Capítulo 13: Una Nueva Amiga y un Gordo Fantoche
(Al día siguiente, Centro Pokemón Dewford Town)
Su llamada es muy importante, por favor manténgase en espera mientras un asistente lo atiende -la voz de la máquina solamente lo irritaba más, cuando Ben trató de comunicarse con el Profesor Birch ayer, le dijeron que llamara hoy, pero llevaba más de media hora esperando.
-Me imagino que para cuando termine de hablar con él, Iris ya habrá ganado su medalla, supongo que ya veremos si eso ocurre, quedamos con encontrarnos en el bote del Sr. Briney, -le dijo Ben a su Dratini que se encontraba en su hombro, aburrido apoyó su cara en su mano, Dratini después se deslizó a la mochila del muchacho y sacó una pequeña bolsa de tela-. ¿Sigues insistiendo con la pulsera?
Antes de que Dratini pudiera responder, apareció en la pantalla la imagen de la voz autoritaria de la región Hoenn.
-¡Buen día Ben! -dijo el Profesor Birch con una gran sonrisa-. Perdón por no haberte podido hablar ayer, mi amigo de Kalos me mandó unos reportes y con la visita de mi hija, todo se enloqueció en un abrir y cerrar de ojos.
-No se preocupe, tengo una sorpresa -en ese momento, Ben sacó las dos Dusk Balls con una gran sonrisa-. Atrapé al Aron y al Mawile.
-¿T-tan rápido? -preguntó sorprendido el Profesor, Ben solo asintió con orgullo y notó que el Profesor emitió un extraño sonido desafinado y se rascó la parte de atrás de su cabeza-. Felicidades y en verdad gracias, tomaré al Mawile pero a Aron… verás…
Ben no le gustaba cómo sonaba, no le gustaba para nada…
-Mi hija… bueno… ella me dio uno justo ayer y… ya no lo necesito… -Ben se sintió molesto por un momento y decepcionado-. P-perdón Ben, es solo que mi hija en verdad quiere que me quede con la cría que tuvo su Agron…
-Está bien prof… -dijo vencido Ben entendiendo que no era culpa del hombre mayor-. Entiendo, pero llámeme cuando necesite otro Pokemón, ¿está bien?
Después de intercambiar algunas palabras, Ben envió la Dusk Ball con el Mawile al Profesor Birch y al colgar la llamada, miró a su Dratini preocupado, después sacó la Pokeball de Aron y lo contempló.
-No puedo quedarme con este Pokemón… no es porque no quiera sino porque no puedo -Ben miró a Dratini-. Ya tengo problemas con uno, no puedo seguir agregando miembros a mi equipo si no puedo controlar al más fuerte. ¿Qué debería hacer con él?
Dratini cerró sus ojos, parecía estar pensando, Ben entonces decidió hacer lo más lógico.
-Llamaré a Steven a ver qué piensa… -en ese momento sacó muy feliz su Pokenav y llamó al numero que había apuntado ayer, pero Dratini, con su cola, le ponía la pulsera que había encontrado el otro día frente a la cara del muchacho esperando que pudiera captar su mensaje-. Dratini por favor, te prometo que se lo daré a Iris después.
(Gimnasio de Dewford Town, Iris)
Iris se sentía determinada esa mañana, con seguridad caminó por la colina hasta llegar al edificio. Con fuerza abrió las puertas y pudo ver frente a ella un campo de batalla con arena y el líder se encontraba en una silla de playa y a su lado estaba Shauna.
-Buenos días Piñita, -dijo Brawly mientras levantaba su pulgar y sonreía con seguridad-. Veo que llegaste temprano, ¿lista para nuestra batalla?
-¡Por supuesto! Pero… -dijo Iris confundida viendo sus alrededores-. ¿No hay alguna clase de laberinto o prueba antes de pelear contigo?
-Bueno, sí la hay. Es pelear con Shauna, -en ese momento el joven se levantó y miró con una sonrisa burlona a su aprendiz (quien solamente bufó y caminó hacia el centro del campo de batalla) y sacó dos Pokeballs-. Pero tú ya lo pasaste ayer, así que vayamos a lo bueno, será una batalla de dos contra dos, ¿qué te parece?
-¡Por mí está bien! -gritó Iris mientras lanzaba su primera Pokeball-. ¡vamos Archen!
En ese momento se materializó dicho Pokemón, que con seguridad esparció sus alas (sin poder volar claro) tratando de intimidar al oponente. Brawly sonrió, como si estuviera esperando esa clase de contrincante mientras lanzaba su primera Pokeball y se materializaba un Heracross.
-La batalla por la medalla del gimnasio Dewford está por comenzar -Shauna miró a los dos entrenadores-. Iris de Opelucid City contra el líder Brawly, la batalla será dos contra dos, ¡empiecen!
