Capítulo 18: Glamour Asesino
(Opelucid City, Drayden)
No importó cuántas veces le dijera que no quería hacerlo, tampoco hizo diferencia alguna que intentara darle una de sus miradas amenazantes y no pudo evitar lo inevitable: Leonora celebraría su cumpleaños quisiera o no. Drayden entendió que no debería de estar tan sorprendido, pues él la conocía bien y cuando una idea se le metía a la cabeza, era casi imposible sacarla de ahí.
En el fondo, Drayden estaba agradecido que la líder le celebrara su cumpleaños ya que sería la primera vez que lo haría sin Iris a su lado. Sabía que su nieta se encontraba en Hoenn trabajando duro para ganar medallas y estaba orgulloso que ella buscara crecer más como entrenadora, pero no podía negar lo solo que se sentía sin ella. Miró el marco que descansaba en su escritorio y sonrió por un instante al ver a foto, era una donde él e Iris se encontraban en el parque Nimbassa cuando fueron a una feria callejera unos años atrás. Ella sonriendo mientras que él la cargaba, ¿en verdad Iris se miraba tan pequeña entre sus brazos?
Odiaba el silencio que lo rodeaba ahora, el ambiente calmado en su casa no hacía nada bueno por él. Habían momentos en donde se ponía paranoico y temía que Iris estuviera en peligro en Hoenn y él sabía que si eso ocurría, él no podría ir por ella en esa región. Escuchaba gritos en las sombras de sus muebles que le recordaban al pasado, memorias infelices que le recapitulaban las razones por la cual no podía regresar a Hoenn. No podía no porque no quisiera, sino por que literalmente no podía.
Para empeorar las cosas, escuchó que alguien abrió la puerta y reconoció al visitante solamente con el sonido de sus pasos. Respiró profundo y pensó que necesitaba tranquilizarse, después preguntó:
—¿Cómo, en nombre de todos los dragones malditos en el inframundo, lograste entrar a mi casa, Adeku?
—Sigues escondiendo tu llave de emergencia en el mismo lugar —respondió el campeón lanzándole el pequeño llavero, el cual Drayden atrapó con los reflejos dignos de un verdadero entrenador de dragones.
—¿Qué haces aquí?
—Necesitamos hablar —el tono que usaba el campeón era uno que Drayden reconoció preocupado, sabía que ese era el tono serio de Alder—, anoche, recibí una llamada de Wattson, ¿lo recuerdas?
—Cómo olvidarlo…
—Hay algo mal en Hoenn —cuando Alder dijo eso, Drayden levantó su mirada dirigida directamente al campeón— Wattson me dijo que habían matones en varios puntos de la región y andan robando Pokemons, la delincuencia siempre ha estado presente en todas partes pero estas personas muestran patrones más peligrosos que los delincuentes estándar. No han llegado al nivel del Team Plasma o Team Galactic, pero Wattson me comentó que estuviera atento. No hay pruebas que sean personas peligrosas ni que tampoco que Iris esté en peligro, la conoció hace poco y me comentó no estaba viajando sola y prometo mantenerte al tanto con las cosas que me cuente Wattson. No sabía si necesitaba contarte esto pero al final del día sé que es mi responsabilidad decirte las cosas como son…
Drayden escondió su rostro entre sus manos, sus codos apoyados en su escritorio y sus dedos acariciando sus cienes tratando de tranquilizar la migraña que se hacía presente en su cabeza. Alder continuaba parado en la entrada de la oficina, esperando alguna reacción del alcalde espartano pero él solamente continuaba ahí en silencio, con la mirada baja y fuerte respiración.
—Drayden —dijo Alder después de casi cinco minutos de estar parado en silencio— di algo.
—La pusiste en peligro…
—No vengas con esas estupideces Dray—
—¡La pusiste en peligro! —gritó furioso Drayden levantándose de su silla mientras somataba violentamente la mesa con sus puños.
Todo las decoraciones de la mesa retumbaron con el golpe y el marco cayó del escritorio junto con varios pisapapeles. Alder se quedó parado en su lugar sin mover un músculo, no se sentía intimidado por la furia del líder, solamente lo hacía enojar.
—Tal vez no ame a Iris de la misma forma que tú, pues ella no es mi nieta, —Alder intentó usar un tono serio y sereno, pues no quería pelear— pero tú sabes que la quiero muchísimo y que jamás la pondría en peligro.
—¿Por qué? ¿Por qué la alejaste de mi entonces? —preguntó desesperado Drayden, que en un abrir y cerrar de ojos se paró frente al campeón y lo tomó del cuello de la camisa— ¿qué tienes en contra mía? ¡Tú sabes que no puedo ir a Hoenn! ¡¿Por qué Alder!?
—¡Justamente por esto Drayden! —gritó furioso el campeón soltándose de su agarre con un fuerte empujón.
