Capítulo largo, ¡así que disfruten!

Capítulo 7: ¡Una Dura Bienvenida! & ¡AMANTES en Acción!

Cuando llegaron a la enorme ciudad, ya era de noche. Iris y Wally quedaron impactados por la hermosa vista en donde las calles eran iluminadas por los enormes edificios. Para Benga esto no era nuevo, pues ya había pasado varias veces por la enorme ciudad.

-¡Es increíble! –Dijo Iris mientras tomaba sus dos manos entre ellas y contemplaba los hermosos edificios-. ¡Todo se ve tan hermoso! ¡Me recuerda mucho a Castelia!

-¿Castelia City? –Preguntó Wally-, ¿eres de Unova entonces?

-Así es, soy una Unoviana orgullosa-, dijo Iris con una sonrisa.

-¿Y de dónde eres tú jovencito? –Preguntó Kennedy con el Shroomish en su hombro, mirando a Benga con desconfianza-. Por alguna razón, me resultas muy familiar y definitivamente no eres de Hoenn.

-B-bueno… soy de un lugar muy lejano, -dijo Ben mientras reajustaba su mochila en su espalda-. Queda tan lejos que nadie conoce su nombre…

-¿En dónde? –preguntó Kennedy.

-Es un lugar lejano… más lejano de todo lo que usted conoce, -Benga se estaba quedando sin opciones.

-Pruébame… -dijo Kennedy mientras lo miraba a los ojos.

-¡Señor Marble!

El cuarteto pudo ver entonces a una oficial acercarse a ellos. Iris se sorprendió ya que tenía cabello largo y su uniforme era muy diferente a los que usaban en Unova. La mujer iba con otros tres policías y se miraban muy preocupados.

-¡Sr. Marble! –Dijo la oficial mientras que Benga sentía que lo había salvado la campana-. Lo hemos estado buscando por todas partes.

-Necesito hablar con ustedes en un momento, -antes de irse con ellos, se dio la vuelta y miró a los tres niños con una sonrisa y con su Shroomish quien se subió a su cabeza-. Gracias mis pequeños amigos, por todo, les deseo lo mejor en su batalla contra la líder de gimnasio… espero verlos pronto… Por cierto, les recomiendo que lo primero que hagan mañana sea ir al observatorio, ¿está bien?

Al darse la vuelta, su Shroomish miró al Kecleon y a Wally, mientras que con una gran sonrisa parecía como si se estuviera despidiendo de sus nuevos amigos. El trío decidió dirigirse al Centro Pokemón y descansar, pues el día de hoy habían pasado por eventos inesperados… ¿pero qué les esperará mañana?

(Unova, Castelia City)

El gimnasio de esta ciudad era uno dulce… hablando de una manera literal ya que las paredes estaban hechas con una capa de miel. Tener un gimnasio con esta estructura tenía sus ventajas, como siempre tener a los Combees volando por todas partes construyendo y reconstruyendo las paredes que destruían algunos retadores después de cada batalla. Burgh adoraba escuchar su zumbido y sentir el dulce aroma de la miel, lo relajaba ya que podía ser algo estresante ser artista y líder de gimnasio al mismo tiempo.

Pero el olor a miel era tan dulce que mientras que Burgh esperaba a su próximo contrincante, no pudo evitar cerrar sus ojos y pensar en el dulce aroma. Con toda esta investigación de los AMANTES, el líder se sentía extasiado de tener una razón más para emocionarse.

Elesa en verdad es una chica curiosa… eso es tierno ya que la curiosidad le da color a la vida, -pero algo que tenía que admitir Burgh era que por una parte le intimidaba lo que sea que fueran a descubrir-. Pero… debe de haber una razón por la cual sea un secreto…

Pero el sonido de la capa de miel moviéndose frente a él lo llamó a la realidad, recordándole que debía de luchar contra el retador. Se arregló un poco su bufanda, sacó su Pokeball e inhaló un poco de aire.

-¡Bienvenido retador! –Dijo Burgh con un tono teatral mientras levantaba una mano-, ¡el día de hoy retarás a la belleza de los Pokemons…! ¿Chili?

Pudo ver entonces a dicho líder con su Pansear quienes estaban completamente cubiertos de miel. Se miraban asqueados y sin mencionar que todo el cabello de Chili estaba despeinado al igual que el de su Pokemón. Burgh la verdad se decepcionó de verlo a él y no a un retador.

-¡Buah! –Dijo Chili asqueado mientras trataba de quitarse la miel de la cara-. Detesto la miel… ¡sobre todo cuando lo tengo encima de mí!

-Umm… ¿qué haces aquí Chili? –preguntó Burgh mientras cruzaba sus brazos.

-¡Burgh! ¡Necesito enseñarte algo que encontré! –dijo Chili mientras se acercaba al líder y tomaba con sus manos enmeladas sus hombros delgados-. ¡Es sobre AMANTES!

-En verdad necesito pensar en otro nombre… -dijo Burgh para sí mientras se molestaba por ver que su ropa se estaba manchando con miel-. ¿Acaso no pudiste esperar una semana para vernos con Elesa en Nimbasa? ¿Y no deberías de estar en tu propio gimnasio?

-Bueno… digamos que dije una mentirilla blanca, diciendo que tú me llamaste y que me necesitabas para algo… -dijo Chili con un poco de vergüenza mientras que su Pansear negaba con su cabeza, seguramente pensando que su entrenador no era el mejor mentiroso-. ¡Además! ¡Lo que encontré fue tan increíble que necesitaba enseñártelo! ¡Drayden nos mintió!

-¿A qué te refieres con que nos mintió? –preguntó Burgh mientras que Chili sacaba su mochila enmelada y la abría.

-¿Podrías sacar el libro de adentro? Si lo hago yo lo mancharé.

-C-claroo, -dijo Burgh mientras metía su mano en la mochila y sacaba algo que parecía una clase de anuario, al verlo lo reconoció-. ¿Acaso este no es un anuario de la Asociación Pokemón de Unova?

-¡Así es! –Dijo Chili con una sonrisa-, ¡pero es de hace 17 años!

-Wow, suena a que es viejo, -dijo Burgh mientras observaba más detalladamente el libro-. ¿De dónde lo sacaste?

-¡De la biblioteca de Nacrene!

-¿Lenora lo sabe? –preguntó Burgh extrañado, ya que la líder rara vez prestaba libros a alguien quien ella sabía que lo mancharía.

-Ummm… no exactamente… -dijo Chili mientras se daba un poco la vuelta para no ver a su compañero a los ojos.

-¡Por el amor de todos los Smeargles! ¡Chili! –Dijo Burgh enojado-, ¿lo robaste?

-¡N-no! ¡Solamente lo tomé prestado! –Su Pansear se pegó en su frente de la vergüenza-. ¡Lo regresaré después!

