Capítulo 5: ¡Aventuras en Petalburg Woods! Parte I
(Petalburg City)
-¡Yo sabía que lo lograrías! –repitió por quinta vez la pequeña Iris mientras caminaba con Wally y Ben dirigiéndose a la casa del muchacho.
-¡Gracias en verdad por su ayuda! –Dijo Wally con una gran sonrisa, pero de repente cayó al suelo jadeando fuertemente.
La reacción de ambos entrenadores fue hincarse con él, preocupados que se desmallara como cuando lo conocieron en la Ruta 102. Pero Wally se volvió a levantar con una sonrisa, todavía sudando y débil.
-J-jamás sentí tanta emoción en mi vida… -dijo Wally con una gran sonrisa mientras jadeaba-. Q-quisiera probar que soy más fuerte de lo que parezco…
-Ahora tienes dos Pokemons que te ayudarán, -dijo Ben con una sonrisa.
Wally miró un poco sorprendido a Ben, ya que estaba seguro que Kecleon le pertenecía y que solo se lo había prestado para ayudarlo y poder atrapar a su primer Pokemón.
-¿P-pero Kecleon no es tuyo? –preguntó Wally mientras se le escapaba un tosido.
-No, no lo es, -dijo Ben con una sonrisa mientras cruzaba sus brazos-, solo me acompañaba pero jamás fue mío, además, pienso que los dos tienen dificultades con sus cuerpos y que juntos podrán superarlo.
Iris no pudo evitar sonreír, dándose cuenta que Ben no era tan arrogante, malcriado y cabeza dura como pensaba. Sus Pokemons dragones le dijeron que era una buena persona y supo que tuvo la razón en confiar en ellos. Tal vez era de aquellas personas que te dan una mala impresión al principio pero que necesitas conocerlas un poco más para entenderlas. Pensó todo eso antes de que…
-Oye Trinidad, ¿qué piensas hacer ahora con la carta?
-¡IRIS! ¡ES IRIS POR TODOS LOS DRAGONES! ¡I-R-I-S! –Gritó la niña mientras tomaba a Ben de sus hombros y lo agitaba bruscamente asustando un poco a Wally-. ¿¡DESDE CUÁNDO MI NOMBRE SUENA PARECIDO A TRINIDAD?!
-¿C-carta? –Preguntó Wally pensando que tal vez así lograría tranquilizar a la pequeña entrenadora-. ¿C-cuál carta?
-Es una carta que necesito entregar, -dijo Iris soltando a Ben (quien incluso se sentía mareado de tanto que lo agitaron)-. Estoy en Hoenn en una misión para entregarla a un entrenador muy poderoso. También quiero ganar las 8 medallas y retar a ese Drake-Bigote-Feo y defender el honor de mi abuelito, Drayden.
-Wow, ¿una misión? –dijo Wally emocionado mientras que su Kecleon se apoyaba en su hombro.
-¿Abuelito? –preguntó extrañado Ben cruzando sus brazos y sus dos Pokemons Dragones reacomodándose en sus dichos puestos.
-¡Sí una misión! –Dijo Iris ignorando a Ben y acercándose a Wally, -¿por qué no nos acompañas?
-Hay por favor, ¿acaso jamás piensas en tu misión? -dijo Ben frustrado mientras se pegaba en la frente. Pensó en cómo su abuelo pudo haberle confiado algo tan importante como una carta y ahora hacía todo menos buscar a la persona que debía recibirla. Pero… luego recordó que su abuelo no era exactamente la persona más seria o madura de todas…
-¿V-via-viajar? –Preguntó Wally un poco asustado-. Y-yo… no creo que pueda…
Por un momento, Benga se enojó y olvidó todo acerca de la carta. Sí había algo que no soportaba el muchacho (además de Iris) era las personas pesimistas y aquellas que se rendían fácil. Miró a Wally y pensó que era un buen momento para intervenir.
-¿Por qué? ¿Por qué todos te lo dicen? –dijo Ben interrumpiendo a Wally, sabía lo que se sentía que todos se opusieran a la meta que se establecía-. Te propongo una idea: tus padres regresarán el próximo jueves y hoy es lunes, así que tienes nueve días.
-¿Nueve días para qué? –le preguntó Iris un poco confundida.
-Para que venga con nosotros y gane una medalla, mínimo una, -dijo Ben se sentaba en la grama y se acostaba mirando al cielo-. Así podrías probar que eres más fuerte de lo que pareces.
-E-es una buena idea, -dijo Wally cuando se le escapó otro tosido-. Tengo un tío en Verdanturf Town quien una vez me ofreció atraparme un Pokemón y estoy seguro que él sí me escucharía si le digo que quiero hacer un viaje y…
-¡Tener una medalla solo lo convencería más! –interrumpió Iris con una sonrisa mientras saltaba frente a él.
-¡Exacto! –dijo Wally sonriendo a la niña, mientras que Ben seguía tranquilamente tirado en la grama sonriendo.
-Entonces está decidido, -dijo Ben mientras se levantaba con un brinco-, mañana en la madrugada saldremos a Petalburgh Woods e iremos a Rustboro City… Pero en serio Yimi, ¿qué harás con la carta?
-La verdad, pienso que la persona está en Rustboro ya que Alder me recomendó ir allí cuando le hablé por teléfono-, Benga por un momento se sintió nervioso al escuchar el nombre de su abuelo, pero Iris se puso al lado de Ben y le pisó el pie fuertemente-. Tal vez necesites ser educado como los dragones, con reforzamiento negativo. Es Iris.
-¿Le pegas a los Pokemons Dragones para que te obedezcan, niña cabeza de arbusto? –preguntó enfurecido Ben mientras saltaba en un pie y se sostenía el otro con mucho dolor.
-No, pero pienso alguien tan cabeza hueca como tú solo aprende a golpes, -dijo Iris con una sonrisa cruzando sus brazos.
-¿P-por qué no entramos? –preguntó Wally nervioso mientras abría la puerta de su casa, esperando que dejaran de pelear.
(Unova, Opelucid City)
El gran gimnasio de Opelucid City era conocido por su estructura tan fascinante, el cual te recordaba la lucha entre dragones, dándote una pequeña idea de lo que te esperaba al enfrentar al líder. Muchos retadores preferían pelear con Iris ya que ella no era tan callada, intimidante y sin mencionar que dura como Drayden. El alcalde solía tomar las peleas del gimnasio como una oportunidad para entrenar sus Pokemons y demostrarle a los retadores que no todos los líderes tenían piedad sobre su oponente.
En este momento, se encontraba él luchando con su Druddigon contra un muchacho que usaba un Beratic. Algo que muchos entrenadores hacían era atrapar aun Pokemón de hielo exclusivamente para luchar contra él, pero el error que muchos cometían era no tener una relación cercana con su Pokemón. Esto le daba una ventaja a Drayden y no dudó en tomarla. Le interesaba enseñar la lección que para vencer a un Pokemón Dragón, necesitarías más que solamente un Pokemón tipo Hielo.