El líder jadeaba, una furia intensa se formaba adentro de él y sujetó con todas sus fuerzas su brazo izquierdo. Sin embargo, el campeón se quedó observándolo con una vista analítica, lo veía desde una distancia segura que le daba espacio para defenderse en el peor caso.
—¿Sujetas tu brazo para no pegarme o acaso lo haces porque te duele? —preguntó Alder.
—Como si te importara… —respondió Drayden sentándose en el suelo y apoyándose contra el escritorio desordenado—, después de todo soy un maldito bastardo egoísta, ¿lo recuerdas?
—Sí, te llamé así la última vez que estuvimos en Hoenn —respondió Alder sentándose en el suelo apoyándose en el marco de la puerta—. También recuerdo que ese mismo año le juramos a Lenora que jamás nos pelearíamos a puños otra vez…
Hubo un momento de silencio en donde el ambiente se tranquilizó ligeramente, la tensión ya no era tan peligrosa como antes pero todavía estaba presente. Drayden jadeaba sujetando su brazo izquierdo, sentado en el suelo apoyado en su mesa mientras que Alder lo observaba en la entrada de la oficina, había preocupación en su mirada.
—También recuerdo nuestra primera pelea —comentó Alder con un tono nostálgico—, tenías un Axew y yo un Larvesta… peleamos frente al primer gimnasio ya que los dos queríamos entrar para retar al líder. ¿Cuánto tendríamos? ¿Once, doce años quizás?
—No soy un peligro para Iris —interrumpió Drayden enojado—, jamás la lastimaría y tú lo sabes…
—Lo sé, pero también te conozco y estoy seguro que tú jamás intentarías solucionar… esto, si ella estuviera aquí —respondió Alder señalándolo—. Además, en verdad la necesito para entregar esa carta…
—¿Por qué no la entregas tú mismo? —preguntó Drayden— es tu nieto.
—Te lo diré si me dices qué te pasó esa noche en Hoenn… —respondió el campeón— esa noche que decidiste hacer lo que hiciste.
La respiración de Drayden volvió a tomar un ritmo acelerado, parecía como si la mención de ese evento desencadenara algo peligroso en el alcalde espartano. Esta extraña actitud agresiva, viniendo de alguien tan pacífico como Drayden, ese hombre que él conoció de niño que no era capaz de lastimar ni siquiera un Patrat si no era atacado, era algo que sabía que estaba vinculado a los eventos de hace trece años.
—¿Por qué? —preguntó Drayden.
—Después de casi veinte años de amistad, ¿qué esperabas?
El alcalde espartano no respondió, se mantuvo en silencio por un largo período de tiempo. Continuaba sujetando su brazo izquierdo y Alder notó que su Haxorus empezó a asomarse por la puerta, ya podía presenciar el dragón el estrés de su entrenador. Tal vez finalmente el campeón saldría con una explicación a esa duda que lo había estado siguiendo por años, resolver aquello que no estaba resuelto y recuperar la amistad perdida que se había destruido. Según Alder, todo dependía de Drayden ahora… sin embargo, él respondió:
—Lárgate de mi casa….
(Iris, Mt. Chimney)
La gran estación del teleférico se encontraba vacía, el único sonido que había presente era el del viento recorriendo el edificio con gran velocidad y fuerza. La pequeña heroína se asomó por la entrada del teleférico junto a Gible y Fraxure, analizando cuidadosamente cada rincón del lugar esperando no encontrarse con algún matón. Si lo que decía Zinnia era cierto, seguramente se encontraría con alguno de los malos por aquí, así que decidió ser cautelosa y le pidió a sus Pokemons que recorrieran el lugar con el mismo silencio que lo hacía ella.
Continuaron agazapándose por el lugar vacío hasta que encontró a un par de personas paradas frente a una puerta. Al acercarse un poco y ver mejor las cosas, se encontró en un cuarto que parecía un centro de control y los dos desconocidos traían puesto una ropa muy parecido al disfraz de Zinnia.
—¿Qué creen que deberíamos hacer? —antes que los Pokemons pudieran responderle la pregunta a la heroína, el tono de su Xtransevier empezó a sonar a todo volumen y los dos grandotes con uniforme de cuernos y capas oscuras se alertaron al escuchar el sonido, no había vuelta atrás supuso la pequeña.
—¿Quién eres? —preguntó uno de los malhechores mientras sacaba de una Pokeball junto a su compañero dos Mightyena— ¡véte de aquí si no quieres parar adentro de la bodega con los demás!
—¡Mi nombre es Iris Lysander y vengo a salvar a mis amigos! —gritó Iris segura mientras apuntaba hacia los Pokemons oscuros— ¡Gible! ¡Usa Sandtomb! ¡Fraxure usa Dual Chop después contra el mismo!
Mientras que el ataque del dragón terrestre logró detener a uno de los Mightyenas, Fraxure se concentró en esquivar al otro que saltó a atacarlo para dar un golpe crítico al otro Mightyena inmóvil por el tornado de arena y tierra.