Desde el inicio de las Asociaciones alrededor del mundo, se decidió comenzar la tradición de hacer anuarios. Pero esta tradición se dejó de seguir con el cambio de siglo, cuando las computadoras remplazaron el papel y la tinta en muchas cosas. La verdad, de por sí encontrar un anuario ya era algo viejo para los líderes jóvenes.

-Antes de que empeore esta situación, pequeño ladronzuelo, dime ¿en qué mintió Drayden? –preguntó Burgh mientras limpiaba el polvo de la cubierta.

-Bueno, según Iris él ha sido líder desde hace aproximadamente 20 años, ya que es viejo después de todo, -dijo Chili.

-Apenas va cumplir cuarenta y uno Chili… -dijo Burgh-. El pelo y la barba lo envejecen un poco…

-¡El punto es que en la sección de líderes de gimnasio no encontré su foto! –dijo Chili mientras trataba de tocar el libro, pero Burgh lo alejó ya que no quería que lo manchara con miel.

En ese momento, Burgh abrió el libro y comenzó a buscar la sección de fotos de los líderes. Solo había una grupal y debajo estaban los nombres.

-Chili, aquí está el nombre, al lado del de Brycen, -dijo Burgh.

-¿Huh? ¿Esa cosa tiene nombres? –Preguntó Chili mientras se acercaba, pero el otro líder se alejaba con todo y libro-. ¿En dónde está en la foto?

Burgh, impresionado por la falta de atención de su compañero, comenzó a observar las fotos y a primera vista, no pudo encontrar a Drayden. Volvió a mirar más detalladamente la imagen… Lenora tenía una cara más cachetona, definitivamente era adolecente cuando tomaron esta foto. Brycen se miraba más musculoso y sin mencionar que resplandecía todavía juventud y libertad. Clay lo reconoció solo por el sombrero, ya que la verdad estaba delgado en esta foto pero siempre tenía en él esa sonrisa vaquera que lo definía. Incluso reconoció al abuelo de Skyla, solamente porque traía puesto un uniforme de piloto. Volvió a ver la foto y seguía sin encontrarlo.

-Los nombres tienen el orden de las personas en la foto… así que debe de estar al lado de Brycen… -dijo Burgh mientras volvía a ver la foto y Chili (tomando distancia ya que no debían manchar el libro) también miró.

-U-un momento, -dijo Chili sorprendido-, ¿ese al lado de Brycen es…?

-Oh… por… -dijo Burgh impresionado cuando rápidamente puso un lápiz que escondía detrás de su oreja como separador y cerraba el libro, -¡hay que enseñárselo a Elesa!

-¡Vamos a Nimbasa entonces! –dijo Chili determinado con su Pansear.

-En realidad está aquí en Castelia, -dijo Burgh mientras envolvía el libro con su pañuelo y lo guardaba en la mochila de Chili (en verdad no quería mancharlo ya que no le pertenecía)-, una fotógrafa de otra región, o una periodista… ¡no lo sé! Pero está cerca del muelle…

-¡Vamos entonces! –dijo Chili mientras lo tomaba de la camisa y ambos comenzaban a atravesar una pared de miel.

-¡¿Sabes que hay otra salida?! –dijo Burgh molesto mientras sentía cómo el líquido se enredaba con su cabello.

(Rustboro City)

-¡Wow! ¡La vista es maravillosa! –dijo Iris con una bella sonrisa, con ambas manos sobre el vidrio observando el bello paisaje con su Archen.

-El Sr. Kennedy fue muy amable de recomendarnos este lugar, -dijo Wally con Ralts en su cabeza.

En ese momento se encontraban en una torre que quedaba al lado del Centro Pokemón, aquí todos los turistas podían subir hasta el último piso para admirar la bella vista que era la ciudad Rustboro. Se podía ver el océano atrás de los edificios, miles de puntitos en el suelo que seguramente eran personas y carros, sin mencionar que el clima el cual era maravilloso.

-Sí es un lindo observatorio, creo que incluso tiene un nombre, -dijo Ben con una sonrisa con Gible y Dratini en sus hombros mientras sacaba su Pokenav, al presionar un botón, se dio cuenta que este no respondía-. ¿Huh?

Volvió a presionar el botón del dispositivo, esperando a que este se abriera pero en lugar de eso realizaba un sonido extraño y molesto. Lo presionó varias veces y antes de que lo azotara en el suelo por la desesperación, Wally lo tomó y lo miró de cerca.

-¡B-ben! ¡T-tu Pokenav se arruinó! –dijo asustado Wally.

-¿¡Qué!? –Dijo Ben frustrado, ya que él siempre cuidaba bien sus cosas-. ¿Pero cómo? ¿Cuándo? Oh…

-Obvio, un niñito como tú no podría cuidar algo tan delicado como eso, -dijo Iris con una sonrisa molestona.

-Para tu información Fifí, este seguramente se rompió cuando nos caímos por el tronco y nos fuimos por los rápidos, -dijo Ben cruzando sus brazos y captando un poco de culpabilidad en los ojos de Iris-. Debió de pegarle una piedra… ¡oh rayos! ¡Ni siquiera es mío! ¡Oh Patrats!

En ese momento chocó su cabeza con el vidrio sintiéndose vencido, ya que técnicamente fue su culpa y no tenía suficiente dinero como para comprar uno nuevo. Pero lo que más le preocupaba era el hecho que este dispositivo le pertenecía al mismo hombre que amablemente le prestó un Pokedex (el cual no estaba arruinado).

-Oye, ahora que lo pienso, -dijo Wally mientras tomaba uno de los binoculares del lugar e insertaba una moneda y comenzaba a buscar algo-, pienso que podrías llevar tu Pokenav a que te lo arreglen justo… ¡allí!

En ese momento, Ben se inclinó a ver por los binoculares y pudo ver un edificio exageradamente grande que la verdad no necesitaba los binoculares para verlo.

-¿Qué es eso? –preguntó Iris.

-Se llama Devon Corporation, es la compañía más grande de Hoenn, -Wally y Ralts sonrieron mientras apuntaban al Pokenav de su amigo-, es allí donde producen los Pokenavs.

-¡Excelente! ¡Ya está decidido entonces! –Dijo Iris empuñando su mano-, ¡después de ir al gimnasio iremos juntos al Devon Corporation!

-Umm… iremos me suena a manada, -dijo Ben asustando un poco a Wally por su mala actitud y enojando a Iris por completo-. Yo iré al Devon Corporation ya que es mi Pokenav y ustedes irán al gimnasio ya que es su batalla, ¿queda claro Tin tin?

-¡Es Iris! –dijo furiosa la niña mientras le pegaba una patada en su tobillo.

-¿Por qué eres tan agresiva? –Preguntó Ben saltando en un pie del dolor-. Solo estoy tratando de ser considerado.

-¡Considerado el pelo de un Bouffalant! –gritó Iris furiosa-. ¡Y no soy agresiva!

