Disclaimer: Free!, historia y personajes originales no me pertenecen, solo aquellos hechos narrados en este escrito proceden de mi completa autoría.

Nota: Este capítulo contiene un cortísimo extra al final... quizás empiece a agregar algunos, ya que, editando y editando, hay situaciones que tuve que sacar de los capítulos, pero creo que merecen ser publicados!

Continuación de del oneshot "Makoto Tachibana es una mala persona", que a esta altura, ya deberían haberlo leído!

Pairing: Sou x Mako


Escape.

Capítulo 4:"Furia y desesperación".

Estaba delgado, mantenía la cabeza gacha y desviaba continuamente la mirada, traía el cabello enmarañado como siempre. Había pasado tiempo, pero no estaba tan distinto a como lo había visto por última vez.

- Oh... - fue el único sonido que salió entre los labios de Haruka Nanase al ver llegar a la pareja tomados de la mano.

Sousuke sintió como la tensión se apoderaba del cuerpo de Makoto, si no lo hubiese tenido cogido de la mano, muy probablemente estaría corriendo calle abajo para perderse en algún punto. Le dió un suave apretón para tranquilizarlo, daba igual quien estuviese frente a ellos, él siempre le protegería.

- Ha... haru... - susurró Makoto tratando de aclararse la garganta.

- ¿Por esto me molestaste tanto? - Haruka tenía una mirada glaciar dirigida exclusivamente al moreno, ni siquiera fijaba la mirada en el otro muchacho. - Si querías que fuera a la boda, tan solo bastaba con mandar la invitación. No debías ser tan patético.

En ese momento sintió miedo... miedo de lo que podría decir Nanase para herir. ¿A los dos? No, solo a Makoto... No había sido capaz de contarle de su encuentro en la piscina, quería evitarle cualquier molestia... ya tenía suficiente con el dolor que, estaba seguro, ocultaba el castaño en todo momento.

- No recuerdo haberte invitado a ser petulante en mi propia casa. - Hablo duro mientras avanzaba hacia la reja de entrada sin soltar la mano de su compañero.

- Es un país libre. - Esbozó una sonrisa sin gracia y Sousuke frunció el ceño. Se quedaron en un incómodo silencio escudriñando ojos azules en ojos jade y viceversa. El ambiente se había vuelto tenso, como si en cualquier momento uno de ellos fuese a lanzarse sobre el otro para aplastarle el cráneo a golpes. Se podía decir que ese era el humor de Yamazaki.

Sintió calmar el temblor de sus manos - que no estaba seguro de cuando había comenzado - al ser empujado suavemente hacia la reja. De un momento otro parecía que no era él quien protegía a Makoto, si no que Makoto protegía la poca cordura que podía quedar en el lugar.

- Ya abre la puerta, Sou... tengo hambre. - hablo suavemente sin despegar la mirada del suelo. No podía creerlo... ¿Makoto le estaba llamando "Sou"? Y.. ¿Tenía hambre?

Sacó el pequeño llavero de tiburón que Rin le había regalado para abrir la reja.

Hicieron oídos sordos de los gritos de Nanase.


- Ahora... ¿vas a decirme qué fue eso? - Makoto fue el primero en hablar luego de que entraron en el apartamento y dejaban las maletas a un costado.

- No sé a qué te refieres.

- Haru no tenía cómo saber que yo estaba aquí... - Apretó la mandíbula sin despegar la vista de las maletas, no quería ver a los ojos al cobarde traidor... sentía que sus propios ojos se empezaban a llenar de lagrimas. - ¿Tanto deseas deshacerte de mí?

- ¿De qué estás hablando, Makoto? - escuchó los pesados pasos dirigirse hacia él - No tenía idea que él vendría.

- No te creo. - Se mordió el labio inferior. - Ya habías hablado de él sobre mí, ¿no?

Silencio.

- Sousuke. - Replicó seco.

- No es lo que tu crees... nunca le dije que viniera... me lo encontré en la piscina el otro día...

- ¡Entonces es verdad!- Giró sobre sus talones y lo miró con furia, ya no le importaba que lo viese llorar. - ¡¿Por qué?! Por qué tenías que, específicamente, hablarle A ÉL!? - Lo agarró de la camisa sin poder contener la rabia que lo inundaba. Cada vez parecía subir una octava más el timbre de voz. - ¿No te bastaba con tenerme encerrado? ¿AH? ¡No! ¡Tenias que ir con la ÚLTIMA PERSONA que quería ver!

