir el nombre del famoso profesor.

-Qué raro, seguramente el Auto corrector del Xtransceiver de Alder cometió el error-, Drayden no estaba muy seguro a qué se refería con eso, pero supuso que tarde o temprano lo averiguaría-. ¡Ahora que lo recuerdo! También me puso en el mensaje que tenías uno, ¿es cierto?

-Sí… lo es… -dijo Drayden molesto mientras observaba la foto que traía la caja, era tan rosado y femenino que parecía un insulto para su hombría-, pero yo…

-¡Increíble! –Gritó Iris muy feliz-, ¡rápido! ¡Sácalo y hablemos por allí!

-Verás Iris, yo… -Drayden quería una excusa para no tenerlo que abrir y poderlo cambiar mínimo por un color más masculino, leyendo la caja encontró algo perfecto-. Me encantaría, pero recuerda que hay que cargarlo antes y bueno… el mío se sigue cargando…

-¡Aaaww! –la voz de la pequeña Iris se escuchó desilusionada-, ¡a la próxima te quiero ver con el Xtransceiver abuelito!

-Lo prometo mi niña, -dijo Drayden pensando que lo primero que debería de hacer era pedirle a Alder la factura e irlo a cambiar, hasta que notó que la factura estaba pegada en la caja-. Te prometo que mañana hablaremos con el Xtransceiver, pero será mejor que yo te llame.

-¡Está bien abuelito! ¡Espero tu llamada entonces! ¡Adiós, te quiero!

-Iris espera, -pero antes de que pudiera hablar, la niña colgó el teléfono-. Iba a preguntarte sobre tu viaje y que obviamente yo también te quiero y te extraño mi niña…

Drayden colgó el teléfono y descansó su cabeza en su mano, la verdad no estaba muy seguro de qué hacer ahora ya que tenía el resto del día libre. Tomó la caja con el Xtransceiver rosado y suspiró molesto, se levantó y se dirigió al enorme centro comercial que se encontraba afuera de Opelucid, ya que este reloj era el colmo.

(Hoenn, Littleroot Town)

Iris le encantaba el clima de esta región, era húmeda con un calor intenso que le recordaba a una selva tropical. Después de bajarse del barco y hablar con Drayden, preguntó por el laboratorio del Profesor Birch y cuando llegó ahí, se decepcionó al enterarse que no se encontraba. Pero esa decepción desapareció rápido cuando pensó que sería lindo presentar a su nuevo miembro con sus demás Pokemons. Corrió hacia el puerto ya que le encantaba la vista del lugar.

-¡Salgan todos! –gritó alegremente Iris lanzando sus tres Pokeballs.

En este instante, un Archen, Fraxure y un Deino se materializaron. La primera reacción de los Pokemons fue observar sus alrededores fascinados, bueno excepto Daino que comenzó a olfatear todo debido a su falta de vista.

-Antes de continuar, -dijo Iris distrayéndose por unos segundos, sin darse cuenta que Deino comenzó a caminar-. Archen, bienvenido al equipo… ella es Fraxure y ella es… ¿Deino?

Justo cuando comenzó a buscar a Deino, notó que una mujer con un cabello rizado y rubio, seguramente entre sus cuarenta y tantos años, se acercó con su mano abierta a punto de acariciar a su Pokemón Dragón. Fue ahí cuando Iris detectó peligro.

-¡Espere señora! ¡No lo to-!

Pero fue muy tarde ya que su Deino, con un simple mordisco, atrapó toda la mano de la señora en su boca. Aunque no mordiera fuerte, la reacción de la señora fue dar un grito horrorizada atrayendo la atención de muchos peatones.

-¡Deino suéltala! –Gritó asustada Iris, cuando su Pokemón la obedeció soltándola, corrió a dirección de su entrenadora, pero debido a su falta de vista, se terminó chocando con su pequeño cuerpo y ambas pararon en el suelo-. ¡Lo lamento mucho! ¿Está bien?

La reacción de la señora fue echarse a reír, confundiendo a Iris por completo. Con una risa muy escandalosa, extendió su mano y ayudó a Iris a levantarse. Sorprendida observó a la mujer una vez más, notando que traía un vestido largo y morado.

