Capítulo 10: El Ataque en Alta Mar y Recuerdos Dolorosos

(Hoenn, Ruta 104)

Una pequeña Wingull volaba por los cielos de una forma gloriosa y alegre. Iris con su Deino, mordiendo su moño para guiarse, corrían atrás del Pokemón llenos de energías. Justo atrás de ellas se encontraba Benga quien simplemente les seguía el paso tranquilamente con su Dratini en sus hombros. Con cada paso que daban, el pequeño Pokemón parecía emocionarse más.

-Estoy segura que su dueño está cerca, -dijo Iris felizmente mientras sonreía a su Pokemón.

-Gracias por apuntar a lo obvio, Irene, -respondió Benga con una sonrisa molestosa y retadora, que lo único que consiguió fue que se detuviera la niña y lo observara amenazantemente.

Antes de que Iris pudiera responderle (o golpearlo seguramente), el chillido emocionado del Pokemón gaviota los distrajo y notaron que comenzó a sobre volar en una pequeña casa al lado de la costa. Era un humilde hogar construido con madera, una pequeña cerca la rodeaba y una colina se interponía entre ellos y la casa, Iris se imaginó que la vista de aquel lugar daría directo al horizonte del mar. Algo que ambos niños notaron fue que estaba un poco desatendida la casa.

-Me pregunto si alguien vivirá ahí, -dijo Iris mientras cruzaba sus brazos y observaba el paisaje.

-Solo hay una forma de averiguarlo, -respondió Benga mientras caminaba y saltaba la cerca, algo que Iris estaba segura que no se debería de hacer en casa ajena, Ben notó la cara que tenía su compañera y dijo algo molesto mientras levantaba sus brazos-. ¿Vienes o no?

-Podríamos esperar a que alguien aparezca antes de invadir una casa, -respondió Iris cruzando sus brazos molesta.

-Quédate si quieres, mejor para mi, una molestia menos con qué lidiar, -dijo molesto Benga mientras comenzaba a caminar entre el largo pasto que se miraba desatendido, pero sin darse cuenta, jaló una cuerda que solamente soltó una gran red que cayó encima del muchacho.

Aterrado, comenzó a jalar de la red y trató de quitársela mientras que su Dratini, controlando su miedo, comenzó a deslizarse y en un abrir y cerrar de ojos ya había escapado de la red.

-Incluso Dratini es más listo que ese niño infantil, -dijo Iris disfrutando la vista en donde Ben se humillaba solo mientras seguía jalando bruscamente, la niña solamente suspiró y miró a Deino-. ¿Crees poderlo ayudar?

El Pokemón soltó el moño de Iris y comenzó a correr hacia Ben, pero debido a su falta de vista, terminó pegándose contra la cerca y después de derribarla (algo que Iris no tenía previsto) se fue a dar un cabezazo directo con la cara del muchacho. Ambos cayeron y Deino paró encima del entrenador. Ben, con mucho dolor y enojo, sostuvo su nariz que sangraba y se sentó y miró molesto al dragón:

-¿Por qué entre todos los lugares de mi cuerpo tenías que chocar justo en mi nariz?

La reacción de Iris fue solamente reírse y Dratini también se unió con la niña para disfrutar el momento extrañamente simpático. Pero el momento fue interrumpido cuando Wingull comenzó a volar hacia la casa y un anciano abrió la puerta mientras gritaba:

-¡PEEKO!

(Unova, Nacreen City)

En la ciudad histórica se encontraba un muchacho caminando con su Pansear, ambas manos en sus bolsillos y su mente rondando por esquinas oscuras de su memoria que prefería olvidar. Últimamente había notado problemas en casa, problemas que sus hermanos por alguna razón no le querían compartir. Los escuchó hablar un día en el restaurante cuando había regresado de Castelia, no le gustó lo que había escuchado y trataba de ignorar ese recuerdo que por alguna razón no se iba.

