Disclaimer: Free!, historia y personajes originales no me pertenecen, solo aquellos hechos narrados en este escrito proceden de mi completa autoría.
Nota: Esta vendría a ser la continuación del oneshot titulado "Makoto Tachibana es una mala persona", por si no lo han leído, les recomiendo hacerlo antes de continuar. En realidad no afecta en nada a la historia, pero ese es su origen.
Pairing: Sou x Mako
Escape.
Capítulo 6:"Si abres la boca...".
Miró la pantalla de su celular para cerciorarse de que el lugar al que iba a entrar era el correcto; Rin le había enviado un mensaje con la dirección de la heladería donde estarían esperándolo con Makoto para cuando terminara con sus clases. Era un local relativamente pequeño con un mostrador amplio lleno de distintos colores y sabores de helado, buscó con la mirada hasta dar con una cabellera roja y una castaña juntas -demasiado para su gusto- a grandes zancadas avanzó hasta ellos .
- Oe... - Sousuke se acerco hasta la mesa con el cejo fruncido, pero quedó confundido al ver como Rin casi asfixiaba a Makoto abrazándolo del cuello - ¿Qué le hiciste a Rin?
El aludido levantó la mirada saltando de su silla para colgarse de los hombros de su mejor amigo.
- Ya lo rompiste... - bufó acariciando los cabellos rojos.
- ¡Estúpido, estúpido, Sou! - Rin golpeaba infantilmente en el amplio pecho del moreno con abundantes lágrima recorriéndole el rostro. - ¿Por qué no me dijiste?
Esbozó una sonrisa de comprensión ante la situación.
- Porque te ibas a poner a llorar. - Trató de hacerlo sonar como un insulto, solo para molestarlo.
- ¡Estúpido, estúpido, estúpido! - Había vuelto a llorar profuso mientras trataba de parecer furioso.
- Ya, Rin. - Sonrió Tachibana con pesar - Fui yo el que no quería que alguien se enterara.
- Entonces... ¿Haru no lo sabe? - Los supuestos novios intercambiaron una mirada que Rin no supo interpretar. Se soltó de Sousuke y ambos tomaron asiento en la redonda mesa, cada uno a un costado del protagonista de tal historia.
Makoto desvió la mirada tomando su copa vacía para mantener las manos ocupadas. Se mordisqueó el labio sopesando las palabras, no era algo de lo que realmente tuviera ganas de conversar.
- Yo... - sus palabras eran demasiado suaves - realmente... no sé si quiera que Haru lo sepa.
- ¿De qué estás hablando? Claro que le gustaría saber qué ha sido de ti... seguro que sus problemas se arreglarían de inmediato
- No - sentenció Sousuke fijando la mirada de aguamarina en el castaño que seguía toqueteando la copa vacía - Nanase perdió todo derecho a saber de Makoto desde el momento en que le hizo daño.- Y en un acto reflejo estiró la mano para tomar la del aludido.- No voy a compartirlo con ese demonio.
A Rin se le erizaron los cabellos de la nuca; a pesar de haber escuchado la historia, seguía sin poder ver la envergadura real del asunto, un mundo donde Makoto y Haruka no estuviesen en la misma sintonía parecía haber quedado en el pasado después del campeonato Nacional de hacía tres años.
Pero no... ahí estaba la misma incomodidad del pasado. Reptado entre sus piernas y alojándose en las gargantas de todos.
- Agg tu no tienes remedio, Sou - Hizo una pausa el pelirrojo revolviéndose el cabello - Entonces supongo que deberías aprovechar tu tiempo libre - se giró a mirar a Makoto.
- ¿A qué te refieres? Aún tengo que conseguirme unas clases para revisar, seguramente Sugawara tendrá el audio de la lección - se detuvo al ver el gesto desencajado de los otros dos - ¿Qué? Quiero volver a la universidad cuanto antes.
Rin cruzó mirada Sou, sopesando la reacción que tendría este. Pero ya lo había adivinado, lo estaba fulminando con los ojos.
- ¿Por qué no vienes a Iwatobi conmigo?
Cuando Rin habló, no pudo evitar dar un pequeño apretón a la mano que Sou le sostenía.
