Escape.
Capítulo 8:"… te extraño".
Recostado en la cama con el edredón cubriéndole hasta la nariz respiraba manteniendo los ojos cerrados.
La habitación a oscuras a pesar de que era pleno día fuera, ese ambiente se sentía más acorde a sus sentimientos y emociones actuales... era como un triste anochecer. Era extraño. Se sentía extraño. Una calma forzada… algo así como el agua estancada.
Era el primer día en que el frío se sentía tan palpable que generaba vaho saliendo de ente sus labios; podía levantarse a prender la calefacción, pero prefería quedarse en esa misma posición fantaseando con Sousuke. Acurrucado en posición fetal con las manos entrelazadas, si cerraba los ojos podía jurar que sentía el roce de una piel ajena acariciándolo, así como un tibio aliento tras la oreja.
Pero la fantasía no podía durar tanto más, pronto llegó su madre a abrir las cortinas de la habitación y obligar a tomar un baño y bajar a desayunar.
No sentía pena, tampoco miedo al subir al tren. Eso era bueno. "Definitivamente estás progresando" le había sonreído su madre.. Pero tampoco sentía alegría... Lo detestaba… a primera hora de la mañana le esperaba un contundente desayuno que no tenía ganas de probar. Un poco de alimento y obligado a beber algún líquido con las pastillas alargadas. Engañar a sus padres no era tan sencillo como lo fue con Sousuke… él confiaba en que al tragar el té las pastillas también fuesen a su destino, pero Makoto se ingeniaba para ocultarlas bajo la legua y después escupirlas en el baño. Sus padres – por el contrario – no se fiaban de él, le obligaban a abrir la boca y revisaban cada rincón hasta quedar satisfechos. Al principio ellos mismos le ponían las pastillas en la lengua… ya no tenía ganas de luchar… solo se dejaba hacer y deshacer.
- Se buen chico y toma tu medicamento, Makoto – Sonrió la mujer dejando el humeante tazón de sopa miso frente a él – El médico dijo que sería raro al principio, pero ya te acostumbrarás.
¿Cuánto tiempo sería el "acostumbrarse? ¿Semanas? ¿Meses quizás? No creía que fuese ha suceder jamás, además – en realidad – apenas si sentía la diferencia entre uno y otro día, pero definitivamente no se lograba acostumbrar a las benditas pastillas... le generaban dolor estomacal y querer correr al baño a toda velocidad en la mañana.
Les había contado la verdad. Toda. Quizás lo único que se guardo fue la intensa relación que se había forjado entre Sousuke y él... la primera reacción de sus padres fue... linda. Se abrazaron, lo acunaron y arrullaron como un pequeño cachorrito herido… herido y muy cansado. Luego fue tal cual como más se lo temía: Estaba ahí, atado, drogado ¿No era lo mismo de lo que había querido escapar? Al menos no tenía las amarras a la cama del hospital, no tenía gente tras la puerta dos veces al día discutiendo sobre su estabilidad mental. Las pastillas debían de estar haciendo algo en su interior, cada vez se sentía menos ansioso, se encontraba en un modo automático la mayor parte del tiempo. Pero podía fingir con naturalidad: Sentía el rostro pesado, incapaz de sonreír, de llorar… definitivamente drogado.
Las noches aún eran duras: sin dormir más de cuatro horas aun con los ansiolíticos a tope. Soñando pesadillas, ahora sin abrazos que lo calmaran… era un martirio.
Le confiscaron el celular, ese tan moderno que Rin le regaló en su paseo por Tokyo, apenas convenció a sus padres de que – al menos – debía enviar un mensaje de disculpas a Sousuke, por todas las molestias ocasionadas.
"Lamento los inconvenientes que te ocasioné, pero ahora puedes estar tranquilo."
¿En verdad eso era todo lo que tenía para decirle? No.
Maldición. Claro que no.
"Las pastillas saben horrible sin tu té para pasarlas"
"¿Me puedes venir a buscar?"
"Estúpido, Sou, te extraño."
"Extraño que me abraces por las noches y me obligues a comer esas cosas sin sabor que haces en la cocina. Extraño que me obligues a darte la mano cuando vamos en el tren y que me digas "Tachibana-senpai". Extraño tus besos… jamás te lo dije… me gustaban mucho."
Tantas cosas que no podía poner en un simple mensaje.
Pensando que la soledad iba a hacerle caer nuevamente, los Tachibana llamaron a Haruka, y no hubo palabras de por medio, no hubo disculpas ni un abrazo. Tampoco grandes miradas significativas. Simplemente Haru apareció y lo obligó a jugar en la consola. Makoto perdió varias partidas y después solo se dedicó a ver a su amigo jugar en modo individual.
Lo hicieron retomar terapia con especialistas en una ciudad vecina, por ello tuvo que volver a tomar hora con el mismo maldito psicólogo del hospital de Tokyo (ése que lo miraba y tendía una libreta sin hacer mucho más) y con el psiquiatra del mismo lugar. Terrible. Ése era el diagnóstico que Makoto les daba a aquellos hombres. No estaba seguro si era falta de vocación, exceso de trabajo o aburrimiento (quizás estaba muy ligado a que el Estado les pagaba menos por aquellos pacientes bajo su alero como Makoto) pero definitivamente eran malísimos en su trabajo.
Haru lo acompañaba ese día para la habitual tortura bajo los escrutadores ojos de los profesionales y que le dieran los papeles correspondientes para poder trasladar el tratamiento más cerca de Iwatobi.
- Listo, Haru… - Makoto caminaba desde la puerta hacia su acompañante- Ya podemos irnos.
Por un segundo giró el cuerpo casi seguro de que alguien lo observaba, pero solo era el común gentío del hospital general.
Hola gente! Así es el final de "Si vas a abrir la boca que sea para decir te extraño"
Sí, dije jueves... jueves hace como ... varios jueves... ejejejejeje... sorry! :P
"Y por unas malísimas 800 palabras nos hiciste esperar?!" Yes.
"Really?" Yes.
"Fuck you!" Oh... yes, please!
No hay explicaciones! finito! matenme si se atreven! Bueno, en verdad el próximo capítulo da un giro completo al fic, por el cual decidí tomar el riesgo y hacerlo así ejejejejeje.. (nadie va a seguir leyendo este fic después de este capítulo :c lo sé!)
snif snif, estúpida Dahteste que escribes estupideces.
Adelanto: El próximo capítulo se situará años después de su ultimo encuentro (snif snif snif) Con un Makoto grande y fuerte buscando trabajo ( hombre de compañía para estas frías noches de invierno, hagan sus pedidos ya) y un Sousuke sensualon que hace lo que quiere... o casi. Luego aparecerán nuevamente Rin (mi hombre olímpico) y Sugamama (grande y varonil).
Saluditos especiales a:
Gaslit: ESPERO que te haya dolido menos este capítulo (lo siento xD)... besitos para que no duela más.
karla-eli-chan: Sugamama volverá, y se los va a garchar a todos!
Y a todos aquellos que le ponen favorito y lo siguen ! son tan lindos! hacen de mis días más bonitos!
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Besitos! (ok, escribí mucho acá abajo para que no se note lo corto del capitulo xD, kill me pls)