—¡Usa Crunch! —gritó uno apuntando hacia Iris.
Había algo extraño en esos Pokemons, pues sus ojos tenían una impresión salvaje capaz de asustar un poco a la pequeña y al darse cuenta que uno de los Pokemons evadió tanto a Gible como a Fraxure para atacar a la pequeña, Iris supo que había algo malo con ellos. Pero Gible pensó más rápido y con un fuerte salto sacudió la tierra para hacer que el Mightyena se tropezara y que Iris lograra salir de su camino antes de ser atacada.
—¡Dragon Claw! —gritó un poco asustada Iris intentando retomar su equilibrio, Absol apareció atrás de ella para ayudarla a levantarse, en verdad se había asustado mucho al casi ser atacada durante una batalla con otros entrenadores.
El ataque de la dragona fue más fuerte de lo normal, estaba furiosa y logró demostrar eso logrando vencer a ese Mightyena de un solo golpe. Iris detectó que el Mightyena que estaba todavía lo suficientemente fuerte como para luchar se encontraba gruñéndole a uno de los malhechores quien le gritaba que usara Crunch contra Gible.
Si sigue así, ¡seguramente atacará a su propio entrenador! —pensó Iris asustada— ¡Gible rápido! ¡Usa Slash y aléjalo de ahí!
Justo cuando el Mightyena saltó para atacar al hombre con capa y cuernos oscuros, Gible apareció antes para usar Slash sobre él. Como había estado distraído tratando de atacar a su propio entrenador, le había abierto un espacio al pequeño dragón para encontrar un punto débil y crítico para la batalla. Cuando Mightyena cayó al suelo, el malhechor miró confundido a Iris. En esa pequeña facción de segundo, Iris pudo ver pelo rubio cubriendo uno de sus ojos.
—¡Vámonos de aquí! —gritó el que parecía tener cabello rubio a su compañero y regresando a los Mightyenas, desaparecieron del cuarto rápidamente.
Le tomó un minuto a Iris para tranquilizarse, en verdad había estado cerca de ser atacada por los Mightyenas y ese evento la había aterrado por completo. Ya había sido atacada por dicho Pokemón antes, lo recordaba ya que había sido el mismo día que conoció a Ben… pero… había algo diferente con estos Mightyenas. No estaba segura qué sería pero recordaba haber visto ese mismo instinto salvaje antes… Dragonite, el Dragonite de Petalburgh Woods actuó de una manera parecida. Aunque hubiera ganado la batalla, algo se sentía mal y su estómago se retorció por un momento.
No fue hasta que sintió a su Fraxure poniendo su cabeza delicadamente sobre la suya que volvió a la realidad, Gible también estaba ahí con los brazos abiertos listo para abrazarla. Con una sonrisa aceptó el abrazo e incluyó a su Fraxure también, en verdad estaba agradecida que la protegieran y aunque uno de los dragones no fuera suyo, sentía que sí lo era. Absol empezó a recorrer la habitación olfateando el área y finalmente paró frente a una puerta cerrada, cuando empezó a rascarla delicadamente Iris supo que quería que la abriera por él.
Al hacerlo se asustó de encontrar varios hombres atados con pañuelos en sus bocas, los hombres parecieron sorprenderse también al ver a una niña entrar para salvarlos. Sin dudarlo, Iris le pidió a Fraxure y a Gible que ayudaran a desatarlos y junto a Absol terminaron rápidamente liberando al grupo de cinco personas.
—¿Son el personal del teleférico? —preguntó Iris.
—Así es… muchas gracias por salvarnos —dijo uno de los hombres— perdón pero… ¿quién eres?
(Teleférico, Ben)
Al principio Ben no le agradaba mucho Sidney y después de pasar más de una hora encerrado en un pequeño vehículo con él seguía sintiéndose de la misma manera. Tenía que darle crédito ya que era paciente con él, después de sus canciones improvisadas y apodos ridículos, intentó entablar una conversación con él y los demás pasajeros.
La mujer con bata era la menos desagradable del grupo y el escalador eventualmente se disculpó por la actitud que había tomado con él e Iris un par de horas atrás. Ben simplemente le pidió que se disculpara con Iris primero ya que él no se enojaba por cosas tan bobas e inmaduras. Comenzaron a platicar sobre cualquier tema y Ben no dudó en demostrar su conocimiento cuando la conversación se enfocó en Pokemons y sus habilidades.
—En verdad eres un niño muy listo para alguien de tu edad —dijo la mujer con una sonrisa— me encantaría que conocieras a mi esposo, es un científico que estudia meteoritos, su nombre es Takao Cozmo.
—Cozmo… —repitió Ben varias veces, rápidamente hizo conexiones en su memoria y miró a la mujer con una expresión que mezclaba enojo y susto— ¡¿pero qué hace él aquí?! ¿No acababa de ser brutalmente atacado en las afueras de Fallarbor Town?