El pequeño mono comenzó a jalarle el cabello para llamar su atención, pues sabía que su entrenador podría seguir vagando así por horas y ya no sería sano después de estar así desde la mañana. Chili suspiró y recordó la razón por la cuál estaba en dicha ciudad.

Estás aquí para preguntarle a Lenora sobre su primer día como líder, seguramente me contará algo relacionado a AMANTES, -pensó Chili mientras empuñaba su mano determinado y se dirigía al museo. Mientras empujaba la puerta, escuchó en su mente la voz de sus hermanos hablando:

-Últimamente Chili se ha estado ausentando mucho, -la voz de Cilan era más triste que enojada.

-Que siga así, hermano mío, -respondió Cress-. Prefiero que no esté aquí ya que es lo mejor… las cosas no andan bien y no quiero que empeoren involucrándolo en algo que no entendería…. no quiero lastimarlo…

-Sin mencionar que lo último que necesitamos es dar una mala imagen… ese hombre no es alguien muy paciente….

Sacudió su cabeza Chili, necesitaba pensar ahora en su misión y no lo que había escuchado hace unos días. abrió por completo ambas puertas con determinación, tratando de forzar esa memoria en lo más oscuro de su mente. Al realizar dicha acción, las puertas chocaron bruscamente con las paredes haciendo un espantoso ruido que retumbó por todo el museo. Hawes al principio se asustó, pero al ver al joven no se sorprendió.

-¡Chili! ¡Pero qué sorpresa! -dijo muy feliz Hawes mientras caminaba hacia el joven y le agitaba la mano, Chili no pudo sonreír ya que se sentía como una carga al notar que todos lo observaban, ¿acaso eso es lo que Cilan se refería? Hawes notó su expresión y supo entonces que el joven no se encontraba muy bien-. Ven, Lenora está en su oficina, ¿sabes cómo entrar verdad?

(Hoenn, Ruta 104)

-¡Todo listo! -gritó el Sr. Briney emocionado mientras prendía el motor de su pequeño barco, después Peeko levantó vuelo y el hombre supo entonces que ya había llegado la hora-. ¡A Ciudad Dewford!

Muy emocionado, aceleró el barco el cual avanzó a toda velocidad mar adentro. Iris se encontraba en lo más adelante de este observando fascinada la vista con su Fraxure. Ben se encontraba apoyado en la baranda del barco mientras observaba el estuche cerrado que Dakim le había mencionado el otro día… Observó las siete medallas y contempló también el espacio vacío de la única medalla ausente…

-Un título vaga por tu sombra, uno que tú no ganaste y el cuál crees que te dio fuerza, -Ben jamás podría olvidar esa voz penetrante y sin mencionar ofensiva como una daga en tu espalda-. Le fallaste a tu Pokemón al entrar a una pelea sin precauciones, tan así que ha cerrado su corazón y no confía más en ti… la derrota es el primer paso para el éxito… regresa cuando lo entiendas y decidas quién eres en verdad…

-¡No lo puedo creer! -el grito de Iris distrajo al muchacho, quien rápidamente guardó el estuche de medallas, notó a la niña acercarse con una sonrisa mientras se apoyaba justo a su lado-. ¡Es increíble que el dueño de Peeko fuera un marinero!

-Retirado, -agregó Ben suspirando tratando de no pensar en aquel hombre que lo asustaba-, recuerda que es un marinero retirado, Ami.

-¡Es Iris!

Antes de que pudiera recibir un puñetazo de la niña, su Pokenav comenzó a vibrar, alegrando al muchacho porque eso significaría que ya funciona. Al abrirlo se dio cuenta que era una llamada y puso el dispositivo en su oído.

-¡Ben! -al escuchar aquella voz, se sorprendió.

-¡Profesor Birch! -Benga en el fondo comenzó a preocuparse por no haber recibido ningún mensaje del profesor-. ¿Qué tal está? ¡Días de no saber nada de usted!