-E-escuchen, solo pienso que no tenemos mucho tiempo para quedarnos, recuerden que tus papás regresan la próxima semana, -dijo Ben mirando a Wally-. Prefiero que salgamos de las tres cosas en el mismo día, así tendremos el resto para hacer lo que queramos… ¿les parece?

-Bueno… si lo pones así está bien por mí, -dijo Iris mientras ponía ambas manos detrás de su cabeza actuando desinteresada.

-E-entonces nos veremos en unas horas, -dijo Wally con una sonrisa nerviosa mientras que él e Iris se subían al elevador con sus Pokemons.

Dratini y Gible miraron a su entrenador a los ojos, ambos parecían compartir la misma expresión de duda y enojo, ya que aunque tuviera buenos motivos, su actitud no fue la mejor.

-No me miren así, -se quejó Ben-, lo que haga esa cabeza de arbusto es su problema, recuerden que yo solo estoy aquí para asegurarme que no lo arruine… además… prefiero ir solo al Devon Corporation, no vaya a ser que alguien me reconozca… ¡Rayos! ¿Por qué tengo el mismo cabello deforme de mi abuelo?

Dratini lo miró como si estuviera diciendo que tal vez era por ser familia, la inteligencia de dicho Pokemón siempre impresionaba a su entrenador todos los días ya que parecía entender perfectamente cada palabra que decía. A diferencia de Gible, él simplemente se relajaba y ni se esforzaba por entender ya que no era nada de qué preocuparse según su criterio.

(Rustboro, Wally e Iris)

Wally e Iris comenzaron a caminar por la enorme ciudad, pero a lo más salir del observatorio, el muchacho de cabello verde sacó una mascarilla y la puso alrededor de su boca y nariz.

-¿Por qué usas eso? –le preguntó Iris con curiosidad.

-Verás, mi enfermedad es algo delicada, el humo de los carros y la polución de la ciudad solo podría empeorar mi estado, -dijo Wally con un poco de pena ya que sentía que a su nueva amiga le avergonzaría estar con él-. N-no quiero darle a mi enfermedad una excusa para molestarme… perdón si me veo ridículo.

-¡Para nada! ¡El único que se ve ridículo es Ben con ese cabello bobo y sin sentido! –dijo Iris con una sonrisa, quien Wally se sorprendió que hablara de una forma tan tranquila al insultar a alguien.

-Wow, en verdad no te agrada, ¿verdad? –preguntó Wally.

-No es que no me agrade… pero… cada vez que puede ser amistoso conmigo actúa con esa actitud que me desespera, -dijo Iris, muchos peatones observaban impresionados a la niña que caminaba con un Archen.

-L-la verdad… aunque tenga esa actitud… me agrada… -dijo Wally con una sonrisa que supuso Iris que tendría detrás de su mascarilla-. Iris, hay algo que te quería preguntar desde un principio…

-¿Qué es? –dijo Iris dudosamente observando a su amigo.

-¿De dónde vienes? Sé que dijiste Unova, ¿pero cuál parte exactamente?

-Soy de Opelucid, vivo con mi abuelo: Drayden, aunque muchos lo llamen el alcalde espartano…todavía no he entendido por qué… -dijo Iris con una sonrisa mientras hablaba orgullosamente de su hogar-. Mi abuelito es el alcalde de la ciudad y es líder de gimnasio también, me ha enseñado todo lo que sé sobre los Pokemons Dragones ya que él es un Maestro Dragón.

-Suena increíble, -dijo Wally fascinado, en este momento prefería escuchar su historia ya que la suya no era muy interesante a comparación de las de Iris-. P-pero… ¿por qué Drake de la Elite Four habrá hablado más de él?

-No lo sé la verdad, Drayden es alguien serio y no creo que sea de las personas que busquen problemas… -dijo Iris un poco triste ya que le dolía pensar que no todos miraban a su maestro de la misma forma que lo miraba ella, como un héroe y familia-. ¡Pero cuando tenga las ocho medallas y entregue la carta lo venceré en su propio juego! ¡Eso le demostrará!

-¡Estoy seguro de que sí! –dijo Wally empuñando su mano hasta que dio unos cuantos tosidos, preocupando levemente a Iris.

(Rustboro, Ben)

-Oh rayos… por mil rayos… -dijo Ben molesto mientras caminaba por toda la ciudad sintiéndose excesivamente perdido-. Es el colmo que me pueda ubicar fácilmente en un bosque pero no en una cuidad…

Regresó a Dratini a su Pokeball ya que el Dragón se sentía levemente cansado por la batalla que habían tenido el otro día, dejando al muchacho con Gible en su cabello alocado. El Pokemón miró a su entrenador con una cara que le decía que se relajara.

-¿Cómo me voy a poder relajar? –Preguntó molesto Ben-, este Pokenav me lo prestó Birch y quién sabe cuántos mensajes habré perdido porque ésta cosa está rota…

Antes de que pudiera continuar quejándose, notó que un grupo de niños se encontraban riéndose en un grupo, como si estuvieran observando algo interesante. La curiosidad le ganó a la racionalidad del muchacho y comenzó a caminar hacia el grupo. Pudo ver entonces algo que no se esperaba, era un hombre con traje morado quien animaba a un pequeño robot que abría una lata.

-¿En serio eso lo encuentran divertido? –le preguntó Ben a su Gible, quien solo respondió realizando chillidos como si estuviera animando también el robot con los demás niños y el señor-. Para qué me molesto…

La lata que abría el pequeño robot terminó explotando en la cara del señor con traje morado, muchos niños se rieron pero Ben solamente sintió pena ajena. Sacó un pañuelo de su traje y comenzó a limpiarse la cara de toda la soda que le había caído, cuando los niños comenzaron a retirarse, el Gible de Ben se lanzó sobre el señor y comenzó a lamerle toda la cara aterrorizando a peatones y a su entrenador.

-¡Gible! ¡Déjalo! –Gritó horrorizado Benga mientras corría hacia su Pokemón y lo cargaba alejándolo de la cara del señor-. ¡L-lo lamento mucho! ¡Lo siento!

Pero la reacción del hombre mayor fue reírse y limpiarse una vez más la cara con su pañuelo.

-No te preocupes jovencito, -dijo el hombre-, no actúes como si me estuvieran comiendo la cara, en realidad la limpió mejor que mi propio pañuelo, ¡así que gracias pequeñín!

Gible respondió con una sonrisa alegre, pero a Benga no le daba gracia que su Pokemón actuara así ya que no todos reaccionarían de la misma forma que este señor.

-Dime jovencito, ¿cuál es tu nombre…? ¿Hmm? –el hombre observó a Benga más detalladamente, se miraba impresionado sin mencionar que asombrado.

Este joven es exactamente igual que Alder… ¡si no fuera por la obvia diferencia de edades diría que son gemelos! –pensó para sí el señor.

