Buenas tardes queridos amigos y amigas. Este mensaje es para hacerles notar que sigo leyendo cada comentario con mucho interés. No quiero adelantar mucho, pero una de las frecuentes consultas que leo de ustedes, me dicen que les preocupa la relación Sakura-Boruto a futuro. Algunos lectores se sienten atraídos por la pareja y la química generada a pesar que iniciaron muy mal. Bien, ante la duda de ¿terminaran juntos? No quiero delatarme pero si puedo asegurarles que habrá un poco más de interacción entre ellos. Aun así, quiero hacerles notar que el fic en general es una versión muy oscura y retorcida del universo Naruto. Por lo tanto, si bien vendrán momentos lindos familiares y de amor también, tenga muy en cuenta que esta historia no tiene héroes. Es claramente un mundo de traidores que aún falta por mostrar la peor cara de todas.
Saludos y sigan comentando que me interesa mucho cada opinión.
CAPITULO 19: EL HOMBRE Y LA SERPIENTE, PARTE 2
Boruto no parecía tener duda o apuro. Sus historias surgían ordenadas, otorgándole tiempo y forma a cada hecho concreto. Shikamaru estuvo alerta los primeros minutos, seguía con el presentimiento de que toda la reunión era una gran trampa y no quería caer en ella. Luego de pasado el momento de duda, decidió que aun Bolt intentara matarlo al finalizar su confesión; era buen momento para aprovechar y conocer todo lo que pudiese sobre Raíz. Además, eran dos contra uno, porque Ino no era precisamente una niña indefensa cuando de pelear se trataba.
-Mi primera misión fue toda una muestra de la guerra que habitamos… –Dijo Bolt en algún espacio de su relato- Recuerdo que me enviaron a desaparecer un cadáver.
-¿Un cadáver? –Consultó Ino, detrás de Shikamaru- ¿Quién?
-Fue hace años….-evocó sonriendo apenas el rubio, sentado cómodamente- no recuerdo su nombre, pero si quien era.
-¿De Konoha? –interrogó Shikamaru serio.
-Un embajador de la nube….-respondió Bolt tranquilo- ninjas de la Roca lo asesinaron en la frontera entre países. Para luego dejarlo tirado en las afueras de un pueblo dentro del país del fuego.
-¿Por qué? –interrumpieron mecánicamente tanto el Nara como la Kunoichi
-El Hokage había pasado un par de días antes por la zona, revisando puestos de guardias fronterizos –Sonrió Bolt apenas- La intensión de los ninjas de Iwa era clara….
-¿La intensión? –Dijo Ino sin entender- lady Tsuchikage es aliada y amiga de Naruto. No puedo creer que ella intente…
-No fue la actual líder ciertamente….-definió el Uzumaki- sino el jefe de la organización oculta conocida como… "Granito". El grupo secreto que reside en Iwa.
-Has dicho que fueron ninjas de la roca, -apuntó el Nara concentrado en el relato- pero ahora estas afirmando que Lady Tsuchikage no tuvo que ver con el asunto. ¿Cuál es la verdad?
-Ambas….-respondió serio Boruto- la organización "Granito", es lo que Raíz representa para Konoha. En la nube tienen a "Rayo negro", en el país del agua "Niebla sangrienta". Y en las tierra del tío Gaara…. "Arena dorada".
Luego Boruto hizo algo terrible. Comenzó a detallar con concepto, toda la red de aldeas ocultas que eran comandadas por los líderes antiguos supuestamente retirados. Aldeas ocultas armadas, dentro de cada aldea participante de la alianza. Un sistema para seguir tomando misiones que trasgredían la paz de las fronteras, por cuantiosas cantidades de dinero.
-¿Y porque lanzaron el cadáver de ese sujeto a nuestro territorio? –preguntó de pronto Ino haciendo volver a la historia anterior a los dos hombres.
-Tu amante puede decírtelo perfectamente….-sonrió divertido el joven Bolt- ¿No es cierto Shikamaru-sama?
El moreno lo había razonado al instante. Ino no estaba enterada de las reuniones de líderes en los últimos años. Pero como consejero personal del Hokage, Shikamaru había asistido a todos los encuentros pasados. Recordaba el asunto del diplomático muerto, y como las pesquisas en tierras del fuego no dieron ningún resultado. En su momento le resultó extraño que los rastreadores designados hubieran empezado su búsqueda en la frontera entre el fuego y la roca, cuando el diplomático desaparecido no se dirigía específicamente a Konoha. Y fue aún más extraño, que no se encontrara rastros del cadáver por ningún lugar. Incluso los rastreadores del clan Inuzuka le perdieron la pista. Pero además Shikamaru, creía recordar como la falta de resultados había sorprendido sobre todo a los rastreadores de la Roca.
-Quisieron ensuciar a tu padre….-razonó en voz alta el Nara- Naruto es la voz de la paz, pero si un diplomático muerto aparecía cercano a él, al menos podrían ponerlo en duda cuando impulse los tratados de comercio y alianza.
Naruto era el único limpio en la reunión de líderes. Por esa razón todos confiaban en él y nadie reusaba reunirse para discutir acuerdos comunes. Poner en duda la honorabilidad del Hokage, era una buena forma de romper el equilibrio que tanto estaba costando construir y mantener. Shikamaru comenzaba a entender la razón de aldeas ocultas, dentro de las aldeas.
-Los antiguos líderes en tiempos de la guerra mundial se retiraron, incapaces de continuar las formas anteriores al pacto de alianza. Pero crearon en la oscuridad sub-aldeas, encargadas de tomar los trabajos que oficialmente los nuevos Kage no podían aceptar. Empezó en la Roca, continuaron los de la nube. La niebla se incorporó al sistema tiempo después, todos querían su tajada de las misiones clas surgidas de la ocasión. Konoha respondió a esos avances al revivir a la Raíz. Y finalmente Suna tuvo que crear su propia organización clandestina para no quedar atrás en la carrera de espionaje –Luego de esas últimas palabras, Bolt sonrió como recordando un asunto especifico y declaró- lo que me lleva al asunto de Temari-sama.
-¿Temari? –Susurró Ino a Shikamaru confundida- ¿Qué hizo ella? ¿Acaso también tiene un amante?
