Nuevo capitulo. Muchas gracias a los que comentan y sepan que sigo con mucho interés cada palabra que me dejan para la historia. Ahora mismo, se viene lo terrible y complicado del fic. Espero disfruten/sufran/lo que sea. Saludos.

CAPITULO 16: UNA DERROTA A CUALQUIER PRECIO

Jadeaba levemente, mientras su cuerpo sufría las consecuencias de un drenaje prolongado de chakra. Lanzar una docena de técnicas ninjutsu elementales en un par de minutos, cobraba una cuota clara de cansancio. Pero este combate no se trataba de ganar rápidamente. No tenía que ver con una victoria común y corriente.

La lluvia comenzaba a fortalecer. Cada vez había mas humedad en el ambiente y eso lograba lo que técnicamente parecía imposible. Igualar el combate entre dos ninjas de distintos niveles. Las técnicas de fuego de alto poder que lanzaba Sasuke Uchiha, reducían en efectividad bajo la lluvia constante y en esa noche de humedad pesada. Mientras tanto, Boruto utilizaba el cauce del rio y se aprovechaba del agua circundante para aumentar el nivel de cada técnica.

Boruto respiraba pesado, pero no tenía pensado rendirse para nada. Si había dos aspectos de su forma de combate que había cuidado mucho, eran sin dudas la defensa y el control del chakra. Eran puntales clave de su estrategia. Al menos en lo referido a la lucha física. Sin embargo había otro aspecto que también pensaba explotar. El supuesto invencible guerrero Uchiha, tenía una debilidad más allá de sus técnicas.

-¿Y este es el grandioso guerrero Uchiha? –Exclamó Boruto sonriendo de lado, en cuanto dejaron de atacarse a la distancia- he visto más poder en las técnicas de Konohamaru-sensei. Ni siquiera podría encender una fogata con esos patéticos jutsu.

Sasuke no respondió. Pero la altanería de ese rubio idiota le fastidiaba mucho. Había intentado acercarse poco a poco. Atacar a corta distancia con su katana Chokuto parecía la opción más lógica. Pero los jutsu de Suiton que el Uzumaki había lanzado, le hicieron retroceder cada vez. Tanto era la extensión y rapidez de los ataques elementales, que Sasuke se había visto en la necesidad de contestar con técnicas de fuego. Tenía activado el sharingan, pero su cabeza parecía a punto de estallar por el dolor. Ni siquiera podía imaginar lo que sentiría si aumentaba la intensidad del Doujutsu para elevarlo al Magenkyo sharingan. Y eso, evitaba en cierta forma que pueda contar con las técnicas más devastadoras de su arsenal. ¿Usar técnicas de rayo en lugar del fuego? la lluvia y humedad reinante no hacía recomendable esa opción. Sin dudas el poder de sus técnicas de rayo se incrementaría demasiado, pero sería un daño tanto para Boruto, como para el mismo Sasuke. Sin poder controlar apropiadamente su chakra, la dificultad era demasiada.

-Seguramente se está preguntando lo que sucede con su chakra….-le dijo Bolt, cuya estrategia general era no dejar pensar demasiado a Sasuke- yo apuesto que fue el último té que ha bebido, justo antes de irse a dormir hace horas.

-¿De qué hablas?

-Una grandiosa formula. Un inhibidor de chakra químico. –Dijo cruzándose de brazos como si el combate hubiera tomado un receso consensuado- en los Shinobi con caudal de chakra normales, bloquea durante una horas el uso y la capacidad de moldearlo. En cambio, monstruos como usted, o mi padre tal vez….digamos que les reduce a la mitad el poder que pueden usar.

-Es imposible….-susurró Sasuke entendiendo porque razón no podía manipular sus técnicas con naturalidad –es imposible, no he bebido nada mientras estuve en casa de Naruto.

No, realmente no había bebido nada. Era cierto que Hinata sirvió el té y su aroma era delicioso. Pero Sasuke en una rápida revisión mental, supo que oficialmente no había ingerido nada. ¿Entonces como lo había hecho ese niño? ¿Qué clase de químico, podía debilitarlo tanto a él, que era de por si totalmente inmune a los venenos? "el ultimo té" ¿se refería a la bebida que ingirió en su propia casa? ¿Su esposa le había dado de beber esa basura?

-Correcto….-respondió ante la muda pregunta Bolt- evidentemente ha subestimado la inteligencia de Sakura-chan. Un error muy grave.

-Maldito estorbo…-susurró Sasuke sintiendo su cuerpo entumecido- ya me las pagaras cuando regrese a casa.

Movido por la costumbre, intentó elevar el nivel de chakra en sus ojos. El sharingan adquirió la constitución poderosa del Magenkyo. Pero al cabo de unos segundos, un dolor agudo le estalló en su cabeza. Era tan intenso que tuvo que tomarse la frente con ambas manos y acto seguido desactivar el Magenkyo sharingan para retornarlo a Doujutsu más básico. Era demasiado dolor, muy superior a la sensación que le atacaba cuando usaba sus propios ojos cuando joven, antes de obtener los de su hermano Itachi. En ese entonces lloraba sangre, ante el uso de las técnicas más poderosas. Ahora no sangraba, pero el dolor era insoportable. Paralizante. Eso obligó a Sasuke a prescindir del Magenkyo. No podría terminar rápido la batalla con sus mejores técnicas de Doujutsu.

Boruto sabía lo que ocurría con su enemigo. El había preparado esa batalla cuidadosamente. Conocía a su rival y tenía a su favor el ingenio químico de la Kunoichi medico Sakura Uchiha, como aliado sorpresivo. Por lo tanto, modernas píldoras de soldado, el inhibidor químico para restarle poder a Sasuke, y una inyección de Tiramina concentrada, que reemplazó a las vitaminas que la pelirosa solía aplicar a su marido anteriormente. Ese compuesto de Tiramina, causaba las terribles migrañas, anulando el sharingan.

