Antes de empezar quiero agradecer a todos por sus Reviews
Doce espadas: No necesariamente tienes que ver como un trabajo, simplemente es la oportunidad de ayudar a la escuela, y a cambio recibirás una gratificación, claro cada quien lo puede ver a su manera y se respeta, gracias por tu comentario!
PTRS 41ª: Gracias por tu comentario!
Fipe2: Gracias por tu comentario, es un gusto saber que te gusto el fic!
Mmunocan: Muchas gracias por tu comentario y consejos, es un gusto saber que te agrado el fic!
Jule93x: Muchas gracias, por tu comentario, espero que disfrutes el fic!
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Después de haber cerrado trato con el director, Lincoln y Clyde acuden el sábado a realizar labores extras en la escuela, y aunque la paga no era mala pero tampoco buena para la expectativas del chico el director los recompensaba bien con la paga cien dólares para los dos, y así fue como cada fin de semana ellos estuvieron realizando distintas labores, desde pintar paredes, cercas, así como podar el césped y los arboles la cual hoy fue su ultimo día haciendo trabajos en la escuela, sumado a sus ahorros y mas las ganancias divididas del puesto de limonada que abrían cada sábado, después de su jornada en la escuela, mas los domingos que sus papas le daban, y una que otra ocacion, que ayudaba a algun vecino con algo que necesitase de ayuda, sus papas estaban orgullosos de todo lo que hacia Lincoln mas no estaban enterados de lo que le pagaban y mucho menos donde invertiria el dinero, sus hermanas tampoco notaron alguna diferencia en el todo marchaba como lo habia imaginado el muchacho, en fin llego a la conclusión de que era hora de contar su dinero, llego a su casa la cual no había nadie en ese momento, estando ya en su habitación abrió su armario donde había 2 recipientes, uno decía ahorros y otro decía trabajo extra
-Veamos cuanto es lo que tengo
Abrió los dos recipientes y conto billetes y monedas, al final con mucho esfuerzo logro tener diez mil dólares.
-Wooow diez mil, diez grandes no lo puedo creer-dijo el peliblanco-
-Aquí sargento chocolate, llamando al comandante crema-Llamo su amigo desde la radio y Lincoln respondió-
-Adelante sargento ¿que ocurre?
-Nada malo amigo solo que ya el puesto esta listo y no te veo llegar
-Oh descuida Clyde, es que estaba contando lo que tengo hasta el momento
-En serio y ¿cuanto es lo que tienes?
-Diez mil amigo, diez mil
-Woooow si valió la pena, de hecho creo que debo contar lo mío, esta noche lo hare
-Enterado, voy para allá cambio y fuera
Estando en el puesto estuvo pensando en reconsiderar la idea de dejar su hogar, si, las cosas seguían siendo un desastre pero quizás solo era un momento de estrés sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su amigo regreso llamando su atención
-Mira amigo -le enseña una pagina del periódico- hay una pequeña casa, bastante reducido de espacio no muy lejos de aquí y esta en siete mil.
-¿Siete mil? Déjame ver eso –toma el periódico y comienza leer- en venta pequeña casa una recamara, un baño, sala-comedor, nada mal
-¿Que dices te animas?
-No lo se Clyde, sabes he estado pensado en lo que dije, creo que tenias razón, estaba exagerando
-Te lo dije amigo.
-Pero… hmmmmmm, ¿no crees que seria genial tener una casa para juegos?
-No lo había visto de ese modo –comienza a emocionarse- ¿que tienes en mente?
-Creo que tengo un viejo televisor y un par de sillas en la cochera, entonces podríamos llevarnos los videojuegos a la casa contratamos el servicio de electricidad y agua y lo pagamos con lo que vendamos en el puesto de limonada ¿que dices?
-Suena bien, pero no se supone que para contratar servicios debemos ser mayores de edad
-Rayos es verdad….. Creo que ya se quien nos puede ayudar en ese caso, déjamelo a mi
-Entonces ¿cuando llamamos por la casa?
