Heeee vuelto no diré mucho solo ¡a leer!

Mi historia

Pov "N"

La clase de matemática no fue tan complicada—considerando que estaba distraída—pronto habría un examen de lo dado en clase hoy sinceramente me sentía preparada aun cuando en realidad sé que no practicare ya que estaré haciendo otra cosa ya saben hundirme en el sofá comiendo palomitas y mirando alguna película de comedia-romántica o terror, quizás acción ya saben lo común.

Salí de mi ensoñación una vez escuché el tan esperado descanso, era como escuchar música melodiosa, bueno no en realidad era irritante ese sonido, pero estoy lo suficientemente loca como para pensar en lo primero—y hablo en serio—mire a mi alrededor buscando a mi mejor amiga, pero no la vi por ningún lado "¿se habría ido sin mí?" parpadee confundida para luego fruncir un poco mi ceño, oh si, ardería Troya si Sakura pretendía dejarme a la deriva por su novio de casi toda la vida Kero estaba muy equivocada me dije rechinando los dientes de furia.

Me levante mirando y dándome cuenta que solo habían, pocas personas en el aula rodé mis ojos ya luego me las cobraría, tome mis cosas y Salí al comedor porque sinceramente con el decente desayuno que tome esta mañana apenas y podía mantenerme en pie.

Llegué sin mucho problema fui directamente a la larga fila para mi pesar a comprar mi almuerzo.

Quise mandar al diablo todo y matar a el idiota que estaba pidiendo en ese momento se estaba tardando una eternidad, hice un puchero ¡tenía un hambre atroz! Y ese mente-kato no se dignaba a elegir entre las diferentes salsas y ensaladas.

-Hola—escuche a mis espaldas gire para poder mirar al imbécil valiente que intentaba saludarme en mis momentos de quiebra huesos "N".

Estaba muy decidida a matar a él imbécil solo Dios sabe cuántas ganas tenia de hacerlo, pero cuando lo vi me petrifique y mis palabras no salían con coherencia alguna el chico me miraba con una sonrisa brillante que descoloco todos mis sentidos su cabello de un color chocolate un poco desordenado pero atractivo sus ojos de un ámbar increíblemente hechizantes y esa sonrisa divertida que dejaba ver sus lindos hoyuelos.

Espera… ¿divertida? Entonces me di cuenta de que lo miraba sin responder a su saludo ya que estaba muy ocupada devorándolo con la mirada a lo que me sonrojé fuertemente no sabía qué demonios me pasaba.

-H-hola—devolví el saludo tarde, pero por lo menos lo hice ¿no?

-Llevas rato con mala cara—dijo con un tono divertido—me llamo Shaoran Li—extendió su mano por alguna razón sentía que había escuchado su apellido en algún lugar…

- ¡Oh! Tú eres el chico de mi clase de Economía—le dije sonriendo para luego extender mi mano y estrecharla con la suya—yo me llamo "Na".

El toque fue mínimo y rápido, pero sentí una y mil sensaciones juntas.

-Así es, ¿Por qué no me acompañas a mi mesa luego de que compres tu almuerzo? —me propuso iba a negarme cuando repentinamente llego una de mis desaparecidas amigas.

- "N" ¿en dónde estabas? Tengo rato buscándote—me tomo del brazo sacándome de la fila sin darme tiempo de responderle a Li ni de conseguir algo para mi hambriento estómago.

- ¡Tomoyo! Me has sacado de la fila—le reproche.

-Tranquila ya me he ocupado de eso—me respondió mientras seguía arrastrándome a quien sabe dónde.

Mire hacia donde estaba hace un momento y me disculpe con la mirada ya luego hablaría con el—me dije—fije mi vista hacia el lugar a donde me llevaba Tomoyo que estaba un poco apartado se podía ver bajo la sombra de un frondoso árbol una mesa ocupada por cuatro personas que platicaban amenamente y reían de algo que seguro dijo Kero.

- ¡Miren a quien logre encontrar! —les aviso Tomoyo quien me señalo a lo que todos voltearon a mirarme.

- "N" ¿Dónde andabas? Estábamos buscándote—pregunto Sakura sonriendo.

-Bueno… me perdí en el sendero de la vida—contesté con pose de sabiduría.