-Las damitas primero -dijo Brawly con una sonrisa.
-¡Muy bien! -dijo Iris sintiéndose un poco insegura-. ¡Archen usa Agility!
-Usa Bulk Up Heracross -Brawly simplemente sonreía confiado, intimidando más a la pequeña por su seguridad.
Así pues, el Pokemón ave aligeró su cuerpo y lo movió para tomar velocidad mientras que el Pokemón insecto puso tensión sus músculos y acumuló fuerza.
-¡Usa Wing Attack! -gritó Iris señalando al Pokemón insecto.
El ave prehistórico cargó su ataqué y con gran velocidad corrió y logró sobre volar unos pocos metros y pegarle al objetivo, quien en lugar de recibir el golpe, sujetó el ala del ave asustando a Iris.
-¡Ahora usa Counter! -gritó Brawly.
Con un golpe directo, Heracross logró lanzar a Archen al otro lado del campo y lastimarlo gravemente.
Necesito pensar en algo… estoy atacando cuando sé que no debería -Iris después miró a Brawly quien no atacaba a Archen que se encontraba levantándose al otro lado de la arena-. No debe de atacarme, pero si no lo ataco yo, seguirá subiendo su ataque y será imposible vencerlo… piensa Iris, piensa…
-Pareces tener problemas, si piensas mucho en cuál ola vas a tomar, te terminará llevando la corriente -dijo Brawly cruzando sus brazos-. ¡Usa Megahorn!
-¡E-esquívalo con Double Team! -gritó Iris.
Justo en el momento que el Pokemón pelea iba a envestir ferozmente a Archen con su gran cuerno, varios clones lograron confundirlo y falló. Iris cerró sus ojos pensando en cómo poder vencer a Brawly.
La mejor defensa en muchos casos, mi niña, es la fuerza y la ofensiva -la voz sabia de Drayden sonó en su mente e Iris entendió su problema-. Que tu ataque sea tu defensa.
-Solo porque tú peleas con el Ju, no significa que yo tenga que pelear con eso también -en ese momento regresó a su Archen a su Pokeball y lanzó otra que reveló a Fraxure-. Es hora de pelear a mi manera, ¡vamos Fraxure!
Brawly simplemente sonrió y señaló al Pokemón Dragón mientras gritaba:
-¡Usa Close Combat!
-¡Usa Dual Chop para defenderte! -gritó Iris.
Cuando el Pokemón insecto se lanzó a atacar a la dragona, esta respondió poniendo sus filosas hachas y atacando cada puñetazo que lanzaba Heracross sin recibir daño alguno. Ambos Pokemons saltaron para atrás y Brawly notó que su Pokemón resultó con sus puños lastimados.
-Sabes, muchos de los entrenadores que vienen a retarme no me suelen dar esta clase de giro de eventos, ¡pero es hora de terminar con esto! -en ese momento, Brawly gritó con mucha confianza-. ¡Usa Take Down!
En el momento que se lanzó a atacar a la dragona, Iris por un momento se imaginó al oponente como una ola que se acercaba a ella. Con esa concentración en su mente, le transmitió a su dragona esa tranquilidad que la ayudó a prepararse para lo siguiente. Cuando estaba a pocos centímetros de lastimarla, Iris gritó:
-¡Ahora Fraxure! -en ese momento, Fraxure logró hacerse a un lado haciendo que Heracross avanzara de más y dejara un punto ciego frente a la dragona-. ¡Usa Dragon Claw!
Sus garras se iluminaron y con gran velocidad rasguñó ferozmente la espalda de Heracross, haciendo que este cayera a medio campo vencido.
-¡Heracross no puede continuar! -gritó Shauna-. ¡Fraxure gana!
-Gracias amigo, -dijo Brawly mientras regresaba a su Pokemón y miraba a su otra Pokeball-. Ya casi es hora… prepárate que ésta ola es grande…
(Granite Cave, Ben)
-Bueno este parece ser un buen lugar -dijo el muchacho a las afueras de la cueva con Dratini en sus hombros-. Según Steven, si quiero liberar a Aron tiene que ser en su habitad.
En ese momento, sacó la Dusk Ball de su bolsillo y al lanzarla, se materializó el Pokemón metálico. Parecía estar tranquilo y observó sus alrededores y no se movió. Ben lo contempló un momento esperando que este reaccionara corriendo hacia la cueva, pero no fue así.