-M-mi nombre es Beng… ¡solo Ben! –dijo el muchacho nervioso ya que parecía haberlo reconocido.

-Hmm… así que Ben, -dijo el hombre en traje morado mientras notaba en sus manos el Pokenav roto-. Al parecer necesitas un poco de ayuda con ese dispositivo…

-Sí… -dijo Ben todavía nervioso ya que en verdad no quería ser asociado con su abuelo, ¿y si Iris o Wally se enteraran?-. E-estoy buscando un lugar llamado Devon Corporation, ¿sabe en donde está?

-¿Qué si sé en dónde está? –dijo el hombre mientras daba una risa escandalosa y alegre-. ¡Pero por supuesto que sí, muchachito! Sígueme.

Así comenzaron a caminar ambos hombres por la ciudad, Ben suspiró con alivio al ver que el hombre no le preguntó nada acerca de su abuelo, dejándole claro que no lo reconoció. Pero lo que no sabía era que el hombre sabía perfectamente quien era, ya que después de todo, no era difícil relacionarlo con un buen amigo de su hijo. Pero en lugar de preguntarle, pensó que era su problema y no el suyo.

(Castelia City, muelle)

-¡Wow! ¡Le legér es perfecta! –Dijo una mujer con un acento francés muy claro y marcado, mientras miraba una vez más el set entre sus cuatro dedos que formaban un cuadrado-. ¡Solo unos minutes más y ya haremos la entrevista Madame Inezia!

-No se preocupe, -dijo la belleza iluminadora con una sonrisa ya que la periodista era una mujer encantadora ya que amaba el acento francés-. Y por favor, llámeme Elesa.

Oui, Elesa! –Dijo la periodista emocionada-, ¡mi nombre c´est Alexa!

Alexa era una mujer joven con cabello castaño, traía puesto una blusa negra con un poco de rosado y unos pantalones caquis que le hacían un juego perfecto con sus botines. Pero traía una kangurera en su espalda y en ella se encontraba un Pokemón que jamás había visto en su vida.

-Se llama Helioptile, -dijo la mujer con una sonrisa notando la curiosidad del líder-, es un poco tímido, désolé si no se acerca.

-Entiendo perfectamente, pero… ¿de qué región es? Supongo que es eléctrico por sus colores.

-Bueno, ambos nous de Kalos y oui, es eléctrico -dijo Alexa con una sonrisa, después sacó otra Pokeball y al lanzarla reveló a un Pokemón enorme que parecía una clase de cabra colosal que intimidó un poco a Elesa-, este énorme también es de Kalos, ¡se llama Gogoat!

-M-mucho gusto, -dijo Elesa un poco asustada por el tamaño del Pokemón, seguía encontrando más tierno a Helioptile.

-Ne vous inquiétez pas… ¡Pardon! Quise decir, No se preocupe, no muerde, -Alexa se rió un poco, cuando notó que el personal le avisaba que faltaba mucho tiempo para terminar con el set-, um…Excuse moi… ¿le molesta si practicamos la entrevista? Estoy un poco nerveux ya que no estoy… ¿acostumbrado? ¡Acostumbrada! No estoy acostumbrada a entrevistas fuera de Kalos.

-Por supuesto que no me molesta, -respondió la líder con una sonrisa.

Merci! ¡En verdad merci! –Dijo Alexa con una sonrisa mientras le tomaba de los hombros y le daba un beso en cada mejilla (Elesa supuso que era algo normal en Kalos)-, ¡es mi premiére entrevista con set y todo! ¡Si quiere puede sacar a uno de sus Pokemons!

-Bueno, buena suerte entonces Alexa, -dijo Elesa con una sonrisa mientras sacaba a un pequeño Mareep, quien recientemente se había unido al grupo-. Estoy segura que será una entrevista maravillosa.

Oui! –dijo Alexa con mucha emoción mientras se sentaba en una de las sillas con su Helioptile.

El set eran dos sillas que se encontraban frente al muelle que daba al mar, pensaban hacer la entrevista en Nimbasa pero pensaron que en Castelia sería mejor ya que el servicio privado en esta ciudad era más sencillo de conseguir. Mientras el personal esperaba a que llegaran unos arreglos de flores, Alexa y Elesa se alejaron del grupo y se sentaron en dos sillas que encontraron. Su Gogoat se acostó frente a ellas.

Bonjour Kalos et Unova! ¡Buenos días Kalos y Unova! –Dijo Alexa con una sonrisa comenzando la práctica (y sorprendiendo a Elesa ya que hablar varios idiomas jamás ha sido algo fácil)-, ¡el día de hoy, gracias al patrocinio de Lumiiose City y Nimbasa, tendremos una entrevista muy interesante con la belleza iluminadora! ¡Elesa Inezia!

-Muchas gracias Alexa, estoy muy feliz de estar aquí, -respondió la líder con una sonrisa mientras acariciaba a su Mareep.

-Quelle joie, eres una líder incroyable, dinos, ¿qué se siente trabajar al lado de otros dirigeants como Lenora, Clay, Burgh y autre? ¿Son todos tan profesionales y maduros como usted?

-Tengo el placer de decir que…

-¡ELESAAAA! –en ese momento pudieron ver a una cosa que corría a toda velocidad hacia ellas cubierto de hojas y basura. En el hombro tenía otra cosa que parecía ser una clase de Pokemón endemoniado.

La reacción de ambas mujeres fue gritar del horror y ambos Pokemons eléctricos lanzaron sus ataques de dicho tipo directo a la cosa. Mientras que la cosa gritaba del dolor, Gogoat se levantó y lo envistió tan fuerte que salió volando fuera del muelle cayendo al mar. Ambas mujeres se levantaron de sus sillas para ver la dirección a donde la cosa de hojas y basura fue a caer.

-¡C-chili! –ambas voltearon y pudieron ver a otra cosa (pero mucho más alta) cubierta de basura y hojas, cuando Gogoat trató de envestirlo, rápidamente sacó una Pokeball revelando a un Leavanny quien detuvo al enorme Pokemón usando X-Scissors-, ¡e-esperen! ¡Soy yo Burgh!

-¡Burgh Arty Camus! –Gritó furibunda Elesa mientras que Levanny saltaba para el mar y sacó a Chili-. ¿Q-qué está pasando?

-Umm… lamento haberlas asustado señoritas, -dijo Burgh mientras se quitaba un poco de hojas de su cara-, verán… atravesamos las paredes de miel de mi gimnasio y al salir nos pegó una ráfaga de viento y no quisimos asustaras… pero queríamos hablarte antes de que comenzara su entrevista.

-Hay por Arceus… -dijo Elesa mientras se pegaba con su mano extendida en la frente por la vergüenza.