Shikamaru estaba en silencio. Pensativo y de brazos cruzados. Había dejado de preocuparle la supuesta trampa y ahora el misterio de su esposa lo abarcaba todo. En cierto modo le torturaba un poco el no saber lo que ella había hecho, o más específico con quien. Siempre su esposa había demostrado un mal carácter y había que huir cuando explotaba. Pero infiel, no era algo para esperar de una mujer así. Shikamaru no se consideraba a sí mismo un hombre "irremplazable", o tal vez "irresistible". Solo que Temari no era mujer de aceptar fácilmente a cualquier sujeto. Apenas si podía entender porque había elegido mudarse de villa y casarse con él.
-Según mis cálculos….-dijo Boruto tranquilo- Temari Nara debió ser ejecutada hace exactamente 8 meses. Teniendo en cuenta la duración promedio de los juicios por traición en un año.
-¿Ejecutada? –preguntaron al unísono los compañeros.
-Por espionaje y traición… –definió Boruto- Kankuro de la arena es el líder de la organización secreta en Suna. Y convenció a su hermana de la necesidad de descubrir información secreta dentro de Konoha. Ella accedió, porque ama a su villa natal y no quería que Konoha estuviera conspirando contra Suna. Y buscando por aquí y allá, dio con retazos del trabajo de la Raíz. Información que debió costarle la vida. Pero que gracias a la oportuna asistencia de Shikadai, nadie nunca supo sobre esa fuga de información.
Increíble….
Shikamaru ahora entendía todo. Temari debió encontrar información sobre Raíz, pero su hijo intercedió con Bolt para que no la delatara ante los ANBU del Hokage. El Nara no podía creer que sus seres más amados, hubiesen estado tan cerca de la muerte sin que él se diera por enterado. Shikadai había protegido a su madre. Había evitado que el clan Nara fuera expuesto ante la villa como traidores a Konoha. Shikamaru no dudaba que Naruto no hubiese juzgado a toda la familia por igual. Pero con las pruebas a mano, Temari hubiera sido arrestada y tiempo después ejecutada. Las leyes de la alianza eran duras en ese aspecto.
-Esa es la deuda que tiene Shikadai contigo…-definió el Nara entre sorprendido y molesto- le hiciste creer que habías protegido a mi esposa, cuando lo que hicieron fue evitar que los informes sobre Raíz llegaran a Suna. Solo te has cubierto a ti mismo.
-Incorrecto…-sonrió Bolt irritándolo aún más- la información de Temari solo detallaba algunas misiones realizadas por Raíz. Le daba la pauta a quien leyera, que existía una organización a espaldas de mi padre. Por supuesto no pudimos detener a Temari, ni tampoco hacerle daño sin dejar cabos sueltos. Pero Shikadai diagramó un interesante plan que aplicamos con éxito. Luego de ello, Temari creyó haber cumplido su última misión a favor de Suna, y en la arena recibieron información falsa que negaba nuestra existencia y actividad. Konoha para todos, sigue siendo la única aldea Shinobi que no cuenta con organización oculta a espaldas de su respectivo Kage. En cuanto a engañar a Shikadai….-sonrió como si recordara algo y finalizó- el entendió enseguida lo que Raíz buscaba. Y fue de su propia voluntad que comenzó a participar en todo esto.
El monologo de Bolt continuo sin pausa. Mientras relataba datos relevantes sobre la estructura de Raíz, y los medios con que contaba, Shikamaru intercedía con preguntas relativos al manejo de los equipos y el tipo de misiones. Intentaba compaginar en su mente aquellos hechos trascurridos en el país que hasta el momento, no tenían explicación. Buscaba nombres propios, sobre todo los referidos a los líderes de Raíz. O mejor dicho, el líder. Finalmente, luego de casi una hora y media en donde Boruto delataba a la organización donde pertenecía, Shikamaru decidió cortar por lo sano. No iba a permitir ningún tipo de estrategia que el joven Uzumaki tuviese para mantener callados tanto a Ino como a el mismo.
-Es suficiente Boruto…-interrumpió el Nara- el resto podrás confesarlo todo en el juicio frente a tu padre y el consejo.
-¿En serio cree que existirá un juicio? –Sonrió el rubio de manera preocupante para los presentes- no tengo la menor intención de que todo esto se sepa más allá de este salón. Hubo un día donde dije que terminaríamos trabajando en el mismo equipo. Creo que esta noche es el momento.
Shikamaru miró por detrás del hombro a su compañera Ino para alertarla. Era indudable que no saldrían de allí sin pelear. Alistó su chakra uniéndolo con las sombras que rodeaban la zona donde Boruto estaba sentado, esperando cualquier indicio de movimiento para activarlas y atraparlo. El Uzumaki podía ser actualmente muy fuerte o rápido, pero rodeado de sombras nada cambiaba, en cuanto se moviera quedaría prisionero. Y luego Ino podría atacarlo libremente. Sin embargo…
-Entonces ¿Qué deciden? –Sonrió sin moverse Bolt- ¿Comenzamos a trabajar juntos para proteger a mi padre? ¿Comenzamos a trabajar juntos para proteger a Konoha?
Shikamaru tenía una contradicción mental. Mucho de lo que Bolt había contado sobre Raíz le parecía sensato y lógico. Pero las malas experiencia de la familia Nara con la antigua Raíz de Danzou, cobraban su cuota de desconfianza. ¿Hasta cuándo seguirían al servicio del Hokage, los actuales integrantes de Raíz? ¿Qué pasaría si el líder, comenzaba a pensar en acumular poder en lugar de servir a los propósitos de Naruto?
-Dos de mis tíos y un primo, pertenecieron secretamente a la antigua Raíz según supe hace años –aclaró Shikamaru serio- Fue un error de mi padre como cabeza de clan, el confiar en un sujeto como Danzou Shimura. Trajeron la vergüenza a mi familia. No permitiré que mi hijo cometa el mismo error. Mañana mismo presentaré la denuncia frente a tu padre.
-¿Aunque su esposa sea acusada de traición? –Respondió Bolt cómodamente sentado- ¿aunque su hijo sea arrestado como miembro de la actual Raíz? ¿Aunque tío Sai, o Temari-sama tengan la posibilidad cierta de enterarse lo que sus parejas estuvieron haciendo a sus espaldas? Creo que no lo está reflexionando con calma. Una mala experiencia del pasado, no convierte a la actual Raíz en una continuación pobre de la anterior.