-Vamos amigo, eres libre -dijo Ben mientras movía sus manos-. No puedo quebrar la Pokeball hasta que te vayas, o sino sería considerado abandono… vamos… vete amiguito…
Cuando finalmente se movió, se puso al lado de Ben y se acostó en su pie. Frustrado, Ben lo cargó hacia la entrada de la cueva esperando que captara el mensaje de que era libre. Pero el Aron, con lentitud y tranquilidad volvió a caminar hacia la pierna de Ben. El muchacho repitió el proceso unas siete veces obteniendo el mismo resultado. Finalmente dejó escapar un gruñido de frustración mientras se sentaba en el suelo.
-No puedo llevarte conmigo, -dijo Ben frustrado y desesperado a Aron quien estaba seguro que no entendía lo que decía-. Te juro que si pudiera, te dejaría ser parte del equipo pero en verdad no debería.
El Pokemón respondió subiéndose sobre las piernas de Ben y acostándose en ellas. Ben lo cargó y se sorprendió de su peso, pero fue capaz de ponerlo frente a él.
-Escucha, hay una razón por la cual solo tengo tres Pokemons en mi equipo -Ben miró al Pokemón metálico a los ojos-. Mi Pokemón, mi primer mejor amigo… creo que me odia… necesito que me perdone y hasta que eso ocurra no puedo tener a más Pokemons en mi equipo. ¿Entiendes?
Aron solamente torció su cabeza y Ben suspiró con derrota en su alma. Lo dejó en el suelo y este una vez más caminó lentamente a su lado. Por un momento, Ben consideró en conservarlo y pensó en las ventajas de tener un Pokemón de esa clase. También notó que era hembra y que su habilidad era Rock Head.
-Bueno… definitivamente servirías mucho para pelear con Pokemons tipo hielo… -justo fue ahí cuando pensó en una solución-. Espera… ¡sé de alguien quien te necesita más que yo!
(Dewford Town, Iris)
-¡Ya es hora amigo! -gritó Brawly mientras lanzaba la Pokeball-. ¡Vamos Tyrogue!
Se materializó frente a ellos el pequeño luchador que con seguridad tomó una posición de pelea. Iris sacó la Pokeball de Fraxure y decidió regresarla, en verdad había luchado bien y temía que había quedado muy agotada de su última batalla.
-¡Vamos Archen! -gritó Iris mientras lanzaba la Pokeball y el ave prehistórica se materializaba frente a ellos.
-¡Es hora de terminar esto! ¡Tyrogue usa Low Sweep! -en ese momento, el Pokemón se lanzó a atacar las piernas del ave sabiendo su debilidad de no poder volar.
-¡Rápido Archen usa Double Team! -dijo Iris un poco insegura de qué hacer, sabía que un golpe más noquearía a su Pokemón.
Justo en el momento que Archen comenzó a duplicarse, el cuerpo del pequeño luchador se iluminó y su cuerpo comenzó a cambiar asustando a Iris y a Archen. Brawly solo sonrió cuando se reveló ante ellos un Hitmontop quien se lanzó boca abajo y con gran velocidad, lanzó tres patadas que logró darle a todos los clones hasta pegarle al verdadero Archen. El ave prehistórica cayó vencido.
-¡Archen ya no puede continuar! ¡Hitmontop gana!
-Sabes Piñita, estoy impresionado de ver que no cambiaste tu estrategia por completo y trataras de luchar contra mi a tu manera -Brawly empuñó su mano de una forma determinada-. ¡Pero esto acaba aquí!
-Muchas gracias Archen, perdón si te lastimé por mi culpa -dijo Iris mientras regresaba al Pokemón a su Pokeball, después tomó su última compañera y pensó la razón por la cual estaba aquí en primer lugar-. Prometo proteger tu honor abuelito… ¡vamos Fraxure!
Aunque el Pokemon se encontrara un poco cansada de su última batalla, Iris estaba segura que lucharía con todo.
-Así que esto será muerte súbita, ¡solamente uno podrá dominar la gran ola! -gritó Brawly mientras señalaba a Fraxure-. ¡Hitmontop! ¡Usa Bulk Up!
-¡Rápido Fraxure usa Taunt! -en el momento que Hitmontop parecía preparar sus músculos, Fraxure molestó al Pokemón haciendo que este solo quisiera atacarlo.
Sin escuchar las órdenes de su entrenador, el desesperado y enojado Hitmontop se lanzó de cabeza al suelo y comenzó a tomar velocidad como un gran luchador furioso. Iris supo entonces que necesitaba pensar rápido.
Parece un trompo… -dijo Iris quien tenía problemas para concentrarse al notar la similitud que tenía el Pokemón con uno de sus juguetes favoritos, fue ahí cuando dio con la idea que estaba segura que la llevaría a la victoria-. ¡Un momento! ¡Es igual a un trompo! ¡Fraxure! ¡Usa Dragon Tail en la punta de su cabeza para que pierda el equilibrio!
