Disclaimer: Free!, historia y personajes originales no me pertenecen, solo aquellos hechos narrados en este escrito proceden de mi completa autoría.

Nota: Esta vendría a ser la continuación del oneshot titulado "Makoto Tachibana es una mala persona", por si no lo han leído, les recomiendo hacerlo antes de continuar. En realidad no afecta en nada a la historia, pero ese es su origen.

Pairing: Sou x Mako


Escape.

Capítulo 5:"Un tiburón en la ciudad".

- ¿Una historia? ummh - Sousuke continuó tecleando en la laptop sin haber reparado realmente en las palabras del chico.

- Al menos para justificar un poco... - hablaba Makoto desde la tina con la puerta entreabierta.

El moreno asintio de forma ausente regresando su atención al libro abierto que tenía en el capítulo de "Ácido-base y su compensación metabólica" para volver a teclear en la laptop. Se restregó los ojos y volvió a hundirse en el libro contrastando con lo escrito en la pantalla. Rin le había enviado un mensaje avisando que al día siguiente llegaría al aeropuerto de Tokio, y que tenia el "deber de escudero olímpico" de ir a recogerlo. No se sorprendió para nada, estaba acostumbrado a aquellos arranques desprevenidos del pelirrojo, pero Makoto casi y había entrado en pleno ataque de pánico tratando de planear qué hacer mientras Matsuoka se quedaba en la ciudad.

- Puedo volver a mi departamento por unos días.

- ¿A ese centro radioactivo post apocalíptico? No lo creo.

- ¡Agg! ¡No puedo quedarme aquí mientras Rin también esté! - Discutía saliendo del baño con el pijama puesto y una toalla sobre la cabeza- Podría empezar a pensar mal - alargó la ele de la ultima palabra con la lengua.

- Y te dije que solo serán unos días. Luego se ira a Iwatobi a ver a su familia. - Hablaba sin despegar los ojos de la pantalla - Además, tu ya vives aquí. Tenemos el futón para que él duerma.

- No voy a dormir contigo en la cama - Alegó sonrojándose, pero al no obtener respuesta se acercó cerrando la tapa de la laptop casi atrapándole los dedos - Al menos pongámonos de acuerdo en una historia!

- ¿Qué hay de malo con la de ser novios?

- No lo somos.

- Rompe mi corazón, Tachibana-senpai.

- ¡Sou! ¡Te hablo en serio! Quizás qué cosas le puede haber contado Haru...

- Está bien, está bien - le trató de tranquilizar - algo se me va a ocurrir.

Y, bueno, así fue como llegaron a la escena de Rin Matsuoka escudriñándolos con su aguda mirada mientras Makoto se concentraba en la sopa para cenar y Sousuke bebía de su taza de té.

-Muy bien, déjame ver si entendí. - El ambiente era extraño dentro del departamento. - Estás herido del hombro... otra vez. - Hizo énfasis en las últimas palabras.

- Resentido. - Corrigió.

- ¡Es lo mismo! - Golpeó ambas manos en puños sobre la madera. Respiro hondo- Y Makoto está cuidando de ti mientras te recuperas. - Rin enarcó una ceja al resumir apenas en un par de oraciones el extraño relato que su amigo le había contado.

- Así es - Asintió con suficiencia.

- Mentira. - Sentenció el pelirrojo. - ¡Ustedes están saliendo y no son capaces de aceptarlo en público!

Tachibana se atragantó al escuchar mientras probaba el avance de la sopa en la estufa. Definitivamente eran malos para mentir.

Había adelantado su viaje a Japón para darle una sorpresa a su mejor amigo y aprovechar de descansar antes del Nacional de Natación en Australia, aunque definitivamente no había esperado encontrar a Sousuke junto a Makoto esperándolo en el aeropuerto ¿Por qué no habían sido capaces de hablar abiertamente de su relación?

- ¡Lo sabia! - sonrió con picardía - dime, Sou ¿qué treta usaste para conquistar a Makoto? ¿Flores? ¿Chocolate? A él siempre le ha gustado mucho lo dulce... oh - cambió el tono de voz a uno muchísimo más sugerente mientras se inclinaba sobre la mesa para estar más cerca del moreno - aplicaste tu sex-appeal de nadador retirado y universitario intelectual, ¿cierto?

No pudieron evitar explotar en carcajadas mientras un sonrojado Makoto servía la cena.