-Está bien, no sentí un dolor alguno, -dijo la mujer mientras se reía una vez más-. L-lamento mi risa escandalosa, pero me asusté tanto que me paró divirtiendo.

-L-lamento mucho el inconveniente, -dijo Iris con pena con su Deino mientras que ambas se inclinaban con mucha vergüenza.

-No hay necesidad de disculparse, después de todo es un Deino, -dijo la mujer rubia mientras se acercaba a Iris-. Es un Pokemón que no puede ver, así que muerde todo para saber lo que hay a sus alrededores.

-¡Wow! –Dijo Iris sorprendida mientras que su Fraxure y Archen se acercaban a su entrenadora-. ¡Usted sabe mucho de mi Pokemón, señora!

-Tengo un amigo quien es experto en Pokemons Dragón, -dijo la mujer con el enorme vestido morado mientras sacaba un pañuelo y lo pasaba por su mano llena de saliva-. Después de todo, es un entrenador muy poderoso.

Esas palabras penetraron por la mente de la pequeña Iris y en ese instante, supuso que sería el que Alder quería entregarle la carta.

-¡Estoy en Hoenn en una misión! –Gritó repentinamente Iris sorprendiendo a la mujer -, ¡necesito entregar una carta y creo que la persona que usted mencionó puede ser la persona! ¿En dónde está?

-Mmm… -dijo la mujer mientras ponía su delicada mano pálida en su barbilla pensando-, la última vez que le hablé, estaba en Slateport City y se dirigía a Petalburg…

-¡Muchas gracias! –gritó Iris mientras regresaba a todos sus Pokemons a excepción de Archen (necesitaba conocerlo más).

-Espera un momento, jovencita, -dijo la mujer mientras extendía su mano e Iris se detenía, ya que estaba a punto de salir corriendo-. Obviamente no eres de por aquí; me lo dice tus Pokemons, tu rostro y tu acento…

En ese momento puso una mano en un bolsillo y sacó dos objetos, entregándoselos a Iris.

-Un mapa de la Región Hoenn y una brújula-, dijo la mujer con una sonrisa mientras abría el mapa y apuntaba con su dedo Littleroot-. En este momento estás aquí y mi compañero se dirige justo aquí, a Petalbur City. Tendrás que pasar por Oldale Town y después por la Ruta 202… ¡pero te advierto! Muchos se confunden y toman la Ruta 203, ¡así que cuidado pequeña aventurera!

-¡Muchas gracias por su ayuda! –dijo Iris mientras se inclinaba respetuosamente ante la mujer, la misma forma que Drayden le enseñó para demostrar su respeto-. ¡Mi nombre es Iris!

-Y el mío Glacia, -dijo la mujer mientras tomaba dos extremos de su vestido y los levantaba levemente mientras daba una pequeña reverencia, demostrando su respeto ante Iris-. Suerte con tu viaje, ahora tendrás que dirigirte a la Ruta 201, pequeña.

-¡Muy bien! –gritó Iris mientras corría con su Archen a su lado, mientras lo hacía miraba para atrás despidiéndose de la mujer mayor-. ¡Muchas gracias Srta. Glacia!

-¡Mis mejores deseos! –gritó Glacia mientras movía su mano, cuando la pequeña se alejó, no pudo evitar sonreír ya que al verla, sintió cómo se formaba un sentimiento de nostalgia en su alma.

Pequeña aventurera Iris, -pensó Glacia mientras observaba el camino que corría la pequeña-. Estoy segura que nuestros caminos se toparán una vez más en el futuro…

Después sacó de su cincho dos Pokeballs y al lanzarlas al aire reveló a un Glaceon y a un Froslass. La mujer observó a sus Pokemons y dijo con una voz dulce y conmovedora:

-Nuestra primera misión juntas, ahora necesitamos investigar este puerto por personas sospechosas… así que mejor estén listas ya que en cualquier momento nos podrían atacar… -Glacia miró sus alrededores y después sacó un Pokénav-. Después de todo, la desaparición del Profesor Birch no creo que sea coincidencia.