-Supongo que lo has descubierto…-añadió Boruto mientras se preparaba para atacar nuevamente- el uso de mucho chakra en tus ojos, provocara la migraña que tanto ha comenzado a torturarte. Todo por la gracia de una mujer despechada. Nunca debió subestimarla. Ese error, le va a costar la vida.

Luego de aquello, Boruto extendió sus brazos en alto, y apuntando con sus dos dedos más alargados comenzó a realizar la apertura de sellos en todo su cuerpo. Tal como contra su padre. Liberando el poder de "alma furiosa" incrementando brutalmente la cantidad y velocidad del chakra recorriendo sus canales. Aumentando su nivel superlativamente. Arriesgándolo todo. Era el momento de forzar a su enemigo a una decisión mortal. Bajo la lluvia, con la amenaza de que su padre el Hokage pudiera intervenir en cualquier momento, el combate tendría que llegar a su irremediable final.

El resultado debía una derrota, a cualquier precio.

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Naruto estaba totalmente desbordado….

Tenía demasiados sentimientos que se confundían unos con otros sin parar. Había perdido la pista de su hijo, y tuvo que salir por las calles una hora después, para buscarlo entre las penumbras de una aldea durmiente. Los nervios le traicionaron, porque no actuó como debería hacerlo un Hokage. No convocó al ANBU, tampoco fue a la torre Hokage para girar órdenes de búsqueda y captura. Se dedicó personalmente a rastrear el camino de Boruto, sin aparente resultados.

El modo Sennin era la mejor elección….

Era la forma ideal para rastrear a Boruto. Tenía que detenerlo antes que confrontara a Sasuke. Tenía que convencerlo, de hallar una forma menos radical de evitar lo que parecía ser un plan del Uchiha para perpetuar su clan en la aldea. Pero al poco de andar por la aldea en medio de la noche, Naruto pudo comprobar con sorpresa que no encontraba ningún rastro de su hijo.

-Es imposible….-se dijo mientras comenzó a correr entre las calles en dirección a la casa Uchiha- no puedo encontrarlos. ¡No están en la aldea!

Su radar sensorial se fue ampliando a kilómetros. Pronto Naruto pudo comprobar que no podía sentir ni el chakra de Boruto, ni tampoco el gran caudal de energía que siempre portaba Sasuke. ¡Pero eso era imposible! ¡¿Cómo pudieron desaparecer?! Las últimas horas parecían una gran locura. Como un mundo paralelo donde los eventos más inverosímiles se sucedían uno tras otro. Pensar que un muchacho de 18 años pudiera acostarse con una mujer como Sakura. Que incluso tratara de provocar un enfrentamiento mortal con Sasuke. Era cuando menos difícil de anticipar. Parecía algo increíble. Naruto no sabía que sentía con respecto a esa confesión. ¿Le molestaba? ¿Le daba asco, envidia o sorpresa? Definitivamente no le era indiferente. Pero era un asunto a tratar en un futuro.

-Kakashi….-susurró Naruto de repente- Boruto dijo que Kakashi lo ha entrenado.

La reacción fue instantánea. Si acaso no podía encontrarlos por el uso de chakra, tendría que ubicarlos por intermedio del único sujeto que podría conocer los planes de Bolt. Su maestro. El antiguo sexto Hokage, Hatake Kakashi.

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Sentado en el traspatio de su casa, Hatake Kakashi contemplaba la lluvia en una noche tan cerrada y posiblemente trágica como pocas. En las últimas 72 horas, se había preparado para una situación que nunca quiso confrontar. Un grupo de eventos desafortunados. El primero de ellos, sucedió en sus tiempos como Hokage. Cuando le tocaba a responsabilidad política de continuar la paz lograda después de la guerra. Luego, un grupo de líderes tomando el camino del instinto en lugar de la razón. Resistiéndose a la paz mundial. Kakashi entendió poco a poco, que el cambio de Era sería difícil de aceptar por los antiguos ninjas. No estaba en su naturaleza, no habían sido entrenados para eso sencillamente.

Mientras bebía su té, y observaba la lluvia caer al jardín interior, pensaba que crear la nueva Raíz fue una decisión arriesgada. Conocía perfectamente la mala reputación creada por las fuerzas de Danzou. Como también era consiente que si Naruto asumía el control como nuevo Hokage, simplemente no iba a permitir otra fuerza de mando en Konoha.

Aun así, tuvo que tomar la decisión de cuidar la espalda de su antiguo estudiante. Por qué las nuevas reglas políticas implicaban una aldea doble. La parte legitima comandada por los actuales Kage, y las fuerzas furtivas al mando de los anteriores líderes.

Años después, cuando Raíz se ocupaba de los asuntos que la oficina del Hokage no podía manejar, Kakashi se encontró dejando en manos de Sai la parte operativa de su organización. Básicamente, Raíz era una especie de sombra para el Hokage y sus Jounnin. Cubriendo las espaldas sobre cualquier situación entre fronteras que pudiera acarrear algún inconveniente político. Mientras tanto, Kakashi utilizaba el conocimiento de Gai y otros excompañeros de la profesión como Kurenai o Anko, para interiorizarse más sobre las nuevas generaciones de jóvenes ninja. Los que tenían potencial para ser reclutados. Viendo los exámenes Chunnin hace años, encontró a uno entre tantos que le darían cuerpo y forma a la división especial:

"Descubrió" a Boruto Uzumaki. En ese entonces con 15 años, hijo mayor del séptimo Hokage.