-S-sí, cl-claro, recuerda que cuando alguien es absorbido por el trabajo se encierra en una burbuja, -el profesor no quería contarle al muchacho los recientes eventos en su vida-. En fin, ¿qué tal has estado? ¿Lograste atrapar al Pokemón que buscabas?

-No, no lo logré, -dijo Benga un poco decepcionado recordando la paliza que le dio Latios hace unos días y cuando voló por los cielos-. Pero le puedo decir que su Pokedex me ha ayudado muchísimo.

-Me alegro, lo que me recuerda, te tengo un favor que pedirte, -le dijo el Profesor Birch, capturando por completo la atención de Benga-. Un amigo mío en Kalos me ha llamado y ahora estamos un grupo de profesores realizando una investigación importante, esto te involucra porque hay Pokemons que ambas regiones comparten pero son diferentes de una manera, queremos comparar cada especie de cada región. Esto te involucra porque necesito que me atrapes por ahora estos Pokemons: Aron y Mawile. Una vez que los atrapes, necesito que los envíes vía PC a mi laboratorio.

-Ya rugió Prof, -respondió Ben mientras empuñaba su mano y miraba al horizonte-. Me dirigo casualmente a Dewford así que iré al Granite Cave para atrapar los Pokemons.

-¡Gracias Ben! -respondió el Profesor Birch-. Aunque sigo teniendo algo que me quita el sueño, estoy seguro de haberte conocido antes, te pareces mucho a un viejo amigo que tuve cuando comencé a hacer mis trabajos de campo, su nombre era Mirto Adeku, eres muy parecido a él…

-… -Ben decidió mejor no responder su pregunta y quedarse en silencio, en verdad escuchar el nombre de sus padre le afectaba profundamente.

-En fin, yo tengo muy mala memoria con rostros así que no creo que lo conocieras, necesito que atrapes a esos dos Pokemons, ¡estaré esperando en mi laboratorio y llámame si algo sale mal! -dejó de escuchar su voz, Benga agradecía que estos Pokenavs no tuvieran incluidos cámaras, ya que odiaba que las personas lo vieran triste. Iris notó su expresión y se acercó a él un poco preocupada.

-¿Estás bien Ben? -las intenciones de la niña eran puras y en verdad no quería molestarlo, el joven se dio la vuelta molesto.

-¿Y a ti que te importa? -Ben en verdad se arrepintió de haberle rematado su tristeza a Iris, pero fue una reacción que no lo hizo con intención. Muchos se hubieran enojado con él, pero Iris no. Más bien le preocupaba aunque fuera irritante y molesto.

-¡Qué clase de modales son esos! -el grito del Sr. Briney asustó a los niños cuando ambos contemplaron al señor mientras manejaba el barco-. ¡Te hablo a ti, niño hippie!

-¿Y-yo? -Ben se sorprendió ya que el hombre parecía ser alguien tranquilo-. Un momento, ¿hippie?

-¡Así es! ¡Quiero que subas aquí en este momento! -Ben no dudó en subir las escaleras rápidamente y al llegar el señor se hizo a un lado revelando el timón-. El clima de hoy es uno muy bueno y no hay mucho movimiento en el mar, este es un buen lugar para pescar…

-¿Pescar? -preguntó extrañado Ben mientras levantaba una ceja, estaba seguro que el hombre era marinero.

-Así es, también fui pescador así que necesitaré que manejes el barco mientras que pesco. Recuerda que si chocas con algo seguramente moriríamos ya que estamos en medio de la Ruta 105, así que más te vale tener cuidado. Y además, arruinaste una de mis redes y ahora me lo pagarás manejando el barco.

Benga se sintió incapaz de discutirle eso ya que fue necesario cortar la red para que pudiera salir de esa cosa. Escuchó a lo lejos una pequeña risa de Iris y suspiró molesto mientras observaba con temor el timón.

-¿Es también un pescador? -le preguntó Iris con curiosidad mientras que las manos de Ben, temblorosas, comenzaban a tomar el timón cuidadosamente, como si tuviera el temor de romperlo.