(Ruta 101)

En la densa vegetación siempre es recomendado seguir un camino que años atrás, hecho por expertos, pusieron para evitar accidentes con los Pokemons salvajes. Pero para Iris, seguir el camino era desperdiciar una oportunidad para conocer el área y a su nuevo Pokemón, Archen. Así que no dudó en subirse al primer árbol con mucha agilidad y mirar abajo, en donde su Pokemón la observaba curiosamente.

-¡Ven! ¡Sube! –Gritó Iris desde lo más alto del árbol-. Tal vez encontremos al Profesor Birch aquí arriba.

El Pokemón fósil observó una vez más el tronco del árbol, después dio unos pasos atrás y comenzó a correr a toda velocidad. Para Iris fue divertido ver cómo movía sus alas en el aire sin levantarse un centímetro, pero con sus garras, logró escalar el árbol con gran velocidad y llegar a la rama en donde Iris la esperaba.

-¡Wow! ¡Eres rápida! –dijo Iris con una sonrisa mientras saltaba a otro árbol y Archen no dudó en seguirla-. ¡Esto es divertido!

Así comenzaron a jugar corriendo de árbol en árbol, olvidando que supuestamente tenía que buscar al Profesor Birch. Llegaron a tal punto que dejaron el camino principal atrás sin que se dieran cuenta y en un abrir y cerrar de ojos, llegaron a Oldale Town.

(Ruta 203)

La brisa del mar se podía sentir, sin mencionar que el presentimiento de una gran batalla parecía seguir al muchacho de cabello anaranjado y rojo explosivo. Todavía estaba su Dratini enrollado en su hombro izquierdo, Gible descansando en su otro hombro y el pequeño Kecleon en su cabeza. Tenía en su mano su Pokedex abierto y miraba sus alrededores con mucha atención.

-Está por aquí muchachos, -dijo Benga mientras observaba sus alrededores, pensando en otra estrategia mientras que con su otra mano sacaba una Ultra Ball-. Tiene suerte ese Pokemón que en esta región no vendan Quick Balls.

Observó una vez más sus alrededores, pues este Pokemón tenía una velocidad impresionante sin mencionar su buen camuflaje. Escuchó unas cuantas ramas romperse y detectó al Pokemón rápidamente.

-¡Ahora Gible! –Gritó Benga mientras se daba la vuelta y apuntaba a un espacio que parecía vacío-, ¡usa Dragon Rage!

El pequeño dragón saltó de su hombro y lanzó dicha ataque, pero solo le pegó a una roca. Miró otra vez todo el lugar, sabiendo que debería de estar por alguna parte. Decidió guardar su Pokedex pensando que si lo tenía afuera se rompería. Fue cuando su Dratini saltó de su hombro que supo que lo había detectado.

-¿Encontraste algo Dratini? –preguntó el muchacho mientras se daba la vuelta a donde su Pokemón observaba y notó una leve irregularidad en el paisaje-. ¡Ahí está! ¡Dratini! ¡Gible! ¡Usen Dragon Rage!

Pero notaron que esa irregularidad se convirtió en una figura más visible, la cual cargó un ataque que los cuatro individuos reconocieron al instante. Kecleon, con mucho miedo, se sostuvo más fuerte del cabello del entrenador. Mientras que Dratini, Gible y Benga saltaban esquivando la misma luz brillante que los había azotado hace unas horas.

-¡Ja! –Gritó Benga mientras empuñaba su mano y retaba al Pokemón señalándolo-. ¡Fallaste!

El Pokemón pareció entender, cuando comenzó una danza amenazando a sus contrincantes.

-¡Es Dragon Dance! –El muchacho preparó la Ultra Ball y gritó-. ¡Dratini! ¡Thunder Wave!

Así fue como el Pokemón Dragón lanzó ondas eléctricas rodeando a la figura elevada. El muchacho sonrió y lanzó su Ultra Ball, atrapando la figura.

-¡Tómalo! –gritó con mucha alegría, pensando que lo había logrado esta vez.

Pero, una vez más, fue incorrecta su predicción cuando la Pokeball explotó y salió la figura completamente molesta. Rodeó su cuerpo con una extraña aura y la lanzó hacia los cuatro individuos. Fue ahí cuando el muchacho sintió como todo su cuerpo se paralizaba.

