Capítulo 11: Una Pequeña Demostración y Un Corazón Roto
-¡Tierra! ¡Dulce tierra! -esas fueron las primeras palabras de Iris al saltar del bote en el puerto de la pequeña isla y correr rápidamente a la arena de la playa-. Aunque me gusten los barcos, siempre preferiré más la tierra.
-Date el gusto amigo-, dijo Benga mientras que ayudaba a Gible a bajar del pequeño barco y corría para lanzarse a lado de Iris en la arena.
La pequeña isla de Dewford resplandecía con sus hermosas playas tropicales, cielos despejados y vientos refrescantes del mar. Nuestro dúo aventurero estaban listos para enfrentar sus retos: Iris ganaría la segunda medalla y Ben iría a atrapar los Pokemons solicitados por el Profesor Birch.
-¡Ahoy! -gritó el Sr. Briney cuando ambos niños estaban en la playa al lado del muelle-. ¡Cuando terminen regresen aquí! ¡Los estaré esperando!
-¡Gracias Sr. Briney! -gritó Iris con una gran sonrisa mientras que Ben se limitaba a levantar su mano agradeciendo al hombre.
Después de que ambos niños y Gible comenzaran a caminar lejos del puerto, el ambiente de barcos y un poco de arena cambió drásticamente a uno de playas tropicales repletos de turistas.
-Me pregunto si estará bien que dejemos al Sr. Briney con ese Crawdaunt… -dijo Iris preocupada.
-Si sus historias que tanto alardean son ciertas, no deberíamos preocuparnos-, respondió Benga tranquilamente mientras estriaba sus brazos y después ponía sus manos detrás de su cabeza-. Un Crawdaunt no sería un problema para él.
-¿Crees que todas sus historias son mentira? -preguntó Iris sorprendida de lo desconfiado que podía ser su compañero.
-No digo que sean mentira, Mirin, -respondió Ben buscando la forma más educada de decirlo-. Pero me cuesta creer que un hombre pueda pescar un Sharpedo usando solamente las sobras de su almuerzo y su propia mano.
Los gritos emocionados de unos peatones los distrajo por completo y al ver la playa pudieron notar que habían varias personas practicando surf en el área.
-Eso es vida-, dijo Ben para sí mismo, pero la pequeña no pudo evitar escucharlo al estar parada a su lado.
-¿Practicar surf?
-¿Qué? No, -respondió Benga extrañado, dándose cuenta que lo había dicho en voz alta-. Ese deporte jamás fue lo mío y no soy muy fanático del agua salada. Me refiero a las personas que están ahí sentadas, sin nada más que hacer más que ver el paisaje y comerse un helado.
Para Iris, esta situación era extraña ya que Ben jamás había compartido sus gustos o experiencias personales durante su viaje. Era algo fuera de lo normal, pero no le molestaba en absoluto.
-Así que no te gusta el agua salada-, respondió un poco extrañada la niña, queriendo saber un poco más de su compañero.
-¿Y a quién sí? Sabe mal, si te entra en los ojos te los irrita y además hace que te salga sarpullido en toda tu piel-, Gible decidió subirse a la cabeza de su entrenador y descansar en su cabello y eso le recordó sobre el favor que necesitaba hacer, sacó de su bolsillo el Pokenav-. Veamos, tú quieres ir al gimnasio para ganar la medalla y eventualmente patearle el trasero al hombre que "insultó el honor de tu abuelo" y yo…
¿Acaso siempre será así de infantil? -Iris tenía que admitir que no le dio gracia cómo Ben dio énfasis a las comillas.
-Bueno, tú tienes que ir por este camino-, dijo Ben mientras apuntaba a una colina que quedaba a la orilla del mar-, yo necesito ir por este otro camino, tengo algo que hacer. Hay un Pokemon Center cerca así que nos veremos ahí cuando cada uno termine, ¿te parece?
-Sigo sin entender por qué viajas conmigo y a la vez actúas como si fuéramos en dos viajes completamente distintos separándonos en cada ciudad que llegamos-, dijo Iris un poco molesta mientras cruzaba sus brazos.
-Muy bien, pensemos en retrospectiva… tú llegaste a Hoenn para entregar una carta a cierto individuo que por alguna razón no me quieres decir para quien va dirigida, -la voz del muchacho sonaba tan tranquila que solamente molestaba a Iris-, también apostamos que si seguías el camino de la ruta 203 y llegabas a un callejón, me dejarías ser tu guía. Además de todo lo que acabo de decir, dejaste que el comentario de un hombre cualquiera te hiciera comprometerte a ganar cada medalla de cada ciudad de esta región. Así que hay mucho que hacer, no tenemos todo el tiempo del mundo y yo también tengo mis propias metas en mi vida. Y por cierto, Dewford no es una ciudad, es un pueblo… ¿algo más que quieras agregar?
-Sí, que eres odioso e infantil-, respondió Iris molesta cruzando sus brazos dándole la espalda a Ben.
-Gracias, eso es toda una sinfonía para mis oídos-, respondió Ben mientras comenzaba a caminar hacia su destino, justo cuando Iris pensó que no escucharía más del muchacho su voz se escuchó a lo lejos-. Ganarás esta medalla si no lo arruinas, eres algo fuerte Iliana… supongo…
Bufando molesta, Iris se dio cuenta de que se dejó absorber tanto por el viaje que había olvidado su verdadero propósito. Miró su Xtransevier y no pudo evitar sentir nostalgia y recordar a quienes la esperaban en Unova. Abriendo su lista de contactos, la pequeña decidió descansar un poco bajo una palmera. Después de unos segundos, pudo ver el rostro de un amigo quien extrañaba:
-¡Burgh!
-¡Mi pequeña amiga de los dragones! -la voz del líder sonó alegre y energética-. ¡Es un gusto verte al fin! ¡Lenora y Drayden nos han puesto al día con tu viaje! Suena a que estás teniendo mucha diversión por allá.
-¡Y la he tenido! ¡Me han pasado tantas cosas! ¡Gracias por cuidar a mi abuelo mientras que no estoy!
-Bueno, no voy a alimentarlo con papilla si eso te imaginas-, dijo Burgh pensando en las pocas visitas que pudo hacer y el poco avance que había logrado con los AMANTES-. Pero puedes estar segura que él está bien, de hecho lo veré dentro de un par de horas.
