Capítulo 9: Rehén en Rusturf Tunnel & Un Dulce Adiós

(Devon Corporation)

El tour por toda la fábrica fue algo que llenó de emoción a los niños, sin mencionar que lograron (finalmente) que Iris y Ben dejaran de pelearse. Máquina tras máquina, el Sr. Stone les explicaba el funcionamiento de cada una, con orgullo siempre agregaba el gran éxito y esfuerzo que dieron los científicos (recibiendo varias sonrisas de los trabajadores). El pequeño Gible de Ben se encontraba caminando al lado del grupo con una gran sonrisa, siempre transmitiendo paz y alegría.

Hubo una máquina en particular que le llamó mucho la atención a Wally. Era una en donde una pequeña cápsula, conectada a un monitor y a otra máquina con pequeños tubos de prueba, se miraba presentes.

-Esta es otra máquina que me impresiona, aunque ya la haya visto funcionar unas treinta veces, jamás me deja de fascinar-, dijo el Sr. Stone parándose al lado de Wally.

-¿Qué es? –preguntó el muchacho.

-Bueno, es una máquina que puede traer a la vida Pokemons extintos, -al decir estas palabras, los tres niños observaron al hombre boquiabiertos-. Impresionante, ¿verdad?

George no pudo evitar sonreír, el Sr. Stone siempre fue un hombre muy amable, pero notó al estar con los niños que volvió a emitir su lado paterno. Desde el momento que su hijo decidió ser un entrenador y dejó su casa atrás, el Sr. Stone lo apoyó, aunque tristemente cuando algo se va de tu vida, algo tuyo se va con ellos. Pero al compartir historia con los niños lograba revivir un poco la alegría que compartía con su hijo.

-¿Y cómo funciona? –preguntó llena de curiosidad Iris.

-Bueno, digamos que es un proceso simple en donde se inserta la muestra de ADN de un Pokemón justo en estos tubos de ensayo. Estas muestras solo se encuentran en los fósiles-, el Sr. Stone apuntó hacia el monitor-. Justo aquí sale su estructura y en esa cápsula básicamente se reviven al rearmar sus cuerpos…

Para Iris fue un poco confuso, ya que a ella siempre le habían enseñado que la vida era algo que se daba y no se creaba. Mientras que sus ideas parecían confundirse en su cabeza, Ben y Wally no podían evitar observar la máquina impresionados. Gible tenía el impulso de tocarla, pero Benga lo detectó antes y lo cargó en su hombro, ya que no quería más desastres por parte de su pequeño dragón.

-¿Podemos ver la resurrección de un Pokemón? –preguntó Ben.

-Lamento decirles niños que ahora estamos investigando algo, -la mirada del Sr. Stone cambió por completo a una decepcionada-. Tristemente, un grupo en Sinnoh logró imitar este proceso observando nuestras máquinas, creando sus propias y haciendo un ejército de Pokemons antiguos… No podemos dejar que nadie tenga acceso a esta máquina… no podemos dejar que caiga en las manos equivocadas… otra vez…

Los niños se sintieron decepcionados, preguntándose cómo era posible el hecho de crear un ejército de Pokemons antiguos… pero antes de continuar, un hombre excesivamente alto chocó "accidentalmente" con George, botándolo al suelo. Ben logró reconocer al hombre ya que le recordaba mucho a su casa, con ese cabello rojo explosivo lograba llamar la atención en cualquier lugar.

-¡Lo lamento mucho! –Iris notó un poco de hipocresía en la voz del hombre, quien ayudaba al George a levantarse del suelo y después le sacudió un poco su traje-. ¡Déjeme ayudarlo!

Lo primero que pensó el Sr. Stone era que no reconocía aquella cara. Aunque también le encontrara mucho parecido a su amigo Alder, sabía que él no era de fiar. Si algo había que reconocerle al hombre era que había memorizado la cara de cada trabajador de su gran empresa y aquel rostro era uno que no reconocía. Disimuladamente, sacó su Pokenav y mandó un mensaje de texto a los jefes de seguridad, preguntándoles si era posible poner dos agentes en su oficina, ya que tenía papeles importantes adentro.

Cuando finalmente el hombre se fue, Iris lo observó y después miró a Ben, invadiendo su espacio personal… otra vez…

-¿Sabes lo molesto que es tenerte tan cerca? -preguntó Ben con mucho sarcasmo en su voz.

-Qué infantil, -dijo Iris cruzando sus brazos-. ¿Y sabes lo raro que es ver a alguien con un cabello tan ridículo como el tuyo?

-Me lo dice la cabeza de maceta…

-¿Cómo me llamaste? –Preguntó Iris enojada, pero Wally comenzó a entender sus personalidades y se interpuso entre los dos, deteniendo la pelea-. Hay veces que eres tan molesto, Ben.