- Te digo que no es lo que tu crees... - Hizo una pausa. - Primero traté de dar con él porque... bueno, ustedes siempre fueron los mejores amigos - Tragó saliva al ver los ojos inundados de lágrimas. Rayos, eso mismo era lo que había tratado de evitar con todas sus fuerzas. - Pensé que te haría bien verlo... que él estaría preocupado por ti y no había podido dar con tu paradero... No tenía idea de, bueno, lo que sea que pase entre ustedes... No sabia que él se había convertido en semejante imbécil - apretó la mandíbula - No podía quedarme de brazos cruzados... No podía quedarme viendo cómo sufrías... ¡tenía que hacer algo, Makoto!

- Tenías que hacerlo... - Repitió ausente - Tenías que sacarme de las vías, tenías que llevarme al hospital, tenías que obligarme a comer- Empezó a zarandearlo con fuerza empujándolo contra la pared.- ¡¿POR QUÉ NO ME DEJASTE MORIR TRANQUILO, YAMAZAKI?!

En ese mismo momento se arrepintió de sus palabras.

- ¡NO DIGAS ESTUPIDECES! - Sousuke agarró con fuerza desmedida las muñecas de Makoto para evitar que siguiera ejerciendo fuerza sobre él - ¡NO VUELVAS A REPETIR ALGO COMO ESO! - Esta vez podía ver la ira y el dolor adueñarse de los orbes color jade que tenía frente suyo. El hombre lo jaló para abrazarlo con desesperación y enojo- No te atrevas a decir algo como eso otra vez... - hundió el rostro en el cuello del castaño, como queriendo grabarlo en su memoria para siempre.

Antes daba lo mismo. Nadie lo esperaba en casa, nadie esperaba una llamada suya... nadie había notado que desapareció de la faz de la tierra por semanas. Solo las pesadillas y la soledad de su departamento lo recibían con los brazos abiertos.

¿Ahora? Ahora tenía a un posesivo hombre rogándole que no abandonara la vida.

Esa fue la última vez que Makoto pensó - o habló - en el suicidio como una vía de escape válida.

- Cuéntamelo.

- ¿Eh? - Makoto levantó la vista hacia Sousuke separando su abrazo.

- Cuéntame qué es lo que sucedió con Nanase Haruka.


- ¿Y se lo contaste? - Preguntó el hombre frente a él sentado en un cómodo sillón de cuero. Makoto levantó la mirada sin separar las manos - El por qué se alejaron con Haru.

Volvió a desviar la mirada paseándola por el cuarto, las paredes estaban pintadas de un suave color melocotón, los muebles tenían libros - de los cuales jamás había oído hablar - y varios peluches esponjosos. Recordó que en ese lugar también se atendían varios niños pequeños. Él no quería sentirse como un niño pequeño.

Suspiró. Estaba en la sesión semanal con el psicólogo.

- Algo... - Apenas llevaban un par de sesiones, pero Sumiteru Tamaguchi parecía conocerlo bastante bien o por lo menos querer tratar de entenderlo. Era el psicólogo recomendado por la misma enfermera que lo había visto en el hospital, se habían encontrado mientras él salia de otra infructuosa cita con el psicólogo del hospital. Pero Sumiteru-san era distinto.

En primer lugar no lo miraba con lástima, tampoco con reproche ni cansancio infinito de ver los mismos casos todos los días, se mantenía atento, con el suficiente contacto visual como para tranquilizarlo y lograr que Makoto se abriera un poco más.

- Eso es positivo, ¿no? - Sonrió afablemente el hombre, apenas haciendo una anotación en su cuaderno. Llevaba el cabello corto y peinado hacia atrás, apenas unos mechones se escapaban hacia su amplia frente. Tendría alrededor de 35 años.

- ¿Lo es? - Preguntó - En realidad no sé si le conté todo...

- Claro que sí. - le sonrió- Significa que empiezas a confiar más en Sousuke, ¿no te parece?

Asintió pensativo. Pasaron un par de minutos en completo silencio.

- Entonces... ¿qué le contaste a Sousuke?

Makoto titubeó un momento.

- Con Haru siempre fuimos como hermanos, - comenzó a narrar Makoto- nunca nos separamos por mucho tiempo, nos conocíamos mejor que cualquier persona - Sentía la necesidad de explicar un poco su relación antes de decir cualquier cosa, pero terminó guardando silencio.

- ¿Él también se vino a Tokio después de graduarse, cierto?