-¡Wow! ¡Eso fue passionnante! –Dijo Alexa hasta que vio al pobre líder del gimnasio que salía del agua con su Pansear, ambos atontados por el buen golpetazo de Gogoat-. ¡P-pardon! ¿Estás bien?

La respuesta del joven fue levantarse tambaleando, tartamudeó algo que nadie pudo entender y apuntó hacia la mochila que llevaba Burgh en la mano, que también estaba enmelada.

-Es cierto, te queríamos enseñar algo… -en ese momento, Burgh abrió la mochila de Chili y Elesa lo miró confundida-, um… necesito que tú lo agarres, no queremos mancharlo…

-Um… esto se ve serio, -dijo Alexa nerviosa mientras que su Helioptile se acercaba a Chili y le tocaba la cara, su Pansear respondió gruñéndole-. Yo llevaré al petite con primeros auxilios.

-¿¡Petite!? ¡Solo porque sea el menor de mis dos hermanos no significa que sea pequeñín!–Dijo Chili enojado mientras movía un poco su cabeza y recuperaba la conciencia.

-Chicos… estoy pensando seriamente en buscar una toalla y realizar una sesión de depilación con miel improvisada si no me explican bien lo que está pasando-, dijo Elesa molesta mientras notaba que su mano se manchaba un poco de miel.

-Um… ¡mejor los dejo en privé! –Dijo Alexa mientras que su Helioptile se subía a su kangurera y se dirigía al set-. Y-yo iré a ver cómo van con el set… ¡y pardon otra vez por Gogoat!

-Wow ahora que lo pienso, ¿qué Pokemón es ese? –preguntó Chili mientras se distraía por un momento y Alexa se alejaba con sus dos Pokemons.

Pero antes de que le respondieran, Elesa abrió el anuario. Se sentía impresionada de estar viendo uno ya que el último que se imprimió fue el de hace 13 años.

-Awwn, ¿esa es Lenora? ¡Es increíble lo pequeña que se ve en esta foto! –Dijo Elesa con una sonrisa-. Wow… Clay la verdad subió de peso los últimos años…

-Hazme un favor y mira a este individuo, -dijo Burgh mientras tomaba su lápiz y apuntaba a un hombre de la fila.

-¿Ese es Brycen? –Preguntó Elesa impresionada-, no lo pude reconocer por esa sonrisa, en verdad se ve joven en esta foto… ¿de qué año es este anuario?

-Es de 17 años atrás… es increíble lo que Lenora guarda en su biblioteca… ¡p-pero sin más demoras! –Dijo Burgh mientras se distraía momentáneamente, se preguntó si estar mucho tiempo con Chili le estaba afectando la memoria y concentración-. Mira al hombre que está al lado de Brycen.

Elesa sonrió y miró una vez más la foto. Siempre es increíble ver imágenes de ayer, sobre todo cuando había tantos años de diferencia. Era un hombre que la verdad, jamás había visto en su vida Elesa. Tenía puesto un pantalón gris oscuro y camisa blanca de manga corta, lo que lo hacía ver formal era la corbata negra que traía. Tenía una nariz definida, era algo grande pero su cara estaba tan bien proporcionada que se le miraba bien. Tenía una barbilla fuerte y muy bien definida, en donde se podía ver su piel bien cuidada sin una sola cortadura de rasuradora. Sus ojos estaban relajados y alegres, pero lo que en verdad lo hacía todo un galán era su sonrisa fresca y natural, sin mencionar que su cabello y patillas blancas lo hacía más atractivo. Elesa tenía que admitirlo, le pareció muy guapo.

-¿Quién es él?

-Es Drayden… -dijo Burgh.

Al parecer, ver la foto y compararla con el Drayden del presente tomó un poco de tiempo para que procesara en la mente de la belleza iluminadora. Una vez más miró la foto y miró a sus compañeros asustados.

-¿Huh? ¿Drayden? –dijo asustada Elesa mirando la foto una vez más.

-¡Lo sé! –Dijo Chili emocionado-, ¡jamás me lo había imaginado sin barba! ¡Después de todo sí tiene una barbilla!

-Wow… qué cambio… -dijo Elesa mirando la foto-, si se miraba así de bien, ¿por qué se dejó crecer la barba?

-¿Qué dijiste? –Burgh pensó haber escuchado la insinuación de su amiga que el líder mayor era atractivo y por un momento no pudo creer que el anciano fuera más atractivo que él.

-N-nada, solo me preguntaba qué edad tendría en esa foto.

-Mm… si fue de hace 17 años… Lenora tendría quince, Clay veintiocho, Brycen creo que veintinueve y Drayden veinticuatro… wow… -Burgh suspiró mirando la foto una vez más-. En verdad eran jóvenes…

-Me pregunto si nosotros nos miraremos así en 17 años, -dijo Chili con una sonrisa, fantaseando en dónde estaría en tanto tiempo, se imaginaba teniendo su propio gimnasio de tipo fuego.

-Bueno… espero que sí y no por una parte… -dijo Burgh con tristeza.

-¿A qué te refieres? –preguntó Elesa mientras que su Mareep se acercaba a ella.

-Miren a los líderes, todos se ven felices en esta foto, -dijo Burgh señalando el libro-, pero si la comparamos con las fotos de ahora… bueno… aunque Iris haya iluminado la vida de Drayden siempre saldrá con esa expresión seria y penetradora… Sin mencionar que Brycen sale serio y en esa foto está sonriendo… No quisiera que en 17 años nuestras sonrisas desaparezcan de la misma forma que la de ellos…

-Sí… hay que admitir que Lenora tenía razón cuando mencionó que antes todo era más lindo y eso… tal vez se refería a que todos sonreían… -dijo Elesa mientras pasaba otras páginas mirando fotos de personas que no reconocía.

-¡Oigan no se desanimen! ¡Encontramos algo relacionado a AMANTES! –dijo Chili quien enfatizaba demasiado el nombre de la asociación.

-¿Qué Drayden sí tiene una barbilla? –dijo Burgh sarcásticamente.

-¡Sí y además! ¡Gracias a esta foto sabemos que lo que nos dijo Lenora es verdad! –Chili actuaba como si hubieran encontrado un tesoro perdido-. Algo muy feo tuvo que pasar para que todos actúen serios y con caras largas ahora… ¿no creen?

-Bueno… Brycen solía ser una estrella de cine… -dijo Burgh mientras ponía una mano en su barbilla.

-Mm… para esta foto él seguía actuando… se le puede ver en el cuerpo, -dijo Elesa-. Ya que cuando se retiró adelgazó mucho…

-¡Elesa! –Era Alexa que con una gran sonrisa mientras movía su mano-. ¡El set está préparé!

-Ya saben cuál será nuestra nueva tarea, -dijo Elesa mirando a Chili y a Burgh-, hay que investigar bien la vida de los líderes mayores, necesitamos verlo todo… periódicos, entrevistas, todo… Yo investigaré a Clay, Burgh investigarás a Brycen y Chili a Lenora… ya que ella te tiene más paciencia contigo… ¿entendido?

