Aunque pasara ya una semana, el Maestro Dragón no se rendía. Muchos se sorprendieron ya que esperaban que el hombre tirara la toalla al notar que la niña no quería ni una sola relación con humanos. Hubo un momento que Drayden en verdad pensó en rendirse, pero fue una mañana que lo convenció que tenía que encontrar a la niña. Fue cuando encontró una trampa peligrosa puesta a medio bosque.
-Cazadores, -dijo Drayden molesto mientras que lanzaba una piedra al dispositivo para activarlo.
Su Druddigon se encontraba con él observando con curiosidad la máquina y cuando la pequeña piedra tocó la tierra, se sorprendió de ver unos enormes dientes atraparla con tal fuerza que incluso la rompió.
-Estas son trampas para Pokemons Dragones… si la niña llegara a caer en una de ellas, seguramente moriría… -Drayden por un momento se extrañó por preocuparse tanto por una persona que ni siquiera conocía-. Vamos Druddigon, hay que encontrarla antes de que algo malo ocurra…
Capítulo 8: Una Nueva Lección & Máquinas Asombrosas
(Opelucid City, Unova)
Ser alcalde significa entregar todo a una ciudad, también significa sacrificar tu tiempo por ayudar a otros, siempre siguiendo las leyes. En este momento se encontraba terminando unos papeles y se dio cuenta que había pasado más de cinco horas evaluando y releyendo algunos tratados que necesitaban ser procesados en unos meses. Se dio cuenta que ahora que Iris ya no estaba, terminaba su trabajo más lento. Supo entonces que era por el hecho de estar solo y se sintió un poco triste.
Se recostó en la enorme silla de cuero y miró por la ventana. Se dio cuenta que su Haxorus no estaba en su espacio usual en el jardín de su casa al igual que su Druddigon. Con mucha curiosidad, se levantó y salió de su oficina en busca de sus Pokemons. Pero al escuchar un sonido extraño en el tercer piso, supo exactamente en donde estarían.
Su casa era de tres pisos. Era una casa antigua pero a la vez muy moderna. No podemos decir que era grande, pero tampoco era pequeña. Tenía un tamaño perfecto para el alcalde y su aprendiz. Originalmente, ambos cuartos se encontraban en el segundo piso, pero debido a que Iris amaba sentir brisas fuertes y la vista, le pareció más lógico para Drayden arreglarle un cuarto en el tercer piso. Este piso solo tenía dos habitaciones, uno que lo usaban como un cuarto de invitados y el segundo era el de Iris.
Cuando el alcalde espartano subió las escaleras y abrió la puerta del cuarto de la pequeña, se sorprendió de ver a sus dos dragones. Druddigon dormía al lado del escritorio mientras que Haxorus (de alguna forma) logró acostarse en la cama de Iris.
-Bueno, esto no me lo esperaba… -dijo Drayden con una sonrisa nostálgica.
Notó que ambos Pokemons parecían estar tristes, no necesitaba explicación… Drayden sabía perfectamente por qué…
-Yo también la extraño… -dijo Daryden mientras se sentaba al lado de Haxorus y le acariciaba el hocico-. Ya había olvidado lo que era la vida sin Iris…
Miró por la ventana el hermoso paisaje de las montañas que rodeaba Opelucid y abrió la ventana del cuarto. Sintió la briza del verano y el vivo olor de pasto fresco. Recordó que no estuvo tan solo antes de que su nieta apareciera en su vida… No pudo evitar sonreír y pensar con nostalgia aquellos días de su juventud que jamás regresarían…
-Wow, en verdad se están esmerando con este proyecto, -dijo el joven Alder Adeku de veintinueve años mientras caminaba tranquilamente observando sus alrededores con asombro-. El Skyarrow Bridge será algo impresionante cuando lo terminen.
-Dímelo a mí, -dijo el joven Drayden de veintisiete años-. En donde estamos caminando ahora será exclusivamente para que pasen los carros.
-Bueno, eso explica por qué es tan amplia esta parte, -dijo Alder con una sonrisa.
El Skyarrow Bridge era un proyecto que Castelia decidió negociar con Nacrene ya que querían conectar ambos lugares y atraer, a la vez, inversionistas de otras regiones. El día de hoy, los obreros no llegaron debido a que era su día de descanso, dándole la oportunidad al dúo de amigos de caminar por el puente casi terminado sin molestias o problemas.
-El día de hoy toman la foto del anuario, -dijo Drayden observando a su amigo con una sonrisa retadora-, ¿y ni te molestaste en rasurarte?
-A diferencia tuya, yo dejo que lo mío sea natural y que crezca, -dijo Alder mientras pasaba su mano en su poca barba que tenía en la barbilla-. No soy como tú que se rasura todos los días…
-Bueno, no quiero que mi barba me cubra la boca, -dijo Drayden mientras pasaba su mano por su barbilla perfectamente bien rasurada y cuidada.
-Lo que digas Nombre, -dijo Alder con una sonrisa mientras sacaba a su Druddigon de su Pokeball y caminaba ligeramente más rápido.
-¿Cómo me llamaste? –preguntó el joven líder detectando la broma de su amigo, mientras sacaba a su propio Druddigon y alcanzaban al campeón.
-¿Acaso tu Drayden no es Nombre? –preguntó Alder conteniendo su risa.
-¿Esa es tu nueva forma de retarme a una carrera a mí y a mi Druddigon?