—¡¿C-cómo lo sabes?! —preguntó asustada la Sra. Cozmo— ¡esa noticia jamás salió en los periódicos!
—El líder del gimnasio de Mauville, Wattson, me contó del evento —respondió Ben— hace unos días Iris lo retó y terminó ganándole, pero yo lo conocía personalmente desde antes y digamos que se volvió amigo mío. Me advirtió de un grupo de hombres peligrosos y me mencionó el ataque a su esposo… es estúpido que esté en el volcán si fue atacado hace unos días… perdón.
—Tienes razón, es muy estúpido de su parte —confesó la Sra. Cozmo— pero ese evento lo hizo conocer al maniático de los fósiles y ambos empezaron a hablar sobre una lluvia de estrellas que hubo hace un par de semanas. Obviamente mi esposo quería ir al volcán a revisar si algún meteorito había caído ahí, como han habido muchos temblores queríamos revisar el lugar antes de que hubiera alguna erupción… espero que esté bien.
—Eso no responde mi pregunta —dijo Ben— ¿por qué deja que su esposo haga estupideces después de haber sido atacado por un grupo de matones?
—Porque lo amo y lo conozco —respondió la mujer— él no es alguien quien se deje intimidar, incluso cuando su vida esté en peligro. Sé que él iría a explorar el lugar aunque yo le pidiera que no lo haga, el plan era que esta vez iríamos juntos para podernos proteger el uno al otro… incluso le pedí un Pokemón prestado esperando que fuera nuestro guardaespaldas pero terminé quedando atrapada antes de poder usarlo…
—Sigo sin entenderlo… —refunfuñó Ben cruzando los brazos y apoyándose más en su asiento.
—Lo que intenta decir ella, Nano Boom —agregó Sidney empezando a entonar algunas notas con su instrumento—, es que cuando amas a alguien no siempre podrás detenerlo a cometer errores. Debes de quedarte a su lado en el campo de espinas para soportar juntos el dolor y miseria de las rosas…
Todavía sin entenderlo por su falta de madurez, Benga no le quedó de otra más que suspirar y mirar el techo del pequeño vehículo. En verdad estaba rezando en silencio por la seguridad de Iris, no había respondido a su llamada y eso lo puso muy nervioso. Sabía que Gible haría todo por protegerla, su pequeño dragón la quería mucho al igual que Dratini y ambos habían mostrado con el pasar del tiempo su lealtad y cariño por aquellos que querían. Su mente empezó a tomar caminos pocos frecuentados y se preguntó si Iris podría conocer algún día a su primer Pokemón… aquel que mantenía en su Pokeball porque se negaba a salir, el que lo odiaba, el que fue su primer mejor amigo…
Cuando su Pokenav empezó a sonar con el tono de llamada, Ben miró rápidamente la pantalla para contestar esperando a ver a su… ¿amiga? Era un hombre que jamás había visto en su vida pero por la forma que se vestía supuso que era un trabajador de construcción.
—¿Es usted Ben amigo de Iris? —preguntó el trabajador.
—Um… ¿Sí?
—Soy el jefe de los trabajadores del teleférico, tu amiga Iris nos salvó y nos contó su situación —para cuando terminó esa oración, ya estaban los tres adultos sobre el niño para asomarse y ver la conversación también, Sidney pudo ver a Absol parado alado del trabajador— mis hombres ya están trabajando para destrabar el vehículo y sacarlos de ahí.
—¿Está Iris con ustedes? —preguntó Ben.
—No, la pequeña dijo que necesitaba vencer a un tal Mirror B, algo que le dijo un alguien quien se quería casar con otro quien ella buscaba… —el hombre parecía estar confundido por la explicación que había dado— lo siento, pero después de desatarnos salió corriendo hacia el volcán. Nos dejó a este Absol como guardián, tenía miedo que nos volvieran a atacar.
—¡Augh! —gritó frustrado Ben casi botando el Pokenav, por suerte el Maestro de Pokemons Oscuros rockero lo atrapó en el aire, sujetó frustrado su cabello explosivo y empezó a caminar en círculos— ¿por qué Iris? ¿Por qué? Hace una hora le digo que tenga más cuidado y ahora se va corriendo a pelear con una persona cualquiera cuando sabemos que hay personas malas en ese lugar, ¡augh! ¡Y deja a Absol! ¿Por qué Iris? ¿Por qué?
Mientras que Ben continuaba caminando de un lado a otro refunfuñando cualquier cosa enojado, Sidney le preguntó al trabajador acerca de los malhechores que los habían atrapado. Aunque continuara en su lapsus de furia, Ben escuchó la descripción de los hombres con capas y cuernos en las capuchas, rápidamente los asoció con los mismos que se había encontrado en el Túnel Rusturf. Rezó por quinta vez en el vehículo que Dakim no estuviera entre esos hombres.