-¿Psycho Shift? –Dijo molesto, cuando notó que la figura acumuló energía en una extremidad de su cuerpo la cual parecía su cabeza y apuntó a la dirección de los cuatro-. Oh-oh… no Zen Headbutt…

Pero esta vez, no tuvieron la oportunidad de moverse ya que estaban paralizados. La figura aprovechó al máximo su oportunidad cuando salió disparado a toda velocidad y le pegó al grupo un buen cabezazo. Salieron disparados por el lugar hasta que se chocaron con un gran tronco y la figura, una vez más, escapó.

-Ouch… esa sí me dolió… -dijo el muchacho adolorido, el pequeño Kecleon se asustó mucho de ver a su nuevo amigo en las condiciones que estaba y se paró frente a él y comenzó a realizar ruidos extraños, como si quisiera vomitar.

Finalmente escupió una Baya Sitrus medio digerida, regurgitada directo al rostro de Benga. El muchacho, todavía de cabeza contra el árbol, sintió como toda la saliva de la Baya caía por su cara. Agradeció que no cayera en su boca pero todavía era muy desagradable.

Cuando Benga pensó que nada podría empeorar, escuchó unas risas de una niña. Supo entonces que se estaban burlando de él. Miró para la copa de un árbol la cual estaba frente suyo y pudo ver a una niña con cabello morado y largo, un pantalón y una blusa blanca con un gran moño rosado. La niña se reía y eso lo molestó por completo.

-¿Algún problema? –preguntó Benga furioso mientras se levantaba y empuñaba sus manos.

-L-lo siento, pero debiste ver tu rostro cuando Kecleon te escupió, -dijo la niña riéndose mientras se bajaba y extendía su mano para ayudarlo-. ¿Estás bien? ¡Mi nombre es Iris!

-Bien por ti, Irma -dijo Benga sumamente molesto mientras la hacía a un lado y comenzaba a buscar sus Pokemons y se ajustó su mochila, ya que si había algo que le molestaba era que se burlaran de él.

-¡Oye! ¡Perdón si te ofendí! –Dijo Iris un poco enojada, ya que detestaba la mala actitud de las personas-. En fin, necesito ir a Petalburg y no tengo tiempo para niñotes como tú. Y es Iris, no Irma.

-¡Hm! –dijo Benga medio riéndose, sabiendo que la niña se había equivocado de camino ya que esta ruta daba a un callejón sin salida.

-¿Qué? –preguntó molesta Iris.

-Nada, -respondió Benga, pensando lo divertido que sería ver a la niña que se burló de él perdida.

-Bueno lo que sea, Alder confió en mí y voy a entregar esa carta, -dijo Iris mientras que Archen saltaba de un árbol y se paraba al lado de su entrenadora.

¿Mi abuelo? –Pensó asustado Benga, después miró a Iris una vez más y al ver a Archen comprobó su teoría de que era de Unova la niña y que esa carta era un asunto importante-. ¿Alder? ¿EL Alder Adeku de Unova?

-Sí, obviamente me refiero a él, -dijo Iris mientras caminaba más adentro del bosque-. Ahora si me disculpas, tengo que ir a Petalburg para cumplir mi misión.

-E-espera un momento, -dijo Benga mientras daba un salto repentino y paró con sus brazos abiertos frente a Iris, se sentía un poco apenado de hablar con ella debido a su personalidad un poco tímida-. S-sabes que estás yendo por el camino equivocado… ¿verdad?

-¿Por qué debería de confiar en ti? –Dijo molesta Iris-. ¡Ni siquiera sé tu nombre!

Podría decirle que soy su nieto y que yo debería de cumplir esa misión –pensó Benga mientras recordaba sus días en Unova, los cuales no fueron muy felices llenos de tristeza y prejuicio por quien era su abuelo y siempre se preguntó qué se sentiría poder ser alguien sin estar bajo la sombra de otra persona-. Pero esta es la primera vez que puedo viajar en una región sin que me molesten… no quiero arruinar lo que finalmente conseguí…

-Mi nombre es… Ben… -dijo repentinamente el muchacho.

-Muy bien, Ben, -dijo Iris molesta mientras lo hacía a un lado y continuaba su camino-. Mucho gusto y con permiso.

-Si vas por ahí, te toparás con un callejón sin salida, -dijo Benga mientras cruzaba sus brazos.