Había pasado poco más de medio año desde la última vez que los había visto (y aquella ocasión no había sido realmente memorable).
En esa oportunidad era el cumpleaños de los gemelos y habían estado bombardeándole el celular con mensajes de texto y llamadas a altas horas de la noche.
...
"Onii-chan! No olvides nuestra fiesta (づ◕ᗜ◕)づ"
...
"Recuerda que a mi me gusta la vainilla, Ran es más de pistacho ヽ(❍∀❍)ノ"
...
"Ya salió el nuevo Mortal Kombat, oniichan! (✧ᗜ✧)"
...
"Onii chan! convence a mamá para que haga tres pasteles! (ಠᨓಠ)"
...
Con el poco sueño y la entrega del informe del taller de basketball que había realizado hace poco, realmente y - por primera vez en la vida- encontraba que sus peqeños hermanos eran demasiado molestos respecto a sus regalos de cumpleaños. Finalmente les compro unos muñecos de la nueva serie que estaban transmitiendo en la TV, seguramente les iban a gustar.
Llegó la noche anterior al pueblo. Su padre pasó a buscarlo a la terminal y solo hizo un comentario que rechazó con una sonrisa simple:
- ¿Haru no vino?
- Está ocupado.
Volvieron a conversar de otros temas como la universidad y si es que estaba comiendo bien; notaba que había bajado un poco de peso.
- ¡ONIIIII-CHAAAAAAAAAN!- Fue el coro que lo recibió apenas hubieran cruzado el umbral de la casa. Ran y Ren le saltaban encima y le hicieron caer antes de poder sacarse los zapatos. - ¿Qué nos traiste? ¿Qué nos trajiste? - preguntaron a coro.
- Ya, niños, dejen descansar a su hermano, apenas viene llegando y no lo dejan respirar. - los reprendió su madre mientras se secaba las manos con el delantal de cocina.- Bienvenido, Makoto - le sonrió.
Entonces soltó la misma maldita pregunta sin poder ocultar su inocente sorpresa:
- ¿No viene Haru?
uevamente volvió a forzar la sonrisa.
- No, está ocupado.
-Ohh, es una lástima. Iba a prepararle saba para que se llevara a casa. - Se dio media vuelta para volver a la cocina- Entonces, ¿ podrías ayudarme con las decoraciones del pastel?
Makoto asintió. Dejó el equipaje en la habitacion y unos momentos después ya estaba batiendo el glaseado junto a su madre en la cocina.
- ¿Cómo va la universidad?
- Es complicada, pero he logrado avanzar. Dependiendo de las calificaciones del examen de la próxima semana, Yukawa-sensei dijo que me dará la recomendación para la escuela de verano en el club deportivo.
- ¡Eso es excelente! Se nota que te has estado esforzando mucho - sonrió su madre llenando la manga de glaseado de colores para escribir el mensaje del pastel - ¿Cómo ha estado Haru-chan? me sorprende que no haya venido.
Makoto desvió la mirada volteándose para enjuagar sus manos en el lavaplatos.
- Supongo que bien.
- ¿Cómo "supongo"? ¿Discutieron o algo así? - no dejó de prestar atención a la escritura del pastel. - No te preocupes, sé que se arreglaran.
El muchacho separó los labios, no tenía ganas de hablar de ello.
- Seguro.
- ¿Cómo lo está haciendo con sus tiempos? Seguro que estará estresado porque nadie le manda saba al jugo después de entrenar - rió suavemente - Hablé con su madre el otro día. Me contó que quedó fuera del regional. ¿Tu lo viste competir ese día?- Escuchó algo similar a un "claro.. estuve..." de parte de su hijo.- Ya se repondrá y seguirá adelante con todo, ya lo verás.- Habló emocionada la mujer dejando el glaseado a un lado para observar la obra maestra que tenía por pastel. Sus pequeños no cumplían trece años todos los días.- Alcanza las chispas, Ma...koto? - se dio cuenta que ya estaba sola en la cocina.
Se había marchado a su habitación. Apenas colocó unas sábanas en el colchón y se propuso dormir, hasta que recordó el examen que se avecinaba y sacó los apuntes para repasar hasta quedarse dormido.