El Sr. Stone se preguntaba si Wally e Iris sabían quién era el abuelo de Benga. Pero algo le decía dentro de él, que el muchacho prefería no compartirlo. Por un lado sentía lástima por el muchacho, ya que tener a un abuelo como Alder no debería de darle vergüenza. Pero al pensar en su hijo, sabía que no era vergüenza…

-Continuando con el tour, quiero enseñarles otra cosa en mi oficina… -dijo el Sr. Stone con una sonrisa.

-¿Y qué es? –preguntó Wally.

-Solamente la colección más grande de rocas que jamás se podrán imaginar, -en ese momento, el hombre comenzó a caminar con los niños y George-, mi hijo y yo las coleccionamos juntos…

Justo en ese momento, las luces en el techo y todo aparato eléctrico se apagaron en el edificio, ocasionando un momento de pánico. Cuando esta regresó, el Sr. Stone rápidamente revisó sus bolsillos y después miró a George.

-¡Revisa si tienes la tarjeta de acceso a mi oficina! –el grito del Sr. Stone solo asustó un poco a los niños.

El hombre, muy nervioso, comenzó a revisar sus bolsillos y se dio cuenta que dicha tarjeta ya no estaba. Justo en ese momento, un mal presentimiento invadió la mente del grupo y todos corrieron hacia el famoso cuarto. Cuando salieron del elevador y encontraron a ambos guardias (noqueados con sus Arcanines al lado), supo entonces el Sr. Stone quién había sido el responsable.

-Oh no… -en ese momento, el grupo entró a la oficina para encontrarla destrozada y desordenada. Lo primero que hicieron los adultos fue revisar el escritorio (el cual ahora estaba volteado), mientras que los niños miraban un gran montículo de vidrios rotos, y hasta abajo pudieron ver muchas rocas.

-Destruyó su colección, -dijo triste Iris.

-Se robaron unos papeles… los papeles de la máquina de los sueños… -George somató sus puños en la mesa volteada-. Todo es mi culpa.

-Todavía hay forma de detenerlo, -dijo Wally repentinamente, sorprendiendo a todos-, ¿recuerdas, Iris, cuántos policías vimos en la entrada?

-¡Claro! –dijo Iris mientras sacaba una Pokeball con su Archen y lo liberaba-. Jamás trataría de escapar por esa entrada, queda lejos y tiene demasiados obstáculos.

-Eso solo nos deja con un lugar, -dijo Ben mientras que Gible saltaba de su hombro-. ¡Vamos al techo!

(Devon Corporation, Techo)

El hombre corría con el maletín en su mano, miró atrás para notar que había logrado salir del edificio sin ningún problema y no pudo evitar reírse. Sacó de su bata un pequeño contenedor de pintura roja y dejando la maleta en el suelo, metió dos dedos en el líquido. Después con facilidad y habilidad, rozó sus yemas en su rostro, pintándola y formando líneas definidas y amenazantes. Se quitó la bata y sacó de ella antes de lanzarla, un collar azul con Pokeballs.

-Estoy listo, -dijo el hombre mientras cruzaba sus brazos y comenzaba a observar el paisaje, esperando lo que sabía que se aproximaba en este momento en las escaleras.

Al escuchar el sonido de la puerta, el hombre se sorprendió de ver a tres niños y el presidente con su ayudante. Esperaba en verdad a ver policías o los agentes de seguridad de la empresa.

-¡Detente… hombre extrañamente mal vestido! –gritó Benga mientras que su Gible saltaba de su hombro, en verdad le parecía ridículo al muchacho ver a un adulto con taparrabo morado y un traje que le cubría todo el cuerpo de color blanco.

-¡Regresa esos papeles! –gritó Iris mientras que su Archen gritaba amenazantemente.

-¡S-sí! –dijo Wally agotado de haber corrido, con su Ralts afuera, listo para luchar.

La reacción del hombre fue reírse, después tomó una Pokeball de su collar (quien Benga observó detalladamente) y la lanzó revelando a un Houndoom.

-¿Quieren el maletín? –Preguntó el hombre con una risa malévola-. Vengan por él… ¡Fire Blast!

Justo en ese momento, el gran Pokemón lanzó un gran cuerpo de fuego que iba directo a los niños. Iris pensó en usar un ataque, pero Benga se le adelantó.

-¡Gible usa Sand Tomb para detener ese fuego! –justo en ese momento, el pequeño dragón saltó y comenzó a formar un tornado de arena, rodeando tanto al cuerpo de fuego como a Houndoom.

-Tienes agalla pequeño… -el hombre se comenzó a reír amenazando a los niños.

-¡Ralts usa Growl! –Gritó Wally, quien recibió unas miradas dudosas de sus compañeros-. N-no puedo usar ataques tipo psíquico, después de todo es un Pokemón oscuro…

-Tienes razón, -dijo Iris, preguntándose por qué el hombre no se molestaba en dar otras instrucciones al canino-. ¡Usa Acient Power Archen!

