Disclaimer: Free!, historia y personajes originales no me pertenecen, solo aquellos hechos narrados en este escrito proceden de mi completa autoría.

Nota: Esta vendría a ser la continuación del oneshot titulado "Makoto Tachibana es una mala persona", por si no lo han leído, les recomiendo hacerlo antes de continuar. En realidad no afecta en nada a la historia, pero ese es su origen.

Pairing: Sou x Mako


Escape.

Capítulo 2: "El demonio acuático".

Al igual que todos los miércoles, Yamazki Sousuke dejaba las clases de psicología evolutiva a las 10:30 de la mañana. En condiciones normales tendría tiempo de sobra para estudiar y repasar las clases antes de ir a almorzar, luego podría sacar la laptop para avanzar el trabajo escrito que tenía pendiente (siempre tenía un trabajo pendiente), asistiría a la clase de la tarde y terminaría su día entrenando en la piscina de la universidad.

Pero no, todo había cambiado ese día viernes en la mañana.

Por algún motivo que no lograba recordar, decidió tomar una línea diferente del tren subterráneo. Claramente fue una gran equivocación, ya que debido su pésimo sentido de la orientación, había tenido que bajar del tren en varias ocasiones solo para consultar los mapas de cada estación.

- Demonios... - pensaba - Tokio es demasiado grande. - Escudriñó el mapa maldiciendo el hecho de cambiar la ruta habitual y perderse en la ciudad en la cual llevaba viviendo casi dos años.

Decidiendo que la mejor opción sería tomar la ruta roja para llegar a un punto que - creía - conocer, y así regresar sobre sus pasos hasta la estación de su casa, empezó a caminar de regreso al andén. No es que hubiese mucha gente en la estación, es más, apenas había gente formada en el borde esperando, pero alguien llamó su atención en particular. No era común encontrar a alguien casi tan alto como él; con cabellos castaños y muy desordenados lo reconoció de inmediato: Makoto Tachibana de Iwatobi. No es que hubiesen sido grandes amigos durante sus años de escuela, pero habían compartido buenos momentos juntos. Por lo menos Rin siempre estaba agradecido de sus amigos y él casi podía considerarlo como uno cuando regreso a Iwatobi y entró a cursar su último año en Samekuza.

- Seguro que el sabe mejor que yo cómo llegar a la universidad. - Era un pensamiento lógico. Decidido trató de acercarse al muchacho, pero mas gente empezaba a entrar en la estación. Se tuvo que disculpar cuando, sin querer, chocó contra alguien. - Eh, Makoto... - le llamó cuando creyó estar lo suficientemente cerca como para que le escuchara.

En una fracción de segundo todo había parecido cambiar.

Anunciaron la próxima llegada del tren y Tachibana daba un paso hacia el frente, obviando el hecho de que el andén se terminaba y solo quedaba el vacío hacia las vías. Sousuke sintió como el alma se escapaba de su cuerpo.

Soltó el bolso lleno de ropa deportiva y libros de estudio, golpeó a varias personas que se encontraban en su camino. Alguien empezó a gritar. Nadie hacía nada. Todo parecía ir en cámara lenta.

Agarró parte de la camisa del muchacho, pero el peso de la caída era demasiado grande, solo logró atraparlo en una especie de abrazo antes de caer estampados contra el pavimento entre los rieles. Habían logrado salir del camino del tren - apenas escondidos en el espacio muerto entre el acero - justo a tiempo. El bolso de Tachibana estaba con todo el contenido regado por el suelo, su laptop y celular claramente inoperables.

Solo en esa fracción de segundo, cuando se sintió respirar otra vez y con el castaño entre sus brazos con los lentes deslizados por el puente de la nariz, Sousuke habia jurado ver sonreír al muchacho.

Esa sonrisa no se había repetido.

Ahora tenía los minutos contados. Si no queria perder musculatura debía aprovechar al máximo el tiempo para entrenar en el agua. Por eso se maldijo internamente al ver el aviso que figuraba en las puertas de la piscina universitaria.

Tsk. La piscina sería compartida con el equipo de natación del distrito hasta las 17:00 hrs. Observo el reloj del celular, tenía tiempo, incluso podría llegar a demorarse un poco en regresar al hospital y así aprovechar al máximo. Se apresuró a entrar para cambiarse. Por los ventanales se veía que el equipo de natación estaba en pleno entrenamiento.