-Digamos que sí, -dijo Alder mientras lo empujaba y comenzaba a correr a toda velocidad con su dragón-. ¡A que te gano Copito!
-¡Ya verás Cabeza de Cactus! –gritó Drayden furioso por el apodo que le puso su amigo hace años por el color de su cabello.
El dúo eran grandes amigos, sin mencionar que a la vez eran archi-enemigos. Cada vez que aparecía una oportunidad para competir entre los dos, no dudaban en tomarla. Así que es de imaginarse que ambos eran muy competitivos, pero a la vez, adoraban molestarse mutuamente. Y así fue como ambos corrieron con sus Pokemons Dragones por el Skyarrow Bridge.
(Rustboro, Iris y Wally)
-Puede que no pueda retarlos uno a la vez… pero sí podré retarlos a una batalla doble por mi medalla… -Roxanne extendió su mano frente a Iris y Wally-. ¿Qué dicen?
-¡Por mi está bien! –Dijo Iris muy decidida mientras empuñaba su mano, después miró a Wally-. ¿Tú qué piensas?
-Pienso que estoy harto de jamás ser suficiente… para esto… para los doctores… para mis padres… -Wally también empuñó su mano y miró a Iris-. ¡Pero esta vez tengo la opción de luchar! ¡Y sí lo haré!
-¡Muy bien! –gritó con mucha felicidad Iris, mientras que Roxanne se sentía un poco culpable por haberlos tratado así.
-B-bueno, entonces prepárense, -en ese momento, la joven maestra presionó un botón y notaron que todos los escritorios comenzaron a moverse automáticamente revelando un campo de batalla.
-¡Wow! –Dijo Iris sorprendida mientras caminaba hacia el campo con Wally-. ¡Hay que luchar juntos y así ganaremos!
-¡Muy bien! –Dijo emocionado Wally-. ¡No dejaré que esas largas horas de entrenamiento sean un desperdicio!
Ambos chocaron manos y Roxanne no pudo evitar sonreír y sacar dos Pokeballs, revelando a un Graveler y a un Nosepass. Los niños corrieron hacia el campo de batalla y se prepararon.
-El reto será dos contra dos, ¿qué les parece?
-¡Perfecto! –gritó Iris mientras lanzaba su Pokeball y revelaba a su Archen.
-¡Vamos Kecleon! –gritó Wally mientras lanzaba su Pokeball.
El Primer Pokemón Ave miró a Kecleon y a su entrenadora, se le podía ver en la mirada la determinación que sentía por luchar. Kecleon sonrió seguro y Roxanne lo observó extrañada por su franja en línea recta.
-Yo pensé que usarías a Ralts, -dijo Iris ya que había entrenado más con el Pokemón Psíquico.
-Algo dentro de mí me dice que debería de usar a Kecleon… -Wally miró a Iris-. ¿T-te molesta?
-¡Para nada! –Iris sonrió y empuñó ambas manos-. ¡Eso significa que ya estás desarrollando la intuición que tienen todos los entrenadores!
Ambos niños chocaron manos y miraron a su contrincante, quien se miraba muy segura y sin mencionar que algo presumida. El réferi se paró en medio de la batalla y extendió sus banderas.
-¡La batalla por la medalla será disputada por los retadores Iris y Wally contra la líder Roxanne! –Gritó el réferi-. ¡Será una batalla doble sin sustitución permitida! ¡Qué la batalla comience!
-¡Graveler usa Rollout! –gritó Roxanne.
El enorme Pokemón tipo piedra se lanzó al suelo y comenzó a girar con una velocidad notable, rápidamente ambos Pokemons esquivaron el ataque. Archen, debido a su cuerpo, no era capaz de volar pero pudo elevarse lo suficiente con Kecleon para esquivar el ataque con dificultad.
-Poner a un Pokemón volador fue una mala idea, -dijo Roxanne mirando a Iris-. ¿En verdad piensan que esta será una batalla simple?
-¡Créame que si sé a lo que nos estamos metiendo! –Gritó segura Iris mientras que notaba que la velocidad de Graveler aumentaba-. Wally, necesitamos detener a ese Pokemón, llegará al punto que no podremos detenerlo.
-¡Hay que paralizarlo! –dijo Wally mientras notaba que el Graveler giraba directo a Archen y a Kecleon.
-¡Gran idea! –Gritó Iris-. ¡Vamos Archen! ¡Usa Dragonbreath!
Así pues, el Pokemón ave lanzó un gran rayo hacia el Pokemón tipo piedra y logró disminuir un poco su velocidad, pero todavía no se detenía.
-¡No lo paralizó! –dijo Iris asustada mientras que su Archen casi era aplastada por el enorme Pokemón.
-Por supuesto que no, -dijo Roxanne medio riéndose-. Recuerden que solo existe una pequeña posibilidad de paralizarlo, algo un poco obvio si me preguntan.
Roxanne volvió a sonreír orgullosa de su conocimiento intimidando a ambos niños. La mujer miró a sus retadores y pensó que esta sería una batalla sencilla.
-Yo también estuve en su lugar, -dijo Roxanne-. También me tocó aprender por las malas, pero gracias a mi constante esfuerzo logré graduarme con las mejores notas que ha tenido este colegio con honores y me convertí maestra y líder del gimnasio para demostrar esta lección.