(?, Mt. Chimney)
Mirror B. sabía que solo existía una palabra para describirlo: fabuloso. Sabía que él era único de su clase y abrazaba ese hecho como una de sus mejores cualidades. Su estilo de ropa, su gusto musical y su asombrosa habilidad en las batallas… ¿cómo era posible que alguien tan fabuloso como él no fuera una celebridad aclamada por todos?
Cuando escuchó los gemidos del dolor proviniendo de uno de los nerds recordó la respuesta de esa pregunta: era alguien que no le gustaba seguir las reglas o las leyes y eso, según él, ¡lo hacía más increíble todavía! Todo el público se enamoraba más del villano que del héroe, Mirror B estaba dispuesto a ser el villano con más glamour y estilo de todos.
Sus amados secuaces, Trudly y Folly, se encontraban "motivando" a los dos científicos a trabajar mejor. Se había enterado que sus dos queridos nerds habían estado jugueteando con los rastreadores en lugar de estar investigando el lugar de búsqueda.
Inaceptable —pensó molesto Mirror B negando con su cabeza, su gran cabello afro se meneaba con cada movimiento que hacía, sabía que no podía desperdiciar el tiempo en el volcán y se lamentó de no haber traído a Dakim con él, estaba seguro que su compañero hubiera sido más fácil de "motivar a los nerds"—. Aunque ahora que lo pienso, no necesito a Dakim para asustarlos, Ein me dio uno de sus proyectos y estoy seguro que ese Pokemón podría asustarlos. Solo necesito buscar la Pokeball en mi tienda de acampar y los mataré del susto… ¡PAW!
Con una sonrisa malévola, el hombre improvisó unos pasos y después de dar varias vueltas, casi se mata del susto al encontrarse con una niña parada frente a él. La pequeña no podía tener más de trece y tenía un pelo exageradamente abombado y morado que le resultó peculiar y totalmente inesperado. Sus secuaces se detuvieron al ver a la niña e incluso los científicos, que estaban ahora en el suelo después de haber recibido una golpiza, observaron confundidos a la niña que estaba parada en la entrada del campamento.
—¡Esos pasos estuvieron increíbles! —gritó la niña alegremente, a su lado había un Fraxure y un Gible que reaccionaron de manera diferente observando con desconfianza sus alrededores— ¡me encanta tu pelo y tu baile!
—Una renacuajo con buen gusto —admitió Mirror B ignorando el hecho que era una intrusa, sus secuaces no supieron cómo reaccionar al ver que su jefe, se miraba más orgulloso de lo que debería— pero déjame decirte niñita, que estos pasos no se aprenden… se nace con el glamour y el estilo.
-¡Genial! ¡En verdad nació con mucho glamour entonces! —la inocencia era notable en su tono, Iris observó un poco mejor sus alrededores y le resultó extraña la vista de los dos científicos lastimados en el suelo. Pudo ver a los dos secuaces parados sobre ellos dejando claro que eran los responsables de los golpes— ¿por qué se están peleando?
Antes de poder responder a su inocente pregunta, unos hombres encapuchados con cuernos negros entraron al campamento e Iris reconoció al grupo de personas que recién había luchado en la estación del teleférico. Estaba entre ellos el hombre con cabello rubio y él pareció reconocerla también.
—¡Fue ella quien liberó al personal del teleférico! —gritó uno de los secuaces señalándola.
—¡Si están con ellos son los malos! —gritó de regreso Iris llegando a una conclusión, dio un salto para atrás con sus Pokemons lista para luchar contra ellos.
—Qué pena… alguien con tan buen gusto y tendremos que quitarte tus Pokemons por invadir nuestro proyecto de adultos, —el tono que usó Mirror B fue uno hipócrita y trágico—. ¡Trudly y Folly! ¡Encárguense de la renacuajo! ¡Los demás, llévense los equipos y yo me encargaré de los nerds!
Iris corrió para intentar detener a Mirror B, quien con la ayuda del secuaz de pelo rubio, arrastró a los científicos afuera del campamento. Sin embargo, su camino fue interrumpido cuando los otros dos ayudantes de Mirror B saltaron frente a ella con una Pokeball cada uno, rápidamente las lanzaron y frente a ella se materializaron un Ariados y un Loudred. Gible y Fraxure se pusieron en posición de batalla esperando sus instrucciones, Iris respiró profundo para pensar por un segundo una estrategia.
—¡Ariados! ¡Usa Night Shade! —gritó Trudly.
—¡Y tú Loudred ataca con Stomp! —gritó Folly.
—¡Fraxure, usa Dual Chop en su pie! —gritó Iris apuntando a Loudred— ¡Gible usa Slash contra Loudred también!
Iris no estaba segura a quién le caería el ataque de Ariados, pero sabía que sus Pokemons eran lo suficientemente listos para intentar esquivarlo. Aunque el ataque terminara lastimando un poco a Gible, Loudred sufrió el mayor daño al recibir un golpe directo de Fraxure cuando intentó aplastarlo. El pequeño dragón tierra se levantó rápidamente para usar el ataque comandada por la amiga de su entrenador y al terminar ese turno, Iris notó el cansancio que mostraba Loudred.