Cuando el pequeño chillido alcanzó los oídos del Pokemón, Iris tomó su oportunidad lanzando las rocas directo al canino. Para la mala suerte de su contrincante, estas se mezclaron con la arena, rodeándolo y dejándolo sin una salida.

-Al parecer los niños tienen todo bajo control, -dijo George sonriendo, notando que el Sr. Stone comenzó a sacar de su traje una Pokeball, no para lanzarla sino para tenerla lista por cualquier cosa.

-Está demasiado aburrido esto, -dijo el hombre una vez más mientras que se reía y Houndoom salía fácilmente del remolino y de las rocas-. ¡Usa SolarBeam!

Con gran poder, el Pokemón lanzó su ataque que lastimó a Gible, Archen y Ralts, justo cuando estaba a punto de pegarle a los niños, el Sr. Stone lanzó la Pokeball revelando a un Claydol quien usó Light Screen para detener el ataque.

-¡R-ralts!

-¡Gible!

-¡Archen!

Cuando los tres niños corrieron hacia sus Pokemons, y Gible se levantó (usando todas sus fuerzas) y lanzó un Dragonbreath. Aunque el ataque le hubiese pegado a Houndoom, este fácilmente se sacudió el instantáneo dolor mientras comenzaba a caminar hacia el Pokemón. Ben se paró en frente a Gible con una Pokeball en sus manos, una vez más, Iris notó la peculiaridad que trataba de forzarla a abrirse sin ningún éxito. Recordó verlo así en Petalburgh Woods.

-¡Fraxure! –Gritó Iris mientras lanzaba su Pokeball para defender a Ben-. ¡Usa Dual Chop!

-¡Claydol! –Gritó el Sr. Stone quien recibió una mirada impresionada del hombre, ya que nadie sabía que tenía un Pokemón-. ¡Ayuda a Fraxure usando Reflect!

El hombre dejó que el Pokemón de Iris tuviera contacto con el suyo mientras que Claydol se quedaba atrás cubriéndolo con Reflect. Una vez más se rió, tomó la maleta y dijo mientras se ponía en la esquina del edificio, a muchos pisos del suelo:

-¿Qué Pokemón tratas de sacar pequeño? –Preguntó el hombre riéndose notando la expresión frustrada de Benga, quien no lograba abrir la Pokeball, regresó a Houndoom y miró al cielo-. Prefiero averiguarlo por mi cuenta…

Justo en ese momento, un Flygon apareció quien tomó al muchacho de los hombros y lo elevó al cielo. El Sr. Stone y George, incluyendo a Wally e Iris, trataron de tomarlo de la mano, pero fue muy rápido el dragón. Gible muy asustado, logró sujetarse del tobillo de su entrenador. El hombre saltó de la esquina y después se pudo ver cómo volaba por los cielos con Flygon y Ben en sus garras.

-¡BEN! –gritó muy asustada Iris.

-¡Se dirige hacia el túnel Rusturf! ¡Esto no se quedará así! –Gritó el Sr. Stone sacando otra Pokeball-. ¡Skarmory!

En ese momento, se materializó dicho Pokemón quien extendió sus alas metálicas, impresionando a los niños por su gran brillantez y poder.

-Lleva a Iris y a Wally al túnel Rusturf, entiendo que no me puedas llevar a mí o a George debido a nuestro peso, pero no creo que tengas problema con el peso de dos niños, -le dijo el Sr. Stone al Skarmory, quien dio un chillido seguro, después miró a Claydol y dijo mientras levantaba su Pokeball-. Quiero que vayas con ellos y los ayudes, ¿está bien?

El Pokemón Psíquico asintió mientras que el Sr. Stone lo regresaba a su Pokeball, Iris y Wally (después de regresar a sus Pokemóns heridos a sus Pokeballs) se subieron sobre Skarmory y le entregó en las manos de la pequeña el dispositivo.

-Usa a Claydol y salven a Ben, que les importe una Baya esos papeles, -el Sr. Stone se miraba preocupado-. La vida de alguien jamás valdrá menos que unos papeluchos como esos… iremos con la policía y salven a su amigo.

-¡Así será! –Gritó segura Iris mientras que el Skarmory se elevaba en los cielos y volaban a toda velocidad-. ¡Resiste Ben!

Desde el edificio pudieron ver la figura del Pokemón alejarse, pero jamás notaron algo importante que significaría la llave de un desastre próximo. Cuando la puerta destruida de la oficina del Sr. Stone fue abierta una vez más, en donde un hombre alto con afro exagerado caminó tranquilamente en ella. Con mucha tranquilidad, movió unos vidrios y sacó de la colección privada del presidente, una roca fea que parecía inofensiva. El hombre se rió cuando notó por la ventana la figura de Skarmory volando con los niños.