Antes de que Iris continuara caminando, observó a Benga. Lo observó de cerca pensando que le resultaba muy familiar de alguna u otra manera. Tenía en su cabeza algo que no estaba segura si era su cabello o un sombrero, pero era de color anaranjado por las orillas y rellenado con un rojo vivo. Sus ojos eran del mismo color que su cabello, rojo. Llevaba puesto una camisa blanca sin mangas y unos shorts negros los cuales estaban completamente destruidos. También tenía un cincho de Pokeballs colgado en su cuello y una mochila negra en su espalda y sobresalía de ella unas varas de madera. Pero un Gible y un Dratini saltaron a los hombros de su entrenador y la pequeña niña no pudo evitar gritar de lo tiernos que eran.

-¡Qué lindos! –Dijo Iris mientras agarraba a Gible y lo estrujaba como si fuera un peluche-. ¡Un Gible y un Dratini! ¡Son Pokemons dragones!

-Ummm… -Ben detectó que a su Gible no parecía molestarle que lo abrazaran así-. Sí… son dragones los dos…

Aunque mi abuelo no me llamó para esta misión, debe de ser algo importante… -Benga sacó un Pokenav y lo contempló mientras que Iris seguía abrazando a Gible-. Mentira… sí me ha llamado pero yo he ignorado sus llamadas… todavía no es tiempo…

-Así que… Lili, -dijo Benga mientras cruzaba sus brazos y trataba de sonar profesional.

-Iris, -le corrigió la niña mientras acariciaba a Gible.

-Lo que sea, estás yendo por el mal camino, irás a topar con un callejón, -dijo Benga mientras apuntaba hacia la dirección que se dirigía Iris-. Pero si me dejas ver esa carta, yo seré tu guía.

-No, -respondió Iris molesta mientras soltaba a Gible y comenzaba a caminar-, no necesito un guía y yo sé que por aquí llegaré a Petalburg.

Siguió caminando y se molestó al ver que el muchacho la estaba siguiendo. Así que comenzó a caminar un poco más rápido y Ben no dudó en acelerar el paso, pues quería saber para quién era esa carta.

-¿Podrías dejar de seguirme? –dijo Iris amenazantemente con su Archen.

-Oye, yo también necesito tomar este camino, solo es una coincidencia que sea el mismo, -dijo Ben mientras que Kecleon, Dratini y Gible le seguía su paso.

-¡Acaso quieres tener una batalla conmigo! –Dijo molesta Iris mientras señalaba al muchacho-. ¡Me conocen como la niña que conoce el corazón de los dragones! ¡Soy una futura maestra dragón y soy muy poderosa!

Benga levantó sus dos cejas sin impresionarse y miró a Archen, después miró a Iris y se le escapó una pequeña risa.

-Sí, el corazón de ese Archen es definitivamente el de un dragón, -Ben se echó a reír con sus Pokemons enojando a Iris.

-¡Suficiente! –Gritó Iris sacando a su Deino y a su Fraxure-. ¡Usen Dragon Rage!

Ben tranquilamente lo esquivó con sus Pokemons con un simple paso. El enorme rayo parecía peligroso, porque en realidad lo es. Pero con la actitud del joven, parecía como si fuera un juego. Los rayos de Fraxure y Deino chocaron justo atrás de Ben y sus Pokemons sin tocarle un cabello.

-¿Terminaste? –preguntó Ben con sus brazos cruzados, Kecleon saltó en los brazos del entrenador y Gible al lado de Dratini se pararon listos para atacar.

Antes de que Iris pudiera responderle, Ben se dio repentinamente la vuelta confundiéndola. Pensó que seguramente la estaba ignorando y se enojó todavía más. Pero notó que el muchacho observaba a la dirección donde fue a caer su ataque de Dragon Rage.

Fue cuando una manada de Pokemons caninos con pelaje negro atacó que Iris supo que no la estaba ignorando, sino que había detectado el peligro.

-¡Cuidado! –gritó Ben mientras saltaba frene a Iris soltando al pequeño Kecleon y sacaba de su mochila un palo de madera, el cual usó para defenderla de un mordisco del Pokemón-. ¡Aléjate! ¡Los Mightyenas son conocidos por morder sin piedad a su presa!

