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1) Los personajes pertenecen a Reiko Yoshida (Estudios Actas).
2) La historia esta relatada en tercera persona y tratará de mantener las personalidades lo más fiel posible a como se ven en el anime, pero pueden variar un poco.
3) Si ven esta historia fuera de mi cuenta de FF o facebook por favor comuniquemelo, digamos No al plagio y apostemos siempre al original.
4) Cualquier sugerencia y/o crítica me la pueden hacer llegar por medio de un PM o un review.
Entre trivialidades y cosas serias:
El tiempo del almuerzo vino bastante raudo pero lejos de lo que las cinco amigas tenían planeado, anuncios inesperados retrasaron su conversación.
Por empezar la dirección les pidió a los nuevos integrantes del Concejo Estudiantil que se acercaran a hablar con el director.
—Señoritas Nishizumi, Isuzu y Takebe; buenas días —saludó el director.
—Buenos días, director —Devolvieron el saludo las chicas.
—Perdonen que interrumpa su hora del almuerzo, pero hay algo de lo que quiero hablarles —dijo indicándoles que tomen asiento—: Como sabrán el colegio sigue abierto gracias a que salió primero en el torneo de Sensha-dō —Las vio asentir y prosiguió—: Mas ahora se acerca otro torneo y quiero pedirles que hagan lo posible por retener el título de campeones.
—Entendido, haremos lo que podamos —Prometieron las tres jóvenes.
—Bien, entonces le dejo a usted Presidente Nishizumi la tarea de pensar estrategias y organizar los entrenamientos —proclamó el director.
—Sí, déjelo en mis manos —afirmó sonriendo Miho.
—Perfecto —comentó el director agregando—; a usted Vice-presidente Isuzu le hago entrega del presupuesto para que lo designe en las diferentes actividades y clubes del colegio —Le entregó unos informes—: Pero no se olvide de apartar suficiente para los suministros del Sensha-dō, ¿entendido?.
—No se preocupe señor director, cuente conmigo para ello — dijo Hana con tono gentil pero firme.
—¡Excelente! —exclamó el director añadiendo luego—: Y por último y no menos importante, Secretaria Takebe usted deberá encargarse de armar los horarios de entrenamiento, almuerzo y demás actividades escolares —Le entregó un calendario—: Además debe organizar los encuentros amistosos y los establecidos en el torneo, ¿comprendido?.
—Si señor director, no hay problema —afirmó Saori con una sonrisa.
—Pues quedando todo dicho, pueden retirarse —ordenó el director.
Las tres chicas se retiraron del despacho del director y se dieron comienzo a la práctica con tanques.
Después de probar los tanques, recordar las normas básicas del Sensha-dō y reclutar a los nuevos integrantes para el «equipo tortuga»; que había quedado vacante tras la graduación de sus antiguos miembros; pudieron dar un alto para almorzar.
—Chicas, ¿recuerdan que les tenía que decir algo? —preguntó Saori repartiendo los bentos a su amigas.
—Sí, lo recordamos —comentó Miho mientras se acomodaba sobre el césped, e inquirió después—: Y dinos ¿qué era eso que te tiene tan eufórica?.
—Pues verán conocí un chico en la tienda de dulces —Comenzó a relatar Saori—; y quedamos, después de algunas charlas, en tener una cita.
—¡Wow!... eso es…genial —exclamó Yukari con la boca llena.
—¡Yukari-chan!, no hables y mastiques al mismo tiempo —Le regañó Miho.
—Gomenasai*, Lady* Nishizumi —Se disculpó Akiyama y luego añadió—: Esta seria tu primera cita, ¿verdad Saori?.
—Sí, por eso estoy tan nerviosa —expresó con cierta preocupación Saori.
—No debes preocuparte Saori, te irá bien —animó Mako antes de bostezar y agregó—: Eres una persona cálida, alegre y sensible no podrías decepcionar o disgustar a nadie.
—Y ¿cuándo es la cita? —inquirió Hana que por alguna razón se sentía molesta por la forma en la que Mako se refería a Saori.
—Será este viernes, después de clases —contestó alegre Takebe.
—Ah, tenemos que darte una mano entonces —comentó Yukari divertida.
—Pues esa ayuda deberá esperar al fin de las clases —sentenció Miho mientras ordenaba—: Ahora todos a sus tanques, nos queda una hora más de práctica.
Todos volvieron a los tanques de inmediato y se pusieron en acción. Al finalizar la práctica se anunció que dentro de dos semanas se haría el primer encuentro amistoso entre el Instituto Universitario Saunders y ellos. Luego cada cual se retiro a sus respectivos hogares.
La semana pasó rápido y el día de la cita de Saori Takebe llegó sin mucho preámbulo. Sin embargo para cierta jovencita de pelo negro y ojos color avellana, ese día tenía otro significado y no podía estar feliz por su mejor amiga y su cita.
Por aquel motivo se mantuvo alejada del grupo que hablaba entretenidamente y pretendió concentrarse en su libro de lecturas. La dueña de un par de ojos negros, que atentos estuvieron de todas aquellas reacciones, no dudó en acercarse hasta Reizei y tomarle de la mana para infundirle valor.
—¿Qué anda pasando, Mako-chan? —preguntó suavemente Hana.
—No pasa nada —contestó Mako rehuyendo de la mirada de Isuzu.