-Gran trabajo Dakim, -dijo el hombre mientras movía su cabeza y su cabello afro bailaba por el cielo-. Buena distracción…

(Túnel Rusturf)

Ben desesperadamente trataba de librarse de las garras de Flygon, quien finalmente lo azotó en un suelo rocoso que no pudo reconocer en el momento. Al levantarse, pudo ver al hombre alto parado frente a él con sus brazos cruzados, mirándolo a los ojos sin emoción alguna. Empuñó su mano de la furia el joven y se paró frente al hombre con una mirada amenazante mientras sacaba su Pokeball.

-¿¡Quién eres!? –gritó Ben furioso, notando el maletín justo al lado del hombre quien seguía contemplándolo seriamente-. ¿¡Qué quieres conmigo!?

En lugar de responderle, extendió su brazo y notó que el Flygon le pasó su mochila, muy enojado, Ben siguió tratando de forzar su Pokeball para que se abriera. El hombre, muy tranquilo, la registró y sacó de ella un estuche que Benga no había visto desde hace mucho. Era uno de color azul y negro, con un logo de una Pokeball atravesada con un rayo. Todavía sin emociones la abrió, demostrando la Medalla Trío, Base, Élitro, Voltio, Temblor, Jet y Candelizo. Benga quedó impactado de ver sus medallas bajando su Pokeball y observando sorprendido y confundido al hombre alto.

-¿En verdad te crees fuerte por tener estas medallas? –preguntó el hombre mientras le lanzaba a Benga su mochila y su estuche de medallas de regreso, Gible agitó el pantalón de su entrenador quien seguía viendo impactado a sus cosas.

-¡Señor! –Al darse la vuelta, notaron a un par de hombres vestidos con capas negras con capuchas y cuernos, con un signo rojo que formaba una clase de M, traía uno de ellos una jaula-. ¡Cumplimos con su orden!

-¿Qué es eso? –preguntó el hombre con el collar azul y Pokeballs, distrayéndose y dejando a Benga con su Pokemón atrás.

-Es el rehén que usted mencionó, -dijo uno de los hombres mientras levantaba la jaula y enseñaba a un pequeño Wingull completamente aterrado, Gible (todavía débil de su última batalla) observó confundido a su entrenador. Pero al ver que Benga le sonrió y le demostró en su mano la Pokeball de Dratini, el pequeño entendió que estaba seguramente jugando al tonto para no llamar la atención de los villanos.

-¡Son unos idiotas! –Gritó el hombre furioso y su Flygon le rugía a los hombres con capuchas y cuernos negros-. ¡Les dije que yo traería el rehén!

-B-bueno… un segundo rehén seguramente nos ayudará… -el secuaz se escuchaba asustado, Ben observó la jaula con el pequeño Wingull y le asintió a su Gible, en su mirada podía entender que esperara a su señal.

-Tarados, -el hombre se volvió a dar la vuelta y miró a Benga, quien escondió su Pokeball de Dratini en su puño cerrado-. Como te decía niño, si quieres ser fuerte, no se consigue con medallas, ¿quieres saber el secreto de la verdadera fuerza?

Gible logró esconderse atrás de unas rocas, cerca de la jaula con el Wingull aterrado. El hombre se hincó a la estatura de Ben y extendió su mano:

-Únete a nosotros y te lo diré todo…

-¿Unirme a ustedes? –Dijo Ben mirando al suelo y actuando débil e inútil mientras guardaba su estuche y agarraba su mochila-, ¿quién eres?

-Mi nombre es Dakim y si te unes a nosotros te aseguro gloria y verdadera fuerza a tus Pokemons… -le puso más cerca su mano y Ben la contempló-, ¿qué dices?

-Yo digo… -en ese momento, Benga liberó a Dratini de su Pokeball quien atacó directo a Dakim -. ¡Dratini usa Dragon Rage!

El Pokemón Dragón lanzó su ataque y le pegó al hombre justo en la mano, obligándolo a alejarse. Rápidamente tomó su mochila y agarró el maletín desatendido al lado del hombre exageradamente alto. Cuando los secuaces se distrajeron, Ben apuntó hacia ellos y gritó:

-¡Ahora usa Slash!

Los secuaces se prepararon para defenderse de Dratini, pero cuando Gible saltó por detrás y usó dicha ataque, quebró los pequeños barrotes de la jaula y Ben rápidamente empujó a los adultos sujetando al pequeño Wingull en su brazo libre. Aunque el Pokemón no sabía quién era el muchacho, supo que podría confiar en él.

-Así que es un no, -en ese momento, Dakim sacó de nuevo a su Houndoom quien se paró al lado de Flygon y se pusieron en posición de lucha-. Así que quieres meterte con el gran Dakim, ¡no me hagas reír niño! ¡Flygon! ¡Usa Flamethrower! ¡Houndoom usa Fire Blast!