-Por supuesto, -le respondió el Sr. Briney con una sonrisa a la niña mientras bajaba las escaleras y dejaba atrás al muchacho-. También fui conocido por ser un pescador legendario, en fin, iré a cambiarme y traeré los instrumentos para que los dos pesquemos un poco.

-¿Qué hay de Ben? -preguntó Iris con curiosidad, su Fraxure notó la cara asustada del muchacho así que se acercó a él.

-Creo que ya se está divirtiendo manejando el barco, -Peeko bajó de los cielos y se apoyó en la cabeza de Iris-. En fin, ahora regreso.

El hombre se retiró bajando unas pequeñas escaleras que darían a un camarote. Iris, con una sonrisa se acercó a Ben quien seguía manejando el bote con miedo y cuidado de no chocar con nada… aunque estuvieran en medio del mar…

-¿Tienes miedo del agua niñito? -le preguntó Iris con una sonrisa retadora.

-N-no molestes… ¿acaso no ves que estoy manejando? -respondió Ben quitando por un momento su vista de la trayectoria del barco, el cual se agitó un poco debido a una ola ocasionando que Ben se cayera y accidentalmente aplastando la Pokeball de Gible, quien saltó muy feliz de ella para disfrutar el aire fresco. Pero al notar que estaban rodeados por agua y sin nada de tierra, este finalmente saltó al rostro de su entrenador quien seguía en el suelo-. No creo que te guste mucho la vista amigo…

-¡Ya regresé! ¡Más te vale estar manejando ese barco niño! ¡Acabo de sentir una sacudida y algo me dice que quitaste la vista por un momento! -al instante Ben se levantó, todavía con Gible en su cabeza y comenzó a manejar el barco de forma nerviosa-. ¡Peeko! ¡Iris! ¡Bajen que les gustará esto!

La niña y Peeko comenzaron a bajar las escaleras, pero sin antes mirar a Ben asustado una vez más y reírse. Su Fraxure decidió quedarse con Gible ya que sentía la necesidad de protegerlo y enseñarle que no era tan malo estar en un barco en medio del mar. La ropa del Sr. Briney cambió por completo, en donde usaba una chaqueta sin botones que parecía más una bata corta y usaba pantalones cortos que le llegaban hasta la rodilla. Iris jamás en su vida había visto una vestimenta parecida y supuso que así se vestirían los pescadores de Hoenn, notó que tenía escrito en la espalda BIG WHALE. Traía en sus manos enguatadas otro pares de guantes negros y dos hilos de pescar.

-El día de hoy, te enseñaré a pescar de forma tradicional pequeña, -dijo el hombre mientras que Iris tomaba emocionada los guantes y se los ponía, aunque le quedara un poco grande-. He escuchado rumores de un pescado muy antiguo que ha estado rondando por estas aguas, pensé que sería una buena oportunidad aprovechar este viaje para ver si lo atrapo.

-¿Cuál Pokemón está buscando? -le preguntó Iris mientras observaba como el Sr. Briney lanzaba hábilmente el hilo de pescar, trató de hacerlo de la misma manera pero solo consiguió que se enredara en su cabello.

-Su nombre es Relicanth, -respondió el Sr. Briney mientras le desataba el anzuelo del cabello macizo y al librarlo, lo lanzó también al agua-. Es un Pokemón muy raro en su especie.

-Jamás había escuchado de él… -respondió Iris, pensando que había visto un fósil con un nombre parecido en el museo en Nacreene.

-Es en Pokemón Longevidad, -la voz de Ben interrumpió la conversación, cuando notó que su Farxure corrió hacia ella con el Pokedex del muchacho abierto en la página del Pokemón-. Se dice que su cuerpo no ha cambiado en cien millones de años y que vive comiendo microorganismos debido a su falta de dientes. Sin mencionar que viven en lo más profundo del mar.