-¿En serio? -para Iris era extraño ya que ella sabía que su abuelo solía quedar absorbido con su trabajo de alcalde o líder del gimnasio.
-Así es, hoy es un almuerzo de la Asociación -en ese momento se alejó de la cámara revelando un traje de un color rosado pálido-. ¿Qué te pare mi traje pequeña?
Iris se quedó muda ya que siempre le sorprendían la cantidad de trajes que podía tener el líder de Castelia. Una vez, estando en su penthouse, decidió ver su armario mientras que Burgh se ausentó buscando una pintura. La niña vio tantos colores en él que le fue imposible contarlos. Pero incluso con la cantidad de colores que tenía su guarda ropa, este rosado era peculiar ya que no era tan llamativo como sus trajes amarillos Pikachu o verde Pansage. Más bien era un rosado pálido que le recordaba mucho a un Munna, se alegró de ver que no tuviera un patrón de flores en sus pantalones.
-Te ves bien-, dijo Iris con una sonrisa-. Pero… ¿por qué usas ese color? Siempre sueles usar colores más fuertes…
-Bueno, pensé que un pequeño cambio no vendría mal-, dijo Burgh confiado como siempre-. Además, Elesa me dijo el otro día que uno de mis trajes era ridículo y… bueno ya sabes que hoy hay que dar la mejor imagen posible frente a la Asociación…
-Pero… el año pasado te pusiste un traje de color rojo con puntos negros como si fueras un Ledyba- dijo Iris un poco confundida-. También te pusiste una diadema negra con antenas, justo cuando Lenora te regañó por usar ropa así tú dijiste que no te importaba lo que pensara la Asociación… ¿Es por Elesa?
-¿Q-qué? -respondió algo nervioso el líder-. Solo porque Elesa no le gustara mi traje no significa que cambiaría mi conjunto planeado, además, sigue siendo mi estilo… ¿cierto?
-Bueno estoy segura que nadie jamás usaría ese traje- la sonrisa de Iris indicó que no lo estaba insultando, solamente estaba siendo honesta a su manera-. Así que sí, tú eres tan único como ese traje de color rosa Munna.
-Y es por eso que te extraño tanto pequeña, -dijo Burgh sintiéndose más conmovido que insultado-. ¿Quieres que les mande saludos a todos cuando llegue?
-¡Sí! ¡Dile a Drayden que lo quiero mucho y a Alder que hoy retaré al líder de Dewford Island!
-Con todo gusto, adiós pequeña -justo en ese momento sacó un sombrero del mismo color de su traje, pero este sí tenía un estampado lleno de flores moradas… ahora ya parecía más Burgh. En unos segundos, la pantalla se apagó e Iris no pudo evitar sonreír, si hacías un cambio por alguien más, eso significa que ese alguien te importa mucho. Se preguntó si algún día miraría un cambio así en Ben… pero luego recordó la cantidad de veces que dijo mal su nombre y bufó molesta mientras seguía el camino que daba a la colina y, eventualmente, al gimnasio.
(Granite Cave, Ben)
Benga se sentía emocionado de poder ayudar finalmente al profesor. De todos los meses que llevaba en Hoenn, solamente le había pedido su ayuda una vez que uno de sus Torchics había escapado y tuvo que buscarlo por todo Littleroot Town. Decidió regresar a Gible a su Pokeball ya que comenzó a babearle la cabeza por haberse quedado dormido en ella, pensó que en su Pokeball estaría más cómodo. Sacó a Dratini quien no se miraba muy emocionado de ver el ambiente rocoso y oscuro que le esperaba dentro de la cueva.
-Lo siento amigo, pero Gible está muy cansado-. Dratini saltó a los hombros de su entrenador y parecía prepararse para lo que fuera que les esperaba adentro-. Tranquilo, Granite Cave puede ser engañoso pero estamos buscando un Mawile y un Aron, no creo que sean tan difíciles de encontrar.
Al principio se sentía emocionado de entrar a la cueva, esto significaría una nueva aventura y además podría traerle un buen rato para entrenar (algo que no había hecho desde hace ratos). Pero pronto la luz se fue desvaneciendo y Ben se dio cuenta que había olvidado que no tenía una linterna. Sacando una de las varas que llevaba en su mochila, improvisó una antorcha con tela que tenía guardada especialmente para estos casos, después la puso en el suelo y después miró a su Dratini.
-¿Me harías los honores?
Entendiendo a su entrenador, Dratini saltó de los hombros y lanzó un Dragon Rage hacia la antorcha, no tan fuerte como para romperla, pero sí lo suficiente como para prenderla. Ben la tomó y una vez más Dratini tomó su respectivo lugar con su entrenador.
-Si tenemos luz encontraremos más rápido a estos Pokemons, -Ben abrió su Pokedex y abrió el perfil de Aron-. Veamos… el Pokemón con armadura de hierro… debe de tener una defensa alta… me pregunto si tengo alguna Pokeball…
Mientras sujetaba la antorcha con una mano, con la otra comenzó a buscar en lo más profundo de su mochila alguna Pokeball sobrante de sus viajes anteriores. Pero mientras realizaba dicha acción, Dratini pudo sentir algo en el ambiente que lo incomodaba. Se bajó de los hombros de su entrenador y comenzó a observar las paredes y el techo rocoso con desconfianza.
-¡Sabía que me tenía que haber sobrado alguna! -dijo Ben muy feliz mientras sacaba un par de Dusk Balls y una Heavy Ball-. Aunque no creo que me sirva mucho esta Heavy Ball… no son tan pesados ahora que lo pienso… ¿pasa algo amigo?
Dratini comenzó a emitir un sonido que parecía más un gruñido y Ben decidió apuntar la luz de su antorcha a la misma dirección. Pero solo pudo encontrar dos gemas que brillaban que parecían más ojos que asustaron momentáneamente a Ben. Pero su Dratini fue valiente y lanzó un Dragon Rage directo a las gemas para revelar un Pokemón que se lanzó sobre el muchacho y buscó refugio en su mochila.
-¡Oye! -dijo Ben mientras se paraba al lado de su mochila y la ponía boca abajo mientras la sacudía-. ¡Te aviso que no está para alquiler!