-¡Gible! ¡Usa Sand Tomb! ¡Dratini! ¡Usa Twister para desviar ese Fire Blast!

Una vez más, la tumba de arena del pequeño Pokemón logró detener las flamas de Flygon mientras que el tornado de Dratini cumplió su trabajo desviando el ataque. Benga sabía que no había forma de ganar esta batalla, pero tampoco estaba muy seguro en dónde estaba la salida.

-Jugando al débil para obtener información, interesante, -dijo Dakim riéndose de Benga, quien seguía teniendo esa mirada determinada y luchadora-. ¡Pero tú te buscaste tu propia destrucción! ¡Tus trucos de novato no te funcionarán esta vez! ¡Usen SolarBeam!

Cuando comenzaron a cargar el ataque, Ben supo que no tenía oportunidad y sin saber qué hacer, Dratini lo empujó ligeramente con su cabeza indicándole la salida que estaba a varios metros atrás de ellos. Sujetó fuerte al pequeño Wingull con un brazo mientras que con su otra mano sostuvo el maletín. Los tres comenzaron a correr a toda velocidad y Dakim solo se rió.

-Jamás llegarás a la salida sin antes sufrir con mi SolarBeam, -el tono del hombre se transformaba a una más monstruosa con cada segundo que pasaba-. ¡SolarBeam!

Ben no pensaba en soltar al Wingull ni el maletín, justo cuando vio que el rayo estaba a punto de lastimarlo, una pantalla rosada lo protegió. Confundido, el muchacho miró que justo atrás de él aparecieron Wally con un Claydol e Iris con un Skarmory.

-¿P-pero qué? –preguntó confundido Benga-. ¿De dónde sacaste ese Skarmory Sally?

-¡IRIS! –gritó furiosa la niña mientras lo miraba amenazantemente.

Dentro de la cueva se pudo ver el gran daño que ocasionó el Solar Beam, ya que varias rocas habían caído del techo haciendo el paso más difícil para los entrenadores. Una vez más, vieron aparecer de la nube de polvo al gran hombre vestido de blanco con taparrabo y una cara amenazante.

-¡Demuestren su fuerza pequeños enclenques! –gritó Dakim furioso-. ¡Houndoom usa Fire Blast! ¡Flygon usa Flamethrower!

Ambos Pokemons se lanzaron al ataque adentro del túnel de la cueva, los tres niños lograron esquivar el taque justo antes que les pegara.

-¡N-no sabemos cuáles son sus ataques! –dijo nervioso Wally al recordar que no sabían qué comando dar.

-¡Un segundo! –Gritó Ben mientras se levantaba y observaba al Claydol y a Skarmory, preguntándose a qué hora consiguieron este Pokemón-. Skarmory sabe Toxic, Spikes, Steel Wing y Aerial Ace… Claydol sabe Earthquake, AncientPower, Light Screen y Reflect.

En ese momento, Benga miró a Iris y a Wally, sonrió y levantó un pulgar. Sabía que para esta batalla no necesitarían su ayuda, pues aunque no supiera de quién era los Pokemons, era obvio que eran fuertes y poderosos.

-¡Vayan por él chicos! ¡Atenderé este Wingull para mientras! –en ese momento, se alejó de la batalla mientras sacaba de su mochila un Max Revive.

-¡Vamos Skarmory! –Gritó Iris apuntando hacia Dakim-. ¡Usa Spikes!

-¡C-claydol! –gritó Wally jadeando-. ¡Usa Earth-!

-¿¡Estás loco!? –gritó Ben repentinamente asustando a Wally-, ¡si usas ese ataque, el túnel colapsará!

Dakim se rió mientras que su lado en el campo de batalla era rodeado por pequeños pinchos. Con un simple movimiento de su Houndoom, se lastimaría gravemente. Para Flygon no fue un problema, ya que solamente comenzó a volar para esquivar el inconveniente.

-¡Us-usa Acient Power! –Wally comenzó a sentir la presión en su pecho indicándole que necesitaba respirar profundo, pero el polvo en la cueva no lo ayudaba, así que su puso rápidamente su máscara Blanca.

-¡Skarmory usa Steel Wing! –gritó la pequeña apuntando hacia Flygon.

El Claydol, con gran fuerza y velocidad, se lanzó al ataque levantando las rocas que lo rodeaban directo a Houndoom. Mientras que Flygon y Skarmory tenían una batalla aérea que se dificultaba mucho por las rocas del lugar.

-¡Usa Protect! –gritó Dakim a su Houndoom, después miró a su Flygon y sonrió-. ¡Tú usa Flamethrower otra vez!

-¡Esquívalo con Aerial Ace! –gritó Iris.

El cuerpo de Skarmory desapareció en la cueva por un momento, apareciendo justo atrás de Flygon dándole un resultado positivo al ataque. Flygon chocó contra la pared de la cueva. Houndoom creó una pantalla justo en frente de él para protegerse de las enormes rocas.