-¡Sí! –Dijo Chili mientras empuñaba su mano-. ¡Vamos AMANTES!

-¡N-no grites eso! –dijo Burgh avergonzado mientras que Alexa miraba dudosamente a Chili, preguntándose si había escuchado bien.

(Rustboro City, Iris y Wally)

Ambos niños tardaron más de lo esperado para encontrar un enorme edificio el cual parecía un gimnasio. Lo extraño era que el lugar no era nada más que un enorme edificio de ladrillos y ubicado en un lugar muy callado para ser un gimnasio.

-¿Estás seguro que aquí es el gimnasio? –preguntó Iris a su compañero que traía consigo una pequeña revista con fotos y mapas.

-Según tengo entendido, -dijo Wally a través de su mascarilla-, sí, aquí es.

-Oye Wally, ahora que lo pienso, -dijo la niña mientras ambos caminaban por la entrada e Iris ponía un dedo sobre su boca-, ¿alguna vez has tenido una batalla?

-B-bueno, a-ayer tuve una… aunque no terminó muy bien… -dijo el muchacho un poco avergonzado mientras miraba el suelo.

-¡Déjame enseñarte lo básico antes de ir al gimnasio! –Dijo Iris mientras miraba sus alrededores y notaba un campo de batalla vacío en lo que parecía un patio-. ¡Aquí! ¡Este lugar parece perfecto para practicar!

-P-pero Iris, ¿el líder no se enojará por estar usando su campo de batalla? –preguntó Wally un poco preocupado mientras cruzaban por unos columpios y un patio de juegos.

-Nah, solo hay que tener cuidado y no destruirlo, -dijo Iris con una sonrisa mientras se paraba en un lado y su Archen salía a la batalla-. Bueno, al parecer Archen quiere ser tu contrincante, ¿estás listo Wally?

-M-más que nunca, -respondió el muchacho mientras se reajustaba su mascarilla y su compañero saltaba de su cabeza-. ¡Vamos Ralts!

Y así comenzó un pequeño duelo de práctica en donde ambos niños trabajaron juntos para prepararse para su primera batalla. Iris le enseñaba a Wally lo básico que necesitaba saber y al mismo tiempo descubrían juntos los ataques que sabía Ralts. Algo que notó Iris es que Wally no tosía tanto como antes, por un lado pensaba que era debido a su máscara. Pero muy dentro de ella sabía que la verdadera razón era por tener Pokemons a su lado que lo animaban a seguir luchando.

(Rustboro City, Ben)

-Dime muchachito, ¿no te encanta el olor de helados en el parque? –comentó el hombre de traje morado mientras ambos caminaban por un hermoso parque.

Este lugar tenía una enorme fuente en donde varios Pokemons se encontraban descansando. Había un camino blanco el cual era rodeado de grama y flores, sin mencionar los pequeños árboles que formaban un área verde en la ciudad.

-Umm… sí, claro, -dijo Ben mientras observaba sus alrededores y notaba que no había edificio alguno que se pareciera al que miró en la mañana-. Um… disculpe señor… ¿en dónde está el Devon Corporation?

-No actúes como si el edificio tuviese piernas para irse, está plantado en concreto como cualquier otro edificio, -dijo el hombre de traje morado mientras se reía, después en un abrir y cerrar de ojos apareció con dos conos de helados-. ¿Quieres uno?

-Wow, ¿a qué hora lo compró? –preguntó Ben mientras que su Gible se sentía hipnotizado por el dulce aroma del helado.

-Hace dos segundos, ¿acaso no me viste? –Dijo el hombre riéndose mientras que los dos se sentaban en un banco-. Y dime Ben, ¿qué te trae aquí a Rustboro?

-Bueno, unos amigos míos están retando el gimnasio… -dijo Ben y antes de que pudiera probar su helado, Gible saltó de su cabeza y atrapó toda la bola en su boca-. Jeez, es un gusto ver que sepas compartir.

La reacción de Gible fue ver un poco apenado a su entrenador, tomar su cono y escupir el helado completamente ensalivado de regreso. La reacción de Ben fue verlo asqueado y el señor no pudo evitar reírse.

-Sabes, creo que estar mucho tiempo con el Kecleon de Wally te ha afectado en algo, -dijo Ben mientras le ofrecía de nuevo el helado a su Pokemón y comenzaba a comerlo.

-Me recuerdas mucho a mi hijo, -dijo el señor mientras se reía-. Él también tenía una relación muy cercana con sus Pokemons, es lindo ver a entrenadores que se llevan tan bien con sus amigos…

-Disculpe la pregunta, pero… ¿cuál es su nombre? –le preguntó Benga ya que le parecía el colmo que fuera tan amable con él sin presentarse primero.

-¡Ah! ¡Yo y mi mala memoria! –dijo el hombre riéndose-. ¡¿Cómo pude olvidarlo?!

Jeez, anciano y con mala memoria… ¿a quién me recuerda? –pensó para sí Benga.

-Todos me llaman Sr. Stone, -dijo el hombre con traje morado mientras extendía su otra mano que no tenía el cono-. Disculpa si no te he llevado a la compañía, pero digamos que estoy en un pequeño problema y pienso que tú podrías ayudarme.

-¿En serio? –Dijo Benga-, ¿cómo?

-Bueno, últimamente he tenido falta de inspiración y no he podido pensar en ningún nuevo producto para mi compañía, -dijo el Sr. Stone.

-¿Y qué clase de compañía es? –preguntó Benga sin darse cuenta a quién le hablaba.

-Es una que hace de todo, así que si tienes alguna idea o sueño, siempre es bienvenida.

-Sueños… -dijo Ben para sí mientras que relacionaba rápidamente la palabra con una amiga de su abuelo-. No se me ocurre nada la verdad, solo puedo pensar en Fennel Makomo…

-¿Hmm? ¿Y ella quién es ella? –Dijo el Sr. Stone ya que jamás había escuchado tal nombre-. ¿Es tu novia?

-¿¡Q-qué?! ¡No! –Dijo Ben sonrojado-, ¡ella es una científica famosa de Unova que estudia los sueños de los Pokemons!

-¡¿En serio existe una científica que estudia los sueños de los Pokemons!? –dijo el Sr. Stone emocionado-. ¡Fascinante! ¡¿Sabes lo que eso significa?!

-Umm… ¿qué ella definitivamente no es mi novia por ser casi quince años mayor que yo? –preguntó Ben un poco asustado por su reacción.

-¡No! ¡Y bueno también sí! –Dijo el Sr. Stone con una sonrisa-. Verás Ben, quiero mostrarte algo en un lugar muy especial.

-¿En dónde? –preguntó Ben.

