Los personajes no me pertenecen. Son propiedad de CAPCOM y sus respectivos creadores, únicamente la trama es mía.
Aclaraciones: Los momentos transcurren en alguna parte del mundo donde nuestros héroes "Logran detener el bioterrorismo" lo que nos muestra un vistazo del futuro en paz. Por lo tanto algunas personalidades cambian medianamente, así que hay OCC incluido.
Sin más, los dejo con la lectura.
Advertencia: Continuación del capítulo 7.
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20 Momentos Leon y Ada
Capítulo 9.
[Reuniones]
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La situación era más estresante de lo imaginable. Estaba agotada, sofocada e irritada, analizando una y otra vez los motivos por los que estaba permitiéndose algo tan indignante como una organización navideña para unos recién casados. Algo sencillo, considerando las cosas que había vivido durante quince años. Y sin embargo la situación no terminaba de ser agradable.
Intentó relajarse, sopesando las posibilidades de salir con el orgullo menos pisoteado. Si hubieran sido otras personas tal vez la situación fuera menos bizarra e inconcebible, sobre todo cuando Leon le insistía en llevar algunos recuerdos por las fechas navideñas. Aunque no todo era culpa de Kennedy, en su lugar podía culpar también a las insistencias de Jill Valentine el día anterior.
Todavía recordaba bien su tono pacífico por el teléfono, hasta que mencionó hacer un simple intercambio de regalos.
–Te has quedado callada. –Ada se giró instintivamente hacia la mujer que la miraba con curiosidad. De pie frente a ella. – ¿Te encuentras bien?
Ella asintió mirándola detenidamente. Jill tenía varias bolsas blancas en su brazo izquierdo mientras deambulaba por toda la tienda, buscando el regalo perfecto para Redfield. Aquel día usaba un vestido blanco ceñido al cuerpo y era sujeto por un moño, dándole forma a sus curvas casi natural que se mezclaba con su aura pacífica.
–En realidad sí. –confesó. La agente pudo escuchar entre líneas un tono de reproche mal disimilado, el cual solía usar cuando estaba de mal humor. -. Llevo dos horas contigo pero aún sigo preguntándome si podré soportar esto.
La rubia sonrió suavemente.
–Es navidad Wong, algunas treguas son necesarios. – aconsejó ella, mirando distraídamente al resto de las personas que deambulaban la plaza. – ¿Piensas conseguir algún obsequio para Kennedy? Leon merece un acto de cortesía también.
No, quiso decirle. El agente estaba haciéndole pasar un mal trago y lo que menos quería era recompensarlo por ello.
–Me pare algo completamente innecesario Jilliam. – respondió con brusquedad. Si, Ada estaba realmente enojada.
–Me encantaría hacerlo. Pero como puedes ver todavía debo hacer unas cosas y necesito compañía femenina. – la miró divertida. –Todo saldrá bien Wong. Esta noche tendremos una gran variedad de visitas, pues al parecer Hunnigan nos presentará su nueva agente. Se llama Ángela Miller y…
La mujer dejó de escuchar o al menos eso le pareció. Jill se detuvo abruptamente intentando comprender la situación. No era normal ver los hombros rígidos de Ada tras escuchar algún nombre ¿Acaso ellas se conocían? Lo dudaba, aunque ella trabajara para la DSO sabía que prefería el área administrativa a salir del exterior.
¿Entonces por qué...?
– Si algo sale mal tendrás que tomar la responsabilidad Jilliam. – ella asintió todavía confundida. –. Entonces está bien. Iré.
Algo tan contradictorio a su primer comentario. La rubia sonrió.
Vaya, algo tan contradictorio al primer comentario. Y Jill sonrió.
–De acuerdo. – ¿Así que Ada no parecía tolerar la presencia de Miller alrededor de Kennedy? Interesante. –Es ahora de irnos. Nos espera un largo día.
...
Chris Redfield caminó por las calles de la ciudad, admirando en silencio la nieve cubrir parte de sus brotas negras y crear un contraste agradable. Su compañero del lado derecho caminaba junto él, examinando detenidamente una lista con varios apuntes, entre ellos unas farolas que debían comprar para decorar la entrada a órdenes de su esposa, quien últimamente estaba convirtiéndose en alguien controladora por culpa de Wong, ella le pegaba sus manía extrañas sin que él pudiera evitarlo.