-¡No te rindas Claydol! –gritó Wally con todas sus fuerzas, que pareció transmitir toda su determinación al Pokemón, quien continuó empujando las rocas hasta que finalmente cedieron y lastimaron a Houndoom.

-¡Skarmory! –gritó Iris-. ¡Usa Toxic!

En ese momento, el ave metálica rodeó a Flygon y a Houndoom con un líquido tóxico, el cual el dragón esquivó fácilmente. Dakim seguía muy tranquilo, quien Ben notó que no estaba poniendo todo su esfuerzo en la lucha. Algo que también notó era que solo habían cinco Pokeballs en su cincho, indicándole que faltaba una Pokeball. El pequeño Wingull se levantó de golpe y miró a Ben confundido.

-¿Estás bien…? ¿Pequeña? –Preguntó Benga al notar que era hembra, esta miró sus alrededores asustada y Ben se dio cuenta por qué actuaba así-. ¡Rápido Gible! ¡Usa Sand Tomb!

Apuntó hacia una ubicación justo atrás de Wally e Iris y notaron entonces a un Fortress atrapado entre el tornado de arena. Dakim sonrió y gritó con todas sus fuerzas:

-¡Usa Explosión!

-¡Corran! –gritó Ben mientras tomaba el maletín con sus dos manos y Wingull volaba a su lado con Gible y Dratini.

Skarmory detectó el peligro al igual que Claydol y ambos volaron hacia sus entrenadores y los cargaron hacia la salida. Con sus poderes psíquicos, Claydol cargó a Benga y a Wally mientras que Skarmory lidiaba con Iris en su espalda.

Con gran velocidad salieron de la cueva y una enorme explosión se formó justo atrás de ellos, haciendo que el túnel colapsara por completo. Cuando salieron de la cueva, ilesos, Claydol soltó a los niños y el pequeño Wingull voló al lado de los entrenadores.

-E-eso estuvo demasiado cerca… -dijo Ben mientras se sentaba en el suelo y ponía una mano en su pecho.

-¿Quién era él? –Preguntó Iris un poco asustada mientras acariciaba al Skarmory, quien prestó su ayuda fielmente-. E-en verdad quería matarnos…

-Su nombre es Dakim, -respondió Ben mientras regresaba a Gible y a Dratini a sus Pokeballs-. Y sí, estuvo cerca de matarnos…

-F-fue… fue… una suerte… que… -justo en ese momento, Wally colapsó en el suelo y comenzó a toser bruscamente, había forzado demasiado su cuerpo.

La reacción de ambos niños fue acercarse a su amigo, preocupados por su bienestar. El pequeño Wingull salió volando por un momento y al regresar trajo con ella una Baya Sitrus para Wally. El joven la aceptó con gratitud y lentamente comenzó a comerlo.

-¿De dónde lo sacó? –preguntó Iris con curiosidad mientras la observaba.

-Los Wingulls son conocidos por esconder comida en lugares en específico, -dijo Ben con una sonrisa mientras le pasaba su Pokedex a Iris-. Seguramente quiere ayudar a Wally para agradecerle nuestra ayuda.

Escucharon las sirenas y se sorprendieron de ver muchas motos policiacas a toda velocidad acercándose a ellos. También pudieron ver un carro cuatro por cuatro, el cual se sorprendieron ya que saltaba entre el terreno de la Ruta 116. Las motos, en lugar de detenerse frente a los niños, entraron al túnel cubierto por rocas y escombros. Del camión cuatro por cuatro salieron George y el Sr. Stone.

-¿Están todos bien? –preguntó preocupado el hombre mayor con un sombrero en su cabeza.

-Sí señor Stone, -dijo Iris con una sonrisa mientras abrazaba a Skarmory-. Todo fue gracias a estos dos, sin su ayuda no tengo idea de qué nos hubiera pasado.

-Es un gusto verlos a salvo… -dijo George mientras ponía una mano en su pecho, aliviado de ver que todo salió bien al final.

Ben se puso frente a George y le dio el maletín, muy sorprendidos notaron que el contenido de este continuaba completo y que ningún papel faltó.

-Ayudaron a Kennedy en Petalburgh Woods… -dijo George mirando al maletín-. Recomendaron a una científica que nos ayudará a completar el proyecto… y ahora salvaron los papeles…

En un abrir y cerrar de ojos, Ben fue atrapado entre los brazos del hombre mayor quien lo cargaba y abrazaba fuertemente. Iris y Wally se comenzaron a reír por la cara que tenía su amigo al ser sofocado.

-¡GRACIAS! ¡GRACIAS! ¡GRACIAS! –gritaba George mientras lo seguía abrazando y se le salían lágrimas.