-¡Ahora Beartic! –Gritó el entrenador asustado de que este fuera su último Pokemón en su equipo-, ¡usa Icicle Crash!
El enorme Pokemón tipo hielo formó grandes fragmentos de hielo justo arriba de su Druddigon y aunque pareciera tener ventaja, se sorprendió que el Pokemón dragón fuera veloz e imparable.
-¡Ahora usa Iron Tail! –gritó Drayden asustando al entrenador.
Fue rápido y directo, tan poderoso que el Pokemón de hielo cayó noqueado de un solo golpe al suelo. El retador miró completamente asustado a su compañero y corrió hacia él. Con solo verle su rostro, Drayden supuso que el muchacho jamás había perdido una batalla antes, pero pensó que sería lo mejor para él como entrenador.
-La derrota es el primer paso para el éxito, -Drayden se dio la vuelta y regresó a su Druddigon mientras se dirigía a la puerta del gimnasio dejando al entrenador en la arena todavía en estado de shock-. Regresa cuando entiendas la importancia de la derrota.
Decidió, al salir del gimnasio, dirigirse al Centro Pokemón para recuperar a Druddigon, ya que había dado una batalla excelente. Pensó que necesitaba agrandar a su equipo, ya que solamente tenía a su Druddigon y Haxorus. Cuando entró al edificio y dejó a su Pokemón con la enfermera, se dirigió a la salida para regresar al gimnasio hasta que…
-¡DRAYDEN! –el grito repentino de Chili quien saltó frente a él hizo que el alcalde se asustara (le recordó ligeramente a Iris ya que casi le dio un paro cardiaco)-. ¡Por fin te encontramos!
-J-joven Chili, -dijo Drayden aclarando su garganta y tratando de actuar tranquilo-, ¿qué desea?
-¿Por qué siempre tienes que ser tan serio con nosotros? –Preguntó Chili mientras ponía sus dos manos en su cintura y aparecía atrás de él varios líderes de gimnasio-. ¡Somos tus amigos, viejo! ¡Somos hermanos! ¡Somos compañeros! ¡Somos compadres, compadre!
Drayden respondió mirándolo serio y observando los líderes que lo acompañaban. Se dio cuenta que estaban todos y le sorprendió ya que en teoría hoy era un día de trabajo. Tristemente, Drayden era el más excluido del grupo de líderes. Aunque parezca que culpa la tengan los otros líderes, en realidad era del alcalde, ya que él no buscaba tener ninguna relación con ellos. Simplemente no confiaba en nadie más que en su nieta o en otras personas quien estaba obligado en creer, pero siempre mantenía su distancia de los demás líderes.
-Típicamente no te hubiéramos molestado, amigo de los dragones, -dijo Burgh mientras ponía una mano en su pecho, después empuñó su mano decidido-, pero la pequeña Iris me dejó con instrucciones las cuales dijo y cito: ¡no dejes que mi abuelito se quede solo! ¡Cuídalo por mí! Y como sabrás, yo no dudo de obedecer a Iris en dicha petición.
-¿Qué está pasando? –preguntó Drayden levantando una ceja confundido.
-Todos los años, la Asociación Pokemón de Unova organiza un almuerzo y cada año escogen a lazar quién decide el lugar del evento y lo organiza, -explicó Elesa-. Y este año, le tocó a Skyla así que todos la ayudaremos hoy a buscar un lugar decente para el almuerzo, ya que no queremos que quede mal en frente de la Asociación.
-¡Y Iris nos pidió que te incluyéramos en la decisión! –dijo Chili empuñando su mano.
-E Iris nos pidió, hermanito, -dijo Cress mientras chasqueaba sus dedos corrigiendo a su hermano menor-, si quieres establecer algo, hazlo con una gramática apropiada…
-¡Típicamente hubiera usado la villa de Caitlin! –Dijo Skyla con una sonrisa-, pero… la está usando su novio y sus amigos… además ya no me la quiere prestar por alguna razón…
-Tal vez por hacer un rodeo de pilotos salvajes en esa casa en año nuevo, muchachita, -dijo Clay riéndose-. No culpo a la princesita de no prestarte su casa, quien sabe qué le harás a la próxima.
-¡Oye! –dijo Skyla un poco apenada.
Drayden miró una vez más al grupo y se sintió un poco avergonzado de que Iris les haya pedido ese favor a los demás líderes. Con hacer eso, dejaba claro que se preocupaba por él y que tenía el concepto de que su abuelo era alguien solitario… algo que aunque ya supiera él que ella ya sabía, le dolía. No siempre fue así de solitario…
-Aprecio mucho su preocupación, -dijo Drayden mientras comenzaba a caminar de regreso a su gimnasio-, pero tengo trabajo que hacer.
Antes de que pudiera seguir caminando, Lenora lo tomó del hombro y al darse la vuelta se dio cuenta que puso dos dedos arriba de su ceja y sonrió mientras decía la líder:
-¿Por los viejos tiempos?
Para Burgh, los hermanos Striaton, Elesa y Skyla, dicha acción fue desconocida. ¿A qué se refería con viejos tiempos y esa señal con los dos dedos? Se miraba inmadura y un poco tonta la verdad. Pero Brycen solamente sonrió al igual que Clay al ver la extraña seña que dio Lenora, Drayden dio un suspiro de derrota y dijo:
-Escuché que alquilan una casa en Lacunosa Town… tal vez podríamos hablar con el dueño y preguntarle si nos la puede alquilar para la fecha del almuerzo…
Los jóvenes líderes se sorprendieron del cambio repentino de actitud que tuvo Drayden. Llegaron a Lacunosa más rápido de lo que pensaron y la casa que mencionó el alcalde parecía perfecta para el evento. Tenía un toque de antigüedad por toda la casa, sin mencionar que tenía una hermosa vista que daba a los enormes bosques habitados por Pokemons y la briza del mar se sentía desde la terraza.
Mientras que Drayden, Clay y Brycen hablaban en privado en un cuarto diferente con el dueño (seguramente estaban negociando el lugar para alquilarlo), los demás líderes se encontraban en la terraza del lugar. Todos se seguían preguntando la acción de la arqueóloga, mirándose entre ellos con confusión y duda. Los jóvenes decidieron preguntarse sus dudas en silencio, ya que sentían pena de preguntarle a Lenora lo que recién acababan de ver. Pero Chili no soportó más y la curiosidad le ganó a su paciencia.
-¡Qué fue eso de los deditos! –preguntó Chili repentinamente rompiendo el silencio y sorprendiendo a la líder (sus hermanos lo vieron molesto ya que fue un gesto maleducado e inmaduro).
