Capítulo 4: Nuevas metas, ¡Nuevos Desafíos!
(Hoenn, Ruta 203)
-Uummm… -dijo Iris un poco confundida mientras se rascaba la parte de atrás de su cabeza.
-Te lo dije Mía, -dijo Ben con una sonrisa disfrutando el rostro de Iris (quien lo miró molesta).
Estaba frente a ellos una enorme pared natural de rocas y tierra. Había un poco de vegetación la cual colgaba elegantemente en la pared. Iris bufó enojada y se sentó en otro barranco que daba al mar y sacaba un sándwich (el cual le prepararon los hermanos Striaton). El paisaje era uno hermoso en donde el sol iluminaba el agua y el cielo se tornaba naranja, anunciando el atardecer.
-¿Ya ves?, -Ben acarició a Gible cariñosamente quien descansaba en su hombro-. Jamás me arriesgaría a hacerles daño, chicos…
-¿Qué le debes a Alder? –Preguntó Iris mientras le daba otra buena mordida a su sándwich (solía darle hambre cuando se enojaba) todavía observando el paisaje-. Dijiste que le debías una… ¿qué hizo él para que me quieras ayudar?
Me crió… -pensó Ben-. Bueno, digamos que estaba en un aprieto, él apareció y me ayudó… así que le debo una…
-¿Por qué confiaría en ti? –preguntó Iris.
-B-bueno… dijiste que puedes entender los corazones de los dragones, -Ben tomó a Dratini de su hombro y lo puso frente a Iris, mientras que Gible seguía en el suelo-. Que ellos te digan que soy una buena persona…
Iris cargó a Dratini y lo miró a los ojos. Al realizar dicha acción, Ben recordó que alguien en Unova había visto así a su Pokemón años atrás (sintió también náuseas). Esa mirada era penetradora y fija, una que podría leer tu alma sin importar cuánto quisieras ocultarla. Pensó desesperadamente a quién le recordaba esa mirada…
-Bueno, Dratini dice que sí eres algo terco… y cabeza dura… también que te cuesta un poco seguir instrucciones…
-Jeez, -dijo Benga cruzando sus brazos-. Siempre es bueno poder contar contigo camarada.
-Pero dice también que esos defectos no son nada a comparación de tus virtudes, -dijo Iris sorprendiéndose de lo que miraba-. Dice que te seguiría incluso a la batalla más estúpida ya que eres valiente, luchador y con mucho coraje, pero que siempre será leal a ti porque… porque te quiere mucho.
En ese instante, Dratini se lanzó para rodearlo con su cuerpo imitando un abrazo. Ben respondió acariciándolo en la cabeza, que sabía que era su lugar favorito. Iris después tomó a Gible y lo miró a los ojos.
-Gible dice que eres genial y que te quiere… ¿solamente tienes eso para decir? –Se preguntó Iris en voz alta-. En resumen, dice que eres alguien de buen corazón…
-¿Lo ves? –Dijo Ben mientras que el pequeño Kecleon se quedaba dormido en su cabello-, ahora, comencemos de nuevo… Mi nombre es Ben y soy un experto en atrapar Pokemons y he estado los últimos meses recorriendo Hoenn y…
-Ya sé, ya sé, -interrumpió Iris mientras cruzaba sus brazos-, eres un cazador y le debes una a Alder, ya entendí…
Benga observó enojado a Iris y pensó en lo mucho que deseaba quitarle la carta y realizar él mismo la misión. Pero también pensó que si lo hacía, seguramente su abuelo se enteraría y que seguramente vendría a buscarlo, algo que no quería.
-Muy bien, ya que soy tu guía, regresaremos a Oldale Town para dormir en el Centro Pokemón, -dijo Benga mientras comenzaba a caminar-. Mañana a primera hora saldremos a la ruta 202 para llegar a Petalburg…
-¿Por qué necesitamos quedarnos en un Centro Pokemón? –Dijo Iris un poco enojada-, ¿acaso no podemos ir de un solo a Petalburg? ¿Tienes miedo a la oscuridad, niñote?
Ben cruzó sus brazos y suspiró molesto, no tenía mucha paciencia y ese era otro defecto que lo definía. Pero desde que comenzó su viaje por todo Hoenn, logró cambiar un poco eso y ser más paciente.
-¿Ya viste el cielo? –Dijo Ben apuntando hacia arriba-, esas nubes indican que esta noche lloverá y para regresar a Oldale y después ir a la Ruta 202 toma un poco de tiempo. Pero de la ruta 202 a Petalburg es mucho más tiempo todavía así que si quieres acampar bajo la lluvia, bien por ti… pero a mí no me da gracia. Además, tus Pokemons están cansados del viaje y de la batalla que tuvimos con los Mightyenas… Así que es tu decisión.
Iris bufó y cruzó sus brazos aceptando la derrota, no le gustaba la idea de tener que viajar con este niño inmaduro. Pensó que seguramente era alguien con malas intenciones, pero también sabía que los Pokemons Dragón nunca mienten y si ellos decían que era una buena persona, debía creerles… al menos eso haría Drayden.
Además, -pensó para sí Iris-, si tengo un guía será mucho más fácil buscar a ese Benga…
(Ruta 9, Unova al día siguiente)
-Umm… la-lamento mucho informarle señor alcalde, -dijo una señorita mientras sostenía un teléfono-. Que no tenemos más Xtransceivers en ninguna otra tienda… ¡lo lamentamos!
Drayden sentía que el universo le estaba jugando una broma pesada. Se encontraba ahora a las afueras de la ciudad en el enorme centro comercial buscando en todas las tiendas otro Xtransceiver para cambiar el rosado que le había regalado Alder. Incluso el día de ayer había estado buscando adentro de la ciudad de Opelucid.
-¿Cuándo le llegaran más? –preguntó Drayden tranquilamente, pues sabía que no era culpa de la señorita que lo atendía.
-Según mis fuentes, en cinco meses… -dijo la señorita mientras colgaba el teléfono y sacaba una caja debajo de la estantería-. ¡P-pero podría usar un estuche para ocultar el color rosado!
Sacó un estuche blanco y cuando Drayden trató de poner dicho estuche en el Xtransceiver rosado, resaltó el color haciéndolo ver más femenino. La señorita sentía que la tierra se la iba a tragar por la vergüenza… aunque no supiera que el alcalde sentía más por tener que llevar puesto el dispositivo rosado vivo.
