¡Hola!. Aquí con el tercer capítulo. Este quise hacerlo…. Interesante por así decirlo. Espero que les guste.

Disclaimer: La saga de videojuegos no me pertenecen, son propiedad de CAPCOM, únicamente la trama es mía.


.

20 Momentos Leon & Ada

Capítulo III

[Sensaciones a obscuras: parte 1]


Caminó a paso lento por las transitadas calles de New York degustando el frío aire de noviembre y las farolas iluminándose gracias al horario nocturno. No tenía prisa alguna en llegar al departamento y por ese motivo había decido tomar una ruta alternativa larga, aprovechando el clima fresco mientras sus ojos verdes observaban el lugar oscuro. Escuchó un ruido sordo, pero reaccionó demasiado tarde y lo siguiente que sintió fue una venda sobre sus ojos, además de alguien amarrándole las manos con algún tipo de cuerpo.

Aquello era algo muy humillante, siendo una espía reconocida por sus capacidades. La persona culpable le tomó en volandas, y caminó con ella hasta escucharlo abrir la puerta de algún lugar para depositarla en algo que se sentía como una silla de madera. Lo miró desafiante aunque estaba segura que la venda en sus ojos no le dejaría ver el alto ceño fruncido, como tampoco ver quien era culpable de semejante acto estúpido.

Quien fuera, la persona era astuta, y conocía sus maneras de lucha.

Escuchó la puerta abriéndose nuevamente, seguido de pasos haciendo eco en el ambiente para después sentenciarse en un silencio sepulcral. No había sonido alguno salvo la tenue respiración que le anunciaba la presencia de otra persona en ese lugar y, su teoría se comprobó al sentir unas manos acariciar su cabello, enterrando los dedos entre el cuero cabelludo, masajeando su cabeza. Y se sentía extraño, de alguna manera aquellas manos las sentía conocidas y algo dentro de su cabeza parecía aprobar dichas acciones.

Era un hombre, de eso no había duda. El hombre le acaricio el rostro con una suavidad tortuosa, logrando distinguir el fuerte aroma a colonia masculina que inundó sus fosas nasales y terminó siendo demasiado familiar.

Una segunda mano hizo su aparición pero esta vez estaba situada en su cuello, acariciando una leve marca que ahí se encontraba. Ada Wong tragó en seco, disfrutando en silencio las caricias de aquel hombre, estaba casi segura de quien era, solo una persona tenía esa manía de tocarla lentamente, disfrutando el momento.

Sintió la garganta reseca, más se obligó a no ceder. Un beso se posicionó en su mejilla cerca de sus labios en un gesto íntimo, el cual delataba quien con exactitud de quien se trataba su opresor.

Las manos curiosas que antes estaban en su cuello ahora rodeaban su cintura en un tipo de abrazo. Quiso articular palabra pero unos labios lo impidieron.

Eran suaves, de una textura que enloquecía. Ella correspondió su beso de manera más salvaje. Un gemido ronco se escapó de los labios de su opresor y ese fue el encargado de delatarlo. Sonrió con malicia. Siempre pasaba lo mismo en sus en sus encuentros pasados. Volvió a besarla pero esta vez de manera rápida, una respiración en su cuello le avisaba lo que el hombre tenía planeado hacer y ella quería que lo hiciera de una vez.

Un beso en su cuello. Un beso lento en una parte que ella calificaba como sensible la estaba haciendo pensar en cómo soltarse las manos para tocarlo. Había pasado tanto tiempo sin saber de él.

Una barba apenas crecida hizo su aparición cerca de sus labios y ella supo inmediatamente lo que él quería; besó aquella barba y volvió a escucharlo gemir, siempre le había sido fácil hacerlo.

Él le dio un último beso en la mejilla y se alejó de ella, esto hizo que ella frunciera el ceño y agradecía que la venda en sus ojos lo ocultara.

Sintió las cuerdas de sus manos aflojarse, esperó a que su respiración se tranquilizara y se zafó aquellas estorbosas cuerdas, sus manos viajaron hacia la venda y la quitó con rapidez, no había nadie en aquel cuarto, solo ella y la colonia masculina del él.

Sonrió al percatarse que su ropa estaba algo revuelta.

–Leon Kennedy, eres toda una caja de sorpresas…–murmuró mientras se acomodaba la ropa y salía de aquel cuarto. – Pero no se te olvide que este juego se puede de dos. –dijo caminando hacia su departamento con una idea en mente: vengarse de Leon y de sus juegos seductores y ya tenía una idea de cómo hacerlo.

.

.

.

Y bien ya saben de qué tratará el siguiente. Gracias a las personas que comentaron el capítulo anterior

AdaValeryWong, Greenpirata, Naokkix espero que les guste.

Third Son of sparda, estoy trabajando en la idea que me diste.

Ahora bien ¿Qué opinan de este?

Espero un review con su respuesta.

Un saludo

Fatty Rose Malfoy

PD: Editado 29/Junio/2017 para hacer clara la historia.