-Sabían que en el antiguo Egipto utilizaban sacrificios de animales para así beber su sangre y ser bendecidos con el dote de la sabiduría por el Dios del sol—hablo esta vez Yamazaki rápidamente antes de ser atacado por Chicharu que muy molesta se lo llevo de la mesa disculpándose con todos.

- ¿Sera cierto? —preguntamos Sakura y yo al unisono viendo como era Arrastrado el pobre de Yamazaki.

-Solo ustedes son capaces de creerle a Yamazaki—se burló kerberos.

Tanto Sakura como yo nos miramos y encogimos de hombros.

-Ese es nuestro asunto—le conteste mirándolo mal para luego sentarme y tomar uno de los panes de melocotón de Kero—Gracias por la comida.

- ¡Hey eso es mío! —se quejó intentando en vano quitármelo ya que en dos mordiscos solo quedaba la mitad de este—¡" N"-saurios! Te comiste la mitad en dos mordiscos—me miro mal.

-Ya no seas tan quejumbroso—le digo terminando de comer el pan.

-Y ¿cómo te fue en tu clase de Economía? —pregunto esta vez Tomoyo tratando de tranquilizar un poco el pesado ambiente que comenzaba a emanarse en el lugar a causa de las malas miradas que nos enviábamos Kero y yo.

Mi semblante cambio completamente al recordar al chico que estaba en la misma clase que yo.

-Pues me fue bien—titubee un poco—es una clase muy entretenida.

-Ajam—me miro significativamente la amatista.

-Bueno cambiando de tema—intervino esta vez Sakura a la cual mire agradecida por su intervención—no olviden que tenemos planes este viernes.

Los cuatro nos miramos unos a otros sabíamos que ese día de la semana en especial era solo de nosotros podíamos tomar cualquier día de la semana pero el viernes era sagrado ya que desde que nos conocimos hemos sido inseparables pero a causa de los exámenes y trabajos asignados a veces era imposible reunirnos por lo que decidimos tomar el viernes como nuestro donde hacíamos y deshacíamos todo a nuestro alrededor mucha comida chatarra, películas y juegos de mesa para joder un rato si en definitiva no lo cambiaría por nada en el mundo.

-Cómo olvidarlo—mire a Sakura divertida—si la última vez Kero vómito y…

-Sí, sí, si ya todos aquí sabemos lo que paso—intervino el susodicho notoriamente cabreado.

-Vamos no seas amargado—me levante para así inclinarme y tomar una de sus mejillas y apretarlas fuertemente—sonríe un poco la vida es hermosa—canturree mientras lo soltaba dejándole una marca rojiza.

-Deja de hacer eso me dejaras sin mejillas idiota—me reclamo sobándose un poco el área afectada a lo que solo me encojo de hombros sabiendo que el entendería entre líneas algo como "me vale madre te aguantas o te aguantas".

-¿Cuándo será el día en ambos se lleven bien?—pregunto mi inocente y castaña amiga.

-Nunca—respondimos al unisono sin inmutarnos.

-Bueno por lo menos están de acuerdo en algo—celebro Tomoyo que no había comentado nada desde hace un rato.

-Tienes razón—le apoyo Sakura, Kerberos y yo solo rodamos nuestros ojos, pero nuestra enemistad no es casualidad de hecho creo que es algo estúpido ya que como dije antes no comenzó por mera casualidad sino porque bueno… amo los dulces digamos que me comí uno de los del idiota y eso le molesto así que desde entonces a jurado venganza por "sus hombres caídos" era algo mediocre pero así lo quería Sakura yo solo compadecía a sus futuros descendientes.

-Y… ¿cómo se llamaba el chico con el que estabas "N"? —me sobresalte por la repentina pregunta odiando en esos momentos a Tomoyo por ser tan indiscreta sabía que si Kero se enteraba que me gustaba algún chico me joderia toda la vida hasta tomar "venganza" y dejarme en vergüenza.

-No sé de quién me hablas—intente evadir el tema.

-Bueno… del chico que está sentado en aquella mesa—señalo a nuestra izquierda—y que no ha quitado la vista de ti ni por un segundo.

Yo la mire anonada ¿Cómo pudo darse cuenta de algo como eso teniendo tanto escándalo a su alrededor? Ella era una hechicera con poderes psíquicos que miraba con ojos sabios a todo aquel que estaba en su entorno de eso no había duda y al parecer Sakura pensaba lo mismo que yo ya que la miraba como si tuviera un tercer ojo o dos cabezas.

