N/A:

1) Los personajes pertenecen a Reiko Yoshida (Estudios Actas).

2) La historia esta relatada en tercera persona y tratará de mantener las personalidades lo más fiel posible a como se ven en el anime, pero pueden variar un poco.

3) Si ven esta historia fuera de mi cuenta de FF o facebook por favor comuniquemelo, digamos No al plagio y apostemos siempre al original.

4) Cualquier sugerencia y/o crítica me la pueden hacer llegar por medio de un PM o un review.


No hay paraguas que te proteja de un tifón:

Yukari se demoraba en levantarse ya que repasaba mentalmente la conversación que había tenido con Erwin y sus amigas, y aún no podía creer a la conclusión a la que había llegado.

«Flashback»

—Hola Yukari-chan —saludó Erwin al abrir la puerta e inquirió con curiosidad—; ¿qué te trae por aquí?.

—Hola Erwin —Devolvió el saludo Akiyama y agregó—; vine porque necesitaba hablar con alguien sobre un problema que tengo.

—Pasa, adelante —indicó Erwin corriéndose para dejarla pasar—: Me sorprende que quieras charlar conmigo, pues pensé que ante cualquier eventualidad recurrirías a Miho-chan.

—En efecto lo haría, pero el problema es con ella esta vez —repuso triste Yukari mientras se sentaba alrededor de la mesa ratona.

—¿Qué clase de problema podrías tener con Nishizumi-san? —preguntó Caesar entrando al living y añadiendo luego—: Por cierto hola Yukari-chan.

—Hola Caesar —Devolvió el saludo Yukari y agregó—: No sé bien cuál es el problema, pero no puedo estar cerca de ella sin ponerme nerviosa.

—Te pones nerviosa estando cerca de ella pero igual no quieres alejarte, ¿verdad? —inquirió Erwin como analizando el asunto.

—Sí, así es —contestó Akiyama y añadió—: De verdad siento que quiero estar con ella, ser su apoyo y cuidarla pero el solo pensar en eso me pone nerviosa.

—Mmm… ¿y sientes deseos de abrazarla pero cuando solo rozas su mano sientes que te quemas? —interrogó Caesar uniéndose al análisis.

—Sí, exacto —respondió extrañada Yukari—: Pero no sé por qué pasa eso o por qué me pongo furiosa si esta con alguien o pienso que puede estar con alguien.

—Creo que a eso se le llama celos —Intervino Saemonza saliendo de la cocina.

—¿Celos? —susurró Yukari y sorprendida preguntó—; ¿cómo o por qué tendría celos?.

—Porque quizás ella te gusta, Yukari-chan —Aventuró Erwin lo más suave que pudo.

—¡¿Qué quizás ella me guste?!, ¿acaso se escuchan? —protestó Yukari entre asustada y enojada.

—No te alteres y contesta esta última pregunta —Pidió Oryou sumándose a la conversación y agregando luego—: ¿Te quedas mirando sus labios cuando habla?.

—En ocasiones sí —Se sincero Yukari—: ¡Oh, por Kamisama!, ella me gusta —dijo cayendo en cuenta de la nueva situación en la que se encontraba—; y… ¿ahora qué voy a hacer?.

—Solo tienes dos opciones —comentó Caesar y explicó antes los ojos expectantes de Yukari—; guardas tus sentimientos y priorizas tu amistad con ella, o le confiesas lo que sientes y te arriesgas a lo incierto.

«Fin del Flashback».

Al repasar esta conversación Yukari comprendió que lo mejor por el momento era mantener los sentimientos de amor guardados y conservar la amistad con Miho. Por lo que como todos los días se preparó y con aire despreocupado se dirigió al instituto.


Miho se encontraba bastante atenta a lo que Saori contaba sobre Sasaki Ichiro, pero en cuanto divisó a Yukari su expresión cambió por completo. Aún recordaba que aquella había elegido confiarle sus problemas a Riko en lugar de a ella y por lo tanto seguía enojada.

—¿No te parece que es un poco tarde para estar recién llegando al Instituto, Yukari-chan? —inquirió Miho con expresión severa.

—No creo que sea tan tarde sí aún no han llegado ni Mako, ni Hana —Se excusó Akiyama desafiando a Miho con la mirada.

—Ellas no vendrán —articuló Saori y mirando preocupada la tensión que se leía en los ojos de sus dos amigas, agregó—: Hoy internan a la abuela de Mako por lo que Hana está con ella para hacerse cargo de los gasto de hospitalización.