Fue así como la cola de Fraxure acumuló un gran poder que lanzó sobre la punta de la cabeza de Hitmontop. Fue un golpe crítico que logró desequilibrar a Hitmontop y botarlo de su avance peligroso, justo lo que Iris y Fraxure necesitaban.
-¡Termínalo con Dual Chop! -gritó Iris tratando de transmitir su determinación y fuerza a su Pokemón.
-¡No podemos dejar que ganen tan fácil! -gritó Brawly mientras que Hitmontop se levantaba-. ¡Usa Rolling Kick!
Ambos Pokemons cargaron su ataque y con gran fuerza se pegaron mutuamente. Hubo un momento de tensión y silencio, pero cuando Hitmontop parecía estar listo para recibir otra orden, Fraxure terminó la pelea dando su segundo golpe.
-¡Hitmontop no puede continuar! -gritó Shauna levantando ambas manos-. ¡La ganadora es la retadora! ¡Iris de Opelucid City!
Por un momento, la pequeña quedó atónita. Pero al escuchar su nombre, no dudó en dar una enorme sonrisa y correr con sus brazos abiertos a su dragona. Fraxure la recibió agotada, pero siempre feliz de haber logrado ganar y conservar su orgullo intacto. Brawly sonrió y regresó a su Pokemón a su Pokeball, después de dejar que Iris y su compañera celebraran por un momento, se acercó a ellas con su mano en su bolsillo.
-Sabes Piñita, algo increíblemente asombroso de ser líder de gimnasio es conocer diferentes entrenadores -en ese momento sacó de su mano una medalla que parecía un puño y se la entregó a la pequeña-. Y hoy tengo el honor de decir que tú, Piñita, me pateaste la tabla tan fuerte que creo que eres una gran ola.
-Sé a lo que te refieres -dijo Iris con una sonrisa mientras aceptaba la medalla-. Yo pienso lo mismo cuando peleaba contra retadores en Unova.
-¿Retadores? ¿Eres líder de un gimnasio?
-Mi abuelito lo es -dijo Iris con orgullo, Fraxure enderezó su postura, como si mencionar al alcalde la obligara a hacerlo-. Habían veces que me pedía retar a algún entrenador. ¡Su nombre es Drayden!
-Drayden… Drayden… -repitió confundido Brawly, puso una mano en su barbilla y miró al techo de la arena-. Por alguna razón, ese nombre me suena… y mucho… ¿no crees Shauna?
-Lamento decepcionarlo maestro, pero me resulta nuevo ese nombre…
Iris se quitó su mochila y con una gran sonrisa, puso la medalla puño al lado de la medalla piedra. Se sentía orgullosa de estar un paso más cerca de poder retar a Drake. Al intercambiar sus despedidas con Brawly y varias miradas amenazantes con Shauna, la pequeña niña salió corriendo a toda velocidad para pasar al centro Pokemón antes de ir con el Sr. Briney.
(En el bote del Sr. Briney)
-Así que… sigue sin poder comunicarse con él… -dijo Ben sentado en unas escaleras que daban a un pequeño camarote en el bote.
-Sí, al menos ahora no trata de matarnos -le respondió el Sr. Briney quien se encontraba parado a su lado unos escalones más abajo ajustando su chaleco rojo.
Ambos hombres se encontraban observando al Crawdaunt que los había atacado el otro día. Aunque no estuviera en una Pokeball, el marinero retirado fue muy amable de aceptarlo en su pequeño equipo.
-¿Entonces no ha tratado de atacarlos? -preguntó Ben sorprendido aun con su Dratini en sus hombros, supo que si dejaba a Gible afuera seguramente vomitaría.
-Cuando despertó la primera vez, sí -el hombre comenzó a subir las escaleras con el muchacho dejando al Pokemón solo, que se encontraba en una esquina sin moverse-. Pero cuando lo llamé por su nombre se detuvo, para tratar con sus heridas decidí darle masajes con unas colonias especiales. Siento que logré tranquilizarlo un poco con esos masajes.
-No entiendo de dónde salió ese Pokemón -dijo Ben confundido mientras acompañaba al Sr. Briney quien revisaba el motor del pequeño bote-. Y por qué actúa así…
-Ben… -dijo el Sr. Briney un poco triste mientras se levantaba y se rascaba su cabeza-. ¿No crees que es un poco obvia la actitud de ese Pokemón?
El muchacho miró el suelo un poco confundido, trató de pensar en una respuesta pero la verdad no estaba muy seguro. Su Dratini se acurrucó en su cara y al notar dicha acción, Ben por alguna razón pareció entender.
-Usted… usted está diciendo que… -Ben pensó en lo que le había dicho Steven en la cueva-, ¿está diciendo que ese Pokemón fue víctima de abuso humano?