-¿Según quién? –Intervino Ino irritada- ¿según tu líder? ¿Acaso no va a querer con el tiempo convertirse en Hokage? ¿No comenzara a desear el puesto de máximo poder que actualmente tiene Naruto?
Entonces, Boruto finalizó la charla de forma tranquila con su comentario final:
-Dudo mucho que Kakashi-sensei quiera un puesto que dejó por propia voluntad. –Definió despreocupado- sobre todo porque siempre ha dicho que fue lo más aburrido que tuvo que hacer en toda su carrera ninja. Ahora retírense, si por la mañana siguen pensando que lo mejor para Konoha y sus familias es delatar todo lo que dije esta noche, yo no seré responsable de las consecuencias.
Dicho esto, les dio la espalda esperando que se fueran. Shikamaru no dejó de rodearlo con las sombras hasta que retrocedieron ganando la salida. Ino iba justo detrás tratando de mantenerse en guardia todo el tiempo. Incluso al salir, anduvieron con cuidado las primeras dos cuadras a la espera de alguna emboscada. Minutos después, Shikamaru entre sorprendido y confundido, se dio cuenta que nadie los seguía.
-imposible…-se dijo en voz alta- nos ha dejado ir luego de confesarlo todo. ¿Acaso no tiene miedo a las consecuencias?
Ambos compañeros siguieron juntos hasta un bar. Tenían que mostrarse en la vía pública para no levantar sospechas, antes de separarse a sus actividades. La reunión había respondido casi todas las preguntas que mantuvieron el cerebro de Shikamaru tan activo el último año y medio. Incluso gracias a Ino, Boruto había señalado al ex-Hokage Hatake Kakashi como líder de la Raíz. Aunque no tuviese ambiciones de poseer el sombrero de líder en Konoha, el ninja peliplata dirigía una organización ilegal a espaldas de Naruto. Si las demás aldeas se enteraban, sin lugar a dudas sería una buena muestra de poco liderazgo por parte de actual Hokage. Sería un desastre.
-¿Qué haremos Shika? –Consultó Ino nerviosa, luego de media hora en donde compartieron copas en silencio -¿Acaso realmente delataremos todo? ¿Qué pasara con nuestras familias?
Era difícil en ese punto ser neutral. Su esposa Temari seria acusada de traición por espionaje y las relaciones con Suna se romperían seguramente comprobada esa misión. En cuanto a Shikadai que estaba involucrado, caería preso. Además, aunque pudiese encontrar la manera de delatar a Raíz sin comprometer a su familia, aun tendrían que lidiar ambos compañeros con la posibilidad de un Sai tratando de matarlos. O tal vez Temari misma se haga cargo de la situación por celos. Tanto Ino como Shikamaru, estaban en peligro personal y familiar. Todo por abrir la boca y cumplir con su deber frente a Naruto. Todo por seguir las actuales leyes de la alianza.
-No puedo permitir que Naruto siga sin saber esto Ino….-dijo finalmente el Nara tratando de mantener controlada la tensión que sentía- tendremos muchos problemas, eso lo entiendo, pero es el precio que debemos pagar por cumplir nuestro deber. No es distinto a una misión donde podríamos morir. La misión debe ser lo primordial.
Ino entristeció la mirada y asintió pesadamente. No entendía los argumentos de su amigo. Era una decisión difícil y arriesgaban la vida. ¿Con beneficio de qué? ¿Para parecer más leales a Naruto? ¿Destruyendo ambas familias en el proceso? Ino no podía decir nada de lo que pensaba, pero por primera vez en mucho tiempo no estaba de acuerdo. Era la última noche donde estarían juntos y en confianza. Sucediera lo que sucediera a la mañana siguiente.
-Si realmente piensas que lo mejor es decirlo todo….-anuncio Ino entre copas y copas- supongo que esta noche podríamos despedirla con algo más placentero que estar bebiendo hasta caer. ¿Qué dices? ¿Le das un descanso a tu cerebro y nos divertimos por última vez?
Shikamaru sonrió, producto del licor. Era la última noche de tranquilidad. A partir de la mañana todo cambiaria para siempre. Tal vez uno de los dos moriría, tal vez los dos. Tendrían mucho para lamentarse a partir del día siguiente. ¿Por qué no gozar lo que quedaba de esa noche?
-¿Dónde siempre? –Preguntó apenas mientras pagaba la cuenta y se retiraba del lugar- te espero en media hora.
Sería el final de esa relación clandestina. Ino y Shikamaru lamentaban la situación del tamaño que había alcanzado. Pero el deber era primero y los Nara no podían volver a quedar pegados a la traición de Raíz. Shikamaru era el consejero más cercano a Naruto. Eran amigos y ese vínculo debía ser protegido. Boruto pagaría su cuota por lo que hizo, así como todos los involucrados. Pero esa situación debía terminar. Era lo único que dejaría dormir tranquilo a Shikamaru Nara en el futuro.
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Hinata tenía problemas, y lo sabía….
Sin apenas entenderlo, abrió una especie de puerta que actualmente era difícil cerrar. Todos los eventos del último mes tenían convergencia en la misma situación molesta. Durante años había sufrido muchos el estado de pareja con el hombre que amaba desde siempre. Naruto siempre fue un esposo correcto. Amable, cariñoso, y muy atento para hacerle el amor regularmente. Hinata no había tenido experiencia previa antes de estar con Naruto ya casada, pero sentía que su matrimonio estaba fuertemente constituido. Sin embargo, después de haber dado a luz a Himawari, que las cosas no volvieron a estar en paz en su hogar.
Naruto siempre había trabajado mucho, pero sus horas se multiplicaron cuando asumió como el actual Hokage. A partir de ese evento soñado por el rubio, que la relación de pareja comenzó a desgastarse poco a poco hasta casi desaparecer. Naruto llegaba tarde a casa. Las noches donde podían hacer el amor se reducían mes a mes. Con los niños en crecimiento, Hinata en su papel de madre tuvo muchas "excusas" para mantenerse ocupada y no prestar atención al naufragio de la pareja en la intimidad.
Entonces, la actualidad parecía una paradoja del destino…
Hinata encontró su escondido valor, con un poco de ayuda en las técnicas de su hija, y tomó el control del clan Hyuuga sometiendo a nada menos que su hermana menor para lograrlo. Boruto e Himawari habían necesitado ayuda, y Hinata estaba orgullosa de haber estado a la altura de las circunstancias. Sin embargo, aunque sus hijos no estuvieran en peligro por causa de los Hyuuga actualmente, otro problema se presentaba en la mente de la señora Uzumaki.