Después de ver tanta chatarra caer, lo que le recordó que necesitaba limpiar su mochila más seguido, un Pokemón de color morado, con gemas en su cuerpo y en sus ojos, cayó frente los dos.
-Es un Sableye, me parece extraño encontrarte primero sabiendo que eres un Pokemón muy raro…
La respuesta del Pokemón fue correr y esconderse rápidamente detrás de una roca. Extrañado por su actitud, Ben notó algo brillante bajo sus pies y se dio cuenta que habían unos pequeños objetos brillantes en la tierra.
-Claro, la razón por la cual estaba observándonos así fue porque pensó que vendríamos a quitarle su comida-, en ese momento, Dratini y Ben escarbaron juntos (el Pokemón trató con su hocico, pero se detuvo sabiendo que no era el mejor escarbador de todos) hasta que lograron sacar una de las rocas. Después se la presentaron a Sableye y Ben sonrió:
-Ten, no queremos lastimarte, pero tienes que aprender a no asustarnos así -dijo Ben mientras que el Pokemón, algo tímido, se acercó cuidadosamente hasta que tomó la gema de la mano del muchacho y lo miró con desconfianza-. No estoy interesado en atraparte, estoy buscando otros Pokemons así que no te preocupes.
En ese momento, se levantó y Dratini volvió a subirse a su entrenador mientras que comenzaba a observar la cueva. Descubrió una apertura que parecía un camino y decidió seguirla, pero antes se dio la vuelta para notar que Sableye ya no estaba ahí.
-Que extra… -pero antes de poder terminar, la cara terrorífica del Pokemón apareció frente a él casi matándolo de un susto, fue tan fuerte y repentina su acción, que el muchacho paró en el suelo mientras sujetaba su pecho-. ¿Cuál es tu problema?
Dratini notó que Sableye se reía sin mencionar que se miraba mucho más feliz ahora, miró al entrenador con unos ojos de súplica (¿mejor dicho gemas de súplica?) que dejaba claro su mensaje.
-Sabes, si querías venir con nosotros debiste haberlo dicho en lugar de casi provocarme un paro cardiaco, -dijo Ben mientras recogía la antorcha y agradecía que no se hubiera apagado, Dratini corrió un poco su cola en uno de los hombros del muchacho dándole lugar al Pokemón tinieblas quien felizmente se subió-. Bueno por ahora no me has regurgitado bayas o lastimado mi nariz, así que no veo peligro en ti. En fin, busquemos a esos Pokemons.
(Dewford, Iris)
La pequeña niña se sentía decidida el día de hoy, tenía el buen presentimiento que ganaría su segunda medalla. Sacó a Archen y a su Fraxure de su Pokeball y las tres comenzaron a correr hacia el gimnasio. Drayden le enseñó desde que era pequeña que para dar lo máximo en una batalla era importante calentar los músculos antes.
-Pareces inspirada Fraxure-, replicó la pequeña mientras sentía la contracción de sus músculos indicándole que el ejercicio ya estaba dando su resultado-. Aunque tuvimos problemas en el bote, quiero que sepas que sigo pensando que eres muy fuerte, ¡hoy lo demostrarás con la pelea con el líder!
Fraxure respondió muy emocionada también y en poco tiempo llegaron a un edificio que quedaba justo en la punta de una colina. Pudo ver entonces un gran letrero en la entrada que decía "Toma la Gran Ola". Después de contemplarlo por un momento, Iris chasqueó sus dedos mientras miraba a sus Pokemons.
-Esto debe de ser un gimnasio de tipo pelea, recuerdo que una vez Marshal me comentó algo de un líder en una región lejana que entrenaba en las olas-, dijo Iris con una sonrisa-. Por como se ve este lugar, me pregunto si se referirá a este líder…
Caminó hacia el edificio y cuando abrió la puerta de este, alguien salió corriendo chocando con la pequeña y enviándola al suelo. Sus Pokemons se acercaron a ella preocupados y la pequeña se levantó molesta.
-¿Pero qué pasó?
-Yo te diré lo que pasó-, dijo una chica de cabello azul y ropa deportiva quien se miraba explosiva y molesta-. Tú te metiste en mi camino y yo te derribé.
Al pararse a su lado, en lugar de ayudarla simplemente la señaló y continuó:
-Este es el gimnasio del entrenador más poderoso y él no tiene tiempo de recibir a niñitas como tú.
Las palabras llamaron por completo la atención de Iris quien ignoró el resto de la oración mientras se levantaba y se acercaba notablemente a la chica.
-¿Dijiste que es un entrenador muy fuerte?
-Duh, ¿acaso no me escuchaste?
-¿Cómo se llama? -preguntó la pequeña no muy feliz de la actitud de la chica.
-¿Por qué decírtelo? -dijo la chica mientras cruzaba sus brazos y miraba para otra dirección-. No todos son dignos de saber su nombre…
-¡Oh, por Arceus! -dijo molesta Iris quien le costaba trabajo creer la actitud de la muchacha, quería preguntarle si tenía el nombre Benga pero recordó las advertencias que le dio el Marinero Ris acerca de revelarlo-. Dime al menos esto: ¿su nombre comienza con la letra B?
-Pues sí, ¿cómo no lo sabes? -dijo la chica de forma presumida.
-¿En dónde está el líder?
-Si quieres saberlo, tendrás que ganarme en una batalla-, dijo la muchacha con una voz retadora mientras sacaba una Pokeball y revelaba a un Meditite-. ¿Tienes las agallas para batallarme?
-¡Por supuesto! -dijo Iris con voz defensiva mientras daba un paso atrás y miraba a Fraxure-. ¿Quieres luchar primero?
La reacción de la dragona fue dar un salto en frente y rugir intimidando a la chica de cabello azul y a su Pokemón. Iris solamente sonrió porque podía reconocer ese rugido de confianza y pura fuerza que daba su compañera. Cada una se paró en sus respectivos lugares y una capa de silencio rodeó el lugar momentáneamente hasta que los rugidos de una pelea tomaron el lugar.
(Unova, Lacunosa Town)
-Muy bien señoritas -, dijo Lenora mientras revolvía con una paleta de madera el estofado de la olla, cerca de ella se encontraban Elesa, Shauntal, Caitin, Skyla y Grimsley (quien miró a Lenora un poco molesto)-. Y Grimsley… el día de hoy les diré el secreto para conquistar el corazón de un hombre.