-Agradezco mucho su tiempo, -dijo Drayden aceptando la derrota mientras miraba una vez más el dispositivo y en la promesa que le había hecho a su nieta.
-¡E-espere! –dijo la señorita antes de que el alcalde se fuera y sacaba unas calcomanías negras y una pulsera negra-. ¡Esto puede que funcione!
El Xtransceiver que llevaba Drayden era completamente rosado, ya que era una edición especial para las amantes de dicho color. Pero con las calcomanías negras que le puso la señorita, logró ocultar un poco el color haciendo que solamente se mirara algunas partes rosado y no todo el dispositivo. Incluso lo ayudó a cambiar la pulsera rosada por una negra haciéndolo ver más disimulado.
-Esto funciona mejor… -dijo Drayden mientras se ponía el Xtransceiver rosado y negro en su muñeca musculosa, después miró a la señorita en la caja-. ¿Cuánto le debo?
-En realidad, son gratis, -dijo la señorita con una sonrisa-, eso se les incluye a todos los compradores así que siéntase libre de agarrar otro si quiere.
-Con esto bastará, -dijo Drayden mientras salía de la tienda y observaba una vez más el dispositivo.
Ahora se miraba menos femenino que antes, pero todavía le molestaba pensar que esta sería la única manera que podría comunicarse con Iris y verla en cualquier parte. Se preguntó cómo se encontraría su nieta en este momento…
(Oldale, Hoenn)
Oldale Town es un lugar muy conocido por ser un pequeño pueblo con mucha paz y tranquilidad. Con el rocío cayendo de las hojas, la tierra con aquel dulce olor de tierra recién mojada y la luz de sol iluminando el lugar, parecía ser el día perfecto. Se dice que este lugar es tan pacífico que incluso el más desesperado y enojado podría relajarse… claro si no estamos hablando de Benga Adeku, quien se encontraba afuera del Centro Pokemón esperando impacientemente que Iris saliera. Se podrán imaginar a su Dratini enrollado en sus hombros, Gible en el suelo y Kecleon en su cabeza, siempre cerca de su amigo.
-Sheesh, -dijo Ben enojado mientras miraba su Pokedex que tenía un reloj incluido-, sé que no debería de decir comentarios machistas pero… ¡por qué las mujeres se tardan tanto en arreglarse!
Su Gible, desde el suelo, lo miró un poco confundido mientras apuntaba su pequeña garra hacia el Pokedex.
-Oh… verás Gible, tendremos que posponer la casería por unos días… -Dratini y Gible reaccionaron de la misma forma al ver a su entrenador sorprendido-. Chicos, chicos, tranquilos… no he recibido ni una sola llamada del Prof. Así que supongo que no querrá que le atrape ningún Pokemón. Recuerden que la condición que el Profesor Birch me prestara el Pokedex era que cada vez que necesitara a un Pokemón en específico, me enviaría un mensaje y con la ayuda de esto lo encontraría más rápido. Recuerden que mi casería de Latios es personal, si quiero lograr atraparlo necesito el Pokedex… y la verdad… mi abuelo es importante también así que pienso que debo de ayudar a… umm… ¿cuál era su nombre?
Después sacó un Pokenav el cual también se lo había prestado el Profesor Birch al principio de su viaje. Se preguntó cuánto tiempo más se tardaría el profesor en mandarle un mensaje ya que le parecía extraño que no lo hubiera hecho en dos semanas.
-Buenos días… -Benga escuchó una voz familiar y al darse la vuelta pudo ver a Iris salir del Centro Pokemón con su Deino bostezando.
-¿Qué hora es Irma? –preguntó Ben cruzando sus brazos.
-Umm… es Iris y son… -levantó su manga y observó el dispositivo-, son las ocho de la mañana con veinte minutos.
-Gracias por dejar claro que llegaste veinte minutos tarde… -comenzó a caminar irritando por completo a Iris-. Vámonos.
Lo que Ben no sabía era que Iris tuvo la peor noche de su vida tratando de dormir, ya que sentía que algo la estaba observando mientras soñaba. Sentía tanto miedo que incluso dejó a Deino afuera, pensando que si un Pokemón la atacaba mientras dormía, mínimo su Deino la protegería bien. Otra razón por la cual se tardó en salir fue que había estado hablando con Drayden por su Xtranscevier y ahora ambos pudieron verse el uno al otro ya que su abuelo había comprado uno. Algo que notó la pequeña fue que Drayden comenzó a actuar extraño cuando le contó que conoció a Glacia. Pero Iris no dejaba de preguntarse por qué no pudo dormir toda la noche.
Bueno –pensó para sí- tal vez no esté acostumbrada al horario…
(Ruta 102)
La vegetación en esta región era densa, eso le quedó claro a Iris desde el primer momento que pisó Hoenn. Con los enormes árboles y los densos arbustos, los dos entrenadores hicieron su camino para Petalburg.
-¡A Ciudad Petalburg! -gritó muy emocionada Iris con su Deino caminando felizmente a su lado.
-¿Por qué siempre tiene que gritar? –Le preguntó Ben al Kecleon que estaba en su cabeza mientras suspiraba molesto.
-¡Oye! ¡No grito todo el tiempo! –Gritó Iris, pero notó que Ben ni le estaba poniendo atención al estar observando sus alrededores-. ¿Qué pasa?
-¿Escuchaste eso? –preguntó Ben mientras corría con sus tres Pokemons hacia unos arbustos, ya que estaba seguro que había escuchado a alguien toser bruscamente, como si se estuviera ahogando.
Ambos entrenadores, al separar unos enormes arbustos, encontraron algo que casi los mata del susto. Era un Breloom salvaje quien casi le pega a Iris una patada, pero la pequeña fue rápida y se agachó. Chistosamente, al esquivarlo, le dio lugar al Pokemón salvaje de darle una patada directa a Ben justo en la cara. Cuando cayó al suelo, con su nariz sangrando, se levantó enfadado e Iris se rió.
-¡Hoy sí la hiciste! –gritó furioso mientras que el Breloom saltaba frente a él con una pose retadora, ¡incluso le sacó la lengua el Pokemón al muchacho!-. ¡Dratini! ¡Usa Slam!
El Pokemón Dragón se lanzó al ataque mientras que Iris miraba todo como espectadora. Cuando tuvo contacto con Breloom, el Pokemón cayó lastimado y comenzó a sacar esporas por su cabeza.
-¡Es Poison Powder! –gritó Iris.
-¡Mal! –Gritó Ben mientras que su Dratini quedaba paralizado-, es Stun Powder, Tina.