-Y por fin alguien pregunta, -dijo Lenora con una sonrisa-. Como ustedes sabrán; llevo casi trece años de ser líder y los otros tres lo han sido más que yo. Antes, las cosas eran diferentes… la unión entre nosotros era tan linda y llena de amistad.
-¿Y ahora no lo son? –preguntó Skyla con curiosidad.
-N-no quise decir eso… -respondió Lenora un poco nerviosa-. Me refiero a que Drayden era más amistoso, ¡incluso era un buen amigo de Alder!
Esas últimas palabras no parecieron procesar en las mentes de los jóvenes, ya que vieron a la líder extrañados. Parecían esperar a que dijera que era una broma ya que jamás pensaron que fuera posible una amistad entre Alder y Drayden.
-P-perdóname Lenora, -dijo Elesa un poco apenada mientras pasaba una mano por su cabello rubio-. ¿Escuché mal o dijiste que Alder y Drayden son amigos?
-Fueron… -dijo la arqueóloga mirando al cielo con tristeza, pero luego pensó que no debería de estar hablando del tema ya que era algo… delicado…-. ¡Pero ya dejemos eso atrás! Es hora de pensar en comida para el almuerzo… ¿Alguna sugerencia?
-¡Algo exquisito por supuesto! –dijo Cilan mientras señalaba al cielo con esperanza.
-¡Tiene que tener algo picante para darle sabor! –dijo Chili empuñando sus manos.
-No olviden una refrescante bebida para calmar tanta flama de pasión-, respondió Cress.
-Podríamos poner algo de color, ya saben para darle un detalle especial al almuerzo-, dijo Burgh con una sonrisa distrayéndose por completo.
-¡Oigan! –Dijo Skyla un poco molesta-, ¡yo debería de organizar el evento!
-Si tú lo organizaras, -dijo Chili poniendo ambas manos en su cintura-, solamente traerías vasos plásticos, una gaseosa y otras bebidas no recomendadas para una junta de negocios, ¡admite que no eres la mejor para eventos serios que no involucran locuras!
-¡Soy joven y tengo todo el derecho de ser loca! –gritó Skyla molesta y sonrojada.
Lenora sonrió ante la escena, ya que ella sabía que si hablaba del evento podría distraerlos y hacerlos olvidar de lo que recién había escapado de su boca. Pero Elesa parecía todavía curiosa en el tema ya que no comentó nada y seguía observando a la arqueóloga con desconfianza. ¿Qué secretos ocultan los líderes mayores de los líderes menores? Pero Lenora sonrió, aunque en su mente no podía evitar pensar en aquellos días que el grupo de líderes jóvenes estaba compuesto por los que hoy en día eran considerados mayores.
Lucharemos por la verdad y defenderemos con los ideales, ¡siempre leales a la unión entre nosotros, hermanos! –pensó Lenora con nostalgia el lema que no había sido mencionado en casi trece años…
Drayden se encontraba en el cuarto privado con los otros líderes, satisfechos de haber podido negociar el edificio. Este lugar era muy buscado por todos los extranjeros ya que tenía todo el sabor y lujo que te podía ofrecer Unova. Aunque el negociante era algo duro de personalidad, sería imposible que pudiera lograr negarle algo al grupo que tenía a un hombre con un silencio frío y penetrador, otro con unos ojos intimidantes y otro hombre con acento de vaquero y además palabras fuertes y gritonas.
-¡Así se hacen los negocios, muchachos! –dijo felizmente Clay mientras le pegaba en la espalda a Brycen y a Drayden-. ¡Muchas gracias por el lugar, mi buen amigo!
-El placer es el mío, Sr. Clay, -dijo el dueño de la casa mientras le agitaba la mano al líder.
Después de soltarle la mano, Clay notó que sus dos compañeros seguían igual de callados. La diferencia era que cuando Brycen estaba callado, simplemente no hacía ruido. Pero cuando Drayden estaba en silencio, intimidaba a todos quienes estuvieran a sus alrededores, incluyendo al pobre dueño de la casa que lo miraba con un poco de miedo.
-Vamos, Drayden, compadre-, dijo Clay captando su indiferencia y lo tomaba con un brazo en un abrazo amistoso-. No puedes seguir vagando por los campos como un bronco solitario, ¡muestra esos dientes y sonríe! ¡Cómo en los viejos tiempos!
-Eso no importa ya, quedó atrás, -respondió Drayden mientras se soltaba de los brazos de Clay y comenzaba a caminar hacia la salida.
-Ya que quedó atrás, me imagino que no te importará decirnos qué pasó hace casi trece años en ese viaje… ¿verdad? –dijo repentinamente Brycen.
Drayden se detuvo repentinamente, el ambiente automáticamente se tornó tenso y ambos líderes intercambiaron miradas. Una mirada violenta y amenazante de un maestro y otra fría y retadora de un digno veterano. El pobre dueño y Clay tragaron saliva de los nervios, ya que parecía como si estuvieran a punto de pelear. Por suerte aparecieron los otros líderes y Lenora detectó al instante la tensión.
-Ya, ya, -dijo Lenora mientras le daba una palmaditas en la espalda a Drayden y después se acercó a Brycen y le dio también unas palmaditas en la espalda-. Todos estamos un pocos cansados por el viaje, será mejor juntarnos otro día para terminar de organizar el even-
¡RING-RING-RÍNG! ¡RING-RING-RÍNG! ¡LLAMADA! ¡LLAMADA!
Maldito tono de Digletts-, pensó para sí Drayden, quien necesitaba leer el manual para averiguar cómo demonios cambiar el tono de su Xtransceiver mientras atendía con mucha vergüenza el teléfono saliendo de la habitación, aunque ya sabía quién era-. Hola mi niña, ¿cómo estás?
Cuando salió de la habitación, Chili se comenzó a reír por el tono que recién había escuchado. Pero el ambiente estaba tan tenso y callado, que su risa murió a los pocos segundos de haber comenzado (sin mencionar que sus hermanos lo vieron serio, ya que no era hora de reír). Lenora miró preocupada a Clay, después ambos miraron al mismo tiempo enojados a Brycen, ya que él sabía que preguntarle eso a Drayden era delicado.
-Pst, -escuchó Burgh que seguía sorprendido al notar el cambio de expresión de Drayden cuando atendió la llamada de Iris, al darse la vuelta se dio cuenta que Elesa lo estaba invitando a salir de la habitación-. Ven un momento, necesito hablarte.
-Claro, -dijo Burgh mientras salía de la habitación con la belleza iluminadora.