En una batalla compleja, habiendo entrenado en los métodos inadecuados. Estando agotado de anteriores peleas y cargando con la responsabilidad de ser digno sucesor de su padre. Obtuvo una derrota dolorosa, ante un estadio que ya empezaba a condenar su vida al fracaso, aun antes de siquiera dejarlo madurar.

Kakashi se recordó a sí mismo. Más joven y apostando por el estudiante talentoso de dudosa moral. En lugar del idiota voluntarioso. Pero con el corazón más fuerte que una montaña. En ese recuerdo, Kakashi se dijo que Naruto Uzumaki nunca tendría oportunidad en las finales de examen Chunnin, pero aun así ganó su combate. Y año tras año, su crecimiento fue exponencial. Era su voluntad quien le guiaba. Era su corazón quien lo hacía fuerte. Fue Naruto Uzumaki, elevándose por sobre todos los talentos y las aptitudes de sus contemporáneos, quien determinó el curso de una guerra, con su posterior victoria a favor de Konoha.

Kakashi siempre se había sentido en deuda con Naruto por ello. Y ese fue el motivo de crear Raíz. Para darle el respaldo que no supo dar como sensei hace tiempo. Y apostar por Boruto, aunque todos pensaran que era una pérdida de tiempo, era intentar cambiar esa negra historia.

Boruto Uzumaki como era de esperarse, no tenía las virtudes físicas y espirituales para continuar el sendero de su padre. Pero Kakashi descubrió no sin cierta sorpresa, que aquel joven disponía de otro caudal de virtudes nada despreciables. Y ayudando a pulir esos detalles, apostando a su Byakugan oculto como método de ataque sorpresivo, cultivándolo con las técnicas de estrategia y batalla adecuadas, convirtieron al joven hijo del Hokage en un ninja muy peligroso.

Poder supremo, lo tenían sujetos como Naruto o Sasuke. Pero Bolt Uzumaki, aún muy joven y con bastante por aprender, tenía una capacidad de estrategia sensacional. Básicamente, era sorpresivo, creativo y con caudal de trabajo elevado. Estudiaba todo lo que su padre nunca entendió. Practicaba hasta el detalle y planeaba cada pequeño paso hacia objetivos mayores con la paciencia de un buen arquitecto. Intelectualmente, tal vez no fuera un prodigio fuera de serie como Shikamaru Nara. Pero Boruto nunca entraba en un combate, sin previamente haber preparado su irremediable victoria.

El muchacho sentía mucha hostilidad a la falta de atención de su padre. Pero su corazón no era oscuro como el de los Uchiha. Tenía una parte de su ser amable y tierna. Era muy humano en compañía de su hermana, y un ninja tremendamente práctico en sus misiones. En resumen, sabia dividir perfectamente las dos partes de su vida.

En solo 3 años, Boruto Uzumaki había completado 14 misiones de alto riesgo, paralelas a su trabajo como Chunnin al servicio del Hokage. Sai lo elevó como capitán de Raíz, porque notaba el terrible ascendiente que el joven Uzumaki tenía sobre otros elementos de la división. Con los cuales trabajaba en situaciones específicas.

Los recuerdos de Kakashi fueron interrumpidos. El sonido de la pesada lluvia sobre el techo de su casa, sufrió una estridente interrupción. Alguien evidentemente había aterrizado sobre las tejas más altas del lugar. Y su chakra, enorme como una gran fuente termal, era imposible de ocultar en evidente estado de descontrol. Aun con el peligro saltando a su patio, parándose frente a él y caminando con paso amenazante. El dueño de casa no abandonó la cómoda postura ni el vaso de té en su mano.

-Kakashi…..-susurró Naruto con una voz firme y amenazante por el disgusto- ¿Es bastante tarde para estar despierto, verdad?

-¿Ya no más "Kakashi-sensei"?-apuntó para aligerar la tensión- En fin, solo digamos que estos últimos días fueron de mucha presión. Aunque no suelo dormir mucho igualmente.

-¿Algún motivo en particular? –dijo Naruto colocándose bajo el techo cercano a la casa y parado justo frente al peliplata-¿culpa, tal vez?

-Lo de siempre Hokage-sama…-añadió sonriendo y haciendo un gesto para invitarlo a sentarse frente a frente- se tiene que ver atraves de la decepción. Por favor…siéntese un momento y permita que podamos hablar como buenos amigos.

-No tengo tiempo para tonterías, busco a mi hijo…-indicó el rubio firme- escapó de casa hace horas. Tengo que encontrarlo antes que cometa una locura.

-En mi experiencia, Boruto no suele escapar. Tampoco cometer "locuras". Solo parece moverse, exactamente adonde quiere ir. Fue entrenado bajo ese concepto.

-¿y adonde quiso ir esta noche Kakashi?-interrogó Naruto fastidioso- porque tal parece que conoces mucho más a mi hijo de lo que aparentas.

Hubo silencio. Kakashi no pudo evitar sonreír levemente cuando se le hizo muy claro, que Bolt estaba llevando a cabo su plan justo esa noche. Era de esperarse si se piensa bien, ya que Sasuke estaría por poco tiempo en la aldea. Si quería atacarlo, debía hacerlo en el rango de días desde su retorno, hasta que el asunto del compromiso matrimonial se saboteara. Aunque existían algunas preguntas por realizar sobre el asunto. Por ejemplo, ¿Cómo había conseguido Bolt que Sasuke saliera en la madrugada de su casa? ¿Por qué razón Naruto no podía rastrearlo con el arte ermitaño? Era evidente para Kakashi, conociendo los métodos que su estudiante más joven solía utilizar, que todo era parte de una estrategia bien pensada. Boruto solía ser muy sorpresivo en su tácticas, pero a diferencia de su padre, estaban previamente planificadas por lo general. Naruto en cambio, tenía capacidad de improvisación sobre la marcha. Boruto en ese aspecto, era más parecido a su abuelo el Yondaime.