-¿¡Acaso tú no estabas manejando?! -le gritó el hombre mayor, Iris notó una sonrisa en su rostro y supo entonces que el Sr. Briney solo lo estaba molestando y que Ben en verdad creía que lo estaba regañando-. En fin, existen historias que dicen que este Pokemón ayudaba a las personas a nadar hasta lo más profundo del océano.

-¡Increíble! -dijo Iris emocionada cuando comenzó a sentir un gran jalón en su cuerda, atando la cuerda en su mano, comenzó a jalar pero este Pokemón no parecía ceder.

-¡Continua Iris! ¡El chiste de la pesca es no rendirse y jalar con tranquilidad! -el Sr. Briney era un hombre que tenía la creencia que se aprendía más con la experiencia que con una explicación, así que solo se aseguró que Iris no se cayera por la borda.

Con un gran grito, Iris jaló con todas sus fuerzas para sacar nada más que un pequeño Tentacool, Ben sentía el impulso de reírse ya que con los rostros que había echo la niña parecía como si estuviera luchando con un Wailord. El Sr. Briney, sabiendo que no valía la pena atraparlo, liberó al Pokemón y volvió a lanzar la cuerda de Iris al mar.

-Nada mal para tu primera vez, -le dijo el Sr. Briney mientras que Iris bufaba molesta al haber escuchado las risas de su compañero quien seguía manejando el bote, eventualmente, el Sr. Briney sintió lastima por Ben, ya lo había molestado lo suficiente así que suspiró y gritó-. ¡Muchacho! ¡Baja aquí y pesca con nosotros!

-P-pero usted dijo… el barco… -respondió Ben con temor de soltar el timón, notó que Gible en su cabeza parecía estar mareado y temió que le vomitara en el cabello, así que lo bajó y volvió a tomar rápidamente el timón.

-Tranquilo mi buen amigo, apague el motor por si no te diste cuenta, -el Sr. Briney comenzó a reírse de una forma escandalosa molestando por completo a Ben-. Todo este tiempo lo estuvo, solo quería molestarte por haber sido tan grosero con la pequeña. Los hombres siempre necesitan ser caballerosos con las señoritas, además, ¿en verdad crees que voy a dejar que un nene de 10 años maneje un barco?

-Ya voy para los trece… -respondió molesto Benga mientras se sentaba al lado del Sr. Briney quien le entregó unos guantes y el hilo de pescar.

-No seas así de gruñón, -dijo el Sr. Briney mientras que Peeko y Fraxure se acercaban a Gible quien tambaleaba hacia su entrenador con náuseas-. La vida debe de ser disfrutada…

Sonó como Alder -pensó Iris con una sonrisa mientras enredaba un poco la cuerda en su mano enguatada.

Sonó exactamente igual a mi abuelo… -pensó muy molesto Benga recordando cuántas veces le dijo su abuelo esa misma frase en momentos que solo lo molestaba más.

(?)

El ambiente era uno frío, uno metálico en donde la vida parecía ser bloqueada por grandes paredes de concreto y máquinas. Estaba oscuro, sin mencionar que frío. Un hombre, ajustando sus anteojos oscuros con graduación, observó sus proyectos una vez más.

Este cuarto estaba con varias cápsulas y pudo notar que habían dos vacías. Una de las cápsulas vacías sabía que le pertenecía a uno de sus proyectos que había muerto esa misma mañana. No le importaba la muerte de uno de sus experimentos, pues en el fondo se alegraba ya que había leído el reporte de cómo el Dragonite había fallado en una misión en Petalburgh Woods hace unos días. Contempló la que la seguía y supo entonces que el día de hoy sería la prueba que el Dragonite había fallado.

Básicamente la prueba era simplemente liberar al Pokemón en un ambiente y esperar a ver cómo reaccionaba y ver si lograba sobrevivir a las sustancias inyectadas a sus cuerpos.

-Profesor Ein, -el hombre se dio la vuelta y pudo ver a uno de sus ayudantes con unos papeles-. Me han reportado que el experimento número 087 ha sido liberado.