Justo en ese momento, su Graveler logró alcanzar a Kecleon y lastimarlo notablemente. El pequeño Pokemón cayó gravemente herido y Wally miró asustado a su Pokemón. Iris supo entonces que aunque las cosas estuvieran mal, no era tiempo de rendirse.
-¡Todavía es demasiado temprano para ser vencidos! –gritó Iris mientras miraba todo el campo de batalla y tuvo una idea improvisada-. ¡Wally! ¡Tengo una idea y necesito que me ayudes dejándome luchar sola con Graveler!
-¿Huh? –preguntó confundido Wally.
-¡Confía en mí! –Iris miró a su Pokemón quien le respondió asintiendo segura-. ¡Vamos Archen! ¡Usa Acientpower!
Así pues, el Pokemón elevó piedras del campo y los lanzó a Graveler. Obviamente las rocas no fueron rivales para el Pokemón, ya que fácilmente los destruyó debido a su gran velocidad y fuerza.
-¡No te rindas y sigue así! –gritó Iris confundiendo a Wally y a Roxanne.
¿Por qué no querría que la ayude? ¿Acaso soy tan malo que prefiere que me haga a un lado? –Pensó Wally hasta que recordó que era una batalla doble-. Un momento… ¿por qué Roxanne ataca solamente con su Graveler si también tiene un Nosepass?
Fue ahí cuando notó que el otro Pokemón se encontraba realizando unos movimientos muy extraños en las sombras, detectó entonces la estrategia de Roxanne.
¡Claro! ¡Deja que Graveler haga el trabajo sucio mientras que usa Double Team así se vuelve intocable su otro Pokemón! ¡Iris lo que quiere es que no lo deje subir más su evasión! –Wally sonrió al saber que su compañera confiaba en él y que ahora estarían trabajando en equipo-. ¡Kecleon! ¡Hora de probar las nuevas ataques! ¡Usa Psybeam contra Nosepass!
-¡No lo permitas! –Gritó Roxanne apuntando a Kecleon-. ¡Graveler! ¡Trata de envestir a ese Kecleon también!
El gran Pokemón dejó de perseguir al Archen (quien había usado varias veces Ancient Power sin ocasionarle daño alguno) y comenzó a girar dando una media vuelta en donde se encontraba Kecleon. Wally pensó que sería su fin hasta que notó que el paso de Graveler fue desviado extrañamente y terminó chocándose contra la pared del edificio.
Todos conocemos a Drayden Lysagner, es el famoso Maestro Dragón de Unova, quien se dice que es un entrenador muy poderoso. Esta niña parece de alguna forma transmitir el mismo poder que transmitiría un entrenador poderoso… ¿En verdad será ella la aprendiz de un hombre tan difamado aquí en Hoenn? ¿Huh? –pronto sus pensamientos fueron interrumpidos y muy confundida, Roxanne observando a su Pokemón-. ¿Pero cómo fallaste?
Miró una vez más el campo de batalla y notó que estaba lleno de agujeros. Fue en ese momento que recordó que el ataque de Ancient Power levanta piedras del suelo y los lanza, creando así hoyos que seguramente su Graveler se tropezó y terminó desviándose.
-Así que fue por eso que usaste ese ataque… -dijo Roxanne a Iris.
-Sí y no, -Iris sonrió y miró a su amigo-. ¡Ahora Wally!
-¡Ahora Kecleon! –Gritó el muchacho apuntando al Graveler que se había atascado en un hoyo que él mismo formó en la pared-. ¡Usa Psybeam!
-¡Archen! –Gritó Iris con una sonrisa-. ¡Usa Dragonbreath!
-¡No les dejaré ganar tan fácil! –Dijo Roxanne ya que sabía que si los dejaba atacar, vencerían a su Graveler-. ¡Si lo vencen, los venceré a ustedes también! ¡Graveler usa Explosión! ¡Nosepass usa Protect!
El gran Pokemón explotó repentinamente levantando una capa de humo. Cuando finalmente la batalla parecía estar girando para el beneficio de los retadores, Roxanne prefería tener un final rápido que la dejaría con la victoria. Qué se puede esperar pues ella, como muchas personas, odiaba perder.
(Rustboro, Ben)
Si el Devon Corporation es admirable e increíble por fuera, ¡solo imagínense como sería por dentro! Todo estaba iluminado y con equipo de lujo. Ben notó también que todos los trabajadores entraban y salían con una sonrisa, eso le decía que era un ambiente bonito para trabajar.
-Vaya, quién diría que un señor que hacía el ridículo con juguetes en la calle sería al final un trabajador de aquí, -le dijo Benga a su Gible mientras se sentaban en unas sillas de cuero.
En este momento, el Sr. Stone le pidió a Ben que lo esperara un rato ya que necesitaba hablar unas cosas con su asistente personal. Sin darle mucha importancia, se sentó en unas sillas de cuero que había justo afuera de lo que parecía ser la oficina del Sr. Stone.
-Me pregunto por qué se sorprendió tanto de saber de alguien quien estudiara los sueños, -le dijo Ben a su Gible quien respondió encogiendo sus hombros.
Pero pronto el sonido de la puerta abriéndose lo distrajo y salió el Sr. Stone riéndose. Con él estaba un hombre quien esperaba no ver así que decidió esconderse rápidamente tras las sillas.