Aquella primera noche estaba nervioso. Muy nervioso. A pesar de haberse tomado la pastilla para dormir no podía mantenerse lo suficientemente sereno como para conciliar el sueño. No es que nunca hubiese dormido con alguien más en la misma cama, en distintos tipos de ocasiones y relaciones, pero no era lo mismo teniendo a Matsuoka tan fijo en él. Tampoco ayudaba que Sousuke le rodeara con un brazo la cintura.

Tendría que poner en acción alguno de los ejercicios de respiración que Sumiteru-san le había obligado a ver en internet.

Makoto Tachibana era un gran estudiante. Dedicado y sobresaliente. Por eso, ninguno de sus profesores se negó a darle permiso de entregar los avances de trabajos pendientes por email sin necesidad de asistir a clases.

"Vuelve cuando te sientas mejor" le habían dicho, pero eso no era tan sencillo para el pestilente-ratón-de-biblioteca-Tachibana, no. Él era de los estudiantes que no faltaban a clase, tomaba apuntes , grababa audios de las explicaciones y hacía toda clase de preguntas en clase. Nadie podía superar sus resúmenes.

Por eso, más frustrado se sintió cuando al segundo día de la visita de Rin- fue nombrado como "guía turístico oficial olímpico". Matsuoka tenia toda una lista de lugares y exposiciones pendientes en la capital. Y ya que Sousuke continuaba teniendo sus clases habituales, toda la responsabilidad caía en Makoto. Sentía como un incipiente dolor empezaba a alojarse en la parte frontal de su cabeza cuando salían del museo de historia para ser arrastrado dentro de una heladería.

- Oye - observó a Rin poner un rostro serio- Sé que no es de mi incumbencia, pero... ¿estás bien?

- Solo me duele un poco la cabeza, no es nada, seguro que sera el hambre. - Evadió la mirada de su amigo fingiendo estudiar con detenimiento el menú plastificado del local - Con el helado se me quitará.

- Te estoy hablando en serio, Makoto - Replico firme. El aludido no pudo evitar levantar la mirada para encontrarse con los preocupados ojos rojizos - Anoche te escuché gritar en sueños... otra vez.

Estiro sus labios hasta formar una sola linea recta. Rayos, no se había dado cuenta de que seguía gritando por las noches.

- Sou no me quiso contar nada... pero es muy obvio de que hay algo que te está pasando. - Alargó sus manos para tomar entre ellas la de Makoto - ¿Qué es lo que te pasa?

- Seguro que Haru ya te habrá dicho. - Murmuró volviendo a desviar la mirada.

Rin lo miró extrañado.

- La última vez que hablé con él... fue para pedirme la dirección de Sou... y preguntarme si sabia algo de ti. -Makoto volvió a observarlo sorprendido - Así que cuando los vi juntos con Sousuke, pensé que a eso se refería Haru.

- Oh... - Así es que no le había hablado después de su encuentro.

- Makoto, sabes que puedes contar conmigo para lo que sea.

Era, otra vez, la oración de buena crianza que todos soltaban.

- Gracias, Rin.

- ¡ Es en serio ! - Agarró firme la mano entre las suyas - No dudes de mí.

Sintió un alivio inesperado. No tenía que repetir el mismo párrafo que sonaba a reunión de alcohólicos anónimos:

"Hola, soy Makoto Tachibana y traté de suicidarme en el tren. Tomo dos pastillas alargadas en la mañana y una redonda en la noche. Pero ya estoy bien" Plus, una sonrisa.

No.

- Haru me odia, yo lo se - Ahora sentía la real necesidad de soltarlo todo... Todo lo que había sucedido desde su llegada a Tokio. No de conversar y analizar... si no de soltarlo todo y dejarlo como otra de sus pesadillas nocturnas.

Rin estuvo a punto de replicar,pero Makoto levantó su mano libre para acallarlo antes de que le interrumpiera.

- Cuando estaba en primer año... la universidad se había vuelto dura...

En ese entonces Makoto Tachibana aún conservaba aquel físico de natación y su rostro se veía saludable, cansado, pero saludable. Estaba en época de exámenes y requería estudiar arduamente si quería conservar la beca parcial. De lo contrario podía peligrar su estado financiero familiar y , con eso, si permanencia en la universidad.

Haru estaba realmente entusiasmado con su participación en el equipo al que había ingresado. A pesar de que, en un inicio, era solo un suplente, podía seguir nadando tanto como quisiera. Incluso le alentaban a hacerlo más seguido y con mayor ímpetu. Lógicamente pasó rápido a formar parte del equipo titular: trabajaba e sus tiempos de crol, inclusive se atrevió - por recomendación del entrenador - a probar otros estilos. Se sorprendió un poco al verse cómodamente nadando de pecho.