El Mightyena mordía ferozmente el palo que traía Benga entre sus manos, pero la manada trató de lanzarse por detrás de los entrenadores y atacar en equipo. Iris reaccionó rápido y comandó a sus Pokemons que atacaran. Así fue como una feroz batalla contra toda una manada de Mightyenas comenzó, pero Iris estaría luchando contra nueve Pokemons y Benga seguía batallando contra el Mightyena que no soltaba el palo de madera.

-Tú debes de ser el líder, puedo verlo por esas cicatrices en tu rostro y hocico -dijo Benga con dificultad mientras seguía empujando del palo, notando que Iris estaba distraída luchando contra el resto de la manda a varios metros-. Y ahora que estamos solos…

Fue en ese momento cuando miró su oportunidad, se lanzó al suelo jalando al Mightyena líder con él y después le dio una patada para alejarlo de su cuerpo. El Mightyena líder se levantó molesto y miró al muchacho que ahora tenía una Pokeball en su mano. Pero en lugar de lanzarla, tomó cada lado con cada mano y después la abrió rápidamente mientras que el Mightyena líder era rodeado por un fuego poderoso.

-¡Rápido usa Dragon Claw, Fraxure! –Gritó Iris con mucha energía mientras que su Pokemón se lanzaba a tacar a tres de los Mightyenas-. ¡Ahora Deino usa Slam! ¡Archen, usa Peck!

Se lanzaron a atacar y lograron vencer a dos Mightyenas más, pero cuando aparecieron los restantes de la manada, los Pokemons de Ben se lanzaron a atacar y lograron vencer a los Mightyenas.

-¡Wow! ¡Muchas gracias! –dijo Iris mientras que miraba a Gible y a Dratini, el pequeño Kecleon trató de camuflagearse para no estar en la batalla, pero debido a su franja recta, uno de los Mightyenas restantes lo detectó fácilmente-. ¡Cuidado! ¡Deino usa Dragonbreath!

Con el último ataque, logró alejarlo ya que había fallado debida a su falta de vista. Cuando Iris se preparó para atacar, todos escucharon el aullido del Mightyena líder y notaron que se encontraba Ben tranquilamente parado a pocos metros del Pokemón mordisco.

Iris se sorprendió que el Mightyena líder no atacar a Ben y que después de aullar, todos se alejaron dejando atrás a los dos entrenadores con sus Pokemons.

-Tu Dragon Rage los asustó, -dijo Benga mientras se acercaba a Iris quien miraba confundida la escena-. Por suerte logré razonar con el líder para dejarle claro que no éramos enemigos y que todo fue un malentendido.

-P-pero hace unos segundos estaban peleando-, dijo Iris recordando la escena del muchacho con el palo de madera deteniendo al Pokemón-. ¿Y de la nada se arreglan? ¿Qué está pasando?

-La verdad es que Mightyena es un Pokemón que no duda obedecer a un entrenador fuerte, -Ben se apuntó a sí mismo con su pulgar con una sonrisa presumida-. Seguramente reconoció mis habilidades y no dudó obedecerme cuando le dije que se detuviera.

-La humildad no es algo que reconozca en ti definitivamente, -dijo Iris molesta mientras regresaba a todos sus Pokemons a excepción de Archen.

-Comencemos de nuevo, -dijo Ben mientras aclaraba su garganta y extendía su mano-. Mi nombre es Ben. Soy un experto en atrapar Pokemons y he estado los últimos meses recorriendo Hoenn. Quisiera ayudarte en tu misión porque le debo una al campeón Alder Adeku.

-¿Conoces a Alder? –Preguntó Iris sorprendida ignorando la mano extendida de Ben-. Bueno, no necesito a un guía, yo puedo encontrar a la persona que recibirá la carta por mi cuenta…

-Oye, no necesitas decirme quién la va a recibir, -dijo Ben mientras que Iris comenzaba a caminar, la siguió y se paró frente a ella-. Te propongo algo: si llegas a toparte con un callejón sin salida siguiendo este camino, me dejarás ayudarte.

-¿Y si llego a Petalburg? –preguntó Iris cruzando sus brazos.