-¡Bueno esto nos quita un gran problema Kennedy! –dijo el Sr. Stone mientras notaba que Ben ya no estaba-. ¿A dónde se fue ese muchacho?
-Seguramente fue al baño, -dijo Kennedy con una sonrisa sin saber que se escondía tras las sillas-. En fin, necesito ir al doctor Sr. Stone, ¿está bien si me tomo el resto del día?
-¿Por qué preguntas? ¡Es obvio que está bien amigo! -respondió el Sr. Stone con una sonrisa mientras que Kennedy entraba a un elevador.
-Lo veré en la noche, espero en verdad poder ver a los niños antes de que se vayan.
-¡Hasta entonces Kennedy!
Cuidadosamente, Ben trató de escabullirse para no ser visto, pensó que si Kennedy se enteraba que él andaba con el Sr. Stone, eventualmente descubrirían que él era el nieto del famoso campeón Alder Adeku. ¿Cómo llegó a esa conclusión? Hay veces que el miedo nos hace pensar en cosas que no tienen sentido.
-¡Ahí estás! –la voz del señor casi lo mata del susto, pero antes de que pudiera quejarse o algo, el hombre le dio unas palmadas en la espalda-. ¡Gracias a ti finalmente podremos continuar con nuestro proyecto!
-¿E-en serio? –preguntó Benga todavía un poco nervioso.
-¡Así es! –Dijo el Sr. Stone mientras lo llevaba del hombro hacia el elevador-. Es hora que te enseñe lo que en verdad hacemos en esta compañía, los Pokenavs son apenas un grano de arena.
-Wow, -dijo Ben imaginándose robots gigantes o algo por el estilo-, ¿qué me enseñará?
-Ya verás, -dijo el Sr. Stone con una sonrisa-, ¿no te gustaría que tus amigos también vinieran?
-Sí, -dijo Ben pensando en Wally y no en Iris-, estoy seguro que le encantaría.
-Enviaré a un amigo para que los busque, enviaría a mi asistente pero irá al doctor, -el elevador comenzó a bajar y guiñó un ojo-, solo dile a mi empleado cómo se llaman y en dónde están. Necesitaba recoger algo importante así que le queda en el camino… ¿cómo se llaman?
-Se llaman Wally y Wendy-, dijo Ben con una sonrisa molestona.
-Wendy huh… lindo nombre para tu novia, -dijo el Sr. Stone observando al muchacho esperando a ver su reacción.
-Graci… ¡un momento! –Gritó furibundo Benga mientras que su Gible se reía-. ¡Jamás existirá la forma que Iris sea mi novia! ¿Por qué sigue diciendo eso?
-Creí que se llamaba Wendy, -el Sr. Stone le pegó un pequeño codazo al hombro del muchacho-. Así que tienes dos novias: Wendy e Iris.
-¡No es mi novia! –Ben en verdad se sentía desesperado del hombre que parecía disfrutar molestarlo.
Gible le dio unas palmaditas a la cabeza del muchacho, indicándole que se relajara. Cuando su entrenador miró a su Pokemón, este solo sonrió como si quisiera comunicarle que ser el novio de Iris no sería tan malo. Ben solo bufó de furia mientras que el Sr. Stone se reía.
(Rustboro, Wally e Iris)
Cuando finalmente la capa de polvo desapareció, Roxanne tuvo una gran sorpresa al notar que Kecleon y Archen seguían de pie.
-¡Graveler no puede continuar! –gritó el réferi mientras que Roxanne regresaba a su Pokemón.
-¿P-pero cómo? –preguntó sumamente confundida Roxanne, cuando continuó observando a Kecleon y notó que sus colores eran diferentes-. Claro, cuando Graveler lo lastimó se convirtió en tipo roca y Archen de por sí ya es de este tipo… dándoles una defensa alta.
-¡Exacto! –Gritó Iris mientras apuntaba a Nosepass-. ¡Archen! ¡Usa Dragonbreath!
-¡Kecleon! –Gritó Wally imitando la acción de su amiga-. ¡Usa Psywave!
El pequeño Kecleon comenzó a lanzar sus rayos psíquicos mientras que Archen lanzó sus poderosos rayos explosivos.
-¡Esquívalo Nosepass! –gritó Roxanne frustrada de que su propia jugada haya salido mal.
El Pokemón tipo roca saltó rápidamente y logró esquivar el ataque al confundir a sus contrincantes con varias copias. Comenzó a rodear a Archen y a Kecleon, preparado para su próximo ataque.
-¡Usa Rock Slide! –gritó Roxanne.
-No podemos dejar que nos golpeen, -dijo Iris nerviosa-. ¡Archen, esquívalo y usa Dragonbreath otra vez!
-¡K-kecleon! –Gritó Wally nervioso-, ¡esquiva el ataque!
Muchas rocas comenzaron a caer del techo y algo que impresionó a Roxanne fue la facilidad que tuvo Archen para esquivar los ataques. El Pokemón ave llegó al punto de levantar a Kecleon y esquivar las rocas con él en la espalda.
-¿E-eso es permitido? –preguntó Wally nervioso.
-¡Por supuesto! –Dijo Iris con una sonrisa notando que su Archen logró salir del círculo de Nosepass-, es un trabajo en equipo y necesitamos atacar a ese Pokemón…
Iris notó una peculiaridad, notó que uno de los Nosepass giraba mientras esquivaba los ataques. Se dio cuenta que su nariz siempre parecía apuntar hacia una sola dirección y pensó en las enseñanzas de Ben al igual que la brújula que le regaló la Srta. Glacia.
