Los personajes no me pertenecen. Son propiedad de CAPCOM y sus respectivos creadores, únicamente la trama es mía.
Advertencias: Los momentos transcurren en alguna parte del mundo donde nuestros héroes "Logran detener el bioterrorismo" lo que nos muestra un vistazo del futuro en paz. Por lo tanto algunas personalidades cambian medianamente, así que hay OCC incluido.
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20 Momentos Leon & Ada
Capítulo 13
[Momento perdido II: Resident Evil 4]
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Ada Wong miró con atención el letrero del hospital mientras se ajustada los lentes negros y el sombrero, tratando de pasar desapercibida entre el mar de personas, médicos y familiares que recorrían los pasillos de la clínica.
Estaba perdiendo tiempo valioso, lo sabía. Su celular no dejaba de vibrar en el bolsillo de la gabardina beige, pero no podía irse hasta cerciorarse del bienestar de Kennedy pues había escuchado que tras dejar a la hija del presidente, Leon había colapsado e internado de gravedad.
–Demasiada gente. Nunca pisaré de nuevo este lugar. – murmuró asqueada. Varios enfermos deambulaban con varias soluciones y podía sentir el penetrante aroma de los antisépticos impregnando el ambiente, por lo que apresuró el paso, escuchando el sonido del tacón de sus botas chocar contra las baldosas hasta detenerse en la habitación indicada: Cuidados intensivos, e inmediatamente notó como dos guardias parecían vigilar la entrada que resguardaba al enfermo ¿Solo eso? Ingenuos ¿Creían que podían detenerla?
–Al menos tendré un poco de diversión. – desde la distancia sacó de su gabardina una pistola silenciadora y le disparó al primero, quien cayó al instante. Confundido el otro guardia se inclinó para chequear sus signos vitales. Sin embargo sintió la presencia de alguien tras su espalda. Ada sonrió, apuntando directamente hacia su nuca para dispararle a quema ropa. Debían agradecer que fuera un simple sedante o de lo contrario habría terminado con ellos sin piedad.
Tomó el mango de la puerta y abrió. Se encontró con varias paredes blancas, dos camillas más sin ocupar, un monitor que seguía los signos vitales del agente, así como también una báscula, equipamiento médico y dos mamparas verdes para el recinto de las enfermas.
Ada caminó hasta ver completamente el rostro de Leon. Tenía varios moretones alrededor de su mandíbula, dos cortes alrededor del labio inferior que creaban un raro contraste entre el rojo de la sangre y su extraña piel pálida por los días sin sol. Parecía estar dormido, pues el leve descender del pecho masculino le daba la vaga idea de ser alguien más viejo a cómo lo recordaba.
Habían pasado cinco años sin verlo desde Raccoon. Quién lo diría, el joven novato era ahora un agente del gobierno reconocido.
–Es una lástima que siempre estés un paso atrás. – caminó en círculos y tomó el expediente clínico, abriéndolo para ver la recuperación del hombre. Según la nota médica Leon Kennedy estaría atado a varios antibióticos durante varios meses para descartar algún daño ocasionado por el parásito dentro de su cuerpo, a pesar de haber sido extraído. – Quién lo diría…
–Lo sé. Mi jodida suerte nunca es buena – Ada elevó la vista. Leon le mantenía desde la camilla. Se quitó el respirador, entrecerrando los ojos por la luz. Mierda, le dolía horrores la cabeza, sentía el cuerpo débil y no podía respirar bien sin el maldito aparato. Genial. – ¿Puedo preguntar qué estás haciendo aquí?
Ella negó ¿cuánto tiempo llevaba despierto? Quizá desde que había inmovilizado al primer guardia. Pero él nunca diría nada, pues era como una esponja llena de preguntas que no contestaría.
–Sobreviviste a una infección masiva ¿Acaso piensas nunca morir?
–Eso no responde mi pregunta Ada.
–Hay cosas que es mejor no saber, Leon. – respondió. –Esto es una de ellas.
Leon la miró detenidamente ¿Por qué se contradecía a sí misma? Nunca lograba entenderla desde la primera vez, cuando lo abandonó a su suerte en Raccon city, después le dio un lanzacohetes para matar al Tyrant. Ahora se llevaba la muestra, explotaba media isla y así le brindaba un medio de escape.
¿Cómo pensar si era un enemigo, cuando terminaba ayudándolo? Cual fuera la situación siempre aparecía, y solo eso lo tenía bastante confundido.
–Ada…
– ¿Estás enojado? – él frunció el ceño ante la pregunta. Sí, estaba furioso por sentirse un maldijo juguete reutilizable, pero prefirió callarlo.
– Estoy contento por salir de ese infierno. – reconoció finalmente. No era parecido a Raccoon city, pero habían ciertas similitudes que le revolvían el estómago cada determinado tiempo. Y si lo pensaba detenidamente aquello se repetiría, porque el bioterrorismo era un maldito ciclo vicioso para las personas que anhelaban el poder.
Mientras Wesker estuviera libre, la pesadilla nunca terminaría.
Ada asintió. Leon Kennedy seguía siendo el mismo ingenuo de idealista de antes.
–Al parecer puedes salir vivo de cualquier situación. – murmuró. – fue fácil llegar hasta piso. Vi el cuarto privado donde se encuentra Ashley Graham y hay demasiados guardias resguardándola para un simple cuadro de pulmonía.
– Se cayó de la moto acuática.