-Algo me dice que no pertenezco en esta conversación -, dijo Grimsley amargamente mientras trataba de salir de la cocina pero Caitlin lo detenía sujetándolo de la bufanda.
-¿Y cuál es? -preguntó Shauntal sujetando un pequeño cuaderno en sus manos con su pluma lista para apuntar.
-Jamás llegar tan temprano ya que serás el único hombre -dijo sarcásticamente el entrenador, arrepentido de no haber acompañado a sus compañeros barones al entrenamiento matutino que habían planeado.
-En lugar de usar esa boca para quejarte, ven acá -, dijo Lenora mientras le ponía un poco de sal y sacaba una cucharada-. Si la vas usar, que sea en algo que valga la pena.
Sin decir más, Grimsley se acercó y cuando trató de abrir su boca para emitir algún comentario sarcástico, Lenora fue más rápida y logró meter la cuchara de comida en la boca del Maestro de Pokemons oscuro. Aunque el pobre miembro de la Elite Four sintiera el utensilio casi en su esófago, el golpe repentino de sabores que quedó en su boca compensó todo.
-Tomaré otra cucharada si no te molesta-, dijo Grimsley mientras le quitaba el utensilio a Lenora y se acercaba un poco más a la olla-. Prefiero probar la comida cuando no me la meten por el esófago.
-Ahí lo tienen chicas-, dijo la mujer con mucho orgullo señalando la escena-. La forma de llegar al corazón del hombre, es por el estómago.
Todas las mujeres contemplaron con asombro la escena en donde Grimsley continuaba comiendo el estofado que había preparado la líder arqueóloga. Sobre todo Caitlin y Shauntal, quienes sabían que su compañero tenía las tendencias de ser mañoso con la comida.
-¡Wow! -dijo emocionada Shauntal mientras miraba a Caitlin-. ¡Tal vez si le preparo algo a Marshal le podría dejar claro que lo amo mucho!
Mientras que todas las mujeres en la cocina se sintieron conmovidas por el comentario de la Maestra de Pokemons fantasma, Grimsley solamente dejó que una risa escapara de su boca mientras tragaba otra cucharada. Todas en la cocina lo vieron confundidas.
-Necesitarás muuuucha comida para alimentar a ese mastodonte.
-Tú podrías comer un poco más-, respondió Lenora mientras le quitaba la cuchara y le pegaba en la mano, con una mano en una cintura y la otra agitando el utensilio dejando clara su autoridad-. Eres tan delgado que mi Stoutland podría romperte a la mitad con solo una envestida.
-Créeme Lenora, ya fui golpeado por Machamp, Rotom y una lagartija flotante -respondió Grimsley agitando su mano mirando a Caitlin y a Shauntal recordando con melancolía esas batallas-. Además, vivo con dos masas musculosas que siempre me reprimen con su fuerza, pero sobre todo… sobreviví a Mars… ahora ya podré sobrevivir a cualquier cosa.
Una pequeña risa se escapó de los labios de las miembros de la Elite Four mientras que un horrendo escalofrío pasaba por la espalda de Grimsley, aunque las demás líderes no entendieran su referencia, era obvio que el Maestro de Pokemons Oscuros era más fuerte de lo que se miraba.
El día de hoy sería el almuerzo de la Asociación y como habrá podido notar el lector, todavía no era hora del evento. Lenora y las demás se habían ofrecido para ayudar a Skyla con los últimos toques antes de la reunión.
Los hermanos Striaton aparecieron un par de horas después con cacerolas de comida listas para ser servidas. Los demás invitados aparecieron un poco después, todos trayendo consigo una gran sonrisa y panzas vacías listas para llenarlas con la deliciosa comida del evento.
Clay presumió cómo él, Brycen y Drayden habían logrado obtener la casa del dueño sin problema alguno. Algo que notó Elesa era la ausencia del Maestro Dragón.
-Psssssst -el sonido molesto provenía de Chili quien en lugar de ser sigiloso solamente llamaba más la atención, al darse la vuelta la belleza iluminadora notó al líder quien traía ropa diferente, con jeans y una camisa polo roja-. ¿Ya llegó Burgh?
-Busca a alguien con un traje de mariposa y seguramente será él -dijo Elesa recordando el traje ridículo que le había visto la última vez.
-Eso fue cruel, solo he conocido a un hombre quien usa esa clase de trajes-, ambos líderes se dieron la vuelta para ver a Burgh quitándose el sombrero.
Elesa tenía que admitir que Burgh se miraba… diferente. Era un diferente bueno, ya que ahora sus ojos no tendrían que procesar los colores extremadamente llamativos que solía usar Burgh para esta clase de ocasiones. Burgh no pudo evitar sonreír al ver el conjunto que usaba su compañera que consistía de un pantalón negro de cintura alta y una blusa roja. Ambos se contemplaron el uno al otro con tanta precisión hasta que…
-¿Seguros que AMANTES es un grupo de investigación? -la voz de Chili interrumpió los pensamientos de ambos líderes quienes se sonrojaron viendo al joven-. Porque la verdad, siento que solamente yo he contribuido.
-N-no digas eso en voz alta -dijo avergonzado Burgh-, ¿qué descubriste?
-Bueno… qué si les digo que Drayden…
-¿Sí joven Chili? -la voz ronca del alcalde espartano fue tan repentina que atravesó la mente y el cráneo del líder-. Creí escuchar mi nombre…
-H-hola mi buen amigo de los dragones-, respondió un poco nervioso Burgh mientras abrazaba a Chili con un brazo-. Chili y yo solo hablábamos y saliste en la conversación.
-¿En serio? ¿Y de qué hablaban? -el líder notaba en los ojos de Burgh y Chili estrés y miedo, era obvio que estaban mintiendo.
-Bueno estaban hablando de maestros dragones alrededor del mundo-, dijo Elesa improvisando de forma tranquila y relajada-. Y nos dimos cuenta que Chili solo conoce a…
-¡Tres! -terminó la frase Chili nervioso mientras movía sus brazos de forma exagerada-. ¡Solo eres tú, Iris y Lance Wataru! ¿Existen otros maestros dragón Drayden… um… señor?
Drayden lo miraba de una forma fija y seria, era como un detector de mentiras esa mirada.