-El lunes saliendo de clases –guardando el anuncio-
Lo que resta del sábado y domingo transcurre sin novedad
Lunes inicio de semana, para muchos la aburrición el tener que regresar a la rutina una vez mas ya sea trabajo-casa o escuela-casa, pero para otros era el inicio de un gran día, o bueno lo era para nuestro amigo Lincoln quien, sin quejarse se despertó con todos los ánimos, saliendo de su cuarto se dirige al baño, como siempre había fila pero eso no importo
-Buenos días –saludo el-
-Bueno días Lincoln, ¿por que tan contento? Esperaba escuchar tus quejas como siempre –pregunto su hermanita Lana-
-Por que hoy será un gran día, hoy daré un paso importante con una acción –Dijo con mucha confianza-
-¡Se escucha genial eso!
-Así es mi pequeña hermana, así es
Así inicio la mañana para Lincoln, sin perder los ánimos espero a que fuera su turno, se ducho, se vistió y finalmente bajo a desayunar, no sin antes pasar a su habitación a guardar siete mil dólares en su mochila, obviamente ordenadas en pequeños bonches, saludo a todos pero aparte de su hermana Lana nadie mas se daba cuenta de la felicidad del chico
Salió de su hogar, con rumbo a la escuela, esta vez montado en bicicleta, la mañana era perfecta soleado pero con gran cantidad de nubes que de vez en cuando tapaban los rayos del sol, llego a su clase y saludo a su amigo Clyde, llego 5 minutos antes de que inicien las labores
-Amigo vienes irradiando confianza –dijo Clyde-
-Así es Clyde, hoy haremos que nuestra casa de juegos ¡se haga realidad!
-Cierto lo olvidaba –ajustando sus lentes-
Y el timbre sonó y las clases dieron inicio
Durante el almuerzo Lincoln hacia una lista, Clyde lo observa y le pregunta
-Y la lista ¿para que es?
-Esta lista es para la operación casa de los juegos y tal vez deba ponerle un nombre nuevo
-Oh, ya veo y en que consiste
-Veras mi estimado amigo, lo primero es comprar la casa, luego meter la consola, la televisión y sillas y por ultimo solicitar los servicios de energía y agua.
Justamente en ese momento suena el timbre para regresar a las aulas y Clyde atino a decir
-Excelente amigo, así todo será mas rápido con un orden –mientras corrían al aula-
-Exactamente Clyde, exactamente.
Pasan un par de horas y el final de las clases llegan, el par de amigo llegan a la salida y Clyde saca su teléfono, mientras Lincoln sacaba aquel anuncio del periódico
-¿Listo? –Pregunto Clyde dándole el celular
-Mas que listo –Dijo Lincoln con absoluta confianza mientras marcaba el numero
Lincoln observo el numero en la pantalla tomo una bocana de aire y exhalo, presionando la tecla llamar, ahora solo esperaba a que le contestaran, poco a poco el nerviosismo empezaba a hacerse presente, cuando de pronto….
-¿Alo? –se hace presente una voz femenina-
-Eh… ah…. Si hola*tose un poco* si hola buenas tardes hablo por el anuncio de su casa en venta
-Oh, ¿estas interesado en la pequeña casa cercas del centro?
-Así es me gustaría comprarla
-Bueno te parece si nos vemos ahí en 15 minutos, no tardo en salir de mi trabajo
-Me parece bien nos vemos ahí
-Muy bien, adiós
-Adiós –Y Lincoln corta la llamada
Clyde observa a su amigo
-Tenemos que ir a la dirección de la casa ahí nos veremos en 15 minutos- dijo el peliblanco-
-¡Andando!
Lincoln y Clyde llegan a la dirección, en bicicleta quedaba a 8-10 minutos de su escuela, relativamente perfecta para llegar a tiempo a clases, observaron los 2 la fachada por fuera, se veía que era la mas chica entre las demás casas, sin patio delantero solo una puerta y 2 ventanas una a la derecha y otra a la izquierda.
-¿Luce igual que en la fotografía no? –Pregunto el chico de color-
-Si esta igual que en la imagen, bien solo falta que llegue la dueña
-¿Es una chica la dueña?
