N/A:
1) Los personajes pertenecen a Reiko Yoshida (Estudios Actas).
2) La historia esta relatada en tercera persona y tratará de mantener las personalidades lo más fiel posible a como se ven en el anime, pero pueden variar un poco.
3) Si ven esta historia fuera de mi cuenta de FF o facebook por favor comuniquemelo, digamos No al plagio y apostemos siempre al original.
4) Las partes en cursiva se corresponden con recuerdos o llamadas por teléfono.
5) Cualquier sugerencia y/o crítica me la pueden hacer llegar por medio de un PM o un review.
Las adversidades fortalecen:
El día llegó en la escuela buque Ōarai, encontrando a Yukari y Miho tratando de aplazar el amistoso de Sensha-dō que estaba al caer.
Por otra parte Hana no se despegaba de al lado de Mako, la cual agradecía su apoyo sin el cual en este momento se sentiría perdida.
Y Saori se despertaba angustiada y sintiéndose culpable de que por estar de novia no había podido apoyar a sus amigas como debería. Le dolía no haber sido la roca que necesitaba su mejor amiga Mako y haberse enterado casi por casualidad que Miho se había enamorado de Yukari.
Era como si hubiese estado cegada ante todo lo que pasaba a su alrededor por la felicidad que la embargaba al pasar tiempo con Ichiro.
Por tanto esa mañana Takebe decidió hacer las cosas de diferente manera, le pidió tiempo a Ichiro y se dirigió a relevar a Hana en hospital para acompañar a Mako.
Claro que no siempre todo sale como fue planeado.
—No necesito descansar, pues lo he hecho en un cuarto que hemos acondicionado para pasar la noche —enfatizó Hana sintiendo que los celos se apoderaban de ella—: Pero sí deseas hacerle compañía a Mako puedo ir a por algunas cosas a casa y dejarlas solas por un tiempo —acotó recuperando el control de sus emociones.
—Sí pudieras hacer algo como e… —Pretendía decir Saori pero fue interrumpida.
—¿Vas a volver, Hana? —Interrumpió una temerosa Mako.
—Sí Mako, voy a volver —contestaba suavemente Hana y abrazándola agregaba—: Pasaré por mi casa para buscar ropa y vuelvo —Le dio un corto beso en la frente—: ¿Quieres que te traiga algo?.
—Si puede ser mejor comida que la que hay en la cafetería, sería estupendo —Pidió medio bromeando para relajarse un poco—: Por la ropa no te preocupes que Miho me traerá algo al salir del instituto.
—Está bien, veré que hay en la casa para que almorcemos mejor —repuso sonriente Hana y girándose hacia Saori añadió—: Haz que se distraiga caminando por el jardín pues aún no se puede visitar a la señora Reizei.
—No te preocupes, yo me encargo Hana-chan —aseguró Takebe con una sonrisa.
Con cierta angustia por separarse de Mako, la joven Isuzu se retiró de la clínica y se dirigió hasta su residencia. Atrás se quedaba la joven Reizei añorando, (como nunca hubo imaginado), su cercanía. Su mejor amiga Saori se di cuenta de esta situación y tomando del brazo a Mako le sacó conversación.
—No te angusties Mako, tu caballero de dorada armadura no tardará en volver.
—¿A qué te refieres con mi caballero de armadura dorada, Saori? —preguntó intrigada Mako.
—Vamos, no me vas a decir que no te diste cuenta —inquirió incrédula Saori.
—¿Darme cuenta de qué? —cuestionó Mako cansada de los rodeos.
—Pues de que Hana te profesa más cariño que el de una simple amiga y que tú haces lo mismo —respondió deteniendo su paso, Saori.
—¿Te golpeaste la cabeza al venir para aquí, Saori-chan? —ironizó Mako en un intento de que nadie notará el sonrojo de sus mejillas.
—No que yo sepa —Le retrucó Saori y añadió—: Es más que palpable que Hana te protege como si fueras su princesa y hasta se nota que tiene celos de mí.
—¿Celos de ti? —inquirió sorprendida Mako—; ¿por qué los tendría?
—Seguramente por la amistad de años que llevamos, quizás crea que pasado algo más grave que esto preferirías mi compañía y contención que la de ella — expresó su hipótesis, Saori.
—Eso suena lógico dado que tú y yo somos amigas desde hace bastante, y yo no quisiese ser una carga para Hana pero no porque no la prefiera a ella —aceptó Mako ante la atenta mirada de Saori.
—Entonces te gusta Hana —afirmó con una sonrisa y viendo la incertidumbre reflejada en el rostro de su amiga explicó—: El hecho de que no quisieses ser una carga para ella, pero no parases a pensar si lo serías para mí, indica que Hana te importa más allá de tus problemas —Le dedicó una mirada sincera—: En otras palabras, su bienestar y su felicidad están primero que tu propio bienestar y felicidad; y de un poco de eso se trata el amor.