-Me temo que sí… -respondió el hombre mayor con tristeza mientras comenzaba a enrollar unas cuerdas, estaba seguro que Iris aparecería en cualquier momento-. Cuando le di el masaje pude encontrar puntadas Ben, puntadas hecha por un profesional. También cicatrices y otras cosas que estoy seguro que no están ahí por razones médicas…
El muchacho miró muy enojado el suelo. No podía creer que en este mundo existieran personas capaces de lastimar a Pokemons inocentes, mucho menos torturarlos. Con solo pensar en esas personas, podía sentir como sus interiores se retorcían de furia. Pero sintió una mano en su hombro que tenía la cola de Dratini y miró al hombre alto que se hincó para estar a su altura.
-Ben… hace siete años unos hombres muy malos abusaron de Pokemons para tratar de lograr sus objetivos… sus abusos casi llevan a la destrucción a toda la región Hoenn con tormentas y sequías… -el Sr. Briney hablaba como si el muchacho no supiera de los eventos-. Aunque aparecieran héroes en el acto, mi muchacho, el mundo seguirá siendo muy peligroso y siempre habrán personas malas… tienes que prometerme una cosa… protege a quienes amas y aunque no los ames, tienes que protegerlos… eso incluye a Iris y lo sabes.
-Sí… lo sé… -dijo Ben tomando la Dusk Ball entre sus manos-. Eso haré…
-Sé que lo harás -en ese momento Peeko comenzó a volar jovialmente sobre ellos.
-¡Ahoy! -gritó muy feliz Iris iluminando el ambiente mientras subía al bote.
-¡Ahoy! -gritó de regreso el Sr. Briney mientras se retiraba a recibir a la pequeña.
Ben se quedó sentado pensando en el evento que había mencionado el Sr. Briney. Muchos etiquetaron este como el surgimiento de nuevos héroes que salvaron a Hoenn de la destrucción. Por más egoísta que sonara, Ben no lo miraba a ese evento de hace siente años como una hazaña heroica, lo miraba como un evento de pérdidas… pérdidas muy, muy, muy significantes en su vida…
-¡Mira lo que gané! -dijo Iris quien logró sacarlo de su trance mientras se ponía de espaldas y le enseñaba su pequeña mochila amarilla, pudo ver entonces dos medallas brillando-. ¡Le gané a Brawly!
-Qué bueno, -respondió Ben con una sonrisa algo forzada, pensar en tantos malos recuerdos le había absorbido su energía.
Iris pudo detectar ese bajón en su actitud, como si estuviera aguantando algo dentro de él. Lo supo al no escuchar un insulto, apodo o cualquier cosa que la molestara.
-¡Leven anclas! -gritó el Sr. Briney con energías antes de que Iris pudiera preguntarle algo a su compañero, después miró a los niños-. ¿A dónde capitanes?
Iris miró a Ben sin responder a la pregunta del ex marinero. Por un momento Ben se quedó callado y miró al hombre mayor diciendo:
-Slateport City -respondió Ben, cuando zarpó el pequeño bote, Ben estiró sus brazos y bostezó-. ¿Está bien si me recuesto un rato en su camarote Sr. Briney?
-No te preocupes Ben, siéntete libre de hacerlo -dijo el hombre mayor con una sonrisa-. Pero no vayas a molestar a Crawdaunt, no queremos otro ataque en alta mar.
(Unas horas después)
El viaje de Dewford a Slateport City era uno relativamente largo, habían salido al medio día y estarían llegando en la noche. Iris se encontraba disfrutando el clima junto a Dratini, Archen, Fraxure, Peeko y Deino. Por un momento quiso que Gible se les uniera pero recordó el miedo que sentía el pequeño dragón al estar en medio del mar. Ben se encontraba recostado con sus ojos cerrados, no estaba soñando ni durmiendo… solo recordando.
Tenía casi 6 años, sus papás habían viajado afuera de Unova para un trabajo y lo dejaron bajo el cuidado de su abuelo. Esos días solían ser los mejores de todos ya que le preparaba todo un festín de wafles y ensaladas de frutas que disfrutaba al máximo para el desayuno. Siempre había helado de postre y los almuerzos solían cocinarlos juntos a la intemperie. Iban a explorar juntos los alrededores de Flourecy Town y siempre lo dejaba montar su Bouffalant y cuando tenía suerte, a su Volcarona.