—¡Gible! ¡Atrapa a Loudred con Sand Tomb! —antes que pudiera evadirlo, Gible mostró gran velocidad atrapando al Pokemón tipo normal en un torbellino de arena— ¡ahora debemos de detener a ese Ariados! ¡Juntos!
Los dos dragones rugieron con fuerzas y tanto Folly como Trudly se prepararon para tomarse más en serio la batalla. Pero lo que no sabían era que se enfrentaban a la niña que conocía los corazones de los dragones e Iris reconoció en los rugidos de sus dragones una determinación que dejaba clara su fuerza y valor que aumentaba en ellos. Sentía que había algo con Fraxure, un poder que se acumulaba adentro de ella y supo entonces que debía hacer al escuchar el llamado de su corazón.
-¡Fraxure! ¡Ataca con todo! —gritó Iris con mucha fuerza y determinación.
La dragona rugió una vez más con todas sus fuerzas y un enorme rayo azul salió de su boca para impactar fuertemente contra Ariados y Loudred. El ataque fue tan poderoso que logró vencerlos y así Iris supo que Fraxure había aprendido Dragon Pulse en medio de la batalla. Quiso celebrar por un momento su victoria, pero los dos secuaces regresaron sus Pokemons y corrieron juntos llamando a gritos a Mirror B entre lágrimas al haber perdido contra una niña.
—¡No podemos dejar que se vayan! —dijo Iris— ¡son los malos!
Tanto Gible como Fraxure se dejaron llevar por la energía que emitía la aprendiz dragón, llenándolos de determinación para correr a su lado y perseguir al dúo de malhechores. Los siguieron hasta parar cerca del cráter del volcán en donde encontraron a Mirror B esperándola y atrás de él los dos científicos lastimados.
-Oh sí… —dijo Mirror B estirando sus brazos, cada mano sostenía una Pokeball y sus piernas parecían moverse por sí solas— siente la energía del volcán, renacuajo, se le llama Geotermia y estos pasos te llenarán de poder. ¡PAW! Prepárate para pelear contra el villano más glamouroso de todos: ¡yo! ¡Mirror B.!
Y así inició una batalla entre los dos. Mientras que Iris se enfrentaba al hombre con Gible y Fraxure, Mirror B reveló dos Ludicolos que seguían su ritmo y pasos improvisados.
-¡Vamos bebés! ¡Usen Water Gun! —gritó Mirror B improvisando pasos con cada segundo que pasaba.
-¡Contra ataquen con Dragon Rage! —gritó Iris de regreso a toda velocidad.
Ambos dragones mostraron tener más fuerza al lograr sobrepasar los torrentes de agua y Mirror B solamente observó a la niña con una sonrisa. Levantando dos dedos en su mano, el hombre empezó a moverlos frente a su rostro bailando con más alegría que antes diciendo:
—¡Usen Razor Leaf mis bellezas!
Antes que Iris pudiera comandarles algo, las hojas casi lograron alcanzar a Gible pero Fraxure rápidamente saltó frente a él para defenderlo usando Dragon Claw. Iris detectó la energía emitida por su dragona al estar usando dicha ataque y le comandó:
—¡Ahora usa Dragon Claw contra ellos! ¡Gible, ayúdala usando Slash!
Ambos dragones se lanzaron a atacar pero Mirror B no parecía interesado en pelear ya que no le comandó nada a sus Pokemons por su parte. Después de recibir el crudo golpe de cada dragón, los Ludicolos corrieron atrás de su entrenador quien extrañamente dejó de bailar y cruzó sus brazos. Verlo quieto puso nerviosa a Iris y que se empezara a reír lentamente en voz baja lo empeoraba todo. Toda la simpatía que tenía antes al hacer bailes tontos parecía haber desaparecido.
—Así que eres de esa clase de entrenadora —dijo Mirror B con un nuevo tono maligno y sombrío— si te quieres tomar esto así de en serio, déjame ponerme en la sintonía correcta.
Regresó a sus dos Pokemons bailarines y sacó únicamente una Pokeball, con toda la confianza del mundo la lanzó delicadamente revelando a un enorme Exploud que con solo enderezar su postura dejó claro su poder. Con un gran rugido, Iris se dio cuenta que hasta ese momento Mirror B jugueteaba con ella y ahora la batalla era seria. No lo dejaría ganar.
—¡Gible! ¡Usa Dragon Rage! ¡Fraxure! ¡Ataca con Dual Chop después!
Cuando el dragón de Ben atacó, Exploud rápidamente evadió la ataque sin la necesidad de recibir una orden de Mirror B y cuando Fraxure se acercó para atacarlo, el Pokemón tranquilamente esquivó las ataques de la dragona sin esfuerzo alguno. Antes que Iris pudiera pensar en algo, Mirror B dijo con una sonrisa:
—Destrúyelos con Shadow Ball y Extrasensory.