-¿Pasa algo? –le preguntó Wally notando a Iris callada.
-¡Su nariz siempre apunta hacia el norte! –Dijo Iris con una gran sonrisa sorprendiendo a Roxanne-, ¡solo uno de las copias gira como una brújula! ¡Si es así, tiene un punto ciego y podremos atacar desde atrás sin que se pueda defender!
-¡Entonces hagámoslo! –gritó Wally con una gran sonrisa mientras empuñaba su mano.
-¡Archen! ¡Usa Ancient Power para detener a Nosepass! –gritó Iris.
El Pokemón ave (todavía con Kecleon en su espalda) comenzó a levantar rocas debajo del Pokemón y este rápidamente comenzó a lanzarlas hacia su enemigo. En el proceso, Roxanne notó que estaba en serios aprietos ya que habían descubierto la debilidad de su Pokemón.
-¡Rápido! ¡Usa Rock Slide otra vez! –gritó Roxanne.
Ambos Pokemons comenzaron a lanzarse rocas mutuamente, pero las rocas lanzadas por Archen lograron traspasar las que lanzaba Nosepass.
-¿P-pero cómo? –preguntó confundida Roxanne.
-¡Ancient Power sube todos sus stats! –Gritó Iris mientras apuntaba hacia su contrincante-, ¡ahora usa Dragonbreath!
-¡Usa Protect! –Gritó Roxanne-, ¡con este ataque, será imposible que traspases su pantalla protectora!
-¡Usa Feint! –gritó Wally con todas sus fuerzas que le permitieron sus débiles pulmones.
Justo en ese momento, Kecleon apareció atrás de Nosepass haciendo su cuerpo visible y cuando este trató de darse la vuelta para defenderse, su nariz lo obligó a girar de nuevo apuntando hacia el norte. Aunque su pantalla de Protect siguiera de pie, el pequeño Kecleon logró traspasar la pantalla de un solo golpe pegándole justo en su punto débil. Nosepass se desequilibró y cuando estaba a punto de caer, Iris vio su oportunidad.
-¡Usa Dragonbreath! –gritó Iris.
El ataque logró caer justo en el punto en donde Kecleon había golpeado. Nosepass tambaleó un poco antes de caer vencido en el campo de batalla.
-¡Nosepass no puede continuar! –Gritó el réferi levantando una de sus banderas-. ¡Los ganadores son los retadores: Iris y Wally!
-¡Ganamos! ¡Ganamos! –gritó Iris mientras lanzaba a abrasarse con Wally.
-¡N-no lo puedo creer! –Dijo Wally atónito-, ¡e-en… en verdad gané una batalla de gimnasio!
Roxanne observó impresionada a los niños, la verdad estaba segura que ganaría esta batalla. Pero al pensar en la batalla en retrospectiva, se dio cuenta de su propio error y pensó en lo que la pequeña Iris le gritó antes de comenzar.
-Fue una batalla maravillosa, -dijo Roxanne mientras se acercaba a los niños y sacaba de su bolsillo dos medallas-, por su gran esfuerzo y sabiduría, los conmemoro con esta medalla representando su victoria.
-G-gracias, -Wally lo puso en su bolsillo, ya que no sabía en donde ponerla.
-¡Gracias! –gritó Iris mientras tomaba la suya y la ponía en su mochila amarilla, después respiró profundo y sonrió-. Aunque Srta. Roxanne, entiendo que leer libros es muy importante… pero no todos tenemos el mismo conocimiento y hay que compartirlo… es por eso que existen los maestros… ¿verdad?
Por primera vez en muchos años, Roxanne sintió el impulso de abrazar a una extraña. En tan solo una frase, logró explicar algo que ella siempre se había preguntado en su vida profesional. El sonido de unos aplausos los distrajo y pudieron ver a un hombre con suéter verde.
-Fue una batalla magnifica, -dijo el hombre-, eso que solo vi la última parte… felicidades por su medalla.
-Umm… ¿gracias? –dijo Wally extrañado al no conocer al hombre.
-Lamento mucho mi mala educación, mi nombre es George -dijo el hombre mientras se acercaba al grupo y extendía su mano-, soy un trabajador del Devon Corporation, el Sr. Stone y un amigo suyo me pidió que los buscara.
-¿Quién es el Sr. Stone? –preguntó Iris inocentemente.
-¿No sabes quién es…? –Justo en ese momento Roxanne recordó lo que recién había aprendido y aclaró su garganta-. E-es decir, es el presidente de una compañía mundialmente famosa llamada Devon Corporation.
-¿P-por qué querría hablarnos? –preguntó Wally ya que no se sentía lo suficientemente importante como para ser llamado ante tal hombre.
-Bueno, al parecer se hizo amigo de un Ben, quien me pidió buscar a sus dos amigos en el gimnasio Rustboro, -George sonrió y miró a los niños-. Ustedes deben de ser Wally y Wendy… ¿verdad?
-¡Por Arceus que lo voy a matar! –Gritó furibunda Iris-. ¡¿Cómo es posible que no sepa mi nombre?!
Wally sonrió nervioso mientras que Roxanne y George la observaban extrañados a la pequeña niña quien parecía que en cualquier momento se arrancaría su cabello de la desesperación. El muchacho extrañamente se estaba acostumbrando a ver a su amiga enojada con su otro amigo por no recordar su nombre.