—No, no puedo estar enamorada de Hana estaría mal —replicó con miedo Mako—: Ella y yo somos mujeres y encima de mundos muy diferentes —resopló frustrada.
—No creo que sea una locura sino algo diferente a lo que se acostumbra —repuso Saori tranquilamente—: Y no veo que esté mal si ambas lo sienten como en el caso de Yukari y Miho.
—¿Yukari y Miho están juntas? —preguntó Mako sorprendida.
—Bueno no es oficial porque ahora están preocupadas por ti pero según escuché ayer, se han confesado sus sentimientos la una a la otra —respondió con una amplia sonrisa Takebe.
—¿Escuchado? —murmuró para sí Mako—; entonces no lo sabes a ciencia cierta ¿verdad?.
—No es un rumor si es lo que te preocupa —Se defendió Saori—: Ayer seguí a Yukari con la intensión de hablarle y solucionar un malentendido que se dio entre ella y Miho.
—¿Qué malentendido? —inquirió visiblemente interesada.
—Déjame que te cuente cómo me enteré que ellas se confesaron y luego te respondo esa pregunta —Viendo que su amiga asentía, prosiguió—: Bien, iba siguiendo a Yukari para hablarle cuando adiviné que su intención era buscar a Miho que no había llegado a la práctica de Sensha-dō —Hizo un pausa—: De repente la divisó llorando en la escalera y se acercó calmarla y averiguar qué le pasaba.
—¿Y tú qué hiciste? —preguntó no entendiendo muy bien el asunto.
—Pues me quedé a un costado de la escena —contestó encogiéndose de hombros—: Hubiese querido ayudar a Miho pero Yukari-chan estaba haciendo un buen trabajo, además la conversación giraba a un terreno en el que no me podía meter.
—Pero sí podías quedarte escuchando ¿no? —inquirió Mako con cierto tono de reproche.
—Sé que no fue correcto quedarme escuchando —Se escudó Saori rápidamente—: Pero Miho estaba abriendo su corazón animándose a decirle a Yukari que la amaba, como ya me había confesado anteriormente, y sólo quería saber sí Akiyama le correspondía o no.
—Supongo que le correspondió, ¿verdad?.
—Sí, pero acordaron hacerlo oficial después de que tu abuela se mejore porque quieren cuidarte y estar para ti sin distracciones —explicó Saori.
—Entiendo —alegó Mako y esbozando una sonrisa de agradecimiento y recordando una pregunta que no se había contestado aún añadió —: ¿Y cuál era el malentendido?.
—Ah, sí —Recordó Takebe y paró a responder—: Yukari vio que Kay abrazaba a Miho y pensó que había algo entre ellas pero sólo fue el cierre de una apuesta.
—¿Apuesta? —Ahora sí que Mako se sentía perdida.
—Sí, Kay aprovechó el encuentro de Sensha-dō para hacer una apuesta con Miho en un intento por salir con ella.
—¿Eso quiere decir que si el Instituto Universitario Saunders gana el encuentro, Miho debe salir con Kay? —cuestionó bastante consternada.
—Sí, así es —respondió Takebe y agregó—: Pero no te preocupes que ahora atrasarán el encuentro por la situación que estamos atravesando y cuando estemos bien arremeteremos con todo.
—¿No lo entiendes, verdad Saori? —Esgrimió en forma de pregunta Mako.
—¿El qué no entiendo?.
—Sí retrasamos el encuentro Kay supondrá que es una retirada y dará por ganada la apuesta —argumentó brillantemente Mako.
—¡Oh,no! —exclamó angustiada Takebe—: algo tenemos que hacer.
—Préstame el celular, Saori —Pidió rápidamente la joven Reizei.
—¿Qué pretendes? —preguntó Saori mientras le entregaba su celular.
—Ya vas a ver —respondió con una sonrisa Mako.
En la residencia Isuzu, Hana estaba lista para volver a la clínica «Del Solar» cuando su celular comenzó a sonar con una llamada entrante de Saori.
«—Saori-chan, ¿qué pasó?, ¿Mako está bien? —respondió Hana y, (sin darle la oportunidad de contestar a su interlocutor), agregó—: ¿Se sabe algo de la señora Reizei?.
—Tranquila Hana, respira —Aconsejó Mako casi de forma divertida—: Yo estoy bien y de mi abuela aún no se sabe nada.
—Oh, ¿eres tú Mako? —repuso más relajada la joven Isuzu—: ¿Qué necesitas?
—Sí, soy yo —afirmó suavemente al tiempo que añadía—: Me gustaría que me hicieses un favor, sí no es mucha molestia.
—No hay problema Mako, tú dime en que te puedo ayudar —aseguró tranquilamente Isuzu.
—Necesito que vayas al instituto y convenzas a Yukari y a Miho para que no retrasen el amistoso de Sensha-dō —expresó con firmeza.
—¿Quieres participar aún en tu situación? —preguntó con extrañeza la joven Isuzu.
—Mi situación no va a cambiar pero la felicidad de nuestras amigas sí podría cambiar si no participamos —argumentó lo más claro que pudo.