Cuando caminaban por el pasillo, Elesa abrió repentinamente la puerta de un pequeño closet y jaló a Burgh de su pañuelo adentro. El líder se sintió un poco sorprendido e… incómodo de estar en un espacio tan cerrado con Elesa. El closet era uno en donde se guardaban los utensilios de limpieza. Era tan pequeño, que ambos (siendo tan altos) se sentían atascados. Burgh solo necesitaba ponerse de puntillas y ya chocaría su cabeza con el techo. La líder prendió la luz y dijo:
-¿No te parece extraño?
-¿Estar encerrados tú y yo en un closet excesivamente pequeño? –Preguntó Burgh nervioso ya que estaba a un paso de distancia de Elesa-. No, para nada.
-Me refiero a eso que vimos hoy, -dijo Elesa un poco apenada, ya que se había dado cuenta que al estar encerrados en un closet con él insinuaba otras cosas-. Me refiero, ¿a qué se refería Lenora con eso de que Alder y Drayden eran amigos?
-Los tiempos cambian, supongo, -dijo Burgh confundido.
-¿Pero Alder y Drayden? ¿Alder Adeku y Drayden Lysander? –cuestionó Elesa.
-Bueno lo admito, -dijo Burgh poniendo una mano en su barbilla-. Fue muy peculiar lo que Brycen dijo y la forma que Drayden reaccionó… ¿qué habrá sido?
-No lo sé, pero siento que los líderes mayores nos están ocultando algo… -dijo Elesa un poco triste mientras cruzaba sus brazos y su tacón se chocaba con un trapeador-. ¿Qué hacemos?
-Tratemos de realizar nuestra propia investigación, -dijo Burgh chasqueando los dedos-. Así podremos averiguar qué pasó con los líderes mayores. Queda de más decir que no involucraremos a la pequeña Iris en esto.
-Totalmente de acuerdo, -dijo Elesa mientras apagaba la luz y salía del closet con Burgh.
Mientras que esta bizarra escena ocurría, Drayden salió a la terraza del lugar para tener un poco de privacidad al hablar con su nieta.
-¡Te tengo buenas noticias abuelito! –dijo Iris felizmente al otro lado del teléfono.
-¿Encontraste al famoso Benga? –preguntó Drayden.
-Umm… no… -respondió Iris un poco apenada-. En realidad, ya tengo una meta y comenzaré mañana.
-Dime, ¿qué es mi niña? –Drayden estaba seguro que sería algo relacionado con los Pokemons Dragón.
-Retaré los ocho líderes de gimnasios y conseguiré las medallas reconocidas por la Asociación-, dijo Iris con mucha determinación empuñando su mano.
-Está bien… un momento… ¿qué dijiste? –Drayden estaba tan seguro de lo que iría a decir Iris que no le puso atención, pero ahora se sorprendió ya que no estaba relacionado con lo que pensaba.
-Umm… que ganaré las ocho medallas reconocidas por la Asociación de Hoenn… -dijo Iris un poco insegura, ya que sabía que no debía mencionar a Drake-. Pienso que debería de hacer algo mientras busco a Benga, abuelito, y en verdad lo quiero hacer.
Drayden se quedó un momento en silencio y cerró sus ojos. Iris sabía que cuando su maestro hacía este gesto, estaba meditando. Lo que no sabía la pequeña era que Drayden no pensaba en lo difícil o peligroso que sería recorrer caminos desconocidos y retar a entrenadores poderosos y ganarles a cambio de unas medallas. Más bien pensaba lo que le esperaría si ganaba las ocho medallas y se dirigía después a Ever Grande City…
Drake Aragon –pensó Drayden preocupado-. ¿Estás segura que es lo que quieres?
-¡Sí abuelito! –dijo Iris decidida mientras empuñaba su mano-. ¡Eso me ayudará a crecer! ¡Estoy segura que en el camino me toparé con Pokemons Dragón!
-Aunque en verdad esté de acuerdo en tu nueva meta-, dijo Drayden quien sabía que no podía interferir mucho en la vida de su aprendiz-. Me inquieta que estés viajando sola por todas partes.
-¡No viajo sola! ¡Estoy viajando con un nuevo amigo llamado Wally y un bruto llamado Ben! –dijo Iris emocionada.
-¿Ben? –Preguntó Drayden, le pareció extraño lo mucho que ese nombre se parecía a Benga-. ¿Estás segura que ese Ben no es el mismo que tú buscas?
-Segura, no hay forma que sea él-, respondió Iris un poco molesta recordando su experiencia con él en tan solo dos días-. Aquí en Hoenn es normal el nombre Ben, así que estoy segura abuelito.
-¿Y ambos son varones? –Drayden pensó en lo que había dicho Cress en su despedida sobre el romance… estaba seguro que el nombre Wally era de una niña.
-Sí, lo son, -dijo Iris con una sonrisa-. En este momento estamos en la casa de Wally, yo estoy durmiendo en el cuarto de invitados y Ben está durmiendo en la sala. Mañana iremos al Petalburg Woods.
-Muy bien, -Drayden le incomodó la idea de que Iris viajara con solo hombres, pero pensó que seguramente se encontraría con mujeres más adelante… pensó en Glacia… trató de empujar esos pensamientos pensando en su aprendiz-. Recuerda siempre ir preparada con antídotos y más, cuando entras a un bosque es normal que resultes lastimado con esos Pokemons.
-Así será, ya verás, -dijo Iris mientras se despedía con su mano-. ¡Adiós abuelito! ¡Te quiero!
-Y yo a ti, mi niña, mucha suerte y mucho cuidado.
Cuando terminó la llamada, Drayden volvió a pensar en Drake Aragon… en verdad esperaba que no se topara Iris con él en su viaje. Estaba seguro que si eso ocurría, seguramente le hablaría cosas malas de él a su aprendiz. El alcalde sabía que su nieta no pensaba dos veces cuando se trataba de defender a quienes quería y en ese estado no era muy buena haciendo decisiones.
Estoy seguro que Glacia fue amable con ella porque no sabía que Iris es mi nieta… -pensó Drayden mientras observaba el paisaje-. En verdad espero que pueda seguir viajando en paz y que regrese lo más pronto posible a casa…
(? ? ?)
-Y cinco…. ¡y cinco, seis, siete y ocho! ¡Así nenes! ¡Sigan bailando! ¡Sigan bailando!
¡RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII IIIIINNNNNNNNNNNNNG!
Con mucho enojo, el individuo detiene la música, la cual estaba a todo volumen y atiende el teléfono. Se escuchaba desinteresado y muy enojado por la interrupción. Al apretar un botón, salió una pantalla con imágenes en vivo en un bosque vivo y vasto, con tres hombres vestidos con camisa de rayas y pantalón negro.
-¡Señor! –Dijo uno de los dos hombres-. ¡Llegamos al destino y esperamos la siguiente orden!
