"JARVIS, ¿cómo va?" preguntó Pepper desde la cama.
"Sigue perfectamente, señorita Potts. Tal y como estaba hace 8 minutos"
Pepper siempre hacia esto. Hoy era uno de esos días en los que Tony tenía que hacer su labor como Ironman, junto al resto de los Vengadores. Y como cada vez, siempre duraba mucho y se pasaban la noche fuera, luchando contra lo que se les hubiera mandado. Esas noches, Pepper no podía dormir. Aunque era comprensible, teniendo en cuenta de que ya casi había perdido a su novio en unas cuantas ocasiones. Era lógico que estuviera preocupada hasta ese extremo. De hecho, desde que perdió la llamada de Tony cuando él iba directo hacia el agujero de gusano, siempre llevaba su móvil aferrado a su mano cada vez que se iba a una misión. Siempre, sin excepciones. Lo tenía ahora mismo en la mesa de noche, con el volumen al máximo por si había alguna llamada entrante.
Ella, al no poder dormir, hacia siempre el mismo ritual de las noches sin Tony. Trabajaba hasta agotarse para no pensar mucho durante la tarde-noche, comía algo ligero, se iba a la ducha y se ponía una de las camisetas de él para dormir. Podría parecer una tontería, pero así, de alguna manera, Tony estaba con ella. Luego, en la cama, veía un rato la tele, no sin antes mirar un momento las noticias por si había algo de los Vengadores, aunque luego lo cambiaba por algo diferente para no pensar en eso.
Pero era imposible, miraba al móvil todo el rato con la sensación de que iba a sonar en cualquier momento, pero no lo hacía. Suponía que era buena señal. Tony le había dicho reiteradas veces que, si quiere saber cómo esta, le puede preguntar a JARVIS y que él lo mantendría informada de todo. Y ella decidió sacar su ventaja de ello. "Y los demás? "
"También se encuentran estupendamente por el momento"
"Bien" suspiro Pepper. Aburrida del programa que estaban dando y cansada por el día de trabajo que había tenido, apagó la televisión y se recostó mejor en la cama, con la espera de conseguir dormir algo. Cogió la almohada de Tony, abrazándose a ella. Así a lo mejor sería un poco más fácil. Pasaron unos minutos, pero nada. Seguía sin poder dormir.
"¿Quiere que le ponga el pulso, señorita Potts?" Pregunto JARVIS. De no ser porque era una IA, parecía ser una persona. Pepper ya le había pedido otras veces que le pusiera el pulso de Tony, y JARVIS debió haber guardado en sus datos que era algo que conseguía tranquilizarla y hacerla dormir esas noches.
"Por favor" le respondió ella, suavemente. Inmediatamente, unos latidos empezaron a sonar en la habitación. El corazón de Tony a tiempo real. Estaba un poco acelerado, seguramente por la pelea que tendría que estar manteniendo ahora, pero con tal de escucharlo era suficiente. Pepper volvió a cerrar los ojos, agarrando la almohada de Tony más fuerte contra sí, escuchando de fondo el latir de su corazón, y consiguió finalmente dormir.
Tony llego poco después junto a los demás a la Torre. No había durado mucho la batalla. Todos se despidieron, dirigiéndose a sus habitaciones. Cuando Tony entro a su habitación, se encontró con una Pepper hecha un ovillo con su camiseta de MIT puesta, agarrada a su almohada y... ¿eso de fondo era un corazón?
"Es el suyo, señor" explicó inmediatamente JARVIS, en voz baja. "A tiempo real"
"¿Por qué?"
"La señorita Potts lo necesitaba. No puede dormir bien si usted no se encuentra"
Tony sonrió. No le gustaba dejarla sola, ni que no pudiera dormir por su culpa, independientemente de si estaba con ella o no. O no dormía porque él no estaba, o no lo hacía porque él la acababa despertando con sus pesadillas. Pero al verla así, admitía que era una monada.