-¡Iris! –gritó furiosa.
Ben volvió a observar el Breloom y notó que parecía algo cansado y débil, como si hubiera estado huyendo o corriendo.
-¡Dratini! ¡La habilidad de este Pokemón es Poison Heal! –gritó Benga sorprendiendo a Iris (¿cómo supo su habilidad con solo verlo?)-, ¡así que puedes usar Slam otra vez!
Con el último ataque, logró espantarlo y huyó hacia otra dirección. Cuando se alejó, miró molesto a Iris quien se encontraba esperándolo.
-¡Gracias por nada! ¡Cabeza de matorral! –gritó Ben furioso mientras que levantaba su cabeza, ya que su nariz no dejaba de sangrar.
-¿¡Suponías que lo dejara patearme en la cara!? –Le preguntó furiosa Iris-, ¡fuiste tú quien insistió en ver lo que había atrás de los arbustos! ¡Además tú eres hombre! ¡Así que aguántate!
Ben la miró tan enojado que sintió que su cabeza explotaría. Notó que su Deino comenzó a olfatear el ambiente. Después el Pokemón Dragón se dirigió a los arbustos solamente guiándose con su nariz sorprendiendo a Iris, ya que eso significaba que estaba agudizando sus otros sentidos.
-¿Qué encontraste Deino? –preguntó con una sonrisa Iris mientras se acercaba a los arbustos y Benga se quedaba atrás.
-¿Qué? –Le preguntó Ben sujetándose su nariz mirando a sus Pokemons que parecían preocupados y después miraban a Iris, como si le estuvieran diciendo que fuera con ella por si otro Pokemón la atacaba-. Por favor, ya vieron que se puede defender sola… tirándoles los golpes a otros…
El grito de horror de la niña hizo que Benga saltara al instante del susto, soltando su nariz ensangrentada y corriendo hacia ella. Notó que justo atrás de los arbustos se encontraba un niño quien tosía bruscamente, como si se estuviera ahogando. El muchacho tendría entre trece u once años, pero parecía muy enfermo.
-¿Estás bien? –le preguntó Iris mientras trataba de ayudarlo a levantarse.
-Es obvio que no lo está, Vivi, -dijo Benga mientras que rodeaba un brazo del muchacho en su hombro y lo ayudaba a caminar.
-¡Es Iris! –dijo furiosa la niña mientras tomaba el otro brazo y lo ponía en su hombro.
-G-gracias… por… por ayudarme… -dijo el muchacho débilmente mientras jadeaba y en un segundo, se desmayó.
(Petalburg City, esa noche)
Lo primero que hicieron los dos jóvenes al llegar a dicha ciudad, fue llevar al muchacho de cabello verde al hospital. Aunque muchos, cuando entraron, señalaron a Benga y gritaron del horror. ¡Toda su camisa blanca estaba manchada con sangre!
Después Ben fue atendido (milagrosamente su nariz no estaba rota) y le metieron dos rollos de tela en cada fosa nasal. Claro que Iris al verlo, comenzó a reírse.
-¿Qué? –preguntó Ben molesto cruzando sus brazos todavía con los dos rollos en sus fosas nasales.
-Te pareces a este Pokemón de la revista… - dijo Iris mientras la levantaba, era un Walrein, la miró molesto y la niña no pudo resistirse y se comenzó a reír de una forma ruidosa irritándolo por completo.
Estando en el hospital se enteraron que el muchacho se llamaba Wally y que tenía un historial tan extenso en el hospital que ya todos lo conocían. No fue hasta unas cuantas horas después, cuando la luna ya estaba saliendo y el cielo oscureciendo, que aparecieron dos individuos quienes reclamaron ser los padres del muchacho. La verdad era que Iris notó que se miraban estrictos y que no les daba mucha gracia ver a sus Pokemons afuera de su Pokeball, ya que varias veces les pidieron que los guardara. Iris obedeció y Benga lo hizo, molesto claro (aunque Kecleon se volvió invisible en su cabeza) y después les ofrecieron quedarse con ellos hasta el día siguiente.
-Necesitamos terminar de empacar unas cosas, -dijo la madre del muchacho mientras salía de la habitación del hospital con su esposo, dejando atrás a Ben, Iris y al muchacho-. Nos mudaremos pronto y necesitamos arreglar unas cosas… ¿Podrían cuidarlo mientras que regresamos?
-¡Sí! ¡Sí lo haremos! –Dijo Iris con mucha energía mientras cerraban la puerta, cuando notó que Ben sacó a su Dratini de su Pokeball-. ¡Ben! ¡Nos pidieron que guardáramos nuestros Pokemons!
-Sí, pero es lo que ellos quieren… -dijo Ben mientras que su Dratini se enrollaba de nuevo tomando su lugar en los hombros de su entrenador-. ¿Pero ya pensaste en lo que este tal Waldo quiere?
-¿A qué te refieres? –Preguntó Iris confundida-, ¡ni siquiera lo conocemos! ¡Y se llama Wally, no Waldo!
-Es lógica, Winnie, -dijo Ben cruzando sus brazos y señalando a Wally, quien seguía profundamente dormido y con una mascarilla de oxígeno-. Piensa, ¿por qué más estaría alguien caminando por una ruta habitada por Pokemons? Seguramente él quiere su propio pero con esos papás y su enfermedad, me imagino que no le es tan fácil.
-Tiene lógica, pero… -en ese momento, Iris se acercó a la oreja de Ben, como si quisiera decirle un secreto y el muchacho preparó su oído para el susurro, pero en realidad…- ¡MI NOMBRE ES IRIS!
-Así que… tu nombre es Iris… -escucharon toser al muchacho en la cama mientras se levantaba un poco y se quitaba la máscara de oxígeno-. G-gracias… ¿y… tú eres?
-Me llamo Ben –dijo el muchacho mientras se acercaba con Iris a su cama.
-M-mucho gusto… mi nombre es Wally, -el chico tenía unos ojos azules muy claros los cuales hacían clara su fragilidad-. G-gracias por… por ayudarme con ese Breloom… quería atraparlo por mi cuenta, pero… ¿y tu Dratini? ¿Está lastimado?
-Un momento, -dijo Iris confundida mientras señalaba al Pokemón Dragón que se encontraba en perfectas condiciones-. Yo recuerdo que Dratini había sido paralizado, ¿cómo es posible que ahora esté perfectamente bien?