Pero en esa mañana en particular, al levantarse Benga de su cama, no sintió el olor de frutas recién cortadas o el de la miel en los wafles. Su abuelo tampoco lo levantó como solía hacerlo siempre que se quedaba dormido más allá de las 10 de la mañana ya que siempre le decía que madrugar era bueno. Se vistió rápido y corrió a la cocina, esperando encontrar a su abuelo, pero no había nadie… no habían wafles, frutas, leche o cereal sobre la mesa. Después corrió a la sala con la televisión justo afuera de la cocina y encontró la pantalla prendida. Pero nadie estaba presente para verla… Las noticias estaban puestas y pudo ver imágenes de una sequía extrema en Fortree City que había quemado todas las hojas de los árboles, inundaciones en lugares como Slateport City y otras atrocidades del clima destruyendo la región entera.
-¿Abuelo? -comenzó a llamar el pequeño niño asustado todavía sin sus zapatos, comenzó a llamarlo y a buscarlo por toda la casa. Por alguna razón, sentía miedo.
Cuando escuchó el sonido de la puerta abrirse, el pequeño niño se alivió y corrió para encontrarse con el hombre alto con el cabello explosivo. En el momento que lo vio se lanzó a abrazarlo, cinco minutos de soledad para un niño puede ser una eternidad. Extrañamente, en lugar de revolverle el cabello, su abuelo lo abrazó fuertemente.
-Ben, necesito que busques tus zapatos -dijo su abuelo quien lo soltó y lo tomó de los hombros-. Necesito hacer algo y tendrás que quedarte con tía Lenora por unas horas… el tío Hawes estará ahí para jugar contigo… será divertido, ¿está bien?
-Okay… -respondió Ben quien todavía sentía miedo.
-¡Oye Ben! -la voz explosiva de Iris lo sacó de todo pensamiento mientras bajaba las pequeñas escaleras para buscarlo en el camarote-. ¿Tienes hambre?
-No, la verdad no… me siento algo mareado -pensó el muchacho que acostarse con el bote moviéndose no era de las mejores ideas, después los dos niños contemplaron al Crawdaunt que seguía aislado en una esquina.
-Me pregunto si algún día abrirá su corazón…
-Pues parece que el Sr. Briney va en buen camino -respondió Ben mientras se daba la vuelta y trataba de dormir otra vez, justo cuando Iris estaba a punto de salir para dejarlo descansar, el muchacho le tocó el hombro y le dio una Pokeball-. Tu equipo está mal balanceado y si te toca pelear contra algún entrenador tipo hielo te destrozará en segundos… creo que ella te ayudará y no puedo conservarla… así que no lo arruines Arbustín.
-Umm… ¿gracias? -respondió Iris confundida ya que no estaba segura si la había insultado, al ver el interior de la Pokeball notó que había una Aron que se miraba feliz de verla, después cuando quiso agradecerle a Ben, él solamente se dio media vuelta y se tapó la cabeza con una almohada-. Descansa niñito inmaduro.
Justo en el momento que Iris subió las pequeñas escaleras del camarote, Ben se dio la vuelta y sonrió al saber que ahora Aron estaría en buenas manos. No sintió el deseo de salir a ver el océano, quería dormir un rato ya que cuando se desanimaba, descansar lo ayudaba a olvidar sus problemas. Como si hubiera leído su mente, Gible saltó de su Pokeball y rápidamente se acostó con Ben para acurrucarse con él. Con una sonrisa, el muchacho se aseguró que su Pokemon estuviera bien tapado antes de cerrar sus ojos y rezó que no vomitara mientras durmieran.
(Slateport City, esa misma noche)
-¿Cómo paré aquí? -preguntó frustrado Ben mientras sujetaba varias bolsas de compras en sus manos. Junto a él se encontraba su Dratini y el Fraxure de Iris, quienes también sujetaban varias bolsas mientras que Iris corría por todo el mercado con su nueva Aron en su hombro viendo emocionada los estantes del mercado-. Un momento, ¿cómo es posible que ella sí pueda cargar a Aron? ¡Ese Pokemón es muy pesada!
En el momento que bajaron del barco del Sr. Briney, Ben quería dirigirse directamente a Mauville para que Iris retara el tercer gimnasio y salieran de ahí lo más rápido posible. Pero al segundo que Iris bajó a la playa, varios entrenadores la retaron y después de varias horas de pelear con su nuevo Aron, terminó en el mercado gritando alegremente de cómo a un alguien en su casa le gustaría lo que sea que haya visto y lo compraba. El mercado de Slateport City eran muy famosos y en esta época del año se mantenían abiertos hasta horas tardes en la noche. Muchas luces colgaban sobre cables entre puestos y muchos disfrutaban las compras de recuerdos y accesorios.
-A quién engaño -dijo Ben vencido mientras se volvía a sentar en un banco-. Con ese pelo seguramente tiene un cuello de acero… mínimo es bueno ver que Aron está feliz.
Dratini y Fraxure asintieron muy felices, pero su pequeño dragón se acercó al entrenador y después de delisarse por su mochila, sacó la pequeña bolsa de tela y miró molesto al muchacho.