- Sera el jueves a las 11 am en el Tange Kenzo. - Le informó Haru mientras bebía de su jugo con la pajilla. Makoto apenas levantó un poco la mirada de sus apuntes de Bases teóricas.

- No hay problema, Haru-chan - le sonrió - Tengo un examen en la mañana ese día... pero llegaré lo antes posible.

No llegó a la competencia a tiempo. Cuando alcanzó a visualizar la piscina olímpica, Haru ya había salido del agua llevándose el primer lugar. En un inicio el moreno trato de restarle importancia, que no era su culpa tener exámenes, clases, inclusive las salidas prácticas que le tomaban semanas enteras. Pero eso se repitió una y otra y otra y otra vez.

Cuando ya iban a cumplir los dos años completos viviendo en la ciudad Haru explotó sin previo aviso al ver a Makoto dormitando en el asiento del complejo deportivo. Le dolió. Por primera vez había quedado en quinto lugar, fuera de las posibilidades de clasificar, y Makoto estaba ahí, durmiendo, sin importarle nada más que el maldito libro que abrazaba.

Se lo arrancó de los brazos y lo estampó en el suelo perdiendo los estribos.

No hablaban nunca, no lo visitaba, no comían juntos, no nadaban juntos. No eran más los hermanos que siempre habían sido, y, es más, a Makoto Tachibana parecía no importarle en lo más absoluto.

- Te quedaste dormido... en la competencia...? - Rin no podía creer lo idiota que era Haruka.

- Sí. - un sonrojo avergonzado tiñó levemente sus mejillas. - Haru se molesto mucho. Yo también lo habría hecho en realidad. Fue la primera vez que quedó completamente descalificado del torneo regional en la primera carrera. Seguro que estaba frustrado. - Hubo un silencio mientras la camarera se acercaba preguntar si todo iba bien.

Makoto revolvió su copa de café helado sopesando sus próximas palabras mientras Rin comía furioso su banana split.

- La verdad es que Sousuke me salvó la vida. - El pelirrojo lo miró sin entender. - No de forma metafórica, si no que... - soltó aire tratando de relajarse - pues... es verdad que sí se lastimó el hombro... y es mi culpa... se lanzó tras de mí en el subterráneo - empezó a acariciar su cuello posterior con la palma de su mano mientras que Matsuoka iba, de forma lenta y paulatina, abriendo más y más los ojos. - Estuve un par de semanas en el hospital... ¡No es que estuviera herido de gravedad o algo así!, más que nada estaba deshidratado y enflaquecido - se apresuró a aclarar - y temían que me tratara de lanzar al vacío otra vez... Me dejaron salir después de que Sou jurara que él me iba a cuidar así que... - observo al pelirrojo que estaba a punto de romper a llorar- ... no me mires así, Rin... te juro que ya estoy mejor.

Y no, Matsuoka Rin no pudo dejar de llorar hasta que su banana split estuvo completamente derretido.


Extra: Shoujo del bueno.

Durante ese día de compras, Rin le obsequió un celular a Makoto.

"Un celular olímpico de parte de un nadador olímpico" le había dicho mientras le colgaba una orca bebé.

- Entonces puedes tener aquí el correo de la universidad, y en este otro lado esta el personal.

- Ohh.. ya veo.

- ¡Mira! También puedes descargar aplicaciones. - hablaba emocionado el pelirrojo sacando su propio celular para mostrar sus aplicaciones.

- ¿De qué es esa? - preguntó apuntando un pequeño ícono azul con líneas blancas.

- FanFiction ... - sonrió con suficiencia. - ¡Debes probarlo, Makoto! ¡Es un mundo maravilloso!

- No lo vayas a contagiar con tu fanatismo shoujo, Rin - amenazó Sosuke mientras revisaba la cajita del aparato que configuraban los otros dos.

- ¡Se llama literatura! Tu no sabes de eso porque eres un cabeza dura, Sou.


Hola! listo el capítulo 5, donde se revela de forma más concreta la pelea de Haru y Makoto (estúpidoHaru).

Dato: el Tange Kenzo es un sitio real: su piscina y pabellón polideportivo fueron construidos para los Juegos Olímpicos de Tokio en 1964. Las imágenes son bellas, una gran obra arquitectónica! (fin del comentario intelectual)

Hoy fue capítulo doble porque, como ya dije en el anterior, tuve una noche de pasión con el fic.

Ojalá es haya gustado :) si no... sorrynotsorry.

jajaja mentira!

Muchas gracias por los comentarios de apoyo!