-¿En dónde lo liberaron? -preguntó el científico, porque parte del experimento era librarlos en ambientes completamente diferentes a sus hábitats naturales.

-En el mar, profesor, -respondió el ayudante, después sacó otro papel y se lo entregó-. El Proyecto 089 parece responder negativamente a las sustancias.

Muy molesto, el hombre observó las cápsulas con los Pokemons, buscó uno por uno y miraba con orgullo a los Pokemons que parecían perder toda característica de un ser vivo. Pero el Proyecto 089 era uno rebelde, uno que el Profesor Ein supo entonces que necesitaría más esfuerzo para lograr conseguir cerrar su corazón. El Salamance solamente observó a Ein y comenzó a gruñirle sin atacarlo.

-Puede que te creas fuerte y que podrás resistir mis bellas sustancias, -el científico se comenzó a reír enojando más al Pokemón-. Pero pronto tu mente no podrá más y tu cuerpo tendrá que adaptarse para sobrevivir, no querrás parar como ese Dragonite quien no resistió… tengo fe en que tú serás nuestro máximo y más exitoso proyecto… por ahora…

(Hoenn, Ruta 105)

Pasaron horas desde que Ben comenzó a pescar con el Sr. Briney e Iris. La verdad no había pasado nada emocionante desde entonces ya que no habían logrado atrapar nada. Pero a los otros dos compañeros no parecía molestarles, pues Iris comenzó a contarle toda la historia de su vida y la verdad Benga ni le puso atención porque no le interesaba.

Decidió distraerse observando las olas en el mar, también observó a Peeko quien volaba felizmente en los cielos azules de aquel día perfecto. Suspiró una vez más y decidió escuchar a Iris, ya que no tenía nada mejor que hacer… o escuchar…

-Ese abuelo tuyo suena que es un hombre de buen corazón, -dijo el Sr. Briney mientras que Iris asentía muy feliz.

-Y lo es, justamente por eso quiero ganar las medallas y enseñarle a ese feo quién tiene la razón.

Ben suspiró aburrido, ya le parecía gastada la historia de cómo Iris quería defender el honor de su abuelo. De repente sintió un gran jalón en su cuerda y sintió cómo su cuerpo revivía con emoción mientras sujetaba con fuerza la cuerda.

-¡No lo dejes ir muchacho! -gritó el Sr. Briney emocionado mientras que el joven luchaba contra su pesca-. ¡Jálalo sin piedad!

-¡Vamos Ben! -gritó Iris animándolo.

Pero Ben estaba lejos de ser alentado, ya que la cuerda parecía como si quisiera arrancarle el brazo. Se sintió molesto de no poder sacar al Pokemón del agua así que decidió tomar el control del asunto. Con determinación se levantó y con todas sus fuerzas comenzó a tirar hasta que llegó el punto que la cuerda se rompió haciendo que Benga se resbalara y cayera por la otra borda del pequeño bote.

Con gran velocidad, el Sr. Briney corrió para ayudar a Ben a subir al bote una vez más. Tomando a Ben de la camisa como tomaba su pesca, levantó al joven con facilidad con su pequeño Gible quien corría frenético hacia su entrenador empapado. Iris no pudo evitar reírse un poco, por alguna razón ver a Ben sufrir podía ocasionarle gracia. Dirigió su atención hacia la cuerda rota, al tomarla notó la peculiaridad que parecía como si la hubieran cortado con unas tijeras ya que estaba perfectamente bien cortada.

-Jamás fui un gran pescador… -dijo Ben mientras se sentaba en el bote dejando que el sol lo secara un poco, su Gible quería abrazarlo pero se mantenía lejos de su entrenador quien notó su comportamiento y suspiró-. Tienes miedo de mojarte… ¿verdad?