-Es por su habilidad, -dijo con una sonrisa Benga mientras señalaba a su Dratini quien también parecía sonreír con orgullo-. Se llama Shed Skin, tiene una probabilidad de curarse por su cuenta de cosas como paralizado, envenenado, dormido e incluso congelado…
-L-los Pokemons son increíble… -dijo Wally débilmente mientras tosía-, si tan solo pudiera tener uno…
-¿Es por eso que te encontrabas en la ruta 102? –preguntó Ben.
-Sí… pero no pude… -dijo Wally tristemente-. En verdad quería tener un Pokemón antes de mudarme… pero… supuestamente me iba a encontrar con un entrenador muy fuerte quien me iba a enseñar cómo atrapar Pokemons… pero jamás se presentó…
Esas palabras retumbaron por la mente de Iris y recordó la verdadera razón por la cual estaba en Hoenn. Pero tampoco podía ignorar el enojo que sentía ya que en el fondo le daba lástima Wally y que alguien se comprometiera a algo y no lo cumpla después, era algo indignante para la pequeña.
-¿Cuándo se mudan? –preguntó Iris.
-La próxima semana…
-Entonces mañana a primera hora iremos a ver ese entrenador que tú dices, -dijo Iris cruzando sus brazos-. Estuvo mal lo que hizo y no podemos dejarlo así.
-Misión, -dijo Ben mientras fingía toser y llamó la atención de la joven-, A-alder Adeku.
-¡P-por supuesto que no olvidé la misión! –dijo nerviosamente Iris, porque la realidad era que sí lo había olvidado-. A-además, creo que la misma persona que te iba a enseñar cómo atrapar Pokemons, es quien debe e recibir esta carta.
(Al día siguiente, Gimnasio de Petalburg City)
El edificio era uno callado, uno en donde muchas batallas debían realizarse por día. Pero el día de hoy, era diferente, pues el gimnasio solo tenía la presencia de dos personas. Las paredes de madera reflejaban perfectamente bien el sol que entraba por el tragaluz y las dos figuras de dos entrenadores poderosos se hicieron claras.
-Así que al final, Birch fue rehén de unos bandidos… -dijo Norman Senri mientras miraba preocupado a su compañero.
-Sí, fue una suerte que Glacia fuera a inspeccionar el lugar ya que casualmente se topó con ellos y salvó al profesor-, dijo un hombre de estatura alta y chaqueta negra-. El problema es que esos bandidos se miraban sospechosos según Glacia…
-¿Acaso no vio sus rostros? –le preguntó Norman.
-No, tenían un Pokemón que sabía Mist así que solo pudo liberar al profesor-, dijo el hombre ajustando su sombrero de marinero-. Norman, sabes por qué estoy aquí…
-Lo sé Drake, se deben de preguntar por mi hijo… -dijo Norman-, pero él está en un viaje por Sinnoh para conquistar todos los concursos, no regresará en meses.
-No es eso, -dijo Drake de la Elite Four de Hoenn, tomó el hombro del líder del gimnasio-. Tememos que otra catástrofe caiga en Hoenn… ¿podemos contar contigo para cuando llegue ese momento?
-Por supuesto, -respondió Norman empuñando su mano.
Cuando ambos hombres estaban en su conversación, escucharon las puertas del gimnasio abrirse. Para Norman fue extraño, ya que supuestamente estaba cerrado por hoy el lugar. Cuando ambos entrenadores fueron a recibir a los visitantes, se sorprendieron de ver a tres niños y dos de ellos se estaban peleando.
-Wally, -dijo Norman cruzando sus brazos-, ¿no deberías de estar en el hospital?
-S-señor Norman, -dijo Wally nerviosamente mientras se paraba entre Ben e Iris (¡llevaban toda la mañana peleándose!)-. Q-quisiera, preguntarle por qué no vino ayer… lo que usted…
Pero antes de que pudiera terminar su oración, comenzó a toser bruscamente. La reacción de Ben fue darle unas cuantas palmadas en su espalda mientras que Iris lo miraba preocupada. Drake observó a los dos niños que estaban con Wally y supo desde el primer momento que no eran de por aquí.
-Wally, -dijo Norman sin dejarlo terminar de hablar-. La razón por la cual ayer no me presenté fue porque tus padres me llamaron para hablarme. Jamás me mencionaste que estabas enfermo y que pronto te mudarías para tratar tu enfermedad.
-P-pero… -dijo Wally débilmente mientras jadeaba-. ¡En… en verdad quiero un Pokemón antes de irme!
-Lo siento Wally, -dijo Norman mirando a otra dirección-. No tienes el material para atrapar un Pokemón y criarlo, tienes una enfermedad y un Pokemón podría empeorarlo.
Esas palabras atravesaron su débil y frágil pecho, pues Wally había pasado toda su vida rodeado de máquinas y respiradores tratando de curar su enfermedad haciendo que no sintiera mucha emoción por vivir. Pero los Pokemons hacían que se sintiera emocionado, regresando ese sentimiento que perdió hace años.
-¡Todas las personas tienen derecho de ser entrenadores! –interrumpió Iris sorprendiendo a los dos adultos y a sus compañeros-. ¡Como líder del gimnasio deberías de ayudarlo! ¡Es el deber de un líder ayudar y darle forma a un entrenador para ser digno de retar la Liga Pokemón!
-¿Y tú, jovencita, quién eres? –le preguntó Norman cruzando sus brazos ya lo que había dicho eran las palabras exactas que cada Asociación de las diferentes regiones decían para definir líderes de gimnasio.
-Mi nombre es Iris, también conocida como la niña que conoce los corazones de los dragones, -dijo la pequeña con orgullo (presumida para Ben)-. Y crecí casi toda mi vida rodeada de líderes de gimnasios, así que tengo una idea de cómo es el rol que ustedes juegan.
-La niña que conoce los corazones de los dragones, -dijo Drake con voz fría y un poco amenazante-, ¿acaso sabes lo importantes que son los Pokemons Dragón? ¿Entiendes su belleza y su poder? ¿En verdad sabes lo que dices?
-¡Por supuesto! –dijo Iris con una gran sonrisa y sacaba a su Deino y a su Fraxure de sus Pokeballs-. No puedo explicarlo con palabras bonitas, pero sí puedo decir esto:
Iris acarició a su Deino, quien respondió acurrucándose cariñosamente con su entrenadora. Drake se sorprendió de ver dicho comportamiento ya que los dragones eran Pokemons poderosos y muy difíciles de controlar. Sin mencionar que su voz amenazante solía asustar a entrenadores, pero él no sabía que Iris se había criado con Drayden (quien también tenía voces amenazantes haciéndola acostumbrarse a dichos tonos).