-Por supuesto que existen otros maestros -Drayden cruzó ambos brazos mientras miraba a los tres líderes quienes se miraban más nerviosos que nunca-. Está Clair Wataru, Drasna Lilia y también…
Drayden se vio incapaz de terminar la oración, por un momento tuvo un recuerdo fatal y un dolor en su brazo incontrolable. Sentía furia, furia dentro de él que no lo dejaba salir, mucho menos en frente de sus compañeros. Empuñó su mano izquierda e inhaló lo más profundo para relajar su ira. Chili lo miró extrañado mientras que Elesa y Burgh lo observaron preocupado.
-Drake Aragon… tal parece que con solo decir su nombre te enojas -dijo otra voz ronca, cuando el grupo se dio la vuelta pudieron ver a campeón Alder Adeku con sus brazos cruzados-. Sabes, existe algo llamado manejo de ira, deberías tratar de usarlo alguna vez.
-¿Acaso no ves que esta es una conversación entre líderes de gimnasio? -respondió amargamente Drayden-. Nadie pidió tu opinión.
-No es mi opinión, es un hecho, tal parece… -Alder sabía cómo enojar al líder y dijo con una sonrisa sarcástica-. Creo que veo humo saliendo de tus orejas…
Chili jamás había visto una discusión entre ambos hombres, Burgh y Elesa ya habían visto varias y sabían como iba a terminar. Así que sabiamente, ambos tomaron a Chili por los hombros y dejaron que los dos hombres siguieran con si discusión… "madura". Llevaron al joven camarero a la cocina y al cerrar la puerta, Elesa le preguntó:
-¿Qué nos querías decir de Drayden?
-Que él…
-Que él tuvo una novia, -en ese momento los tres líderes fueron sorprendidos por Lenora quien se encontraba revolviendo con una paleta de madera el estofado-. A la próxima miren que no haya nadie en el mismo cuarto… hay oídos en las paredes…
(Granite Cave, Ben)
Con un nuevo compañero y una antorcha, nada parecía poder detener a nuestro nuevo trío de exploradores. Pero con cada paso que daban, Dratini y Benga se sentían más incómodos e intimidados por el silencio y la oscuridad.
-Pensé que esto sería más sencillo-, confesó el muchacho mientras que notaba que la llama se estaba apagando, rápidamente buscó otra tela en su mochila y logró atar otro pedazo antes de que se apagara-. Necesitamos encontrar a esos Pokemons rápido, no podemos quedarnos en la oscuridad.
Justo en ese momento, como si sus plegarias hubiesen sido respondidas, apareció un pequeño Pokemón metálico escarbando en una pared de la montaña.
-¡Es un Aron! -gritó Ben emocionado mientras que Dratini saltaba de sus hombros-. ¡Rápido amigo usa Dragon Rage!
Justo en ese momento, el Pokemón místico se lanzó a atacar lanzando el enorme rayo directo al Pokemón metálico que recién había notado su presencia. Este respondió haciendo su cuerpo más brillante, reforzándolo con todas sus fuerzas.
-Aunque uses Iron Defense, no lograrás detener el ataque de Dratini -dijo Ben emocionado mientras sonreía adorando utilizar esta estrategia.
Pero el pequeño Pokemón tipo metal respondió cargando todo su cuerpo directo a la cabeza de Dratini, enviándolo al otro lado de la cueva con gran fuerza.
-Eso fue Take Down, -dijo Benga observando a su Pokemón un poco preocupado, pero cuando este se levantó y volvió a la batalla sonrió y miró a su contrincante notando que no se miraba lastimado-. Tu habilidad debe de ser Rock Head que evita que te lastimes con esta clase de ataques. Tendremos que bajar esa defensa, ¡Dratini usa Leer!
Acosando a su oponente con una mirada penetrante, Aron sintió como el ataque acosador logró distraerlo bajándole la defensa. Fue en aquel momento que Ben vio su oportunidad.
-¡Usa Dragon Rage otra vez! -Sableye tenía dificultad para sujetarse del hombro del muchacho ya que este expresaba con su cuerpo todas sus energías por la batalla corriendo por todo el campo al lado de Dratini.
Cuando el ataque logró pegarle una vez más, el pequeño Aron cayó débil al suelo. La diferencia de niveles entre ambos Pokemons era evidente y Benga preparó en su mano una Dusk Ball. Sin dudarlo, lanzó el dispositivo que atrapó el cuerpo del Pokemón salvaje dejando solamente la Pokeball a la vista. Después de que esta se moviera por un par de segundos, finalmente se detuvo indicando el éxito de la captura. Ben recogió con orgullo la Dusk Ball y la contempló, con una sonrisa la guardó y miró a sus compañeros:
-Uno más para terminar.
(Dewford, Iris)
-¡Ahora usa Dual Chop! -gritó Iris con toda la seguridad del mundo, su Pokemón se lanzó a atacar al pequeño Meditite quien cayó vencida al otro lado de la cancha-. ¡Sí lo lograste Fraxure!
La reacción de la dragona fue correr a su entrenadora y abrazarla, por el otro lado, la muchacha de cabello azul, molesta, regresó a su Meditite y se acercó a Iris.
-Así que eres digna después de todo, -dijo la muchacha mientras cruzaba sus brazos-. Si quieres conocer al líder, tendremos que ir a su lugar de entrenamiento favorito.
-¡Muy bien! -respondió Iris emocionada mientras soltaba a su dragona y comenzaba a caminar atrás de la entrenadora.
El camino para encontrar al líder fue uno corto y callado. Iris tenía la vaga esperanza de encontrar a Benga en esta isla y algo le decía que el líder podría ser esta persona. ¿Cuántas personas que son poderosas tienen un nombre que comience con B? Para la pequeña Iris era un numero muy limitado y estaba convencida que el día de hoy entregaría la carta de Alder y después le alardearía por el resto del día a Ben su victoria en el gimnasio y en su misión.
Se sorprendió al detenerse en una playa ya que no esperaba encontrar al líder aquí, fue cuando la muchacha apuntó hacia el océano que Iris confirmó que su búsqueda había terminado.
-Ahí se encuentra el líder.