Hanabi dijo cierta noche, que luego de practicarse estudios en el hospital de la hoja, recibió la noticia de estar embarazada. Lo dijo tímidamente, tal como actuaba frente a su hermana mayor últimamente, pero causó un curioso efecto que la señora Uzumaki no esperaba de su esposo. Deseo puro. Hinata entendía que compartir a su marido ya no era necesario. Después de todo, el motivo principal que impulsaba a su hermana menor a ingresar en el cuarto con el cuñado era estrictamente para quedar embarazada. Logrado el objetivo, no existía más razón para las frecuentes visitas de la líder Hyuuga a la casa Uzumaki.
Sin embargo….
Esa misma noche donde Hanabi anunció el embarazo, horas después cuando Hinata alistaba todo para irse a dormir, ingresó al baño privado de su habitación para encontrar a Naruto bajo la ducha y acompañado. La imagen era terriblemente erótica. Hanabi apoyaba ambas manos sobre la pared de azulejos mientras el Hokage tomándola fuerte por las caderas, la follaba de una manera bestial. La mujer hacia todo lo posible por no gritar a viva voz, teniendo en cuenta las ordenes de su Onee-sama referida a no alertar a Himawari de lo que acontecía en el cuarto de sus padres. Sin embargo, tal indicación en ese momento le era casi imposible cumplir, ya que su cuñado parecía dispuesto a romperla en dos esa noche en cuestión.
Hinata quería detenerlos. Deseaba con todo el corazón detener esa acción. No quería compartir la maravillosa energía sexual de su amado Naruto con absolutamente nadie. Tenía que ser solo para ella. ¡TENIA QUE HACERLE EL AMOR SOLO A ELLA! ¡¿POR QUE HANABI ESTABA EN MEDIO SIEMPRE?! Sin darse casi cuenta lo que hacía, se quedó mirándolos descuidadamente desde la puerta del baño. Y sus manos cobraron vida propia.
-NARUTO-SAMAAA…..-se le escapó un grito a Hanabi detrás de la cortina- usted ha…AAHHH….usted ha sembrado a su hijo en mi…..usted me ha llenado con su HIJOOOO. ME CORROOOOOO AAAAAAHHHHHH.
Naruto no parecía atender a nada. Hinata pensaba que los movimientos torpes y la mirada perdida de su marido tenían por significado que no pensaba en nada. El instinto lo estaba dominando completamente. Era como una máquina de sexo, una vez encendida, no existía interruptor para apagarla. Las tensiones que últimamente cargaba del trabajo, trasformaban a Naruto en un hombre con necesidades extremas por complacer. Tenía que descargar esa energía y tensión en algún lado. Y su cuñada Hanabi ya era un factor común a considerar para ello. Mientras tanto, la esposa mirándolo todo desde afuera. Bien sabiendo que podía desnudarse y tanto rápido como fácil, unirse a esa ducha para caer bajo el influjo de su marido. ¿Cómo contener ese enfermo deseo que le había nacido desde el interior? ¿Era acaso la técnica de Himawari la total culpable de haberla convertido en una fisgona pervertida? ¿O simplemente se había liberado algo ya guardado en lo profundo de su alma? ¿Qué pensarían sus hijos si lo supieran? ¿QUE PENSARIA KONOHA SI SE HICIERA PUBLICO LO QUE SUCEDIA?
Hinata tenía problemas, y lo sabía….
Desde que su hija influyo en su mente, había tratado de volver a ser quien era. Algo en ella estaba mal, algo en ella no se sentía como si estuviera normal. ¿Qué era esa sensación? ¿Por qué Himawari no podía volver a la normalidad a las personas luego de influenciarlas con la técnica de presión parcial?
Naruto cambio de posición. Hanabi se había corrido con fuerza y eso no significaba que era el fin del asunto. La dio vuelta como si fuera una muñeca, y tomándola de los muslos la cargo sobre sí mismo insertándola en el miembro como a la medida. Hanabi no podía parar de gemir, chillaba y suplicaba rogando por un poco de tregua, pero en realidad era palabras vacías de su real deseo. Apenas sintió que ya no pisaba el suelo, se afirmó con los brazos y las piernas alrededor del hombre permitiéndole total acceso. Hanabi pudo ser muy inexperta al comienzo, pero ahora sabía perfectamente como complementarse a los movimientos de su amante. Era increíblemente complaciente y sumisa. Pero para nada dispuesta a que cualquier ser, incluido el que se estaba gestando en su interior, la apartar del fogoso deseo generado por el Hokage.
Mientras Hinata veía como su marido follaba de manera increíble a su hermana menor, no fue consiente de nada más que esa visión terrible. Ni siquiera pudo darse cuenta de sus manos recorriéndose el cuerpo. Tocándose, masturbándose, sometiéndose a unas ansias tan escondidas como fuertes. No se podía contener. El sexo cada vez era mejor y mejor. Las razones pudorosas para detener todo, no podían ganarle a lo excitante de ese juego perverso de tres en el trato.
Días atrás, cuando intuía que Hanabi podía estar embarazada, le había dicho que en cuanto eso sucediera; ya no tendría permiso para venir al cuarto matrimonial con Naruto. Pero la hermana menor, con un gesto de debilidad y disculpa, respondió que hasta el sexto mes de preñez aun podía tener sexo. Y que no deseaba dejar de servir sexualmente a Naruto-sama.
Flash back:
-Eso no importa…-le aclaró Hinata duramente- harás lo que te ordeno.
-Hinata Onee-sama es muy egoísta…-sonrió apenas la más joven Hyuuga- no quiere compartir a Naruto-sama. Pero si se emborrachaba y se acostaba con el perro Inuzuka. A Naruto-sama no le agradaría oír eso.
-¿Me amenazas? –respondió Hinata enojada.
-Si…..-dijo tímidamente Hanabi bajando la cabeza- Onee-sama puede castigarme a voluntad si así lo quiere.