-M… me aho… go… no… res… piro… -dijo Ben con dificultades para respirar.

El Sr. Stone sonrió mientras acariciaba a Skarmory y Claydol, con una gran sonrisa los regresó a sus Pokeballs. Al verlos adentro y al pensar en su gran fuerza pensó en su amado hijo.

En verdad gracias hijo mío, por dejarme estos Pokemons para que actuaran como mis guardaespaldas… -pensó el Sr. Stone mientras que los niños continuaban riéndose de su amigo sofocado con el pequeño Wingull sobre el cabello de Iris.

(Unova, Nacrene City)

La noche abrazó la ciudad histórica dejando en el ambiente un dulce aroma de briza nocturna. En el gran museo, Hawes y Lenora se encontraban felizmente revisando unos papeles importantes antes de retirarse del museo. El sonido del comunicador en la oficina de la líder los distrajo y la mujer, dándole un beso en la mejilla a su esposo, salió de la habitación y atendió el teléfono.

-Líder y Directora del Museo Nacrene, aquí habla Leono…

-¡LEONORA! –La voz explosiva de Iris casi dejó sorda a la mujer mayor quien votó el teléfono del susto, lo sostuvo otra vez en su oído y miró a la niña con una enorme sonrisa-. ¡Gané la Medalla Piedra! ¡Gracias a Archen! ¡Gracias por dármelo! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!

-Es bueno ver que lograste ganarle a Roxanne con mi pequeño regalo, -la mujer sonrió, cuando alguien hablaba con Iris era contagiosa su felicidad, notó también que llevaba puesto una blusa más elegante y era obvio que había puesto más empeño a su peinado-. ¿Llevas puesta tu blusa blanca y pantalón negro?

-¡Sí! –Dijo Iris con una sonrisa mientras se levantaba y le enseñaba a Lenora la ropa que llevaba puesta-. Drayden me empacó esta ropa para ocasiones elegantes y hoy tengo una cena de agradecimiento.

-¿Agradecimiento? –Preguntó Lenora confundida-, ¿qué y quién te quiere agradecer?

-El Sr. Stone del Devon Corporation, organizó una cena para mí y mis dos amigos para agradecernos por ayudar a su asistente y encontrar unos papeles suyos, -Iris olvidó mencionar el pequeño detalle que los salvó de unos pandilleros quienes casi los mata.

-El Sr. Stone, ¿huh? –Lenora cruzó un brazo y sostuvo el teléfono-. Sabes, casualmente un joven con ese mismo apellido vino aquí hace unas semanas.

-¿En serio? –preguntó Iris curiosa mientras se volvía a sentar.

-Así es, vino con un gran fósil preguntándome si podía ayudarlo a resucitarlos, el Devon Corporation siempre apoya a los museos alrededor del mundo así que obviamente lo quise ayudar, -Lenora se apoyó en su silla y continuó-. Creímos que sería un fósil de un Archeops por su tamaño, pero resultó siendo dos fósiles de Archens, uno macho y una hembra. Me dejó a mí la hembra mientras que él se quedó con el macho.

-¿Y qué pasó con tu Archen? –preguntó Iris confundida.

Lenora solo sonrió y la miró a los ojos, como si quisiera decir ¿acaso no es obvio? En ese momento, la pequeña sacó su Pokeball y miró asustada a Lenora.

-¿Me lo diste a mi?

-Así es, estoy muy feliz de ver cuánta ayuda te ha dado la pequeña, -le respondió Lenora mientras guiñaba un ojo.

-Wow, no lo puedo creer… -Iris sacó su Pokeball y la contempló impresionada-, ¡espero algún día conocerlo!

-Estoy segura que lo harás, ese joven es un trotamundos, -Lenora compartió una risa y después miró a la pequeña-. ¿Y qué tal Drayden?

-Traté de llamarlo pero por alguna razón no me respondió, -Iris miró su Xtransceiver y después se asustó-. ¡Necesito irme ya! ¡Sino llegaré tarde! ¡Adiós Lenora! ¡Te quiero!

-Y yo a ti Iris, mucho cuidado, -sonrió la mujer por el comunicador mientras colgaba el teléfono y suspiraba, en verdad se podía notar la ausencia de Iris. Aunque la extrañara, estaba feliz de recibir sus llamadas alegres y alentadoras.

(Ruta 104, Hoenn, al día siguiente)

El sol brillaba aquella mañana, con la briza tropical y las olas chocando con la playa, los niños supieron entonces que este sería el comienzo de un día perfecto. Mientras salían de Petalburgh Wood, el pequeño Wingull se encontraba fielmente volando a su lado.

-Me pregunto por qué Wingull nos está siguiendo, -dijo Iris observando al pequeño Pokemón, quien aterrizó en la cabeza de Wally para descansar.

-Tal vez su dueño está por aquí, -dijo Benga cruzando sus brazos mientras caminaban por el camino de tierra y grama.