Notó entonces a dos figuras montando las grandes olas de la isla con tanta facilidad, se sorprendió más al notar que una de esas figuras era en realidad un Pokemón. Frotando sus ojos, observó una vez más a las dos figuras surfeando y quedó boquiabierta. Aunque tuviera el deseo de retar al líder, no quería interrumpir esta sesión de surfing… ¿cómo poder interrumpir un espectáculo tan increíble? Solo había escuchado de un Pikachu capaz de surfear, pero jamás un Pokemón tan grande como el que se encontraba en la tabla. A lo lejos parecía un luchador de sumo, con enormes manos que dejaba a la vista el equilibrio que tendría que tener dicho Pokemón para poder surfear con ese tamaño. Finalmente, el hombre y el Pokemón se acercaron a la playa y cuando comenzaron a caminar, Iris se interpuso en el camino sorprendida y boquiabierta incomodando un poco al entrenador.
-Wow, cierra esa boquita amiguita, te va a entrar un insecto por ahí-, dijo el hombre de cabello azul mientras acomodaba su tabla en la arena.
-¡M-mi nombre es Iris! -dijo la pequeña un poco sonrojada mientras se inclinaba ligeramente demostrando una señal de respeto, Archen y Fraxure imitaron su acción estando a su lado-. ¡Estoy en Hoenn en dos misiones y quisiera saber su nombre para ver si eres tú quien tengo que entregarle una carta muy importante!
-¿Una carta? ¿Para mí? -dijo el hombre de cabello azul mirando a su Pokemón que solamente le levantó una ceja cuestionando lo que recién había dicho la pequeña-. Vaya Hariyama, me siento importante… me llamo Brawly, ¡es un gusto pequeñita!
En ese momento, Iris sintió una gran decepción, en verdad pensó que el líder sería Benga… y no Brawly…
-P-perdón… no es para ti… -dijo Iris decepcionada.
-Tranquila amiguita, no hay problema, -en ese momento el hombre volteó a ver el mar e inhaló el aire fresco-. Las olas siguen con nosotros así que no hay nada de qué preocuparse… sabes, Iris es lindo pero necesitas un apodo… tu cabello parece una piña…
-Si puedo interrumpir maestro-, dijo Shauna interviniendo en la conversación-. Esta… niñita quiere retar su gimnasio… sé que hoy es su día libre pero le prometí que si me ganaba en una batalla le enseñaría en dónde se encontraba… y perdí…
-Debes de ser muy fuerte para haber vencido a Shauna, Piñita -dijo Brawly con una sonrisa mientras miraba a los Pokemons de la pequeña-. Si esos son tus compañeros, se ven fuertes, pero no lo suficiente como para luchar contra mi Hariyama.
-¡Mis Pokemons son fuertes también! -dijo Iris saltando al instante a la defensiva.
La reacción del líder fue reírse y después pasar una mano por la cabeza de Iris mientras le revolvía el cabello. La diferencia de estatura era notable, pues el surfista ya era todo un hombre mientras que Iris… bueno, todavía tenía tiempo para crecer.
-No lo tomes para mal Piñita, te diré una cosa-, dijo el hombre mientras sacaba dos Pokeballs de su traje de surfeo y daba unos pasos atrás-. Tengo aquí a dos Pokemons que he estado entrenando últimamente y me gustaría que pelearan contra los tuyos… pero hoy no pienso recibir retadores así que te dejaré ver una pequeña demostración.
Con un solo movimiento lanzó ambas Pokeballs y frente a ella se materializó un Tyrogue y un Heracross. Aunque Iris sintiera que tendría alguna ventaja en esta batalla, no pudo evitar sentirse intimidada por la fuerza que emitía.
-Déjame darte una pequeña tarea para mañana que vengas a retarme, es el significado del Go y el Ju -, dándose la vuelta miró a sus dos Pokemóns con una sonrisa confiada mientras señalaba a una sólida roca a pocos metros-. Muy bien muchachos, quiero que le demuestren a Piñita lo que es el Go.
En ese instante, ambos Pokemons saltaron y con un simple movimiento lograron destruir la roca en añicos. Archen se miró un poco intimidada mientras que Fraxure solo comenzó a gruñir sintiendo cómo su instinto se activaba, la rivalidad que podía sentir su dragona podía sorprender a la pequeña en ocasiones.
-Eso es todo muchachos, gracias -Brawly regresó a sus dos Pokemons dejando a Hariyama afuera, ambos tomaron las tablas de surf y comenzaron a caminar hacia el mar de nuevo-. Ahora que sabes lo que es el Go, averigua lo que es el Ju ya que lo usaré en nuestra batalla mañana.
(Ben)
Su exploración por la cueva llevó a los tres aventureros a ver entornos increíbles al llegar a un lugar con una enorme grieta en el techo, actuando como un tragaluz para la cueva. Apagando su antorcha, Ben decidió sentarse un momento para descansar, pues llevaba mucho tiempo caminando.
Sableye y Dratini bajaron de los hombros del muchacho y comenzaron a observar sus alrededores con curiosidad. Esta acción le resultó peculiar al muchacho ya que suponía que si Sableye vivía en esta cueva debería conocerla. Lo que no sabía era que el Pokemón sí conocía sus alrededores, era solamente que lo encontraba algo diferente a la última vez que anduvo por ahí.
De repente, Dratini se detuvo y observó extrañado una roca, al acercarse a ella trató de moverla y al botarla, notó que había una peculiaridad bajo la tierra de la cueva. Mientras que Ben continuaba descansando, notó que Sableye y Dratini trataban con dificultad cavar algo.
-Oye amigo -, dijo Ben mirando a la Pokeball de Gible-. ¿Crees tener las energías para ayudarlos?
Su respuesta fue obvia cuando esta se abrió y apareció el pequeño dragón con una gran sonrisa. Ben solamente sonrió mientras buscaba en su mochila algo qué comer, decidió dejar que los Pokemons se divirtieran cavando por ahí mientras no molestaran a otro Pokemón.
Cuando Gible se introdujo al grupo con los brazos abiertos listo para abrazar, Dratini lo detuvo para enseñarle la peculiaridad que habían encontrado. Con un pequeño rugido determinado, Gible y Sableye comenzaron a cavar juntos; el agua, lodo y el tiempo habían logrado crear una capa muy difícil de traspasar.
Finalmente Ben había encontrado comida Pokemón y una manzana y justo antes de poderle avisar a los demás Pokemons, escuchó el sonido sólido de las garras chocando contra algo metálico. El sonido fue uno penetrador y molesto, como rasguñar el pizarrón con las uñas.
