Disclaimer: Free!, historia y personajes originales no me pertenecen, solo aquellos hechos narrados en este escrito proceden de mi completa autoría.
Nota: Esta vendría a ser la continuación del oneshot titulado "Makoto Tachibana es una mala persona", por si no lo han leído, les recomiendo hacerlo antes de continuar. En realidad no afecta en nada a la historia, pero ese es su origen.
Pairing: Sou x Mako
Escape.
Capítulo 3:"Compañeros".
"- Es cierto, ¡lo juro! Es como si les diera un paro cardíaco ahí mismo- Hablaba con entusiasmo Nagisa desde el otro lado de la línea. - ¡Internet no miente, Mako-chan!
- ¿A sí? - Fue lo único que logró articular mientras dejaba la tostada mordisqueada sobre el plato distraidamente sin despegar la oreja del auricular.
- ¡Sí! Seguro que debe ser mejor que morir aplastado por el tren. - Rió con ganas. "
Bufó. Era mentira. Él se había lanzado y había chocado contra el suelo justo por entre los rieles metálicos y estaba vivo. Aun tenía magulladuras que lo comprobaban.
Maldita sea, estaba vivo. La idea le molestaba aún.
Trataba de mantener su rostro estoico evitando mirar las vías del tren apenas a un par de metros de él. Es que aún recordaba las palabras que Nagisa había grabado a fuego en su memoria. Pero Sousuke era demasiado intuitivo, se posicionaba estratégicamente entre él y el borde del andén.
Ya habían pasado dos semanas desde el accidente y unos cuantos días desde que Makoto había sido dado de alta desde el hospital. Una de las condiciones para esto era que no podía vivir solo, alguien debía servirle de compañía y - tal y como había supuesto - asegurarse de que se alimentara y tomara sus medicamentos a la hora indicada.
Como se negó rotundamente a entregar la dirección de su hogar, Sousuke le había propuesto (obligado) que viviese con él. Total, ¿eran novios, no? A nadie en el hospital le resulto extraño, incluso Makoto lo consideró una propuesta decente, al menos hasta que el psiquiatra y el psicólogo se pusieran de acuerdo sobre - tal y como él le llamaba - el "índice de locura Tachibana" y lo dejaran en paz de tantos controles.
Tomaron el tren y viajaron en silencio. Iba lo suficientemente lleno como para que tuviesen que ceder sus asientos a una embarazada y un anciano con bastón. Yamazaki sostuvo la mano de Tachibana todo el trayecto que recorrieron en tren, mientras éste recordaba la conversación de aquella mañana.
Habían estado tomando un desayuno lijero en el departamento del moreno con una taza de té entre las manos y las piernas cruzadas en el tatami mientras Makoto observaba los estantes con libros apiñados en las paredes. Algunos le sonaban familiares de las materias de anatomía y fisiología.
- Debo regresar varios a la biblioteca... - El moreno lo saco del trance sobre los libros mientras sorbía el té y escudriñaba con la mirada qué tanto había bebido su, ahora, compañero. - ...ya debo una semana del préstamo.
Makoto se levantó para tomar el libro que había observado con detenimiento antes, había jurado que aquel de psicología evolutiva lo tenía él mismo en un estante de su departamento. Acaricio el lomo del volumen con la yema de sus dedos.
-Pero tengo un examen pronto... - continuó hablando - ... si lo regreso ahora no podré pedir otro hasta después.
Asintió ausente sin despegar la vista del encuadernado. Conocía bien las reglas de la biblioteca de la universidad: Podías solicitar cualquier libro que necesitaras por un plazo máximo de 5 días. Si te retrasabas en devolverlo, el castigo era la suspensión de préstamos hasta completar la misma cantidad de días del retraso. Por suerte él siempre conseguía que le rebajaran el castigo.
Entonces la duda vino a su mente: ¿Sousuke estaba estudiando? ¿Acaso tenían las mismas materias? ¿También estaría en el área de educación deportiva? Cayó en cuenta de que no sabia nada sobre lo que su amigo había estado haciendo durante los últimos años, mientras que él se había enterado sobre su lugar de estudio, carrera... Pareció adivinar sus pensamientos.
- Apenas estoy en segundo año. Fisioterapia.
- No te lo pregunté. - farfulló bajito devolviendo el libro a su lugar.- Yo vendría a ser tu senpai.
Sousuke rió bajo levantándose para quedar junto a él.
- Por favor, senpai, beba su té y coma toda la comida, la hice para usted con mucho esfuerzo. - Dijo imitando la voz de una colegiala para luego estallar en risas.
- Idiota. - Bufó molesto volviendo a la pequeña mesa para beber el té que quedaba y comer los bocadillos en silencio.
El lugar era pequeño, de un solo ambiente con una cocina estilo americana y un cuarto de baño con tina, habían conseguido acomodar un segundo futón junto a la cama de Sousuke, aunque la espalda del castaño se quejara continuamente de la poca costumbre de dormir en el suelo. Lo mantenían guardado en una parte del armario de pared junto a unas camisas y demás ropa que empezaban a compartir, aunque Makoto pareciese nadar en dichas ropas.