¿Cómo había acabado todo así? Tenía una meta en el pasado, castigar a la maldita mujer por haber matado a sus hombres y ahora convivía con ella en un mismo espacio. Algunas veces era demasiado incómodo pero Jill insistía que debía hacer el intento y respirar el mismo aire. En esas ocasiones, cerraba los ojos e intentaba pasar el trago amargo de ver esos mismos ojos que habían matado a su escuadrón.
Hacía el intento. De verdad, pero le estaba costando demasiado.
– Leon. –llamó el soldado. Kennedy dejó de limpiarse el gorro de lana, se giró para verlo. –siempre… ¿Siempre asistirá esa mujer?
El rubio paró en seco. Chris tenía los puños apretados y la mandíbula tan cerrada que se remarcaban las venas de su cuello.
–Surgieron asuntos importantes en la cede. - habló tranquilamente, escogiendo bien las palabras pues el hombre tendía a enfadarse fácilmente. –Así que tranquilo, posiblemente esté en medio del matrimonio Olivera, solo.
. –Ya veo... - murmuró él. León lucía calmo, más en esa seriedad no terminaba de calzar. – ¿Estás bien con eso?
–Pude haberla acompañado. - gruñó. –A causa de la fiesta prefirió irse con el agente Rogers.
–Buena elección. Es un agente capacitado.
No encontró problema alguno. Evans Rogers era un catador de las reglas, capaz de trabajar con un criminal reconocido a nivel mundial sin mostrarse intimidado. Tras cuatro años desde lo ocurrido en China, los agentes debían acostumbrarse a tratarla como uno más de ellos. Si león se enojaba por algo tan trivial… era ridículo
–Ese es el problema.
–Descuida. Eres algo viejo para tener problemas de propiedad. – le respondió continuando su caminada. Leon parpadeó ¿Acaso estaba burlándose de él?
– ¿Quieres decirme que demonios significa eso?
–Debes ser muy estúpido para no entenderlo Kennedy. –bramó él. – sabes el significado pero te niegas a conceptualizar la posibilidad. –sentenció, mirando el letrero de la tienda inscrita en la lista de Jill. –Mira, deberías.
–Preferiría retomar esta conversación luego. –zanjó el agente del gobierno, frotándose sus manos enguantadas. Tal vez tuvieran una discusión acalorada, pero el frío aire estaba calándoles los huesos y todavía no habían terminado. –será mejor comenzar pronto si queremos tener los regalos listos a tiempo.
Chris sintió puñetazo en el estómago. Maldición.
Así que debía hacerlo…. Genial.
...
Jill dejó colgado el delantal en una de las paredes de la cocina. Media hora atrás Leon y Chris habían llegado, mientras que el resto tomaba lugar en sus respectivas sillas. Claire Redfield había sido la primera en llegar con varias botellas de alcohol mientras les contaba a todos su nueva hazaña. Jake Muller seguía la conversación enojado, seguramente pensando como ella podía hablar tanto. Barry Burton y Sherry Birkin conversaban alguna trivialidad que para ella se sintió agradable el convivir todos de esa forma.
– Agente Valentine ¿Necesita ayuda? - Ella negó ante el rostro femenino. Lucía una cara delicada y ojos azules profundos que hacían de Ángela alguien atractiva a la vista general.
–No, es hora de comenzar con la entrega de los regalos – todos dejaron de hablar, depositando sobre la mesa los obsequios de cada uno. Valentine fue la primera, estirando el brazo para darle el presente al hombre a quien consideraba su segunda figura paterna. Barry aceptó el gesto, divertido. –Mi regalo te gustará bastante colega.
–Espero que no sean los calcetines. Siempre lo haces cada año. – ella negó y Burton abrió, luego frunció el ceño, mostrándoles el objeto. – Vaya, ahora es una corbata negra… ¿Enserio Jill? ¿Tu salario y el de Chris no son suficiente?
– En realidad es culpa de Moira. – confesó. –suele llamarme una semana antes quejándose de que nunca quieres invitarla a la fiesta.