-¿Pero qué están haciendo? -se preguntó el muchacho mientras se levantaba y se acercaba al pequeño grupo.
Al llegar pudo ver entonces a Dratini, Gible y Sableye tratando de sacar algo atascado en la tierra, Ben suspiró y se unió a ellos tomando el objeto y después jaló con todas sus fuerzas. Cuando este se desatascó, le pegó en la cabeza al muchacho y cayó sentado por el dolor, era un objeto metálico y ahora no tenía duda.
-Al menos no fue en la nariz-, dijo el muchacho mientras se acariciaba el lugar en donde se había lastimado, quitando la suciedad del objeto, se sorprendió-. ¿Un maletín?
Era un maletín metálico que se encontraba oxidado. Con gran intriga lo puso en el suelo y trató de abrirlo, notando que el seguro del maletín estaba atascado, tomó una roca y comenzó a pegarle. Los tres Pokemons se acercaron a su compañero y observaron intrigados al entrenador, esperando a que el maletín fuera abierto. Finalmente logró romper el seguro y al abrirlo se confundió al ver su contenido.
-¿Gemas? -dijo confundido el muchacho mientras observaba frente a él unas gemas que se parecían mucho, pero cada una tenía colores diferentes, después pudo ver dos accesorios que parecían pulseras. Tomó la primera y después de limpiarle el polvo, la observó de cerca: estaba echa con plata y era delgada, tenía dos óvalos que parecían gemas poco valiosas y en el centro otra más pequeña de colores entre azul, amarillo y morado-. No es la cosa más varonil que he visto definitivamente…
Notó entonces que Gible tomó una de las gemas y la observó con fascinación, era obvio que le encantaba y que no lo soltaría. Ben le preocupaba que fuera la propiedad de alguien más pero después de revisar una y otra vez todo el contenido y el maletín, no encontró un nombre. Tomó prestada la gema de Gible, quien no se miró muy feliz, y notó que tenía una cuerda que lo convertía en un collar, lo mejor era que se podía ajustar. Ben pensó que si no le pertenecía a alguien, no había razón para no quedárselo.
-Ven amigo, no queremos que lo pierdas-, dijo Ben con una sonrisa mientras le ponía el collar al pequeño Pokemón. Sableye examinó las gemas y no sintió el deseo de comérselas, pero encontró un brazalete de cuero que se miraba muy simple, Ben notó la distracción de Sableye, quien le entregó el brazalete de cuero-. Bueno, esto se ve mejor.
Sin pensarlo rodeó su muñeca con el brazalete, se sentía como un caballero medieval usándolo y le encantaba el sentimiento. Notó entonces que había una gema en el centro del brazalete y se dio cuenta que era el mismo que había en la pulsera de plata.
-Seguramente esto era de algún joyero-, dijo Ben mientras tomaba las demás gemas y las observaba-. Tal vez durante el viaje conozcamos algún experto en rocas que nos pueda decir qué son.
Mientras que el entrenador se distraía buscando en dónde guardarlas, Gible se sentía de maravilla con la gema colgando. Dratini solo suspiró, tener una gema encima solo sería molesto y a diferencia de su compañero, no necesitaba una para sentirse más seguro de si mismo. Sableye simplemente no le interesaban ya que no eran para comer. Pero los ojos de Gible fueron atraídos por otro sonido y estos quedaron hechizados al ver a la criatura más hermosa que había visto en toda su vida.
-Me pregunto qué debería hacer con esta otra pulsera -dijo Ben mientras la observaba y la guardaba en una pequeña bolsa de tela en su mochila; su Dratini se acercó a él, mirándolo con una expresión que le decía que era demasiado obvio lo que tenía que hacer-. ¿Dárselo a Iris?
Dratini asintió muy feliz y Ben solamente lo observó molesto.
-¿Y quién soy yo para estarle regalando pulseras? -preguntó enojado Ben, Dratini le dio una mirada pícara-. ¿Qué estás insinuando lagartija?
Sableye buscaba a Gible por los alrededores y sintió cómo su corazón casi saltaba de su cuerpo cuando notó que el pequeño dragón se acercaba irracionalmente a unos ojos resplandeciente. Fue ahí cuando el corazón de Gible fue robado al ver a una Pokemón con ojos grandes, pequeña boca y manos delicadas. El Pokemón fantasma corrió hacia el entrenador para anunciarle el peligro y el muchacho lo detectó fácilmente.
-¡Gible! ¡Espera!-justo en ese momento, Gible notó que la Pokemón se dio la vuelta y una enorme mandíbula trató de atraparlo. Tuvo suerte de que Ben fuera rápido y lo haya agarrado y saltado para atrás antes de ser atrapado-. Es Mawile, el Pokemón ilusorio; engaña a su contrincante y cuando baja la guardia se da la vuelta y trata de morderte. Usa Sandtomb para alejarla.
Gible saltó de los brazos de su entrenador y usó dicha ataque, atrapándola en un remolino de arena que la debilitó mucho debido a su desventaja.
-¡Ahora usa Dig!
Esta era una ataque que no solía usar mucho, pero en este momento parecía la mejor opción debido a sus alrededores. Se enterró por un momento y justo cuando Mawile observó a Sableye, Dratini y Ben para atacar, apareció una vez más Gible envistiéndola ferozmente. Cuando cayó vencida, Ben rápidamente lanzó la última Dusk Ball atrapando al Pokemon. Después de que se moviera unas cuantas veces, esta se detuvo indicando la captura.
-Sabes Gible, una vez mi abuelo me dijo que tuviera cuidado con algunas mujeres, ya que las apariencias podían engañar-, dijo Ben mientras recogía la Pokeball y miraba al pequeño dragón que se miraba desilusionado-. No te desanimes, tienes un nuevo collar.
La respuesta de Gible fue otro suspiro de un corazón roto, Dratini le resultó un poco exagerada su reacción mientras que Sableye se acercó al pequeño dragón y le daba unas palmaditas en la espalda.