Con una velocidad y fuerza increíble, la bola oscura de Exploud explotó sobre Fraxure que voló hasta caer alado de Iris completamente lastimada. Gible fue atacado por un ataque invisible y fue tan fuerte que gimió del dolor aterrorizando a Iris, jamás había visto sufrir así al dragoncito y ver esa clase de brutalidad era horrible. Gible paró aterrizando alado de Iris y Fraxure, cuando la pequeña intentó acercarse a él Exploud saltó frente a Iris acechándola peligrosamente. Los dos científicos lastimados empezaron a gritarle que corriera, que se alejara de ahí antes que Exploud la lastimara. Pero las piernas de la pequeña se congelaron del miedo.
—¿Sabes qué pasa cuando retas a alguien ciegamente? —preguntó Mirror B con un tono maligno—, terminas siendo aplastada en la pista de baile. Te dejaré un pequeño recordatorio para la próxima y no te preocupes, cuidaré muy bien a tus Pokemons.
Exploud empezó a acumular energía sombría en su rostro e Iris podía sentirlo al estar tan cerca de él. Todo estaba empezando a tornarse oscuro hasta que vio una poderosa garra chocar contra la boca de Exploud, un Arial Ace había sido lanzado perfectamente sobre el Pokemón causando un golpe crítico. Frente a ella una figura blanca se paró para dejar claro que Iris no estaba completamente perdida.
—¡Absol! —gritó Iris, el Pokemón volteó su rostro para verla y notó que había una sonrisa pintada en su hocico, como si le estuviera diciendo algo que la llenó de confianza— ¡es cierto! ¡No nos podemos rendir!
Rápidamente su valentía volvió a ella y regresando a Fraxure a su Pokeball y tomando a Gible entre sus brazos, Iris sacó a su Deino que rugió ferozmente al sentir el llamado del corazón de su entrenadora.
—¡Deino! ¡Usa Dragonbreath!
Iris no se molestó en darle una orden a Absol ya que sabía que no la escucharía, pero no le importó porque el Pokemón mostró ser sabio e inteligente al trabajar junto a Deino para atacar a Exploud. El Dragonbreath de Deino no alcanzó a Exploud pero al evadirlo le dio un espacio libre a Absol quien usó despiadadamente Psycho Cut. El daño que le había causado Absol fue notable y Mirror B. revisó algo en su bolsillo y con una sonrisa regresó a su Pokemón sacando otra Pokeball diciendo:
—¡Tendremos que dejar esto para después, diviértete renacuajo!
Lanzó la Pokeball para revelar un Salamance, pero había algo diferente en él que puso en alerta completa a Absol e hizo temblar a Deino. No parecía tener un alma, pues jadeaba con fuerza como si fuera una bestia con sed de muerte y destrucción. Mirror B se empezó a reír al ver su reacción, amaba ver el miedo en los ojos de sus víctimas y antes de partir, comandó con una pequeña carcajada:
—Shadow End…
Así los ojos vacíos de Salamance apuntaron hacia Absol que con un gruñido dejó claro su deseo de pelear contra el dragón. Una onda espantosa empezó a ser emitida por Salamance y tanto Deino como Iris se vieron obligadas a correr del miedo, en verdad había algo maligno con esa ataque. Absol estaba determinado a luchar con todo y lo esquivó para seguir peleando, Iris se quedó por un momento parada sin saber qué hacer y su Deino corrió hacia ella mordiendo nerviosamente su gran moño rosado que colgaba en su ropa. Gible todavía estaba entre sus brazos jadeando, necesitaba hacer algo y no sabía qué.
—¡Niña! ¡Niña! —los gritos de los científicos la ayudaron a encontrar un objetivo y con Gible entre sus brazos, Iris respiró profundo y miró la batalla entre Absol y Salamance.
Era una batalla brutal en donde ambos Pokemons se lanzaban ataque tras ataque e Iris esperó encontrar una apertura para correr hacia los científicos y liberarlos de las cuerdas que los ataban. Cuando Absol evadió el mordisco peligroso de Salamance, su enorme garra negra empezó a brillar y usando Slash sobre su cuello logró alejarlo dándole un poco de espacio. Ahí encontró su apertura y a toda velocidad corrió hacia los científicos con Deino mordiendo su moño para guiarse.
—¡Deino, ayúdame a quitar estos! —gritó Iris entre las explosiones de la batalla que se desarrollaba atrás de ellos, cuando el último cabo fue suelto, los dos científicos intentaron levantarse para fallar en el intento por el intenso dolor que sentían en sus cuerpos.
Pero eso no detendría a Iris y junto a Deino los ayudaron para esconderse atrás de unas rocas volcánicas alejándose del cráter. Iris le hubiera encantado saltar a ayudar a Absol, pero por primera vez decidió quedarse atrás con los científicos y aferrándose más a Gible, que estaba completamente noqueado, cerró sus ojos aceptando su derrota con lágrimas saliendo de ellos.