-Bolt me ha dicho hace una hora tu famosa frase….-señaló Naruto sin dejar de concentrarse en el modo ermitaño para tratar de rastrear cualquier atisbo del chakra de Sasuke o su hijo- y además a confesado que eres su sensei. La pregunta importante ahora es... ¿qué has hecho con mi hijo además de entrenarlo? ¿Acaso le has lavado el cerebro?

-¿te refieres a darle ordenes? –Sonrió nuevamente el peliplata como en una reunión diplomática- no creo que sea mi deber. Después de todo, estoy retirado de la actividad.

-Shikamaru ha tomado muy enserio su teoría de una nueva Raíz dentro de Konoha –Apuntó Naruto serio y de brazos cruzados- hasta hace poco me negaba a creer que tal organización existía bajo mis narices. Pero los ataques Hyuuga, más las negociaciones ocultas de otros clanes, me hacen pensar que nadie en esta aldea respeta que ahora soy el Hokage.

-Eso no es cierto. Los clanes ninja siempre han negociado entre ellos en la clandestinidad –Añadió Kakashi- lo han hecho desde los tiempos de la fundación. Incluso uno de los propósitos iniciales de los cazadores especiales ANBU según el Nidaime Hokage, era regular esos asuntos. Pero salvo contadas excepciones, aun los miembros más fieles de ANBU nunca actuaban contra su propia familia. El clan era primero, Konoha siempre después.

-¿Conocías la relación de Sakura con mi hijo? ¿Realmente son amantes?

-Solo estaba seguro de lo que pasaría, si tu hubieras tomado por mujer a la esposa de un sujeto como Sasuke. Hubiera sido un desastre. Un extraño caso de fuerza imparable, contra objeto inamovible. Y Konoha seria perjudicada con toda seguridad.

-¡BASTA DE ESTUPIDECES! –bramó el rubio dando un puñetazo contra la pequeña mesa que los separaba- ¡MI HIJO ESTA EN PELIGRO! ¡SE ENFRENTA A UN NINJA QUE NO PUEDE VENCER! ¡DIME EN DONDE ESTAN, O PROMETO QUE OLVIDARE QUE HAS SIDO MI SENSEI Y TE ENVIARÉ A LA CARCEL!

-Subestimas a Boruto, -indicó Kakashi tranquilo- si piensas que dejaría algún cabo suelto. Yo no estaba de acuerdo con esta pelea, y él lo sabía perfectamente. Nunca me iba a permitir saber sus planes. Aun así, probablemente no se encuentren lejos de Konoha. Aunque apostaría que no podrás encontrarlos con el arte Sennin.

-Soy el mejor rastreador que existe con el chakra natural. No entiendo como no…

-Boruto aprendió de tu habilidad en el asunto de Kiba. Y si bien no conozco sus planes de primera mano. Si fuera mi pelea, crearía una zona de batalla rodeada por sellos de ocultamiento. Como los que se usaron la noche que naciste. Con bloqueadores efectivos contra la capacidad sensorial. Luego de atraer a mi enemigo a esa zona, lograría evitar que el Hokage interviniera.

Naruto estaba furioso. La pasividad de Kakashi le irritaba profundamente. ¿Es que acaso no veía que Boruto iba a morir? No cabía ninguna chance de ganar contra Sasuke. Era demasiado joven, le faltaban años para desarrollarse y por fin tener una oportunidad. Uchiha Sasuke era un guerrero consagrado. Tenía más poder, más velocidad y muchísima más experiencia. Una trampa simple no sería suficiente. No contra el sharingan eterno.

-Si tú hubieras peleado contra Sasuke….-añadió el peliplata bebiendo su té- ambos hubieran sido destruidos. Y Konoha sería la más perjudicada. Boruto simplemente hace lo que prometió hacer, proteger a la aldea de la hoja. Protegerte a ti.

-¿Eso crees? ¿Acaso justificas lo que está sucediendo?

-Estoy preparado para admitir que Sasuke es un problema para la aldea –Asintió Kakashi- Lo fue para mí como maestro. Lo fue para ti como compañero. Nos traicionó y le perdonamos. Pero en el fondo conocemos la verdad. Boruto no tiene un lazo afectivo con Sasuke, por ese motivo siempre pudo verlo como realmente es.

-¿A qué te refieres? ¿Cuál verdad?

-Sasuke Uchiha jamás luchará por Konoha. Desde siempre, ha luchado solo por sus intereses. Y lo que pensaba hacerle a su hija, es prueba de ello.

A Naruto no le gustaba escuchar eso. Sasuke siempre había sido alguien especial para él. Casi como el hermano que nunca tuvo. Desde niños, era el único con quien Naruto sentía algún tipo de afinidad. A pesar de pelear como perros y gatos, Sasuke entendía perfectamente la soledad que Naruto sentía por dentro. Porque era algo que compartían. ¿Cómo pudo la vida separarlos tanto? Naruto sentía que había hecho todo para que su hermano volviera a Konoha. Pero el Uchiha nunca regresó realmente. La aldea solo era un lugar de paso. Y tanto Sakura como Sarada, simplemente conocidas por filiación.

-Tú y yo….nunca pudimos hacer lo que debíamos hacer –Señalo deprimido Kakashi- La responsabilidad con la aldea, más allá de lo que Sasuke significa personalmente para nosotros.