- Si... en un inicio Haru no tenía tan claro qué hace luego de la escuela, pero al pasar las nacionales él quedó completamente convencido de que quería seguir nadando.
Yo siempre supe que no podría seguir una carrera profesional de nadador olímpico como él o Rin; lo mío iba más en enseñar a los niños.
Entonces vi la posibilidad de estudiar en Tokio... tal vez no conseguiría una beca deportiva, pero con el examen de ingreso logré una beca académica parcial. - Se acomodó nuevamente en su sillón evitando mirar directo a Sumiteru - Así es que al final ambos nos mudamos a la ciudad. Al principio todo seguía más o menos igual que siempre: Pasaba a buscarlo temprano, desayunábamos y salíamos, él a su entrenamiento y yo a clases. - Hizo una mueca de algo que el psicólogo solo pudo describir como añoranza - Al pasar las primeras semanas me dí cuenta que la universidad era realmente... difícil. - Guardó silencio sin estar muy seguro sobre cómo continuar.

- ¿Te costó acostumbrarte a la ciudad? Recuerdo que me dijiste que siempre habías vivido en tu pueblo natal con tu familia.

-En Iwatobi - asintió.

- ¿Haru y Sousuke también son de ahí? ¿Y Rin?

- Sí... nos conocíamos desde niños. Todos nos dedicábamos a la natación en nuestros clubes. Participamos en competencias, pero los más interesados eran Rin y Haru.

- ¿A ti no te gustaba competir?

- No me emocionaba realmente... - lo pensó un segundo - ... creo que me bastaba nadar con mis amigos.

- Volvamos un poco a lo que me decías antes, sobre lo que le contaste a Sousuke.

- Me dediqué cada vez más al estudio. Deje de ir a buscar a Haru por las mañanas, y no lograba desocuparme a tiempo como para juntarnos en las noches... solía ir a nadar a su club de natación para pasar tiempo juntos... pero... nos fuimos distanciando... supongo que me culpa por ello. - terminó hablando casi en un susurro.

- Ya veo.- El psicólogo hizo un par de anotaciones más y contempló al muchacho: se veía mejor que la semana anterior, pero mantenía esquiva la mirada y su postura, encorvada. También notaba que debía estar cansado. Como Makoto no siguió narrando nada más, decidió cambiar de tema. - Entonces ¿cómo va todo con Sousuke?

- Bien... supongo... - se preocupó cuando le dije que no estaba durmiendo bien otra vez.

- Se nota que es un novio cariñoso.

Detalles. Ése era el detalle que le daba mucha vergüenza revelar: no eran novios de verdad, fue solo el invento de Sousuke para que lo dejaran pasar sin problemas en el hospital, y se había alargado al punto de vivir juntos, ahora hasta Haru debía pensar que eran novios.

- Supongo.

- Es un gran chico.

Solo afirmó con la cabeza, sin atreverse a confesar que lo máximo que habían hecho como pareja era estar abrazados en la cama mientras Makoto le contaba su historia en Tokio.


Extra: Laptop Yamazaki Jr.

- No seas cobarde.

- Te dije que lo podía hacer solo.

- Sí, ya veo lo bien que lo manejas. - Sousuke se cruzo de brazos alzando una ceja - Seguro que lo está esperando, ya hablaron por email antes.

- ¡Te dije que no miraras el historial!

- Pero es mí computador en mí casa, por lo tanto, es mí historial con tus páginas porno en él. - Sonrió al ver como Makoto empezaba a ponerse rojo como tomate, en realidad sí había revisado el historial, pero no había ninguna página porno en él... A no ser que su obsesión por los vídeos de gatos pudiese ser considerado porno.- Solo envíalo.

- No es tan sencillo...

- Claro que lo es. Mira - se incorporó para dar un par de clicks- ¿ves? A esto se le llama tecnología, Tachibana.

- NONONONONONONONO - Makoto sentía que se le iban todos los colores del rostro. Había enviado el informe sin creer que estuviese realmente perfecto. O listo... al menos. - ¡ESTÚPIDO, SOU! - Nuevamente el moreno se había ganado unos golpes en el brazo.


Bien! por fin editado el capitulo 4. En realidad tuve una noche muy apasionada con este fic ... :P tengo casi listo el capítulo 5, solo falta editarlo para publicarlo.

Okey, aqui en realidad no se habla de forma concreta lo que sucedió entre Haru y Mako, eso irá más adelante... my por baby :( Les juro que en el fondo de mi corazón Haru me cae bien! pero por qué le hago esto? Definitivamente yo soy la mala persona... hasta yo estoy odiando al Haru de este fic !

Bytheway: de nuevo muuuuuuuchas gracias por los reviews! me emociona mucho ver que hay gente que le ha gustado la idea y como se va desarrollando! así es que muchas gracias a todos los que se han dado el tiempo de leer y dejar un comentario de apoyo :)

Y no, no hay beso aún, no hay sexo desenfrenado, solo manitas tomadas y un abrazo desesperado... porque la trama pide seriedad! (okno) Supongo que no es momento aun de esas cosas.