La pelea entre Absol y Salamance se desarrollaba con tal intensidad que se podía ver a la distancia los rayos de ataques que emitía cada uno. Iris sentía muchísimo miedo, jamás había estado tan cerca de morir y mucho menos estando sola. No tenía a su abuelo para protegerla, tampoco a Ben o a Wally para trabajar juntos. Había fallado a su Fraxure y a Gible, los dos científicos estaban concentrados en ocultarse atrás de las rocas aterrados.
—¿Ahora qué, Profesor Cozmo? —preguntó aterrado uno de los científicos.
—Nos quedaremos aquí atrás hasta que sea seguro… ¿¡pero qué es eso?! —gritó asustado el científico y cuando Iris se asomó un poco, notó a un Mandibuzz volar a toda velocidad para usar Brave Bird contra Salamance.
—¡¿Quieres más, lagartija?! —Iris reconoció la voz y pudo ver a Sidney correr hacia ellos y a Ben siguiéndolo de cerca—. ¡Ve por tu chica, Nano Boom!
—¡Cállate! —le gritó furioso Ben quien al ver a Iris escondida atrás de la piedra con los científicos, corrió hacia ellos con Dratini en sus hombros y con un salto aterrizó a su lado—. Buenas tardes tenga usted.
—¡Ben! ¡Perdóname! —dijo Iris llorando totalmente arrepentida.
El muchacho simplemente tomó al pequeño dragón y rápidamente sacó una posión y empezó a rosearlo con ella. Regresó a su Pokemón a su Pokeball sabiendo que no podía hacer más por el momento.
—Oye, tranquila —le dijo Ben al notar lo mucho que Iris lloraba, se sentía incómodo al verla así y que los dos adultos la vieran preocupados no lo ayudaba—. Sidney ya se está encargando de ese Salamance… salgamos de aquí, ahora.
Aunque Iris tuviera problemas para hacerle caso, Deino y Ben ayudaron a los dos científicos para alejarse del brutal campo de batalla que había entre Sidney y Salamance. Cuando Iris y Ben entraron a la estación, Sidney miró a Salamance y no importaba cuánto lo atacara, este seguía sin rendirse y con cada minuto que pasaba parecía volverse más fuerte.
—Bueno, tal parece que no nos has dejado más opción, —dijo Sidney regresando a su Mandibuzz, miró a su Absol que asintió sabiendo lo que se aproximaba y abriendo los botones de su camisa, reveló una púa de guitarra que parecía más una gema colgada en su cuello—. Es hora de dar nuestra última canción, Absol.
Tomando la púa de guitarra que colgaba de su cuello, Sidney empezó un solo de guitarra impresionante. Con cada nota que se intensificaba, los corazones de Absol y Sidney se conectaban más y más. Finalmente una gran luz rodeó a Absol y Salamance rugió sin saber en lo que se metía. Mientras que Ben e Iris presenciaban la dulce reunión entre el Sr. y la Sra. Cozmo, afuera se desarrollaba una batalla espectacular que no serían testigos. Pues la pelea era entre Sidney y Absol contra Salamance.
Notas del autor: Si se van a enojar conmigo porque Benga e Iris no estaban ahí para la batalla entre Sidney y Salamance, pues lo lamento jaja pero ya les tocará a los niños enfrentarse a esa situación en algún punto de la historia. Estaba pensando seriamente en que no podría seguir escribiendo el fic por cuestiones personales, pero me di cuenta que seguía amando estos personajes así que aquí voy otra vez XD ¿Alguna vez han pensado que Mirror B hace bailes de Michael Jackson? Bueno, yo sí y cada vez que dice POW hace el paso de baile que el rey del pop siempre hacía jaja
RubyLRed: Qué bueno que te gustó el cap, digamos que he tenido problemas para escribir esta historia ya que es algo compleja (aunque no lo parezca). Zinnia y Benga jamás se han conocido en persona, pero cuando le dijeron que era nieto de Alder Adeku se imagina una versión más joven de él (con músculos y todo jaja). Muchas gracias por tu comentario y perdón por tardar tanto.
VickySMC: Me da tristeza que nadie explore más el personaje de Sidney, ni siquiera apareció en el animé :( ¿Burgh/Elesa o Emmet/Elesa? Siempre tengo problemas para elegir cuál es mi shipping favorito de Elesa. Yo amo a Zinnia, pero en mi versión la hice más chiquita para que pudiera tener una interacción más interesante con Benga e Iris. La verdad no sé con cuál trama me voy a guiar ya que siempre intento hacer una mezcla de todo haciendo mi propia cosa. Perdón por tardar tanto y gracias por tu comentario :)
Todo comentario siempre será agradecido (me gustaría saber qué piensan de la historia hasta ahora, llevo escribiendo esto por mucho tiempo jaja)