(Devon Corporation, Ben)
-Wow… -eso fue lo único que salió de la boca del muchacho.
Frente a él se encontraba toda una ventana que demostraba los grandes laboratorios de la empresa. Tanto él como su Gible estaban con sus caras apoyadas en la ventana, habían tantas máquinas y tanto personal que el muchacho no sabía por dónde comenzar.
-Bueno no te quedes ahí, -dijo el Sr. Stone con una sonrisa mientras abría una puerta-. Entra, te enseñaré lo que tenemos por aquí.
-¿En serio podríamos entrar sin meternos en problemas? -preguntó un poco inseguro el muchacho, aun recordaba toda la seguridad que miró en la entrada del edificio.
-¿Problemas? –el Sr. Stone se comenzó a reír-. ¡Yo soy el presidente! ¡Yo fundé esta empresa hace muchos años!
Ben no pudo decir nada por el asombro, literalmente se había quedado sin palabras. Pero el presidente del Devon Corporation solo respondió invitándolo a entrar al enorme cuarto. Era tan grande el lugar que parecía una fábrica, haciendo que el muchacho olvidara el hecho de que estuvieran en un edificio. Estaba tan emocionado por ver el lugar que incluso Gible saltó de su cabeza, listo para seguirlo y curiosear por el lugar.
Su primera parada fue una enorme máquina con una cápsula conectada a una computadora. Era tan grande la cápsula que parecía que podría entrar un Nidoking y un Nidoqueen juntos. Benga observó impresionado al igual que Gible, el Sr. Stone solo se acercó con una sonrisa.
-Esta máquina puede transformar el cuerpo de un humano al de un Pokemón, -dijo el Sr. Stone.
-Wow, ¿podría convertirme en un Pokemón si yo quisiera? –preguntó asombrado Benga.
-Um… no, todavía no funciona, -dijo el presidente-. Alguien en Kanto lo usó hace muchos años y tuvo una falla preocupante… seguimos trabajando en esa falla…
-Patrats… -dijo decepcionado el muchacho.
Continuaron caminando hasta toparse con otra máquina, la cual tenía una enorme pantalla conectada a algo que parecía una incubadora. Ben notó al personal del laboratorio limpiándolo, como si hubiera sido algo que olvidas en un desván y después lo sacas de nuevo.
-Ahora gracias a ti ya podremos continuar con este proyecto.
-¿Y qué es? –preguntó con curiosidad el muchacho.
-Bueno, es una máquina que nos permitirá ver los sueños de los Pokemons, -dijo el Sr. Stone con orgullo-. El chiste es poner en esta incubadora al Pokemón, dejar que se duerma y en esta pantalla ver los sueños.
-Impresionante, -dijo Benga-. ¿Y usted cree que la Srta. Fennel los podrá ayudar?
-¿Creer? ¡Estoy seguro muchacho! –justo en ese momento, el Sr. Stone miró la máquina con una fe clara y soñadora-. Tan solo la idea de descubrir otro mundo a través de algo tan simple como soñar… es emocionante… en verdad deseo ver este experimento triunfar.
La seguridad de un edificio como este era pesada, con policías en cada rincón. Iris y Wally se sintieron por un momento intimidados al ver al personal alto con sus Arcanines preparados para cualquier situación. El pobre muchacho incluso tuvo que sacar su inhalador varias veces.
-Perdón que se miren tan amenazantes, -dijo el Sr. George-. Pero suelen ser amables fuera de sus turnos.
Lo único que tenían de consuelo los dos niños era que se sentían seguros. Pero lo que no sabían era que un hombre alto y musculoso, con cabello rojo y vestido con una bata blanca había logrado infiltrarse al edificio. En este momento se encontraba en el laboratorio, siguiendo al Sr. Stone y a Benga.
No tardó mucho tiempo para que el muchacho notara al hombre, pues tenía un cabello explosivo de un color rojo que le recordaba mucho a su abuelo. Incluso su cuerpo y peinado eran muy parecidos y por un momento, pensó que en verdad era Alder. Pero al verle la cara se tranquilizó, ya que se notaba que no era él ya que era mucho más joven… pero… había algo extraño en ese hombre que le transmitía un sentimiento de desconfianza.
Pero el repentino sentimiento de ser pateado en el tobillo lo sacó de todo pensameinto. Obligándolo a saltar con un solo pie, Ben miró furioso a la persona que lo pateó.
-¡Es IRIS! –gritó furiosa la niña mientras que Wally y el Sr. George se acercaban.
-¡Estás loca! –le gritó furioso Ben mientras que su Gible miraba preocupado a su entrenador, pero al ver a Iris y Wally, sonrió y abrió sus brazos invitándola a que le diera un abrazo.
-¡Y tú tienes algo trabado en esa cabezota! ¿Cómo es posible que no te recuerdes de mi nombre? –le preguntó furiosa Iris mientras cargaba a Gible-. ¡Eres tan infantil!
-¿Ella es tu novia Ben? –preguntó el Sr. Stone repentinamente, asustando a ambos niños quienes parecían estar cerca de arrancarse los ojos mutuamente.
-¡Eeew! –gritó Iris asqueada mientras que se alejaba de Ben.
-¡¿Por qué sigue diciendo que todas las mujeres que conozco son mis novias?! –preguntó furioso Ben.