Naruto rememoraba muchas reuniones con los Kage de otros países. Donde Sasuke Uchiha siempre fue asunto de desconfianza y discusión. Aunque siempre el Hokage había garantizado que el Uchiha ya no era un renegado, los rencores de los demás líderes nunca permitieron cerrar el tema definitivamente. Realizar una paz mundial, con sujetos con el poder y los antecedentes de Sasuke Uchiha sueltos por el mundo, era poco menos que imposible.

-Sasuke nunca le haría daño a Sarada-chan –dijo Naruto tratando de auto convencerse de ello- incluso si la tradición Uchiha fuera esa, hallaría la forma de evitarlo. Siempre ha sufrido por la pérdida de su familia. No haría nada por destruir otra.

-Puedes creer esa mentira todo el tiempo que quieras Naruto. Pero sin duda entiendes que Sakura nunca permitiría que hicieran daño a su hija. Tal vez Sasuke no sea un padre presente, pero Sakura jamás ha descuidado sus responsabilidades como madre. Ha dado la vida velando a esa niña. La ha cuidado, la ha criado prácticamente sola. ¿Realmente crees que permitiría una manipulación y violación a ese nivel? Sasuke solo la detendría asesinándola. ¿Y entonces qué harías tú? ¿Soportarías ver toda esa situación?

Kakashi no quiso ser tan brusco. Pero parecía pertinente hacerle entender a Naruto la situación a futuro. Puede que tanto Naruto como Sasuke tuvieran la firme intención de no enfrentarse nunca más en combate. Ya que ambos eran conscientes que morirían de hacerlo nuevamente. Pero tarde o temprano, por ideales, formas o caminos alternativos, terminarían luchando a muerte. Era una pelea inevitable. Eran amigos de toda la vida si, pero también rivales eternos.

Naruto no sabía que más decir. Se sentía confundido y sin argumentos. Las palabras de Kakashi le llegaban profundas. Su sentido de la moralidad seguramente no permitiría que Sarada Uchiha sufriera el destino que su padre parecía prepararle. Naruto se veía a sí mismo en comparación, con su hija Himawari haciendo esas cosas, y le daba profundo asco. ¿Cómo podía Sasuke pensar siquiera en violar a su propia hija? No importaba si era costumbre, tradición o lo que fuera. Era algo que no debía suceder.

-Entiendo cómo te sientes Naruto…-admitió Kakashi- yo mismo le advertí a Bolt como su maestro, que no tenía oportunidad de ganar. Pero el, sonriendo de una forma que me hizo acordar mucho a ti, dijo… "no estoy planeando ganar esa batalla, solo lograr que Uchiha pierda la guerra"

Naruto no pudo evitar estremecerse por esas palabras. Y apenas estaba a punto de responder cuando:

-Lo estoy captando….-indicó abriendo grandes los ojos con seriedad pétrea- ¡Lo puedo rastrear! ¡Ambos están en un campo de entrenamiento! ¡Tengo que ir ahora mismo!

Kakashi estaba a punto de ofrecerse para acompañarlo, cuando el Hokage desapareció en un destello dorado. El fantástico jutsu "dios del trueno volador", tenía un nuevo intérprete desde que fuera creado por Yondaime hace décadas.

-Vaya….-añadió para sí mismo Kakashi con sobriedad- ¿Habrá fallado algo en los planes del muchacho? Es inesperado que los sellos fallaran. En fin….-suspiró cansino mientras se retiraba al interior de su domicilio para intentar dormir- mañana el hospital o el cementerio, estarán muy concurridos.

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Un mes después…

Abrió sus ojos y era de día. La luz del ventanal detrás de su cabecera no le molestaba. Sin embargo, era muy útil aquella natural iluminación para apreciar todo el cuarto perfectamente. Techo blanco, sábanas blancas y una bata de hospital horrenda. Otra vez la misma historia.

-Deja vu….-pensó Boruto algo deprimido- esto comienza a ser repetitivo y aburrido.

Su cuerpo era un manojo de dolores. Bajo las sabanas no podía apreciarlo, pero seguramente tenia cicatrices que le recordarían por el resto de su existencia lo vivido. Aunque, considerando que había errado bastante en su cálculo final, era extraño haber sobrevivido a tamaña estupidez realizada.

-"estoy vivo"…-pensó Boruto entre sorprendido e incrédulo- ¿Por qué estoy vivo?

Su última memoria llegó grotesca e incompleta. El movimiento final en la batalla a muerte contra Sasuke Uchiha. Bajo la noche lluviosa, en la penumbra entre cráteres de una pelea al máximo nivel. Boruto solo podía recordar la asquerosa sensación en su boca del cobre. Cuando su propia sangre empezó a manar entre los dientes, y el brazo derecho de Sasuke Uchiha le atravesaba el pecho envuelto en el Raiton de un Chidori perfecto. Luego una luz, un reflejo dorado apareciendo a pocos metros. Y mientras sus ojos oscurecían e ingresaba a la inconsciencia que antecede la muerte, pudo ver a su padre el Hokage aparecer en el final de una batalla.

Luego de eso…..obscuridad.

El plan siempre fue morir. Luego de analizar durante semanas a su enemigo, el joven Uzumaki había llegado a la conclusión que no había forma de derrotar a Sasuke Uchiha en un combate leal. Los niveles de fuerza, habilidad y chakra que exhibían tanto el Uchiha como su padre el Hokage, estaban fuera del alcance más próximo de un todavía joven Boruto. Pero era una misión que debía completar. Era un trabajo que debía realizar antes que Sasuke forzara a Sarada-chan con su sharingan.