—Qué no pasa nada —exclamó Hana—; a quién quieres engañar, si se ve que estás más apagada que otros días —indicó tomándola de los hombros para obligarla a que la miré—: Ah, tal vez no quieres contarme porque no soy Saori ¿verdad? —Su voz sonaba triste.
—No es eso —acotó rápidamente Mako y buscando los ojos de Hana agregó—; lo que pasa es que sé que no pueden ayudarme y no me gustaría que se preocupen de más.
—Sabes Mako-chan que aunque no te podamos ayudar, el que le cuentes a alguien sobre tus problemas hace la carga más liviana —explicó Isuzu y apartando a Reizei un más del resto de las chicas, añadió—: Así que no dudes más y cuéntame qué te pasa.
—Es mi abuela —alegó Mako con angustia—; ha estado mal de salud toda la semana y el médico que la vio dice que no puede hacer mucho porque le faltan recursos —Su mirada turbada se encontraba perdida en algún punto distante.
—No te preocupes Mako-chan —Isuzu la abrazó mientras hablaba—: Hoy llevaré a tu casa al médico de mi familia y si es necesario podrás tratar a tu abuela en la clínica privada que atiende a los Isuzu.
—Gracias Hana-chan —Agradeció Mako correspondiendo el abrazo y llamando a Isuzu por su nombre por primera vez.
De alguna manera que no entendían del todo, Hana sentía que era su deber proteger y velar por el bien de Mako. A su vez ésta última se sabía segura en los brazos de Isuzu, tanto como si de su hogar se tratase.
Algo confundidas rompieron el abrazo y se acercaron a donde estaban sus amigas, quienes parecían tener una pequeña discusión.
—Definitivamente no puedes traer a Sasaki-kun al instituto a presenciar el amistoso —sentenció con tono firme Nishizumi.
—¿Quién es Sasaki-kun? —preguntó Hana con cara de desconcierto.
—Es el chico con el que Saori saldrá hoy después de clases —respondió Yukari y mirando detenidamente a Mako y a Hana inquirió—: Por cierto ¿en dónde estaban ustedes?.
—Casi me quedo dormida de pie, por lo que Hana-chan me dio una mano —mintió Mako, pues no quería preocupar a sus amigas y con la ayuda de Isuzu le bastaba—: Pero ¿por qué tendría que venir ese tal Sasaki-kun? —cuestionó para desviar el tema.
—Es que Saori-chan quiere que él venga a ver el amistoso con el Instituto Universitario Saunders, pero Nishizumi-domo le ha dicho que eso es imposible —explicó Yukari mientras veía como sus otras dos amigas volvían a discutir.
—No entiendo por qué no puede venir a ver la práctica, Miho-chan —expresó interrogante Saori.
—En primer lugar porque este es un instituto femenino, cómo pretendes que Sasaki-kun siendo un chico entre en la escuela sin armar un alboroto —enunció Miho y agregó—: Y en segundo lugar nuestras prácticas y encuentros amistosos son privados, no pueden ser presenciados por el público.
—Si él no puede estar presente aunque sea en la práctica, no cuenten conmigo para el Sensha-dō —dictaminó Saori cruzándose de brazos.
—Vamos Saori-chan, no te comportes de forma infantil —replicó Hana colocándole una mano en el hombro izquierdo—: Recuerda que participamos en esto por la diversión y por el bien de nuestro instituto.
—Hana-chan tiene razón —Acompañó Mako poniendo su mano sobre el hombro derecho de Takebe—: Además Sasaki-kun podrá verte en el torneo y alentarte, así que esfuérzate al máximo para que vea lo maravillosa que eres.
Así pudieron detener la discusión y convencer a Saori para que no dejara el Sensha-dō. Hecha las paces, prosiguieron con las clases sin más inconvenientes que algunos tropiezos con los tanques.
Al finalizar la jornada escolar, Saori se fue a su cita, Hana se encargó de acompañar a Mako a su casa y de llamar al médico de cabecera de los Isuzu para que tratase a la abuela de Reizei. Mientras que en la escuela, arreglando algunas cosas, se quedaron Miho y Yukari.
—¿Crees que fui muy dura con Saori-chan? —preguntó Nishizumi mientras revisaba unos informes.
—Bueno creo que por unos segundos te pareciste a tu hermana —Bromeó Yukari.
—Te lo estoy preguntando seriamente Yukari-chan, no bromees a mi costa —Le regañó Miho conteniendo la risa.
—Perdón Lady Nishizumi —Se disculpó Akiyama y añadió—: En verdad considero que estuviste bien, después de todo ella no se estaba pensando racionalmente.
—Gracias, Yukari-chan —Agradeció con sinceridad Miho—: Por un momento pensé que había sido muy seria solo por el hecho de estar presionada por el torneo —suspiró con cansancio.
—No te preocupes Nishizumi-domo*, yo te ayudaré con lo del torneo —anunció Yukari tomando una de las manos de Miho—: Entre las dos podremos con la responsabilidad.
Miho sonrió como muestra de agradecimiento y colocó su mano sobre la de Yukari que sujetaba la otra suya. Akiyama sintió un calor diferente en ese roce y quitó la mano de inmediato alegando que mejor terminaban los asuntos pendientes, así podían volver a sus hogares pronto.
N/A:
1. Gomenasai: Significa «perdón» en japones.
2. Lady y Domo: Utilizamos como muestra de respeto de parte de Yukari Akiyama cuando se refiere a Nishizumi, que dado el legado de su familia en el Sensha-dō es como un ídolo.