El pequeño dragón respondió mirando al piso de madera con un gesto de derrota mientras que su entrenador solo suspiraba molesto y comenzaba a exprimirse el cabello. Mientras que Briney lo criticaba diciéndolo que parecía un hippie con el cabello tan largo, Iris se acercó a la borda y notó que Peeko miraba con preocupación el agua, ella y Fraxure decidieron asomarse a verla también. El Sr. Briney volvió a aparecer pero con una toalla, después de ponérsela al joven le dijo mientras le daba unas palmaditas en la espalda:

-No hay peor derrota que aquella que no luchas.

-¿Eso qué tiene que ver con mi caso? -preguntó amargamente Ben-. ¡Jalé tanto que terminé en el agua al otro lado de donde estábamos pescando!

-Lo sé, pero es un dicho muy popular y cierto -el Sr. Briney comenzó a reírse molestando más al muchacho quien no entendía el punto de su dicho en este contexto. Pero pronto el hombre mayor notó a la pequeña y no pudo evitar preocuparse al verla tan cerca de la borda-. ¿Pasa algo pequeña?

-Ojalá que sea un bicho feo que la asuste…-, susurró Ben para sí molesto de ver a Iris riéndose de su caída.

Justo en ese momento, una enorme pinza salió del mar y tomó la borda del barco aterrando a Fraxure e Iris, ambas saltaron hacia atrás asustadas mientras que Ben y Briney se levantaban. Tambaléandose de un lado a otro, los tres individuos con sus Pokemons se prepararon para ser atacados por algo inesperado. Frente a ellos apareció un enorme Pokemón langosta quien al lograr subir al bote, trató de atacar a Iris rodeando su cuerpo con un aura morada e invistiéndola. Pero la pequeña fue más rápida al saltar y esquivar el ataque con su Fraxure.

-¡¿Un Crawdaunt?! -dijo sorprendido y confundido Ben-. Pensé que solo vivían en estanques de agua dulce…

Una vez más, el Pokemón rudo se lanzó a atacar a la pequeña con su bizarro ataque una vez más pero Iris no se dejaría atacar tan fácilmente.

-¡Fraxure usa Dragon Claw! -gritó Iris con confianza.

-¡Peeko ayúdalas usando Peck! -gritó el Sr. Briney con determinación.

Sus garras brillaron y el Pokemón dragón se lanzó a atacar junto al Pokemón gaviota, cuando ambos tuvieron contacto con Crawdaunt, un sonido desgarrador sonó por el aire, como chocar un cuchillo con una roca, fue inefectivo.

-¡Atacarlo con esos movimientos físicos no serán efectivos! -gritó Ben.

Justo al terminar su advertencia, el Pokemón se lanzó una vez más con su envestida tenebrosa y sombría, dando un golpe directo a Fraxure y a Peeko. El barco se tambaleaba con tal magnitud que el Sr. Briney casi cae por la borda y antes de que esto ocurriera, Ben e Iris lo tomaron del mismo brazo sujetándolo.

-¡Gible! ¡Usa Dragon Rage! -dijo Ben apuntando a Crawdant, pero pasó mucho tiempo sin que el Pokemón apareciera o atacara, haciendo que Ben se diera cuenta que su Pokemón se encontraba aferrado al suelo con una expresión de náuseas y miedo por el agua que entraba al pequeño bote-. ¡Por qué a…!

Justo antes de que pudiera terminar su frase, Crawdaunt se lanzó a atacar una vez más y casi logra lastimar a los niños quienes lograron esquivarlo. Pero al hacerlo accidentalmente soltaron al Sr. Briney quien se vio obligado a sujetarse de la borda para no caer en el mar.

-¡Iris! -gritó Ben mirando a su compañera (quien lo observaba sorprendida por haber dicho bien su nombre) mientras trataba de jalar a Gible para que se soltara del suelo de madera del barco-. ¡Si usas el ataque Dragon Rage siempre sacará el mismo porcentaje de poder! ¡Si combinamos fuerzas podremos vencerlo más rápido!

-Cl-claro, -respondió la niña mientras sacaba la otra Pokeball-. ¡Regresa Fraxure! ¡Déjale todo a Deino!