Fin del flash back:
Hanabi estaba a sus órdenes, eso era claro. Pero Hinata aun así tenía problemas porque su hermana gozaba tanto de los castigos, como del sexo con Naruto. Era entonces que no pensaba renunciar a uno de ellos, cuando claramente podía tener ambos. Y para colmo de males, las manos de Hinata Uzumaki no parecían detenerse. Se sentía una persona horrible en ese momento. Masturbándose en la puerta de su propio baño, mientras observaba como el amor de su vida perforaba sin contemplación a su hermana Hanabi, que ya casi no podía contener sus ganas de gritar. Gracias al cielo el baño y el cuarto tenían sellos en las paredes para combatir pecaminoso sonido.
Hinata se sentía atrapada. Sus deseos e instintos estaban fuera de control. Recordaba que su hija le había advertido sobre los efectos secundarios de la técnica en cuanto le pidió ayuda. Que dar apertura a ciertas cerraduras de la mente, podía también causar determinadas consecuencias inesperadas. Incluso Himawari tenía la capacidad de implantar una orden específica, pero el sub-consiente de las personas podía tener su propia interpretación de dicho mandato. Variando por tanto, el efecto requerido.
Sin embargo, todo podía terminar si tan solo le pedía a su marido que ya no follara más a Hanabi. Pero eso también implicaba una consecuencia moral. Hinata no podía olvidar que aun por las razones del alcohol, ella era quien primero le había fallado a Naruto. No importaba si Bolt había callado a Kiba, matándolo. Hinata no podía olvidar la traición que ella misma había cometido. Hanabi se corrió de nuevo en medio de un grito apasionado. Si acaso Naruto ya no la hubiera embarazado hace semanas, la cantidad de semen que inyectó en ella habría conseguido el objetivo ahora mismo. Aun así, el hombre jadeante sostuvo a la pelinegra entre sus fuertes brazos, de otra forma seguramente sus propias piernas no podrían haberlo hecho. Entonces, la líder Hyuuga fijó su mirada fuera de la ducha. Hablando algunos minutos después al recuperar el aliento:
-¿Vas a mirarnos toda la noche Onee-sama? –Dijo Hanabi en cuanto pudo articular dos frases coherentes, colgada sobre Naruto- ¿Por qué no te nos unes de una vez?
Naruto observo a su mujer. Parada con dificultad junto a la puerta de entrada al baño. Y su deseo no era menor por la esposa y madre de sus hijos. Amaba a Hinata, pero aun amaba más que ella hubiera decidido explorar otras posibilidades al amor. Naruto jamás había pensado en abandonarla, ni cuando tuvieron problemas serios en la intimidad. ¿Por qué lo haría ahora que cada vez era más excitante sus noches con ambas hermanas Hyuuga?
-Quiero que vengas aquí….-le indicó el rubio a su esposa en cuanto se dio cuenta que ella miraba desde la puerta todo- no volverás a tocarte sola…..nunca más. Es una promesa Hinata-chan.
Esa noche, las hermanas Hyuuga se unieron al Hokage en un frenesí difícil de olvidar. Una maratón que comenzó en el baño, continúo sobre la cama matrimonial y hasta tuvo algunas escaramuzas en la cocina sobre el horario de madrugada. Si acaso Hinata podría tener alguna duda sobre la conveniencia de mantener ese extraño acuerdo de tres partes. Dos semanas después despejaría todo concepto al darse por enterada de una importante noticia. Aunque estaba segura de no haber olvidado aplicar chakra a modo anticonceptivo, aun así estaba esperando a su tercer hijo.
Y no podía ser más feliz por ello.
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Boruto luego de su reunión con Shikamaru e Ino, esperó tiempo prudente a que ellos se fueran sin que el Nara se sintiera inseguro. A continuación se ocupó de cerrar el salón que había pedido prestado, para finalmente marcharse a su departamento sin más preámbulo. El plan que dio paso a esta reunión, estaba en marcha desde unos días atrás. Boruto había terminado su último entrenamiento con Kakashi-sensei y al parecer el peliplata lo creía preparado. Ya no tendrían más entrenamientos, Boruto parecía estar en el nivel adecuado según su sensei.
Los siguientes movimientos eran claves para el éxito total de la misión. Raíz durante muchos años, acumuló desde la sombras tanto poder, como enemigos. Era el movimiento natural de las cosas. Invertir en espionaje donde antes habían existido planteles ninja. Los grandes ejércitos no eran políticamente correctos, y cabía preguntarse si los feudales aceptarían de buena gana el no tener fastuosas fuerzas militares para apoyar sus reclamos territoriales entre pares.
Sin embargo era una grave falta existir como fuerza de espionaje en Konoha, sin el consentimiento de su líder máximo. El séptimo Hokage de la hoja. Lo cual básicamente, convertía a todo integrante de Raíz en un candidato perfecto a las acusaciones de traición. Boruto no lo veía de esa forma tan directa, siempre razonó que la tarea de un ninja era el cumplimiento de las misiones por los métodos necesarios. ¿Qué era ilegal ser espía a espaldas de su padre? Posiblemente. Pero tampoco Naruto podría entregar respuestas a las organizaciones ocultas surgidas en cada villa supuestamente adherida completamente a la "alianza". ¿Acaso proteger a Konoha no debía ser la prioridad máxima de todo ninja nacido en tierras del fuego? Pero si los ninjas de Raíz eran candidatos a título de traición, también lo serían los Shinobi de las otras organizaciones clandestinas en las demás aldeas.
Mientras reflexionaba sobre las últimas órdenes recibidas por Kakashi, Boruto comenzaba a preguntarse si su maestro no se había dejado llevar por la presión ejercida de parte de Naruto. En cierta forma Kakashi, siempre se había sentido en deuda con el actual líder. Sumado a la muerte de Sasuke Uchiha, en quien el peliplata siempre se había sabido reflejar, tal vez le estaban pasando la cuenta:
"-Estoy viejo para estas cosas Bolt –le dijo Kakashi la última tarde de entrenamiento que tuvieron- tengo que retirarme definitivamente. Las nuevas generaciones tendrán las responsabilidades a partir de ahora.
-Pero…. ¿eso significa que raíz debe ser destruida? –respondió el rubio dudando del plan general de su maestro- ¿no quedaría la aldea indefensa? ¿Por qué tenemos que sacrificarlo todo de esa forma?
-El sacrificio no es problema, –añadió Kakashi sonriendo tranquilo- juramos dar la vida por Konoha desde la academia. No olvido esa promesa. Y el objetivo de Raíz, no es otro que lo que conseguiremos siguiendo este plan final. ¿Puedo contar contigo Bolt?