-Una vez, alguien me dijo, que los Pokemons Dragones son hermosos por sus historias, ya que siempre nos transmiten poder, respeto y disciplina-, Iris abrazó a sus dos Pokemons-. Aunque esté de acuerdo con eso, tengo que decir que falta agregar algo: lo que cuentan con los Pokemons Dragones, además de recordar las historias antiguas, es siempre respetarlas y crear tus propias con paciencia, amor y respeto. ¡Los Pokemons Dragones son puros y por eso los adoro!
-Que cursi, -susurró Ben, quien Wally lo miró con una sonrisa nerviosa ya que no quería otra pelea.
-Interesante, -dijo el hombre impresionado mientras se acariciaba su bigote-. En verdad pareces una niña quien quiere aprender de los Dragones… Mi nombre es Drake Aragon y he llevado varios años buscando a alguien digno de mi sabiduría, ¿te gustaría ser mi aprendiz?
-Umm… -Iris jamás le habían preguntado tal cosa en Unova ya que todos sabían que ya tenía un maestro, pero recordó sus enseñanzas y se inclinó un poco apenada (también un poco desilusionada al saber que esos dos hombres no eran la persona que buscaba)-. Lo que pasa es que ya tengo un maestro, es el mejor Maestro Dragón y se llama Drayden y…
-Mmm… -dijo Drake con amargura al escuchar ESE nombre-. Es una lástima que ese hombre ya haya arruinado a un candidato prometedor…
-¿Disculpe? –preguntó un poco confundida Iris, ya que no podía creer lo que había escuchado.
Incluso Norman, Wally y Ben observaban un poco impresionados a Drake, ya que lo que había dicho no sonó muy amable.
-Drayden, ese hombre se cree superior a todos con su actitud indiferente, -dijo Drake cruzando sus brazos-. Despreciable entrenador y egoísta… no puedo creer que tenga un aprendiz. ¿Qué tiene él para enseñarte? Se hace llamar maestro dragón cuando solamente es un despreciable farsante sin remedio…
-Ouch… -suspiró Ben ya que incluso a él le dolió lo que había dicho Drake, notó que Iris se miraba furiosa, ¡incluso parecía como si en cualquier momento le saldría humo de los oídos!
-¡NO ES CIERTO! –Gritó Iris furibunda, incluso sus dos Pokemons dragones reaccionaron con su entrenadora-. ¡Drayden es el mejor maestro que alguien podría pedir! ¡Me ha enseñado tanto que le debo todo lo que tengo! ¡Es la mejor persona que conozco en el mundo y te lo probaré! ¡Ten una batalla conmigo!
Drake observó a Iris con una mirada penetrante que asustó a Benga y a Wally, pero Iris la verdad se había criado con Drayden que también tenía esa mirada y sabía cómo responder ante ella. Lo observó a los ojos con sus ojos corintos haciendo obvia la determinación que sentía para defender a su maestro.
-Aunque quisiera, no puedo, -dijo Drake sorprendiendo a Norman (ya que el miembro de la Elite Four no era tan exigente en ese aspecto)-. Soy un miembro de la Elite Four y solo serás digna a retarme después de ganar las ocho medallas de Hoenn reconocidas por la Asociación Pokemón…
-¡Si eso necesito para retarte y defender a mi maestro! ¡Lo haré! –gritó determinada Iris mientras salía furibunda del gimnasio somatando las puertas, mientras que Wally y Ben la seguían.
-¡Oye genio! –Escucharon el grito de Ben desde adentro del edificio-, ¡sabes que lo de allá atrás es un gimnasio! ¿Verdad?
Cuando las puertas se cerraron, Norman miró un poco confundido a Drake ya que jamás lo había visto hablar así de alguien. Drake tenía una actitud pacífica, pero había ratos que era rígido y un poco pesado. Pero jamás insultaba como recién lo había hecho.
-¿Quién es este Drayden? –preguntó Norman.
-Alguien quien desearía jamás haberlo conocido, -dijo Drake furioso.
(Unova, Liga Pokemón)
Después de un día largo observando las batallas, el campeón de Unova se encontraba regresando con sus compañeros a dicho edificio para tomar un merecido descanso. El día de hoy, la Elite Four lograron vencer a todos los retadores sorprendiendo a la Asociación y a todos los espectadores.
-¡Estuviste increíble Marshal! –gritó Shauntal emocionada mientras le daba un abrazo cariñoso.
-Gracias, -dijo el Maestro de los Pokemons peleas mientras la abrazaba de regreso y le daba un pequeño beso en sus labios.
-Jeez, consíganse un cuarto, -dijo Grimsley irritando a Shauntal (siempre decía lo mismo por más pequeño que fueran sus besos)-. Sabes, la gente civilizada suele hacer eso en un lugar privado…
Marshal se limitó a ponerle una mano en su pecho y darle un buen empujón al Maestro de Pokemons Oscuros mientras salía disparado hacia el suelo. Caitlin y Alder sonrieron, ya que jamás se aburrían de ver a Grimsley caer vencido al suelo.
-Darach me mandó un mensaje, -dijo Caitlin con una sonrisa mientras se sonrojaba ligeramente-, dice que preparó una cena especial en mi villa para nosotros y que todos nos esperan ahí. Al parecer Flint nos quiere hablar de un tal... ¿Hueverín?
Antes de que pudieran continuar la conversación, el Xtransceivier de Alder comenzó a sonar, cuando miró que era Iris le pareció peculiar ya que ella no solía llamar.
-Ustedes adelántense, -dijo Alder mientras se alejaba un poco del grupo-. Necesito atender esta llamada…
Caminó pacíficamente hacia las escaleras y se sentó en un escalón, levantó su muñeca y respondió con una sonrisa:
-Hola Iris, ¿qué tal tu…?
-¡YA TENGO MI PRÓXIMA META! –gritó Iris furibunda asustando a Alder, cuando la miró por el dispositivo notó que se miraba enojada-, ¡mi otro objetivo será ganar las ocho medallas de Hoenn y patear el trasero de ese tal Drake! ¡Así defenderé el honor de Drayden!
-Iris, respira profundo, -dijo Alder un poco asustado todavía, no había entendido muy bien lo que dijo pero era obvio que estaba enojada-. Primero lo primero… ¿cómo la estás pasando?