- ¡Eh! Yamazaki- Le saludó un muchacho que vestía ropas con el logo del club deportivo de la facultad - Has estado huyendo, ¿eh?

- Oh, Tanaka... - saludó el aludido cuando ya estaba con el traje de baño listo.

- ¿Cuándo la próxima carrera? - le sonrió deseoso - No creas que aun desisto de que entres al equipo de la universidad.

Sousuke sonrió queriendo restarle importancia.

- No he tenido mucho tiempo.

- Pero no olvides que siempre serás bienvenido. - Le recalcó apuntándole con el dedo, casi de forma acusadora. - Espero que te hayas recuperado de tu hombro ya.

Rió mientras, instintivamente, se acariciaba el hombro derecho. Luego de lanzarse por Makoto, su vieja lesión había parecido querer llamar la atención otra vez.

- Voy con calma, no es nada de lo cual preocuparse. - hecho un vistazo a la piscina olímpica, el equipo de natación hacía una pequeña reunión en círculo, probablemente ya estaban terminando.

- Son muy rápidos. - Comentó Tanaka. - El capitán quiso retarlos a unas carreras, pero lo dejaron atrás casi sin darle posibilidad.

Ambos quedaron viendo al mismo punto sin volver a dirigir palabra. Sousuke observó el reloj que había en la pared. 17:06, ya era tarde, pero podía apurarse y aprovechar, seguro que a Makoto no le importaría.

Se despidió con la mano de Tanaka, prometiendo una carera en cuanto su hombro dejara de tornarse molesto.

Al llegar al borde de la piscina, empezó a arreglar su cabello azabache bajo la gorra cuando sintió la presencia de alguien que lo observaba. Un muchacho de ojos azules lo miraba desde dentro del agua.

- Nanase. - Susurró.

Un momento... ¡eso era estupendo! Llevaba días tratando de encontrar la manera de dar con el delfín de Iwatobi para contarle las novedades sobre Makoto, aunque este último no parecía interesado en ponerse en contacto con nadie, y - tal como el lo veía - se sentía traicionero, un acusador, si llegaba a llamar en nombre del castaño. Ni siquiera había podido decirle la verdad a Rin sobre por qué necesitaba el número de Nanase.

Sousuke se aclaro la garganta, no sabía cómo empezar a hablar. Podía partir invitándolo al hospital... no, eso sonaría extraño.

- Yamazaki - Haruka se acercó nadando hasta la orilla. - ¿Carrera? - Solo logró contestar con un asentimiento de cabeza.

La diferencia era notoria, por no decir abismante. Sousuke se había dedicado l estudio y en parte a seguir nadando como rutina diaria, pero si en la escuela Nanase era rápido, ahora era un demonio acuático. Desde la salida, el giro, la velocidad, todo... en todo era superior... se había dedicado de lleno al agua. Ahora realmente parecía un pez. No se hubiese sorprendido si a salir del agua le viese una cola en vez de piernas.

- Eres muy lento.

- No todos nos dedicamos a la plataforma competitiva. - Bufó él.

- ¿Para que le pediste mi numero a Rin?- Hubo un extraño silencio. ¿Era acaso ese el momento para soltarlo todo? - Cuando me dijo que querías competir esperé a que llamaras, pero no lo hiciste.

Oh, cierto... la excusa que utilizó fue querer desafiarlo a una carrera, cosa que claramente era mentira, no tenia la preparación física como para batirse contra Haruka.

- Bueno... estuve algo ocupado. - Desvió la mirada sin querer salir de la piscina aún.

- Pensé que al menos tendrías alguna resistencia... pero nada. -Quedó un momento sopesando sus palabras - No me hagas perder el tiempo otra vez.

- ¡Oye! - Se sintió ofendido, no es que fuese mentira, pero jamás había imaginado que le hablara de aquella manera tan altanera. Observó como empezaba a dejar la piscina.

No... iba a perder la posibilidad de ayudar a Makoto. Porque sí, estaba seguro... lo que Makoto necesitaba era a su mejor amigo de toda la vida para seguir adelante.