-Ustedes dos—nos miró y señalo—no soy ni bruja, ni hechicera, tampoco soy psíquica y mucho menos un hada madrina—eso ultimo iba dirigido a Kero que con escuchar esas declaraciones dejo caer su cabeza a la mesa decepcionado—sí que son infantiles—nos acusó regalándonos una tierna sonrisa.

-Pero así nos quieres—le respondimos al unisono.

Mi celular comenzó a sonar después de decir esta frase tome mi bolso y comencé a buscarlo ya que era un desastre a causa de mi apuro esta mañana lo encontré casi al fondo mire la pantalla y era mi madre la que llamaba muy pocas veces lo hacía ya que su trabajo la absorbía más deslice mi dedo índice en la pantalla para poder contestar.

-Bueno—hable un poco nerviosa mi voz había salido casi en un susurro.

-Hola mi amor ¿Cómo has estado? ¿has comido bien? ¿Cómo te fue en tu primer día? —me bombardeo de preguntas que apenas y si las escuche por lo rápido que las había dicho.

-Eemm, estoy muy bien mama no te preocupes y si he comido bien—en esta parte mentí un poco ya que a veces me entraba la pereza y me saltaba algunas comidas—y hasta ahora todo ha estado bien—finalicé tomando como rayo uno de los panes de melocotón de Kero.

-¡Oye! Eso es mío—se quejó mirándome mal si sus miradas mataran ya yo estaría tres metros bajo tierra quizás hasta más.

-Bueno cariño quería llamarte para saludarte y ver como estabas—pauso—y también para decirte que dentro de un mes tendrás que venirte con tu padre y conmigo a Osaka hay una buena universidad aquí y podrás seguir estudiando la carrera que elegiste ¿no es maravilloso? Por fin podrás estar con papa y mama.

Mi pulso se aceleró ¿Qué demonios estaba pasando? Solo escuchaba voces y palabras que no tenían sentido respiraba agitadamente mirando a la nada ¿Cómo paso esto? Intente hablar, pero mi voz no salía sentía un gran nudo en la garganta que impedía que alguna palabra o frase saliera mi madre seguía hablando de lo increíble que sería estar en Osaka yo simplemente no le veía lo divertido.

-No me has dicho nada "N" que te parece la idea—escuche que decía, pero aún estaba sin palabras mis amigos me miraban con interrogantes mi expresión no decía nada bueno.

-Yo… está bien—no sé de donde salió eso quizás de los deseos de verlos nuevamente pero también estaban Tomoyo, Sakura, Chicharu, Yamazaki y hasta de mente-Kato de Kerberos no quería dejarlos.

-Bien nosotros no encargamos de todo en dos semanas tu padre ira a arreglar lo necesario para tu transferencia te encantara Osaka te lo aseguro, bueno tengo que irme adiós y ¡cuídate!

Seguí mirando a la nada ¿y ahora que haría? Mire a los presentes que aún estaban confundidos por la repentina llamada baje mi mirada no sabía cómo decirles que me iría era algo cruel yo quería quedarme, quería ayudar a Tomoyo con sus diseños, correr algunas maratones con Sakura aun en contra de mi voluntad, hacer pasteles con Chicharu, seguir escuchando las historias de Yamazaki y por qué no, seguir robándole los postres a Kerberos suspire con desgano tenía que solucionar esto mi padre vendría en dos semanas puede que lo convenza y no tenga que decirles nada.

- ¿Está todo bien "N"? —pregunto Sakura yo solo suspiré y asentí.

- ¿Segura? —esta vez fue Tomoyo.

-Sí, está todo bien—les sonríe un poco quedada.

Ellas me miraron no muy convencidas, pero no hicieron más preguntas yo solo me dedique a comerme el pan que le robe a Kero y mirarlo burlonamente si no convencía a mi padre estos serían mis últimos momentos con ellos así que ¡lo disfrutaría al máximo!

Continuara…

Sé que me tarde ¿un mes? ¿dos? en actualizar, pero se me habían borrado las ideas, pero bueno ya tengo este cap ¡completado! Victoria para mí, hace siglos que no escribo jeje y me emociona volver a hacerlo este capítulo va especialmente para ti pao que has estado esperando por muuuuuuucho tiempo así que espero te guste ¡BESOS!