Al día siguiente acompañó a su madre a comprar los últimos bebestibles para la fiesta, iban subiendo las escaleras de piedra hasta pasar la casa estilo antiguo de la familia Nanase. Por suerte los padres de Haru se encontraban de viaje fuera del país.
"Bueno, al menos ahora todo será sobre Ran y Ren. No más Nanase Haruka" pensó esbozando una pequeña sonrisa llegando al mirador donde se haría la fiesta de cumpleaños.
Pero no había nada más lejos de la verdad.
Haru era prácticamente una celebridad en el vecindario: muchos lo habían visto competir en la escuela, y ahora querían saber de primera mano como le iba al delfín de Iwatobi en la gran ciudad.
En un inicio, Makoto contestaba con evasivas corteses, luego se concentraba en los juegos de los niños; incluso se animó a participar jugando a la pelota en un partido con los amigos de Ren.
Justo le anotaron un gol cuando vio llegar a Nagisa y Rei. Corrió y les abrazó antes de darse los típicos saludos luego de tanto tiempo.
- ¡Mako-chan! Estás muy delgado - observó el rubio sin salir de su asombro.
- ¡No sea tan descortes, Nagisa-kun! - puntualizó Rei mientras le entregaba una bebida al castaño.
- No es nada - Makoto aceptó el vaso bebiendo sediento el líquido, a pesar de apenas haber jugado solo unos minutos, se sentía sudoroso y cansado. - Gracias.
- ¡Por fin juntos! - exclamó Nagisa antes de mirar a todos lados buscando a alguien -oh... ¿No está Haru-chan?
Ni un día completo había pasado en casa y todo lo que escuchaba era sobre Nanase Haruka.
Una vez hubo terminado la fiesta entregó a sus hermanos sus regalos (ellos los recibieron con emoción, rasgaron el papel con entusiasmo y vieron el contenido con decepción), para luego tomar sus cosas y regresar a Tokyo en el primer tren que encontró. Volvió a enterrarse en sus libros y la soledad de su apartamento.
Claramente sus padres se habían molestado con él por tal actitud y lo llamaban constantemente para reprenderlo y exigirle que se disculpara con sus hermanos, pero este se negaba en un principio para pasar dejar de contestar sus llamadas. Después de un tiempo, ellos también dejaron de llamar.
Por eso fue tal la sorpresa de la señora Tachibana al recibir la llamada de su hijo mayor anunciando su visita por un par de días.
Ahora su hijo estaba ahí. Por fin lo volvía a ver... estaba delgado, ojeroso.
- ¡MAKOTO! - lo estrechó en sus brazos al igual que cuando era pequeño.
- Ya estoy en casa
El día avanzaba lento, agonizante, demasiado para su gusto, y, para peor, no era capaz de prestar completa atención a la presentación que hacía el profesor sobre la mecánica del corazón. Es que todos sus pensamientos terminaban en el mismo centro del universo: Tachibana Makoto.
Llevaban tiempo viviendo juntos. Convivían en una rutina flexible que se adaptaba con facilidad a sus necesidades actuales; tenía tiempo para asistir a clases, hacer los trabajos pendientes e ir a la rehabilitación; incluso podía darse el lujo de acudir alegremente a la piscina una vez por semana (a veces Makoto tenía humor para acudir también, ésa era la parte alegre). Pero ya habían pasado dos días (¿realmente habían sido solo dos días?) y sentía en falta al castaño.
- ... en el nodo sinusal, si este se altera, entonces la actividad eléctrica del corazón... - definitivamente debía tratar de poner atención al maestro. Observó sus pobres anotaciones... suspiró agotado... luego tendría que pedir el libro de tratado de cardiología para suplir ese contenido; Makoto seguramente manejaba el tema y podría ayudarle. Pero él era justamente la fuente generadora de aquella inexplicable sensación de ¿vacío? ¿pesadumbre? No sabía cómo describir aquellas cosas que sentía cuando estaba lejos de él.
Volvió a cojer el lápiz para anotar aquellas diferentes formas de arritmias del corazón.
Ugh... definitivamente iba a ser un largo día.