-Si y por su tono sonaba algo joven
Enseguida su platica es interrumpida por un automóvil que llega al sitio, el par de amigo solo observaron como una chica joven de 28-29 años descendía de aquel auto, ellos se quedaron a la expectativa, vieron como ella volteaba a varios lados, buscando a alguien
-Amigo parece que es ella –Dijo Clyde-
-Es lo que veo, bien veamos que sucede –Dijo Lincoln acercándose a ella- Hola, disculpe usted es la dueña de la casa
-Hola amiguito, si soy la dueña ¿no viste a una persona que estuvo aquí esperándome?
-Yo la llame, yo soy esa persona
-Espera, ¿en serio?
-Si, mi nombre es Lincoln Loud, soy el interesado en su casa
-Oh, supongo que te mandaron tus padres –Lincoln quedo algo frio al escuchar que mencionen a sus padres- mi nombre es Vanessa Smith, un gusto Lincoln –estrechando su mano a lo que Lincoln corresponde- bien te mostrare la casa para que la veas
-Me parece bien
Y así Lincoln luego de invitar a Clyde a pasar entran y observan la casa tenia un par de muebles, como 3 sillones y un pequeño librero en la sala, en la cocina estaba una estufa y un pequeño refrigerador, acto seguido vieron la única recamara no muy espaciosa pero era perfecta para 2 personas y el baño, regresaron a la sala sentándose cada uno en un sillón.
-Esta solía ser mi casa, cuando era estudiante de universidad –comento Vanessa- es chica pero agradable, la estaba vendiendo en catorce mil, pero al ver que no daba éxito le fui bajando el precio poco a poco hasta llegar a los siete mil, en fin Lincoln a que hora veré a tus pad… -Vanessa fue interrumpida al ver que Lincoln le entregaba unos bonches de dinero- ¿Pero que?
-Son siete mil, en billetes de cien y cincuenta, totalmente reales puedes comprobarlos –Dijo Lincoln mirando a la chica mientras cerraba su mochila-
-Pero Lincoln, no puedes hacer esto, ¿cuantos años tienes?
-Tengo 11 pero…. –pensó rápidamente algo con que darle validez a sus argumentos- mis padres decidieron que hiciera la compra ya que ellos están muy ocupados
-No lo se, pienso que es mejor que los vea
-Señorita Vanessa vamos, ya se comprar en un supermercado, no soy tonto, es mas véalo así la casa en un galón de leche y usted la cajera y yo el cliente que quiere comprar la leche
-Pero y si a tus padres no les gus..
-Claro que les gustara además cabemos perfectamente, la pareja de padres y su único hijo –dijo esto con una sonrisa relajada-
-¿Seguro? –Pregunto Vanessa aun insegura-
-Totalmente
-¿Sabes firmar?
-¿Sirve poner mi nombre?
-Esta bien hagamos el traspaso –Dijo Vanessa sacando de un maletín un par de papeles de una carpeta
Después de un par de minutos la firma de papeles termino y todos se pusieron de pie, Vanessa comenzó a hablar
-Bien Lincoln, aquí esta tu titulo de propiedad y aquí están las llaves de tu nuevo hogar
-Muchísimas gracias Vanessa fue un placer –extendiendo su mano-
-El placer fue mío Lincoln, no hay de que –estrechando su mano con la de Lincoln- bien me tengo que ir, cuídense chicos –mientras sale a toda prisa y cierra la puerta
El par de amigos solo se dispuso a observar como aquella chica se iba, se miraron entre si y chocaron los cinco
-Woooooooooooooooooooooooooo –dijeron al unísono-
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Fin del capitulo 2, en el siguiente veremos como Lincoln y Clyde llevan todo lo necesario para su casa de juegos, pero el gusto durara poco, ya que veremos también el por que el enojo de Lincoln al principio y la confrontación con sus padres, asi como el final de la casa de juegos. sin mas que decir los saluda T10507, ¡muchas gracias por sus reviews!