-Porque es divertido, -el Sr. Stone se comenzó a reír, Wally y el Sr. George solo pudieron sonreír ya que tenía razón, era divertido ver las reacciones de los niños-. Continuemos con el tour, después en la noche tendremos una cena de agradecimiento.
-¿Agradecimiento? –preguntó Wally.
-¡Así es! –el Sr. Stone tomó los hombros de Iris y Wally y sonrió-. Ayudaron a mi asistente en Petalburgh Woods, ¡le salvaron la vida y le consiguieron un nuevo Pokemón!
-¿Conoce al Sr. Kennedy? –preguntó Iris con una sonrisa.
-¿Acaso no acabas de escuchar que es su asistente personal? –susurró molesto Ben, Wally siempre se sorprendía por su mala actitud.
El Sr. Stone solo pudo reírse una vez más y continuó caminando con los niños entre las máquinas, demostrándoles las maravillas modernas de la corporación. Pero el hombre de cabello rojo explosivo, cuerpo musculoso y bata blanca continuaba siguiéndolos, esperando a su oportunidad perfecta para acorralarlos.
-Maldito bosque, -dijo un hombre molesto mientras que cortaba unas hojas con su machete, después pasó una mano por su frente completamente sudada y observó el lugar-. Sí… este será un gran lugar para mi trampa… esas lagartijas no podrán escapar esta vez…
Con una risa malévola, el hombre sacó varios cables los cuales los amarró en una rama. Después de apretarlas, dejó medio suelto un extremo en donde puso una clase de cadena, la cual presionó un botón y salieron varias chispas eléctricas.
-Excelente… -dijo el hombre mientras miraba con orgullo su trampa, la cual consistía que un dragón se paraba en el gatillo escondido en el suelo, después las cuerdas serían soltadas y con gran velocidad, saldría disparada una cadena que daría una descarga eléctrica-. Pero por si las dudas…
Se volvió a agachar y puso otra trampa, pero una más simple que consistía de simplemente pisar el gatillo y sería atrapado el Pokemón por unos dientes metálicos.
-No podrán escapar esta vez, malditas bestias, -dijo el hombre molesto recordando las múltiples trampas que había encontrado rotas el día de hoy-. Aunque digan que son listos, yo sé que no son nada más que buena ganancia para mí.
Después se subió a un árbol y esperó ya que quería ver qué era lo que estaba arruinando sus trampas. Cuando pudo ver que un Swablu volaba directo a su trampa, el hombre pensó que no sería mucha ganancia, pero que al menos sería algo.
Se sorprendió cuando miró a una niña saltar de un árbol y tomar rápidamente al pequeño Pokemón, se dio cuenta que la chiquita no tendría más de cuatro años y que estaba vestida con harapos. La observó por un momento más y se enfureció cuando notó que la pequeña lanzó una roca a su trampa sencilla, arruinándole la casería.
-¡Oye pedazo de basura! –Gritó el hombre mientras lanzaba una Pokeball y aparecía un enorme Mamoswine-. ¡Arruinaste mi trampa y mi captura!
La pequeña, en lugar de correr, apuntó hacia el Mamoswine y gritó:
-¡Malo!
En ese momento, aparecieron varios Dragonairs, Gliscars y Skarmories quienes atacaron al Pokemón del cazador, asustándolo tanto a él como a su Pokemón. No podía creer que una niña salvaje era capaz de luchar contra él.
-¡No tendré cuidado con un pedazo de porquería como tú! –Gritó el hombre amenazantemente mientras apuntaba hacia la niña, después sacó varias Pokeballs revelando Piloswines-. ¡Mamoswine! ¡Usa Take Down! ¡Piloswines! ¡Ataquen con Headbutt!
En ese momento, el Pokemón se lanzó a toda velocidad directo a la niña. Aunque la pequeña ya estaba preparada para saltar, sintió unos brazos los cuales la cargaron y saltó lejos. Se dio cuenta que un hombre con cabello blanco la estaba cargando, rápidamente se soltó y miró al hombre confundida, ya que no sabía si era bueno o malo.
-¡Eres tú quien ha estado poniendo trampas por aquí! –gritó Drayden furioso mientras que sacaba una Pokeball de su bolsillo.
-¡Y qué si lo hago! ¡Tengo que ganarme la vida anciano! –gritó el cazador mientras volvía a apuntar hacia el hombre y la niña (quien seguía observando extrañada al hombre y tomaba un poco su distancia)-. ¡Mamoswine! ¡Ataca con Ice Fang!
-¡Druddigon! –gritó Drayden mientras liberaba a su Pokemón de su Pokeball-. ¡Usa Iron Tail!
Ambas ataques colisionaron y la pequeña niña observaba impresionada la batalla mientras que atrás suyo, los Pokemons salvajes luchaban contra los Piloswines. La pequeña se dio cuenta que sus amigos Pokemons luchaban solos y ella se dio la vuelta mientras corría para ayudar a sus amigos. Pero antes de que se pudiera ir, un brazo se interpuso en su camino y se dio cuenta que era el mismo hombre quien la salvó.
-Por favor, quédate conmigo, -dijo Drayden, esperando que la pequeña le entendiera.
La respuesta de la pequeña fue quedarse quieta… el Maestro Dragón se distrajo mientras rápidamente analizaba a la niña, esperando que no estuviera lastimada.