Entonces, mientras reposaba en su anterior visita de hospital por cortesía de su tía Hanabi, Boruto se encontró pasando el tiempo con un tablero de Shogui en soledad. Siempre supo escuchar por un compañero de Raíz, que ese juego era ideal para desarrollar la inteligencia. Que los grandes generales de la historia eran asiduos jugadores. Que ayudaba a incrementar la capacidad estratégica y toma de decisiones. Que controlar un equipo de piezas con distintos rangos o habilidades, era buen símil del líder de equipo ninja.

Boruto había recibido algunas visitas de sus compañeros de generación. Precisamente se dedicó a jugar con Shikadai. Y de ahí obtuvo la idea que le permitiría cantar victoria sobre Sasuke Uchiha. Fue un comentario típico de sabelotodo, muy propio de Shikadai. Le había dicho, que existían otras formas de jugar Shogui además del tradicional. Y entre ellas, el más interesante, era el llamado "Shogui de la muerte".

-"Usualmente tienes que usar tus piezas para tomar las del rival. –le dijo Shikadai mientras jugaban en una tarde de visita en el hospital- pero con el Shogui de la muerte, el objetivo es obligar al rival a tomar tus piezas. En pocas palabras, quien pierda la partida, automáticamente gana el juego.

-¿Jugar a perder? –Había consultado Bolt incrédulo- ¿Qué chiste tiene?

-Entenderás que la naturaleza del jugador es buscar la victoria. –Respondió el joven Nara- técnicamente, "jugar a perder" es a veces más difícil que darlo todo por ganar. Tienes que sacrificarlo todo. Y no hay muchos que estén preparados mentalmente para eso."

Boruto había pensado mucho en esas palabras durante su estadía en el hospital. Un par de días antes de invitar a Sakura con esa jugosa propuesta sexual. Y analizando todo lo ocurrido, teniendo en cuenta el latente peligro que Sasuke Uchiha significaba para Sarada y Sakura, era menester eliminarlo a cualquier costo. Así, solo debía hallar la forma de cruzar al Uchiha, en el camino del único ninja capaz de derrotarlo. El séptimo Hokage, Uzumaki Naruto. Entonces, solo debía darle un motivo a su padre. Una razón por la que olvidara su amistad antigua con ese peligroso sujeto. Darle al Hokage un incentivo que no fuera capaz de rechazar. Y esa excusa, podía ser claramente la muerte de su hijo.

-Debí morir….-añadió para sí mismo Bolt mirando al techo blanco con concentración- Uchiha me atravesó el pecho con ese Chidori. ¿Cómo pudo fallar? ¿Acaso mi padre lo ha evitado de alguna forma?

Boruto comenzaba a dudar de la efectividad de su plan, cuando una puerta de la habitación se abrió, y dejaba su paso a un par de enfermeras acompañando a Himawari Uzumaki. Su hermana.

-¡Onii-chan! –Sonrió alegre la joven y sin tapujos se lanzó sobre su hermano para abrazarlo calurosamente- ¡Sabia que despertarías muy pronto!

-Claro que lo sabias….-dijo la voz de Sarada que ingresaba tras las enfermeras- Oka-san nos ha dicho que en cualquier momento abriría los ojos. Ya puedes dejar de acampar en el cuarto.

Himawari se apartó de la cama ante los gemidos atormentados de su hermano. El cariñoso abrazo maltrataba el cuerpo debilitado del paciente. Bolt no pudo evitar mirar a Sarada, y notar con cierta preocupación que no presentaba ninguna queja. Debía estar furiosa si se había enterado lo de su madre y el. O dolida si acaso sabía que su padre era historia. ¿Qué ocurría? ¿Acaso Sasuke Uchiha había sobrevivido?

Las conversaciones siguientes, lejos estuvieron de aclararle algún punto de los que preocupaban. Pero ver a su hermana menor sonriente y segura, ver a su amiga de toda la vida despreocupada de lo que pudiera pasarle en un futuro, le dio cierta tranquilidad al joven Uzumaki, que se permitiría descansar las siguientes horas. Ya vendría el tiempo de las recriminaciones cuando el Hokage o Kakashi-sensei vinieran a reclamarle. Boruto sabía que habría cuentas por pagar y ahora no tenía plan alguno para escaparle a las consecuencias.

Debió morir….

Debió caer y ser enterrado como un héroe o traidor. Su nombre estaría en una piedra o en la historia negra de Konoha. Boruto estaba preparado para ello. Estaba listo para la muerte aunque su edad no fuera la indicada. En su corazón, había aceptado el camino del ninja. Lo había abrazado con sus defectos y beneficios. Estaba satisfecho de la tarea realizada. Aun siendo acusado y encerrado. Despojado de su bandana ninja. Expulsado de la profesión o lo que mierda le sucediera…

Había sido, aún era, y seria siempre un ninja de Konoha.

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Shikamaru Nara nunca dejaba atrás un enigma.

Su mente no se lo permitía. Eran las preguntas sin respuestas, quienes activaban su cerebro y lo hacían trabajar como nunca y con gran entusiasmo. Aun siendo una pieza vital de la aldea como consejero personal del séptimo Hokage. La interrogante de los últimos meses, siempre rodeaba en torno a la misma persona. Al mismo ninja. Boruto Uzumaki.

Los informes de rendimiento no indicaban estadísticas sobresalientes. Desde su fallido examen de ascenso a Chunnin hace años, que el hijo del séptimo había elevado su nivel de manera aceptable, pero siempre moderada. Técnicamente, los informes antiguos no lo ponían a la cabeza de ninguna prueba. Tanto física como mental. De aptitudes o habilidades. Sobre conocimientos o lógica. En ningún rubro aparecía Boruto Uzumaki como destacable.

¿Entonces porque?