Desde el momento en que lo tuvo entre sus brazos ése fatídico día, se sintió extraño, como si el centro del universo se hubiese movido hacia algún sitio desconocido para él.
Luego estuvo a su lado en la cama del hospital; se veía tan frágil y tan precioso, pero cuando despertó, no pudo evitar que el corazón se le hiciera pequeñito y temiera que se le fuese a romper en pequeños trocitos. Makoto dejaba vagar su mirada por la ventana todo el día... no era capaz de dejarlo solo, al menos hasta encontrar a quien él necesitara, se puso a trabajar en ello, Tachibana se lo hacia difícil, pero no fue imposible, se sentía feliz cuando por fin dio con el paradero de Nanase, aunque se arrepintió profundamente de ello.
Haruka Nanase no había hecho más que aparecer una vez frente a Makoto UNA VEZ, y había destrozado gran parte del arduo trabajo; lo hizo perder el apetito otra vez y las pesadillas nocturnas se habían intensificado. Maldita sea Haruka y toda su descendencia.
La visita de Rin había sido de gran ayuda: le permitía confiar que Makoto estaría bien y acompañado, incluso se había abierto a hablar de sus problemas... ¡Empezaron a dormir juntos! ¿por qué no lo había hecho antes? De esa manera le era muchísimo más fácil calmar los gritos nocturnos sin levantarse de la cama.
- Entonces la Taquicardia Paroxística Supra-ventricular o TPSV se produce por interrupción brusca de la actividad de... -
Con pesar, recordó el rostro desencajado de Makoto al recibir un correo de la universidad.
Se había estado atrasando con algunas clases y - a pesar de lo que dijieran sus profesores de cátedra - los altos mandos de la facultad creían que lo más sano sería cogelar el año. Esto lo indignó de sobremanera. Regresó a su estado de autodestrucción al obligarse a regresar de lleno a las clases y al estudio, pero Sousuke no dejó de recibir mensajes suyos pidiéndole que lo sacara del atestado salón, presa del pánico y la ansiedad de estar rodeado de tanta gente.
Después de discutir, gritarse u querer golpearse hasta los ancestros, Makoto aceptó la invitación de Rin a Iwatobi. Iría ver a sus padres y conversaría con ellos el asunto.
- entonces se crea un foco auricular ectópico del mismo, que dispara repetidas veces y muy rápidamente, llegando a tener una frecuencia cardíaca de 180 latidos por minutos ... hay pacientes que refieren sentir que se les escapa la vida de las mano -
Un corazón acelerado, que le daba la sensación de muerte inminente... eso sentía mientras trataba de aceptar que Makoto se iría de su vida.
Lameeeeeeento la demora (en realidad no) este es un capítulo que demore bastante en escribir y transcribir y editar... y o edité una y otra y otra y otra vez... aún no sé si realmente está listo, pero la historia debe continuar. Pero HEEEEEY! ya lleva poco más de una semanita escribiendose, no soy tan genial :c
Pobre Sou :( no quiere quedarse sholito ahora después de tener tanto Mako... MY POOR BABY!
Me han llegado varios mensajes de gente a la cual le ha gustado el fic y otros que se han sentido identificados con los personajes (llamese Mako y Haru), y me hizo cuestionarme mucho el seguir escribiéndolo... no quiero poner el por qué ahora.. pensé en dar las explicaciones respectivas y abandonarlo, sin embargo, luego de meditarlo mucho, decidí continuarlo... pensé en explicar aquí los motivos, pero creo que podrían matar la gracia de la historia si lo revelo ahora. Por lo tanto, cuando termine el fic, escribiré unas últimas palabras muy especiales.
MUUUCHAS GRACIAS por los reviews y mensajitos, me gusta saber si les gusta y que no les gusta c: Me ayudan a aceitar mi escritura.
Alguien por ahí me preguntó que por qué beben tanto té? jajajaja bueno, soy de quien cree que las mejores conversaciones salen con una tecito entre las manos.
Ahhh tengo una idea de un pequeño fic extra sobre Kisumi para aligerar mi mente, asiq quizás QUIZAS lo escriba y lo suba como idea loca... Príncipedelchicleit'scomming