-¿Cómo sabes que ya tiene un dueño? –le preguntó Wally.

-Ayer después de la cena traté de atraparlo, pero ustedes saben que cuando se trata de atrapar a un Pokemón que ya está atrapado, es imposible, -Benga puso sus dos manos atrás de su cabeza-. Seguramente tiene miedo de ir a buscar a su entrenador sola…

-Bueno no importa, -dijo Iris mientras levantaba su Xtransceiver con una sonrisa, notando todas las mejoras que tenía-. Fueron muy amables de agregarle esos chips a mi Xtransceiver, quien diría que el Devon Corporation es fabricantes de estas cosas.

-Sin mencionar que a Ben y a mí nos regalaron Pokenavs de última generación, -dijo Wally sonriendo mientras que lo sacaba de su bolsillo-. ¿A dónde piensan ir ahora?

-Bueno, gracias al Señor Proteínas y Taparrabos, el Túnel Rusturf fue destruido, sin mencionar que ahora tendrán que comenzar otra vez a cavarlo, así que adiós a la idea de ir a Mauville, -dijo molesto Benga recordando la oferta del hombre.

-El Sr. Stone nos recomendó ir a una isla que se llama Dewford, también nos dijo que un entrenador muy poderoso se encontraba ahí y que deberíamos conocerlo,-dijo Iris mientras notaban una división de caminos, uno iba a Petalburgh City mientras que el otro suponían que iba a la costa-. ¿Por dónde?

-Obviamente iremos a Petalburgh primero, -dijo Benga mientras comenzaba a caminar con sus amigos-, ahí preguntaremos si hay alguna clase de ferri o algo así que nos lleve a Dewford.

Justo cuando comenzaron a caminar, notaron que el pequeño Wingull saltó de la cabeza de Wally y comenzó a volar hacia el otro camino. Se detuvo y miró a los niños, como si estuviera llamándolos.

-Al parecer, tenemos un desvío, -dijo Ben poniendo sus dos manos detrás de su cabeza-. Vamos chicos…

-Umm…

Justo en ese momento, Iris y Benga miraron confundidos a Wally, quien no dejaba de ver al suelo un poco triste. Se acercaron a él y cuando le preguntaron qué pasaba, el joven respondió:

-C-creo que sería mejor que regresara a mi casa, adoré esta aventura pero estoy seguro que entre más temprano llegue a mi casa será mejor…

-P-pero…. –dijo Iris un poco triste.

-Tiene razón Regina, -respondió Benga-, siempre supimos que Wally tenía que regresar a su casa lo más pronto posible, pero ahora cuando te mudes a Verdanturf lo harás con dos Pokemons y una medalla.

Wally sonrió Kecleon salió de su Pokeball y se paró en frente de Benga. Gible salió de su Pokeball y se abrazó con Kecleon, el camaleón comenzó a hacer un ruido extraño y regurgitó una Baya Pecha a medio digerida. Gible, con mucha gratitud, la tomó mientras se la comía.

-¡Eew! –gritó Iris, claro que después le pegó un puñetazo a Benga en el brazo-. ¡Y es Iris!

-Los extrañaré, -dijo Wally con una sonrisa-. Aunque fueron muy pocos días, puedo decirles que son mis mejores amigos…

-¡Esto no es un adiós! –Iris lo abrazó y después de separarse miró al cielo con esperanza-. Una verdadera amistad es una en donde hay despedidas y también reencuentros, ¡estoy segura que nos veremos otra vez!

-Si es que no terminas matándome… -dijo en bajo Ben mientras se despedía de Wally, quien volvió a sonreír de forma nerviosa-. ¡Buena suerte!

Así pues, el grupo se separó mientras que la pequeña Wingull volaba en los cielos con una gran alegría. Iris y Ben miraron atrás a Wally, quien ahora caminaba con la frente en alto y seguro de él mismo, con la compañía de un Kecleon y un Ralts, que lo animarían a seguir adelante. Iris sonrió y se dio cuenta lo lejos que había llegado en tan pocos días, pero también recordó su misión, mientras metía una mano en su bolsillo y sentía el sobre. Estaba determinada a defender el honor de su abuelo y entregar la carta.


Notas del Autor:

¿Nunca se han preguntado por qué Dakim usa taparrabo? Bueno, yo lo único que me pregunto es por qué no usa zapatos… me refiero, debe de ser incómodo estar caminando por cuevas y todo eso descalzo. En fin, nuestros héroes se dirigirán ahora a Dewford y ahora Iris entiende que el mundo es más pequeño de lo que parece. ¿Qué clases de aventuras les espera en Dewford?

Lancelover6546: ¡Gracias por comentar! Espero que sigas disfrutando la historia y ahora ya sabes que el hombre era Dakim. ¡Gracias por comentar!

Todo comentario será agradecido.