-Te daré mi Gible, -dijo Ben tranquilamente apuntando a su Pokemón dragón, quien lo miró asustado-. Tranquilo, sé lo que hago.

-Está bien, -dijo Iris feliz mientras sonreía y cruzaba sus brazos con confianza.

-¿En dónde está Kecleon? –Preguntó Ben mientras observaba sus alrededores, cuando fácilmente detectó una irregularidad en el ambiente y caminó hacia unas rocas-. Tranquilo, ya se fueron los Mightyenas.

Iris se sorprendió de mirar al pequeño Kecleon aparecer frente al muchacho. Sin dudarlo, el pequeño Pokemón saltó sobre su cabeza y retomó su posición en el cabello. Después Gible y Dratini saltaron cada uno a un hombro.

-¿Cómo lograste verlo cuando era invisible? –preguntó Iris mirando al Kecleon en la cabeza de Ben.

-Verás Kili…

-Es Iris… -dijo molesta corrigiéndolo, no podía evitar observarlo y sentir algo familiar en él.

-Lo que sea, -dijo moviendo su mano Ben sin darle mucha importancia-. Los Kecleon son conocidos por cambiar sus colores acorde a sus alrededores, para crear un camuflaje que los hace casi invisibles… pero… todos tienen una franja en forma de zig-zag que no se mezcla como el resto de su cuerpo, haciéndolo la única parte de su cuerpo que es visible.

-Pero, él tiene una franja en línea recta, -dijo Iris mientras se acercaba a Ben y miraba al Kecleon más de cerca, quien con mucha pena se volvió invisible sobre la cabeza del muchacho.

-Gracias por remarcarlo Fili, -dijo Ben molesto-. ¿Si tuvieras un grano, te gustaría que todo el mundo te lo dijera de esa forma?

-¡Iris! ¡Y no! ¡No me gustaría! –Dijo molesta la niña mientras miraba una vez más a la franja en línea recta-. ¡Perdón Kecleon! No quise ofenderte…

El Kecleon reapareció en la cabeza de Ben e Iris sonrió. Pero decidió tomar esta como su oportunidad para observar más de cerca al muchacho. Lo miró directo a los ojos y Benga sentía que le estaban invadiendo su espacio personal.

-¿Qué? –dijo Ben un poco incomodo de la forma que Iris lo observaba, temiendo a que lo reconociera.

-Tienes un sombrero muy raro, -dijo Iris apuntando a su cabeza.

-¡Oye! ¡Es mi cabello! –dijo Ben molesto mientras pasaba una mano por todo su pelo.

-¿Por qué me resultas familiar? –Dijo Iris un poco frustrada de no saber por qué tenía ese presentimiento-. Juraría ver ese pelo en otra parte… ¡no es común!

-Bue-bueno, con ese cabello que parece un matorral, -dijo Ben dándose la vuelta y continuando el camino tratando de actuar tranquilo-, todo los cabellos te deben de resultar raros, Mirna.

-¡¿Matorral?! –Gritó furibunda Iris mientras caminaba al lado de Ben furiosa-. ¡Lo que sea! ¡Quiero llegar a Petalburg y probar que yo tengo la razón! ¡Y MI NOMBRE ES IRIS!


Notas del Autor:

Fili... Kili... ¿Les resulta familiares esos nombres? :P Muchos se deben de estar preguntando por qué Benga tiene un Pokedex, bueno eso será revelado durante el desarrollo de la historia. Me imagino que no a muchos les gustará la idea pero hey, seamos realistas: no solo los Dex Holders del Manga pueden tener el Pokedex (en el animé varias personas lo tienen también). La verdad, me encanta los miembros de la Elite Four de todas las regiones, es triste que no se sepa mucho de ellos (solo en Sinnoh y Kanto aparecieron el grupo completo). En fin:

Manueldiamond: La verdad, los nombres son unisex, como María. Hay personas que los usan en mujeres y otras que los usan en hombres así que me pareció divertido poner el nombre Iris unisex. ¿Qué significa ser fuerte? Recuerda la pregunta a lo largo del fic. A mi la verdad el starters que más me ha salvado la vida a sido Swampert. Ya leí el nuevo cap y ya dejé comentario :) ¡Gracias como siempre por tu apoyo y comentario!

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