-¡Estaba todo perfecto hasta ahora! –Dijo Iris furiosa-, ¡un Drake de la Elite Four de Hoenn insultó a Drayden diciendo que era un despreciable egoísta y un farsante o fanfarrón o algo con la letra "f"! ¡Mi abuelo no es nada egoísta y me enojó que lo insultara así!
-Bueno, lo de fanfarrón estoy de acuerdo, -dijo Alder riéndose irritando un poco a Iris, su mirada fue tan penetradora que intimidó un poco al campeón-. P-pero no está bien decir esas cosas Iris, dijiste algo de una nueva meta.
-¡Así es! ¡Pienso retar los ocho gimnasios de Hoenn mientras que busco a Benga y le entrego la carta! ¡Así cuando gane las ocho podré luchar contra Drake y defender el honor de Drayden! –dijo Iris decidida-. ¡Como estudiante es mi deber defenderlo!
-Espera un momento Iris, -dijo Alder cambiando su expresión a una más seria ya que no le parecía muy bien la justificación de su nuevo objetivo-. Sabes que ganar ocho medallas o es sencillo, pero, ¿por qué quieres hacerlo?
-T-te lo acabo de decir, -dijo Iris un poco frustrada.
-Defender el honor de Drayden, sí, te escuché… pero estás mal… -le respondió Alder con seriedad-. El único honor que tiene Drayden eres tú, la verdad Iris tú eres su máximo honor y no necesitas defenderlo de personas quienes lo insultan. Siempre existirán personas que dudarán de tu potencial.
-No entiendo por qué dijo eso… ¿por qué Alder? –dijo Iris mirando al campeón con tristeza-. ¿Por qué no puede ver al abuelo que yo conozco?
Alder sintió un nudo en su garganta, él sabía la razón por la cual muchos entrenadores tenían resentimiento y odio por Drayden, pero Iris era muy joven para entenderlo. Aunque le cayera muy mal el alcalde, lo respetaba y no quería difamarlo con su propia nieta.
-Verás Iris, siempre habrán personas quienes no les agradarás. Pero no debes de escuchar a esas personas y sentirte afectadas por ellas, lo más importante es cuidar a quienes en verdad nos importan y defenderlos…
-Eso trato de hacer, quiero defender a mi abuelito, Alder, -dijo Iris con una voz de una joven guerrera.
Alder suspiró, él en verdad quería que Iris hiciera este viaje con el propósito de conocer al mundo desde otra perspectiva. Pero jamás pensó que tendría que comenzar desde esta en donde insultaban a su abuelo y se comprometía a hacer algo complicado como recorrer la región ganando medallas y gimnasios.
-Escucha, te propongo algo, -dijo Alder-. Está bien que vayas y ganes todas las medallas, pero quiero que lo hagas por otras razones. Piensa lo mal que se sentiría Drayden si se enterara de esto…
Se sintió culpable el campeón de usar a Dradyen como excusa, pero no pensó en algo mejor. Notó en la mirada de Iris un poco de culpabilidad ya que sabía que si se trataba de eso, seguramente cambiaría.
-Tienes razón, -dijo Iris suspirando-. No creo que Drayden estaría muy feliz de enterarse que actué de esa forma por él… ¡Alder! Ganaré todas las medallas para ser más fuerte y aprender más, si tengo la oportunidad de pelear contra Drake lo haré por diversión y no por venganza.
-Ahora sí suenas como la Iris que conozco, -dijo Alder con una sonrisa-, solo no le digas a tu abuelo que Drake te dijo esas cosas sobre él, ya sabes cómo reaccionará.
-Está bien, -dijo Iris mientras sonreía felizmente otra vez-. Ahora necesito saber a dónde ir para mi primera batalla de gimnasio…
-Bueno, en ese caso te recomiendo ir a Rustboro City, chiquitita, -dijo Alder con una sonrisa-. Si llegas a conocer a un hombre con el apellido Stone, dile que eres mi amiga.
-¡Lo haré! –dijo Iris empuñando su mano con determinación-. ¡Ya verás que entregaré esa carta y ganaré las ocho medallas!
-Sé que lo harás, -dijo Alder con una sonrisa-. ¡Mucha suerte con tu viaje!
Cuando colgó, Alder no pudo evitar suspirar una vez más preocupado. Sabía cosas que Iris necesitaría saber tarde o temprano en su vida, pero no era de su incumbencia y el único que podía revelarle esas cosas era Drayden y no él. Ya habían pasado casi trece años y todavía lo recordaba todo.
-¿¡Pero qué has hecho?! –gritó furioso Alder mientras lo seguía en aquel camino cerca del lago-, ¿¡tienes idea de lo que has ocasionado?! ¡¿Lo que esto significará?! ¿¡Cuántos se sacrificaron para lograrlo y tú solamente…?!
-Tú no entiendes Alder, -dijo Drayden con una voz fría interrumpiéndolo observando las pequeñas olas del agua, en su reflejo podía ver la poca sangre que salía de su nariz y múltiples raspones que tenía en sus brazos y su cara-, nadie jamás entenderá, ni siquiera tú quien te hiciste llamar una vez mi amigo… sabes, olvídalo… sigue pensando lo que quieras, no me importa.
Hay veces que necesitamos algo para cambiar nuestra actitud, -pensó Alder mientras trataba de alejar esos horrendos recuerdos con buenos-. Cuando Iris entró a la vida de Drayden, cambió y estoy feliz de ver que ambos sean felices, por más mal que me caiga ese fanfarrón barba-fea.
(Hoenn, Petalburg)
La casa de Wally era una que impresionó a los dos entrenadores. El jardín se miraba desatendido y sin mencionar que había unos columpios oxidados, los cuales seguramente no se habían usado en años. Pero cuando entraron por las puertas de la casa, se sorprendieron de ver todo tan limpio que incluso se sentía un poco molesto. Iris sintió envidia que Ben todavía tuviera los rollos en su nariz, ya que él no tendría que oler la casa exageradamente desinfectada.
Decidieron los papás conversar con Wally en privado en la sala mientras que le ofrecían a Iris y a Ben una taza de té. Lo primero que les pidió la mamá fue guardar sus Pokemons, ya que podían de alguna u otra forma hacerle daño a Wally. El pequeño Kecleon no tenía Pokeball, así que Ben fue inteligente y lo puso en su cabello y le dijo que se volviera invisible. Ya que parte de su cabello era rojo, su franja en línea recta no se notaba. Aunque ellos estuvieran en otra habitación, todavía podían escuchar toda su conversación.