-Bueno, nuestro trabajo aquí terminó… -antes de que pudiera terminar su oración, notó otro Mawile, pero se miraba más grande-. Parece ser un Mawile alfa… olvidé por completo que también viven en manadas… creo que atrapamos a su novia…
Gible, Dratini y Sableye saltaron frente al entrenador listos para luchar y defenderlo, pero notaron entonces que aparecieron otros Mawile y en menos de un segundo ya eran más de una docena. La reacción de los cuatro fue correr por sus benditas vidas. Ben tomó su última Pokeball y trató de forzarla para que se abriera. Pero el Pokemón adentro se negaba salir y el muchacho sintió cómo el dispositivo se calentó de repente y se vio forzado a soltarla por accidente. Justo cuando cayó, Dratini se detuvo y la tomó con su pequeña boca, pero fue sorprendido cuando la manada de Mawiles se lanzaron para atacarlo. Ben se lanzó sobre su Pokemón para defenderlo con su propio cuerpo.
-¡Usa Flamethrower! -gritó una voz.
Fue en ese momento que Benga y los tres Pokemons pudieron ver cómo un chorro de un poderoso fuego lastimó a la manada de Mawile y los alejó. Después sintió cómo alguien lo cargaba y lo dejaba en un terreno un poco alejado, al abrir sus ojos pudo ver a Sableye, Dratini y Gible con él. Pero justo a su lado pudo ver a un muchacho alto con cabello casi blanco y ojos color azul marino. Traía puesto un pantalón beige y una camisa anaranjada con un chaleco café oscuro.
-¿Estás bien? -le preguntó el muchacho a Benga, antes de que pudiera responder, el muchacho se dio la vuelta y un enorme Agron apareció a su lado casi provocándole un paro cardiaco a Ben y a sus Pokemons-. Gran tiro Agron.
El enorme Pokemón respondió con un rugido tan poderoso que Ben sintió escalofríos y Gible junto a Dratini y Sableye saltaron para abrazar al muchacho con mucho miendo. Al notar que algunos Mawiles seguían con intenciones de atacar, el muchacho tomó a Ben y a los otros tres Pokemons y dio un salto increíblemente alto llevándolos a suelos más elevados.
-Al parecer quieren luchar, -sacó de su bolsillo otra Pokeball y la lanzó revelando a un Archen-. ¿Listo para entrenar amigo?
El Pokemón respondió rugiendo seguro y saltando del suelo elevado para pararse junto a Agron. Ben no pudo evitar pensar en el Archen de Iris, era extraño ver dos Pokemons fósil, sobre todo de la misma especie en el mismo lugar.
-No te preocupes amiguito, ustedes solo siéntense y disfruten del show-, en ese momento, el muchacho de cabello gris claro saltó y se paró junto a sus Pokemons, preparándose para la estampida de Mawiles que se acercaban con furia.
-¿¡Vieron eso!? -preguntó emocionado Ben a sus Pokemons y a Sableye-. ¡Jamás había visto un Flamethrower así de poderoso!
Rápidamente se arrastró para la orilla así poder observar mejor la batalla con los otros tres Pokemons. Varios Mawiles se dieron la vuelta revelando sus enormes mandíbulas.
-¡Archen usa Ancient Power! ¡Apunta a sus mandíbulas! -justo en ese momento, el Pokemón prehistórico levantó con poderes maravillosos las rocas del suelo y las lanzó directo a las mandíbulas de los Pokemons distrayéndolos por un momento-. ¡Ahora Agron usa Earthquake para espantarlos!
Con un pequeño movimiento de su pata, Agron logró agitar los suelos ligeramente, lo suficiente como para espantar a los Mawile. Cuando estos se alejaron, el muchacho sonrió y cruzó sus brazos.
-Bueno Archen, puedo ver que en verdad has mejorado tu puntería -, la respuesta de su Pokemón fue dar un gemido de felicidad, el muchacho se comenzó a reír de una forma escandalosa que le recordó mucho a Ben al Señor Stone-. Oye amiguito, ¿estás bien?
-¡S-sí señor! -dijo Ben mientras saltaba de la elevación, todavía se sentía asombrado de ver el poder que emitía el muchacho con el Agron-. ¡Muchas g-gracias por su ayuda… señor!
-No me llames señor, señor es mi padre-, el Archen se acercó para observar a Sableye, quien respondió escondiéndose atrás de Dratini y Gible-. Mi nombre es Steven, Steven Stone.
(Notas del Autor)
¿Alguien dijo rendirse? NO EN MI GUARDIA! En fin, este capítulo lo encontré un poco difícil al principio pero después me vino la inspiración. Aunque haya terminado Cruzando Fronteras, no puedo evitar escribir más de alguna escena con mis miembros favoritos de la Elite Four... Oh Burgh, tú y tus trajes no son problema en este capítulo, tal parece que un inesperado elemento será introducido a su investigación. Adoro escribir sobre Alder y Benga en el mismo capítulo, trato de alguna forma demostrar sus puntos que tienen en común y los que definitivamente no se parecen. En fin, STEEVEEN! No te había escrito desde que ayudaste generosamente a la Lady en mi última historia! He visto que se han unido más personas seguiendo esta historia y quiero decirles que bienvenidos abordo! En fin:
Anormal-Snivy: La verdad yo no tuve problema hasta que leí el manga y vi en el animé el capítulo donde todos tenían una aventura emocionante en el barquito. Yo también tengo ese problema, puedo memorizarme caras con facilidad pero cuando son nombres... puedo memorizarme más de 600 Pokemons pero no el de una persona... Respecto a tu duda... bueno, primero pensé que Iris no encajaba con Cilan en el animé y mucho menos con Ash (lo siento, lo emparejo con Misty, crecí con ese shipping!). Después pensé que quien fuera que sea su pareja tenía que ser molestón e inmaduro. Luego vi una foto de Benga y pensé... Arceus él sería la pareja perfecta de Iris. Así que así fue :) (Y sí, tienes razón... todavía falta...) Gracias por todo tu apoyo!
Pokemón666 (trataré de dar un mensaje corto y conciso tratando de demostrar mi gratitud por tu comentario): ¡Muchas gracias por el comentario! ¡Seguiré!
AxelLopezGua: ¡Gracias! Cruzando Fronteras fue un fanfic que disfruté mucho y ahora estoy disfrutando esta aventura con Iris y Benga. Espero que te siga gustando y bueno saber que hay personas que siguen leyendo Cruzando Fronteras ! Gracias por el apoyo.
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