-Le acabo de regalar un Pokemón, -dijo Ben molesto mientras guardaba la bolsa de tela con la pulsera-. No soy su novio para estarle regalando cosas…
Dratini le respondió haciéndole la misma cara pícara que le solía hacer cuando ese tema salía en la conversación. Ya se volvía un poco molesto la insistencia de su dragón. Trató de distraerse viendo a los peatones, pero al notar a un hombre con una camisa floreada celeste, shorts y zapatos blancos y con lentes oscuros (lo cual le pareció extraño ya que era de noche), el muchacho se lanzó atrás del banco al instante. Justo en el momento que saltó, Iris se acercó alegremente para comentarle algo y al verlo escondido, se extrañó.
Maldición… sabía que me podía topar alguno de esos brutos del Battle Frontier… ¿pero por qué él? Scott sabe que soy el nieto de Alder y no dudo que me seguirá insistiendo que vaya a ese estúpido lugar para pelear… ¿ahora qué hago? ¡no quiero que Iris se entere quién es mi abuelo y todo esto se arruine! -pensó muy nervioso Benga.
Scott era un hombre quien le encantaba cazar nuevos talentos. Es evidente que un hombre como él esté enterado de los familiares de los entrenadores famosos y en más de una ocasión, Scott lo invitó al Battle Frontier. Benga simplemente no estaba interesado en volverse un entrenador en este momento, su prioridad era otra. Al notar las bolsas que tenía en su mano, rápidamente sacó lo que pudiera encontrar para ocultar su cabello y su rostro que lo delataban.
-¿Qué haces? -le preguntó Iris extrañada mientras se inclinaba extrañada con los dos dragones y su Aron.
No pasó mucho tiempo sin que le hombre de lentes oscuros notara a la pequeña niña ya que un Fraxure y un Dratini no eran Pokemons comunes de Hoenn… sin mencionar que no todo el mundo tenía uno. Con la rapidez de un rayo, se acercó a la niña y le tocó el hombro. Ben improvisó un disfraz encontrando un suéter blanco excesivamente grande el cual se lo puso encima; de alguna forma logró atar todo su cabello para atrás con algún accesorio que había comprado Iris y después logró esconderlo todo dentro de un sombrero de marinero local.
-Esos parecen ser Pokemons muy fuertes… -dijo el hombre observando a Fraxure y a Dratini, Iris notó la incomodidad de los Pokemons por estar siendo observados a una distancia tan corta-. Sin mencionar que los dragones suelen ser difíciles de entrenar… más que los otros tipos… debes de ser una entrenadora muy fuerte.
-En realidad Dratini no es mío-, respondió Iris tranquilamente-. Y no son los dragones los complicados, somos nosotros quienes nos cuesta entenderlos…
La reacción del hombre solo fue reírse de una forma escandalosa. Iris por un momento compartió una risa incómoda sin estar muy segura por qué se reía. Ben salió del banco y se paró a lado de Iris con el gorro de marinero puesto, sentía que en cualquier momento su pelo rompería el elástico y el gorro volaría.
-¿De qué se ríe? -le preguntó Ben a Iris.
-¿Por qué estás usando los regalos de mis amigos? -le preguntó Iris cruzando sus brazos.
-Tienes una actitud muy extraña, típicamente los entrenadores suelen culpar a los Pokemons, pero tú nos culpas a nosotros los humanos -el hombre se quitó por un momento sus lentes y se secó una lágrima y después estiró su brazo ofreciendo su mano-. Eres diferente… lo siento en cada fibra de mi cuerpo y te ves fuerte, mi nombre es Scott.
-Y yo Iris -respondió la pequeña mientras tomaba su mano, después señalaba a Ben quien trataba de bajar lo más posible el gorro-. Y él es mi amigo Ben.
-Me imagino que eres tú el entrenador de Dratini.
Ben solo respondió asintiendo con su cabeza, no quería hablar.
-Díganme mis pequeños entrenadores, ¿alguna vez han escuchado del Battle Frontier de Hoenn? -preguntó Scott con una sonrisa.
-Sí, -respondió Iris con una gran sonrisa-. Unos amigos míos fueron hace unos meses al Battle Frontier de Sinnoh y me hablaron de todo lo que hacen ahí. Incluso conocí a su líder, Palmer Jericor.
-No me entendiste pequeña -dijo Scott con una sonrisa mientras le agarraba la nariz que ni a Fraxure, Dratini y ni a Ben le daba gracia-. Dije el Battle Frontier de Hoenn, no el de Sinnoh.