—¿La felicidad de Yukari y Miho están en juego? —repasó para sí y agregó—; como que no estoy entendiendo.
—Hana hazme ese favor y luego en la noche te explico mejor, ¿vale? —propuso Mako suavemente.
—Está bien, ahora mismo voy al instituto.
—Ve con cuidado —aconsejó Mako.
— Tenlo tú también —concluyó Hana.»
En el salón del Consejo Estudiantil del Instituto Ōarai, Miho hacía la llamada pertinente a Kay para aplazar el encuentro amistoso cuando una agitada Hana abría la puerta.
—Mako dice que no lo aplaces —articuló cuando logró controlar su respiración.
—¿De qué estás hablando, Hana-chan? —preguntó Yukari que también estaba en el salón.
—Digo que Mako-chan quiere participar del encuentro a pesar de todo —explicó Isuzu y agregó—: Ella quiere distraerse y desea ganarle al Instituto Universitario Saunders.
—Está bien entonces si ese es su deseo, no lo voy a aplazar —afirmó Miho cortando la llamada—: Pero debes decirle que debemos practicar extra para estar a la altura del encuentro.
—Yo se lo digo, Comandante Nishizumi —proclamó Hana como aceptando una orden y provocando que sus compañeras se rieran.
—Y si mejor vamos todas a ver a Mako y arreglamos lo del entrenamiento extra —propuso una sonriente Yukari.
—Eso sería genial, además luego pueden acompañar a Saori a su casa.
—Bien, en marcha entonces —concluyó Nishizumi.
Y así fueron las tres hasta la clínica y pasaron un tiempo con Mako y Saori. Ahí se informaron que la abuela de la primera tuvo un leve mejoramiento pero no podían sentirse seguras todavía.
Después de comer un poco de lo que trajo Isuzu arreglaron lo de los entrenamientos sin que se supiera en verdad que había movido a Mako a querer participar con tanto entusiasmo.
Sólo Saori sabía la razón y Hana sospechaba que algo se traían esas dos y planeaba averiguarlo en cuanto se quedase a solas con Mako.
Con todo acordado Saori se fue con Yukari y Miho, luego de que éstas le dejasen una muda de ropa a la joven Reizei y se despidiesen de la joven Isuzu.
Encaminándose al cuarto que se había acondicionado para que Mako y Hana descansaran, ésta última tomó la palabra.
—Me vas a decir qué te traes con Saori-chan —Sin buscarlo aquello sonó más a reproche que a pregunta.
—¿Cómo que me traigo con Saori? —inquirió sorprendida Mako.
—Sí, es que…pareciera que hubiese algún secreto entre ustedes —repuso titubeante Hana.
—¿Y eso te molestaría Hana-chan? —Sondeó al recordar las palabras de Saori sobre los celos de Isuzu.
—Bueno… molestarme no me molestaría pero pensé que éramos amigas y que confiabas en mi Mako-chan —respondió Isuzu desviando la mirada.
—No te creo, Hana —negó con certeza la joven Reizei.
—¿Disculpa?
—Ya me oíste, no creo en lo que dices —Volvió a remarcar Mako y agregó—: En verdad tengo la certeza de que sí te molesta que tenga algún secreto con Saori y si no me dices por qué; no te cuento de qué se trata ese asunto.
—¿No hablaras en serio? —preguntó incrédula Hana.
—Lo digo muy en serio.
—Bien, sí me molesta mucho que tengas esa complicidad con Saori-chan —suspiró pesadamente antes de añadir—: A decir verdad me dan celos cuando las veo juntas. Sé que es ridículo pero no puedo evitar sentir que puedo perderte cada vez que estás con ella y yo no estoy a tu lado.
—Entonces, es cierto —Se dijo para sí Mako y tomando la mano de Hana se atrevió a preguntar—: Eso quiere decir que te gusto ¿verdad?.
—Sí Mako, me gustas —Le sostuvo la mirada—: Me gustas mucho.
Mako guardó silencio unos segundos y luego intuyendo que una respuesta reciproca sería interpretada como símbolo de amistad por parte de Isuzu, buscó los labios de ésta y los besó tiernamente.
—¿Me eliges también? —Logró inquirir Hana al cortarse el beso.
—Sí Hana —Le dedicó una mirada tierna—; te elijo a ti.
Dicho aquello se sentó a su lado y sin soltarle la mano le contó toda la situación de Miho y Yukari sumado lo de la tonta apuesta que la primera había acordado con Kay.
—Entonces sí o sí tenemos que participar.
—No sólo eso, Hana —advirtió Mako—: También tenemos que ganar.
—Lo sé —correspondió Isuzu, afirmando luego—: Y lo vamos a hacer por el bien de nuestras amigas.
Mako sonrió y se acomodó al lado de la joven Isuzu, quien rápidamente entendió que esa noche compartirían cama pues la joven Reizei se negaba a cortar la complicidad dada tras confiarse sus sentimientos.