-Mamá… papá… -dijo Wally triste mirando a sus padres-, ¿en verdad piensan que no soy capaz de tener un Pokemón propio?
-No es que no seas capaz, -dijo la madre con una voz preocupada (y un poco fingida para los oídos de Benga)-. Pero tú sabes lo peligroso que puede ser para ti tener tu propio Pokemón.
-¡P-pero no es peligroso! –Se quejó Wally-, ¡solamente… solamente quisiera tener uno para probar que sí puedo cuidarlo!
-Una vez más Wally, te dijimos que no-, dijo su papá con un tono más directo y enojado-, nos mudaremos en unas semanas y necesitamos ir a Verdanturf Town y tú te quedarás aquí.
-Cuando tus amigos terminen, -dijo la madre mientras besaba la frente de Wally y comenzaba a salir de la casa con su papá-, quiero que vayas a la cama.
-Regresaremos el próximo jueves, -dijo el papá mientras cerraba la puerta-, ya confiamos en lo suficiente como para dejarte solo así que no nos decepciones.
Cuando cerraron la puerta de la casa, Wally sintió un enorme peso en sus hombros. Ben e Iris sentían lástima por él y deseaban poder hacer algo para ayudarlo.
-G-gracias por ayudarme hoy… -dijo Wally mientras que ambos entrenadores entraban a la sala con él y Kecleon reaparecía en la cabeza de Benga-. Y-ya escucharon a… a mis papás… necesito descansar.
-Mentira, lo que en verdad necesitas es salir allá afuera y valerte por ti mismo, -dijo molesto Ben mientras señalaba la ventana cerrada de la sala-. Si jamás tratas de criar un Pokemón, ¿cómo sabrás si puedes o no hacerlo?
-¡Es cierto! –dijo Iris jovialmente mientras tomaba la mano de Wally y comenzaba a jalarlo ligeramente a la salida de la casa-, ¡te ayudaremos a atrapar a tu primer Pokemón! ¡Si quieres te presto alguno mío!
-¿D-de verdad? –los ojos de Wally estaban llenos de asombro e ilusión.
-Un momento Tiki, -dijo Ben mientras abría la puerta y recibía una mirada amenazante de Iris (quien estaba seguro Wally que pararía rompiéndole la nariz o algo)-, en lugar de usar un Pokemón que no es tuyo…
En ese momento, tomó a Kecleon y lo cargó entre sus manos, lo presentó ante Wally y ambos se vieron extrañados el uno al otro.
-Usa a Kecleon, creo que serán grandes amigos.
El Kecleon se bajó de las manos de Benga y se paró frente a Wally. Por un momento, el débil muchacho se sintió identificado al ver al Pokemón. El Pokemón tenía una franja en línea recta cuando debería de ser en zigzag. Era pequeño y se miraba débil, igual que él…
-¿Q-quieres ayudarme… Kecleon? –preguntó Wally un poco nervioso.
El Pokemón cambiador de colores respondió saltando a su hombro y haciendo un gemido de alegría. Wally se sintió tan feliz que comenzó a reírse, pero al realizar dicha acción forzó tanto su diafragma que comenzó a toser bruscamente, asustando a Ben y a Iris.
-N-no se preocupen… -dijo Wally mientras recuperaba el aire-, estoy bien…
(Ruta 102)
Cuando pisaron el césped vivo de la ruta, Iris inhaló felizmente el aire con su Deino afuera de su Pokeball. Una vez más, Benga tenía a sus dos pequeños dragones con él mientras que Wally caminaba con Kecleon en su cabeza.
-¿Tienes alguna idea del Pokemón que quisieras atrapar? –preguntó Iris mirando a Wally.
-Um… la verdad no… pero sería mejor que no fuera tipo hierba ya que por mi enfermedad podría hacerme mal… -dijo Wally con una sonrisa débil.
-Antes que nada, hay que verificar algo, -dijo Ben levantando un dedo-, ¿tienes Pokeballs?
-Umm… no…
-¿Tienes idea de qué ataques sabe Kecleon?
-N-no…
-¿Sabes cómo se atrapa un Pokemón? –preguntó Ben sorprendido de lo poco preparado que estaba el muchacho.
-P-perdón Ben, -dijo Wally apenado mientras se rascaba su cabeza-, la verdad es que jamás había pensado que esto fuera posible…
Ben no solía tener mucha paciencia para casos como estos, ya que él siempre venía preparado. Pero antes de saltar y quejarse, pensó que alguien como Wally no se espera que salga de su casa para atrapar Pokemons. Todos quienes lo rodeaban seguramente ya tenían una idea de quién era Wally y no le daban la oportunidad de cambiar y después de tantos años viviendo así, ¿quién estaría preparado para una aventura? Se sentó en la grama y observó a Kecleon más de cerca.
-Este Pokemón sabe Faint Attack, Fury Swipes, Lick y Feint –dijo Benga sorprendiendo a los otros dos entrenadores-, queda de más decir que su habilidad es Color Change, ya sabes sus ataques y ahora te daré una Pokeball que te podrá ayudar.
Cuando se levantó para entregar una Pokeball roja, dio un estornudo tan fuerte que sus rollos de telas salieron disparados de su nariz. Iris y Wally no pudieron evitar reírse escandalosamente al ver la escena, aunque al muchacho le costara realizar dicha acción ya que tosía después de cada segundo de reírse. Antes de que Benga pudiera quejarse, vieron unos arbustos moverse y supusieron que saldría un Pokemón. Fue ahí cuando vieron aparecer a un Pokemón pequeño, con un extraño casco verde en su cabeza y su pequeño cuerpo blanco el cual parecía una camiseta grande.
-Bueno, -dijo Iris mientras que ella y Wally se acercaban al Pokemón con curiosidad-, eso no parece un Pokemón tipo hierba…
-Sabes Didí, -dijo Ben mientras se frotaba la nariz (la cual tenía un poco de sangre)-, es un Ralts y es tipo psíquico.
-¿Crees que lo pueda atrapar? –preguntó Wally mientras que el pequeño Ralts lo observaba con curiosidad.
-Eso solo lo podrás decidir tú, Wally, -dijo Ben mientras empuñaba su mano con determinación y animaba al muchacho a vivir su primera batalla Pokemón.
-¡T-tienes razón! –dijo medio tosiendo Wally con una sonrisa y parándose valientemente frente al Pokemón psíquico-. ¡Vamos Kecleon! ¡Usa Fury Swipes!