Tony entro al baño, se dio una ducha rápida, se puso una venda en brazo donde tenía una herida no muy grande, y se dirigió a la cama. Con mucho cuidado, intento soltar su almohada de Pepper, para poder ponerse él allí en su lugar. Con mucha delicadeza, lo consiguió. La colocó bien en su sitio para proceder a acostarse él. Una vez que se acostó, dio un suspiro que no sabía que estaba conteniendo, y en ese momento Pepper levanto su brazo para abrazarlo tal y como había hecho con la almohada. Tony viró su mirada a la cara de Pepper, y solo sonreía. A veces se recriminaba a sí mismo al no poder parar de sonreír al verla, como un adolescente enamorado. 'Stark, definitivamente has perdido facultades' pensó. Luego solo decidió poner en marcha el plan que estaba formando en su cabeza.
Él dormía en el lado izquierdo de la cama, lo cual interfería un poco, pero no lo iba a parar. Se movió lentamente hasta tener la cabeza de su novia a la altura de su pecho. Se acomodó un poco, de tal forma que Pepper tuviera acceso a usar su pecho de almohada sin que se hiciera daño con los bordes sobresalientes del reactor, y lentamente, Pepper cayó muerta, tirada encima de él y escuchando el verdadero corazón de Tony en su oído. JARVIS quitó el sonido en estéreo del cuarto, ya no le hacía falta. Tony sintió una punzada en el brazo que se había vendado, pero no le dio importancia. Le dio un beso en la cabeza a Pep y cerró los ojos.
"¿Te estoy haciendo daño?" preguntó Pepper. Tony pegó un brinco ante su voz, ¿no estaba dormida? "Te escuché entrar en la ducha, y también buscar las vendas en el armario" le explicó. "¿Te estoy haciendo daño?" volvió a repetir después.
Tony, aún un poco conmocionado del susto, no quería responder. No podía decirle que le estaba moliendo el brazo porque no quería que se moviera de él, pero ya no importaba porque ella se acababa de levantar para encender la lámpara de la mesa de noche y mirarlo.
"¿Qué fue esta vez?" dijo, examinando la venda.
"Nada, es solo un rasguño" intentó quitarle importancia. "Ven" pidió, haciéndole un gesto para que volviera a su posición anterior. Pepper hizo lo pedido, pero se posicionó con cuidado esta vez, vigilando tanto su brazo como el reactor. Sabía que la piel alrededor del objeto era sensible, pero Tony nunca se quejaba. También sabía que siempre le dolía el pecho por ello, unos días más que otros. Había días en que era tan fuerte que no se podía ni mover. Todo eso eran cosas que solo ellos dos sabían, a él no le gustaba parecer vulnerable delante de los demás, por lo que ningún miembro del equipo sabía de las punzadas de dolor que sentía Ironman en su pecho 24/7 desde los últimos años.
JARVIS se encargó de apagar la luz de nuevo, justo cuando Pepper besó a Tony dulcemente en los labios. "¿Mejor?" preguntó por la nueva postura.
"Sí" suspiró, aliviado por la ya liberada presión del brazo. "Buenas noches"
"Tony, en menos de una hora me tengo que levantar a trabajar" sonrió.
"Bueno, pues… ¿buenos días?" corrigió, levantando las cejas y recompensado por una risita de ella.
"Duerme, anda" instó Pepper, aunque se oía una sonrisa en su voz.
"Lo intentaré, si no me das un ataque al corazón antes" recordó lo de minutos anteriores. "Pensé que estabas como un tronco"
"Si te da uno, estaré enterada" informó, acurrucándose a su pecho y apoyando su oreja a la altura de su corazón nuevamente. Tony sonrió de nuevo. 'Este es un buen momento para decir lo típico como: late por ti, o algo por el estilo. Joder, soy demasiado cursi. ¿Por qué se me ocurren estas cosas? Esta mujer va a acabar conmigo'
"Bueno es saberlo" dijo en su lugar. "Te quiero"
"Yo también a ti"