-¡En Devon Corporation claro! –dijo el hombre mientras que ambos se levantaban y comenzaban a caminar por el camino blanco del hermoso y bien cuidado parque.

(Rustboro City, Wally e Iris)

-Ja… eso estuvo muy cansado, -dijo Wally mientras se quitaba por un momento su mascarilla y usaba su inhalador-. ¡Pero me alegra haber practicado antes de ir al gimnasio!

-Recuerda Wally, hay veces que la batalla depende más de la técnica, -dijo Iris sabiamente recordando todo lo que aprendió en Unova.

Habían pasado unas cuantas horas desde que Wally e Iris practicaban en aquel campo de batalla vacío. El sol ya estaba en lo más alto, anunciando así el medio día. Pero el sonido de una campana casi mata del susto a ambos niños y la pequeña temió que a Wally le diera un paro cardiaco.

-Eso sonó como la campana de una…

El sonido de un gran grupo de niños saliendo del edificio a toda velocidad, listos para comenzar un recreo, respondió sus dudas. Iris y Wally se vieron entre sí, pensando que se habían equivocado de edificio. Antes de que se pudieran retirar, todos los niños automáticamente se acercaron a Iris y a Archen, observando fascinados al Pokemón de la pequeña.

-¡Wow! –Dijo un niño-, ¡eso es un Pokemón tipo piedra!

-¡No es así tontito! –Gritó una niña a su lado-, si fuera tipo roca, ¿por qué tendría alas? Duh…

-Umm… -dijo Iris con una sonrisa al ver a los niños que tendrían por lo menos siete años-, en realidad…

-Un momento jovencita, -dijo una mujer joven quien no tendría más de veintitrés años con cabello negro-. Deja que mis estudiantes digan qué tipo es tu Pokemón.

Wally se acercó a su amiga y ambos observaron a la mujer una vez más. Llevaba puesto unas medias rosadas las cuales resaltaban con su blusa azul larga. Por alguna razón, al muchacho le resultó familiar.

-¡Yo sé! –Dijo un niño-. ¡Tiene que ser un Pokemón dinosaurio!

-¡No! ¡Los dinosaurios son lagartijas! –gritó otro niño.

-¡Pero ese pájaro es lagartija también! –Gritó una niña con toda seguridad, después miró a la mujer quien Iris supuso que sería la maestra-. ¿Verdad señorita Roxanne?

-La verdad niños, este Pokemón se llama Archen, -dijo la maestra Roxanne mientras señalaba al Pokemón de Iris-. Es muy conocido ya que se dice que fue el primer paso de las evoluciones de las aves en la prehistoria. Ver un Pokemón así es casi imposible así que aprovechen la oportunidad y obsérvenlo.

Pero cuando el gripo de niños se acercó un poco al pájaro prehistórico, rápidamente el Pokemón corrió hacia Iris y se escondió en su Pokeball. Para la pequeña fue un comportamiento extraño ya que jamás había actuado tan tímido con ella y supuso que jamás había estado rodeada de tantas personas al mismo tiempo.

-Tienes un Pokemón muy extraño, jovencita, -dijo la maestra Roxanne sacando a Iris de sus pensamientos-. ¿Cómo te llamas?

-Mi nombre es Iris, -la niña notó que Wally no estaba recibiendo mucha atención así que lo tomó de los hombros y lo puso frente a la maestra-. ¡Y él es Wally! Los dos somos entrenadores y buscamos el gimnasio de la ciudad Rustboro.

-M-mucho gusto, -dijo nervioso Wally, mientras aguantaba con toda su alma las ganas de toser.

-¿Así que vienen a retar el gimnasio? –Dijo la mujer con una sonrisa mientras comenzaba a caminar hacia el edificio-. Vengan conmigo por favor, los llevaré al gimnasio…

-¡Wow! –Dijo Iris emocionada mientras que ella y Wally caminaban hacia el edificio-. ¡Por fin tendremos nuestra primera batalla de gimnasio!

-L-lo sé, -dijo Wally con una sonrisa nerviosa, ya que el hecho de retar a una figura de autoridad como un líder le aterraba. Antes de que comenzara a toser, se puso su máscara ya que sintió un poco el olor a polvo.

Entraron a un lugar que parecía una clase, muy confundidos, ambos niños entraron y la mujer les pidió que se sentaran. La clase tenía varias mesas y tenía la estructura de una clase universitaria. Cuando se sentaron, la mujer volvió a aparecer con unas hojas y unos lápices.

-Umm… disculpe Sta. Roxanne, -dijo Iris mirando a la mujer-, necesitamos ir al gimnasio…

-Estás en el gimnasio, -dijo Roxanne mientras le daba una hoja a la pequeña-, pero debido a que llegaron sin reservación, quiero ver si son dignos de retarlo. Si logran sacar más de 8/10, les permitiré retarlo.

Wally se asustó al igual que Iris, pero cuando vieron la hoja del examen se preguntaron quién se creía ella para hacerles un examen. Cuando la pequeña comenzó a leer el contenido, se sorprendió de lo fácil que era. Básicamente eran preguntas acerca de las Bayas y sus efectos, algo que Iris conocía perfectamente bien. Wally estaba un poco familiarizado con el tema, pero el miedo de perder el examen no le permitió hacerlo tan rápido y fluido como él sería capaz de hacerlo.

-¿En serio tenemos que hacer un examen para retar el gimnasio? –preguntó Wally.

-Bueno, yo soy la líder del gimnasio Rustboro, -dijo la mujer sorprendiendo a los niños-. Mi nombre es Roxanne Felizia, tomar un examen escrito es parte del reto cuando recibo a más de un entrenador.

-¿Se puede hacer eso? –preguntó Wally.

-¡Por supuesto! –Dijo Iris con una sonrisa-. Los líderes de gimnasios tienen el derecho de poner los retos que quieran a sus retadores, claro mientras que sean seguros y razonables…

-¿Seguros y razonables? –preguntó Wally.

-Mjm, por ejemplo: en Unova tenemos una líder quien puso cañones en su gimnasio para disparar a los retadores, -dijo Iris recordando a Skyla-. Al principio les pareció peligroso pero después resultó siendo una buena idea.

-No se habla durante los exámenes, -dijo Roxanne mientras obligaba a Iris a que se sentara lejos de Wally-. No se comparte, no se pueden usar ninguna clase de aparato electrónico, si tienen alguna duda, solo levanten la mano. Quítate esa máscara por favor…

-¡P-pero la necesito! –dijo Wally nervioso-. ¡Es por razones médicas!

-Bueno, espero no encontrar un chivo adentro cuando termines, -dijo Roxanne sorprendiendo a Iris por su agresividad.

(Rustboro, Ben)

-¡Woah! –Dijo asombrado el muchachito mientras que su Gible también abría exageradamente su boca-. ¿Es aquí donde usted trabaja?