El pequeño Pokemón Camaleón saltó al ataque y con sus pequeñas pero afiladas garras, atacó al Ralts.
-¡Rápido! –Gritó Iris moviendo sus brazos exageradamente-, ¡paralízalo! ¡O envenénalo!
-Déjame informarte Winnie que Kecleon no sabe esas ataques, -dijo Ben cruzando sus brazos y enojando a la entrenadora-. Sin mencionar que su habilidad es Synchronize, lo que haría que te transmitiera el mismo estado…
-¡ES IRIS! –Gritó frustrada la pequeña-. ¡¿Y cómo supiste su habilidad!?
-P-porque sus colores no cambiaron cuando Kecleon lo atacó, -dijo Ben poniendo un dedo en su oído (el cual estaba seguro que tarde o temprano le sangraría por los gritos de Iris)-. Si tuviera Trace tendría la misma habilidad de Kecleon de Color Change… ¿No lo notaste?
Pero el Pokemón Psíquico respondió al ataque con una fuerza psíquica que lanzó al Kecleon a varios metros de distancia. Wally sintió cómo su corazón palpitaba fuertemente de la emoción y jadeaba fuerte.
-¡Eso fue Confusión! –dijo Iris reconociendo el ataque.
-¡Kecleon! –Dijo Wally preocupado cuando lanzó al Pokemón al aire y aterrizó en el suelo-, ¿estás bien?
El pequeño respondió levantándose y sonriéndole a Wally. Después notaron que sus colores cambiaron y que una vez más se lanzó a atacar con Fury Swipes a Ralts, cuando este trató de usar Confusión, no tuvo tanto efecto y logró lastimar al Pokemón psíquico.
-Su habilidad le da la oportunidad de atacar, -dijo Ben mientras sonreía y cruzaba sus brazos, Iris puso atención ya que no entendía muy bien el concepto de la habilidad de Kecleon-. Cuando cambia colores, su tipo también cambia. Al recibir el ataque psíquico, ahora se convirtió en tipo psíquico y es por eso que el ataque de Ralts no le afectó mucho esta vez.
Cuando Ralts cayó casi vencido al suelo, Benga se sorprendió que Wally no le lanzara la Pokeball.
-¡Wally! ¡Atrápalo! ¡Atrápalo! –gritó Iris.
-¡Vamos Willie! –gritó Benga.
-¡Es Wally cabeza dura! –gritó Iris furiosa que no se pudiera memorizar dos nombres tan simples.
Wally tomó la Pokeball entre sus manos y con todas sus fuerzas la lanzó hacia Ralts. Cuando el dispositivo chocó con el Pokemón, este se abrió atrapándolo en la capsula. Se movió tres veces y finalmente, se detuvo, anunciando que la captura había sido un éxito. Wally tomó la Pokeball una vez más y miró a Kecleon, ambos se abrazaron y gritó:
-¡LO LOGRÉ! ¡ATRAPÉ MI PRIMER POKEMÓN!
-¡Lo lograste! –gritó Iris mientras corría para unirse al abrazo.
-¡Te dije que lo lograrías! –dijo Ben determinado mientras empuñaba su mano.
Wally, Iris y Kecleon saltaban de la felicidad mientras se abrazaban felizmente. Benga no pudo evitar sonreír, ya que comprendía lo importante que era esto para Wally. Decidió entonces, desde aquel momento, ayudarlo en todo lo que pudiera porque después de todo, eso era lo que le había enseñado su papá hace años…
Y recuerda Ben, -pensó el muchacho en su papá-. Ayudar a los demás te abre puertas para aprender más, después de todo, la gran sabiduría no viene sin antes aprender algo…
Estarás orgulloso papá, -pensó Benga con una sonrisa mirando al cielo-, cuando termine este viaje, sé que lo estarás.
Notas del Autor:
Amo a Wally, desde el primer momento que jugué Ruby me encantó. Ahora que Iris tiene un nuevo objetivo, al parecer Benga tendrá la tarea (además de ser su guía) de seguirla y recordarle la misión de Alder (o recibir patadas de Brelooms salvajes en este cap). ¿Qué aventuras les esperará al dúo ahora que Iris se propuso ganar las ocho medallas para defender el honor de su abuelito? Bueno, les puedo decir que será algo sorprendente e inesperado (me recuerda cuando escribía Cruzando Fronteras y mencioné por primera vez a Jupiter y a Mars cuando miraban a Grimsley y a Shauntal salir del café del Battleground… ¡oh bellos recuerdos!). En este fic, se tratarán temas de aventura y bueno, son niños así que no esperen tanto romance como en Cruzando Fronteras. Pero sí les aseguro una lectura digna de leer para reírse, emocionarse y sin mencionar que sorprenderse. Ya finalmente pude conectar todos los eventos en mi mente y ya podré escribir la historia con mejores detalles e indicios de mis proximos proyectos (como Flint y Hueverín). En fin:
Diamondmanuel: Cuando pensé en Benga recorriendo Hoenn, siempre me imaginé a un Kecleon a su lado regurgitándole bayas, pensé que sería divertido como detalle cómico. Y bueno, el pobre Birch lo ataca un Zigzagoon, un Wingul (en el animé), Poochyenas, Mightyenas, etc. jajaja me divierte la mala suerte de Birch. Como siempre, ¡gracias por el apoyo y el comentario!
Dark Rakzo: Bueno, originalmente pensé que estaría bien que Iris recorriera Hoenn por su cuenta por unos cuantos capítulos, pero luego pensé que sería más genial que estuviera con Benga (o Ben como cree Iris que se llama). Ooh, pensé en lo mismo cada vez que olvida el nombre de Iris (Sr. Palmera, Facha, etc…). No te preocupes, está planeado para ser largo, así que disfruta los capítulos. ¡Saludos a tu cueva! ¡Gracias como siempre por el comentario y el apoyo! (Bueno, lo mismo me pasó con un Dratini shiny, es rosado ajaja).
Virstorm7: Imagina un camino en donde te sigue un niño con mala memoria, peinado extraño y mala actitud, algo así le espera a Iris con Ben jajaja Bueno te contaré algo: una vez conocí a un hombre llamado Isabel y la verdad, siempre pensé que era de mujer. De allí vino mi inspiración de agregar al Marinero Ris jajaja (Andrea en Italia es para hombre, ¡increíble la diferencias de culturas!). Como siempre, ¡gracias por el comentario y el apoyo!
¡Todo comentario siempre es agradecido y apreciado!