- ¿Has sabido algo de Makoto?- Fue la unica manera en que se le ocurrió empezar. - Si te interesa po-

- ¿Interesarme? - Lo interrumpió con su monótona voz, pero que dejaba entrever algo más - Él es quien no está interesado. Demasiado ocupado para todo. No voy a perder mi tiempo en quien no lo tiene para mí. - Y así, sin voltearse, empezó a caminar hacia los camarines. - Puede pudrirse si es que le parece bien.

Aquello había sido suficiente. De un segundo a otro Sousuke estaba fuera del agua agarrando a Haru de las tiras de sus googles, temblando por las ganas de estamparle un solo golpe en el rostro. Escudriñó con furia en los ojos azules.

- Atrévete a repetirlo una vez más - Lo amenazó - ¡Vamos!

- ¿Tanto te interesa lo que haga?

- ¿Cómo te atreves a hablar así de él? - Acaso ¿esta era la razón por la cual Makoto no se había puesto en contacto? ¿Nadie extrañaba a Tachibana Makoto?

Nanase se soltó del agarre.

- No lo conoces como yo.

- No, claro que no.

- No es el mismo, no te confundas, Sousuke.

- Me queda claro. - Empezó a alejarse desviando su mirada color jade.

- No lo conoces. - Repitió.

Sonrió sin ganas soltando aire.

- Sabes acaso ¿dónde está ahora?- Haruka lo miró extrañado. - ¿Sabes si ha dormido bien? ¿ Se ha alimentado? ¿No? ¿Como lleva el proyecto de investigación? - Se volvió para verlo desafiante. - Entonces... ¿Sabes acaso dónde está ahora?

Parecía que las palabras tenían alguna clase de efecto sobre Nanase.

- ¿Acaso lo sabes tú?

- Claro que lo sé. - Se cruzó de brazos frunciendo el ceño - Lo que no sabia era que fueses tan imbécil, Nanase. - Se dió media vuelta - Makoto tenía razón. No vales la pena. - Esto último fue apenas un murmullo para sí mismo. Observo el reloj que adornada uno de los altos pilares del club.

19:05. Ya era tarde, demasiado. Se marchó a los camarines sin siquiera escuchar los alegatos de Nanase. No tenía por qué seguir perdiendo tiempo en tratar de convencer a alguien quien definitivamente no era buena ayuda.

Entró rápidamente en la habitación sin tocar la puerta siquiera, no había tenido tiempo ni de secarse el cabello y sentía la ropa mojada sobre sus hombros. Ahí estaba Makoto mirando perdido las galletas sobre el plato mientras la enfermera le sonreía instándolo a comer un poco más. Cruzó miradas con la mujer y ella se retiro llevándose la taza aun llena.

- ¿Cómo es que no te has comido nada aún? - le retó con la mirada al ver las galletas prácticamente intactas, además del postre aún sellado. No era posible que tuviese aún

- ¿Cómo es que vienes llegando tan tarde? - contraatacó.

- Ohhh, así que de esas tenemos. - El moreno se sentó sobre el colchón junto a Makoto habiendo dejado el bolso en la silla más cercana. - Tendré que obligarte a tragar.

Esa era la manera en que Makoto le regañaba por llegar tarde y, a su vez, Sousuke se disculpaba.

El moreno esbozó una sugerente sonrisa torcida y tomó una galleta entre sus dedos.

- Vamos, dí "ahhh". - Jugueteo acercándose a los labios de Makoto sonriendo, juraba que lo había hecho, por un segundo, sonrojar.

Definitivamente, no necesitaban al demonio acuático de Haruka Nanase.


N/A: Hola! Bueno, este es un cap donde se ve el "accidente" de Makoto desde el punto de vista de Sousuke, y cómo él trata de ayudarlo en un principio ... pero ¿qué le pasa a Haru? D:? Por qué está tan madagsafsagfs ?! A veces ni yo se por qué armo tanto problema en las historias... sí, soy una maldita, lo sé.

Supongo que lo estoy actualizando muy rápido... digamos que se me da escribirlo como loca! Pero como primero lo hago a mano y luego lo paso al notebook para editarlo me demoro más que mi imaginación en subirlo... solo espero que no se me vaya a acabar la imaginación antes de darle un final! x.x Aunque, segun veo, no será taaaaaan largo.

Dejen reviews por favor! Ayuda mucho para subirme el ánimo! 3

P.D: Feliz cumpleaños Kisumi Shinigo... porque hoy es su cumpleaños y no logré escribirle un oneshot al rosado más coqueto.