Lo que le pedía su maestro era complicado. El menor error de cálculo y todo sería destruido sin utilidad alguna. Pero bien logrado, podía ser un completo éxito aplastante. Raíz sería una leyenda que por los siglos de los siglos, jamás se extinguiría en los hijos de la hoja. La llevarían en su sangre de por vida. Aunque en los anales de la historia terminará siendo una página no escrita. Todo gran sacrificio, tenía la inconveniente posibilidad del anonimato. Y Boruto ya estaba resignado a no tener el respeto y la confianza de su padre. Aunque le doliera, sería un exiliado político de su propia familia. Pero ellos estarían a salvo. Era un sacrifico que el joven Uzumaki estaba dispuesto a aceptar.
-Kakashi-sensei….-asintió Bolt confirmando su participación en el plan- nunca olvidaré todo lo que usted me ha enseñado estos años. Solo quiero decirle, que nunca voy a defraudarlo. Jamás abandonaré a mis amigos, jamás permitiré que alguien le haga daño al Hokage, o a esta aldea.
El ninja veterano sonrió. Bajo su máscara nunca podía notarse aquellos gestos tan efusivos. Pero ahora mismo, Boruto estaba lo suficientemente cerca como para notarlo. Una mano en el hombro de Bolt, y las palabras más sinceras y trasparentes que Hatake Kakashi pudo alguna vez declarar:
-durante años, sentía en mi corazón que había fallado como maestro. No pude darle a tu padre o a Sakura Haruno la instrucción adecuada como para considérame abiertamente su sensei. Fui entrenado por tu abuelo, el mejor maestro que he conocido, pero aun así he fallado con todos. Incluso con Sasuke. A quien nunca pude enseñar la voluntad del fuego. Tareas incompletas, de un hombre incompleto. Sin embargo….una tarde quiso la suerte que pudiera verte combatir. Esa tarde supe, que tenía una última oportunidad.
-Kakashi-sensei….
-No importa lo que suceda con nosotros a partir de ahora…-le interrumpió el peliplata- es un honor…haber sido tu maestro. Nunca olvides, que me hace sentir muy orgulloso tu camino. Cumple con tu misión muchacho, se bien que no vas a fallarme.
-Nunca retrocedo a mi palabra, ese será por siempre mi camino ninja."
Boruto ingresó a su departamento personal pasadas la medianoche. No era precisamente horario para seguir en actividad, pero aún le quedaba una tarea aquella noche por realizar. Así que preparó un bol de ramen instantáneo para comer y hacer tiempo hasta el momento indicado. El turno nocturno en el hospital empezaba exactamente a la 1 de la madrugada, pero el joven suponía que ella no llegaría hasta pasadas las 2 am. Después de todo tener alto rango, contaba con ciertos privilegios.
Boruto solo debía cenar y esperar. Todo para confirmar esa noche, si los planes realizados seguían su marcha exitosa.
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Sarada Uchiha sonrió complacida….
Durante semanas completas había estado juntando rabia. La información había golpeado su autoestima. Ya de por si le resulto bastante difícil el digerir que su amor de toda la vida, había estado viéndose y acostándose con otra fémina. ¡Y para peor! ¡Resultaba ser no otra joven de edad similar, sino una mujer casada! ¡Una mujer con edad para ser su madre! Eso era lo más insultante e intimidante para Sarada.
Boruto podía decir que era mutuo, pero seguramente esa experimentada Kunoichi lo había seducido y confundido. Por esa razón su Bolt estaba considerando no casarse con ella. ¡Todo era culpa de esa mujer! Sarada fue envenenándose poco a poco con esa idea. Y más tuvo razón en pensar la situación hipotética, cuando creyó descubrir de quien se trataba. Por ello, preparó una estrategia para deshacerse de su rival de amor. Sarada podía parecer una chica neurótica y celosa, pero claramente su entrenamiento como ninja superaba todo eso. Podía desear la muerte de esa mujer con todas sus fuerzas. Pero no arruinaría el resto de su vida matándola en medio de calle frente a todos. No solo iba acabar con ella, sino que buscaría salir impune también.
Entonces….diseñó un plan secreto…
Lo hizo tal como si preparará un asesinato en otro país. Simplemente estudiando a su objetivo, comprendiendo sus costumbres, memorizando sus debilidades, horarios de trabajo y virtudes. Esa mujer podía creerse muy segura, pero claramente estaba a punto de morir. Sarada se juraba que pronto eso iba a suceder.
Y llegó esa noche, la tan esperada….
Sabía perfectamente que Ino Yamanaka ocuparía el horario nocturno del hospital. Había estado fuera de su casa varias horas antes de lo esperado. La joven Uchiha no se molestó en seguirla paso a paso, simplemente esperó en el sitio donde sabía perfectamente que terminaría por ir. Podía no saber rastrearla por su chakra en medio de la población. Pero Sarada tenía la ventaja de andar por los pasillos de ese hospital sin restricciones, como la hija de la directora Sakura Uchiha. Así pudo saber todo de Ino. Sus registros médicos, sus horarios de trabajo, incluso su tipo de sangre. Durante su infancia y en la actual adolescencia, Ino había sido una especie de hermana para la madre de Sarada. Eso el cierta forma la había convertido en "tía" honorifica para la joven. Pero ahora mismo todos esos sentimientos de cariño por la rubia, eran motivo de más odio.
Sarada estuvo casi tres horas antes, en la oscuridad de la oficina perteneciente a Ino Yamanaka. El turno empezaba después de la una de madrugada. Y entonces Sarada tendría casi con seguridad su venganza. Durante semanas la había saboreado, desde que vio a su tía Ino hablando a solas con Bolt en un callejón oculto de Konoha.
Luego de eso, se dispuso a vigilar a Bolt implacablemente. Personalmente cuando podía, y contando con un grupo de personas confiables cuando tenía misiones por hacer. Y así descubrió que su presentimiento sobre la identidad de la "esposa amante" era bastante acertado. Si bien Bolt no le dijo nombres cuando confesó la relación clandestina, si dio datos que acercaban a Sarada en conclusiones varias. Ino era mujer casada, era parte de un clan importante y por lo tanto posible objetivo de una misión interna. También era muy hermosa, y según Sarada había averiguado, tuvo varias visitas de Bolt en la oficina privada del hospital en semanas previas. ¿Para qué otra razón se reuniría tantas veces? ¿Por qué esas reuniones privadas en la oficina personal de ella?