Wong abrió los labios para responder cuando el constante vibrar de su gabardina chocó contra la camilla de Leon, quien frunció el ceño al notarlo. Ada dejó de darle importancia y tecleó una rápida respuesta. Su muestra pronto entraría en una fase débil sin la debida criogenia o si seguía expuesta al clima. También notó a los guardias golpear la puerta, dando por terminado el efecto del sedante.
– Supongo que debes irte ahora. – fue lo único que Leon atinó a decir, dejándose caer contra la almohada con los ojos cerrados. Maldición ¿Siempre tendría que verla irse? No ha había podido detener antes y tal vez nunca lo haría.
–Tienes razón. La visita ha terminado. – Ada cogió la maleta del suelo. Escuchó a alarma de seguridad resonar entre las paredes del hospital. Seguramente tendrían miedo de perder otra vez a la chica Graham ahora que su salvador seguía enfermo.
Patético.
–Llegarán pronto. – insistió. Ella se acercó una vez más a la camilla y cuando estuvo lo suficientemente cerca, la agarró de su muñeca. – Ada…
– Nos vemos luego. – respondió. Sin embargo no ejerció presión alguna y él lo tomó como una invitación personal. Tiró de ella, uniendo sus labios en un beso similar al primero.
– ¿Agente Kennedy, se encuentra bien? –la espía se separó mientras él gruñó por la interrupción. – Vamos a entrar.
Volvieron a retomar distancias. La observó tomar su lanzagarfios, saliendo grácilmente por la ventana a la par que los guardias ingresaban en su habitación. Hombres corpulentos, vestidos de negro. Leon pudo ver que todavía seguía perdidos gracias al tranquilizante de Ada. Había también dos hombres del servicio secreto y la policía local.
– Si necesitan un autógrafo todavía me siento débil para firmar. – habló sarcástico. Se colocó nuevamente el respirador, el cansancio lo estaba matando de sobremanera, tanto física como mentalmente.
– Lamento disturbar su descanso agente, pero hay rumores sobre una supuesta infiltración a este sector hospitalario. – informó uno de los agentes. – dos de nuestros agentes fueron sometidos, se presume que intentaron llegar hasta la señorita Graham o usted.
– ¿Ashley está bien?
– Hasta el momento sí.
– Entonces solo vigilen más el área. No tengo intenciones de retomar el trabajo de resguardarla mientras estoy en el hospital. – informó mordaz. El resto de los hombres retrocedieron hasta la puerta, enfadados. – Ahora váyanse. Necesito descansar.
–Regresaremos por cualquier eventualidad, agente.
Leon asintió. Cuanto todos salieron suspiró, sintiendo el dolor de la herida provocada por Krauser en su mejilla, posiblemente tendría otra cicatriz pero que importaba. Habían cosas mejores que tenían su atención completa, y una de ellas era Ada Wong con sus manías desconcertantes.
– Mujeres.
Se recostó una vez más. Finalmente el sueño estaba ganándole la partida.
Ada ingresó nuevamente a la habitación. Leon tenía la lengua demasiado filosa cuando se lo proponía ¿Pero encubrirla? Eso era algo nuevo, seguro no era la primera vez, pues nunca había visto su nombre cuando Kennedy le habló al gobierno sobre los supervivientes de Raccoon city.
A pesar de que había mentido, lo había utilizado y demás…
Tal vez debía concederle una respuesta. Solo una, la próxima vez que se vieran. Eso si podían solo hablar una vez teniéndose cerca.
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Ha pasado tiempo, más de lo habitual pero bueno así es la inspiración xD volviendo a otras cosas…
¡Hola! aquí con este momento perdido que es tan raro y particular… basado en Resident Evil 4 y solo nos queda Damnation de esta trilogía de momentos perdidos
¿Qué les pareció? ¿Es raro?
Respondiendo los comentarios:
Kmich: aquí tienes otroooooooooooo espero que te guste xD
Yune69: No es nada. Gracias a ti por leer todo lo que escribo. Espero esto sea de tu agrado, linda.
KIMMY: No importa linda, mientras lo leas estoy conforme. Me alegra verte de nuevo n.n
Rosa Kennedy. Lo que tanto querías linda, Fátima lo cumple.
Bloody Mary Fire: Es cierto… nosotros que hacemos rico a CAPCOM debería darnos momentos geniales con el Aeon, es una pareja genial. Espero que te guste este raro momento xD
Kassandra: me alegro que te haya gustado. Gracias por pasarte a leer n.n
Jess: Claro que lo seguiré, aunque me tarde esto tendrá su final… ¿cómo las hago? La verdad no tengo idea, solo viene a mí xD y lo escribo.
Nelida Roquelaure: Es verdad… yo también amo sus coqueteos y la tensión que siempre hay entre ellos que se nota más en el sexy Leon… ya le tocaba a Ada sentir preocupación (Muy, muy leve) por el rubio xD
Kris: jajajaja algo así, ya sabemos cómo es Leon de complicado
I´m Asuka Dattebayo: lo siento, por hacerte esperar mucho. Espero que valga la pena tanto tiempo de espera.
Lirionegro1: Yo digo que sí utilizará las llaves, pero no sabemos cuándo, imagínate si llega en la noche cuando ella duerma… este Kennedy xD
Bien, creo que es todo.
Nos vemos en el próximo momento perdido
Se me cuidan
Fatty Rose Malfoy
Nota adicional: Este capítulo ha sido reeditado para mejor comprensión de la historia.