-¿No es acaso lo mismo? -interrumpió Ben cruzando sus brazos con el sudadero que le quedaba tan grande que las mangas le colgaban de sus manos-. Ambos son ubicaciones con coliseos que te ponen a prueba, batallando y buscando dejarte implementada la lección del equipo ideal que consigues trabajando y luchando con tus Pokemons…
-Estás mal marinero -respondió un poco molesto Scott, dejando al lado su sonrisa y actitud alegre-. El equipo ideal no es nada más que una mediocridad que se le ocurrió a Palmer… Ambos amamos las batallas pero de formas diferentes…
Una sonrisa se formó en su rostro confundiendo a los niños, después se acercó a los dos y los abrazó a cada uno de sus hombros.
-¿Por qué conformarse con lo ideal cuando se puede encontrar la perfección? -su voz y su actitud demostraban una vez más la alegría y energías de antes mientras contemplaba el cielo nocturno-. En mis facultades buscamos la excelencia y la perfección; créanme que incluso pequeños entrenadores como ustedes podrían llegar a ser campeones del Battle Frontier algún día. ¿Qué dicen novatos?
-Suena divertido -dijo Iris con una sonrisa.
-Misión… -dijo Ben mientras fingía toser y llamaba la atención de ambos individuos-. Dos medallas de ocho…
-No se sientan apurados -en ese momento, el hombre sacó una tarjeta de su bolsillo y se la dio a Iris, se extrañó Ben que no le dieran una y cuando estaba a punto de irse, miró al muchacho a los ojos y sonrió-. Tú ya tienes mi tarjeta así que ya no necesitas otra…
Y fue así como la sangre de Ben se congeló en ese mismo instante.
-Espero su llamada, ¡Chao! -dijo Scott mientras se despedía y desaparecía entre las personas del mercado.
-¡Adiós Sr. Scott! -Iris se despidió alegremente con su Fraxure y después miró molesta a Ben mientras cruzaba sus brazos-. Ben…
Odio… a ese… ese gordo fantoche… -pensó Ben molesto sin responderle a Iris.
-¡Ben!
-¿Qué? -preguntó el muchacho todavía con todo los recuerdos puestos.
-Llevas puesto el sombrero que le pensaba regalar a mi amigo Chili de Unova, -dijo molesta Iris mientras estiraba su mano y Ben le regresaba el accesorio.
-¿Y a quién le piensas regalar este suéter? ¿A un Hariyama? -preguntó Ben sorprendido del tamaño mientras se quitaba el sudadero enorme blanco con un logo de Slateport.
-No, a Alder -respondió Iris molesta mientras le arrebataba el suéter y una vez más Ben se asustaba al escuchar ese nombre.
Antes de que otro tema incómodo saliera en la conversación, Iris pudo ver un set de tatuajes falsos y no pudo evitar pensar lo divertido que sería ver a Marshal con uno de esos. Sin pensarlo, corrió a otro puesto del mercado dejando a Ben una vez más en la banca, con los dos dragones. Ben se sentó aliviado y se soltó su pelo. Otro día sin que nadie, según él, supiera quién era su abuelo… claro quitando a Scott.
Notas del Autor:
Capítulo corto… qué les puedo decir, cantidad no define calidad jaja. Dejando las bromas a un lado, la razón por la cual separé este capítulo con el siguiente es porque el contenido será un poco más largo y no me gusta sobrecargar capítulos. En fin, quienes hayan leído mi otro fic (Cruzando Fronteras), si se recuerdan del capítulo 28, Palmer menciona a Scott y creo que con esto lograrán ver el pequeño desacuerdo que hay entre los dos… (música de suspenso) pero en fin, esta es la historia de las dos aberraciones de peinados a través de Hoenn. En fin:
AlexLopezGua: El helado del capítulo anterior le hace referencia a los helados que aparecen en Kingdom Hearts :3 "its salty... but sweet!". En el manga de Pokemón, hay una escena en donde se puede ver la boca a Drayden... extrañamente se miraba poco natural jajaja no me sorprendería que hubiera brujería jaja Watson ya viene! Pensé que alguien como Burgh (que es extravagante) no le gustaría usar lo predecible y se tiraría a cosas como un disfraz de Heracross o algo así a jajaja y la verdad lo puse de Munna porque me reí mucho pensando en un sombrero floreado. ¡Gracias por el apoyo y los comentarios!
Pokemón666: La relación de la chica con Drayden se desarrollará en capítulos futuros, te va a gustar. ¡Muchas gracias por los comentarios y el apoyo!
Draky: ¡Muchas gracias! El truco es escribir con amor y de los temas que te gusten. Y respecto a la novia de Drayden... la relación de la chica con Drayden se desarrollará en capítulos futuros, cualquier parecido es mera coincidencia XD ¡Gracias por el comentario!
Cualquier comentario o sugerencia es agradecido. ¿Qué chistes esperan de Watson?