Seguro se seguían viendo para follar. Bolt podía haber dicho que ya no la veía, pero era claramente mentira. Ino tenía momentos de desaparecer por horas, y nadie daba razón de su paradero. Seguro la mujer más experimentada, lo tenía completamente seducido y lo usaba para divertirse. Seguramente. Pero todo aquello iba a terminar. Boruto tal vez sufriría al enterarse que su amante estaba muerta, pero con el tiempo entendería que esa relación nunca debió existir. Que fue un error.
Sarada seguía esperando en la oscuridad, no estaba segura del horario. No podía encender ni una luz por miedo arruinar el plan. Tarde o temprano, Ino Yamanaka aparecería. Entraría a esa oficina y encontraría una desagradable sorpresa. Una inesperada y mortal visita. Sin embargo, Sarada no pensaba matarla del modo convencional. No les daría a los investigadores la posibilidad de suponer asesinato. Todo parecería un accidente, esa era la estrategia.
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La explosión concentrada borró la mitad de la planta alta en el hospital de hoja. Eran las 2:30 de la madrugada. Y lo único que rompió con el brutal estallido, fue el audaz salto atraves de la ventana en la oficina privada de Ino Yamanaka. Segundos antes de todo el espectáculo de fuego y pedazos de edificio ametrallando la zona diera inicio, Boruto había atravesado desde el interior de un salto el ventanal de la oficina con la Kunoichi medico entre los brazos. Cayeron al tejado y salieron volando hacia la calle producto de la onda expansiva. Bolt opuso la espalda en la caída, protegiendo a una inconsciente Ino del golpe. Fue bastante duro caer tres pisos, pero para nada mortal si se controlaba el chacra como ciertamente el Uzumaki lo hacía.
Media hora después, toda la calle era un hervidero de gente. Ninjas usando jutsu de agua para apagar el fuego y al menos 10 equipos ANBU rodeando la zona para investigar el suceso. Un centenar de civiles fisgones, tratando de averiguar cuál rumor de los corrían sobre el incendio del hospital era el acertado. Algunos alarmistas se inclinaban por la versión de un atentado. Otros apostaban por la simple casualidad de accidente. En realidad la mayoría de la gente, ni siquiera recordaba el tiempo horrible de la última guerra. Era bastante improbable que esa explosión sin víctimas, estuviera relacionada con un ataque del exterior. Pero la exactitud en el rango de los daños, hacían dudar a los que más entendían sobre explosivos que esto fuera un mero accidente.
Sakura Uchiha fue llamada a su casa por los ANBU, para ponerse al frente de la situación. Al principio, era razonable que existieran muertos por la explosión y el fuego posterior. Pero casi una hora después, se pudo comprobar que las 4 oficinas y el laboratorio especializado que explotaron, no habían tenido personas dentro, (salvo Ino Yamanaka) que sufrieran por ello. Solo pérdidas materiales, ninguna víctima que lamentar.
-Fue toda una fortuna…-aclaró Sakura a los investigadores que la interrogaron- el turno nocturno solo tiene una persona en esa zona critica. Solo Ino estaba presente esta noche ahí, y debió morir. Pero por suerte el hijo del Hokage la sacó a tiempo del lugar.
Sai apareció por la zona. Como líder de ANBU no era precisamente un asunto que lo obligara apersonarse en la madrugada, pero estaba claro que su esposa estuvo en peligro. Eso le había obligado a saltar de su cama para presentarse cuanto antes.
-Boruto Uzumaki salvó la vida de su esposa capitán, -le dijeron los ANBU a cargo de la investigación a Sai en cuanto llegó- saltó con ella atraves de la ventana y la protegió de la explosión. Sabemos que el laboratorio bajo las oficinas explotó, y el fuego debió matarla.
Toda la planta baja del hospital estaba intacta. La explosión fue bien sectorizada y solo una parte acotada del edificio estaba en ruinas. Sakura estaba atendiendo a Bolt en un consultorio de la planta baja, ya que Ino solo estaba inconsciente y sin daño alguno. El muchacho, presentaba algunas quemaduras en los brazos y espalda, más los cortes provocados por la metralla de vidrios y demás consecuencias de la caída. Boruto estaba consiente, boca abajo se dejaba atender por Sakura que estaba dedicada a quitarle los pequeños fragmentos incrustados en el cuerpo. El no corría peligro, era demasiado fuerte como para morir por esos daños.
Boruto no entendía lo que había ocurrido. Solo supo que había ido a la oficina de Ino, para comprobar si la mujer había cumplido su misión. Semanas atrás, habían tenido varias reuniones para acordar su incorporación a Raíz. Ino comprendió que Shikamaru no dejaría de perseguir los secretos de Bolt. Y eso ponía en riesgo tanto al rubio como a la familia de Ino y del mismo Nara. Ino no estaba de acuerdo con su compañero de equipo y amante. No valía la pena descubrir a la raíz y perder la vida por ello. Ino decidió pactar con Bolt, formar un plan para lograr que Shikamaru dejara de buscar descubrir el misterio. Por ello, llegó a un acuerdo con el hijo de Naruto.
La mente del ser humano es una maquina extraordinaria. Ino conocía a la perfección a su compañero, y sabía cómo funcionaba ese gran cerebro suyo. Generalmente, era muy perezoso. No gastaba energía en problemas triviales y funcionaba casi por inercia. Pero cuando un gran interrogante surgía, su energía parecía enfocarse totalmente en ello. Y entonces, Shikamaru no tomaba un descanso hasta encontrar la solución a ese misterio. Por lo tanto, la mejor forma de sacarlo de la jugada sin dañarlo, era precisamente tranquilizar su mente con las respuestas buscadas.
Por eso Bolt se lo dijo todo. Le dio los datos que Shikamaru requería y así tranquilizarlo con la resolución del caso. Luego, Ino entraría en acción llevándolo por última vez a la cama. Acto seguido al sexo, seria tomarlo con la guardia baja y borrar de su mente todo lo que había adquirido en las últimas horas. Generalmente, obligar a alguien a olvidar era difícil y llevaba tiempo. Pero Ino era una Yamanaka, y por lo tanto experta en manipulación mental. La clave no era borrar las respuestas, sino inducir a la mente para que olvidara las preguntas. Sin el misterio cautivando la mente de Shikamaru, las respuestas incorporadas recientemente no tenían sentido ni importancia. Por lo tanto, eran material descartable para la mente en cuestión. Fue un trabajo fino, tal como una experta en la materia se podía adjudicar. Y por lo tanto completamente exitoso.