El último mes había sido una locura. Donde el mundo Shinobi sufrió uno de los más rudos golpes desde los tiempos de la guerra. La desaparición de Uchiha Sasuke, había conmovido a todos los líderes de las distintas villas en el mundo. Cualquier analista político, podría haber caído en la trampa de suponer que la "desaparición-muerte no confirmada" de Sasuke Uchiha, podría debilitar la posición de Konoha y su actual Hokage, Uzumaki Naruto. Sin embargo, extrañamente los restantes líderes de la alianza, se mostraron cordiales y neutrales. Incluso muchas de las peticiones del Hokage antes ignoradas, se vieron alentadas y aprobadas con extraño entusiasmo.

Claramente, algo estaba cambiando en el pensamiento de los Kage extranjeros y sus señores feudales que antes no respetaban las ideas de paz que Naruto…

-Jaque Oto-sama….

Shikamaru salió de su profundo pensamiento con cierto sobresalto. Estaba en el traspatio de su propia casa jugando Shogui contra su hijo. Tal como el mismo solía hacerlo contra su difunto padre. Y últimamente las partidas se complicaban cada vez más. El muchacho era astuto. Era tan vago y flojo como sus antecesores, pero su nivel de intelecto también lo destacaba por sobre el resto. Shikadai era tal como su padre cuando joven. Trabajan juntos, visitaban la torre Hokage a menudo, y a pesar de su juventud, ya estaba involucrado en las altas esferas sobre toma de decisiones en Konoha.

-has mejorado….-apuntó Shikamaru mientras movía una pieza para proteger su rey.

-No demasiado…-respondió cansino el Nara más joven- solo que Oto-sama está desconcentrado del juego….

En los cuatro movimientos siguientes, Shikamaru perdió la partida. Su joven hijo lo había derrotado y eso era novedad. El padre no podía recordar siquiera una ocasión, donde el mismo derrotara a Shikaku, su propio padre. Tal vez simplemente su hijo era más inteligente y capaz. Era por este argumento, que Shikamaru tardó mucho tiempo en entender quien había informado a Boruto del asunto secreto entre Ino y el.

-Aun no comprendo porque lo has hecho Shikadai…-apuntó el padre mientras reacomodaban las piezas para iniciar otra partida- luego de semanas enteras buscando entre el personal de la torre Hokage. Pude concluir que solo una persona conocía exactamente en donde me encuentro todo el tiempo. Solo uno, puede vigilarme conociendo todos mis movimientos. ¿Por qué le diste esa información al hijo de Naruto?

El joven suspiró resignado. No parecía especialmente nervioso por haber sido descubierto. Sino más bien se anticipaba a una conversación problemática y aburrida. Su apatía iba a la par de su padre. Shikamaru reflexionaba que si acaso había tomado por sorpresa a su hijo, no se notaba para nada.

-Solo hago lo que tengo que hacer Oto-sama- dijo el joven Nara sin desatender el tablero frente suyo- es bastante cansado y aburrido. Pero necesario.

Se quedaron en silencio. Shikamaru sentía raro esto de reclamarle a su hijo por delatarlo de engañar a su madre. El problema no era que Shikadai no aprobara la situación, eso se podía entender normal, el asunto recalaba en haber usado la información obtenida para entregarla a un ninja fuera de la familia. Por dejarlo vulnerable a un chantaje. Finalmente, Shikamaru pensó que lo potable era explicarle a su hijo la situación global. Después de todo, no se podía pedirle silencio ante su madre sin darle un motivo valedero.

-lo que Ino y yo tenemos es….

-Algo sin importancia…-interrumpió Shikadai sin siquiera mirar a su padre- pero así como tu deber de consejero es proteger las acciones del Hokage, el mío radica en defender los intereses del clan Nara.

-¿A qué te refieres?

-Hace años, Ka-san cometió un error de juicio, tal como tú lo haces ahora. En ese caso como el de hoy, he tenido que intervenir para protegerlos. Incluso contra su propia voluntad.

-¿Tu madre…? ¿Qué hizo supuestamente?

-Hace año y medio….-dijo Shikadai serio como siempre- Bolt respondió por mí. Protegió a Ka-san. Evito que fuera acusada de traición a la aldea. Luego hace meses, cuando descubrí que la señora Yamanaka era más que una vieja amiga para usted. Me pareció algo extraño. Que no haya considerado lo peligroso de engañar a una mujer tan problemática como Ka-san. ¿Se imagina que Ka-san asesinara a la señora Yamanaka? Un desastre diplomático, entre otras cosas.

El joven Nara no volvió a tomar la palabra en el resto de la reunión. Para cualquier otro interlocutor, hubiera necesitado una explicación más detallada. Pero Shikamaru no. básicamente entendía que su hijo había pedido ayuda a Bolt en el asunto de su madre. Y otorgado información sobre su padre en forma de pago. Todo con la intensión de conservar la paz en el seno de su familia. De proteger a los suyos, de guiarlos, de estar siempre preparado para respaldarlos. Un rasgo muy típico de Shikadai. El problema era, que al mismo tiempo había fastidiado todo intento de Shikamaru por avanzar en la investigación sobre ese grupo secreto que parecía controlar a Konoha. O tal vez, esa cuestión era también parte del paquete. Como fuera, Shikamaru no podía dejar de hacer todo lo posible por investigarlo:

-Dime todo lo que sepas sobre Raíz….-añadió el padre cuando habían terminado la última partida de Shogui en silencio, y el joven se retiraba a su habitación- ¿Acaso Boruto y tú, pertenecen a esa organización?