- Necesito ir a casa... - murmuró sin despegar la vista de la taza mientras se acomodaba los anteojos para seguir leyendo un extracto que había logrado conseguir por internet con unos compañeros de clase - ... tengo ese mismo volumen... si quieres podemos ir a buscarlo. - Hizo una pausa. - De todas formas necesito ropa - se excusó levantando los papeles haciendo sonreír al moreno.
- Claro.
Lo que ambos sabían, pero ninguno hacía mención de ello, era el escape de la realidad de forma casi desesperada. Inclusive, Sousuke no dejaba de sorprenderse de que nadie diese señales de buscar a Makoto. Aún no se sentía capaz de contarle sobre su encuentro con Nanase en la piscina de la universidad, pensaba que, por el momento, Tachibana lo estaba llevando "bien".
Ahora el problema era lo insistente que se había vuelto Rin Matsuoka. Después de ese primer - y único - intento no había vuelto a llamarle al celular, estaba seguro que su amigo de la infancia estaba ocupado con una competencia importante.
Justo el día anterior a que Makoto fuese dado de alta, Rin llamó a Sousuke por Skype para presumir la brillante medalla de plata que había ganado en el Interregional de Australia.
- Oye, Haru no ha querido soltar nada... ¿le ganaste en la carrera? - sonreía pícaro en la pantalla de su computador, pero borró la sonrisa al ver como Sousuke desviaba la mirada - ¿Entonces te ganó? Te dije que era mala idea retarlo así de la nada, no tienes suficiente preparación física como para dar pelea!
- Entonces ¿cuándo vuelves a Japón? - lo interrumpió para cambiar el tema de conversación, no sentía ánimos de recordar la pelea con Nanase.
- ohh... creo que tardaré un poco más, pero seguro que en un par de semanas más llegaré a quedarme por unos días. -Sonrió ampliamente - ¡Deberíamos ir a ver a Haru y Makoto! Seguro que podríamos armar alguna fiesta o algo así ¿no, Sou? Hace mucho que no los veo. - Éste volvió a desviar la mirada- Oe... ¿Vas a decirme qué es lo que te pasa? Estas más raro de lo habitual... seguro que pensabas en ganarle al seleccionado nacional de Haruka Nanase... ay Sou, ¿cuándo aprenderás? Más te vale seguir estudiando para que vengas a Australia conmigo.
Y en eso había quedado la última conversación con Rin Matsuoka.
Levantando una maceta con algo que alguna vez podría haber sido una planta, Makoto sacó la copia de llave de emergencias. Su departamento era pequeño, muy parecido al de Sou, pero claramente más desordenado y con libros, cuadernos y papeles acumulados por doquier ( parecía haber más libros que en la propia biblioteca de la Universidad) Sin embargo, el olor era lo peor... El encierro y la putrefacción de los platos acumulados en el lavadero eran lo peor que había olido en años... se notaba la falta de aseo y ventilación del lugar.
- Seguro que te pondrán denuncia por insalubre. - Bromeó Sousuke quitándose los zapatos para ingresar.
Abrieron ventanas, recogieron basura - más bien Yamazaki recogió basura con pinzas y guantes- y se dedicaron a llenar un par de maletas con suficiente ropa, la gran mayoría estaba sucia y acumulada en el suelo y la cama.
No pudo evitar que Makoto llenara la maleta más pequeña con libros y papeles de la universidad. Definitivamente se había convertido en un ratón de biblioteca. Un pestilente ratón de biblioteca.
El trayecto de regreso a casa fue muy similar. Silencioso y de manos tomadas al llegar cerca de la línea que demarca el borde del andén. Ruidoso y lleno de chistes Yamazaki marca registrada al caminar por la calle.
Cuando doblaron la esquina Makoto le daba un golpecito en el brazo en protesta por un comentario que ya había olvidado en cuanto lo escucho, el inesperado visitante estaba de pie, esperando, indeciso frente al tablero de botones para llamar a los departamentos.
Sousuke agarró instintivamente la mano para evitar que su compañero de habitación saliera corriendo calle abajo.
Muy bien, me responsabilizo... este capítulo lo reescribí... ¡DOS VECES! Lo siento, pero no logre quedar 100% conforme. Es más corto que los anteriores y juega mucho con los recuerdos en medio de la narración, así es que espero que se haya entendido lo suficiente -.- Por lo tanto acepto todos los comentarios de puteadas acá abajo.
Aclaro: Sousuke esta estudiando Fisioterapia... en mi país en realidad se conoce como Kinesiología, pero pensé en tomar un nombre más genérico que llegase a todo el mundo (si no lo es, por favor me aclaran!)... lo mismo que con Makoto... él estaría en Educación con enfoque al deporte y actividad física... en realidad yo soy del área de la salud, por lo tanto traté de ser lo más clara posible (yquelagentequeestudiaestascarrerasnomemateporloidiota)
Bytheway... gracias por los reviews! Me alegraron la vida y me hicieron rodar como idiota jajajajaja xD
Y sí, se viene más apariciones de Haru y Makoto, face to face para aclarar con todo lo que pasó entre ellos. Espero avanzar algo más durante la noche.