-¿Por qué me interrumpen si ya lo saben? –Dijo el individuo molesto-, tienen que robarle al hombre de Devon Company esas cosas… Tecnológicas… lo que sean…
-¿Y si alguien interviene? ¿Qué hacemos? –preguntó uno de los hombres.
-Para eso sirven los Pokemons, -dijo el individuo molesto, haciendo que el sarcasmo fuera claro en su tono de voz-, ¡destruyan a quien sea que intervenga! ¡Y no me molesten! ¡Tengo una sesión de baile que necesito terminar! ¡Y no me fallen como la última vez!
-P-pero, apareció Glacia de la Elite Four, ella intervino y salvó al Profesor Birch…
-¡No más excusas! ¡Regresen a su misión y no me molesten!
Al colgar la llamada, el individuo pasó una mano por su cabello exageradamente estilizado con afro. Después de mover un poco su cabeza con ritmo, dio un grito mientras se daba la vuelta y miraba a sus Pokemons y decía:
-¡Y cinco, seis, siete y ocho!
(Hoenn, Petalburg Woods)
-Es increíble cuántas cosas llevas en tu mochila, -dijo Iris mientras observaba con su Fraxure la mochila de Wally, la cual a cada paso se podían escuchar todas las botellas y medicinas que rebotaban adentro de ella.
-B-bueno, traje medicinas para cualquier situación que tenga con mi enfermedad-, dijo Wally con una risa nerviosa y su pequeño Ralts se apoyaba en su hombro.
-Hay que ver el lado positivo, -dijo Iris riéndose mientras que Benga se encontraba frente al grupo guiándolos-, no tendremos que preocuparnos por tu enfermedad ya que tienes una farmacia portátil.
Ambos se comenzaron a reír, aunque el pobre muchacho de cabello verde se vio obligado a sacar un inhalador a media carcajada. Cuando Iris notó que Ben se miraba muy serio, no pudo evitar suspirar y decir:
-Quién lo diría, al final el guía está perdido…
-¡No estoy perdido! –Respondió Ben enojado-, es solo que este bosque es engañoso y hay que tener cuidado.
-Ahora que lo recuerdo, ¡me regalaron un mapa y una brújula! –dijo emocionada Iris mientras sacaba ambos objetos y le daba el mapa a Wally.
-Umm… ¿saben leer los mapas y las brújulas? –cuestionó Benga mientras cruzaba sus brazos con su Dratini en sus hombros y Gible en la cabeza.
-¡Por supuesto! –Dijo Iris mientras observaba el compás con mucha confianza y Wally desdoblaba el papel que supuso que era el mapa-. ¿Cuál es la ciencia? ¡Solamente tengo que seguir la aguja!
Lo primero que hizo Iris fue comenzar a caminar hacia una dirección y repentinamente paró y comenzó a seguir otra, siguiendo ciegamente la dirección que le apuntaba la brújula y paraba caminando en círculos. Mientras que Iris seguía dando pequeñas vueltas, Wally logró desdoblar el mapa pero Benga pudo notar claramente que lo estaba leyendo al revés y sin mencionar que parecía confundido. Su reacción fue pegarse en la frente y su mano recorrió lentamente todo su rostro.
-Denme el mapa y la brújula, -dijo el muchacho un poco desesperado mientras extendía ambas manos.
Wally e Iris, muy apenados, entregaron ambos objetos y Ben al tomarlos, los observó por un momento y notaron en su expresión que se miraba más calmado. Sintió un gran alivio al poderse ubicar y también orgulloso ya que no estaba tan perdido como pensaba.
-Antes de continuar, tengo que enseñarles algo, -dijo Ben mientras apuntaba su dedo hacia el cielo-, ¿por dónde sale el sol?
-Umm, por esa dirección… -dijo Wally apuntando al cielo también.
-El este, sale por el este, un punto cardinal, -explicó Ben mientras levantaba la brújula-. Existen cuatro puntos cardinales: norte, sur, este y oeste. El más fácil de ubicar es este y oeste, ya que en el primero es en donde sale el sol y el segundo es en donde se esconde el sol al final del día. La brújula no te apunta el camino que debes de seguir.
-¿A no? –preguntó Iris confundida, ya que jamás había usado una brújula en su vida.
-No Emmi, -dijo Benga recibiendo otra mirada amenazante de Iris-. Las brújulas son utilizadas para ubicar los cuatro puntos cardinales y siempre, SIEMPRE apuntará al norte. Ya sabiendo tres de cuatro te podrás ubicar.
-¿Es por eso que el mapa siempre trae un dibujo con los cuatro puntos? –cuestionó Wally emocionado por escuchar una lección que no estuviera relacionado con su enfermedad y su Ralts parecía reaccionar con su emoción positiva.
-Así es, -dijo Ben mientras comenzaba a caminar-, según este mapa, la próxima salida queda hacia el norte así que debemos dirigirnos a…. esa dirección, vamos.
El trío comenzó a caminar entre la densa vegetación. El lugar era hermoso sin mencionar que había un olor magnífico de plantas las cuales relajaban mucho los pulmones de Wally (algo que notó Benga al no escucharlo toser todo el tiempo). Estuvieron por horas caminando (tuvieron que detenerse varias veces para dejar que Wally recuperara un poco sus fuerzas) y la verdad Iris cada vez se sorprendía más de las habilidades ocultas de Ben. Además de saber leer mapas y brújulas, recordó que también podía saber la habilidad de un Pokemón con solo observarlo, algo que la verdad no era fácil de suponer o adivinar. Se preguntó cómo alguien quien recuerda tantas cosas como los puntos cardinales, las habilidades Pokemón y Arceus sabrá que más oculta, podría olvidarse de nombres tan simples.
-¡Wow! –Gritó Wally emocionado mientras apuntaba un arbusto-. ¡Un Pokemón!
Voltearon a ver los arbustos que el niño apuntaba y notaron entonces a un Pokemón que parecía un hongo, de color verde y con dos pies pequeños. La primera reacción de Wally y de Iris fue tratarse de acercar a él, pues para la pequeña niña era algo tierno y pequeño. Pero su camino fue interrumpido cuando Ben extendió sus brazos y los detuvo.
-Es un Shroomish, -dijo Benga antes de que Wally e Iris se quejaran, extendió su mano y les enseñó su Pokedex sorprendiéndolos-. Es un Pokemón que al sentirse amenazados, suelta esporas altamente venenosas… deberíamos evadirlos.
-¡¿Un Pokedex!? –gritó Iris sorprendiendo a los dos muchachos por su grito agudo, incluso espantando al pequeño Shroomish, tomó el dispositivo entre sus manos y miró asustada a Ben-. ¿¡Tienes un Pokedex?!
-B-bueno, si lo saqué de mi bolsillo, ¿qué te dice la lógica? –preguntó Ben molesto mientras pasaba un dedo por su oído, estaba seguro que pararía sordo al final de este viaje.