-¡Mamoswine! ¡Demuestra que eres más fuerte que esa lagartija! –gritó el cazador frustrado al notar el poco interés de Drayden ante la batalla-. ¡Usa Take Down otra vez!
-Con usar ese ataque, te lastimas solo, -dijo Drayden tranquilamente al notar que la niña estaba ilesa-. La habilidad de mi Druddigon, es Rough Skin, ¡termina esto con Revenge!
El ataque hizo su truco al noquear al Pokemón colosal con un solo golpe. Muy frustrado, el hombre entendió por qué se había dejado lastimar el Pokemón Dragón. Al combinar la habilidad de Rough Skin y el ataque de Revenge, hacía una combinación ingeniosa y simple. Cuando Drayden consideró la batalla terminada, se dio cuenta que su Druddigon fue atacado por otro Pokemón rápido, que ni le dio la oportunidad de defenderse. Fue tan fuerte el ataque, que cayó gravemente herido el gran dragón. La niña se asustó y se escondió atrás de Drayden.
-¡Regresa Druddigon! –gritó el Maestro Dragón, después sacó su otra Pokeball y reveló a Haxorus-. Prepárate amigo… este es rápido…
El grupo de Pokemons salvajes se separaron de la batalla, ya que se vieron tan absorbidos en ella que no se dieron cuenta que se habían alejado del cazador y los dos protagonistas. Esto le dio lugar a un momento silencioso, en donde se podía escuchar el viento soplar cuando finalmente, el dragón rugió fuerte y duro asustando un poco al cazador:
-¡Ahora Haxorus! –gritó Drayden-, ¡usa Dragon Tail!
En ese momento, un Weavile fue brutalmente azotado hacia un árbol. Fue tan fuerte el ataque, que lo logró noquear en el momento que cayó al suelo. Muy frustrado, el hombre miró a sus dos contrincantes y gritó:
-¡Ahora Piloswines! ¡Mátenlos! –aparecieron de los arbustos toda una estampida de esos Pokemons, iban sacando hielo de sus narices cada vez que bufaban y la pequeña niña, en lugar de quedarse con Drayden, salió corriendo completamente asustada.
-¡Espera! –gritó Drayden asustado al notar hacia dónde corría.
No tuvo suficiente tiempo y la niña pisó el gatillo activando la trampa, la cual lanzó la cadena electrificada. Antes de que pudiera reaccionar, Drayden se paró frente a ella y puso su brazo, recibiendo él mismo el golpe brutal. Sintió un gran dolor por todo su cuerpo, la pequeña se asustó al ver cómo los dientes de la cadena atravesaron la piel al hombre que la quería proteger. El cazador se rió, pero antes de poder hacer algo más, aparecieron todos los Pokemons silvestres rodeándolo. Todos sus Pokemons habían caído vencidos y el cazador no le quedó de otra que correr. Drayden quiso ir tras él, pero el dolor de su brazo no lo dejó.
Cayó al suelo y trató de no desmayarse, su Haxorus se paró a su lado y lo ayudó a levantarse. El Maestro Dragón miró sus alrededores, notando que la niña había escapado. Muy decepcionado, comenzó a caminar mientras sostenía su brazo lastimado.
-Vamos Haxorus… es obvio que no quiere vivir con humanos… -dijo Drayden aceptando la derrota-. Seguramente vivirá más feliz aquí que conmigo en Opleucid…
En ese momento, su Pokemón lo miró triste ya que podía detectar fácilmente la decepción de su entrenador. La pequeña niña no había escapado en realidad, se encontraba escondida detrás de un árbol no muy lejos de ahí, todavía observándolo. La pequeña, por alguna razón, sabía que podía confiar en él. Notó que uno de los Dragonairs la miró y asintió lentamente, como si le estuviera diciendo que fuera con él, ya que era lo correcto.
Drayden se sorprendió cuando sintió una pequeña mano tomar la suya. Cuando miró abajo, notó que la niña vestida con harapos le sostenía la mano con una gran sonrisa. Haxorus dio un pequeño gemido de felicidad mientras que Drayden (todavía con su brazo lastimado) cargó a la niña y supo que una nueva vida comenzaría. Y esta vez… no estaría solo…
Notas del Autor:
Semanas agotadoras… en verdad me costó trabajo organizarme y escribir el capítulo, pero estoy feliz de haber podido continuar (no pienso dejar esta historia, ni de chiste). En fin, este capítulo incluí más flashbacks de cómo Drayden conoció a Iris, fue algo difícil de conectar los puntos, pero jamás imposible! ¿Recuerdan eso de acaso tu Drayden no es nombre? Es algo importante en la historia, ya verán más adelante. En fin:
Acciacina: Iris también es una de mis personajes favoritas, tiene tantas energías y su gran sonrisa me parecen adorables. No te preocupes, no pienso dejar este fic en el olvido ya que le agarré cariño, pero ahora tengo mucho que hacer así que tardaré un poco en publicar… ¡pero jamás dejaré la historia! ¡Gracias por el comentario y el apoyo!
Diamond Manuel: Ese Dragonite no es exactamente de Hoenn, así que bueno, te podrás imaginar el asombro de los niños. Lo de AMANTES fue algo que pensé en el último momento, justo cuando revisaba el capítulo antes de publicarlo. Amo a esos tres personajes. ¡Gracias como siempre por el apoyo!
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