-Así es, este es uno de mis sueños, -dijo el Sr. Stone mientras miraba con orgullo su proyecto-. Después de trabajar tantos años duro, lo logré hacer una realidad.

-Increíble, -dijo Ben con una sonrisa mirando al hombre más que un anciano inmaduro que le explotan latas en la cara.

-Bueno, vamos adentro, ese Pokenav necesita ser reparado y además tengo que averiguar más de esta jovencita que te gusta, -dijo el Sr. Stone molestando a Ben.

-¡Ella no me gusta! –Gritó Benga frustrado mientras que su Gible se reía-. ¡Es una amiga de la familia!

-¿Quién siempre aparece en tus sueños? –El Sr. Stone simplemente adoraba molestar a quienes lo rodeaban, sobre todo aquellos que reaccionaban de la misma forma que Ben-. Solo bromeo hijo, vamos adentro.

(Rustboro, Iris y Wally)

-Y-ya terminé, -dijo nervioso Wally mientras entregaba su examen.

-¡Ya es casi hora de nuestra batalla! –dijo Iris con una alegría mientras parecía contener todas sus energías por la emoción.

-P-perdo-perdón Iris, -dijo Wally repentinamente-, tú terminaste tu examen hace más de media hora y yo me tardé más del doble de lo que te tardaste tú.

-¡No te disculpes! –Dijo Iris mientras caminaba hacia el asiento de su amigo-. Entiendo que quisieras tomarte tu tiempo, ¡la verdad yo ya sabía del tema!

De repente, Roxanne apareció una vez más con ambas hojas en su mano. Se podía ver decepción y eso puso nervioso a Wally. Cuando les entregó las hojas a cada uno, el sentimiento de sorpresa casi los mata.

-¡0! –gritó Iris confundida observando su examen (el cual tenía todo con cheques indicando que estaban correctas las respuestas)-. ¿Por qué saqué 0?

-Revisa la parte de arriba de la hoja por favor… -dijo Roxanne enojada.

Iris observó una vez más su hoja y no entendía por qué había sacado esa nota si había tenido todas las respuestas correctas. Cuando pudo ver un círculo rojo en la parte superior de la hoja sobre una línea en blanco, entendió por qué.

-¿Saqué cero por no poner mi nombre? –dijo Iris sintiéndose un poco tonta.

-Así es, ¿cómo supones que adivine de quién es el examen? –Dijo Roxanne molesta mirando a Iris-. Puede que hayas sacado todas las respuestas buenas, pero eso no basta como para no poner tu nombre. Es una falta de atención inaceptable que ningún entrenador debería de tener…

-Solo somos dos en la clase, ¿cómo no pudo adivinar de quién era? –Preguntó Iris confundida irritando a Roxanne (algo que Iris no quería hacer), quien lo tomó como un reto-. Me refiero, yo entregué primero mi examen y lo corrigió a lo más que lo entregué.

-No sé cómo te trataban en tu casa, pero esto es la vida real, -dijo Roxanne un poco enojada mientras se sentaba en su escritorio.

Iris la encontró muy abusiva y le sorprendió que fuera maestra. Siempre estuvo rodeada de personas mayores y conocer a alguien como Roxanne le demostró a la pequeña que aunque no estés de acuerdo con algo, no signifique que siempre tengas la razón.

-Bueno, -dijo Iris aceptando su derrota y pensando que podría venir otro día a tomar el examen-. Mínimo podré ver a Wally pelear.

-Él no califica para ser mi retador, -dijo Roxanne mientras arreglaba unos papeles en su escritorio.

-¿Huh? –Iris observó a Wally quien miraba decepcionado su hoja-. ¿Cuál fue tu nota?

-S-saqué 7.9… -dijo Wally triste-, tuve una falta ortográfica que me costó mi batalla.

-¿Todo por una tilde? –Dijo Iris enojada mientras miraba la hoja y notaba que tenía razón su amigo, después miró a Roxanne con mucho enojo-. ¡Acepto que no me diera mi reto por que la respeto! ¡Pero esto ya es el colmo! ¡Wally sí merece ser tu retador!

-Si hubiese puesto las respuestas correctas en primer lugar, no estaría con esa cara, es su culpa no la mía-dijo Roxanne quien le parecía ridículo que Wally sacara incorrecta algunas respuestas-. Además, este examen es excesivamente fácil, no puedo creer que sacara esa nota con lo sencillo que es… incluso uno de mis estudiantes que tienen la mitad de su edad saben más del tema.

Wally se sintió terrible y como un tonto, ya que estaba seguro que Roxanne tenía razón diciéndole que no calificaba para ser retador. Pero para Iris era indignante, ya que básicamente le estaba diciendo que era estúpido.

-¡Tienes todo el derecho de evaluarnos! ¡Y acepto que haya sacado esa nota ya que fue mi culpa! –Gritó Iris repentinamente asustando a Roxanne-. ¡Pero eso no te da el derecho de decirle a Wally que es un bobo! ¡Una maestra debería de animar a sus estudiantes a aprender más! ¡No humillarlos por la obvia diferencia de conocimiento!

-¿Estás diciendo que soy una mala maestra? –preguntó Roxanne enojada.

-¡No! ¡Solo te pido que no insultes a mi amigo! –Dijo Iris mientras que Wally la observaba con asombro-. Siempre he vivido rodeada de personas sabias y estoy segura que todos estarían decepcionados por la forma que trataste a Wally. Incluso Drayden que es alguien muy disciplinado tiene paciencia como todos los maestros deberían de tener.

¿Drayden? ¿Acaso es ella la niña que Norman me habló? –Pensó para sí Roxanne, antes de que Wally e Iris se fueran, la maestra se levantó de su escritorio-. Esperen, puede que no pueda retarlos uno a la vez… pero sí podré retarlos a una batalla doble por mi medalla… ¿qué dicen?


Notas del Autor:

El otro día mientras buscaba unas cosas en Internet, encontré una imagen de cómo se miraría Drayden sin barba… la verdad… el dibujo se ve increíble. Lo encontré en un lugar llamado fanpop y esa es la imagen perfecta de cómo me imagino a Drayden de joven (tiene a un Axew en su imagen sosteniéndole un espejo). Así que si quieren tener una idea más clara de cómo se miraría sin barba, búsquenlo en fanpop. ¿Alguien más le encantó Alexa? A mí sí y ponerla con algunas palabras francesas creo que le dará más detalle al personaje. ¿Qué les esperará a Wally e Iris ahora que retarán a Roxanne? ¿Qué secretos ocultos encontrarán los AMANTES? ¿Por qué me río tanto cada vez que escribo sobre esta asociación? ¿Qué encontrará Ben en el Devon Corporation? ¿Al lector le estará gustando la historia? Bueno, yo la estoy disfrutando así que recuerden siempre dejar sus comentarios y/o sugerencias.

¡Esta historia continuará…!