-¡No puede ser! –Dijo asustada Iris recordando la última vez que conoció a alguien con un Pokedex-. ¿Quién te lo dio? ¿Conoces a la Profesora Juniper?
-¿Profesora Júpiter? –Preguntó Ben confundido-, ummm no; me lo prestó un viejo amigo de mi familia.
-¿Quién?–dijo Iris con curiosidad, incluso Wally sintió curiosidad-. ¡Y es Juniper! ¡No Júpiter!
Maldición, si les digo que conozco al Profesor Birch se preguntarán quién es mi familia y si siguen conectando puntos… sabrán quién es mi abuelo… -pensó Benga un poco nervioso ante sus dos acompañantes-. Nadie impo-
-¡NOOOO! –escucharon repentinamente el grito de un hombre quien corría a toda velocidad a su dirección, quien se pasó atropellando al pobre Benga, el muchacho paró en el suelo adolorido con su Dratini y su Gible-. ¡No me digan que ya se fue!
-¿Cuál es su problema? –preguntó furioso Ben mientras se levantaba del suelo con la ayuda de Wally (Iris se quedó parada a un lado riéndose un poco de la escena).
-¿Huh? –Dijo el hombre confundido mientras se daba la vuelta y notaba a los tres niños-. ¡Mil disculpas! ¡No los vi!
-¿P-pero cómo es posible que no me viera si…?
-¡No se preocupe! –interrumpió Iris a Benga (quien la miró enojado)-. ¡Estamos bien!
-¡Un momento! –dijo furibundo Ben quejándose-. ¡Fue a mí quien atropelló, Whitney!
-No seas un niñote, -le respondió Iris enojando más a Ben y Wally decidió mejor dar un paso atrás ya que recordó lo que la niña había dicho acerca del reforzamiento negativo, se acercó a Ben y le pegó un puñetazo en su estómago-. ¡Y es Iris!
-Lamento mucho el inconveniente, -dijo interrumpiendo el hombre mientras se acercaba al grupo (aunque Ben pareciera como si estuviera a punto de colapsar en el suelo por la falta de aire)-. Mi nombre es Kennedy, ¡mucho gusto!
Observaron al hombre una vez más, no podían creer que alguien como él estuviera corriendo por el bosque. Vestía con un traje negro y una corbata verde oscuro, la verdad parecía un hombre de negocios y no un explorador de bosques. Tenía cabello café y una mirada seria, pero amigable. Le calcularon que seguramente ya estaba entre los treinta tantos cerca de los cuarenta años.
-Umm… mi nombre es Wally, ella es Iris y el que le sacaron el aire es Ben-, dijo el joven mientras se le escapaba un par de tosidos.
-Mucho gusto, es lindo ver a un grupo de tres amigos viajar juntos, -dijo Kennedy con una sonrisa-. La vida es más linda cuando se comparte con quienes quieres.
-No existe alguna forma para que llegue a quererla… -suspiró Ben molesto mientras recuperaba su aire y miraba a Iris, quien le envió una mirada asesina.
-Disculpe Sr. Kennedy, pero... ¿Por qué estaba corriendo? –preguntó Iris tratando de ignorar a Ben.
-Bueno… lamento mucho que tuvieran que ver eso-, respondió Kennedy con una risa nerviosa mientras rascaba su cabello castaño-, pero la verdad, he estado buscando un Shroomish desde hace tiempo ya que desde niño siempre estuve rodeado de ellos. Siempre quise mi propio, pero con los años entré a la universidad y encontré un trabajo, ocupando mucho de mi tiempo y por un momento olvidé mi adoración por esos Pokemons. Y ahora que finalmente tengo un poco de tiempo, quiero atrapar uno… pero cuando los veo… me siento como un niño otra vez y corro tras ellos… ¡qué les puedo decir! Como dice mi jefe: los adultos solo somos niños más altos.
-¡Wow! ¡Es cierto! –Dijo Iris fascinada pensando en Alder, Burgh y otros de sus amigos en Unova-. ¡Yo conozco a muchos adultos que actúan como niños todo el tiempo!
-¿Qué clase de adultos conoces? –preguntó Ben medio susurrando, mientras que su Dratini y Gible sonreían nerviosos con Wally, parecía como si todas sus respuestas provocaran una pelea entre los dos.
-¡Ustedes niños pueden ser a ratos muy divertidos! –Dijo riéndose Kennedy-. Es una lástima que ese Shroomish escapara… en verdad quería uno…
Iris no pudo evitar sentir un poco de tristeza, ya que este hombre le recordaba mucho a Clay. El líder de Gimnasio también era un hombre empresario, algo que siempre lo dejaba con poco tiempo para él. Pensó que alguien tan ocupado como Clay o, en este caso, el Sr. Kennedy sería maravilloso tener un Pokemón que le alegrara el día y lo hiciera pensar en algo más que en solo su trabajo.
-¡Hey! –Dijo Iris mirando a Wally y a Ben emocionada con su Fraxure-. ¡Ayudemos al Sr. Kennedy a atrapar a un Shroomish!
-Por mi está bien-, dijo Wally con una sonrisa y su Ralts se reacomodaba en su hombro.
-Ya que… de todas formas necesitan entrenar más a sus Pokemons si quieren ganar el primer gimnasio… -dijo Ben mientras suspiraba, no le gustaba mucho cambiar planes de forma repentina.
-¡Sr. Kennedy! –Dijo Iris con una sonrisa llamando la atención del hombre-. ¡Queremos ayudarlo a atrapar un Shroomish!
-¿En verdad? –cuestionó el hombre cruzando sus brazos y dudando un poco su habilidad, observó a los Pokemons que traían y en lugar de pensar que eran extranjeros, supuso que eran niños quienes mami y papi les regalaba Pokemons extraños-. ¿Y cómo pueden ayudarme?
-Bueno, si quieres un Shroomish esta es una buena época-, dijo Ben mientras extendía su mano y le pedía de regreso a Iris que le regresara su Pokedex y lo guardaba en su bolsillo-. Después de las lluvias, los Shroomish salen de sus escondites para alimentarse de nutrientes que se encuentran en el suelo… pienso que no será muy difícil encontrarlo.
-Vaya, sí que sabes de Pokemons, -dijo Kennedy sorprendido mirando a Ben más detalladamente-. Me resultas ligeramente familiar…
-Umm… ¿yo? –preguntó Ben un poco nervioso, rezando que no lo reconocieran o relacionaran con su abuelo.
-¡Increíble! –gritó emocionado Wally distrayéndolos-. ¡Vamos a entrenar Ralts! ¡Siento tanta emoción que creo que voy a-!
