Las peleas habían terminado y los que pasaron a la siguiente ronda descansaban y ese era el caso de yukiko la cual por el esfuerzo dormía en su cama tranquilamente con un rostro sereno, minato se encargó de cuidarla mientras que naruto buscaba que kakashi le entrenara.
-Es imposible, no había posibilidad que ella despertara...- Una voz se escuchó en la cabeza de la joven yukiko, podía ver ciertas imágenes las cuales eran borrosas pero se podía diferenciar qué eran tres personas.
La otra sombra tomó su cabeza y la levantó, se sentía tan real aquel tacto. -Lo importante es que después de varios siglos la tenemos de vuelta.- Aquella voz también era masculina, empezó a sentirse débil y aquella vista borrosa empezó a oscurecerse de poco a poco.
-Me siento.. Cansada..-Susurró ella ante aquella pesadez de su cuerpo y lo último que escuchó fue una voz femenina la cual se escuchaba triste.
-No cierres los ojos por favor, no nos dejes de nuevo.- Un sollozo fue el sonido que llamó su atención.- Mi pequeña astrea, ven a casa con nosotros.-
Fue lo último que escuchó antes de que su visión junto con sus energías mermaron por completo y su cuerpo flotara en una inmensa oscuridad.
-No puedo volver….- Dijo mientras escucho el eco de sus propias palabras.
Minato subió a la habitación de su hija para revisar que se haya despertado junto con llevar un plato con un emparedado de jamón y un vaso de jugo. Un golpe se escuchó en el cuarto de esta junto con un "auch" el cual reconoció de inmediato, golpeó levemente con sus nudillos la puerta para después entrar lentamente.
Yukiko se había caído de la cama mientras dormía y eso le causo algo de ternura al padre el cual le ayudó a levantarse. -Creo que tendrías hambre así qué te traje algo para merendar.- Dijo mientras ponía aquellos cubiertos en el escritorio de ella. -Dormiste mucho dos días para ser exacto, naruto estaba en pánico por lo cual lo saqué de la casa y envíe a entrenar con ebisu.-
Sin embargo la joven se encontraba aún entre el despertar y el sueño lo cual preocupo a minato, su mirada estaba perdida pero a la vez mirando a los lados como si estuviera buscando algo.
-Dónde estoy?- Preguntó ella la cual está fue respondida con decirle qué era su habitación lo que ella al despertar completamente lo comprobó. -Cómo?... y la pelea?-
-Te dije que llevas durmiendo dos días, ¿pero mi niña te encuentras bien?- Minato la veía con preocupación ya que notó cómo ella se tomaba la cabeza con sus manos.- Si quieres te llevo al medico, tal vez tengas alguna secuela de la pelea.-
-No!- Gritó ella causando impresión en el rubio, nunca la había visto de esa forma pero decidió dejarla ya que tal vez era algo de orgullo que le heredó su madre por lo cual dejó aquello en la paz.
-Creo que soñe con mi madre- Dijo mientras unas lágrimas salían de sus ojos, el rubio le abrazo ya que pensaba que era kushina la que había visto pero en realidad en la cabeza de yukiko era otra persona la cual no podía recordar con claridad, el resto del día la paso haciendo los deberes junto con algún entrenamiento.
Y así fue durante el mes qué fue de descanso que se le dio a los que pasaron a la siguiente fase. Naruto había dominado la técnica de invocación por parte del padrino de naruto el cual era jiraiya sin embargo este mismo trato de enseñarsela a yukiko pero por alguna razón al poner su nombre en el pergamino este de alguna forma desaparece lo cual sorprendió a este e incluso a minato.
Incluso fueron con kakashi el cual le dio entrenamiento básico a yukiko, incluso intentaron que hiciera el contrato con alguna otra criatura pero paso lo mismo que con jiraiya. Minato tuvo que informarle de aquello al tercer hokage ya que eso era extraño para un ninja, incluso le mencionó las teorías que tenían sobre los ANBU pero al no tener evidencia alguna no podrían hacer algo.
Eso llegó a oídos de el lider de tal organización junto con la de una serpiente que se infiltró a la aldea de konoha,
Mientras tanto la joven pelirroja se encontraba en un debate interno por las cosas sucedidas, había logrado con éxito el entrenamiento de kakashi pero porque no podría formar algún contrato con aquellas criaturas. Yukiko se sentía inferior, trataba de ser igual a naruto pero no lo lograba y eso la hacía sentir mal, decidió salir de casa mientras su padre se había ido a reunir con el hokage y naruto se encontraba entrenando con jiraiya.
