Los personajes no me pertenecen. Son propiedad y CAPCOM con sus respectivos creadores. Únicamente la trama de esta historia es de mi propiedad y queda prohibida la reproducción sin mi consentimiento.
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20 momentos Leon & Ada
Capítulo 15: perspectivas I (Chris Redfield)
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Chris Redfield contempló con cierta tranquilidad los árboles de ese agradable parque donde podía sentarse a meditar mientras llegaban las personas. Siempre había caracterizado por su buen sentido de racionalidad, aquellos que mancillan ese sentimiento no podía evitar odiarlos.
Wesker, como primer ejemplo. Él había utilizado a los S.T.A.R.S de una manera humillante, acabando con dos equipos, amigos y compañeros. Albert era, quien también había colaborado en la situación del bioterrorismo en tiempos pasados, logrando ser influencia para nuevas personas enfermas que querían imitar sus acciones enfermizas.
Y lo había tolerado, todo. Pero no había nada más confuso que la situación donde sus músculos se contraían de la tensión, nada le irritaba como estar en esa misma habitación con esa mujer, en concreto, acompañados con Ada Wong.
Era diferente. El mundo se encontraba tranquilo, habían retomado sus vidas, de ahí se encontraba el motivo por lo cual soportaba todo eso, a su lado Jill sonreía. Mirando los alrededores pasivos, las parejas mayores paseando ignorando todo a su alrededor. Parecía ser que nunca habían sucedido los atentados bioterroristas en el mundo. Estaba el también su abultado vientre, otra razón para sentirse finalmente agradecida con la vida.
La castaña se veía cómoda con aquella mujer que no soportaba. Odiaba verla, estar en ese lugar, con ella sonriendo arrogante le hacía querer maldecir el voz alta, tomar su pistola y quizá pegarse un tiro en la sien, pero no podía. Dejar a Jill en ese estado sería peor, además, si sería padre dentro de unos mese estaría para verlo. Independientemente del odio hacia esa endemoniada mujer.
Se recostó sobre la hierba del parque donde almorzarían. Jill había insistido tanto en la reunión, Claire se encontraba de viaje por el mundo. Agradecía que así fuera, al menos ella no estuviera mirándolo con reproche por ignorarlos. No podía dejar pasarlo todo así, le costaba demasiado dejar el pasado. Los errores le habían costado, la experiencia se lo decía, y no confiar en alguien de tal reputación suponía que era natural, aunque pasaran los años.
Sin embargo. La relación que Leon mantenía con esa espía parecía sólida. Salían a comer cada que los invitaba Jill y solían ir a eventos privados de las organizaciones para las cuales trabajaban. Siempre miraba detenidamente, frunciendo el ceño mientras destilaba arrogante, cualidad que detestaba en los individuos.
Podía decir, con cierta incertidumbre que había cambiado. Posiblemente quizás por no haber bioterrorismo implicado, era una probabilidad lógica, después de tobo también había cambiado al no haber locos tras sus espadas. El anillo en el dedo lo demostraba, todos tenía la oportunidad de rehacer su vida tranquilamente.
Pero no unidos. Separados sonaba mejor.
-Chris…- se giró abriendo un ojo, encontrando los orbes grises de Valentine mirándolo con enfado. Y sabía lo que seguía. Otro reclamo- Vamos… solo por esta vez ¿Si?
Asintió. Debía intentarlo. Ser una persona diferente al pasado, lo estaba intentando y no había mejor persona como Jill para ser testigo, pero no lograba los efectos esperados, algún día, solo esperaba no fuera muy lejano.
Chris miró nuevamente hacia el frente donde yacía Leon sentado en una manta de campo intentando forzar su sonrisa. No era fácil tampoco para él. Los años de lucha les dejaban una gran marca. Vió la mujer sentarse en hasta la posición del rubio tendiéndole unos papeles los cuales desconocía para después darle lo que parecía ser un emparedado.
Todo era extraño, de alguna manera. Estar en ese mismo lugar con quienes había odiado por un tiempo. Sonaba bizarro, irreal. Barry insistía en algo llamado destino o Karma pero no estaba seguro, lo único real en todo eso era que no molestaba del todo, a pesar de todo lo vivido habían cosas buenas y su esposa entraba en la lista.
Por eso, cuando Leon acortó la distancia besándola, sabía que el Kennedy se encontraba en las mismas. Sus fantasmas se encontraban en un proceso de entierro indefinido y Ada Wong fuera de verdad la persona encargada de tolerar el mal cargante de Leon Kennedy.
-¿Es muy irónico verdad, Chris?- sintió el aliento cálido en su espada y el viento revolvía sus castaños cabellos sutilmente- Es de verdad increíble que después de tanto daño las personas menos inesperadas sean un fututo ahora.
Y lo era. Tal vez demasiado. Raccoon City había sido el primer incentivo al sufrimiento, pero a la vez, habían conocido perspectivas diferentes. Leon también era un ejemplo de eso. Lo veía con claridad.
Desde China lo venía imaginando, el rubio la había defendido, antes, durante su limpieza de expedientes hasta estar ahí. Ada había sido su apoyo, una base sólida para no caer en la locura.
-Definitivamente Jill- susurró, mirando la extraña pareja.
Su perspectiva no era buena, pero al menos, podía decirse que no habría motivo para separarlo, eso ya sería su asunto. Leon & Ada sonaba extrañamente aceptable a pesar de todo.
Aunque nunca fuera a admitirlo en voz alta.
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Pueden bajar sus armas, sus palos, las granadas incendiarias y las amenazas de muerte xD. He demorado bastante en la continuación de esta historia y pido disculpas, de verdad lo siento.
Ahora bien. Volviendo a retomar esta historia he decidido hacer una pequeña visión de cómo pensarían algunos personajes si Leon y Ada comenzaran a salir después de acabar el bioterrorismo, como algo "estable" y de ahí ha salido la primera perspectiva de Chris. Está en sus manos decirme los otros personajes que quieran.
Este capítulo va dedicado para Lirionegro1 por no haber perdido la esperanza para que actualizara esta historia y también va para Nelida Treschi, por haber dado la idea. Sin ellas no sé qué hubiera sido xD
¿Qué opinan de esta perspectiva? ¿Rara?
Espero su opinión.
Un saludo.
Fatty Rose Malfoy.