El pobre muchacho comenzó a toser tan fuerte que incluso Kennedy se asustó. El pequeño Ralts le pasó su inhalador y logró tranquilizar los pulmones de Wally. Después de que se levantó, con la ayuda de Ben y Kennedy, comenzaron a recorrer los caminos hermosos del bosque. Se podían ver Zigzagoons corriendo por todas partes, unos cuantos Slakoth durmiendo en árboles y varios Tailows volar por el cielo.
Fueron a parar a un pequeño acantilado, el cual se podía atravesar sobre un tronco que parecía estable. La verdad, también se miraba un poco viejo. El acantilado no era tan hondo, pero si llevaba a un río el cual tenía una corriente rápida.
-¿Será seguro? –preguntó Wally mientras observaba con desconfianza.
-Iré a revisar, -dijo Iris mientras se subía al tronco y regresaba a su Fraxure a su Pokeball.
-Detente, -dijo Benga mientras la tomaba del hombro y regresaba a sus dos Pokemons a sus Pokeballs, colocándolos los dispositivos por su cincho-, yo iré.
-¿Acaso no me crees capaz? –preguntó Iris molesta mientras que Ben se quitaba su mochila para aligerar su peso y subía a su lado.
-¡No es eso! –Dijo Ben molesto mientras comenzaba a caminar por el tronco-, no quiero que te caigas porque después me tocará a mí recogerte.
-¿Recogerme? –Preguntó Iris molesta alcanzándolo, ya iban casi a la mitad del tronco-, ¿acaso soy un pedazo de basura o algo para que me recojas?
Kennedy y Wally todavía esperaban al otro lado del tronco, sorprendidos de lo rápido que podían colisionar sus personalidades y pelearse. Desde un principio, Wally notó que se peleaban por todo pero en este caso, era obvio que Ben se preocupaba por Iris y no quería que se hiciera daño. Era una lástima que el orgullo e inmadurez de la pequeña no le dejara ver la verdad. Por el otro lado, Ben podría decir que le preocupaba pero alguien con esa actitud tan inmadura no lo admitiría.
Fue cuando llegaron a la mitad, que ambos escucharon un ruido sospechoso y en menos de un segundo, el tronco se rompió y ambos cayeron al río.
-¡Ben! ¡Iris! –gritó asustado Wally.
Cuando Iris cayó al agua, la corriente la empujó más al fondo y trató de alcanzar una de sus Pokeballs, pero no pudo. La corriente era fuerte y cada vez que lograba salir, una vez más era arrastrada al fondo y era empujada bruscamente contra las rocas del fondo del río. Sentía que se ahogaría y que pronto ya no podría luchar más. Pero pronto sintió una mano que la tomó de la muñeca y la sacó a la superficie del agua mientras seguían siendo empujados bruscamente.
-¡Dratini! –Gritó Ben mientras trataba de mantener a flote a Iris con su propio cuerpo y presionaba la Pokeball en su cuello-. ¡Ayúdanos!
Cuando se materializó el Pokemón Dragón, pudo ver cómo Ben se hundía en el agua por tratar de mantener a Iris a flote, quien estaba un poco mareada por casi ahogarse. Rápidamente tomó a la niña y le dio lugar a Ben para que nadara por su cuenta. El muchacho observó nervioso mientras seguían siendo arrastrados bruscamente por la corriente.
-¡Maldición! –Gritó Ben asustado cuando notó que habían unos rápidos a pocos metros-, ¡hay que salir de aquí, Dratini!
Logró ver a tiempo un tronco que sobresalía del río y tomó a Iris y a su Pokemón para subirse al tronco. Era su única oportunidad. Logró tomarlo con una mano y con la otra sostuvo a Iris, quien seguía un poco atontada por los golpes y la falta de oxígeno. Ahora se encontraba Ben colgado del tronco y al mismo tiempo cargaba a Dratini y a Iris. Su Pokemón se deslizó por sus cuerpos y al ponerse sobre el tronco, trató de ayudar a Ben para subir a Iris primero.
-¿P-por… q-qué… pesa… tanto…? –Dijo molesto Ben mientras la cargaba con un brazo y la lograba subir al tronco esforzando mucho sus brazos, después se subió él y miró el rápido, en verdad hubieran muerto por las rocas y la velocidad del agua si no hubieran salido a tiempo-. Estoy seguro que su pelo es el 70% de su peso.
Tomó a Iris y la puso en su espalda mientras que él y Dratini caminaron por el tronco y llegaban a una orilla. Dejó delicadamente a la niña en el suelo mientras que él se tiraba y se sentaba en la grama y movía adolorido sus brazos.
-¡Chicos! –dijo asustado Benga mientras miraba su cincho de Pokeballs con su Dratini, preocupado que alguno se hubiera caído en la corriente del río. Pero al ver las otras dos Pokeballs intactas, se sintió aliviado-. Gracias a Arceus que estamos bien los cuatro… cinco contándola a ella…
Después miró a Iris que seguía en el suelo y cuando estiró un poco su brazo, sintió cómo la contracción de sus músculos le ocasionaba un tremendo dolor.
-Es increíble, me duelen los brazos por cargarla-, después la miró y notó que seguía sin despertarse, tomó una vara que encontró cerca y le pinchó ligeramente el brazo-. Por favor, respira… no quiero darte respiración boca a boca…
Dratini miró molesto a Ben, como si le estuviera diciendo que pincharle el brazo con una vara no era la mejor forma para saber si respiraba o no.
-¿Qué? No me quiero acercar mucho a ella, estoy seguro que muerde –dijo Ben molesto a su Pokemón quien seguía observando a Iris preocupado y después lo miraba molesto-. Oh, está bien.
Ben se sentó a lado de Iris e inclinó un poco su cabeza, muy cerca de su cara para poder escuchar su respiración. Cuando escuchó ligeramente a Iris respirando se sintió aliviado, pero al segundo de haberla escuchado Iris se levantó y lanzó un puño del susto, pegándole en la nariz.
-¡¿Qué pasó?! –preguntó Iris asustada mientras se sentaba y miraba a sus alrededores, notando a Ben a pocos metros en el suelo adolorido mientras parecía sostener algo en su rostro-. Umm… ¿te pasó algo?
-¡¿Qué si me pasó algo?! –Dijo furioso Ben mientras se levantaba furioso y le enseñaba su cara ensangrentada por toda la sangre que le salió de la nariz-. ¡Te dije que me dejaras a mí probar primero! ¡Estaba seguro que se rompería y no quería que tú te cayeras! ¡Prefería que fuera yo ya que he estado en esas situaciones antes y yo podría salir de ahí fácilmente! ¡Casi mueres y no quería que te pasara algo, Iris!
La pequeña niña miró sorprendida a Ben, el muchacho estaba seguro que ahora se sentiría culpable por haberle gritado así, pero ya era el colmo todo esto. Si tan solo supiera a quien le iba dirigida la carta, él podría buscar fácilmente a la persona y le molestaba que Iris no confiara en él.