—Por eso es necesario que ocupes el lugar de Hana en el Concejo Estudiantil y ayudes con lo del encuentro amistoso de Sensha- dō —Intervino Miho, quien ya se parecía a su hermana en cuento a expresión y tono de voz se tratara.

—¿No puede encargarse Saori-chan de eso? —preguntó Yukari preocupada ante la idea de estar a solas con Nishizumi.

—Saori-chan no puede pues debe de llevarle los apuntes del día a Mako y Hana y relevarlas del cuidado de la señora Reizei —proclamó Miho agregando luego, suavizando un poco su voz—: Así que si puedes encargarte del papeleo en lo que voy a hablar con Kay te lo agradeceré mucho.

—¿Con Kay? —sopesó para sí y luego interrogó—: ¿Qué tienes que hablar con ella?.

—Vamos a ultimar detalles sobre el encuentro amistoso de la próxima semana —explicó Miho añadiendo—: Además ella quería hablar de comandante a comandante.

—Ah, ya veo —replicó algo triste Yukari—: Esta bien, entonces luego de clases me encargo del papeleo.

En clases y en el almuerzo ninguna de las chicas se dedicó ni palabras ni miradas. Cada cual concentró su atención en sus cosas y con suerte se dieron algunas indicaciones en la práctica de Sensha- dō.

Al finalizar la jornada escolar Saori partió de inmediato a la clínica «Del Solar» y relevó en los cuidados de la abuela de Mako, a ésta y a Hana. Entre tanto Yukari se encerraba en el Salón del Concejo Estudiantil para llenar formularios y revisar estrategias mientras Miho se encontraba en cubierta con Kay.


En cubierta apoyada en un barandal se encontraba una jovencita algo alta, de cabello largo y rubio. Sus ojos azul cielo buscaban encontrarse pronto con la mirada marrón clara que tanto le gustaba.

De pronto una muchacha de cabello castaño claro y aproximadamente un metro cincuenta y ocho de altura se acercaba al lugar por la derecha. Kay al verla se preguntaba si esta vez tendría la oportunidad de confesarle lo que sentía.

Por causa de su personalidad era habitual que coquetease con todas las chicas que les pareciese de alguna manera interesante. Razón por la cual Miho Nishizumi jamás le tomaba en serio o por lo menos eso era lo que la comandante del Instituto Universitario Saunders pensaba.

—Buenas tardes Kay-chan —saludó Miho con una sonrisa.

—Buenas tardes Miho-chan —Devolvió el saludo abrazándola—: Por un momento pensé que no vendrías.

—Cómo no iba a venir si habíamos quedado en eso —pronunció Nishizumi deshaciendo el abrazo y agregó—; y hablando de la reunión, ¿para qué exactamente me querías ver?.

—Quería conversar sobre el encuentro amistoso de Sensha- dō que tendrán nuestras escuelas —expuso Kay alegremente y con un brillo especial en sus ojos añadió—: Creo que sé como hacerlo más interesante.

—¿Hacerlo más interesante? —susurró para sí Miho e inquirió—: ¿A qué te refieres?.

—Pues se me ocurre que podríamos hacer una apuesta —Develó la propuesta Kay.

—¿Una apuesta?, ¿y qué apostaríamos? —preguntó con cierto recelo Nishizumi.

—Bien si mi escuela gana ¿me concederías una cita? —Esgrimió Kay con una sonrisa.

—Sabes que no puedo salir contigo, Kay —repuso Miho y viendo que la rubia iba a protestar, explicó—: Y no es porque crea que tu coqueteo no es serio, es solo que me gusta alguien más.

—Entiendo, pero solo te pido una cita nada más —aclaró Kay tomándole de las manos.

—Está bien, acepto —dijo Nishizumi y añadió—: Pero si es mi escuela la que gana no volverás a insistir en querer algo conmigo, ¿entendido?.

—Okey —afirmó la joven rubia abrazando a Miho.

Esta escena fue vista por Yukari quien salía de la escuela después de haber terminado de llenar los formularios. Ella no pudo evitar que aquel abrazo le doliera y solo atinó a correr antes de que las lágrimas abandonaran sus ojos.

Miho diviso a Akiyama y rompió el abrazo pero ya era demasiado tarde para remediar las cosas; y ella no pudo más que desear que la tierra la tragase en ese mismo instante.