Todo iba bien, el acuerdo se había llevado a cabo con éxito. Shikamaru despertaría en cama del motel sin recordar nada de Raíz. Solo una última noche de sexo con Ino, y la promesa de no volverse a encontrar nunca más para esos menesteres. Con esa misión cumplida, Ino no solo protegía la estabilidad de su familia, sino que mediante Bolt, se unía a raíz.
Que las últimas órdenes de Kakashi-sensei cambiaran todo, fue mera coincidencia. Y Bolt comprendía que esas contradicciones eran el precio a pagar por una organización tan oculta, que ni siquiera la mayoría de sus elementos se conocían entre sí. El Uzumaki solo se había apersonado en el hospital esa noche, para confirmar si Ino había cumplido su misión. De no hacerlo, tampoco importaría demasiado llegado el caso. Después de todo Raíz seria desmantelada en breve. Pero aun así, Bolt debía confirmar si Shikamaru Nara había sido sacado de la partida, o continuaba en ella para causarle problemas.
-¿Qué rayos?- dijo Bolt hace horas, al tocar la puerta del despacho de Ino y empezar a oler pólvora desde el interior.
Ingresó forzando la puerta, tan solo para encontrar a la Kunoichi inconsciente en el suelo, rodeaba de papeles explosivos estratégicamente colocados para implosionar la zona. Al abrir la puerta, algunos papeles cercanos se activaron y lo único que Bolt pudo razonar, es correr hacia la posición de la mujer y tomarla entre sus brazos para escapar atropellando contra la ventana que daba al tejado. El fuego comenzó a rodearlo desde abajo, mientras las explosiones lo cubrían todo a su alrededor. Y aun así, sus reflejos monstruosos producto del entrenamiento con su padre, le permitieron al Uzumaki escapar del infierno desatándose en el lugar. Pudo sacarla a tiempo, y consecuentemente convertirse en el "héroe" de la situación.
Aun así, el intento de asesinato hacia Ino era claro. Y Boruto era el único que estaba seguro de que esa explosión, no era un mero accidente. Él había visto los papeles explosivos, él había visto a la mujer desmayada en el suelo. Alguien intentó acabar con ella, y Bolt debía asegurarse la identidad del agresor, antes que volviera a intentarlo nuevamente. ¿Acaso Ino podría darle más detalles sobre el atacante cuando despertara? Esa era la principal pregunta por responder en cuanto Sakura terminara de curarlo.
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La reacción en cadena fue casi natural…
Tal solo 6 horas después del atentado al hospital de la hoja, el Hokage Naruto Uzumaki dio luz verde al ANBU comandado por Sai. Todo para que comenzara a forzar la marcha sobre las sospechas vertidas por Shikamaru Nara, sobre el asunto de la organización secreta. Ino había declarado que no vio a su atacante, y que solo pudo despertar en medio de la calle, cuando Boruto la tenía en sus brazos luego de salvarle la vida. Mientras tanto, Bolt aseguró que la explosión no fue para nada accidental. Si bien parecía que la explosión accidental de ciertos químicos en el laboratorio en el segundo piso fuera causal de todo el siniestro, era bastante sospechoso que dicha explosión fuera concentrada hacia la zona de arriba solamente y dejara intacto casi toda la segunda planta. Que solo hubiesen estallado en llamas el laboratorio y cuatro oficinas del tercer piso cerradas en el turno de la noche. El asunto parecía generar bastante sospecha teniendo en cuenta que solo Ino Yamanaka hubiese muerto. Demasiado direccionado, demasiado personalizado, demasiado perfecto para ser solo un acto de mala fortuna.
Naruto se puso en acción, y dejando de lado las dudas sobre actuar dictatorialmente sobre la propiedad privada de otros, tuvo que allanar almacenes sospechados y casas de ninjas en una lista confeccionada por el ANBU y refrendados por las sospechas de Shikamaru. Aunque el Nara tomara poco interés sobre lo sucedido en cuanto apareció al otro día, Naruto se dijo que luego averiguaría el porqué de tanta apatía en Shikamaru, sobre un tema que hace años lo tenía intrigado. Era como si ya no estuviese interesado en la supuesta conspiración, como si lo hubiera dejado de lado en su mente.
24 arrestos iniciales en 12 horas. Ninjas novatos, también otros más reconocidos y algunos líderes de familias. Fueron arrestos realizados en secreto y todo frente al público quedaba como si solo esos ninjas eran enviados a una misión encomendada por el Hokage o a reuniones privadas con el consejo de clanes. Por el momento no iban a difamar a nadie públicamente sin las pruebas para enjuiciarlo como correspondía. Pero por el momento, las salas de interrogatorios comenzaron a llenarse y para los que debían esperar su turno, fueron "invitados" a esperar dentro de una celda sus respectivos turnos. El atentado contra Ino Yamanaka fue solo la excusa utilizada para investigar todo el asunto de la supuesta organización oculta. Así, en los compases del tercer día llegaron los ANBU a la residencia del ex-Hokage, Hatake Kakashi.
Allí, los ninjas del ANBU encontraron los que el Hokage había enviado a buscar en realidad. Allí encontraron una habitación cerrada y abandonada donde se hallaron más de 200 carpetas con nombres de ninjas en activo, que parecían el archivo de aquella organización secreta de la cual hasta ese momento no había habido prueba alguna. Kakashi fue puesto en custodia, y sin siquiera resistirse o preocuparse, se dejó conducir a los cuarteles de interrogatorios. Luego sería llevado ante el actual Hokage, cuando esos archivos fueran abiertos y se supiera de su contenido.
Era el momento que Naruto había esperado desde hacía meses. El preciso momento, donde podría empezar a distinguir lo más importante de todo en la aldea de la hoja. Por fin podría distinguir claramente entre hombres fieles a su mando, y las serpientes que de una u otra forma, empañaban todo su trabajo de años por la búsqueda de paz.
Fin del capítulo.