Pensó en ir al parque pero rechazó aquello ya que sería el primer lugar dónde la buscan al llegar alguno de los dos a casa. Sus pies la llevaron a lo alto de la montaña dónde se encontraban tallados las caras de los cuatro hokages justo en la zona arboleda, fue paz lo que encontró junto con la liberación de esa frustración que había mantenido oculta.
Cerró su puño derecho para luego golpear un árbol el cual se mantuvo estático, dio un gritó el cual hizo eco para luego las aves volarán por el cielo, pero lo que no se dio cuenta es que las piedras a su alrededor se destruyeron o mejor dicho se pulverizaron hasta quedar nula su existencia
-¿Ella será igual que yo?.- Ella estaba siendo espiada por el ojo de un pelirrojo el cual había escapado del cuidado de sus hermanos para eliminar a competidores que solo le estorbaban así que al verla le siguió para matarle pero el intentar usar su arena le fue inútil ya que al estar cerca de ella está solo cayó al suelo como si nada. Tal vez no era necesario y la mataría en el torneo así que decidió irse pero tampoco fue el único el acosar a la joven yukiko.
Entre las sombras una persona le observaba para luego desaparecer, la chica sabía qué mañana empezarán las siguientes batallas para dar por hecho quienes se convertirían en ninjas de rango chûnin. No supo cuánto tiempo se quedó allí cuando aparece jiraiya y le explicó que su padre estaba preocupado al no encontrarla al igual que naruto ya que según ellos no debía sobre esforzarse sin embargo el sannin se dio cuenta de la tristeza de éste por lo cual en vez de llevarle a casa preparo una fogata.
-Porque no comemos algo antes de regresar, me muero de hambre ya que no he tenido con quién acompañarme a comer algo.. ya sabes una chica hermosa y con grandes pechos. Ojala en un futuro te crezcan a ti..- Dijo mientras daba una risotada a la vez que caminábamos hacía un río cercano para tomar la pesca sin embargo en un momento de distracción de la joven la cual pescaba invoco a una rana mensajera para qué le avisara a minato qué no se preocupara.
Minato había llegado a casa esperando encontrar a su pequeña para hablar pero l no escuchar su respuesta a la llegada revisó toda la casa y no tardaron en llegar naruto junto con jiraiya qué al escuchar la preocupación de este salieron en busca de la chica.
El rubio junto con su hijo salieron en la busqueda tambien por lo cual buscaron por la aldea hasta que llegaron al último lugar el cual era ichiraku pero solo negaron al ver que no estaba allí.
-Hola naruto hola minato.- Dijo gamakichi para llamar su atención , le buscaron con la mirada hasta encontrarle en el suelo justo en medio de ambos. -Jiraiya me envió dice que la encontró en la montaña de los cinco kages.- El rubio mayor dio un suspiro de alivio ante aquello y estaba a punto de ir pero la voz de la rana le detuvo.- El sabio pido que les dejara solos ya que solo la perturbaron más de lo que está.-
-Perturbarla! cómo haríamos eso.- Naruto con rostro enojado se dirigió a la rana la cual saltó a su cabeza.
-Qué eres un cabeza hueca y con esos griterías terminaron por acabar la poca paz que tiene.- Saltaba en la cabeza del rubio menor.- Si que tu cabeza está hueca creo escuchar el eco.- Bueno adios.-
La rana desaparece dejando a naruto totalmente molesto pero a un minato dudoso ya que tal vez era cierto que la hastiado de tanto entrenamiento o tal vez con el tema de la invocación. Debían hacerlo cuando ella estuviera más preparada o al menos más mayor por lo cual no funcionaba aquello, incluso pensaba llevarla con el anciano sapo para saber si lograba ver el futuro de la pequeña.
Minato dio un suspiro y ambos volvieron a casa donde esperarían a jiraiya junto con yukiko, el mayor empezó a preparar la cena para su llegada. Naruto se encontraba sentado entusiasmado por la pelea qué le tocará mañana pero también por quién sería el oponente de su hermana menor. No quería que ganara luchará con ella ya que había visto lo que sería capaz ya qué le encontró en el hospital tratando de matar a lee.
El padre se dedicó a hacer la cena para ambos ya que lo más seguro es que jiraiya comeria con la pequeña así que dejo el tiempo pasar hasta el momento de su llegada la cual los dos hijos de minato estaban dormidos, una en brazos de jiraiya y naruto en su habitación ya qué se había quedado dormido esperando a su hermanita pero perdió contra el cansancio.
El sanin dejó a la pequeña en su habitación y decidió hablar con minato sobre algunas sospechas que poseía en este torneo, algo no estaba bien ya que algunos ninjas de la arena se comportan algo extraño conforme en años anteriores además de que sospechaba que entre ellos había una persona con el mismo poder de naruto.
Entre los candidatos de la arena se encontraba un jinchuriki.