Frente a ellos se materializó dicho Pokemón quien le parecía molestar el constante movimiento del barco. Cuando finalmente Ben logró que Gible se soltara del suelo, el muchacho jaló muy fuerte enviándolo una vez más a la borda y justo cuando estaba a punto de caer, el Sr. Briney lo sostuvo al mismo tiempo que se sujetaba él para no caer al mar.

-Esto podría estar mejor… -dijo Ben mientras que trataba de subir pero el movimiento descontrolado del pequeño bote no se lo permitía-. ¡Gible usa Dragon Rage!

-¡Tú también Deino! -gritó Iris.

Al lanzar sus ataques, ambos fallaron ya que ambos Pokemons se encontraban mareados. Fue ahí cuando Ben se dio cuenta que Deino estaría mareado debido a su falta de vista que agudiza sus sentidos. Sintiendo que el mar lo estaba jalando, el Sr. Briney lanzó a Ben quien logró subir la borda.

-¡Gible usa Sand Tomb! -gritó Ben mientras trataba de formular alguna estrategia.

Con mareos y náuseas, el pequeño Pokemón dragón logró lanzar el ataque y atrapar al Pokemón rudo dentro del vortex de arena.

-¡Vamos Deino yo sé que tú puedes! -gritó Iris tratando de animar a su Pokemón-. ¡No dejes que el mar te gane! ¡Usa Dragon Rage!

-¡Tú también Gible! -gritó Benga mientras sujetaba la mano del Sr. Briney quien cada vez tenía más dificultad para sujetarse.

Ambos Pokemons decidieron respirar profundo y con un ataque sincronizado lograron dar dos golpes críticos. El vortex de arena los ayudó mucho para que este no pudiera moverse libremente, dándoles una oportunidad de un disparo perfecto.

El Crawdaunt colapsó, cayó vencido dejando claro la victoria de los niños contra el Pokemón rudo. Finalmente, Ben logró subir al Sr. Briney y el anciano fue recibido por su pequeña Peeko quien se miraba débil por la batalla.

-¿Cuál es el problema de ese Pokemón? -preguntó Ben molesto pensando que las ataques que había usado no las reconocía.

-No lo sé, -replicó el Sr. Briney-. Pero si lo lanzamos en este estado al mar, seguramente morirá…

-¡N-no podemos dejar que muera! -gritó Iris un poco asustada, aunque sabía que el mismo Pokemón que defendía era quien hace unos momentos trató de matarla, su corazón no le permitía-. ¡H-hay que ayudarlo!

-Sabes pequeña, típicamente tener a tantos polizones en mi barco no es costumbre mía -respondió el marinero retirado mientras que él y Peeko se acercaban al Pokemón acuático vencido-. Pero uno más no nos hará daño…

Notas del Autor:

Hola a todos, sip, no estoy muerta. Estar ocupado sería el mejor termino para describir mi situación, ya que últimamente con la universidad y varios eventos me he visto incapaz de escribir. En fin, no puedo dejar esta historia a medias así que me propongo terminarla. Será un proceso lento pero estará presente. Así que siéntanse libres de dejar comentarios. En fin:

Lancelvr: Siempre he considerado a Cipher como una organización que no tuvo tanto crédito como merecía, esperemos que desarrolle bien la historia y que la disfrutes.

Anormal-Snivy: Por supuesto que me recuerdo de ti, comentaste en varios capítulos en mi historia anterior Cruzando Fronteras. Y siempre es un gusto verte de regreso (Dakim es de la tercera generación pero no están en los juegos de Rubí, Zafiro o Esmeralda, están en Pokemon colosseum) Gracias por el apoyo.

Manuel. Baezbanda:Gracias por los buenos deseos y me disculpo por el atraso. Yo también he estado con muchas cosas encima pero estoy dispuesta a terminar esta historia. Espero que todo esté bien y gracias por tu apoyo como siempre.

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