Barry bufó en descontento e iba a protestar cuando el timbre sonó.
–Leon, abre la puerta mientras le explico a esta mujer los motivos por los cuales ella no debe estar aquí
–Por favor, Barry. Estuve toda la semana escuchando sus gritos para darte esa corbata. ¿Tienes idea de lo tediosa que es Moira?
–Por supuesto. Se trata de mi propia hija ¿Recuerdas?
El rubio caminó con dirección a la puerta ignorándolos y abrió rápidamente. Se encontró con una figura femenina demasiado familiar envuelta en un vestido rojo corto. Similar al de Raccoon.
–Creía que estabas en una misión.
–Puedo verte bastante entretenido, señor Kennedy. –paladeó mordaz. Miller la salud desde su silla. – ¿Te divierte esto?
–Bastante - respondió sarcástico, estirándose el cuello para ver tras la espalda femenina, quien salió después.
Helena Harper admiró la escena en silencio. Como si comprendiera el motivo de sus males.
– Puedes estar tranquilo Leon. – le guiñó el ojo divertida. – tomaré el lugar de Rogers en la misión
¿Tranquilo? Y una mierda.
–Oh bien. Ya que estamos todos completos. –escuchó la voz de Jill. – Chris, puedes entregarle tu regalo a Ada.
– ¿Debo hacerlo?
–Es la idea general, Christopher.
Él aceptó a regañadientes, poniéndose de pie y entregando el objeto. Ada Wong lo miró asqueada, pero también le entregó el suyo.
Curiosidades de la vida.
– Por cierto, también hay algo para ti. –arrojó un paquete a Leon, quien lo tomó entres sus manos, arrancando el moño rojo. Se trataba de una pistola con silenciador semiautomática.
– ¿Esto implica algún tipo de compensación? –Ella asintió a duras penas. Una curvatura de labios para que Kennedy tenía muchos significados.
–Ya sabes la respuesta.
–Cortando este extraño momento. –interrumpió Claire. –Abre tu regalo, Ada.
La mujer obedeció y la tranquilidad de la noche fue interrumpida.
– ¡Maldita sea Redfield!
–Te quiero fuera de mi casa, Wong.
El comienzo siempre era difícil. Pero estaban avanzando bastante bien para un grupo de personas que habían conocido el infierno en la ciudad llena de honor.
Sí, por fin podían disfrutar la paz.
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Hola gente hermosa y querida. ¿Cómo están? aquí con el capítulo 9 de esta extraña historia. ¿Alguien tiene alguna idea del regalo que se dio ambos? Esto va a seguir, así que vamos a preparar sus sugerencias sobre qué podría haber estado enojado tanto como esos dos.
Oh, también hay otro detalle: ver a León molesto por Rogers fue algo que ... difícil de hacer, en primer lugar, porque no es el típico hombre que tiene una escena de celos y debe tener un poco más ... pegado a lo original. Y sí, todo esto fue un plan de Jill para tratar de que Ada y Chris se lleven mejor ¿Lo habrá conseguido? Como siempre, Barry no puede faltar.
A todo esto ¿Qué tal ha quedado? Comentarios, críticas y amenazas de muerte serán bien recibidas. La vida después de la condenación que también es Aeon.
Ahora, respondiendo los comentarios….
KIMMY: ¡Hola linda! Gracias por tu comentario, tú también eres genial espero que te guste.
FedeKennedy: Hola, espero que también este mar de tu agrado.
UryuuWong: ¡Amiga! Espero que este te guste también, gracias por tu lindo comentario.
Lirionagro1: ¡Amiga! Me alegro que te haya gustado a pesar de ser dramático, pero que también te guste.
Core Nakisawa: Chico lindo me alegro que te gustara a pesar de ser puro drama espero que te guste este.
Victoria Grayson: es bueno verte por aquí :) gracias por tu comentario, espero que este también te guste.
Bien creo que eso es todo...
Capítulo 10: fecha de actualización: Miércoles 5-12-12
Un saludo, se me cuidan.
Fatty Rose Malfoy.
Nota adicional: Este capítulo ha sido reeditado para mejor comprensión de la historia.