-R-recordaste mi nombre… -dijo sorprendida Iris.
-N-no es cierto, -dijo Ben mientras cruzaba sus brazos y miraba a otro lado-, te dije Ricky, ¿acaso todo el agua en tu oído te ha hecho escuchar mal? Deja de ser una peste.
-Que niñote, -dijo molesta Iris, sabiendo que muy en el fondo Ben no era tan bobo y desinteresado como parecía.
-¡BEN! ¡IRIS! –escucharon ambos el grito de Wally quien corría en la otra orilla del río a toda velocidad con Kennedy, pero a media corrida cayó al suelo y comenzó a jadear fuertemente.
-No lo fuerces muchacho, -dijo Kennedy preocupado mientras se hincaba al lado del joven de cabello verde y le entregaba su inhalador.
-¿Están… están bien? –preguntó Wally muy débil mientras se levantaba.
-¿¡Acaso parezco como si estuviera bien?! –gritó furioso Ben señalando su cara ensangrentada por su nariz.
-Woah, ¿las rocas los lastimaron? –preguntó preocupado Kennedy desde el otro lado del río con Wally.
-¡Ojala! ¡Fue Kirby quien me pegó en la nariz! –dijo furioso Ben mientras señalaba a Iris.
-Es Iris… ¿y a qué hora te golpeé? –preguntó confundida la pequeña.
-¿¡Huh?! ¿No lo recuerdas? ¡Pasó hace unos segundos y no lo recuerdas!
-Muchachos, escuchen con atención-, gritó Kennedy-, nos desviamos del camino original y no podemos cruzar el río, la corriente nos jalaría a los rápidos. Ahora nuestra única opción será reencontrarnos en la salida del bosque… ¿quedó claro?
-Sí, -dijo Iris con una sonrisa mientras se levantaba y movía su mano para despedirse de sus amigos-. ¡Los veremos pronto!
-¡Mucho cuidado! –gritó Wally preocupado mientras se levantaba débilmente y Kennedy lo ayudaba-. ¡Antes de que lo olvide! ¡Ben, nosotros tenemos tu mochila!
-Excelente… -dijo molesto el muchacho mientras seguía sosteniéndose su nariz.
Pudieron ver cómo Kennedy y Wally comenzaron a caminar hacia otra dirección, dejando solos a los dos niños. Iris tomó a Ben del brazo y lo ayudó a levantarse mientras le decía:
-¡Vamos! Quedarnos sentados no nos ayudará en algo.
-Ughh… -se quejó Ben mientras se revisaba su mano, la cual estaba manchada con sangre-. Estoy seguro que terminaré con la nariz rota algún día de estos.
-Espera un momento, -dijo Iris mientras que ligeramente lo detenía-. Siéntate.
-P-pero me acabas de decir que me levantara-, dijo molesto Ben mientras se sentaba en el suelo una vez más.
-Esto es algo que me enseñó un amigo mío, se llama Marshal, -dijo Iris mientras que sacaba un pañuelo y lo ponía sobre la nariz de Ben, después con su dedo pulgar e índice le presionó suavemente la porción blanda de la nariz-. Ahora inclínate hacia adelante para que no tragues sangre y respira por la boca.
-Bueno, es algo difícil con tu mano presionándome la nariz respirar por ahí, -dijo Ben con una voz janana, sabiendo perfectamente bien quién era Marshal.
-Ahora hay que esperar unos cinco o diez minutos, -dijo Iris con una sonrisa ignorando el sarcasmo de Ben mientras se sentaba en el suelo y sacaba de su mochila dos bayas Sitrus-. Cuando te deje de sangrar la nariz, iremos a buscar a Wally y a Kennedy, ¿de acuerdo?
-Lo que sea-, dijo Ben molesto ya que no le daba gracia que su nariz sangrara, se sentía horrible.
-Por cierto, -dijo Iris con una sonrisa bonita y dulce-, ¡gracias por salvarme allá atrás!
Ben y Dratini quedaron atónitos, era la primera vez que Iris actuaba adorable y no como una niña malcriada y desesperante. El Pokemón Dragón miró a Ben con una cara pícara y Ben le agarró la cabeza y ligeramente la empujaba hacia el suelo mientras decía:
-¿Y tú que me ves, lagartija?
Notas del Autor:
Hermano mayor corrigiendo al hermano menor… oh Cress… clásico comportamiento de hermanos mayores… El tono que se escuchó en la reunión es un clásico en los primeros capítulos del animé, recuerdo cuánto me reí cuando escuché ese tono de Digletts en el animé. El nombre francés de Drake es Aragon, me gusta poner los nombres en otro idiomas como los apellidos de los personajes, pero en este caso siempre me confundo y en lugar de Aragon escribo Aragorn jajaaj. Bueno, al parecer esta historia está tomando curso en el presente, pero hay algo en el pasado que inquieta a muchos y llama la curiosidad de otros. ¿Qué descubrirán Burgh y Elesa? ¿Podrá Ben salir de este viaje sin quedar sordo o con una nariz rota? ¿Qué aventuras le esperan al trío ahora que se separaron en Petalburgh Woods? ¿Se preguntarán los lectores por qué me tardé con esta actualización? Bueno, antes de escribirlo quería tener claro los puntos del presente y el pasado en la historia así que me tomó un tiempo para conectarlos. En fin:
Virstorm7: Me encanta hacer referencia a mis antiguas o futuras historias, pero los pongo como un detalle de nostalgia (extraño escribir sobre monedas…). He estado leyendo tu historia y la verdad estoy orgullosa de lo que has logrado. Jamás pensé que se parecería a mi historia, ya que la tuya está más enfocada en Shauntal. Me encanta como estás desarrollando a los personajes y el toque oscuro que le das a la Liga Pokemón. ¡Muchas gracias por el apoyo y sigue escribiendo!
Dark Rakzo: Desde un principio quería darle un enfoque de personalidad a Gible y a Dratini, me encantan ambos Pokemons. Lo que me encantó de Breloom fue su combinación de Pelea y Hierba, ya que les puedo patear el trasero a mi contrincante mientras que lo paralizo en el anterior… amo a ese Pokemón… Daré indicios, pero falta mucho todavía para revelar lo que pasó con Drayden. Siempre pensé lo mismo, Benga es ridículamente parecido a Alder (incluso el color de su ropa es invertida al que tiene su abuelo, el nieto usa camisa blanca y pantalón negro mientras que el abuelo camisa negra y pantalón blanco). ¡Saludos a tu cuevita y gracias como siempre por tu apoyo!
Todo comentario siempre es agradecido y apreciado, como diría Clay: ¡vamos compadres! ¡No existe la pena entre compañeros del oeste! Jajaja, ¡sigan disfrutando la historia tanto como la disfruto yo al escribirla!