Era un truco muy burdo esperar que Shikadai se delatara solo. Sobre todo entendiendo que había sabido estar un paso por delante de ambos progenitores en el pasado. Pero si bien no obtendría algo concreto, tal vez en gestos o formas encontrar alguna pista. Después de todo, si acaso Shikadai estaba involucrado en el asunto, tal vez Bolt no sería capaz de ejecutar su amenaza contra Ino y el. Sin embargo, el joven Nara tuvo una respuesta para esa pregunta de azar:

-Una vez usted me habló sobre la importancia de preservar el futuro. –Dijo Shikadai sin voltear a ver a su padre- dijo que debemos trabajar para garantizar una paz duradera. Y que era tiempo de tomar decisiones inteligentes. De pensar, antes de cometer asesinato. Pero la pregunta verdadera podría ser…. ¿cómo lograr que ninjas y diplomáticos entrenados para la guerra, firmen y respeten un acuerdo de paz?

-No has respondido a mi pregunta….

-Claro que si lo hice….Oto-sama.

Dicho eso, Shikadai abandonó el traspatio. La siguiente hora fue de pesada reflexión para Shikamaru. Fumando un cigarrillo, mirando al jardín de su casa y pensando en profundidad sobre las conversaciones con su hijo. Al parecer, en algún punto de los últimos 3 años, Boruto Uzumaki había sido reclutado y entrenado por una organización secreta. Dicho grupo había actuado a espaldas del Hokage, e incluso parecían invisibles a la vigilancia de los cazadores especiales ANBU. Pero sus motivos, no parecían definidos a la búsqueda de poder en particular. El problema para Shikamaru en su asunto personal, fue que no pudo ver la situación de manera global.

Sin embargo, los últimos acontecimientos del mes pasado, habían vuelto a cambiar el panorama internacional. Ahora mismo, los asuntos de investigación sobre la supuesta organización clandestina, debían quedar archivados hasta mejor ocasión. Aunque ahora mismo, en Shikamaru surgía una duda que lo mantendría activo las próximas semanas.

¿En qué asunto se había metido su esposa Temari, que Shikadai tuvo que pedir ayuda externa para resolverlo?

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A Boruto le había pesado bastante su aventura.

En primera instancia, había pasado casi un mes desde su pelea contra Sasuke Uchiha. Estuvo inconsciente la mayor parte del tiempo, y su cuerpo había sufrido lesiones variadas y graves. Fue visitado por su madre y hermana a diario. Ambas le comentaron que en la aldea se rumoraba un escape de Sasuke, por haber atacado al prometido de su hija. Algunos más, que en realidad el Uchiha había sido ajusticiado por el séptimo Hokage y estaría enterrado en una fosa común para que solo quedara en rumores esa pelea monstruosa que destruyó el campo número 7. Además, otras varias charlatanerías sin sentido corrían como susurros por los civiles. Todas versiones locas y sin mucho sentido.

Boruto se sorprendió bastante por esas habladurías. De hecho, le hicieron reflexionar bastante sobre las consecuencias de lo que había hecho. Mientras tanto, disfrutaba de ver sonriente y feliz a su hermana. A quien si su intuición no fallaba, le debía la vida. La teoría que a Bolt se le había ocurrido, es que el Chidori de Sasuke Uchiha no logró alcanzar su corazón, porque el cuerpo del Uzumaki estaba acostumbrado a recibir los constantes ataques a las zonas poco peligrosas del pecho por las prácticas con su hermana Himawari. Era su hábil hermanita, quien le había enseñado con sus golpes, exactamente en qué lugar recibir un ataque mortal para precisamente no morir.

Y en cuanto a su madre Hinata, tuvo la buenas nuevas que sospechaba. La mujer le había hecho entender a su hijo, que la tía Hanabi se había trasformado en un asiduo juguete para el Hokage y su esposa. En resumen, Hinata era quien daba las órdenes al clan Hyuuga, atraves de su sometida hermana menor.

-Sabía que podía confiar…-le dijo el muchacho desde la cama a su madre- lo sabía Ka-san.

La mujer no pudo evitar sonreír. Se sentía útil, se sentía poderosa. No había más cadenas que la ataran como en su antiguo clan cuando joven. Pero ahora, era madre y esposa, era un pilar para su familia. Eso era una tranquilidad para Boruto. Actualmente, no podía ni levantarse de la cama. Mucho menos ayudar a su madre o hermana en el asunto Hyuuga. Era un motivo de serenidad saber que ese problema había finalizado.

También recibió otro tipo de visitas más complicadas.

Sarada y Sakura nunca estuvieron al mismo tiempo. La joven le visitó en calidad de amiga. La situación era extraña y tensa entre ellos. Era indudable que la joven Uchiha tenía sentimientos profundos por su ex-compañero. Pero había barreras que se habían levantado entre ellos. El asunto de su padre solo era uno de los problemas por sortear.

En cambio Sakura, solo se presentó en pocas oportunidades y en calidad de médico. Era evidente para Bolt, que la mujer lo estaba evitando todo lo posible. Nunca podían estar solos, y le parecía extraño al joven Uzumaki que siempre hubiera otros médicos o incluso ninjas de ANBU. ¿Qué estaba ocurriendo exactamente? ¿Por qué era Sakura vigilada por los cazadores?

Sus preguntas, comenzaron a tener respuestas una semana después de haber recobrado la conciencia. Fue el momento donde volvió a ver a su padre, luego de aquella noche de combate bajo la lluvia. Pero no vino solo. Kakashi, Sai y Shikamaru lo acompañaban en esa reunión en el cuarto de hospital.

Esa noche, tuvieron una extraña charla. Fue la primera vez en muchos años que Boruto Uzumaki fue sorprendido. La primera vez, desde que comenzó a entrenar con Kakashi-sensei.

Fin del capítulo.